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Desde mi escaño

Nightmare in Chelsea

Nightmare in Chelsea

Midnight in Chelsea es el título de una canción de Jon Bon Jovi que ayer el Atlético de Madrid cambió ligeramente por el de Nightmare in Chelsea, que viene a ser en español Pesadilla en Chelsea, bueno más bien en el campo de este equipo londinense. Las huestes del todavía (sí, a estas alturas aún no ha sido cesado, aunque no es el máximo responsable) entrenador rojiblanco, Abel Resino, sucumbieron al primer embate de los de Stamford Bridge. Fue hacerles el primer gol al filo del descanso y en la segunda mitad los madrileños apenas pudieron decir ni media, sólo ver como los chicharros caían uno detrás de otro hasta llegar al 4-0 y dejar prácticamente finiquitadas todas sus opciones de seguir compitiendo en la Champions e incluso no tener nada claro el seguir en la consolación de la European League. Un equipo que en tres partidos ha recibido seis goles por cero a favor no tiene muchos argumentos para su defensa.

Sin embargo, la principal preocupación de los aficionados (la directiva ni siente ni padece) empieza a radicar en lo que compete al torneo nacional, a la Liga. La situación resulta mucho más alarmante, con números mucho peores que la temporada en la que se bajó al pozo de la Segunda División y nadie es capaz de poner orden. Cierto es que tras la victoria contra el Real Zaragoza, y con dos semanas de relax, Abel también anduvo 'fino' a la hora de acusar al plantel de falta de carácter. Obviamente, ningún jugador reconocerá públicamente que no rendirá a tope, pero siempre hay una serie de actitudes que indican que la plantilla (al menos una parte importante) no comulga ya con el de Velada y hará todo lo posible para darle ese empujoncito hacia el mundo del paro.

Veremos a ver qué sucede el próximo sábado frente al Mallorca, pero los antecedentes indican que, en caso de que siga Abel y se produzca una derrota o un empate, en el Vicente Calderón puede arder Troya; pero no se crean que los efectos serían mínimos en el caso de que el banquillo lo ocupe otro inquilino (Quique Sánchez Flores, Bernd Schuster o Michael Laudrup suenan como principales recambios). En este segundo supuesto, las protestas arreciarían contra Cerezo y, muy especialmente, contra Miguel Ángel Gil Marín y García Pitarch. Y ojo, que lo de no ganar a los bermellones sería más que probable por el fenomenal arranque de temporada de los baleares y, por si fuera poco, llega con ellos el técnico más trabado para sus ex conjuntos, Gregorio Manzano, quien ya ha puntuado varias veces en el estadio colchonero.

Sólo cabe esperar para la gran familia atlética que el panorama se mejore cuanto antes y que, antes que nada, habrá que empezar por apuntalar la clasificación en la Liga española. El año en que se bajó a Segunda nadie creía en infiernos hasta que al final nos vimos en la recta final y sin depender de nosotros mismos. El resto de la historia ya la conocen, dos años en la categoría de plata y cuando parecían que las cosas se empezaban a hacer bien, con casi tres años con Aguirre en el banquillo, a alguien le pareció que tanta calma era perjudicial y que el Atleti tenía que volver a ser como Saturno devorando a sus hijos. Así nos va.

1 comentario

Lewis Rogers -

¡Éste Atleti! Capaz de lo mejor y de lo peor, pero últimamente estamos inmersos sólo en lo segundo. Abel, pese a los años que estuvo en el Calderón de portero no ha terminado de cuajar en los proyectos colchoneros. No creo que sea el único culpable de la situación del equipo, pero la verdad es que es un técnico muy amarrón, amarrategui, como diría el recordado Andrés Montes. Si pudiera, él sólo colocaría a un delantero y teniendo a Agüero y Forlán sería un sacrilegio dejar a uno en el banquillo. Abel, como todos porteros, es defensivo y hay choque de ideas en el seno del vestuario. Si es cierto que Laudrup pudiera ser su relevo, no sé a qué estamos esperando, porque el danés era un delantero. Lo de Chelsea, mejor dejarlo como está. Otro paso paso en el devenir de un sufrido atlético, acostumbrado más a las de arena que a las de cal.