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Desde mi escaño

Sin cheque en blanco

Sin cheque en blanco

Han pasado ya más de 24 horas desde que se confirmase la victoria del PP en las elecciones generales. Ahora, por mor de una ley decimonónica, medieval y prehistórica, hay que aguardar un mes para que se constituya el nuevo Congreso y se proceda al debate de investidura y que luego se produzca todo el proceso protocolario de jura del cargo ante el Rey por parte de Mariano Rajoy y posteriormente de los que serán ministros. Vamos, que estas Navidades Papá Noel vendrá con cargos en el trineo en vez de los clásicos relojes.

Fuera de broma, el PP debería de estar preocupado ante un concienzudo análisis de los resultados electorales. La victoria obtenida no se debe a que se haya transferido un abusivo caudal de votos del PSOE al PP, ni mucho menos. El triunfo se debe a la hecatombe que han sufrido en la sede de Ferraz donde han cosechado el resultado más horrendo en la historia de la democracia. Sus fieles han huido en masa, no han querido ser partícipes de una derrota segura, pero eso no ha sido óbice para que se fuesen al PP.

Y es que si uno empieza a rascar de un sitio y de otro, vemos el aumento brutal de Izquierda Unida, UPyD, partidos ecologistas diversos y al final, entre todos, suman casi los más de 4 millones de votos que se le han ido al PSOE en esta elección. De hecho, a Rajoy sólo se le imputa un ascenso de 500.000 sufragios con respecto a 2008, demasiado poco para un partido que ha ganado por mayoría absoluta.

Por eso, bien harían las cabezas pensantes en Génova en no darse a procesos de autocomplacencia. Ya se vio que la mayoría absoluta de José María Aznar hizo caer en actitudes que a veces estaban fuera de la realidad y al final, con 11-M o sin 11-M, los ciudadanos acabaron castigando a los populares y rematando esa lección en el 2008. Ahora, insisto, la ciudadanía no ha votado masivamente a los conservadores, sino que se ha denostado a un socialismo que ha hecho las cosas terriblemente mal, pero si el PP se empeña en no dar un giro de 180 grados, los electores también volverán a hablar.

El deja vú del 110

El deja vú del 110

Hay decisiones en esta vida que pueden perseguirte por la eternidad y si no que se lo digan a Alfredo Pérez Rubalcaba, al que el 110 no será, precisamente, su número de cabecera. Una de sus últimas medidas como ministro del Interior fue la famosa reducción temporal de la velocidad máxima, de los 120 a los 110 kilómetros por hora. Pues bien, el estreno del líder socialista en el Congreso de los Diputados será también a 110, que es la cifra de diputados que ha obtenido tras la nefasta noche electoral para los suyos.

Y es que el 20-N, desde que se conocieron los primeros sondeos, sólo tenía un doble interés, por un lado saber en qué grado se consolidaba la esperadísima mayoría absoluta del PP y por el otro si al final el PSOE recuperaría parte del terreno que se le daba por perdido. Pues al final, por una vez, las encuestas y las famosas israelitas no fallaron. Clavaron el triunfo histórico de Rajoy y dejaron para el arrastre a un socialismo que no fue capaz de pisar el acelerador. Al final van a tener que ir los diputados del puño y la rosa con las pegatinas sobrantes de 110, como si fuese una jugarreta del destino más caprichoso.

Es verdad que España reclamaba un cambio y que lo importante es que éste se produjese de manera contundente, pero sobre todo lo que tiene que suceder, pero a la voz de ya, es que se produzca el relevo, el traspaso de poderes y que el nuevo Gobierno empiece a trabajar cuanto antes. No podemos permitirnos una boutade de un Ejecutivo en funciones, que ni pincha ni corta. No sé cómo se podrán articular ciertos mecanismos, pero ese pleno constituyente en el Congreso no puede esperar a ser para finales de diciembre. En Europa, desde luego, no están ni para bromas ni para demoras.

El PP tiene por delante una ímproba tarea que hacer, comenzar a tomar medidas de calado, a bajar como sea este paro tan agobiante, a imponer recortes donde sea necesario, a acabar con la fiesta del despilfarro, de televisiones autonómicas sobredimensionadas y con unos déficits que ríanse ustedes de los agujeros negros. Cierta es la frase de Rajoy, que hoy, 21 de noviembre de 2011, toca trabajar, que no puede haber complacencia ni ensimismamiento por la victoria electoral. Los ciudadanos han hablado y han pedido claramente en las urnas seriedad, formalidad, trabajo y nada de despilfarros. Y ya tenemos claro que si no hacemos los deberes, allí estarán Merkel y Sarkozy para decidir por nosotros lo que consideren menester.

El oscuro presente de Santa Cruz de Tenerife

El oscuro presente de Santa Cruz de Tenerife

¿Qué le han hecho a mi ciudad, a Santa Cruz de Tenerife? Ha pasado tan solo medio año desde que me fui, poco más allá de las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo de 2011, y cuando he regresado en un viaje relámpago, pero con tiempo más que suficiente para volver a patearme sus calles, respirar su aroma (refinería incluida) y ver el trasiego de la gente, me he encontrado con una urbe que pareciera haber vuelto a tiempos pretéritos, hermosianos o incluso de cuando gobernaba uno de los más nefastos alcaldes que ha tenido la capital, José Emilio García Gómez. 

Lamentablemente, muy a pesar de que la ciudad es cocapital de Canarias, nada tiene que ver con Las Palmas de Gran Canaria. Poco a poco, la dejadez de sus dirigentes, más pendientes de otras cuitas que de gobernar y saber gestionar lo que tienen entre manos, han conseguido que esta Santa Cruz que uno lleva en el alma y en el corazón haya pasado por un proceso de degeneración que me preocupa hondamente. No sé si es que alguien ha conseguido secuestrar la conciencia colectiva, pero la estampa que me llevo de regreso a Madrid es la de que no sólo el tiempo parece haberse detenido, sino que incluso se ha producido un retroceso brutal, como si hubiese quedado sin vida, inerte, insensible a cualquier evolución. 

Hubo unos años, y no hay que remontarse muy lejos, que Santa Cruz de Tenerife parecía florecer, ponerse al ritmo de una gran ciudad española y, por qué no, europea. Los primero años de Miguel Zerolo al frente de la alcaldía supusieron una bocanada de oxígeno importante, fue la época de las grandes obras en sus calles, incómodos trabajos para los ciudadanos, pero es verdad que las molestias merecieron muy mucho la pena. Todo el entorno de  Tres de Mayo, Cabo Llanos, la obra de la plaza de España, el plan Urban, La Noria, el Plan de Barrios fueron iniciativas importantísimas que contribuyeron a un decisivo salto de calidad. 

Sin embargo, desde que el que fuese teniente de alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Ángel Llanos, saliese con cajas destempladas del Consistorio, merced sobre todo a una Coalición Canaria que ya estaba a arenas de otro costal (especialmente de playas inTeresitantes), la ciudad no ha ido sino en un vertiginoso retroceso. 

Lo peor de todo es que el nuevo equipo médico no sabe cómo darle una solución. El pacto de perdedores suscrito en la capital chicharrera, Bermúdez (CC) y Pérez (PSOE), no sabe dar con la tecla para mejorar la situación. Es más, es tal la desconfianza entre uno y otro que al final se está más pendiente de evitar las puñaladas traperas. Dicen que el ambiente de moción de censura se haría irrespirable si no fuese porque la oposición ganadora en las urnas, el PP de la señora Tavío, se encarga justamente de facilitar la continuidad de los socios de Gobierno a la fuerza. La señora concejala está más pendiente de intentar presidir el partido a nivel regional (¡Dios no lo quiera!) que de hacer una oposición leal, firme y constructiva. 

Y mientras unos pecan por dejadez y la otra por dejación de su labor de oposición, Santa Cruz cada vez late más débil, su corazón se va apagando y nadie en su interior se mueve, da un grito o un golpe en la mesa para que algo cambie. Lo peor es que aún quedan tres años y medio por delante, demasiado tiempo como para confiar en estos gobernantes y en la insulsa oposición, pero también es verdad que es lo que ha querido el pueblo chicharrero, que poco a poco en ese aspecto se va pareciendo al portuense. Pero de Marcos Brito y compañía ya tocará hablar en otro momento.

El valor decadente de los salarios

El valor decadente de los salarios

Reconozco que no tengo tiempo para ver mucha televisión y menos aún para perderme por los procelosos mundos de los canales temáticos de las cadenas. Sin embargo, hace unos días tuve la oportunidad de, haciendo un zapeo bobo en casa, toparme con un reportaje de Nitro, uno de los canales específicos de Antena 3, donde se hablaba de las condiciones laborales que tenemos actualmente en España. Desde luego, tuve que tentarme posteriormente los bolsillos porque pensé que acto seguido alguien trataría de quitarme mi empleo sobre la marcha, viendo las escenas que presencié a lo largo de más de dos horas de reportaje.

Y es que ahora mismo disponer de un trabajo en este país, con cinco millones de parados, es un chollo, una bicoca, que no está al alcance de muchos. Suena triste, pero la realidad es así. En ese trabajo de investigación realizado por los compañeros de Nitro, se pudo presenciar las andanzas de un supuesto estafador gallego que, jugando con las ilusiones de muchos desempleados, les sacaba unos valiosísimos 200 euros con la problema de trabajos remunerados con no menos de 1.600 euros y en algunos casos por encima de los 4.000. Ese tipo hace vida de rico en Suiza y encima niega tener cualquier denuncia (aunque las tiene y además a mansalva).

Otro de los grandes timos son estas empresas que cambian de objeto social cada dos por tres. Una de ellas, dedicada a la venta de alarmas, explotaba cuales esclavos del África negra a jóvenes (y no tan jóvenes) con jornadas de prueba maratonianas, retregándoles por la cara que encima la empresa no les iba a cobrar la formación o chuleándoles con el contrato de trabajo, que nunca se lo daban porque siempre faltaba algún papel o la persona encargada de llevarlos a gestoría nunca estaba. Lo más grave es que los jefazos se pavoneaban delante de toda esta tropa con grandes cochazos o invitándolos a una macrofiesta de cumpleaños en casa de su mujer, vamos, como si fuesen los parientes pobres.

Lo peor del caso es que el documental venía a poner sobre la mesa un dato alarmante. Una profesión de la dificultad, del estudio y formación denodados como es ser ingeniero ha ido perdiendo su valor adquisitivo hasta llegar a ser un empleo donde apenas puedes llegar a ganar dos mil euros. Por la década de los 70, más o menos, un ingeniero podría ganar lo equivalente a unos 18.000 euros.

Fácil es deducir que aquí ya no se paga por el esfuerzo formativo, sino por ser una pedorra sin oficio ni beneficio que sale a la tele a contar sus miserias personales o a enseñar mucho más que el DNI. Está claro que un trabajo serio no está bien remunerado en España, salvo casos muy excepcionales. Da lo mismo tener un currículum extraordinario. Aquí parece que lo que vale es ser tertuliano de la nadería o bufón del tubo catódico o de la tele de plasma para llevártelo crudo.

Dulce derroche socialista

Dulce derroche socialista

El Gobierno socialista, muy ateo él, despilfarrará la bonita cantidad de 2,1 millones de euros en cestas de Navidad. En plena crisis económica, con cinco millones de desempleados, con cierres de empresas a mansalva, el Ejecutivo de Zapatero no tiene el menor empacho en gastar tal cantidad de dinero en endulzar las fiestas navideñas a los empleados de diferentes entidades públicas. Cierto es que la partida inicial era de 2,7 millones, pero, fíjense ustedes en la veleidad de estos dirigentes, decidió anularse uno de los pedidos de cestas, alrededor de 600.000 euros, pero no por las dificultades económicas, sino por las críticas que esta medida hubiese suscitado.

En definitiva, mientras cerca de 15.000 personas se beneficiarán de esta peculiar propina gubernamental, según cuenta La Razón, muchos son los ciudadanos de este país que no llegan a final de mes y que, difícilmente, podrán apenas catar un dulce navideños, pero esto parece que no le importa al Gobierno de un amortizado Zapatero. En cifras, este es el resumen de las cestas más cuantiosas y las entidades afortunadas:

Para Ineco, dependiente de Fomento, el aguinaldo se compone de embutidos, aceite, botellas de vino y dulces navideños, con un coste de 519.200 euros, así como un lote de chocolates artesanos para los clientes, al coste de 90.860 euros.

La Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades de la Seguridad Social contará con una cesta compuesta de jamón, vino Ribera de Duero o Rioja, Whisky de reserva o Brandy al coste de 455.646 euros.

Paletilla de jamón ibérico de 5 kg, turrones variados, tres botellas de cava, tres de vino tinto D. O. Somontano o queso de cabra serán alguno de los manjares para los trabajadores de la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social. El valor es de 298.404 euros.

Otra mutua, Mugenat, tendrá un surtido compuesto de paleta ibérica de 4,5 kg, cava Brut Nature Reserva, vino de Rioja, Whisky y turrones al precio de 143.275 euros.

Cava Gran Reserva, vino tinto con D.O., chorizo ibérico, bloc de pato, anchoas del Cantábrico y paletilla ibérica, con un desembolso de 113.500 euros, son los manjares para los empleados de Mutualia

Activa Mutua 2008 paladearán paleta ibérica de 4,5 kg, tres botellas de cava, dos de vino (blanco y tinto crianza), whisky, dulces navideños, foie de pato y una botella de aceite virgen extra de Jaén de 250 cl al precio de 100.500 euros.

Finalmente, Mutua Gallega recibirá cestas con paleta ibérica o jamón  en lonchas envasado al vacío, dulces tradicionales, cava, vino, quesos e ibéricos al precio de 34.302 euros.

Se ríen impunemente

Se ríen impunemente

Se están riendo de la familia de Marta del Castillo, se están carcajeando de la Policía, se están choteando de los jueces, fiscales y abogados, se están despiporrando de todos los españoles. Todos los implicados en la desaparición de la niña sevillana se han confabulado para enredar este caso que ya va para los tres años sin poder resolverse.

El problema es que tenemos un sistema que, aunque a Dios gracias es garantista, también permite toda una serie de disfunciones. De otra manera, no se entiende que cuatro mocosos estén dedicados en cuerpo y alma a cambiar las versiones de los hechos cuando les viene en gana, que se tapen entre ellos, que hoy se acusen y que mañana se desdigan porque insinúan que han sido fruto de un interrogatorio brutal.

Resulta paradójico que estos mismos elementos, bueno concretamente la madre de El Cuco, hayan conseguido lo que hasta ahora parecía imposible, poner en jaque a una cadena de televisión que ve con pavor como todos los anunciantes han decidido retirarse de su programa estrella. Telecinco está dando vueltas (nunca mejor dicho) al problema de la fuga de spots en La Noria por la entrevista que se concedió a la padre de este presunto cómplice de un homicida confeso y cobarde como Miguel Carcaño.

Todo esto pone sobre el tapete algo esencial, que tenemos un sistema judicial que protege en exceso al malhechor, que pone en solfa en demasiadas ocasiones los argumentos de la parte acusadora, que en el caso de los menores, lamentablemente, se ha establecido un mecanismo donde estos tienen todos los privilegios del mundo, saben muy bien donde están los resortes y los atajos para dilatar los plazos e incluso como acabar cumpliendo una nimia condena, verbigracia ’El Rafita’, el asesino de Sandra Palo.

En definitiva, mucho tiene que cambiar nuestra Justicia para que verdaderamente los ciudadanos podamos creer seriamente en ella. No es normal que cada vez que tenemos que acudir a un tribunal siendo la parte perjudicada tengamos que pensar cómo desmontar los argumentos de la parte acusada. Es lo que le pasa a la familia de Marta del Castillo, que al final parecen los sospechosos de la película. Así de surrealista.

¡Qué chapen las autonomías!

¡Qué chapen las autonomías!

No va a tener el nuevo Gobierno que entre mejor oportunidad para cargarse las autonomías, pero no por una cuestión de orgullo, de poderío o de prepotencia, sino porque es tal el nivel de endeudamiento al que han llegado que es imposible mirar a alguna y no encontrarte con sorpresas. Es verdad que siempre habrá excepciones y lugares como Navarra o La Rioja, por ejemplo, donde igual no se ha producido ese auténtico dislate, pero sabemos que en cuanto haya gobiernos bipartitos, como ahora mismo acontece en la región de Yolanda Barcina, al final siempre se acaba metiendo mano al presupuesto para contentar todas las voluntades políticas.

La lista de despropósitos es más larga que un día sin pan o que la esperanza de un pobre, pero a bote pronto tenemos despilfarros en las televisiones autonómicas que, además, no se frenan aunque eso vaya en detrimento de la sanidad pública y se consienta la muerte de una persona en Cataluña porque determinados hospitales no abren por la tarde. Se hunden cajas regionales como la de Castilla La Mancha o la CAM Valenciana y aquí nadie asume sus responsabilidades. Es más, a poco que te descuides, incluso te piden indemnizaciones o se ponen a la cola del paro para cobrar el subsidio correspondiente.

Luego tenemos una suerte de embajadas y oficinas autonómicas que no sirven para nada, a excepción hecha de los sueldazos que se llevan a final de mes. Así tenemos luego episodios chuscos como la de aquella pareja de turistas que en Egipto pretendían ser atendidos por la embajada de los Países Catalanes. A una pirámide les hubiese mandado gustosamente, más que nada para que acabasen momificados esperando la independencia y que Cataluña fuese ya nación.

Y no sólo eso, tenemos compras de coches de alta gama a cargo del presupuesto, departamentos varios que sólo triplican y cuatriplican competencias, enchufados varios que no hacen absolutamente nada, estudios sobre las más obtusas y abstrusas cuestiones que uno pudiese imaginar, cuerpos policiales autonómicos como el canario que no sirve para nada porque, además, se creo a sabiendas de que no podría asumir las mismas funciones que la Policía Nacional o que la Guardia Civil. Eso sí, el coste viene siendo similar al de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

En fin, ahora es el momento de echar el cierre, la cancela y tirar la llave para acabar con las autonomías y, de paso, con determinados ayuntamientos que tampoco han cumplido su función y sólo han servido para que determinados alcaldes y concejales se enriquezcan de manera totalmente inmoral. Sé que ni Rajoy ni Rubalcaba se atreverían a meterse con las autonomías para no levantar suspicacias, pero a la larga, por cuestiones económicas y de funcionamiento, nos iría mucho mejor, especialmente en sanidad o educación, los dos grandes lastres de los últimos años.

Patinazo lingüístico del PP

Patinazo lingüístico del PP

Se temía, se barruntaba, se especulaba y hasta se conjeturaba con el hecho de que la elección de Jorge Fernández Díaz como número uno del Partido Popular por Barcelona se correspondía con una estrategia de Mariano Rajoy de no hacer ’daño’ a los nacionalistas más recalcitrantes y más desapegados a la hora de ir a votar el 20 de noviembre. En definitiva, la táctica de Génova era sencilla, no repetir los errores del pasado, no resucitar un Vidal Quadras que te reste votos y que del famoso ’Pujol enano, habla castellano’ haya que pasar luego al ’Aznar habla catalán en la intimidad’.

Las encuestas le van sobradamente bien a la formación de la gaviota y no se quiere que nadie se salga de las tesis oficialistas, en campaña nada de meterse con los nacionalistas por un doble motivo. Primero, porque eso puede restar votos y, en segundo lugar, porque nunca se sabe a ciencia cierta qué puede pasar el domingo, si la gente al final irá en masa a votar y, por tanto, dejar la holgada mayoría en una victoria menos honrosa y, por tanto, precisar de apoyos puntuales. De hecho, el temor en Génova sigue persistiendo a pesar de esas gloriosas encuestas que han surgido como setas en las últimas semanas.

Sin embargo, en el PP no prevén que esa estrategia de no hablar de conflicto idiomático en Cataluña es perniciosa y perjudicial porque al igual que consigues no cabrear a esos catalanistas convencidos, también se lograr poner al riesgo de un colapso coronario a quienes consideraban que el Partido Popular era el paladín de la defensa de la convivencia entre castellano y catalán y no esa formación que, de repente, se adhiere a las tesis nacionalistas de que no existe conflicto alguno. Vamos, de milagro no ha hablado el señor Fernández de que el castellano ha borrado del mapa al catalán.

En fin, a estas alturas tampoco podemos sorprendernos de las salidas de Jorge Fernández Díaz, un político taimado, de perfil tan bajo que llega a ser un huecorrelieve, alguien incapaz de matar una mosca, ni con insecticida ni a cañonazos, y, por supuesto, alguien que no quiere líos con el nacionalismo. Decir amén a las tesis de CiU sobre el idioma es, cuando menos, una falta de respeto a los castellanohablantes. Quizá empecemos a comprender por qué el PP no sube ni a tiros en Cataluña.

Ciao Berlusconi

Ciao Berlusconi

Berlusconi ya es historia. El histriónico primer ministro italiano, dueño de prácticamente media Italia, ya ha dicho adiós a su cargo después de acometer, eso sí, los recortes que precisa la economía del país trasalpino para salir de la crisis, exactamente lo contrario que en su momento hizo Zapatero, que tuvo que realizar una serie de durísimos ajustes, además forzado por Obama, Merkel y Sarkozy, pero siguió en su puesto como si nada hubiese pasado.

Es verdad que a Berlusconi no lo ponen fuera estos recortes que ha tenido que realizar. Es más, ésa era su misión y debía cumplimentarla a rajatabla. A Il Cavaliere le colocan fuera de su mansión presidencial todas las veleidades de mayor o menor calado cometidas hasta la fecha. De hecho, a muchos nos sorprendía como este caballero podía seguir al frente de un país después de conocerse al detalle todas las fiestas con señoritas de dudosa reputación y, más aún, alguna de ellas sin llegar a la mayoría de edad. Pero es verdad que Italia es así, una nación que mantiene en el poder a políticos excesivamente populistas y Berlusconi únicamente se ha aprovechado de esa circunstancia.

Tampoco vamos a engañarnos. Este empresario mediático, dueño de las más relevantes televisiones italianas, dueño del Milán y un largo etcétera de empresas, ha conseguido comprar voluntades. Cualquier problema lo resolvía de la mejor manera que sabía, extendiendo el talonario. ¿Qué había que comprar silencios? Nada, no hay problema, sólo poner en un cheque en blanco el número de ceros preciso a la derecha y cuestión zanjada. Esa ha sido la política de Berlusconi a lo largo de casi dos décadas de mandato, también es verdad que con la permisividad de unos socios políticos que han permitido ese mangoneo y desorden político y moral.

Ahora a Italia se le abre un panorama esperanzador, aunque con la negra nube de la presión mediática. No hay que ser muy listo para no pensar en el emporio mediático de Il Cavaliere y como puede enfocar desde su plataforma determinados asuntos. Es verdad que Silvio va a tener que rendir muchas cuentas, pero es innegable que cuenta con una de las mejores defensas, la información, y me temo que más de uno y dos políticos en Italia con ganas de cantar La Traviata, tal vez se queden con las ganas de hacerlo, no vaya a ser que se líe parda, pero en su contra, no en la del ya ex primer ministro, que además me da que está más que curado de sus escándalos.

Sin explicaciones

Sin explicaciones

El titular de Fomento, José Blanco, debería dejar de escudarse en las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros y dar las explicaciones pertinentes con relación a su presunta implicación en tratos de favor a empresarios. Si lo de la gasolinera puede denominarse un capítulo chusco y propio de esta España cañí, lo de las conversaciones interceptadas con el empresario Orozco para obtener una serie de prebendas en las inmediaciones del aeropuerto de El Prat o para conseguir también un buen pellizco en la ampliación del aeródromo de La Coruña ya suponen un paso más, un nivel más elevado para que Blanco dé la cara.

Evidentemente, la Justicia ha actuado de un modo sibilino, retrasando adecuadamente las actuaciones para que el caso Campeón no sea objeto de debate a lo largo de la campaña electoral (aunque tanto Rubalcaba como Rajoy pactaron subrepticiamente no hablar de ello tampoco durante el cara a cara), pero las sospechas, las insidias, que diría el otro, ya están sobre la mesa, sobre el tapete de los comicios y parece una tomadura de pelo a los votantes que aquí sigan yendo en las listas imputados, sospechosos o como se les quiera llamar.

Y es que ésta es otra buena. Aquí los políticos, sean del color y del pelaje que sean, coinciden en un aspecto esencial, la manipulación del lenguaje de una manera increíble. En cualquier empresa que se precie, cualquier candidato a entrar en ella, desde el momento en el que el departamento de recursos humanos tenga la más mínima sospecha de que está delante de una persona con tentaciones cleptómanas o aprovechar su posición para enriquecerse ilegítimamente, con operaciones que pueden llevar a la quiebra a su propia compañía, lo normal es que a ese aspirante se le dé una patada en salva sea la parte.

Sin embargo, en España tenemos una empresa que es regeneradora de los trincones, chorizos y delincuentes acreditados o por certificar. Se llama concretamente Partidos Políticos y si unos llevan a un candidato a la Generalitat Valenciana y luego tiene que dimitir a los dos meses por los trajes, otros llevan a gala al ministro de Fomento de las reuniones secretas en gasolineras de carreteras secundarias. ¿Y luego se extrañan que la gente pase de la política? En resumidas cuentas, blanco y en botella, la ciudadanía ya está harta de que le hagan trajes a cuenta del bolsillo del contribuyente.

La honradez no tiene precio

La honradez no tiene precio

La honradez no tiene precio o, mejor dicho sí que la tiene. Concretamente 16.000 euros hallados en una cartera perdida en plena calle y que un alma caritativa entregó a su legítimo dueño porque (y esto es de humanos) no podía conciliar el sueño tras intentar quedarse con esa cantidad, sobre todo pensando en lo bien que le vendría para solventar la situación de sus tres hijos, todos en paro.

La historia es que una vecina de Albuñuelas (Granada) con tres hijos sin trabajo devolvió a sus propietarios una cartera con 16.000 euros que se encontró en el suelo. Los hechos ocurrieron hace un mes, cuando la mujer salió con un familiar de un ambulatorio de Granada tras someterse a una revisión médica y halló en el suelo la cartera, han informado a Efe fuentes municipales. En su interior había 9.000 euros en metálico, un cheque al portador por valor de 7.884 euros, dos carnés de identidad y un papel con la dirección de un domicilio al que la mujer decidió dirigirse para entregarlo.

Aunque en la vivienda no contestaba nadie, la mujer dejó un papel con sus datos, poco después los propietarios de la cartera contactaron con ella y, en agradecimiento, le entregaron 200 euros. La mujer, con tres hijos en el paro y otra a punto de dar a luz, dice que aunque estuvo pensando si quedarse el dinero, decidió devolverlo para demostrarse a ella misma y al pueblo su honradez.

Gestos como éste nos hacen creer en que una sociedad mejor es posible, que aunque el pillaje, el tranque, el trinque y el pisoteo profesional están a la orden del día, lo cierto es que no podemos dar por válidas ese tipo de conductas. Estoy convencido de que podemos conseguir un marco de convivencia mucho mejor y, a buen seguro, el gesto de esta buena señora, un ángel sobre la faz de la Tierra, no sería en condiciones normales noticia. Pero, lamentablemente, todos sabemos lo que en condiciones normales hubiese ocurrido, que esos 16.000 euros, en un altísimo porcentaje, nunca hubiesen vuelto a su legítimo propietario.

Insultar en la red social ya no sale gratis

Insultar en la red social ya no sale gratis

El hoolinganismo político tiene que tener sus límites y, de hecho, ya los está teniendo, además con consecuencias directas para quienes caen en la tentación de creerse impunes en las redes sociales. Mal está que un ciudadano anónimo utilice su Facebook o Twitter para verter su bilis contra alguien en concreto, pero peor aún es el hecho de que sean representantes de nuestra clase política los que opten por hacer la ’gracia’. En pocos días han sido dos representantes del PP los que han visto truncada su carrera política por hacer el machango en las redes sociales.

En concreto, se trata del coordinador general de Circulación del Ayuntamiento de Madrid, Fernando Autrán, y de la ya ex concejal de Palma de Mallorca, Francisca Pol, que hicieron el primo (dicho sea con todos los respetos) al insultar y colgar un fotomontaje, respectivamente. En el primer caso, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, tuvo que forzar su dimisión, mientras que la balear tuvo un gesto de decencia y optó por dejar todos los cargos, incluida seguir en las listas al Senado.

Como dice Jack El Destripador, vayamos por partes. El señor Autrán desvarió en su cuenta de Twitter y colocó los siguientes mensajes: "Urkullu ez de euzcadi porque ez jilipollaz", "Prisa va mal, muy mal. Mas EREs", "Ya se que la tele engorda, pero vaya culo tenia la Srta. Trini!!!". En fin, creo que los mensajes se contestan por sí mismos. El no coincidir políticamente con los adversarios o con determinados grupos de comunicación no da derecho a esa barrabasada. En este caso, y propio del cargo que ejercía, se pasó de frenada.

Y casi no se había acallado este escándalo cuando la señora Francisca Pol metió la gamba por colocar en su muro de Facebook un fotomontaje en la que la ministra Chacón enseñaba un pecho. A decir verdad, la imagen llevaba mucho tiempo circulando por la red, pero el pecado de esta política conservadora fue colgarla en su muro. Por lo menos, ha tenido, insisto, la honradez de dar un paso al costado, reconocer los hechos y pedir públicas disculpas, que en los tiempos que corren no es sencillo encajar un revés así.

Esperemos que estas dos meteduras de pata sirvan de verdad para que los políticos y, en general, toda la sociedad, se conciencie de que no podemos entrar en la descalificación gratuita, de que es excelente el contraste de ideas, pero no la burla zafia. La rapidez alarmante de las redes sociales hace que en cuestión de segundos cualquier comentario se propague a la velocidad de la luz y las consecuencias suelen ser devastadoras para quienes meten la gamba.

¿Metió la mano el del balonmano?

¿Metió la mano el del balonmano?

El aprecio que los españoles tienen hacia la Casa Real va decayendo según van pasando los años. La institución que hace años a uno le podía parecer casi idílica se ha ido transformando en una especie de chiringuito particular donde cada quien hace lo que le sale de los mismísimos, con bodas más o menos polémicas, con viajes secretísimos del Rey Don Juan Carlos, alguno incluso en vísperas, por no decir que en pleno parto, de Leticia Ortiz. Y todo esto, evidentemente, a golpe de talonazo o de talonario, como a ustedes les guste más.

Desde luego, ni soy Jaime Peñafiel ni comparto su línea argumental, que muchas veces confunde con la aversión directa hacia la yernísima o es verdad que algo gordo se lleva cociendo desde tiempos inmemoriales en el seno de la Familia Real, concretamente en el entorno de otro cuñado, el ex jugador de balonmano Iñaki Urdangarín, esposo de Cristina de Borbón (de chocolate, por favor), y que según la Justicia está implicado en un lío de los de no te menees. Hipotéticamente, quiero dejarlo esto bien subrayado, que las demandas últimamente vuelan que da gusto, el del balonmano ha metido la mano, pero sólo hipotéticamente, cuidado.

La noticia, sin aditamentos, la ofrece un despacho de la agencia EFE. La Fiscalía Anticorrupción de Baleares afirma que el duque de Palma, Iñaki Urdangarín, y su socio Diego Torres montaron un "entramado societario" para "apoderarse" de fondos públicos y privados que recibía el Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro (menos mal) que presidieron ambos. Así consta en el escrito de diligencias dictado por el juez del caso Palma Arena, José Castro, para autorizar los registros llevados a cabo esta semana por el fiscal Anticorrupción de Baleares Pedro Horrach en empresas de Barcelona de este supuesto entramado y cuyo contenido textual publican El Periódico de Catalunya y El Mundo en su web.

Según refleja el juez en su auto, Anticorrupción investiga al duque de Palma y a Torres por supuestos delitos de falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración y malversación de caudales públicos en dos convenios suscritos en 2005 y 2006 entre el Govern balear, presidido entonces por Jaume Matas (PP), y el Instituto Nóos por 2,3 millones. Relata que Urdangarín entró en 2003 como administrador de esta entidad sin ánimo de lucro y al año siguiente ostentó el cargo de presidente, momento en que era gerente Torres, quien pasó a dirigirla cuando el duque de Palma dejó su presidencia en 2006.

Por supuesto, todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario, es decir Camps, Blanco, Bono y Urdangarín, pero desde luego da que hablar este hecho, máxime porque en el Palacio de La Zarzuela deben estar que no viven y conociendo como es nuestra Justicia o, mejor dicho, nuestros jueces, las presiones para que no se deslizase el nombre del yerno han debido ser terribles, pero mucho más debe ser el monto apropiado ilegalmente para que haya salido a la luz pública su identidad. Esperaremos acontecimientos.

El debate del conchabeo

El debate del conchabeo

No cabe duda. Rubalcaba perdió el debate electoral frente a Mariano Rajoy, pero no tanto por los méritos del candidato del PP, sino porque el líder socialista se llevó un mandoble tremendo en la primera media hora. En Génova sabían que la clave era salir en tromba con los datos económicos y, qué duda cabe, 5 millones de desempleados eran un capital demasiado goloso como para que el líder conservador no aprovechase a zurrarle la badana una y otra vez. Desde luego, si hubiese sido un combate de boxeo al uso, es posible que el uppercut al socialista habría sido de tal calibre que no se habría levantado de la lona.

Sin embargo, después del aturdimiento que tuvo que sufrir Rubalcaba, es verdad que a Rajoy se le fueron difuminando las ideas, la claridad a la hora de sentenciar las acusaciones de su adversario. Le pasó con la ley de matrimonios homosexuales o con la educación público. En el primer punto fue incapaz de defender la tesis de que el PP no es el bicho del pantano y que, fuera de que se niega a llamar matrimonio a lo que no es, de resto no va a seccionar ningún derecho a las parejas gays. En cuanto a la educación, pasó por alto comentar, cuando el socialista se refería a Esperanza Aguirre y sus tijeretazos en la enseñanza pública, que los hijos de altos cargos del PSOE (Montilla o Blanco) van a exclusivos centros escolares, en algunos casos con un coste superior a los 400 euros.

También es verdad que se notó en exceso que se habían pactado muchas cuestiones. El terrorismo, ni de puntillas y los casos de corrupción, como si no existieran, y eso que había arsenal de sobra. El PSOE al PP le podía haber acorralado con el caso Gürtel y los conservadores, por ejemplo, podían haber atacado con el llamado caso Campeón. Pero ni unos ni otros decidieron sacar este tema, tapándose las vergüenzas mutuamente. Lo curioso es que ya verán como en el resto de mítines de campaña salen a relucir las plumas del Faisán, los trajes, las gasolineras o las prebendas de Matas a Urdangarín.

En definitiva, que Rajoy, si es por el debate del lunes, no sólo ganará en las urnas, sino que seguramente arrasará en las urnas, pero el mérito tendrá que ponerlo en el haber o debe de Zapatero, que ha dejado una herencia mortal y diabólica a Rubalcaba, quien también tiene culpa de esta situación porque ha sido el que ha consentido esta situación durante siete años y ahora, lamentablemente para él, es imposible convencer al electorado de lo contrario, de que él no era corresponsable de esas políticas de la improvisación. Es como querer tapar el sol con un dedo…que rima curiosamente con Alfredo.

El debate del derroche

El debate del derroche

Hace algunos minutos que ha acabado el debate entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. La broma del duelo dialéctico habrá costado más de medio millón de euros, de los que sólo 50.000 euros se lo ha llevado el cátering que, dicho sea de paso, ya me dirán ustedes que demontres han pedido los políticos, asesores y demás personal para gastarse ese pastizal. Y menos mal que sólo han sido dos horas debatiendo, añadiéndole alguna más en la preparación del estudio en estos días, pero no visualizo que los operarios hayan tenido derecho a disfrutar de las exquisiteces que sí habrán podido catar el moderador y los equipos electorales de ambos candidatos.

Sinceramente, si estamos quejándonos abiertamente de la situación de crisis por la que atravesamos, de que hay que meter tijera a todo trapo y cargarnos todos aquellos gastos superfluos, nadie entiende que se invierta más de medio kilo en crear un escenario ex novo, que además se utiliza en realidad una sola vez. Hubiese sido más sencillo que una televisión hubiese hecho las veces de sede o, mejor aún, alguna productora. Pero claro, tenemos a unos partidos políticos siempre prestos y dispuestos a la sospecha, que si en un lado están trufados de socialismo, que si en el otro están influenciados por la más rancia derecha. Total, que a fin de cuentas les importa más el supuesto sesgo político de un canal que el ahorrarse unos dineros, por mucho que ahora quieran justificar que es el chocolate del loro.

Y, aparte del coste, tampoco entiendo ni entenderé los pactos, acuerdos y negociaciones varias para minutar el tiempo que se le dedica a cada tema. Es verdad que no podemos estar ad eternum delante del televisor, que en algún momento habrá que ponerle un punto al debate, pero tampoco nos vayamos a engañar. Perfectamente se podía haber partido el debate en dos partes, de tal suerte que cada semana se discutiese sobre cuestiones diferentes. Seguramente, el paro y la desastrosa situación económica de España mereciese casi un monográfico, pero al final sólo fue el punto más relevante junto con la política social y ese cajón desastre de democracia y política exterior.

Claro que, pensándolo bien, casi mejor que nos quedamos con un solo debate, más que nada para que no se vuelvan a gastar medio millón de euros (o más). De verdad, es que termino el artículo y aún no encuentro una respuesta lógica a este gasto excesivo, totalmente prescindible y que habla muy a las claras de las preocupaciones de nuestra clase política, esa casta parasitaria que tan bien suele dejar retratada en sus intervenciones Enrique de Diego.

¡Vaya banda!

¡Vaya banda!

¿Cómo no le van a ir malparadas las cosas al PSOE? Sólo hay que fijarse en quienes están ofreciendo los primeros mítines de campaña para percatarse de que las ideas del socialismo que ahora lidera Rubalcaba son las mismas que hace dos y tres décadas. Los mismos que desde la acera de Ferraz afean el gesto del Partido Popular de rescatar a José María Aznar para determinados actos, son los que luego no tienen el menor empacho en colocar a la vieja guardia como teloneros o incluso como primeras estrellas ante la ausencia de su candidato para preparar a conciencia el cara a cara con su adversario de Génova.

Da pavor, desde luego, que quienes tengan que sacarnos de la crisis en la que estamos metidos de lleno por culpa de quienes nos metieron por una cuestión de oportunidad electoral sean los Alfonso Guerra, Felipe González y compañía. En cierta medida, especialmente en el caso del Abuelo Cebolleta, me recuerdan al aún presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, que siempre dice que se está yendo de la política, pero le cuesta dar ese paso al costado. A estos veteranos dirigentes les sucede lo mismo, tienen ansias de seguir siendo la salsa de la vida pública española cuando, en realidad, debieran darse cuenta de que su fecha de caducidad venció hace mucho tiempo.

No podemos olvidar que Felipe González ha sido en democracia el único presidente que ha tenido que acudir, cierto que como testigo, al Tribunal Supremo por los GAL. La famosa equis, el señor míster equis,concretamente, tuvo que sufrir el desdoro de prestar declaración y, aunque el propio juez de la sala intentó por todos los medios que hubiese imagen pública del hecho, un fotógrafo de El Mundo consiguió un documento único y exclusivo, la figura del ya entonces ex presidente ante el magistrado.

Entiendo, eso sí, la elección que ha realizado el equipo de campaña de Rubalcaba. Hace caso a la letanía de que los mayores son sabios y pueden proporcionar buenos consejos. Sin embargo, cuando ese ‘mayor’ ha sido uno de los supuestos encubridores del terrorismo de Estado o ha metido la mano en la caja hasta que cupiese en ella media cabeza, en vez de recomendaciones adecuadas lo único que puede hacer es llevarte a la ruina más absoluta. Y no sé yo, pensándolo malévolamente, si es que a RbCb le quieren hundir en el pozo para luego sacar a González como el ave fénix del socialismo.

CIScos demoscópicos

CIScos demoscópicos

El CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) está hecho un cisco. El PP, por ejemplo, tiene motivos para la sospecha más fundada. Nunca, de un tiempo a esta parte, se había visto que un partido que está en la oposición, aunque con claros atisbos de ser la fuerza que gobierne después de la noche del 20 de noviembre, saque unos resultados tan sorprendentes y menos aún que eso venga dado, avalado y acreditado por un ente que está al servicio del Ejecutivo.

Vamos, que lo de los 195 escaño que podría obtener Mariano Rajoy por los 116 con los que se quedaría Rubalcaba es poco menos que una ciencia ficción, por mucho hartazgo que pueda haber con el socialismo en España, pero ya se sabe que las formaciones grandes suelen tener un suelo firme de votantes (aunque cierto político de Génova, de ‘quita y pon’, prefiere hablar de idiotas a los que votan a los de Ferraz, ¡cosas de la comunicación distorsionada!).

A nadie se le oculta que los resultados para la derecha española son espectaculares y nos podemos encontrar en una situación pareja, similar, pero a la inversa, a la acontecida en 1982, cuando el PSOE obtuvo 202 diputados y la entonces Alianza Popular apenas frisó el centenar de escaños. Es verdad que el cansancio de los ciudadanos es patente y latente, se vaya donde se vaya es muy extraño no escuchar a gente que está hasta el mismísimo gorro de las veleidades de un socialismo que nos ha llevado adonde nos ha llevado, a cinco millones de parados, a decenas de empresas que cierran en las grandes ciudades cada día, a gente que tiene que estar rebuscando en los cubos de basura más próximos a los centro comerciales, pero también hay que tener claro que nadie, se llame Rajoy o Perico el de los Palotes tiene la varita mágica para que el 21 de noviembre esté todo solucionado.

Quien les escribe, evidentemente, no es el propagandista oficial de Rubalcaba, pero por mucho que les dé incredulidad a otros, tampoco lo soy de Rajoy. España se debate entre un candidato que ha sido responsable directo de las chapuzas zapateriles, pero el líder del PP tiene mucho que demostrar y sigue habiendo cuestiones que levantan sospechas fundadas de que ciertas propuestas programáticas son como aquel producto en oferta de la gran superficie, muy atractivo, sugerente, a buen precio, pero con la pega de que tiene fecha de caducidad vencida o próxima a hacerlo.

Y es que el PP de los marianistas ya ha dado sobrado ejemplos de connivencia con el socialismo a la hora de pactar ciertas cuestiones, la última la que afecta a aquellos jueces o fiscales que en su momento pasaron de la Judicatura a la política y que después vuelven a ponerse la toga. Sería deseable saber por qué el PP, que lleva entre sus proyectos una reforma a fondo del sistema judicial, pacta que el polémico Mariano Bermejo, el de la cacería con Baltasar Garzón mientras retorcía a su gusto el llamado caso Gürtel, se beneficie de un coladero para regresar a la carrera judicial.

Multas aceleradas

Multas aceleradas

Hay cuestiones en la vida que son importantes y que merecen una acción rápida y contudente. Sin embargo, a veces, hay quien se la coge con papel de fumar y considera que puede hacer de su capa un sayo. La Dirección General de Tráfico ha protagonizado uno de esos vodeviles absurdos al multar con 30.000 euros a una productora norteamericana porque en el cartel de la película sus protagonistas van sobre una moto y sin casco. Dicen que hay una legislación al respecto, pero en este caso se aplica a sabiendas de que se fuerza el tenor literal de la ley para conseguir los efectos deseados.

La noticia en sí, sin opiniones, sin tamices ni barnices es la siguiente: El departamento de Pere Navarro ha impuesto una multa de 30.000 euros a la productora Tripictures, que sacó en el cartel publicitario de la película ’Larry Crowne’ a sus protagonistas, Tom Hanks y Julia Roberts conduciendo una moto sin casco, por "promocionar conductas temerarias", según han confirmado a Europa Press fuentes de la DGT.

La Ley de Tráfico prohíbe expresamente en su artículo 52 "la publicidad en relación con vehículos a motor que ofrezca en su argumentación escrita o verbal, en sus elementos sonoros o en sus imágenes, incitación a la velocidad excesiva, a la conducción temeraria, a situaciones de peligro" o cualquier otra circunstancia que suponga una conducta contraria a los principios de la Ley.

Sin embargo, y aquí ya entramos en la parte valorativa, la Dirección General de Tráfico parece que hizo la vista gorda con otros carteles parecidos y que, dicho sea de paso, eran de películas producidas en España. Para muestra, un botón, ’Lucía y el sexo’ (2001), de Julio Médem, y de la productora Sogecine. La protagonista está montada en una motocicleta sin el preceptivo casco, ¿acaso no era merecedora también de dicha sanción? Pues no lo fue, pero es que además, si así hubiese sido, también sería criticable porque no creo que ni el cartel español ni el norteamericano incurran en esa promoción de conductas peligrosas en la carretera.

Para mí, sinceramente, alguien en la DGT ha perdido los papeles, ha tratado de hacer méritos o se ha aburrido soberanamente por las noches en su casa. De otra manera, no se entiende esta sanción, ¿o acaso no hemos visto vídeos de la vida real donde, por ejemplo, Mariano Rajoy olvidaba ponerse el cinturón? Puestos a sancionar…empecemos con quienes tienen que dar ejemplo y no lo dan. Claro, que Pere Navarro, director de la DGT fue pillado a una velocidad por encima de los límites máximos y ahí sigue, disfrutando del despacho…y multando carteles de películas. Ahora el lema será ’No podemos sancionar por ti’, ¿no?

El paro tiene acento castellano manchego

El paro tiene acento castellano manchego

¡Cómo no, la culpa del paro en España la tienen las comunidades autónomas! Eso sí, tranquilos, no se me alarmen las masas, no son todas las regiones, sino Madrid (siempre Madrid) y Castilla La Mancha, que debe ser que María Dolores de Cospedal se ha convertido en una inútil de tomo y lomo  a la hora de facilitar los medios para la creación de empleo. En fin, a estas alturas de la película y ya dentro de las primeras horas de la campaña electoral tampoco nos vamos a sorprender que el ministro de Trabajo quiera despejar balones y endiñarle el muerto del desempleo a quien sea.

Pero, seamos serios señores. Si por algo ha podido crecer el paro en regiones como la castellano-manchega se debe ni más ni menos que al efecto de soltar lastre, de desprenderse de una patulea de enchufados de la administración socialista de las dos ‘bes’, Bono y Barreda. Hay que reconocer que el sistema clientelar que se había montado del Tajo para abajo era un contubernio pelín caro, pero sumamente efectivo a la hora de cautivar las cándidas almas castellanas. Les dabas un reloj en los mítines y raudos y puntuales acudían a depositar el voto en la urna a favor del PSOE. Así, con una organización casi piramidal, con un ejército de ímprobos funcionarios prestos al pastoreo de puestos de libre designación, el socialismo ha vivido sin preocuparse de mucho más. Lo que pasa que cuando se percibe la falta de parné los mercenarios que hoy están contigo se intentan pasar al barco adversario, a ver si cae algo.

Sin embargo, y eso hay que alabarlo, de momento la señora Cospedal está ejecutando a la perfección, con limpieza increíble, el arte de la tijera, recortando por aquí y por allá, en esas áreas donde es preciso, donde el gasto era mucho más que superfluo, la nadería suprema elevada a la enésima potencia. Se habla de miles de personas que han tenido que salir corriendo de la Junta de Castilla-La Mancha, pero es que no había necesidad de tener a un personal que a veces se estorbaba entre sí. Con Bono y Barreda se había institucionalizado la figura del vago-funcionario, un personaje peculiar cuya única misión era estar sentado en una silla, con una mesa delante, pero sin papeles que ordenar u ordenador que teclear. Eso sí, a finales de mes, cuantioso sueldo a la buchaca.

Evidentemente, ya se espera de cara a los meses que viene un repunte del paro a nivel nacional en cuanto se barra a ese ejército de colocados por la religión del ateismo socialista. No obstante, esa cifra de personajes acostumbrados a no dar un palo al agua se verá compensada con la creación de empleos donde verdaderamente crece un país, en los sectores productivos. Porque es evidente que el chupatintas de la oficina de 8 de la mañana a 3 de la tarde, de cortadito, Marca y escaqueo de media mañana no produce, pero lo peor es que a veces retiene las solicitudes de esos autónomos que sí quieren sacar adelante España, pero que se ven afectados por la enfermedad larriana del ‘Vuelva usted mañana’.  Y el primero de estos incompetentes tiene nombre y apellido, Valeriano Gómez, ministro del paro, aunque es verdad que ha tenido buenos y excelsos maestros, Jesús, que no te enteras, Caldera, y Celestino, agárrate los machos, Corbacho.

¡Qué echen ya a los griegos!

¡Qué echen ya a los griegos!

¡Qué los echen ya de la Unión Europea! Sintiéndolo en el alma, los griegos no pueden seguir choteándose del resto de ciudadanos y de países que están apretándose el cinturón hasta límites insospechados. Lo del señor Papandreu es verdaderamente de papanatas, un personaje siniestro, capaz de decir que sí a todos los ajustes, pero en cuando aterriza en el aeropuerto internacional de Atenas debe sufrir una amnesia mortal o un ataque de caradurismo incurable porque cada vez que hay que pagar algo, aunque sea con la sustancial rebaja del 50%, el caballerete se descuelga con excusas de mal pagador, y nunca mejor dicho en este caso.

Lo que está haciendo Grecia es lo que podría hacer cualquier hijo de vecino. El ejemplo es muy práctico. Va usted a cualquiera de las grandes superficies a hacer la compra del mes y, de paso, se lleva lo mejor en equipamiento para el hogar, televisiones, ordenadores, electrodomésticos varios y todo aquellos que se le antoje. Sabe perfectamente que hasta el día 1 no le van a pedir cuentas y cuando llega el momento, la excusa sería la de decir que no puede afrontar los pagos. A partir de ese instante, se iniciaría una lucha denodada para intentar recuperar el dinero o los bienes no perecederos que ese ciudadano carota ha comprado con carencia de fondos. Seguramente se tardará tiempo, pero al elemento se le pueden embargar esas televisiones, teléfonos móviles u ordenadores personales.

En el caso de Grecia, sin embargo, no es que solamente los socios de la UE hayan sido ilimitadamente complacientes con Grecia, sino que encima se les rebaja sustancialmente la pella económica. Pues ni con esas. Ahora el señor Papandreu, conocido más popularmente como míster Papanatas, alega que hay que hacer un referendo entre la población, como si los ciudadanos fuesen los culpables de la casta parasitaria que han tenido que aguantar a lo largo de las últimas décadas. Si en algo se han destacado los políticos helenos es por su gusto por lo suntuario, por el derroche, por gastar sin previsión y, sobre todo, porque el resto de Europa pague sus gracietas.

Sin embargo, con un poco de suerte, Merkel y Sarkozy pueden conseguir que los griegos acaben fuera de un selecto club donde no sólo se pide etiqueta, sino además fondos que avalen esa Visa Oro. Grecia puede presumir de etiqueta, pero si se mira con detenimiento es más falsa que un euro con la cara de Abraham Lincoln y su capacidad económica tiene menos fondo que un minipiso de la señora Trujillo.