Blogia
Desde mi escaño

El sacrificio de nuestras sirenas

El sacrificio de nuestras sirenas

Las chicas son, por el momento, la cara positiva para España dentro de los campeonatos del Mundo de Natación que se están celebrando en Barcelona. Polémicas al margen sobre pitadas de himnos y tuits desafortunados, lo cierto es que nuestras sirenas están asegurando a nuestro deporte un importante número de preseas y dejan bien a las claras que la marcha de nadadoras como Gemma Mengual o la sempiterna entrenadora Anna Tarrés no han debilitado en absoluto a la sincronizada. Ahí tenemos a Ona Carbonell que corre el riesgo de padecer una torticolis como siga colgándose tantos metales en estos campeonatos mundiales.

Si siempre hemos dicho que el deporte es disciplina, sacrificio, desempeño o tener que renunciar a un número ingente de tentaciones que ofrece una vida social normal, la que podría disfrutar cualquier joven, en la natación ese esfuerzo, esa dedicación se eleva exponencialmente. Estas chicas, para estar hoy discutiéndole el puesto a las rusas o a las chinas, sacrifican prácticamente todos los momentos de ocio. Entre libros, horas de clases y de entrenamiento, estas muchachas lo dan todo por estar en las grandes citas. Desde campeonatos de España, europeos, mundiales y, lo que todas esperan, la gran cita por antonomasia del deporte, los Juegos Olímpicos.

Todas quieren estar en esa cita, ahora en 2016 en Río de Janeiro, pero desde luego la empresa no es nada sencilla. Haciendo un paralelismo, si la fama cuesta y hay que sudarla, el hecho de poder ser convocada para unas Olimpiadas requiere horas y horas diarias que currárselo en la piscina, de seguir una disciplina prácticamente espartana, muy dura en ocasiones, pero es evidente que las que resisten, que las que realmente tienen entre ceja y ceja alcanzar ese sueño, lo consiguen. Llegar ya es un triunfo, pero si encima después te llevas un lugar en el podio, es esfuerzo no es que sólo haya merecido la pena, es que no hay recompensa que pueda suplir esos instantes de felicidad, es como estar en el mismísimo paraíso.

Estas chicas que hoy nos están dando tantas alegrías en Barcelona, son el ejemplo que deberíamos seguir en otros órdenes de la vida, gente esforzada, dedicada en cuerpo y alma a su deporte que, más que un trabajo, es si verdadero hobby. Y es que cuando uno se supera en el sufrimiento, evidentemente, al mismo tiempo se está disfrutando y se genera una sensación insuperable de bienestar consigo mismo.

En colaboración con Proyecto Hoy

0 comentarios