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Desde mi escaño

El clan del crucero y de los relojes

El clan del crucero y de los relojes

El clan del crucero y de los relojes ya se han puesto de acuerdo para montarle la primera huelga a Mariano Rajoy. La reforma laboral es la excusa pergeñada para salir a la calle el próximo 29 de marzo, pero en realidad, calendario en la mano, la elección de la fecha no es baladí. Es un jueves y estamos a solo un día del viernes que da el pistoletazo de salida a la primera gran vacación del año, la Semana Santa. Curiosamente, no se hace la huelga el viernes 30 o el viernes 16, tal vez para no reventar las vacaciones de los sindicalistas. Porque, no se engañen, esto no es más que una excusa barata para luego pirarse al crucero de turno o irse a Suiza para incrementar la colección de relojes que salen de las escuálidas cuotas de los afiliados o de las generosas subvenciones institucionales.

El problema que tienen Toxo y Méndez es de credibilidad y también de hemeroteca. Con el PSOE en el poder y con un paro que subía a manos llenas, a estos personajes no se les ocurrió montar ninguna movida sindical. Las cuantiosas subvenciones les mantuvieron bien inmovilistas e inmovilizados, con el único borrón de la huelga del 29 de septiembre de 2010, una especie de fuegos de artificio que le vino de perillas a ZP, pero mas aun a estos sindicatos.

Y es que hay que recordar que la anunciada huelga general al anterior Gobierno fue convocada con más de cuatro meses vista, incluso dejando que pasara el verano y, por ende, las vacaciones. Que ha cambiado ahora? El color político del Ejecutivo, nada más. Si a los afiliados les hace felices salir a gastar suela, que lo hagan, pero tuvieron motivos de sobra desde 2008 y se quedaron como estatuas de sal mientras las listas del INEM se iban incrementando a razón de 4.000 y 5.000 desempleados diarios.

Cierto es, tampoco nos vayamos a engañar, que a los ciudadanos no nos seduce esta reforma laboral, que vemos fantasmas por todos lados, que tememos llegar mañana a la oficina, encontrarnos con el jefe y ver que tiene en su mano la cartita de despido y una indemnización de 20 días por año trabajado. Sí, nos tienen que explicar bien de qué va esta reforma, sus pros y sus contras, pero me parece demencial que a estas alturas de la película se monte en España una huelga general. Está claro que a los sindicatos les importa un pimiento (y no me refiero al excelente restaurante riojano) el drama de los más de cinco millones de parados.

1 comentario

Máximo Medina -

Me deja usted sorprendido amigo Velarde. Primero trata de decirle a los sindicatos la fecha de la huelga, luego que el paro subía a manos llenas (¿es que en el mes de febrero no ha pasado lo mismo?) y concluye que si se debe a un Ejecutivo de distinto color, pues no, simplemente que este Ejecutivo ha hecho una reforma laboral muy agresiva, por medio de la cual te pueden despedir por cualquier cosa, pagarte cuatro euros y además te pueden incluso decir aquello de 'cállate que lo mismo no te contratan más en ningún sitio'. Estoy de acuerdo con usted en que la estabilidad laboral ha saltado por los aires (llegas y te encuentras con el despido), pero la ansiada flexibilidad laboral hace que los empresarios (los golfos, claro, los serios son otra cosa) dispongan de tu vida, pues te pueden cambiar los horarios, las libranzas (si es que las hay) y hasta las vacaciones a su antojo. En el trabajo no todo es el sueldo, hay muchas cosas más que esta reforma laboral ha mandado a mejor vida. Por cierto, a todos aquellos que denostan de los sindicatos sólo recordarles que el propio Rajoy reconoció con sus colegas (nunca mejor escrito) europeos que la reforma le costaría una huelga general. Lo sabía de antemano y siguió adelante. Eso sí que Soraya o Fátima den la cara que yo estoy en otras cosas más importantes como rebajar el déficit con Guindos.