Blogia

Desde mi escaño

La dictadura de los fuera de la ley

La dictadura de los fuera de la ley

De un tiempo a esta parte en España hemos invertido los términos de la normalidad. Me explico, hasta no hace mucho si alguien dejaba de pagar la hipoteca de su vivienda o era detenido por un delito flagrante, robo, tráfico de drogas o agresión en plena vía pública, venía la Policía y desahuciaba al moroso o esposaba al delincuente y se lo llevaba a la comisaría. Todo esto, que nos parecía lo más lógico y común del mundo, es decir que el que no se avenga a cumplir con las reglas del juego pague su justo castigo, ahora resulta que no, que ahora hay una serie de jugadores (de ciudadanos) que quieren cambiar las normas del tablero. Para esos subversivos, ahora la mala es la Policía y los buenos son los otros, los que se saltan la ley a la torera.

A mí me parece que, sin tener que aplicar métodos que traspasen la brutalidad, hay que empezar a ponerse firmes e impasibles con quienes están jeringando continuamente la acción de unos policías que cada vez que salen a la calle se sienten casi como delincuentes, con esa amarga sensación de creerse señalados por el resto de los ciudadanos. Aquí parece que hacer cumplir con el deber está ahora penado, que quita puntos y que pone a los agentes contra el mismísimo paredón.

Estos últimos días hemos tenido constancia de que en Madrid se frenó el desahucio de una mujer que no podía hacer frente al pago de la hipoteca. Podemos debatir y convenir que las condiciones que imponen los bancos suelen ser bastante abusivas, que las entidades financieras aplican a la perfección una curiosa y peculiar ley del embudo, lo ancho para ellos… y lo estrecho también. Sin embargo, cuando uno se mete en la aventura de un crédito hipotecario sabe perfectamente a lo que se expone y firma hasta la mismísima sentencia de muerte de Manolete si así fuera menester. Pues, a pesar de eso, aquí se coacciona a policías y a una comisión de desahucio para evitar que se eche de la vivienda a la morosa.

Y ya puestos en esta oleada de despropósitos, en el barrio madrileño de Lavapiés se evitó por parte de estos grupúsculos la detención de un camello, de un toxicómano. Es decir, aquí una persona está traficando con la vida de los demás, por no decir directamente que los está llevando a la mismísima muerte y cuando viene la Policía a llevárselo, salen estos sujetos y se ponen chulos con los agentes. Y claro, pobre del policía que se atreva a pegar un porrazo. No, por supuesto, si al final la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están para repartir caramelos y para velar fiel y rigurosamente que no se cumpla la ley.

La llamada milagrosa

La llamada milagrosa

- Ring, ring,

- ¿Si?

- ¿Es el señor García?

- Correcto, ¿qué desea?

- Le llamo de la Consejería de Sanidad de Madrid y es para comunicarle que deberá presentarse mañana ante un inspector médico para evaluar su baja médica

- No, no se preocupe, si precisamente mañana pensaba presentarme en personal para llevarles el alta médica

Este diálogo, que desde luego es inventado, es una mera recreación de los hechos, ha motivado que cerca de 800 funcionarios al servicio de la Comunidad de Madrid se hayan recuperado milagrosamente de una enfermedad terrible que les tenía postrados en cama o en el sillón. Sí, hay que hablar de milagro porque resulta que hasta minutos antes de que el inspector decidiese a marcar los números de estas personas, los pobres empleados públicos estaban muy malitos, tanto que ni siquiera podía ir a comprar a El Corte Inglés. ¡Ay, qué pena y qué dolor más grande de mi corazón!

Resulta cuando menos penoso que en los tiempos que corren haya personas que sigan jugando a los enfermitos amparándose en un sistema excesivamente proteccionista con los funcionarios y que básicamente consiste en considerarse (no todos y no la mayoría, vaya por delante) una casta intocable a la que casi resulta imposible aplicarle algo tan básico como es el despido si no ejecutan su trabajo como Dios manda o si su indisciplina es tal que al final haya que meterles un expediente como manda el reglamento.

A mi parece excelente que se controle a los servidores públicos porque su trabajo está pagado por el dinero de todos nosotros, los siempre sufridos contribuyentes, y ya es hora que se acabe la fiesta del disparate, de cogerse bajas como el que elige fruta a granel en el mercado de la esquina. Nada, quien esté realmente enfermo, que lo acredite fehacientemente, que en este país ya se ha puesto muy de moda la famosa fórmula de decir que se está con una depresión de caballo y ese truco, sinceramente, como el de los catarros oportunos, ya es demasiado viejo y, sobre todo, que sale muy caro al erario público. Quizá si hubiese más responsabilidad, menos o ningún interino estaría en la función pública.

Desenchufado

Desenchufado

¿Alguno de ustedes conocía a Ignacio López del Hierro? Tengo que reconocer mi supina ignorancia, pero lo cierto es que no tenía ni la más remota idea de quién era este señor hasta que a mediados de esta semana saltó la noticia de que era nombrado consejero de Red Eléctrica Española, a razón nada menos que de 180.000 euros al año. Sabiendo como funcionan esos consejos de administración, donde lo fundamental es existir y asistir, vamos que no tienes que hacer un trabajo que te deje deslomado, precisamente, está claro que siempre interesa saber quiénes son las personas que ocupan esos cargos, qué méritos, parentescos o relaciones diversas tienen para hacerse acreedores a dichas bicocas.

El caso es que nada más aparecer este nombre, rápidamente salió a colación que es el marido de la actual presidenta de Castilla-La Mancha, la señora María Dolores de Cospedal. Ese dato era más que suficiente para que se alentase la controversia, la discrepancia y la crítica ante lo que se podía entender (y en realidad se entendió) como un verdadero caciquismo. Es decir, como eres el marido de…entonces te coloco en un buen puesto. Los ríos de tinta cibernética corrieron durante las siguientes horas en contra de esta decisión. Y es que además no había modo alguna de justificarla ante una sociedad española bastante cansada de atropellos varios y tomaduras de pelo diversas.

Sorprendentemente, y así lo digo porque cuesta creer la rapidez con la que se movió el personaje, que habituado nos tiene a sus lentitudes y actitudes meditabundas, Mariano Rajoy cogió el toro por los cuernos y, como quien dice, pegó un puñetazo sobre la mesa y pidió encarecidamente que se le forzara a este señor a que renunciase a ese cargo. Por varios motivos, desde luego, pero el que más pesaba de todos era ser el esposo de María Dolores de Cospedal.

Y es que no se puede estar hablando de que los socialistas enchufan a todo hijo de vecino que acredite vínculos con el partido del puño y la rosa y que lleguen los populares al poder y repitan los esquemas, sobre todo si la tarifa sale a 180.000 euros que están pagados con dinero del siempre sufrido contribuyente.

Embarazada...de un tumor

Embarazada...de un tumor

¿Se imaginan ustedes, queridas mujeres, ir a un hospital porque sienten una molestia y les digan que están embarazadas cuando, en realidad, lo que tienen dentro de su organismo es un tumor, un cáncer líquido de nada menos que 11 kilos? Pues eso, que pudiera parecer ciencia ficción en España, que sería más propio de un centro de Ruanda Burundi, ha sucedido en nuestro territorio, concretamente en un hospital (que ahora llaman pomposamente centro de atención primaria) de Cataluña. Así de anchos y de panchos se quedaron los responsables de atender a esta paciente que, gracias a contar con la amistad de un médico que vio que aquello no era normal, acabaron, pásmense ustedes, en un hospital de Albacete donde le acabaron diagnosticando lo que realmente le sucedía.

Evidentemente, la mujer ya ha puesto el caso en manos del Defensor del Paciente y de los servicios jurídicos correspondientes para poner a los irresponsables galenos que la atendieron y que pudieron haberle provocado la muerte por su ineficaz atención. Y es que no es de recibo que presumamos de tener una sanidad de calidad, pero en realidad luego se den disfunciones de este calado y que, desde luego, no nos ponen en muy buen lugar, más bien todo lo contrario.

Cataluña, además, está siendo noticia en materia sanitaria y no, precisamente, por grandes logros, sino más bien por todo lo contrario. No hará mucho tiempo que se ponía al descubierto lo sucedido en un hospital de Tarragona donde no se atendían infartos desde las cuatro de la tarde. Es decir, si un paciente llegaba con el corazón a punto de explotar, o lo hacía antes de las cuatro menos cinco o se tenía que marchar a un centro de Barcelona y eso suponiendo que antes no le estallase la patata.

Está claro que todo se debe a los recortes establecidos por el Gobierno de Mas, pero, eso sí, la Generalitat catalana no escatima euros para derroches como las embajadas, oficinas consulares, la televisión autonómica o los sueldos y megapensiones a los ex presidentes. Todo un espectáculo del despilfarro indecente mientras una pobre ciudadana va dando tumbos de hospital en hospital hasta que consiguen dictaminar esos ‘genios’ de la medicina que no se trata de una gestación sino de un cáncer.

Grijelmo: Nula EFEctividad

Grijelmo: Nula EFEctividad

La Agencia EFE, uno de los medios de comunicación de referencia no sólo a nivel de España, sino también en Europa y, por qué no decirlo, a nivel mundial, cierra la etapa de Álex Grijelmo con un agujero económico que ríanse ustedes de los boquetes que provocaron con su imprudencia los capitanes del Titánic y del Costa Concordia. Según un informe al que ha tenido acceso Periodista Digital, el pufo de pérdidas dejado por el anterior presidente de EFE asciende a casi cinco millones de euros, todo un desastre financiero que le dejan como herencia a José Antonio Vera.

Lo cierto es que esta Agencia, al menos por lo que conozco de mi etapa en las Islas Canarias y por lo que me han contado, ha funcionado, especialmente durante los siete años de Grijelmo, como una especie de ente en el que se ponían y se quitaban delegados bajo el único criterio del capricho. Tú me caes bien, te dejo; tú no eres de la cuerda (política), te haré la vida imposible para que acabes pidiendo traslado o incluso renunciando a estar como delegado. Y no digo nada si encima se te ocurría meterte en los horarios o con la productividad del enlace sindical. Ahí ardía Troya por los cuatro costados...amén del dinero que se iba perdiendo entre despidos nulos e improcedentes.

De buena tinta sé los tejemanejes que se montaban en una delegación del Archipiélago a cuenta de la vagancia congénita de uno de los individuos que ahí sigue vegetando. Aprovechando su conchabeo sindical, se permitía el lujo de llegar tarde a las ruedas de prensa, de irse antes de tiempo o de tocarse las narices en el pleno del Parlamento mientras el resto de compañeros estaban a dos y a cuatro manos para sacar las informaciones con las que surtir a los clientes. Pese a las pruebas fehacientes de lo que hacía esta persona, en Madrid se miraba hacia otro lado.

Eso sí, a los colaboradores e incluso al personal fijo se les han hecho las mayores perrerías, tener que hacer el trabajo de tres uno sólo (redacción, foto y vídeo) y todo al mismo coste. Esto pasaba en las Islas y en el resto de España. La historia o la excusa era el ahorro, pero todos saben perfectamente que el motivo no era otro que el de recortar el chocolate del loro para gastarlo en otros capítulos que la auditoría de 2011 irá desvelando en próximos capítulos, pero desde luego alguien, es decir Grijelmo, ha hecho pésimamente las cosas cuando se ha desembocado en este agujero de padre y muy señor mío. Ni el capitán Schettino lo hubiese hecho peor, que ya es decir.

¡Vaya gol le cuelan a Hacienda!

¡Vaya gol le cuelan a Hacienda!

Los equipos de fútbol de España adeudan a Hacienda la bonita cantidad de 752 millones de euros, una cifra escandalosa, pero que no supone ni entraña, al menos de momento, medidas coercitivas para que abonen al erario público el dinero que deben. Desde luego, si alguien tenía en mente que el negocio del balompié, al menos el de élite, está tocado por la varita de los privilegios, leyendo informaciones de este calibre tienen todos los motivos no sólo para pensarlo, sino también para indignarse y además con toda la razón de el mundo.

En lo tiempos que corren, todos conocemos los casos de familias que no sólo no llegan a fin de mes, sino que incluso se las ven y se las desean para comenzar a vivir desde el día 1. Sin trabajo, sin subsidios y ahogados encima por las deudas, saben perfectamente que si no pagan al banco o a las administraciones pertinentes, les acaban embargando hasta la mismísima muda. Vamos, si me apuran, les acaban arrancando la piel a tiras hasta dejarlos con el corazón en carne viva y aún así seguro que hay algún malvado al estilo Indiana Jones y el templo maldito que les sustrae también ese corazón.

Sinceramente, no es de recibo que se le permita a los clubes ese endeudamiento porque, además, desde otras naciones, se nos ve como un país de pandereta, a lo Curro Jiménez, donde la picaresca, la pillería y la triquiñuela está a la última. No sería de extrañar que en sitios serios como Alemania, donde los equipos están sometidos a un control exhaustivo, se acabe pidiendo a los organismos competentes que haya una especial vigilancia sobre las entidades balompédicas españolas. No puede ser que unos cumplan las normas y otros se las salten sin que tenga mayor consecuencia o castigo pertinente.

Al fin y al cabo, esto es como lo de los buenos y los malos estudiantes. Es verdad que a veces, sobre todo en niveles no universitarios, había una cierta solidaridad con los que quedaban rezagados y no les importaba tanto si hacían chuletas en los exámenes. Sin embargo, ya en la Universidad o incluso en exámenes selectivos, léase oposiciones, no sólo fastidia lo del listillo que trata de sacar plaza por métodos ilegales, sino que se acaba por denunciar el hecho. Pues con los equipos deudores es igual, si en España no se toma el tema en serio, lo harán otros y ya sabemos como se las gasta Europa. Te echan la mano al cuello.

Échale morro, María Luisa

Échale morro, María Luisa

Andalucía es un cortijo dominado desde hace más de tres décadas por el PSOE, una suerte de finca controlada por el señorito de turno, primero fue Rodríguez de la Borbolla, después Manuel Chaves y ahora, por la vía del te cedo el puesto que yo me voy a Madrid a hacer de ministro, José Antonio Griñán. Tres personajes, a cual más incapaz de sacar de pobres a los andaluces, que han hecho de la necesidad una virtud. Saben manejar perfectamente los mecanismos para perpetuarse en el poder. Primero fue el PER y las famosas peonás, después los ERE y ahora, como medida desesperada, controlar a las mil maravillas el ente televisivo Canal Sur.

Precisamente, de la televisión autonómica y de una siniestra directora-coordinadora quiero hablarles, de la señora María Luisa Chamorro que, haciendo el chiste fácil, pero es que su actitud da pie a ello, le echa mucho morro, tanto que se lo acaba pisando y dando la vuelta de campana. Yendo a los hechos objetivos, esta persona, que debería de mantenerse imparcial y neutra dentro de un ente que pagan todos los ciudadanos, sean de izquierdas, derechas, centro, monárquicos, republicanos, ecologistas y apolíticos, no tuvo mejor ocurrencia que escribir esto en su perfil de Facebook (comentario ya borrado, pero capturado, entre otros medios, por Periodista Digital y que respetó la literalidad del mismo, errores ortográficos inclusive).

“Y digo yo, tanto hablar el PP de que Canal Sur es el corral de los otros y por eso no hacen aquí el debate. Yo personalmente , y por eso escribo a título personal , lo considero un insulto enorme hacia los trabajadores/as de esta casa. ¿no somos de fiar?, pues nada, yo a título personal propongo que con nuestras partanticas hechas con folios le hagamos al PP una carerolada en el próximo mitín que tengan en Sevila. Que nos saquen en todas las teles. ¿Y los sindicatos de la RTVA?....Ah, se me ha olvidado....siguen desaparecidos...Salú”.

Pues bien, la señora Chamorro contestaba así a un redactor de Periodista Digital, el señor Antonio José Chinchetru, cuando se le preguntó si el comentario era de ella o tal vez había sufrido el clásico ataque de un hacker:

“Sí, sí, lo pedí yo ayer en un Facebook. ¿Cuál es el problema? ¿Cuál es el problema? No, no, es que no voy a hablar. No te voy a dar coba y no voy a hablar contigo porque no... Así que no tengo nada que contarte a tí, ¿vale? De esta historia... no, no, no”. (y colgó el teléfono dejando al periodista con la palabra en la boca).

En fin, esta es la señora Chamorro, una alta directiva del Canal Sur, puesta a dedo por el PSOE y que a buen seguro irá todos los días con el carnet del partido de Ferraz en la boca. Luego se critica (no sin razón) a Arenas por no acudir a un debate en la televisión regional de cara al 25-M porque siempre es un error dejar pasar cualquier oportunidad para colocar el mensaje, pero también es verdad que en este contexto se hace muy, pero que muy complicado. A día de hoy, seguro que a la tal Chamorro la han hecho un contrato blindado a la medida del morramen que se gasta la buena mujer.

El ejemplo suizo

El ejemplo suizo

Suiza nos acaba de dar un ejemplo de verdadera democracia, bueno, en realidad, una nueva lección, ya que en la nación helvética todo se hace como Dios manda, que la población vote todo aquello que le puede afectar. La última cuestión sometida a referéndum ha sido la posibilidad de ampliar el período de vacaciones en dos semanas más y, naturalmente, los electores se han decantado por el no porque entienden que tener 14 días más de asueto puede interferir de manera decisiva en la productividad de muchas empresas. Gente lista esta de Suiza.

Alguien, no sin razón, podrá decir que este bloguero está como una auténtica regadera, es decir, que nadie en su sano juicio rechazaría una prebenda tan sugestiva y sugerente como unas vacaciones extras. Sin embargo, amigos míos, miremos a nuestro alrededor, si una nación tan próspera como es la suiza ha optado por no incrementar un solo día su tiempo de asueto, en España no sólo deberíamos seguir su ejemplo, sino que además tendríamos que revisar nuestro calendario vacacional, que está trufado de demasiados puentes, acueductos y demás apaños nacionales, autonómicos, provinciales y locales.

Sinceramente, aquí no se trata de ir en contra de los derechos de nadie, sino precisamente defender lo más importante que puede tener una persona dentro de su vida activa y es poder disfrutar de un empleo, de un puesto de trabajo en condiciones estables y eso sólo es posible en el contexto de un país que empiece a pensar menos en el ocio, la juerga, el cachondeo y las huelgas y más en cómo poder salir de la lacerante crisis en la que llevamos sumergidos más de un trienio y en la que, dicho sea de paso, los sindicatos están encantados de haberse conocido y aprovechar la circunstancia para terminar de poner todo patas arriba.

Por eso, cuando alguien dice que los suizos son previsibles, aburridos, fríos y calculadores habría que decirle que se dé un viajecito allí y que vea la diferencia. España tiene poco o nada que ver con Suiza salvo en una cosa, que cada día nuestra piel de toro se parece a un queso de gruyere por donde se han escapado más de cinco millones de parados, Planes E, despilfarros a manos llenas, ERES, embajadas autonómicas, coches oficiales, viajes y comidas oficiales pagadas a talonazo que respalda el contribuyente. Y encima, si aquí nos diesen la oportunidad, votaríamos por dos, cuatro y hasta diez semanas extra de vacaciones, como si lo viera.

Antón Losada: Un 'economista lumbreras'

Antón Losada: Un 'economista lumbreras'

El Premio Nobel de Economía 2012 debería de recaer en la insigne y egregia figura del señor Antón Losada, un celebérrimo economista, plural, equilibrado, totalmente desprovisto de carga ideológica alguna. Este señor, por llamarle de alguna manera, nos ilustró a todos los espectadores que el pasado sábado 10 de marzo de 2012 veíamos El Gran Debate, con una frase que resume y condensa perfectamente la visión de la economía española. Según él, “los empresarios no crean empleos”. Y el hombre se quedó tan pancho (más ancho era imposible, básicamente porque no iba a caber en su coqueto traje).

El caballerete en cuestión se las tuvo tiesas con el fundador de la patronal madrileña, José Antonio Segurado, al que incluso se permitió la irrespetuosa licencia de decirle que de haber sido profesor suyo, le hubiese suspendido. Y es que cuando se quiere ir a un programa con un discurso prefabricado, suelen pasar estas cosas, que sueltas el mensaje como si los tertulianos que están en el otro bando son analfabetos, que no dominan la parda gramática económica, y al final te encuentras con que tienes que recoger velas ante la enorme metedura de pata.

Ya puestos, el señor Losada podía haber explicado a la audiencia cuál es su fórmula para crear puestos de trabajo, concretamente empleos en los que, curiosamente, no se da de alta a empleados en la Seguridad Social. Sí, el señor Losada, el señorito nacionalista gallego, el hombre fuerte de Anxo Quintana, tuvo sin los preceptivos papeles en regla a una asistenta doméstica a la que, cuando a él le convino, le enseñó la puerta de la calle rumbo a Cebeiro. Desde luego, una manera muy peculiar de entender las reglas de juego laboral las que tiene este pseudoindependentista metido a Torquemada de empresarios.

Mire usted, señor Losada, más le valdría poner primero orden en su casa (o en la que fue su casa, el BNG) antes de intentar reinventar los fundamentos del complejo e intrincado mundo de la economía. Precisamente, ha sido la intervención de poderes políticos como el suyo el que ha contribuido de manera decisiva a cargarse muchas iniciativas empresariales, gente decidida y con ideas que se han aburrido por todas las trabas buro y burrocráticas que han tenido que sortear para simplemente solicitar la licencia de apertura del negocio. Dejemos hacer a los empresarios y solamente pongamos controles para evitar los abusos. El resto es de un intervencionismo chino-cubano-venezolano o….nacionalista gallego, en su caso, señor Losada.

Cascos sí, PP no

Cascos sí, PP no

Dice el CIS, Centro de Invenciones, digo Investigaciones, Sociológicas que el próximo 25 de marzo de 2012 se la va a pegar bien gorda el candidato de Foro Asturias, Francisco Álvarez Cascos. Según el análisis sesudo de los analistas políticos de este centro, el partido de nuevo cuño sacaría solamente 12 escaños, cuatro menos de los que obtuvo el 22 de mayo de 2011 y, por supuesto alejadísimo de la mayoría absoluta, los 23 diputados necesarios para poder gobernar sin el sostén de nadie, sobre todo el de un PP que se ha propuesto hacerse el harakiri político en esta región.

Sin embargo, como bien ha comentado con cierta sorna el presidente en funciones de Asturias, el señor Cascos, ¿qué credibilidad puede dársele al CIS cuando para las autonómicas de hace casi un año sólo le otorgaban ocho esmirriados escaños y al final duplicó la cifra hasta alcanzar las 16 actas en el Parlamento regional? Evidentemente, tal y como el propio presidente de Foro Asturias se encarga de manifestar, si antes nos dieron 8 y sacamos 16, por la misma regla de tres, de 12 diputados que nos otorga el CIS, ahora podemos rondar los 24, es decir uno por encima de la mayoría absoluta.

Para mí, independientemente de las opiniones que se puedan tener sobre Álvarez Cascos, sobre si es o no un líder egocéntrico, ególatra o un protagonista de tomo y lomo, lo cierto es que ha sabido tener una honradez a prueba de bombas, denunciar públicamente la connivencia entre el PP y el PSOE y disolver la Cámara aun a riesgo de quedarse sin poder en la próxima cita electoral. Pero hay que reconocerle a este político que ha preferido el riesgo a la comodidad de seguir en la poltrona y tirar del argumento durante cuatro años de que no puede sacar adelante su programa de Gobierno.

La palabra la tienen ahora los votantes de Asturias y, evidentemente, no soy quien (ni tampoco lo pretendo) para condicionar su elección. Sin embargo, párense un momento y reflexionen sobre el particular. Cascos presenta unos presupuestos que son rechazos en sede parlamentaria con el voto en contra de PSOE, IU y del PP. Este último partido, contra todo pronóstico, vota a favor de prorrogar los mismos presupuestos, los de 2011, que había rechazado con anterioridad en la Cámara regional. Creo que con ese último dato podemos inferir que si hay un voto válido a día de hoy en Asturias, ese no está, desde luego, en el seno del PP.

Un lustro, cinco meses

Un lustro, cinco meses

Esta semana se ha cumplido el quinto aniversario de la desaparición-secuestro del niño grancanario Yéremi Vargas, una criatura de tan solo siete años y que, a plena luz del día, repito, desapareció o fue raptado por un alma innoble y despiadada que ha sido incapaz, hasta la fecha de hoy, de dar noticia alguna del paradero del chaval. Es evidente, y casi se da por hecho al 100%, que la teoría del secuestro es la más factible, dado que Yéremi, por voluntad propia y más a esa tierna edad de siete años no va a decidir por su cuenta vivir la vida a su aire. Pero lo que desasosiega (y con razón) y a la familia es que haya pasado todo este tiempo y no se hayan tenido noticias del caso, salvo alguna llamada improcedente y de pésimo gusto a la familia del niño, aviesas amenazas telefónicas que, en la mayor parte de los casos sólo eran desalmados con afán de protagonismo.

Ahora, después de un lustro sin saber nada del pequeño y viendo quizá que la investigación ya entraba en un remanso de quietud, los familiares han optado por impulsar las pesquisas tirando, posiblemente, de todos los ahorros de los que disponen para recompensar a quienes puedan aportar datos esclarecedores del paradero del menor. Sé que no es la mejor herramienta, me refiero al ofrecimiento de unas cantidades en metálico por el riesgo que entraña la aparición de aprovechados en busca de parné, pero también es verdad que poca o ninguna luz se veía ya en el negro y oscuro túnel por el que están atravesando unos sufridos y, a la par, valerosísimos padres.

Somos muchos los que confiamos en el feliz final de esta historia, pero lamentablemente hemos tenido en los últimos años demasiados capítulos en la historia negra de España que vienen a despertarnos violentamente de ese sueño de esperanza. Aún quedan por resolver, por ejemplo, las desapariciones de la niña Sara Morales, que hoy ya tendría 20 años, y que también vivía en la isla de Gran Canaria en el momento en que fue vista por última vez.

Y, cómo no, imposible olvidarse del drama que están viviendo los familiares de los niños de Córdoba, de los que se pierde el rastro un 8 de octubre de 2011 en un parque de la ciudad andaluza. Un caso principalmente macabro dado que el padre, el señor José Bretón, o realmente es un hipócrita desvergonzado que está jugando perfectamente al gato y al ratón con la Policía o, dándole el beneficio de la duda, está diciendo la verdad cuando clama y proclama que él pierde a los pequeños de vista, aunque su rostro y sus actitudes den la sensación de que a él poco o nada le importa lo que haya pasado con sus niños. Desde luego, es como para echarse a temblar.

El clan del crucero y de los relojes

El clan del crucero y de los relojes

El clan del crucero y de los relojes ya se han puesto de acuerdo para montarle la primera huelga a Mariano Rajoy. La reforma laboral es la excusa pergeñada para salir a la calle el próximo 29 de marzo, pero en realidad, calendario en la mano, la elección de la fecha no es baladí. Es un jueves y estamos a solo un día del viernes que da el pistoletazo de salida a la primera gran vacación del año, la Semana Santa. Curiosamente, no se hace la huelga el viernes 30 o el viernes 16, tal vez para no reventar las vacaciones de los sindicalistas. Porque, no se engañen, esto no es más que una excusa barata para luego pirarse al crucero de turno o irse a Suiza para incrementar la colección de relojes que salen de las escuálidas cuotas de los afiliados o de las generosas subvenciones institucionales.

El problema que tienen Toxo y Méndez es de credibilidad y también de hemeroteca. Con el PSOE en el poder y con un paro que subía a manos llenas, a estos personajes no se les ocurrió montar ninguna movida sindical. Las cuantiosas subvenciones les mantuvieron bien inmovilistas e inmovilizados, con el único borrón de la huelga del 29 de septiembre de 2010, una especie de fuegos de artificio que le vino de perillas a ZP, pero mas aun a estos sindicatos.

Y es que hay que recordar que la anunciada huelga general al anterior Gobierno fue convocada con más de cuatro meses vista, incluso dejando que pasara el verano y, por ende, las vacaciones. Que ha cambiado ahora? El color político del Ejecutivo, nada más. Si a los afiliados les hace felices salir a gastar suela, que lo hagan, pero tuvieron motivos de sobra desde 2008 y se quedaron como estatuas de sal mientras las listas del INEM se iban incrementando a razón de 4.000 y 5.000 desempleados diarios.

Cierto es, tampoco nos vayamos a engañar, que a los ciudadanos no nos seduce esta reforma laboral, que vemos fantasmas por todos lados, que tememos llegar mañana a la oficina, encontrarnos con el jefe y ver que tiene en su mano la cartita de despido y una indemnización de 20 días por año trabajado. Sí, nos tienen que explicar bien de qué va esta reforma, sus pros y sus contras, pero me parece demencial que a estas alturas de la película se monte en España una huelga general. Está claro que a los sindicatos les importa un pimiento (y no me refiero al excelente restaurante riojano) el drama de los más de cinco millones de parados.

Los 'ricachones' del taxi

Los 'ricachones' del taxi

Me ha sorprendido toparme en esta red de redes que es internet una más que encendida defensa a favor o en favor del sector del taxi. Quizá no tanto por la sobreprotección que se hacía de los taxistas, colectivo que, por supuesto, merece todo mi respeto y mi admiración (además soy usuario ocasional del servicio) por unos profesionales que se tiran horas y horas al volante para poder sacar adelante la economía familiar. En los tiempos en los que andamos es bastante complicado sacarle rentabilidad al otrora jugoso puesto de taxista.

Sin embargo, lo que no me cabe en la cabeza es que para defender al sector del taxi haya que denostar, por ejemplo, la idea puesta en marcha por el Ayuntamiento de Madrid del autobús exprés que une el aeropuerto de Barajas con el centro de la capital. Las quejas de un grupo de ciudadanos anónimos se basan en que el precio que le cuesta coger a los pasajeros este medio de transporte colectivo (donde imagino que irá más de medio centenar de personas como poco) sólo sale a dos euros el trayecto. Dicen estos lumbreras que así se le hace una competencia desleal al taxi, que no puede ser bajo ninguna de las maneras que se esté arruinando a los taxistas con el dicho autobús.

No presumo de conocer cuál es el poder adquisitivo de todos los madrileños o de quienes nos visitan, pero les pondré un ejemplo bastante clarificador. ¿Saben ustedes cuánto sale un trayecto en taxi desde el barrio de Hortaleza, relativamente cercano al aeropuerto? Con un poco de suerte, algo más de 20 euros, es decir casi diez veces lo que usted pagaría yendo en bus, en metro o en el tren de Cercanías. Creo que con ese dato es suficiente para saber cuál es el medio de transporte que escogería ¿no?

De veras, aquí no se trata de arrinconar a nadie. Todas las formas de desplazamiento tienen y han de tener cabida, más aún en una gran ciudad como es Madrid, pero lo que no es factible ni asumible es que porque a un grupo de ciudadanos les irrite que haya un bus que una el centro con el aeropuerto de Barajas presenten un escrito en el Ayuntamiento buscando que, o bien se retire ese servicio o que se le den más ventajas y prebendas a los taxistas. Espero que esa iniciativa acabe en la papelera…y no en la de reciclaje, precisamente.

La cultura del esfuerzo

La cultura del esfuerzo

Clarito y sin cortapisas. Así se ha expresado el presidente de Mercadona, Juan Roig, que, como no podía ser de otra manera, ha vuelto a dar en el clavo a la hora de detectar los problemas que aquejan a la economía española. En esta ocasión, el problema se centra en la falta de esfuerzo de la que adolecen algunos trabajadores, sobre todo aquellos que tienen una pequeña tienda y que siguen viviendo bajo la égida de esquemas de hace 30 años y hoy, desgraciadamente para ellos, la vida ha dado un giro sustancial y, o te pones la pilas, o te comen la tostada.

El caso es que el siempre atinado empresario valenciano no ha tenido el más mínimo reparo en confesar su admiración por la cultura del esfuerzo que desarrollan los chinos que regentan bazares en España, de quienes ha dicho que aprende mucho. Roig ha señalado que en España existen 7.000 bazares chinos y que cada vez hay más porque hacen una cultura del esfuerzo que no hacen los españoles. Asegura que hay un gran comercio en España por gente muy admirable. Nosotros tenemos admiración y aprendemos mucho de ellos.

Es evidente que en una situación de crisis por la que actualmente atravesamos, en España hace falta el famoso pico y pala de Esperanza Aguirre, habrá que echarle horas al asunto, pero no desde una perspectiva contemplativa, qué va, sino con el espíritu y el ánimo preparados para meternos de lleno en el fango, para trabajar a destajo, para sacar adelante un país que precisa de esfuerzo y de sacrificio que, además, contribuya a recuperar los más de tres millones de puestos de trabajo que se perdieron en el último lustro. La empresa no es sencilla, pero si nos quedamos sentados, menos fácil lo será aun.

Es verdad que quienes tenemos la oportunidad de vivir cerca de un comercio chino (¿y quién no lo está a estas alturas?) sabemos del sacrificio que hacen, de jornadas que frisan las 18, las 19 y hasta las 20 horas, si me apuran. Los más estrechos de mente ya ven en los chinos una competencia desleal, gente a la que hay que echar porque tienen horarios que son inasumibles para el resto de comerciantes. Sí, claro, es comodísimo echar el cierre de dos a cinco de la tarde, pero eso se podía hacer cuando no había nadie que te pudiese hacer sombra. Los tiempos y las formas han cambiado. Ahora no se le impide a nadie que descanse, pero sí que tenga la certeza de que en esas tres horas de asueto habrá unos chinos dispuestos a sacrificarse. ¿Por qué no hacemos nosotros lo mismo?

Ahorro riojano

Ahorro riojano

El Gobierno de España ha implantado medidas de austeridad en tiempos de crisis. Evidentemente, por cuestión de cortesía, el Ejecutivo central no puede meterse a ordenar la vida de las autonomías, pero sí que es verdad que como padre de esas ’hijas’ ya creciditas aún tiene alguna responsabilidad en el comportamiento de éstas y, sobre todo, ejercer un cierto control para que no se disparen ni se disparaten en el gasto público, sobre todo porque será al final papá Estado quien, de manera civil subsidiaria, tenga que responder por los excesos de las comunidades autónomas.

El Ejecutivo de Rajoy, desde que éste tomó posesión, sugirió a las autonomías, sobre todo a aquellas que tenían querencia a despilfarrar en pseudoembajadas, oficinas consulares y despachos de ultramar que podían ahorrarse sus buenos eurillos en utilizar las instalaciones que para tal fin tiene España en sus embajadas. Cataluña, por ejemplo, ya dijo que nones, que ellos, por su carácter peculiar, no iban a renunciar a su identidad singular y que, prometiendo un cierto control del gasto, al final mantendrían abiertos sus peculiares chiringuitos diplomáticos, aunque su utilidad acabe desde el mismo momento en que un turista catalán tiene problemas en Egipto, por poner un simple ejemplo.

Por eso, es de agradecer la postura adoptada por el Gobierno de La Rioja, con su presidente a la cabeza, Pedro Sanz, de aceptar la propuesta española de que las comunidades autónomas usen las dependencias estatales en el exterior para poder atender a los ciudadanos de la región que se encuentran de visita en el extranjero. En el caso riojano, la Oficina de La Rioja en Bruselas pasará a integrarse en la sede de la Embajada española.

La decisión supone, con los números en la mano, un ahorro de entre 40.000 y 45.000 euros al ahorrarse el alquiler de la sede de la actual oficina. Está claro que eso de tener representación de tu comunidad fuera de España pinta y viste mucho, pero políticamente es mucho más correcto y plausible velar por la inversión que se hace de cada céntimo público y si a los riojanos se les ahorra esa cantidad (algunos pueden creer que se trata del chocolate del loro), pensemos lo que podría ser en el caso catalán, con pseudoembajadas y oficinas a troche y moche.

Jugar con los parados

Jugar con los parados

Que el PP tiene un serio problema con el paro (bueno, lo de serio es un eufemismo con los más de cinco millones de desempleados que hay en España) es algo innegable. La realidad es la que es y no hay maquillaje suficiente (ni con todas las remesas de Margaret Astor) para disimular medianamente el drama que millones de familias viven en nuestro país a diario. La lacra de saberse no sólo descartado para el mercado laboral en el día de hoy, sino también para los próximos meses y con la amenaza de los desahucios siempre presente, hace que la vida de muchos de nuestros conciudadanos sea lo más parecido a montarse en una montaña rusa, pero con el inconveniente de que las barras de seguridad no funcionan y una parte del trayecto ha desaparecido. Es decir, el batacazo está garantizado, se mire por donde se mire.

Está claro que el presidente Mariano Rajoy tiene mucho trabajo por delante, al igual que su ministra de Empleo, la señora Fátima (hazte un milagrito) Báñez o el resto del gabinete monclovita para intentar revertir las cifras de paro que asolan a la economía de España. Todos estuvimos de acuerdo en imputarle los datos de diciembre al anterior Ejecutivo porque era verdad que hasta últimos de diciembre de 2001 el nuevo Gobierno no pudo entrar a gestionar nada. Pero desde entonces, la cosa ha ido a peor. ¿Cuestión de inercia heredada? Puede ser, pero esa es una explicación vaga, vacilona, comodona y ante la que nadie puede sentirse reconfortado. Vamos, que no es como cuando llueve, nieva o truena, que son cuestiones que asumimos como normales. Lo del paro, no. No podemos resignarnos a ver la vida pasar.

Sin embargo, me resulta bochornoso que quien ha tenido la responsabilidad (o la irresponsabilidad) de mandar en España los últimos siete años, es decir, el Partido Socialista Obrero Español, salga ahora con la milonga de que no se puede mantener el drama de los seis millones de parados. Era patético observar y escuchar a Alfredo Pérez Rubalcaba hablando de que él y el PSOE van a luchar por los desempleados, que no van a permitir ese crecimiento en el número de personas que se quedan sin ocupación. Lo curioso es que Rubalcaba formó parte de esa Administración de Zapatero que pasó de los pocos más de dos millones de parados a cinco millones.

Está claro que los mensajes que se van a lanzar durante estas tres semanas van a estar condicionados por la doble cita electoral, Asturias y Andalucía (sobre todo esta última), así que tendremos que prepararnos para escuchar más demagogia. Lo del Principado, el adelanto electoral, era imprevisible, pero es verdad que en la comunidad del sur de España hubiese sido evitable estar enfangado en los comicios si estos se hubiesen celebrado a la par que los Generales. Y en medio de todo este maremágnum electoral, electorero y electoralista, más de cinco millones de parados que miran a izquierda y a derecha con la duda, razonable, de ver quién les dará trabajo o quién seguirá atropellado sus derechos y su dignidad como personas.

Huelga de pilotos de Iberia: Alguien miente

Huelga de pilotos de Iberia: Alguien miente

Los pilotos de Iberia han decidido que los españoles no volemos. Ya están convocados 24 nuevos días de huelga, entre los que estarán jornadas tan delicadas para las vacaciones de los viajeros como los puentes (San José y el 1 de mayo) o la Semana Santa. Evidentemente, fechas claves como para jeringar los planes de cualquier españolito, pero también es cierto que no se van a hacer la reivindicaciones cuando no se le fastidia a un alto porcentaje de usuarios. Es lo que tiene el derecho a la huelga (como el de trabajar, por supuesto), que puede gustar más o menos, pero es lo que hay.

Otra cosa es que alguien está fallando en este conflicto laboral. O bien alguien no está sabiendo explicar bien las cosas, en este caso qué supone la creación de esa aerolínea de bajo coste o bien que los sindicatos, mejor dicho, el SIN-DI-CA-TO, el SEPLA, está actuando de manera brutal no sólo contra los intereses de la empresa, sino también está yendo contra los pasajeros, que no saben exactamente a qué carta quedarse y, lo peor de todo, es que con una aerolínea menos, ya que Spanair cerró sus puertas, hay menos plazas, los billetes son más caros y los agobios en los aeropuertos se han multiplicado.

Nos quieren vender los pilotos que esto es un asunto capital, que Iberia puede irse al garete si se empeñan los actuales rectores, con el señor Antonio Vázquez a la cabeza, en crear esa línea de bajo coste, que eso supondría destruir miles de empleos. Sin embargo, la propia aerolínea pone sobre la mesa que esta creación low cost no es un suma cero, sino al contrario, que viene a añadir valor y puestos de trabajo, algo atractivo según los tiempos que corren. ¿A quién tenemos que creer entonces? Está claro que aquí hay cuestiones que no cuadran en absoluto.

El problema es que al final, como sucedía en la fábula, mientras unos y otros discuten si son galgos o son podencos, si se destruyen o no puestos de trabajo, vendrán las vacaciones, los usuarios optarán por destinos en tren o coche o se irán a la competencia. Al final de todo, lo que quedará es un agujero económico para la compañía aérea y no hay que ser demasiado perspicaz para saber quiénes van a pagar el pato…los pasajeros, como suele ser la norma habitual de la casa. Y es que hemos pasado del manido el cliente siempre tiene la razón a el cliente paga los platos rotos, aunque nunca haya estado en ese restaurante, digo compañía aérea.

Cifuentes, cero en comunicación

Cifuentes, cero en comunicación

Se equivoca la señora Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, al solicitar a los sindicatos UGT y CCOO que se abstengan de celebrar manifestaciones el 11 de marzo porque, justifica este cargo gubernamental, se trata de un día con una carga emotiva inevitable, los 192 muertos de los atentados de los trenes el año 2004. Alega que es una fecha en la que se le debe guardar un respeto a esos fallecidos y a las familias y amigos de quienes fueron devastados por la brutalidad de unas mentes que quisieron causar un dolor terrible por la participación de España en la Guerra de Irak y a fe que lo lograron. Sin embargo, insisto, la señora Cifuentes yerra el disparo de una manera torpe.

¿Y por qué? se preguntarán ustedes. Muy sencillo, porque se intenta acallar de una manera poco lúcida e inteligente la voz de los sindicatos, unas organizaciones que, por otro lado, han permanecido silentes siete años. Hay cuestiones que serían tan fáciles que cayeran por su propio peso que no haría falta mencionarlas, pero la delegada del Gobierno le concede un valor a los dos grandes sindicatos que ahora, con mayor motivo, se esforzarán en hacer una convocatoria multitudinaria. Desde luego, la política del PP se ha lucido en materia de comunicación, algo que tampoco suele sorprender porque en Génova son maestros en el arte de liarla con los mensajes más sencillos de transmitir.

A mí, que se haga o se deje de hacer una manifestación sindical es algo que me trae sin cuidado. A estas alturas, los señores Méndez y Toxo ya no van a engañar a la sociedad. Ésta sabe el comportamiento que han tenido durante todo este tiempo y ahora nadie se cree este cambio de actitud tan sorprendente, recuperando la pancarta como si nunca la hubiesen retirado de la calle. ¿Qué se quieren manifestar el 11-M? Que lo hagan, exactamente igual que tenemos partidos de fútbol, de baloncesto o carreras de galgos. No creo que la memoria por las víctimas se vea empañada por un happening de UGT o CCOO.

Fíjense, si en Nueva York la vida no se para por la celebración del aniversario de los atentados del 11-S, ¿por qué tenemos que hacerlo en Madrid? A veces las autoridades competentes se pasan en su celo por querer tenerlo todo bajo control y eso genera controversias innecesarias. Si los sindicatos quieren salir a la calle, señora Cifuentes, que lo hagan, están en su pleno derecho. Total, tampoco creo que los familiares de las víctimas de los atentados de Atocha y estaciones de Cercanías aledañas vayan a sentirse ninguneadas porque a la par que ellos celebran los homenajes de rigor, tengamos a los del crucero o al de los relojes pateando Madrid.

Las redes (sociales) te enredan

Las redes (sociales) te enredan

Las redes sociales han supuesto un giro de tuerca en nuestras vidas. Hoy, a excepción de aquel entrañable ancianito de principios de la década de los noventa que siempre preguntaba al aventurero que acertaba a visitarle que si el Real Madrid había ganado otra vez la Liga o qué decía Franco de tal o cual cosa, todo el mundo tiene Internet y, por tanto, está conectado a cualquier red social, ya sea Facebook, Twitter, Tuenti o sitios webs más profesionales, pero que están menos saturados y, por tanto, la afluencia de información es por tanto menor.

Es evidente que hoy nos enteramos antes de cualquier noticia por este medio, aunque también es verdad que nos la pueden dar con queso, como le sucedió a más de uno hace unos días al dar por bueno el perfil de Cristóbal Montoro en Twitter y donde este ‘falso’ ministro (mejor dicho su cuenta) venía a decir que Hugo Chávez había fenecido víctima del cáncer. Un gol por toda la escuadra que podía haber colado fácilmente de producirse el tuit no a primera hora, sino a última, cuando las energías ya están más bajas que el Zaragoza en la tabla clasificatoria.

También las redes sociales nos permiten estar en contacto con familiares, amigos, compañeros de trabajo y hasta encontrar la pareja de nuestros sueños. Lo que hace años era pura entelequia, hoy es algo normal. De hecho, desgraciadamente, casi sucede lo contrario, que ya no se liga cara a cara, que resulta algo arcaico, casi como una reliquia de nuestros tatarabuelos. Si no estás en una red social, parece que no eres nadie, pero es lo que los tiempos marcan. Sin embargo, ni es oro todo lo que reluce ni todo el monte es orégano. Al igual que en el océano Índico, también hay piratas (y no precisamente con parche en el ojo o con cara de malo, que cantaría Joaquín Sabina) dispuestos al abordaje y al sablazo más o menos sutil.

Eso mismo fue lo que le sucedió a una mujer de Madrid que vio como perdía casi 700 euros de la manera más tonta posible. Enganchada perdidamente de un grancanario con el que hablaba a diario a través de Facebook, éste le contó la bonita historia de que quería conocerla, pero que, ¡mire usted por donde! no tenía suficiente dinero para viajar hasta la capital, que el sueldo de bombero no le llegaba. Pues bien, la dama, bien embobadita (por partida doble) no se le ocurre mejor idea que mandarle las perras para el pasaje (a ese precio casi vas en business), en vez de hacer lo contrario, ir ella a Gran Canaria. Y entre medias, un inciso, le había mandado por e.mail fotos y vídeos subidos de tono. Resultado, que el buen mozo no sólo no viajó, sino que además la bloqueó de todas las cuentas que él tenía abiertas y donde, obviamente, la tenía agregada como amiga.

 Ahora, esta mujer ha denunciado los hechos (bueno, en realidad ya lo había hecho, pero inicialmente se desestimó el caso, no sé si porque al juez podía darle la risa o porque el hecho en sí no era punible, al fin y al cabo envió el dinero por propia voluntad) y será un juzgado de Gran Canaria el que juzgue los hechos. En fin, no soy magistrado y, por tanto, poco o nada entiendo de leyes, pero esta señora no se merece compensación alguna, pero simplemente por ingenua. Y al supuesto estafador, pues nada, en todo caso, que las féminas siguientes que trate de sablear se anden con más ojo. Y es que las redes sociales, como no andes al loro, es decir que sepas darle el uso que corresponda, pueden enredarte y acabar siendo un apetitoso manjar para esos desalmados que pululan en el espacio punto.com.

PP y sus problemas con RTVE

PP y sus problemas con RTVE

El Partido Popular tiene un problema enorme con RTVE. Dos meses largos después de haber tomado posesión, los rectores que ahora ocupan La Moncloa no parecen especialmente preocupados por la linea informativa del ente publico. Siguen los mismos responsables en la programación para mayor gloria de los Rubalcabas de turno, que se frotan las manos ante el tremendo regalo que se le hace desde el poder. Controlar TVE es el sueño dorado que nunca quiso perder el PSOE, y que parece que puede seguir controlando por tiempo indefinido.

Lo paradójico de este asunto es que el PP satura a los medios de comunicación con tablas comparativas en las que se denuncia el doble rasero a la hora de informar del Congreso del PSOE, dado con toda pompa y boato, y la cita congresual de la derecha, que parecía que se tratase más de una reunión de amigos. Un poco más y lo meten entre el deporte y la cultura.

Pues bien, así y todo, el PP no cambia a nadie del equipo de TVE, siguen siendo los mismos, así que tampoco se muy bien de que se queja la formación de la gaviota, sobre todo cuando se da por descontado que tienes una holgada mayoría absoluta para hacer y deshacer a tu antojo. Y de paso, ya puestos, fiscalizar bien no, sino lo siguiente, los balances contables del ente, que aquí se le han hecho favores a los amiguetes a cuenta del erario público y en algunas ocasiones el mismo servicio ha visto duplicado su coste cuando, de haber empleado los recursos de casa, la factura hubiese sido más que asumible para las arcas públicas .

No debemos dejar caer en saco rato que la situación de España es abrumadoramente desastrosa y el agujero en TVE supone una pella importantísima para el bolsillo del contribuyente, así que tampoco seria descartable ir pensando en una privatización, de tal modo que al menos el control del ente no fuese una eterna lucha entre PP y PSOE.