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Anguiano: arte, danzadores y caparrones

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La Rioja siempre sorprende al visitante, por más veces que éste haya podido acudir a esta excepcional región. Miren que es una comunidad pequeña, que a poco que te descuides te metes en Navarra, Álava, Burgos, Soria o Zaragoza, pero está claro que este territorio cumple con el viejo aserto de que a veces lo más pequeño suele deparar los tesoros más grandes. En este caso, nuestras miras, después de vivir el Carnaval del Vino de Haro (de verdad, hay que acudir para presenciar tan magno espectáculo) se dirigieron a La Rioja Alta, concretamente al recóndito, pero encantador, pueblo de Anguiano, de poco más de medio millar de habitantes, pero rico en tradición cultural y gastronómica.

A 44 kilómetros de Logroño, unos 25-30 minutos en coche, la localidad anguianiega sorprende al turista con toda un patrimonio arquitectónico de primer orden como la Iglesia parroquial de San Andrés con un retablo barroco lleno de tallas y relieves y que impresiona por sus columnas salomónicas. Tampoco pueden perderse la Iglesia de San Pedro de Cuevas, la ermita de Santa María Magdalena, el Monasterio de Valvanera, que llegó a ser saqueado por las huestes napoleónicas en la Guerra de la Independencia o la archiconocida Cuesta de los Danzadores, donde ocho mozos de la localidad, con motivo de la festividad de La Magdalena, realizan un descenso vertiginoso por una calle empedrada provistos del traje típico y unos zancos al ritmo de la música. Da vértigo desde fuera porque en cualquier momento estos danzadores pueden darse el morrazo contra el suelo, pero lo cierto es que desde muy pequeños están imbuidos en esta tradición y descienden una cuesta que llega a tener más de un 20% de desnivel como si ustedes se estuvieran bebiendo un vaso de agua.

En cuanto a la gastronomía, el plato típico de Anguiano por excelencia son los caparrones (alubias rojas), ideal sobre todo en tiempo invernal y aconsejable también es, si previamente se ha tenido la idea de degustar el mismo, no desayunar opíparamente, ya que estamos hablando de un plato de cuchara sumamente contundente. Luego, aunque La Rioja no sea un sitio de costa (y mucho menos Anguiano) hay otras especialidades como el bacalao que lo preparan exquisitamente, los platos de caza o las verduras (imprescindibles en cualquier carta riojana que se precie). Pese a ser un lugar tan pequeño, hay varios restaurantes en esta localidad, aunque nosotros nos decantamos por recomendarles el Hotel-Restaurante Valdevenados, donde les atenderán con sumo gusto (941 37 70 85 – 690 19 93 70).

Por supuesto, también destaca Anguiano por productos tradicionales para poder ser degustados en su lugar de residencia. Tenemos por un lado unas mermeladas artesanas que son para chuparse los dedos en La Casa de la Mermelada (941 37 71 62 — 696 505 096). A quienes les gusten las morcillas tampoco pueden marcharse sin probar las de Villanguiano (686 077 862 – 699 160 806) y los quesos y las sobadas de Tres Puentes de Anguiano (679 36 46 96 – 941 41 80 38). ¡Ah, por cierto! Si quieren hacer penitencia después de tanta comida, esta localidad ofrece varias rutas de senderismo, bien para abrir boca o bien para compensar los excesos en la mesa.

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