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Desde mi escaño

Sobredosis balompédica

Sobredosis balompédica

Fútbol todos los días, tan necesario como alimentarse o descansar, eso es lo que han debido pensar los prebostes del balompié patrio, con el apoyo y la anuencia del Gobierno. Así, de esta manera, con partidos desde el lunes hasta el domingo, quizá se crean que los ciudadanos dejarán de interesarse por temas como el desempleo, las carencias sanitarias o una pésima educación para quedarse embobados frente al televisor observando la pelotita corriendo de una a otra portería. Sencillamente lamentable, pero es lo que tenemos frente a una situación dramática para la sociedad española. La solución a los problemas que afectan a la colectividad, fútbol en sobredosis, así hasta que reviente la bicha o que los lumbreras de turno se percaten de que el pueblo no es bobo y pasa olímpicamente de estar sacrificando horas de sueño para tener que acudir un lunes a las nueve de la noche al estadio, a no ser que contraatacasen con el mejor partido de la jornada, pero me da que no. De momento, el primer encuentro previsto es el Tenerife-Mallorca y ya ha causado los primeros estragos al anularse más de 400 reservas por parte de aficionados baleares que pensaban acudir al Heliodoro Rodríguez López pensando que la cita era el domingo. Lo dicho, un completo disparate.

Eso sí, como hay mucho listillo que está pendiente de aquellas personas que defendemos el modelo de la Premier League, esta clase de falaces argumentan que esto mismo, lo de que haya partidos los lunes, ya se viene dando en la liga inglesa desde hace varias temporadas. Sí, por supuesto, conozco el dato, pero da la casualidad de que allí este choque fuera del fin de semana está mucho mejor organizado, se sabe de antemano cuál va a ser el partido a elegir, y no se crean que con diez días de antelación, no, no. Los clubes suelen tener margen suficiente de maniobra y mucho más los aficionados que deseen desplazarse con el equipo. En España, una vez más, como ya sucediera hace catorce años con las citas de los lunes retransmitidas por Antena 3, las cosas se hace a lo Pepe Gotera y Otilio, tirando de chapucería e improvisación. Además, como agravante, se hace en mitad de la temporada. ¿Acaso no podían esperar al inicio de la siguiente campaña e intentar articular fórmulas mejores?

Y bueno, esto es en Primera, pero es que la situación para los equipos de Segunda División es aún peor porque la LFP ha decidido que el viernes debe jugarse un encuentro. ¿Se imaginan ustedes a un seguidor, pongamos del Betis, que desee, por ejemplo, venir hasta Gran Canaria para ver a su equipo jugar contra Las Palmas y que ese duelo se haya programado para ese quinto día de la semana? Sí, el supuesto es extremo, pero pudiera darse el caso de que aficionados verdiblancos tuvieran entre sus opciones viajar hasta las Islas Afortunadas, disfrutar de un fin de semana maravilloso y encima con fútbol de propina. Con este cambio, créanme, a más de uno se le puede chafar el invento o tendrá que idearse una excusa bastante creíble frente a su jefe, máxime si curras en el ámbito privado.

Pero bueno, que aparte de que todo esto suena a chapuza auténtica, que se trata de seguir favoreciendo el negociete audiovisual del nuevo amigo mass media de Zparo, el señor Roures y su Gol TV, el trasfondo de todo es que se pretende tapar en la medida de lo posible la pérdida de rumbo de un Gobierno que ya no tiene nada que ofrecer, que está dislocado ante los continuos ridículos que está haciendo en su papel de potencia que tiene el mando temporal de la Unión Europea y que tiene un paro como no se conocía desde la etapa final de Felipe González, curiosamente también del Partido Socialista. Más de uno pensará que esos más de cuatro millones de desempleados tendrá tiempo para estar delante del televisor, pero les aseguro que muchos de esos, si están frente a la caja tonta, no creo que estén por la labor de perder su tiempo, sino de que alguien les cuente la realidad, que es muy cruda, por cierto.

1 comentario

Lewis Rogers -

La influencia de la televisión en el fútbol español empieza ya a oler mal. No es buen asunto que entidades que manejan cientos de millones de euros, en algunos casos, y decenas de millones en otros, dependan tanto de la caja tonta. Desde hace décadas se acuñó el tópico de que el fútbol es el opio del pueblo y nada más lejos de la realidad cuando día tras día conozco a más gente a la que no le interesa el balompié lo más mínimo y tan sólo ofrecen algo de condescendencia cuando se enfrentan el Real Madrid y el Barcelona o el Tenerife y Las Palmas. Lo que sí extraña es el cualquier club, que se debe por entero a sus socios, sacrifique a sus aficionados al disputar un encuentro un lunes, día de trabajo y además a altas horas de la noche, como pueden ser las diez. Además, esto no es nuevo, ya hubo una vez que se pasaron partidos a los lunes por cuestiones televisivas y fue un auténtico fiasco. Ahora, quizás por eso de los 4 millones de desocupados, esperan una mejor respuesta, pero me temo que no será así. El fútbol tiene sus tiempos y sus tradiciones y no se pueden cambiar por meros asuntos crematísticos. Bien distinto es el ejemplo de la NBA, partidos todos los días, includios 24 y 25 de diciembre y primero de año, porque el mero hecho de que siempre ha sido así. El problema está en que el fútbol se gasta tanto dinero que busca ingresos por todas partes. Lo mismo por arriesgar tanto pierden lo que tienen.