Blogia
Desde mi escaño

Egoísmo inoportuno

Egoísmo inoportuno

¡Qué pena y qué desilusión! Los jugadores del Tenerife, en voz de dos miembros del plantel, han salido a la palestra a desmentir que se haya mantenido una reunión con el Consejo de Administración en la que se habría pedido un premio cercano a los dos millones de euros en concepto de prima por obtener la salvación en la presente campaña. Las críticas surgidas desde prácticamente todos los sectores de la sociedad tinerfeña se ve que han calado hondamente en el seno del cuadro blanquiazul, pero, como casi siempre, se ha preferido la estrategia recurrente de matar al mensajero y mentir impunemente en una rueda de prensa. Lo que no entiendo, de verdad, es como los periodistas allí presentes no se levantaron en cuanto oyeron soltar tal cúmulo de patrañas al señor de Bigastro, es decir a Manolo Martínez.

 

Desde luego no descubro nada nuevo si afirmo taxativamente que el CD Tenerife lo va a tener crudo en la temporada para conseguir ese objetivo. La permanencia en Primera División va a costar sangre, sudor y lágrimas, pero tampoco es un objetivo imposible. De hecho, ahora mismo, se está fuera de los tres puestos fatídicos, aunque cierto es que los últimos resultados de los tinerfeñistas no han invitado, precisamente, al optimismo; 5-0 en Villarreal, 2-2 casero contra el Málaga, después de ir ganando 2-0 y la eliminación copera contra el Celta de Vigo. Por eso, créanme, no comprendo como alguien pudo filtrar o escapársele que se le ha pedido al Consejo esos 1,8 millones de euros por la continuidad en la máxima categoría tras unos guarismos tan poco esperanzadores.

 

Como me decía un amigo el otro día, es que es para analizarlo en profundidad porque, si bien estos jugadores no cobran como los del Real Madrid o el Barcelona, no debemos dejarnos llevar a engaño y en muchos casos estamos hablando de que los que menos perciben en el plantel profesional sería, cuando menos, el sueldo de todo un director general de cualquier empresa pública. Otra cosa es que el club tuviera a bien mostrar su infinita generosidad con la plantilla y premiarla una vez concluyese exitosamente la Liga, pero adelantarse de esta manera a los acontecimientos no es de inteligentes. Al fin y al cabo ya cobran por hacer su trabajo y permanecer en Primera es su única obligación. Pero ya se sabe que el fútbol está lleno de vivos y hay mucho listo suelto por este páramo.

1 comentario

Lewis Rogers -

El cuento chino de que la carrera de un profesional del fútbol es muy corta (no la haga y es más corta todavía) y que por eso hay que cobrarla lo mejor posible ha pasado ya a la historia. Que un jugador de Primera que sólo sepa darle al balón con un pie perciba más de 600.000 euros por año es un verdadero disparate. Los precios en el fútbol se han disparado por la morralla de gente que hay a su alrededor y no sólo hay que abonar al futbolista sino también a su representante, amigos y demás familiares. Sin ir más lejos, que Manolo Martínez esté en la máxima categoría del fútbol español es ya de por sí como si le hubiera tocado la bonoloto al jugador, carente de técnica y, que como muchos otros, echa mano de su físico para poder adecuarse a la categoría. Si fuera bajito y flaco andaría por Segunda B si es que le dejan. Pues bien, ahora, encima, piden primas por hacer bien su trabajo. Siempre he estado en contra de las primas, otra cosa bien distinta es que el empresario quiera premiarles por su dedicación. Pero, tal como está el deporte rey, si algún presidente decide no concederlas, lo mismo crea un problema sin solución en el seno del club. Y es que estos llamados profesionales son capaces de mandar un proyecto a la basura si se lo proponen. Simplemente con dejar las ganas en el vestuario serían superados por cualquier otro equipo de Primera. Eso sí, el presupuesto del club y todas esas historias, se las traen al pairo y no permitirán que nadie les pida un esfuerzo si no es con su remuneración correspondiente. ¿Saben por qué un jugador cuando acaba su carrera futbolística nunca se convierte en un empleado sino en empresario? Porque nadie les permitiría lo que se tolera en el fútbol. Vamos que quedan marcados.