Blogia
Desde mi escaño

FIFA business y ZP

FIFA business y ZP

España no aprende. De nuevo, en apenas un año, revés de los buenos para los grandes vividores federativos que pensaron que iban a llevarse un pedazo de gloria y vieron como el máximo órgano de turno, en este caso la santa madre FIFA, concedía los mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y a Qatar (en breve Catar, según las modificaciones de los negociantes de la RAE). Y no es que la candidatura hispano-portuguesa careciera de infraestructuras deportivas, alojativas y de medios de transporte. Nada de eso, pero precisamente esa es una de las grandes desventajas de tenerlo todo, que ya no hay posibilidad de que nadie se llene los bolsillos (lo digo así para que determinados burócratas entiendan y comprendan las decisiones de esos papas deportivos que conceden esas bulas).

Las ilusiones de España y Portugal no quedaron rotas cuando Blatter sacó los susodichos sobres donde salieron los nombres de los rusos y de los qataríes. El cáncamo se había cocinado mucho antes entre bastidores. Inglaterra, que podía haber sido una de las favoritas, se quedó eliminada por los incidentes acaecidos un día antes en un partido de copa entre el Birmingham y el Aston Villa, con bengalas e invasión de campo. Holanda y Bélgica, que recientemente había organizado una Eurocopa, no eran tampoco negocio para la FIFA y por razones más obvias la candidatura ibérica. Por tanto, quedaba lo que quedaba, lugares donde nunca se había organizado un Mundial y además, casualidades de la vida, enclaves donde los poderosos aprovechan los billetes de 500 euros para sonarse las narices.

Lo que no sé si también influyó en la decisión de los fifos fue la intervención deplorable de un Zapatero que, teniendo el país como lo tiene, garantizó que mañana mismo estamos preparados para albergar la gran cita. El problema real, sobre todo si seguía este inquilino para 2018, era si España estaría entonces en condiciones de acoger tan magno acontecimiento. Está claro que, al margen de las ineptitudes zapateriles, la FIFA ya lo tenía muy claro, pero vamos que el granito de arena de ZP siempre se deja notar en estos ambientes.

De todas formas, tal y como estamos, económicamente hablando, un Mundial o unas Olimpiadas no nos interesan. Todo supone un gasto elevadísimo del cual no siempre una nación consigue resarcirse o si no que se lo digan a los griegos con los Juegos de 2004, donde con contabilidades más trucadas que la baraja de Juan Tamariz se logró la organización de un evento que a día de hoy aún están pagando con creces los helenos.

Otra cosa es que el cabreo de los Villar y compañía venga por lo que muchos ya sospechamos, pero eso es harina de otro costal y el presidente del ‘fúrbol’ español ya debería saber cómo funcionan la diplomacia deportiva y si no, por ejemplo, que le eche la culpa a ZP. Significativo fue, una vez más, que Estados Unidos apoyase a cualquier otra candidatura que ni fuese la de España.

1 comentario

Lewis Rogers -

El asunto estaba tan claro que hasta el propio Putin declinó ir a la cita de la FIFA en Suiza. ¿Qué se me ha perdido allí?, dijo el primer ministro ruso, cuando probablemente ya era sabedor de que estaba todo ganado, atado y bien atado. Y es que ahora no vamos a descubrir a los dirigentes del fútbol mundial, muy amantes de ganar dinero allá donde vayan y si es posible, que lo es, con el trabajo de otros. Lo de Qatar en 2022 es un toque exótico, pero lleno de petrodólares por todas partes. Lo que no termino de entender es por qué España se sigue presentando a organizar eventos de todo tipo. ¿Tan sobrados estamos que hasta les quitan los 426 euros a los parados a los que se les acabó la prestación? Además, allí donde se mete ZP todo acaba en fracaso. ¿Qué querían?