Blogia
Desde mi escaño

Una Botella no retornable

Una Botella no retornable

Madrid sale ganando con la no designación como ciudad olímpica para 2020. El clavo ardiendo al que se agarraba la señora Ana Botella acabó saltando por los (Buenos) Aires porque a los miembros del COI no sólo no les gusta que alguien vaya de sobrado, sino porque además sus miembros tienen las espaldas demasiado anchas para que les pasen por ahí la mano, por su gran lomo y seguramente lo del relaxing with a cup of cafe con leche en la Plaza Mayor no era lo que más les llenaba.

A la capital de España no la echan los 98 conspiradores del COI de ser sede olímpica. Madrid se echa así misma porque no puede presentar un informe conciso y detallado sobre el dopaje, porque la crisis económica no tiene solución real aún y porque llegamos a Argentina creyéndonos los reyes del mambo, amén de tener a una alcaldesa que parecía olvidar que no hace mucho se sufrió en esta ciudad un suceso terrible, lo del Madrid Arena, que dio la vuelta al mundo ya no sólo por los fallecimientos de unas jóvenes, sino por como lo afrontó Ana Botella, haciendo un bochornoso paripé y dejando bien a las claras que en la alcaldía había incompetentes muy bien pagados.

Seguramente, una vez se pase el shock que ha supuesto no tener los Juegos, el Partido Popular se pondrá las pilas para intentar que la legislatura acabe en este largo año y medio de la mejor manera posible e ir buscando a un cabeza de lista con mejor imagen que la señora Botella. Esta ciudad lleva demasiado tiempo paralizada pensando en el sueño olímpico y ahora toca trabajar a fondo en lo que parece menos relevante, pero que sí importa al ciudadano de a pie: el arreglo de una calle, los rebajes de los bordillos, la permanente mejora del transporte público, hacer cumplir determinadas ordenanzas municipales en relación a la contaminación acústica, la limpieza de los parques….

Nunca mejor dicho en este caso, la alcaldesa naufragó y ahora tendrá que ir despidiéndose poco a poco de esa vida de lujo oriental que heredó del ’faraón’ Gallardón. Al menos tendrá tiempo para dedicarse a aprender inglés de manera relaxing en la Plaza Mayor con una cup of café con leche. Por una vez, los madrileños pecarán de no ser ecológicos y no van a reciclar a la Botella.

1 comentario

Máximo Medina -

Botella no es santa de mi devoción, pero creo que la candidatura de Madrid (como nación que seguimos siendo algo en el mundo) ha tropezado con la austeridad y eso a los miembros del COI no les hace ninguna gracia. Ya que los Juegos se hacen cada cuatro años (piensan ellos) no vamos a pasar estrecheces y estos españoles andan con la tijera en la mano y, claro, no puede ser. Que ganara Tokio no me sorprende, pero que hayan preferido Estambul a Madrid sí es como para levantar ampollas. El movimiento olímpico pasa de Madrid y por ende de España. Algo habría que hacer, escribo yo, ante semejante varapalo. No sé por qué me da la impresión de que un genio como Rafael Nadal sí que tomará 'medidas', pues ya tiene el oro olímpico y no tiene por qué repetirlo. Espero que se me entienda.