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Desde mi escaño

Mirandés, ¡¡¡qué bravo es!!!

Mirandés, ¡¡¡qué bravo es!!!

El fútbol es grande. Un equipo de Segunda División B, el Mirandés, hace historia, como antaño pasara con el Figueras, tras clasificarse de manera brillante y épica a las semifinales de la Copa del Rey donde le espera o bien el clásico Athletic de Bilbao o el Real Mallorca. Los de Carlos Pouso se han cargado a todo un Español, quinto en la Liga, pero al que en la Copa han dominado casi en su totalidad, con la salvedad de cinco minutos tontos en Barcelona y que les valió pasar de un cómodo 0-2 a un 3-2. En esta ocasión, en el partido de vuelta, los de Miranda de Ebro recurrieron a la heroica para ganar en el tiempo de prolongación (2-1), pero además con el mérito añadido de que los periquitos se habían adelantado en el marcador al inicio del segundo tiempo. Pero los burgaleses son unos tipos muy echados hacia delante y no bajaron los brazos, al contrario. 

La gesta de este club pasará a los anales de la memoria colectiva, pase o no a la final, algo que tampoco nadie quiere pronosticar porque visto lo visto ante Villarreal, Racing y Español es como para pensárselo dos veces antes de hacer predicciones alocadas. Todo esto pone de relieve algo evidente, que los presidentes e intermediarios de este negocio no saben hacer otra cosa que llevárselo crudo en traspasos de dudosa calidad, jugadores extranjeros que pueblan los clubes de clase media y baja que en nada igualan, por ejemplo, a un Pablo Infante (Mirandés) que ha metido ya los mismos goles que Cristiano Ronaldo o Leo Messi en esa misma competición hace un año, siete tantos en total. 

Desde luego, ahora es muy fácil ser del Mirandés y hablar de él como si uno lo conociese de toda la vida. Hasta hace dos días era un equipo más de los tantos que pululan y malviven por esa Segunda División B, que es cierto que estuvo a un paso de haber ascendido a Segunda A de no ser por un gol postrero del Guadalajara en la eliminatoria de hace unos meses, pero que no dejaba de ser eso, una entidad modesta con la intención de dar un salto de categoría. 

Ahora, sin perder el norte, en Miranda de Ebro miran un poco menos hacia la liga (donde su equipo va imparable) y se detienen con profusión en ese caramelo que es la Copa del Rey. La final está a 180 minutos y aunque su rival volvería a ser un Primera, ya nada puede poner de los nervios a un plantel que ha demostrado que puede cargarse al más pintado.

1 comentario

Lewis Rogers -

Se me vienen a la mente las 'juiciosas' palabras de Boskov: "El fútbol es fútbol y el gol es gol". Es la manera más directa de definir una pasión que muchos no entienden y el colorido de una grada cuando hay algo en juego y que sea más de tres puntos. El Mirandés es un equipo modesto que ha tenido sus momentos de gloria, pero que en la actualidad se caracteriza por no tener miedo a nadie y a la vez intentar hacer valer sus bazas. La fortuna es fundamental y la ha tenido de su lado, pero aparte está la actitud de unos jugadores que nunca se han visto en una como ésta. Saben que pueden hacer algo grande y la ilusión es un arma muy peligrosa ante profesionales algo acomodados en el el fútbol nacional. Bravo por el Mirandés y ojalá que en Liga repita los éxitos coperos.