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Tres malnacidos no podrán con la ilusión política de Inma Sequí (VOX)

Tres bestias, tres salvajes, tres malnacidos, tres facinerosos, en definitiva tres putos cobardes que aprovecharon que estaba sola para darle una brutal paliza sin que nadie pudiera socorrerla. Esa es la escena del miedo que tuvo que soportar la presidenta de VOX en Cuenca, Inma Sequí, una joven con muchas ilusiones política y a la que estos tres desgraciados, dos hombres y una mujer, no van a quitar las ganas de seguir haciendo lo que más le gusta, que es trabajar por su ciudad.

Alguien podrá pensar que no se puede tirar por elevación y responsabilizar a determinados políticos que, desde la tranquilidad de su despacho en Madrid o en el fragor de un mitin o de una conferencia, se les calienta la boca hablando del guerracivilismo o de salir a partirle la cara a los fachas (Pablo Iglesias dixit). Pero sí, ellos han puesto la simiente del odio y del revanchismo y, gracias al impulso de las redes sociales, ahí tenemos las amenazas hechas carne o, mejor dicho, hechas moretones en un pómulo y brazos en cabestrillo. Ese fue el resultado de la bestial agresión a Inma, a la que mandaron al hospital, pero que perfectamente podían haberla mandado al otro barrio.

Y encima uno tiene que leer por Twitter al concejal de los tuits antisemitas, Guillermo Zapata, exigir que nadie vea en esta agresión algo ideológico, que es una paliza sin más, condenable, pero que nada tiene que ver con el debate de las ideas. ¿Y si llega a ser una paliza a Rita Maestre qué hubieses dicho? Sólo espero que la Policía eche el guante a estos cabrones con pintas y los pongan a buen recaudo. Esta gentuza no puede andar suelta por la calle. Ayer fue Inma, pero mañana puede ser cualquiera que no piense como estos mafiosos radicales.

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