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Desde mi escaño

Las prisas son malas consejeras

Las prisas son malas consejeras

Dicen que las prisas suelen ser malas consejeras y, después de toda la parafernalia y circo mediático montado en torno al pozo de Jinámar, ahora, cuando ya se está a un metro escaso de poder sacar la famosa bolsa con restos humanos que, hipotéticamente podían pertenecer a Sara Morales, ahora parece ser que se descarta esta posibilidad e incluso se habla de que ni tan siquiera se trate de fragmentos de una osamenta humana. ¿Quién ha sido, pues, el responsable o la responsable de tamaño bulo, en el caso de que al final los trabajos certifiquen que lo que hay en ese recipiente no son más que las partes de un esqueleto animal?

 

Lo dije y lo mantengo, que era un error enorme dar la trascendencia que se le dio a este hallazgo. Lo normal en estos casos es apostar por la prudencia, no dar más noticias de las necesarias cuando sólo se manejan hipótesis. Especular resulta sencillo, pero cuando estamos hablando de la desaparición de una menor hay que mantenerse en un discreto margen, evitar dar detalles hasta no tener todo perfectamente agarrado y asegurado. Ahora, sin lugar a dudas, la responsable policial, Concepción de Vega, estará más que arrepentida por haberle dado tanta publicidad a una investigación que debía haberse llevado con la máxima discreción. Posiblemente, con todo este follón que se ha montado alrededor del caso, se ha provocado un perjuicio no sólo a la labor que se lleva realizando desde hace más de tres años, sino también a la propia familia a la que se está teniendo en un continuo sin vivir.

 

De todas maneras, al margen de lo que pueda acontecer con este capítulo, sí que será deseable que los cuerpos policiales y los investigadores privados prosigan con esta ardua tarea de localizar no sólo a Sara Morales, sino también a Yéremi. En un plazo de 9 meses desaparecieron de la isla de Gran Canaria dos menores y aún no hay noticias sobre su paradero. Dudo mucho que de estar vivos estén en la isla, siquiera en el propio Archipiélago, pero eso, tal y como yo mismo critico, es especular y quienes deben realizar esa labor de búsqueda e investigación son la Policía y la Guardia Civil que siempre han mantenido un papel de reserva máxima, aunque sus jefes políticos acaba torpedeando y empantanando un trabajo excelsamente realizado.

1 comentario

Máximo Medina -

Crear expectativas es tarea de los políticos y os que viven a su alrededor, unas veces bien y otras rematadamente mal, como es el presente caso. En esta situación y otras parecidas se impone la cordura y sobre todo la prudencia. Al fin al resulta los huesos ni siquiera son humanos, con lo que la búsqueda de los pequeños desaparecidos deberá continuar. Sin embargo, amigo Velarde, no creo que se haya perjudicado la labor realizada hasta ahora, pues en tres años no se ha encontrado ningún indicio fiable acerca del paradero de la menor. Es decir, que se sigue igual que antes, a la espera de pruebas que vuelvan a relanzar la investigación. No cabe duda de que es algo difícil y complicado cuando nadie sabe nada sobre el particular y mucho más cuando el tiempo, más de 1.000 días, va emborrando la memoria acerca de los días en que ocurrió la desaparición. Ya lo manifesté en su momento la presencia de las autoridades haciéndose la foto junto al pozo me daba mala espina, pero es una forma también de expresar a la ciudadanía que las fuerzas de seguridad del Estado siguen pendientes de cualquier noticia acerca de estas desapariciones.