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Desde mi escaño

In..Fanta de naranja, de limón y de imputación

In..Fanta de naranja, de limón y de imputación

La Infanta Cristina ha sido imputada por el llamado ‘caso Nóos’ y esto abre un antes y un después en materia judicial porque, hasta la fecha, nadie podía pensar que los tentáculos de la dama de la balanza podía adentrarse tanto en la Casa Real. Que lo de Urdangarín ya era gordo de por sí, sin duda alguna, pero es que ahora se ha ido contra la propia esposa, aunque bien mirado tampoco tiene nada de extraño. Es hasta lógico, aunque tampoco se pensaba que un magistrado iba a tenerlos bien puestos para pedirle cuentas a la mujer del ex jugador de balonmano.

Los datos son sencillos y concluyentes. Urdangarín no es el marido anónimo que está casado con cualquiera de ustedes. Él está emparentado con la Infanta Cristina y, por tanto, todas sus actividades están más que controladas, pero no por ser Urdangarín, sino por ser el esposo de quien es. Por eso, extrañaba bastante que Doña Cristina no supiera absolutamente nada de estos tejemanejes. Demasiados movimientos de dinero, demasiadas reuniones y, sobre todo, la compra de carísimos y exclusivísimos inmuebles en las mejores zonas de Barcelona.

Sin embargo, desde el minuto cero, tanto el Rey como su hija han jugado a hacerse los locos, a mirar para otro lado y Urdangarín, como fiel marido y yerno que es, cargó con todo el peso para defender a capa y espada la honorabilidad de su santa mujer. Según él, Doña Cristina era una ingenua e ignorante persona de lo que estaba aconteciendo con Nóos y ni el propio Iñaki sabía qué podía estar sucediendo ahí.

Pero, ¡ay amigo! que el socio o ex socio del ex de balonmano, Diego Torres, se guardó un oportuno as en la manga y ¡¡¡zaaaaaaassssss!!! tropecientos mil correos que le llegaron al juez Castro para que observase no sólo las graciosadas sin gusto de Urdangarín (lo de la foto con las mujeres en pelota picada es como para hacerse una camiseta, pero ya) y, lo más importante, como Cristina estaba al tanto de todos los movimientos de su marido que, incluso, llegó a escribirle correos de consulta a la propia dirección institucional de su mujer en La Caixa.

Habrá que esperar al 27 de abril (sí, otro sábado) para ver qué sale de ahí. Igual luego esto es un globo que se pincha sin más, pero desde luego ya es todo un paso hacia delante que la Justicia no tenga miedo en hincarle el diente a la Casa Real, siempre y cuando haya algo que hincarle, que todo puede ser como ese apetitoso huevo kinder y luego la sorpresa se queda en nada.

2 comentarios

María -

Esto es como la mujer del César, que además de ser honrada ha de parecerlo.

Yo no se el contenido de esos Correos electrónicos pero si la infanta estaba en el consejo de administración algo debía de saber, si además hasta su padre le recomendó a su marido que dejara esas actividades ....

De todas formas seguramente no llegue a declarar, pero el hecho de estar imputada ya es histórico y único en las monarquías europeas

Creo que debería elegir: o pertenece a la Monarquía y debe dar ejemplo o es una ciudadana más y perder todos los privilegios, pero estar entre Pinto y Valdemoro como que no.
O estamos a setas o estamos a Rolex.


@MMariaSp

Máximo Medina -

Por aquello de pertenecer al Consejo de Administración de la'empresa', debió ser imputada desde el primer momento, que ser imputada no es ser condenada. La Justicia debe actuar conforme a las leyes que hacen los políticos y todos los indicios apuntan a que la hija del Rey algo debía saber de todo este tortuoso asunto. Que decidiera o no sobre la Fundación ése ya es otro cantar y pienso que unos correos electrónicos no son prueba como para condenar a nadie. Lo que resulta evidente es que todos estamos bajo el imperio de la ley, incluida la nobleza. Lo que más me extraña de este caso Nóos es que ninguna de las corporaciones (los que las mandaban claro) que otorgaron los dineros han sido imputadas y ni siquiera han sido llamadas a declarar. A ver si es verdad aquello de que el dinero público no es de nadie.