Blogia
Desde mi escaño

El PSOE justifica a Chávez

El PSOE justifica a Chávez

La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, no ha mostrado el más mínimo reparo a la hora de ponerse de parte del Gorila Rojo cuando sus secuaces decidieron poner en el primer avión que saliera de Venezuela al eurodiputado Luis Herrero. La desvergüenza de los socialistas cuando se trata de juzgar los desmanes de las dictaduras caribeñas comienza a tener síntomas verdaderamente preocupantes. Al parecer, prefieren que se pisoteen los derechos de los compatriotas antes que echarle arrojo y denunciar enérgicamente los atentados reales y morales de estos sátrapas bananeros.

Independientemente de si el señor Herrero estaba en Caracas como observador internacional o no estuviese en calidad de tal, lo cierto es que un personaje como Chávez sólo admite la reverencia a su persona y que sus gobernados se humillen ante él. Cualquier insubordinación, por nimia que sea ésta, puede deparar en la cárcel o, como le ha pasado al político español, con la expulsión del país. No osbtante, Luis Herrero no ha querido hacer de este episodio una causa que le convierta en mártir. Todo lo contrario, asegura, y tiene toda la razón, que lo suyo no ha dejado de ser una anécdota para todo el sufrimiento que deben padecer millones de venezolanos a diario. Al igual que también le asiste la razón cuando señala que tarde o temprano el Gorila Rojo tendrá su merecido. Eso esperamos, sin duda.

Pero, insisto, a mí me preocupa sobremanera la actitud de un partido democrático como el PSOE cuando hay que sancionar y condenar comportamientos como el de Hugo Chávez. De acuerdo que el Gobierno, por un lado, hace el paripé de pedir explicaciones, pero luego es el propio partido en el poder quien tilda a Herrero de imprudente y que no se puede ir a insultar a casa ajena. Lo gracioso es que el presidente de la pomposa República Bolivariana de Venezuela lleva años vejando a todo aquel que se le cruza por medio y no pasa absolutamente nada. Es más, como diría Juan Fernando López Aguilar, aquí, las gracietas del dictador caribeño, alumno aventajado de Fidel Castro, el PSOE las aplaude con las orejas, sobre todo si es contra alguien de la derecha.

En fin, bien harían los socialistas en hacerse mirar ese tic de cierta fascinación por los regímenes totalitarios. España, se supone, es una nación que respeta las normas democráticas, pero cuando se le ríen los disparates a dictaduras como la cubana, la venezolana o la marroquí estamos más cerca de convertirnos en un nuevo paraíso caribeño, pero no precisamente para que vengan los turistas a visitarnos.

1 comentario

Lewis Rogers -

El caso sirve para ilustrar algo muy curioso: por estas islas vienen inmigrantes irregulares, sin papeles, casi a diario. A Venezuela va un señor con todos sus documentos en regla y con condición de eurodiputado y lo echan sin más. ¿Estaremos ambos equivocados, unos en acoger y otros en expulsar?