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Tú sí que 'Chaves'

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Manuel Chaves, vicepresidente tercero del Gobierno de España y también ex presidente durante dos décadas de la Junta de Andalucía, ha sido un fiel alumno del socialista Alfonso Guerra en ese arte de las prebendas y un sistema de clientelismo pelín costoso, pero que ha servido, sin duda, para que el partido se asiente cómodamente en el territorio andaluz sin temor a que otras formaciones pudieran hacerle sombra. Sólo así se han podido dar casos como los de Guerra y sus hermanos, con despachos en la que el tráfico de influencias estaba más colapsado que la operación salida de Semana Santa o con peonadas para que los trabajadores del agro votasen indefinidamente a los socialistas. Desde luego, al igual que en otros regímenes menos democráticos, quien pasara por el aro vivía (y vive) a cuerpo de rey, sin preocupaciones. A pesar de todo el choriceo acreditado fehacientemente por los medios de comunicación y por la justicia, aquí todo ha seguido como si nada.

Obviamente, si Alfonso, el número dos, la mano derecha (o izquierda) de Felipe González hizo de Andalucía una especie de cortijo particular, el administrador de la finca, Manuel Chaves, también fue aprendiendo los gajes del oficio del trinque y delinque de guante blanco, pero además con mucha más generosidad que la mostrada por el señor Guera. A saber, el que fuera presidente de la Junta de Andalucía se ha dedicado durante todos estos años a ir colocando por aquí y por allá a familiares y amiguetes varios, pero no se crean que en puestos de funcionarios de base o simples empleaduchos de empresas públicas. Nada de eso. Aquí, el más bobo, uno de sus hermanos, le ha proporcionado un empleo como director general en el club de baloncesto Cajasol, con un sueldo anual de 180.000 euros, cifra que encima le parecía escasa, dado que aspiraba a ganar unos 300.000. Sí señor, y propina aparte si me apuran.

Pero con quien ha tenido especial delicadeza el señor Chaves es con su hija. La empresa donde trabaja, Minas y Aguas Teñidas, percibió, ni más ni menos, que 10 millones de euros de subvención, cuando seguramente muchas compañías que no tuvieron la suerte de poder contar con las especiales habilidades del ex jefe del Ejecutivo andaluz habrán tenido que cerrar este año por mor de la crisis. Está claro que el regalito que le han hecho a José Antonio Griñán, presidir la Junta, ha sido poco más o menos que un caramelo envenenado, algo que se puede comprobar por los sondeos demoscópicos en los que, sin hacer tampoco nada del otro mundo en la oposición, Javier Arenas ya supera con claridad a los socialistas si hoy hubiera elecciones. No sabemos si Zapatero le hizo o no un favor a Chaves sacándole de Al-Ándalus, pero Manuel sí que 'Chave' hacer las cosas. Tuvo buenos maestros a su lado.

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gravatar.comAutor: Máximo Medina

Hay partidos políticos, y no quiero señalar, que no entienden el poder sin la idea de la subvención. Piensan, creo yo, que están en el machito para ayudar a la gente, pero, ojo, preciso, a su gente. Que un ayuntamiento, cabildo, comunidad autónoma o ministerio financie a alguien a fondo perdido es una inmoralidad política, porque habrá otros administrados que se sentirán discriminados al no recibir nada. Es como el caso de los bancos, se les ayuda porque están en problemas, pero los que lo hicieron bien y no arriesgaron sus capitales, a esos que los zurzan. Viene a ser como un apadrinamiento de los que no han realizado bien su labor, sacándolos a flote, mientras que a los que supieron gestionar se les queda cara de tonto. Las empresas se crean para generar negocio, e decir dinero, si luego les va mal, ¿la culpa es del Gobierno?, porque termina pagándolo todo. Por otro lado está el clientelismo, un arma muy peligrosa que perpetúa en el poder a los ineficaces, pero a la vez 'generosos'. Mientras estas situaciones persistan, estamos abocados al fracaso.

Fecha: 29/05/2009 18:02.


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