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Desde mi escaño

Inmundicia socialista en Maracena

Inmundicia socialista en Maracena

Si la inmundicia moral tuviera nombre, se llamaría Antonio García Leiva, concejal socialista de Hacienda del Ayuntamiento granadino de Maracena. Este personaje, anónimo y nefasto, no ha tenido mejor ocurrencia que relacionar el puesto de asesor de Juan José Cortés en el Partido Popular con el trágico asesinato de su pequeña Mari Luz. Lo peor de todo no es que haya sido fruto de un comentario insensato en la red social de Facebook, sino que en la propia web del PSOE local, http://psoemaracena.com/?p=125,  hay un largo comentario donde se puede inferir la zafiedad y la bazofia mental de este político socialista de tres al cuarto.

El texto redactado por el desneuronado Leiva (o Leyva) es bastante largo, demasiado incluso para las nulas capacidades que se le suponen a un personaje tan detestable, pero aquí les dejo tres párrafos que demuestran la cochambre mental de un personaje al que le deberían de haber dado la patada del partido hace tiempo, pero claro hablamos del PSOE, una formación que no se distingue, precisamente, por depurar responsabilidades, pero sí exigirle democracia a los demás.

“¿En qué momento dejamos de escandalizarnos por la detestable, ruin, mezquina y miserable utilización del dolor como gancho electoral? ¿Cuándo nos pareció lo más natural que un partido político considere “un fichaje” a una persona que ha sufrido una tragedia? (en referencia a Juan José Cortés) ¿Cómo es posible que hayamos aceptado que pasear la desgracia de un hombre, una familia, por doquier, para aumentar el “prestigio” de unos dirigentes es algo legítimo?”

“El PP ha marcado nuevas cotas en la indignidad política y amoralidad, y todo parece… normal. No opino de los sentimientos personales, ni de lo que pasa por la mente de una persona que ha sufrido esa tragedia. Tampoco opinaré sobre la palabra “presuntamente” que aparece en la noticia, porque no tengo ni idea si esa palabra es obligada hasta terminar el juicio o si es una estúpida (o interesada) errata. Fue asesinada, y punto”.

“El intento del PP de rodearse de gente de “prestigio intocable” para evitar cualquier crítica (quién va a criticar a una persona que ha sufrido tanto, piensan frotándose las manos) ha llegado a un punto kafkiano. Cualquiera que se atreva a poner en cuestión la opinión de este hombre será tachado de “inhumano, detestable, sinvergüenza” y otros epítetos menos agradables. Y es que existe un trasfondo en esta “estrategia” del PP, algo viscoso, pútrido y dulzón al mismo tiempo, que me da verdaderas arcadas, y que siento la necesidad de comunicar más allá de mis propios sentimientos la sensación de desesperanza que me produce todo esto”.

Evidentemente, no seré yo quien le diga a Juan José Cortés lo que debe hacer con este personaje llamado Antonio García Leiva, socialista de los de carné en la boca. Supongo que ya estará el asunto en manos de la Justicia, aunque parece que también en Andalucía los jueces funcionan con pilas Supersol (o Hiperdino) par tramitar ciertos asuntos y con megaalcalinas Duracell para defender los intereses de los señoritos socialistas. Dicho de otra manera, no puede entenderse que a estas alturas no se haya decretado la retirada del comentario en cuestión o el bloqueo de la propia web del PSOE en Maracena.

2 comentarios

JAVI -

Este hombre dice verdades como puños, lo que pasa que nos escandalizamos jugando a la doble moral, cosas de la derecha.

Máximo Medina -

Para el PSOE todo lo que hace su partido está bien y mucho más si de paso fastidia al principal partido de la oposición. La moralidad y todas esas zarandajas son historias que los propios sociatas han tratado de erradicar de la sociedad, para, en esos parámetros, tener ventaja porque están acostumbrados a cualquier cosa. El todo vale fue acuñado precisamente por esa formación que hasta hace poco decía representar a la clase obrera, los funcionarios y los pensionistas. Ahora no se representan ni a sí mismos. ¿Qué se puede esperar de gente desnortada que hace lo imposible por mantenerse en el cargo? A lo peor, establecer otro estado de alarma.