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Diosdado Cabello, el monigote de Maduro, pierde la 'Chavezta' y defiende al agresor de Rajoy

El tipejo es un mamarracho de tomo y lomo, un payaso televisivo que se cree otro Hugo Chávez. Me refiero al segundo de abordo de Nicolás Maduro, un tal Diosdado Cabello, el tipo con el nombre y apellido más mentirosos del mundo, ya que ni es Dios y de cabello anda más bien escaso.

Pues bien, este facineroso de tres al cuarto, en su filípica televisiva, que dura más de cuatro horas, tuvo tiempo para mofarse de lo lindo de Mariano Rajoy y del puñetazo que un delincuente juvenil le había propinado en Pontevedra. Vamos, al imbécil chavista le faltó tiempo para ponerse al lado del tal Andrés y advertir seriamente de que el Gobierno español lo acabaría fusilando.

Lo curioso, monigote de Nicolás Maduro, es que en España, a diferencia de lo que han hecho ustedes en su país, aquí no se fusila a nadie, ni siquiera a los etarras a los que ustedes cobijan desde hace tiempo en Maracaibo o en Isla Margarita. Sí, ustedes protegen y dan brillo a los asesinos y encarcelan a demócratas como Leopoldo López. Eso es lo que nos diferencia respecto de un régimen como el suyo.

Estoy convencido de que alguien que hubiese intentado la más mínima agresión contra Chávez (felizmente muerto y corrompido) o contra Nicolás Maduro a esta hora ya estaría fuera de este mundo y puedo acreditarlo con el hecho de que ustedes han ejercido la violencia contra aquellos que sólo tenían un arma, el de la palabra para denunciar sus tropelías. Pues nada, inviten ustedes ahora a este aprendiz de sicario pontevedrés para que, más que nada, les ayude con la mudanza de Miraflores, de donde el pueblo venezolano les ha desalojado tras verse despojados de lo último que no podía perder, la dignidad.

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