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Desde mi escaño

Sacar rédito de la desgracia

Sacar rédito de la desgracia

Nuestros políticos son así. Tenemos cuatro jóvenes fallecidas durante la celebración de una macrofiesta de Halloween en el Madrid Arena y ya ha empezado el cruce de acusaciones entre unos y otros a ver quien la tiene más grande…la caradura, claro está. Unos, los del PP, del grupo de Gobierno de la capital, defienden a capa y espada que todo estaba adecuado a la legalidad vigente. Al fin y al cabo que otra cosa van a decir quienes tendrían la responsabilidad de tener sus propias instalaciones en perfecto estado de conservación y de funcionamiento de los mecanismos de seguridad en el caso de que fuese menester una evacuación. Pero claro, ¿quién vigila al vigilante, ehhhh? Ese es el quid de la cuestión.

Las cuatro fallecidas sirven de munición a la oposición para pedir responsabilidades, comisiones de investigación a mansalva y dimisiones en cadena porque de repente ven la botella medio llena para intentar mover al PP tras 24 años de continuadas mayorías absolutas. Sin embargo, no olvidemos que antes que la oportunidad política están los sentimientos y el drama personal de cuatro familias y muchísimos amigos que lamentan hoy no tener a su lado a unas chicas que estaban comenzando a disfrutar de la vida, que se la comían a bocados hasta que un descerebrado y una ratonera de arenas movedizas cercenó sus sueños, sus ilusiones y la felicidad de todo su entorno.

Confío en que sea la Justicia la que imparta un veredicto lo más adecuado a lo acontecido en esta fatídica fiesta del 31 de octubre al 1 de noviembre. Sí, desgraciadamente la vida de estas jóvenes ya no será posible recuperarla, no habrá fallo judicial que pueda reparar los daños en los corazones de sus seres queridos.

Nunca mejor traído a colación eso de que el dinero no hace la felicidad y no creo que siquiera ayude en este dolorosísimo caso, pero al menos esperamos todos una pena ejemplar para quien, en primer lugar, lanzó la bengala, después para el empresario vivales que ha hecho mucho dinero a espuertas aun a riesgo de poner en serio peligro la vida de otras personas y luego el propio Ayuntamiento de Madrid, que no puede inhibirse en un tema tan sumamente delicado y espinoso como éste.

Cornada de Mou a Toril

Cornada de Mou a Toril

El Real Madrid va a tener un serio problema con el señor José Mourinho. Esta especie de Atila con chándal, que por donde pasa no crece la hierba, siempre tiene que tener un frente abierto con alguien, es incapaz de mantenerse calladito medio segundo, siempre tiene que liarla hasta extremos insospechados. Cuando no es el Barcelona, es la Liga, la Federación, la UEFA, Unicef, los horarios, el estado de los terrenos de juego, que el club que le paga no le deja alternar con el banquillo de la selección portuguesa, su desaprobación a la amistad de Casillas con jugadores culés, lo del Balón de Oro y todo aquello que se le ponga por medio. Ahora, su última víctima se llama Toril, entrenador del Real Madrid Castilla, al que está masacrando sin piedad porque el luso también es, por si no lo sabían, quien expide los certificados de madridismo.

Pues bien, Mou ha intentado dinamitar la pasada semana la historia de una cantera a la que él no ha sabido sacarle provecho presentándose en rueda de prensa con una lista de los jugadores que supuestamente han salido en los últimos años para vender un discurso de lo mal que se están haciendo las cosas en las categoría inferiores. No sólo se trata de un discurso ventajista a todas luces aprovechando lo bien que le ha ido al Barça en este mismo instante, sino que encima el portugués ha omitido datos relevantes, como que Arbeloa y Casillas son canteranos que llevan tiempo triunfando y otros nombres que por distinto motivo no han tenido acomodo en el cuadro merengue como Mata, Juanfran, Negredo, Granero o Javi García.

Puede tener razón el entrenador de la primera plantilla madridista en el sentido de que el filial del Madrid no debería de tener a gente de 24-25 años porque ya será muy complejo que sean futuribles para el conjunto de Primera División, pero desde luego no son maneras de dirigirse a un empleado del club, sobre todo porque si de algo puede presumir el señor Toril es de ser madridista por todos los poros, algo que Mou sólo acredita a cambio de unos cuantiosos y generosos millones de euros a final de temporada.

Pero la culpa de todo esto la tiene el señor Florentino Pérez, que parece embebido por el discurso y actitudes áridas de Mourinho, un tipo que, según me cuentan madridistas de toda la vida, su reto es ganar este año nada más que la Champions y dejar luego al club tirado como una vulgar colilla. En el Chelsea calaron pronto al personaje y en Milán, en el Inter concretamente, aún están que echan las muelas con la faena que les hizo el vivales de Setúbal. No vamos a negar que sea un ganador nato, pero también es verdad que cuenta con las mejores materias primas y un vestuario que le guarda una leatad (in)quebrantable porque ya se sabe que el que muestre disconformidad, se va al banquillo o a la grada, excepción del clan de los portugueses, claro está.  

¿Quieres curro? Hazte político

¿Quieres curro? Hazte político

Está circulando esta información por internet, referida al año 2011, pero que a buen seguro no habrá variado en exceso en estos pocos meses. Creo que merece la pena exponerlo y que luego sean ustedes los que saquen conclusiones.

Resulta que tenemos 445.568 políticos, 165.967 médicos, 154.000 policías y 19.854 bomberos, es decir que haciendo un cálculo rápido tenemos más políticos que médicos, policías y bomberos...juntos!

Pero ahora, por si no están lo suficientemente indignados, vean esta otra comparación: maestro, 1.400 euros por prepararte para la vida; policía, 1.600 euros por arriesgar por ti su vida; bombero, 1.800 euros por salvar tu vida; médico, 2.200 euros por mantenerte con vida y diputado, 30.000 euros y sumando pocos años, creo que siete, encima obtienen un sueldo vitalicio como si fuese el sueldo de Nescafé.

El acabose son los requerimientos para cada una de estas profesiones, normal entonces que se piense en Belén Esteban como futurible política. Para trabajar como policía hay que tener el Bachillerato Superior y hacer una oposición.
Si lo que se anhela es ser bombero, hay que tener el Bachillerato Superior y hacer una oposición.
Si su verdadera vocación es la de ser maestro, hay que tener el Bachillerato, Título Universitario (cuatro años) y una oposición.
Para poder ser médico hay que tener el Bachillerato, la nota media mas alta en la selectividad. Título Universitario (seis años), oposición a MIR,  Especialidad (obligatorio 4 años para medicina general o cinco años el resto de especialidades) y oposición. Total once años en el mejor de los casos.

¿Saben ustedes lo que se exige en este santo país para ser político? Nada, absolutamente ninguna preparación, sólo estar afiliado convenientemente en un partido con posibilidades de tocar poder y no tener escrúpulos para escalar posiciones. Hasta dar puñaladas traperas si se diera el caso. Y es que hay algunos dirigentes que creen que están investidos por la gracia de Dios y que su dedo es poco menos que un arma divina. Normal que tengamos a día de hoy determinados especimenes. ¡Vaya jeta!

Sin escrúpulos

Sin escrúpulos

¿De quién es la culpa de lo que pasó en el Madrid Arena? Pues hay que investigarlo, a fondo y llegar hasta donde sea necesario para esclarecer y depurar las responsabilidades que sean necesarias, pero este caso no puede quedar en el olvido. Tres jóvenes fallecieron víctimas, en primer lugar, de un desaprensivo o de un descerebrado que lanzó una bengala, cohete o petardo en un pasillo más que masificado, pero a partir de ahí debe ser la organización del evento y el propietario de la instalación, el Ayuntamiento de Madrid, quien ponga las medidas necesarias para una rápida y más o menos ordenada evacuación en casa o de cualquier imprevisto, de un cortocircuito o de una amenaza de bomba.

Sin embargo, después del festivo del 1 de noviembre, cuando los medios de comunicación han recobrado el pulso informativo, hemos asistido a un cruce de acusaciones, reproches y demás entre unos y otros. Aquí nadie parece tener la culpa de nada, hay ya cuatro chicas muertas, pero eso parece que es lo que menos importa del asunto, lo que les preocupa a consistorio y empresario es no quedar marcados por este luctuoso acontecimiento. Al final, ya lo verán, la culpa la tienen los jóvenes que han querido apiñarse y apelotonarse en 20 metros cuadrados.

Y sí, podemos convenir que a los jóvenes de hoy en día, al menos a una parte de ellos, les gusta ese tipo de diversión que consiste en estar ocho dentro del mismo metro cuadrado y hacer equilibrios con las bebidas al mismo tiempo que tuitean o mandan un whatsapp con su smartphone, pero eso no tiene porque acabar en una verdadera tragedia, que es lo que ha sucedido con esta macrofiesta de Halloween. Y todo porque la empresa organizadora del evento era cutre a más no poder y en el Consistorio pasaron de examinar a fondo a quién le alquilaban el local. La cuestión para unos y otros era llevárselo crudo.

Ahora nos sale la señora Botella en plan inquisidora a decir que el Ayuntamiento de Madrid no va alquilar más ninguno de sus inmuebles para eventos de estas características, pero es que no se trata de eso, señora alcaldesa. De lo que se trata es de tener al día las medidas de seguridad de un edificio que es de titularidad municipal y sobre todo de estar encima de quien organiza un evento de este calado. Si apenas el aforo estaba preparado para 7.000 personas, ¿por qué demontres se dejó que se lucrase el empresario despachando 20.000 localidades? ¿Por qué no se hicieron los rigurosos controles de seguridad en la puerta? Porque no tengo ganas de estar el lunes empapelado en los juzgados de la Plaza de Castilla, pero dan unas ganas de llamarles a unos y a otros cuatro cosas que no habría excelso abogado que pudiera librarme de tener que indemnizarles con unos cuantos miles de euros.

Los puentes de Rajoy

Los puentes de Rajoy

Mariano Rajoy vuelve a engañar a los españoles. Sí, ¿se acuerdan ustedes que en el discurso de investidura prometió, entre otros tantos aspectos, que se iban a articular los mecanismos necesarios para que en España se acabase con el cachondeo de los festivos entre semana por el perjuicio que laboralmente causaban a la productividad y al normal funcionamiento de las empresas? Pues bien, prácticamente un año en el poder y en este santo país nos hemos vuelto a comer con papas fritas otro festivo que no permite hacer absolutamente nada, salvo que seas funcionario y hayas sabido guardar racionalmente días de vacaciones para asegurarte una escapadita de cuatro o cinco días.

Rajoy anunció desde el estrado del Congreso de los Diputados que si iba a buscar un mecanismo por el cual todo aquel festivo que cayese en martes, miércoles o jueves sería trasladado siempre a un lunes o un viernes para que no se rompa el ritmo comercial ni la actividad laboral en despachos ni en la propia administración pública. Ya sabemos que no a todos los ciudadanos les gusta se carguen o dinamiten los llamados acueductos, pero tampoco podemos negar la mayor de que este pasado jueves 1 de noviembre de 2012 ha supuesto una torta bien dada a nuestra economía porque, y esto es así, mañana son muchas las empresas que están a medio gas ante la inminente llegada del fin de semana y en la administración, ni les cuento, un despiporre de marca mayor.

Pero claro, ¿qué podemos esperar de un país donde hasta no hace mucho tiempo había encuestas en los que se le preguntaba a la gente si estaría dispuesta a sacrificar el descanso en sábado o domingo a cambio de no perder su empleo o no ver mermadas sus potencialidades salariales y el resultado del mismo sondeo era aterrador arrojando que muchos no estarían por la labor de levantar ni media ceja en esos días de asueto? Pues eso, que así nos va.

Eso sí, aquí lo cachondo es que esos mismos que ponen el grito en el cielo porque haya que trabajar un sábado o un domingo son también los mismos que se cabrearían como monos si un sábado en la noche los garitos, bares, cafeterías o quienes tienen que atender las comisarías o los hospitales estuviesen chapados. Ellos no quieren trabajar, pero sí quieren divertirse y entonces ‘obligan’ al resto a currar. Como mínimo resultaría paradójico, pero bueno es que España está llena de paradojas, entre ellas que pese a lo rematadamente mal que lo está haciendo este Gobierno, aún está peor valorada la oposición.

Halloween mortal

Halloween mortal

Sonará petulante y hasta puede ser que de la imagen de tipo ególatra, vanidoso, engreído, sabelotodo y niño pera y repera, pero lo vengo diciendo desde hace ya unos años, que en España nos hemos atontado y embobado con la celebración de Halloween como si fuese una fiesta más de nuestro acervo cultural. Falso de toda falsedad, se trata de una costumbre que hemos importado de los Estados Unidos, país donde, dicho sea de paso, la trajeron de Irlanda, pero ni mucho menos tenía que ver con el fenómeno en el que ha derivado y degenerado en la actualidad.

Al socaire de las máscaras, de las dentaduras de pega, de un maquillaje gótico y terrorífico, muchas localidades españolas se preparan para vivir cada 31 de octubre por la noche un verdadero carnaval fantasmagórico, un ritual que sigue siempre las mismas normas, jóvenes y no tan jóvenes dispuestos a competir en una brutal carrera de bebidas espirituosas y otras cuestiones que les llevan, incluso, a pasarse de la raya y a perder toda noción y consciencia de lo que están haciendo.

Así, es normal que el 1 de noviembre, después de haber desayunado, uno se encuentre como noticia de portada en Periodista Digital que tres chicas han fallecido en una macrofiesta de Halloween en el Madrid Arena víctimas de un aplastamiento porque a alguien, un descerebrado a todas luces, se le ocurrió lanzar una bengala en un pasillo de local que en ese momento estaba atestado de decenas de miles de jóvenes. ¿Y ahora quién le devuelve la vida a esas tres jovencitas?

Sí, alguien podría rebatir fácilmente que no es preciso celebrar Halloween para que se produzcan estos sucesos y estoy perfectamente de acuerdo, pero también con un matiz, parece que a más de uno se le va la cabeza con esta celebración. Como si fuese una premonición o una mala profecía, el ir disfrazado de muerto viviente, de novio o novia de la muerte y demás personajes del mundo subterráneo ya pone en situación y en contexto a quienes pretenden pasar una noche de muerte y desgraciadamente en algunos casos se cumple la letanía. Pero nada, dentro de 364 días nos habremos olvidado de lo sucedido y seguiremos haciendo el bestia hasta que, naturalmente, se produzca otra muerte por aplastamiento o por ingesta de bebidas en mal estado. Total, en Halloween parece estar todo permitido.

Psicosis meteorológica

Psicosis meteorológica

La que se ha montado en las Islas en las últimas horas, mediáticamente hablando, por las fuertes lluvias caídas. De nuevo se vuelven a volcar las cadenas de televisión ante la llegada de los aguaceros, de los fuertes vientos y demás inclemencias meteorológicas, se hacen especiales y se infla el perro hasta el mismísimo cansancio, sin darse cuenta que aquí sólo estamos sufriendo unas precipitaciones importantes, pero ya habituales, pero que el centro, la capital financiera del planeta, Nueva York, ha permanecido dos días en el más absoluto de los colapsos. Pero es que nos encanta ser la salsa de todos los platos y, claro está, cuando comparas un hecho con otro es cuando tienes la sensación de pensar cuan provincianos son algunos.

Comprendo que en Canarias haya preocupación cuando nos sobrevienen estos fenómenos atmosféricos tan desfavorables, pero lo que tampoco es de recibo es que cada vez que se encapota el cielo, rápidamente se lancen alertas y alarmas para que la población no ponga un pie en la calle, como si las ciudades hubiesen sido víctimas repentinas de un ataque bacteriológico. No, no saquemos las cosas de quicio. Lo que había que haber hecho en su momento era predecir lo que podía haber pasado con la tormenta del 31 de marzo de 2002 que se llevó la vida de siete personas en Santa Cruz de Tenerife o la tormenta tropical Delta del 28 de noviembre de 2005. Entonces se desdeñaron los avisos y ahora, en cuanto caen cuatro gotas, ya tenemos montada la mundial.

En el Archipiélago se ha creado, gracias a determinadas cadenas de televisión (especialmente la que crea un agujero en el déficit de los ciudadanos) una psicosis meteorológica. Creo que es lo único que suele anteponerse a cualquier palabrea que haya pronunciado Paulino Rivero. Desde esa misma cadena (o de la productora de turno), por ejemplo, se actuó de manera bastante irresponsable enviando a una periodista y a un cámara el día del Delta para que informasen in situ de lo que estaba sucediendo. No les pasó nada a los compañeros porque Dios es grande. Pero Deltas y 31 de marzos sólo se dan de vez en cuando y no con la virulencia de un Katrina o de un Sandy. A ver si empezamos a administrar la información meteorológica con criterios periodísticos rigurosos y no dedicarse a crear infartos en la población, que hay mucha gente mayor que lo pasa realmente mal, especialmente quienes viven en esos caseríos de montaña.

Un ex del CD Tenerife trató de dinamitar a Gonzalo Castañeda

Un ex del CD Tenerife trató de dinamitar a Gonzalo Castañeda

Eugenio Ibáñez, conocido durante muchos años como el hombre de confianza del malogrado José Javier Pérez y Pérez, presidente del CD Tenerife, se nos ha revelado ahora como una especie de inquisidor, de Torquemada de la ondas, bajo la nada sutil dirección de Miguel Concepción, alias Miguelito Decepción, míster ’estábanos’. Y es que quien fuese directivo del conjunto del Callejón del Combate durante muchos años, en los últimos tiempos se ha convertido ahora en el repartidor de credenciales de licencias radiofónicas. A ti te doy, a ti no te doy, tú me caes bien, toma, 30 frecuencias; tú eres enemigo del régimen, a pan y agua.

La historia es que el señor Ibáñez, según señalan los compañeros de El Blogo Feroz, trató de mercadear con frecuencias para EsRadio en Tenerife a cambio de que se cargasen de raíz a Gonzalo Castañeda. Sí, así se las gastan por estos lares, por estas Islas del tesoro donde políticos y algunos empresarios de medio pelo creen que los medios de comunicación están hechos a su imagen y semejanza y poder mangonear como, donde y cuando les venga en gana.

El caso es que este capítulo se conoció porque minutos antes estaba en la antena de EsRadio Jorge Vargas contando interioridades de Canal 4, sobre todo el impago de las nóminas y las infracondiciones en las que muchos empleados tienen que afrontar su día a día. Pues bien, en ese momento quiere entrar en directo Eugenio Ibáñez para defender al señor Concepción, pero en estos casos suele pasar que cuando mandas al acólito y no va por sus propios pies el interesado, no sólo acabas por dejar vendido a tu ’representado’ y encima meter la pata. Y esto último es lo que llama poderosamente la atención.

En un momento de la tensa conversación entre Eugenio Ibáñez Gonzalo Castañeda, se insinúa la posibilidad de que hubo la posibilidad de que EsRadio tuviese diez licencias, pero dejando fuera a Gonzalo, obviamente. Insisto, a ojos de esos ’Billys Los Rápidos’, que esta historia la cuentan los compañeros de El Blogo Feroz, pero que cuentan con toda mi credibilidad porque nos conocemos todos en estas Islas y sabemos como funcionan unos y otros. Lo que pasa que Castañeda, perro viejo (a pesar de su juventud) donde los haya, no hay que le mueva ni quien le tosa, al igual que a otro de los grandes fichajes de esta temporada, Óscar Martín, quien también sabe mucho de censuras y despidos por orden de la autoridad caciquil. A los Ibáñez y demás patulea almibarada del Archipiélago les gustaría tener sólo a reporteros de galas de misses y místers (dicho sea con todo el respeto para quienes cubren esos eventos).

Hospital sin contenido

Hospital sin contenido

¿Qué está pasando con el Hospital del Norte de Tenerife? Me cuentan mis fuentes desde las Islas que mucha estructura, mucha pompa y jabón cuando esta instalación fue inaugurada, pero que de resto, como dicen los franceses, rien de rien, es decir, nada de nada, apenas está prestando servicios, pero como los políticos de turno ya se hicieron la foto de rigor, pues a otra cosa mariposa, ya se acercará mayo de 2015 y entonces será cuando toque volver a ver un reguero de coches oficiales y de padres de nuestra patria chica desfilando por los pasillos y el hall para ser inmortalizados convenientemente.


El tema de las inauguraciones, reinauguraciones y requeteinauguraciones es un tema recurrente en las Islas, algo así como una especie autóctona que florece al igual en Lanzarote que en La Palma o que en El Hierro. Le da igual la esquí, la húmeda, la llanura, la medianía o la altura. Es un espécimen que se adapta perfectamente a todas las circunstancias y contextos, aunque desde luego suele tener querencia por los períodos electorales. Ahí es cuando más suele florecer, aunque últimamente la Junta Electoral suele erradicar su aparición para que no poluciones el ambiente.

Volviendo al caso del Hospital del Norte, éste sigue sin prestar los servicios prometidos, lleva más de una década siendo la gran promesa de Coalición Canaria que, a lo sumo, sólo ha podido vivir de actos protocolarios o de inauguraciones vacuas, como pasó en su momento con la tan cacareada inauguración de la ampliación del Hospital Universitario de Canarias, un gran edificio acristalado, pero que por dentro tenía menos contenido que una cabeza llena de serrín, una vulgar tomadura de pelo a los ciudadanos y a los periodistas presentes en el acto, aunque claro está que no todos los medios pudieron recoger la parte crítica porque esa es otra de las carencias que tienen nuestros compañeros periodistas de las Islas, poder contar las cosas tal y como las ven. Al final los dineros de tal o cual consejería pesan demasiado como para que un director o el editor se pongan bobos y echen a perder una campaña institucional, que nos conocemos ya.


Y mientras, claro, los vecinos del norte de Tenerife siguen teniendo que acudir mayoritariamente a los dos grandes complejos hospitalarios de la zona metropolitana porque al Gobierno de Coalición Canaria en el Cabildo y en el Ejecutivo regional no les da la real gana de abrir ese centro como Dios manda y no al estilo chamberga o chafalmeja, que es lo que se estila dentro de ese partido, al menos por parte de determinados prebostes.

No es imposible hacer buen cine en España

No es imposible hacer buen cine en España

Dicen que el cine español está de capa caída, que muchos directores han vivido despreocupadamente al socaire de unas subvenciones que se daban y repartían generosamente entre el clan de los apesebrados, aquellos con una tendencia ideológica (in)sobornable mientras había euros en la lata del gofio. Sin embargo, los cientos de millones desperdiciados en bodrios infumables suponían de vuelta verdaderos bodrios o cintas que jamás se estrenaban. Lo que contaba era recibir la ayuda oficial y después a vivir del cuento con la cuenta bien lucidita. Eso lo sabe hacer cualquiera.

Sin embargo, siempre hay excepciones a la regla general y Juan Antonio Bayona logra con Lo Imposible emocionar hasta al espectador más insensible. Se trata de una obra maestra, perfectamente trabajada, sin estridencias, sin lenguaje soez y fíjense que la situación a la que se tiene que enfrentar una familia donde todos sus miembros acaban desperdigados en Tailandia tras sufrir un devastador tsunami daría para emplear palabras de grueso calado. Pero no, hay todo el dramatismo, tensión, nervios y todo lo que ustedes quieran ponerle, pero no hay un taco de más en el guión.

Bayona supo rodearse de un elenco de actores sensacional, entre ellos el británico Tom Holland, que hace el papel de Lucas, el niño mayor del matrimonio formado por Harry (Ewan McGregor) y María (Naomi Watts). La interpretación que llevan a cabo es sencillamente magistral, uno llega a meterse tanto en la película que hasta realmente llega a sentir, a empalizar con los protagonistas, a sentir el mismo desasosiego y angustia vital ante toda la clase de calamidades y adversidades que tienen que sufrir. Son momentos que uno, en realidad, no sabría ni como afrontar de tener que verse en ese rol, cuando la madre Naturaleza actúa con toda su virulencia hasta extremos insospechados.

De hecho, es la primera vez que tras acabar la película todo el cine prorrumpió en un gran aplauso, señal de que la cinta no sólo había hecho las delicias de los espectadores, sino que nadie se levantaba cuando empezaban a salir los títulos de crédito. Sencillamente, mi más humilde enhorabuena al señor Bayona por habernos regalado un film de estas características y sobre todo por dejar demostrado que cuando se quiere hacer cine de calidad, no hay que exprimirse demasiado el magín, sólo tener clara la historia y luego rodearse de los mejores actores para la ocasión, sean o no españoles.

Marketing caritativo

Marketing caritativo

La caridad y la solidaridad son buenas obras, pero choca bastante cuando éstas se quieren publicitar por la propia persona que realiza esos actos. Tenemos el caso de Javier Marías, reciente Premio Nacional de Literatura, que acaba de renunciar a ese galardón y los 20.000 euros que lleva aparejados para que estos sean donados a varias bibliotecas. Vamos a ver, ¿qué es lo que le interesa realmente al escritor? ¿que no se le adhiera o adscriba ideológicamente a un determinado partido político o hacerse una promoción by the face para aumentar las ventas de su libro Los Enamoramientos?

Como campaña de marketing puede ser de lo más efectiva porque está claro que se va a hablar de este gesto y todo el tiempo saldrá indirectamente que este escritor es el autor de una novela premiada y todo el mundo tendrá la sana curiosidad de tener en sus manos esta obra. La estrategia es, sencillamente, genial, aunque siempre habrá quien crea que en realidad él lo ha hecho con la mejor intención y que su objetivo no era, precisamente, el hacer una campaña alternativa de promoción del libro, sino que sólo anhelaba ese gesto solidario.

Sin embargo, cuando uno va de desprendido por la vida, cuando se propone o lleva en sus genes hacer el bien, no lo va promulgando por ahí. Es más, siendo además un personaje de cierta relevancia como es Javier Marías, lo prudente en estos casos es recoger la cantidad que has ganado y luego, discretamente, dotar a los centros que él estime oportuno de unas ciertas cantidades, así hasta desprenderse de los 20.000 euros que parecen quemarle tanto en las manos porque vienen del Estado, que debe ser malo malísimo de solemnidad.

Pero no, Marías no se ha comportado, por ejemplo, como el futbolista Raúl, al que jamás nadie habrá visto desviviéndose por la gente más desfavorecida. Es más, él ha dado orden tácita de que no quiere ser fotografiado. Para él, es algo tan íntimo, tan de su esfera privada, que no pretende hacer una campaña de imagen con eso. Y así muchas personas anónimas actúan de esa manera, pero hay determinados protagonistas que tienen que hacerse notar, montar el paripé y hacernos ver al resto de la humanidad que son más solidarios que Cáritas. En este caso, Marías ha escrito un renglón bastante torcido. Él sabrá lo que hace.

Foto cruenta

Foto cruenta

Las fotos de ayer se te rebelan hoy. Eso es lo que han debido de pensar muchos ciudadanos al ver ‘rescatadas’ del baúl de los recuerdos las imágenes de un Mariano Rajoy frente a una oficina de empleo y abajo un titular declarativo que se torna hoy destructivo para la figura del propio presidente del Gobierno, “cuando gobierne bajará el paro”. La instantánea y las palabras corresponden a inicios del mes de enero de 2010, es decir, aún le faltaban casi dos años al líder del PP para poder traspasar el quicio de la Moncloa como presidente in rectore. En esos momentos, la situación del desempleo en España apuntaba ya maneras de ser el principal, primordial y casi único problema de los españoles y aquí el político conservador nos proponía una alternativa, que era no subir los impuestos, porque si estos se tocaban al alza, la creación de empleo se resentía notablemente.

Sin embargo, ¿qué ha sucedido? Que Rajoy fue olvidando sus promesas hasta el punto de aplicar punto por punto el recetario socialista (para eso nos habríamos quedado con Rubalcaba) de meterle mano a los impuestos y ver como el paro ha ido creciendo mes por mes, salvo en los tradicionales en los que se genera algún puesto de trabajo, es decir los de verano y los que se corresponden con las campañas de Navidad y de Semana Santa.

Eso sí, humor o fina ironía no les falta a nuestros representantes políticos que tienen el ‘papo’ de decirte que ya se vislumbra una luz porque fíjate tú que la cifra de paro que se ha generado en esta EPA es mucho menor que la que arrojó la encuesta del mismo trimestre de 2011. Claro, genios, es que si encima en vez de dar 85.000 desempleados hubiese dado un saldo de 200.00, entonces ya era para calificarles de zotes supinos con bandita y diploma de honor. Cuando menos trabajadores quedan, más difícil es que se destruya más empleo, eso es de cajón, aunque parece que alguno le cueste asumir con facilidad ese principio.

Mucho me temo que la situación, laboralmente hablando, tarde demasiado tiempo en mejorar en España y que nos veamos abocados a tener que emigrar en masa a otros destinos. Y no se es que se trate de que nos pongamos como el movimiento 15-M o 25-S, pero desde luego de alguna manera hay que darle un toque severo de atención a unos políticos, empezando por los que ahora gobiernan, los del PP, para que se den cuenta de una vez que por este lado no vamos a ningún lado, sino directamente al hoyo.

Mariló Montero, especialista en almas

Mariló Montero, especialista en almas

¿Quién le está haciendo vudú a Mariló Montero? De verdad, esta profesional lleva una temporadita, ni siquiera dos meses, y está protagonizando los escándalos más sonados. Lo suyo, además, tiene doble ’mérito´ porque su programa, precisamente, no es de los que uno se pararía a contemplar más de cinco minutos (esto es un gusto y una opinión personal, por supuesto). Sin embargo, pese a que su espacio es más soso que escuchar una conferencia de Montoro y De Guindos, lo cierto es que ya ha tenido dos salidas de pata de banco espectaculares, primero con sus ’viajes’ a Igartiburu y ahora con sus conocimientos sobre el alma humana cuando supo que los órganos del asesino de El Salobral iban a ser donados. Una crack.

El caso es que la periodista aseveró que no podía negar que había sentido tranquilidad al saber que los órganos del presunto asesino no iban "a dar vida a nadie", y se preguntó: "¿Está bien donar órganos de una persona que ha matado a otras?". Y como no se quedó contenta la señora Montero, también al cierre de su programa, dijo que "posiblemente eran una declaraciones desafortunadas en opinión de algunos, pero que era una opinión personal y no de RTVE".

"En ningún momento ni he pretendido cuestionar la decisión generosa de ninguna persona, de ninguna persona que decide donar sus órganos y que espera otra persona, independientemente de su ideología, sexo y vida personal", dijo Montero. A continuación, no obstante, recalcó que ella se había hecho una pregunta sobre si el órgano "tiene alma" e insistió en su argumento inicial: "Me gustaría comprobar con tiempo si eso científicamente está comprobado".

En fin, a esto nos dedicamos ahora en TVE, a investigar en cuestiones que van más allá de lo empíricamente demostrable. Está claro que Mariló tiene un puesto seguro junto a Anne Germain. Después de demostrarse que esta médium es más falsa que una moneda de seis euros, cualquiera puede ganarse la vida haciendo conjeturas sin mayor preocupación. De acuerdo que el criminal de El Salobral no merece ni media línea de compasión, pero de ahí a montarse una teoría o hipótesis sobre la transmisión de la maldad del alma va un trecho.

'Los invadidos'

'Los invadidos'

Ramón Tremosa (CiU), Maria Badía (PSC), Raül Romeva (ICV) y Ana Miranda (del BNG, en representación de ERC) se han convertido por emérito propio en los personajes friáis del año. Estos representantes de los ciudadanos han conseguido rozar el ridículo al presentar ante la Unión Europea una carta en la que piden que se despoje a España de la posibilidad de intervenir militarmente en Cataluña.

A estos políticos de medio pelo, que hasta la fecha sólo eran conocidos en su casa a la hora de cenar, no se les ha ocurrido mejor disparate que intentar hacer ver a la sociedad que su región puede ser víctima de un ataque de los malvados militares españoles porque, ríanse ustedes, han presenciado a cuatro cazas haciendo maniobras militares por el cielo catalán, exactamente igual que puede pasar en Murcia o Extremadura. De chiste.

El problema que tienen estos independentistas es que tienen tal estrechez de miras, tanto se han creído que su autonomía es un Estado que ya ven fantasmas invasores por todos lados. Por eso, no es de extrañar que para estos individuos ver cazas del Ejército del Aire les infunda un miedo superior y vayan haciendo el ridículo por las radios y televisiones de toda España. Esto es como si alguien mandase una misiva a la ONU porque ha visto que por encima de su casa están pasando constantemente aviones comerciales. El ridículo sería de marca mayor y por eso no se le ocurriría a nadie una locura de ese calado.

Pero, claro, estamos hablando de unos representantes políticos que no están ahí por sus méritos profesionales, sino por saber manejarse más y mejor en el innoble arte de los codazos para abrirse un hueco en las listas e ir en los puestos de salida. A estos tipos, si fuese por preparación, seguramente tendrían más que problemas incluso para poder colocarse como barrenderos municipales, pero no porque el trabajo sea denigrante, que no lo es, sino porque hasta para limpiar las calles ya se exige una mínima preparación.

Galicia no quiere ni a Condes ni aristócratas

Galicia no quiere ni a Condes ni aristócratas

Las elecciones gallegas han dejado también claro que en política los arribistas tienen pocas o ninguna oportunidad de poder hacer carrera. Cuando un ex banquero que, bien es cierto, ha pagado sus deudas con la sociedad (o al menos parte de ellas) tras su paso por la cárcel y ahora pretende convertirse en el paladín y en el adalid de la regeneración democrática, mal vamos; pero él por creerse que puede tener su espectro en política y esa masa de votantes que confía en una persona de apellido tan aristocrático y tan sospechoso como pensar que se puede hacer uno rico con acciones de Nueva Rumasa.

Mario Conde se la pegó en la cita electoral de Galicia, pero no porque Feijóo anticipara cuatro meses las elecciones, sino porque el ciudadano puede estar saturado, harto, cansado, desmotivado, desmoralizado o simplemente hasta el mismo gorro de los de siempre, pero tampoco va a confiar su voluntad al primero que pase por la puerta de tu casa (eso ya lo hace el PSOE, como dijo el genial Carlos Herrera). Y si encima quien toca a tu puerta fue el mismo hombre que un 28 de diciembre de 1993 provoca que el Gobierno tenga que intervenir Banesto donde muchos españoles tenían sus ahorros, pues imagínense el síncope.

La política española tiene que regenerarse, pero desde el ático hasta la planta del garaje más profunda. El sistema actual permite demasiados especuladores, muchos jornaleros de la gloria a los que uno o dos escaños les convierten en parte activa del sistema donde tarde o temprano intentan perpetuarse en él. Las lecciones de Conde, en el plano teórico, pueden dar para ocho libros de economía, diez entrevistas y hasta para montar alguna tertulia. Pero desde el punto de vista de la decencia, el ex banquero bien haría en guarecerse por si acaso resucita de la ultratumba judicial, donde los expedientes más cadáveres vuelven a la vida en un chasquear de dedos.

Ahora la formación de Conde se fija como objetivo las elecciones catalanas donde también le espera darse un zurriagazo espectacular y luego, se supone, la idea es prepararse a fondo para las elecciones europeas de 2014 y las autonómicas y generales de 2015. Ahora bien, sin poltrona y despacho oficial que llevarse a la boca, me temo que rápidamente se quede sin fondos y no aguantará tanto tiempo con números rojos. Y es que una cosa es impartir principios y otra cosa quedarse sin sillón.

El 'aval' a Rajoy: 200.000 votos menos en Galicia y Oyarzábal haciendo el cafre en Twitter

El 'aval' a Rajoy: 200.000 votos menos en Galicia y Oyarzábal haciendo el cafre en Twitter

Veinticuatro horas después de celebradas las elecciones en el País Vasco y Galicia, con el reposo necesario para que el cuchillo del análisis pueda atravesar la intrincada tarta política, cabe decir que no sé a qué viene tanto entusiasmo de algún sector de la prensa de derechas con Mariano Rajoy por la mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo. Sí, es verdad que el candidato del PP se la jugaba en un contexto donde todos sabemos que pese a ser comicios regionales, la globalización provoca que la gente vote en clave nacional y más en un contexto de crisis y recortes. Sin embargo, la victoria del hombre de la marca de la gaviota en Galicia no es ningún aval a la gestión de Rajoy.

A ver, basta con mirar los resultados en número de votos para comprobar que, a pesar de que Feijóo pasa de 38 a 41 escaños, el PP pierde casi 200.000 votos. Esto, en condiciones normales, hubiese supuesto perder la mayoría absoluta e incluso ver discutida la propia victoria simple en las urnas. Pero, claro, el PSOE perdió alrededor de 250.000 papeletas y el nacionalismo, dividido, peleado y cabreado entre sí (Beiras y Jorquera) obtuvo la suma de 16 escaños y el respaldo de 320.000 votantes. Sin embargo, ha sido la abstención la nota destacada y lo que en realidad ha motivado que nada cambie en tierras galaicas. Si el Gobierno actual era tildado de regular, lo que venía era peor, sobre todo porque ya no se hablaba de bipartito, sino de tripartito y al final, por dejación, los gallegos optaron por el ’Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer’.

Y en el País Vasco, ¿dónde demontres se agarran los panfletarios de Rajoy para decir que esto es un éxito? No pueden justificar nada, absolutamente nada, salvo certificar un fracaso tremendo, aunque es verdad que el PP en Euskadi, desde el exitazo de Mayor Oreja en 2001, con 19 parlamentarios, sólo ha ido degradándose de tal manera que todos los que estaban en la línea de confrontación con ETA, (el propio Mayor o María San Gil) fueron relevados por paniaguados como Basagoiti o el impresentable de Oyarzábal, quien no tiene mejor idea ni más luces que la de meterse vía Twitter con la periodista Isabel San Sebastián.

Pues gracias al PP y también a la congénita torpeza del PSOE de Patxi López hoy Bildu, el lobo revestido con piel de cordero, está con amplia representación en el Parlamento vasco. Ahora el PNV, ganador sin mayoría absoluta, tiene la palabra para ver con quién gobierna los próximos cuatro años. Urkullu no lo tiene claro y por eso en la noche electoral cortejaba indirectamente con sus mensajes a unos y a otros. Y es que el nacionalismo vasco recupera la poltrona que siempre había considerado de su propiedad. Viendo la especial torpeza del dúo gafapasta (López y Basagoiti) normal que se haya dado este escenario en Euskadi.

Armstrong: Ídolo de barro

Armstrong: Ídolo de barro

Mentira, una gran mentira la de Lance Armstrong. El mito que había conseguido labrar con siete Tours de Francia de manera consecutiva se ha venido completamente abajo después de quedar patente con varios testimonios de ex compañeros suyos de equipo las prácticas nada legales que se hicieron en el equipo para conseguir que no sólo el tejano ganase esos siete maillots amarillos, sino que sus escuderos, sus gregarios, pudiesen rendir plenamente para ayudar a su líder que, a tenor de los testimonios, poco menos que parecía un dios intocable.

Es verdad que siempre hubo sospechas de que ciertos tratamientos que tenía para tratar su cáncer testicular podía influir en el rendimiento del norteamericano, pero también muchos daban por buena la explicación (este bloguero el primero) de que nadie, por muy dopado que vaya, puede subir puertos de montaña etapa tras etapa si en realidad las piernas no le dan. Siempre se decía que por mucho que al mejor sprinter se le diesen los productos que de una manera nada natural le reforzasen su vitalidad en la bicicleta, al final, nada más llegar a un puerto de montaña acabaría estrellándose como quien lo hace frente a un muro.

Por supuesto, también me abono a una frase que siempre decía José María García cuando se hablaba del dopaje, que era muy difícil de creer que los ciclistas pudiesen afrontar kilométricas y montañosas etapas día tras día sólo a base de pasta, de arroz, de pollo o de barritas energéticas, que algo más debía haber, pero que evidentemente, mientras no se demostrase nada en los análisis y en los controles antidoping, tampoco se podían hacer juicios de valor y mucho menos hasta que no hubiese pruebas concluyentes sobre el particular.

Sin embargo, y a pesar de que los análisis nunca dieron problemas en el caso de Armstrong, los testimonios de quienes eran sus hombres (in)sobornables mientras percibían la nómina a fin de mes y el reparto de los premios y de las primas han sido más que suficientes para que en cuestión de meses o tal vez de semana al tejano le desposean de sus títulos en la ronda gala y que vaya, aunque sea a título de inventario, a quienes quedaron segundos, entre ellos el español Joseba Beloki. La pena es que muchos de los que vimos en Armstrong a un héroe o un modelo a seguir se nos ha derrumbado como un ídolo de barro.

Huelgas chipriotas, lusas y españolas

Huelgas chipriotas, lusas y españolas

Una broma, un chiste malo, una astracanada de hoz y martillo, de pancarta reciclada y de todo lo que ustedes se imaginen. Así y sólo así se puede definir la última boutade de los sindicatos españoles, siempre que limitemos esa representación sindical a UGT y CCOO, que parece que son las únicas voces que se oyen porque han sabido aprovecharse y pervertir las leyes para dejar a otras representaciones en una representación ridícula, como es el caso de USO, por poner un simple pero meridiano ejemplo para que ustedes se hagan una idea de cómo se las gastan algunos por estos lares a la hora de monopolizar el discurso frente al Gobierno y la patronal.

El caso es que el 14 de noviembre de 2012 tendrá lugar en España una nueva huelga general, la segunda en el mismo año, algo histórico en este país, puesto que nunca se había producido que en el mismo ejercicio tuviesen lugar dos convocatorias de este calado. Sin embargo, los Méndez y Toxo, los primeros antipatriotas, demuestran con actitudes tramontanas que no están por la labor de prestar la más mínima ayuda a un Ejecutivo que, por otra parte, tampoco está acertando en la forma de tratar la crónica enfermedad económica de la piel de toro.

España, en estos mismos momentos, está siendo vigilada, presionada y coaccionada desde las instituciones europeas para que exija el rescate. Rajoy, con sus tribulaciones de gallego que no se sabe si sube o baja por la escalera o si se va a quedar apostado en el tercer peldaño, desconcierta tanto a todos y a todo que hasta la prima de riesgo ya no sabe si bajar cuando no hay claridad en el presidente o si subir cuando hay un paquete de medidas razonable desde la fábrica de ideas y ocurrencias de la Moncloa.

Sin embargo, lo que diga la UE a estos dos sindicalistas se la trae al pairo y montan una cobarde huelga general. ¿Y por qué cobarde? Sencillo, porque no tienen siquiera el arrojo de convocarla por sí solos, sino que irán en compañía de los huelguistas de Chipre y Portugal, dos naciones que, válgame el cielo, tampoco están como para darse grandes alegrías y menos aún holganzas de 24 horas. Pero en fin, esto es lo que tenemos y normal que luego nos miren desde Europa como a unos bichos raros. Si es que nos lo ganamos a pulso.

Una de chinos

Una de chinos

Cuidado, que nos conocemos. Es fácil ahora poder generalizar ante el desmantelamiento de una gran mafia china que operaba en nuestro país y que desde 2009 había conseguido evadir la nada deplorable cantidad de 1.200 millones de euros. Sí, todo un pastizal, pero que, en términos comparativos es la cuarta parte del rescate de Cataluña (5.000 millones) o la octava si lo juntas con la ayuda que ha solicitado Andalucía (otros 5.000 del ala hasta llegar a los 10.000).

Eso sí, que nadie crea que esto es justificar el delito, nada más lejos de la realidad, lo que sucede es que unos estafan ilegalmente y otros despilfarran los fondos públicos, supuestamente, en nombre de los ciudadanos que les han colocado en la poltrona (lo que se llama estafa supuestamente legal, aunque el resultado es el mismo, que nos pispan el dinero).

De todas maneras, sería ahora injusto que se masacrase a todos los chinos por igual porque no es así ni mucho menos. De acuerdo que hay un porcentaje que ha venido aquí, ha comprado sus grandes naves y dispuesto de manera clandestina talleres subterráneos donde se sacaba una producción bestial a base de explotar a compatriotas y de evadir, en la medida de lo posible, todas las cargas impositivas por las que normalmente estarían gravadas sus procelosos negocietes. Pero luego hay una gran mayoría que ha venido a nuestro país a trabajar honradamente, a dotar de vida gran parte del tejido empresarial de nuestras ciudades.

Los chinos tiene un concepto empresarial basado en la cultura del esfuerzo y eso no lo digo yo, sino que lo expresó claramente Juan Roig, el exitoso presidente de Mercadona, frase que rubrico por entero. Si no fuese por los chinos, ¿cuántas tiendas de alimentación en el centro de Madrid y de otras urbes españolas estarían a día de hoy chapadas? Pues hagan la suma y empiecen a pensar en miles de ellas.

A los españoles aún nos falta ponernos ese chip de que las empresas van solas porque sí, que no hace falta que la gente se esfuerce, que racaneamos minutos al reloj como si no costase. Eso sí, somos tan autocomplacientes con nosotros mismos que no vemos ningún tipo de robo en esa práctica, pero en cambio basta que caiga una mafia china para meterlos a todos en el mismo saco y creer que tantas horas en un trabajo no puede ser bueno, que algo malo estarán haciendo. Typical Spanish culture.

El maniquí de la A-6

El maniquí de la A-6

Cuando la gente tiene ingenio, no hay motivo por el cual no se le reconozca ese mérito, aunque vaya en contra de la reglamentación vigente. Dicen que cuando la necesidad aprieta, le damos más y mejores vueltas al magín hasta dar con una solución original, aunque, evidentemente, a veces es necesario saltarse las normas para poder alcanzar el objetivo deseado. La contraprestación, como le ha pasado a nuestro hombre, es que te acaben pillando con las manos en la masa o, en este caso, al volante y te soplen 200 euros de multa.

La historia es que agentes de la Guardia Civil de Tráfico sorprendieron hace unos días a un individuo que circulaba por el carril Bus-VAO (Vehículo de Alta Ocupación) de la A-6, en dirección Madrid, con un maniquí de mujer en el asiento del copiloto. No es que el tipo fuese ningún pervertido ni nada por el estilo, sino que simplemente pretendía ahorrarse unos minutos en el trayecto y de paso evitarse el casi seguro atasco que se forma a primeras horas en la capital de España. Y es que este tipo de carriles sólo es para vehículos de alta ocupación y mínimo se exige que vayan dos personas. A este señor no se le ocurrió mejor cosa que poner un maniquí.

Lo cierto es que los encargados de controlar la circulación por esa vía detectaron algo que no les casaba, la rigidez en exceso del ’acompañante’, algo que no suele pasar siquiera cuando llevas a tu lado a alguien con quien estás enfurruñado. Tarde o temprano hará algún gesto, pero esta ’mujer’ estaba más quieta que una efigie. Eso fue lo que llevó a los agentes a ordenar el alto y comprobaron que éste iba ocupado, únicamente, por el conductor, estando el lugar del copiloto ocupado por un maniquí, que iba perfectamente caracterizado con peluca y gafas de sol, y completamente vestido, al que incluso el conductor había puesto el cinturón de seguridad.

La broma le va a costar al amigo alrededor de 200 euros que, obviamente, es lo que estipula el reglamento general de circulación, pero a buen seguro que a más de uno le ha resultado simpática la anécdota, incluso a los propios agentes a los que no les ha quedado más remedio que aplicar todo el peso de la ley. Y es que, desde luego, retranca no le ha faltado a este señor para intentar burlar una norma de una manera tan original.