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Desde mi escaño

Julia A. García y su 'Café con cuento, por favor': Orden de alejamiento

Julia A. García y su 'Café con cuento, por favor': Orden de alejamiento

Dicen que quien tiene un amigo, tiene un tesoro y si encima esa persona tiene un talento innato para alegrarte el día con su prosa fina y exquisita, ya es el summun del chute de positividad necesaria para arrancar la jornada.

Y de chutes va la cosa, pero chutes literarios, un café con cuento con el que Julia García Navarro obsequiará todos los domingos a los lectores de Periodista Digital con sus microrrelatos y que también podrán encontrar en este modesto rincón de la infinita blogosfera. ¡Que lo disfruten y, por supuesto, enhorabuena a esta excelsa escritora vocacional! Se nota cuando las cosas están hechas con verdadera pasión.

Orden de alejamiento

María leyó la orden de alejamiento y quedó perpleja por la inocencia del sistema.  Regresó a casa sola y como sombras disipadas por un nuevo amanecer, habían desaparecido los ruidos de pasos que la aterraban.

Preparó un café, pero esta vez  no se lo tomó escondida en la cocina sino que lo llevó con ella al salón. Se sintió osada encendiendo la tele y libre cambiando canales a su antojo. El espacio era amplio y soleado pero estaba amueblado con miedo y ella no acostumbrada a usar el sofá;  hizo un esfuerzo y lo logró, sentándose en la esquina y bebiendo con cuidado para no manchar la tapicería. Poco a poco se relajó, encontró un sitio mullido y se reclinó para reírse con una serie tonta de la tele. La casa era la misma, pero la sintió distinta porque él no estaba.

A la hora de la cena, los pasos regresaron al descansillo. Como suponía, él respetó la orden de alejamiento hasta que la ginebra la hizo olvidarla. María suspiró y agradeció a la justicia esas horas de paz; las únicas en las que había sentido su casa como un hogar.  

Se sobresaltó al escuchar el sonido de llaves girando y pisadas en el zaguán. Era él y la ira lo acompañaba.

Al terminar el telediario, la mató.

@juliaenlinea

1 comentario

Anónimo -

Gracias Juan, sin palabras...