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Desde mi escaño

Si 'Bebes' das el cante

Si 'Bebes' das el cante

¿Quién es Bebe? Para los no iniciados en el mundo de la música moderna o, mejor dicho, las melodías horteras, zafias y vulgares, esta señora o señorita es una cantante de origen extremeño y cuyo mayor virtud es la de soltar 20 tacos por minuto, aunque desde luego tampoco se destaca por la originalidad y la variedad de su repertorio. Está claro, a la vista de la rueda de prensa concedida hace unos días con motivo de la presentación de su último trabajo, que la educación y los buenos modales no son el punto fuerte de la artista, en una muestra clara y evidente de que ni el colegio pasó por ella ni ella tampoco parece que aprovechase bien las enseñanzas de los docentes, amén, por supuesto, de que sus padres no supieron o no pudieron dotarla de mejores maneras cuando tuviese un micrófono delante. 

Esta solista, especialista en letras que rinden culto al feminismo del más rancio abolengo, a hablar del maltrato masculino (¡como si el femenino no existiera!), a incitar en sus canciones al autoplacer sexual y a otra serie de cosas menos reconfortantes, se dedicó, repito, hace sólo unos días a vituperar a la prensa especializada y sólo con el único objetivo de creerse la más machita del lugar, como si con esa apariencia ruda y rudimentaria pensara que iba a tener más respeto por parte de quienes estaban allí con el único objetivo de informar. 

Lo cierto es que si Bebe quería sus cinco minutos de gloria, a fe que los logró. Su funesta intervención en la Sala Sol acabó como el rosario de la aurora, con una ensalada de insultos y lindezas varias y, por supuesto, el vídeo de la presentación de su nuevo disco es ya de los más vistos en la red, lo cual viene a demostrar que la extremeña va  a pasar a la historia como el personaje que destaca más por su lengua sucia y viperina que por su arte que, además, en confianza, canta en la misma proporción y armonía que Falete desfilando en la Pasarela Cibeles. 

Me imagino que, una vez pasada toda la polvareda, la señora Bebe se verá obligada a regresar a su Extremadura natal y dedicarse, por ejemplo, a la recolecta de bellotas, oficio que posiblemente esté más a la altura de sus posibilidades que el tener un micro en la mano para decir toda una sarta de despropósitos. Y es que en este caso, haciendo el chiste fácil, Bebe no es que cante, sino que da el cante, que parece igual, pero desde luego no es lo mismo.

Justicia ágil

Justicia ágil

Buena propuesta la que llega desde ciertos ámbitos judiciales para empezar a agilizar una administración donde aún abundan los métodos decimonónicos, esa especial afición por acumular torres y montañas de expedientes sobre las mesas de los juzgados, asuntos que se demoran hasta no dejar dormir el sueño de los justos, demandas que se perpetúan sine die hasta lograr el aburrimiento de las partes y hasta de los letrados que ven con auténtico ahogo como no cobran las minutas pactadas ante casos que se posponen ante la llegada de un torrente de naderías que parecen gozar de mayor predicamento en nuestra sociedad. 

Resulta como poco indignante que los juzgados de media España (y parte de la otra) se encuentren colapsados con asuntos tan ‘urgentes’ como demandas vecinales por la música demasiado elevada, por obras en la comunidad o por los recursos hasta la saciedad de las multas de tráfico; de ahí que la idea que está cociéndose en los magines de ciertos juristas es la de empezar a cobrar una tasa extra cuando se presenten denuncias de esta clase y que tengan como denominados común el hecho de intentar poner palos a las ruedas de una Justicia a la que le hacen falta pocos obstáculos para ralentizarse a las primeras de cambio. 

Hay gente en esta Viña del Señor que está especializada en bloquear el sistema legal con demandas que, a pesar de tener un futuro tan negro como España en Eurovisión, pueden estar pasando de juzgado en juzgado años y al final con resultado desestimatorio para el demandante, pero éste se da por contento con el resultado, es decir, haber pringado la maquinaria judicial. 

Por eso, veo con buenos ojos ese recargo extra a quien proponga esas demandas sin fundamento alguno y, bueno, ya que estamos, lo digo por experiencia propia, a aquellas personas a las que les gusta jugar con otras serie de denuncias, las que se interponen por malos tratos, por ejemplo, y que hacen que se deriven recursos de protección a supuestas víctimas de amenazas que, al final, no lo son tal, pero que también aprovechan un sistema demasiado endeble, demasiado protector y discriminador. Lo que sucede es que en este último supuesto no hay quien le ponga el cascabel al gato puesto que hay muchas presiones y demasiados intereses en juego.

El sí a la vida de Bauzá

El sí a la vida de Bauzá

El presidente de Baleares, el conservador José Ramón Bauzá, está aplicando punto por punto, su programa de recortes para poder equilibrar las cuentas públicas de su comunidad. Los cuatro años de Antich y sus mariachis, con especial incidencia en la señora Munar, de Unión Mallorquina, que dejó su cargo de presidenta del Parlamento con más agujeros (económicos) que un queso de gruyere, han sido nefastos para las islas y ahora no le queda más remedio al recién elegido jefe del Ejecutivo balear que llevar a la práctica duros ajustes para así evitar que la ruina sea total. 

De entre las medidas que ha adoptado Bauzá, hay una que llama poderosamente la atención y que debía de ser seguida por todas las autonomías. Se trata de acabar con la financiación a las clínicas abortivas. Alguien puede pensar que se trata del mero chocolate del loro, que el medio millón o el millón de euros no conduce a nada dentro de las cifras que se suelen manejar en un presupuesto, pero es precisamente es por ahí donde se empiezan a tapar las primeras filtraciones de dinero, por lo pequeño y eso da para acometer después los boquetes más grandes. 

Pero, al grano. Lo cierto es que Bauzá no corta este chorro de dinero destinado a cargarse el derecho más fundamental que existe, el derecho a la vida, sino que además lo hace por una demostrada convicción cristiana. No se puede estar jugando ni decidiendo sobre la vida de los demás y aquí a alguien, es decir a las Aído y Pajín de turno, se les fue la cabeza con la funesta y siniestra idea de que aquí un embarazo te lo podías eliminar cual si fuese un dolor de cabeza. Para este último caso te tomas una aspirina y para el primero, la pildorita y si no, visita subvencionado al doctor muerte y sin permiso paterno. 

Lo sorprendente del caso es que esta medida de cortar el grifo a las clínicas abortivas sólo funciona en Baleares. Cierto es, para poner todos los datos sobre la mesa, que en Castilla La Mancha el Gobierno de María Dolores de Cospedal ha decidido no seguir pagando el carísimo convenio firmado por su antecesor con estos centros, amén de que el manirroto de Barreda dejó el cargo con muchas deudas contraídas con estas clínicas y, en el caso de La Rioja, lo que se produce es un trueque por el cual no se practican abortos (salvo en los casos recogidos estrictamente por la ley) dentro del territorio, pero sí existe la posibilidad de ser derivado a centros del País Vasco y los naturales de éste, si están de vacaciones o por trabajo en tierras riojanas pueden ser atendidos ahí sin mayores requisitos. Pero, salvo estas honrosas excepciones, el resto de comunidades siguen haciendo del aborto un elogio presupuestario indecente.

El PSOE tiene un problema con Eguiguren

El PSOE tiene un problema con Eguiguren

El PSOE tiene un problema (bueno, uno más que añadir a la colección) con Eguiguren. O miente el presidente de los socialistas vascos o el PSOE, es decir el Gobierno que ha mandado desde 2004 hasta nuestros días, aunque ya sea en funciones, ha engañado masivamente a los españoles en relación a las negociaciones con la banda armada ETA. Lo que bajo ningún concepto puede ser verdad, ni desde un punto de vista metafísico, es que ambos digan la verdad, básicamente porque tienden a contradecirse. Está claro que el librito de Eguiguren donde reconoce la negociación y los acuerdos constantes con la etarras va a dar mucho de sí en las próximas semanas y meses.

Por supuesto, un personaje como el presidente del PSOE en Euskadi no es digno de crédito alguno, así como que tampoco merece que se le dé cuartelillo, pero no deja de ser relevante que un libro escrito bajo su puño y letra venga a confesar tales atrocidades y que el Ejecutivo, aún en funciones, sólo tenga fuerza para decir, en palabras de José Blanco, que “el señor Eguiguren no sabe de lo que habla”. Cierto, añadiría yo, no sabe de lo que habla, pero sí de lo que escribe y está perfectamente reflejado negro sobre blanco.

Además, los argumentos que inclinan a uno a creerse a Eguiguren y no al socialismo en derribo es que, curiosamente, aún no se ha puesto a este señor en la puerta de la calle. Nadie en su sano juicio, ya sea dentro de una organización política o una empresa cualquiera, consentiría bajo ningún concepto que un miembro de la compañía, por muy alto rango que pudiera tener en ella, mintiese como un cosaco, desvelase trapos sucios que van a afectar a buen seguro a la credibilidad del resto del grupo. Aquí, repito, esto no se ha producido y sólo hemos tenido esos vagos rechaces de balones a ver si se consigue distraer al público para no ver la repetición la mano flagrante de Zapatero, Rubalcaba y compañía con ETA, pero no va a colar.

En definitiva, este Gobierno se marchará igual que vino, con la falsa bandera de la verdad o, mejor dicho, con la verdadera enseña de la mentira. Al presidente del talante le han pillado con el carrito del helado y ahora sólo le queda una salida como todavía secretario general del PSOE, o empura a Eguiguren o tendrá sobre sí el dudoso honor de ser el político con más mentiras en tan poco espacio de tiempo, pero es que encima es doblemente grave toda su negación con respecto a ETA porque incluso negó la mayor cuando el famoso bombazo de la T-4, es decir, que no iba a seguir encamado como los chicos del tiro en la nuca y el pasamontañas y al final ha logrado su objetivo, meter a siete de Amaiur en el Congreso que, al igual que los de Bildu, aún  no han condenado el millar de asesinatos cometidos.

El ADSL de Casado

El ADSL de Casado

Los recortes, grandes o pequeños, siempre han de tenerse en consideración. Da lo mismo que estemos hablando de millones de euros que del chocolate del loro, lo cierto es que hay que agradecer que nuestros políticos piensen de una vez por todas en que tienen un sueldo como Dios manda para que encima sigan trincando de la teta presupuestaria (cada vez más escuálida) y conseguir unas prebendas que resultan escandalosas. Pero vamos, vistas ciertas declaraciones, no es de extrañar que haya políticos que aún se resistan a perder el maná del todo gratis o todo pagado. Lo peor, es que estas ideas de que salir como diputado da derecho a la barra libre son incluso defendidas por gente joven, representantes que debieran luchar por todo lo contrario. 

Y es que las palabras de Toni Canto, de UPyD, sobre su renuncia al pago del hotel y al ADSL de su casa han sido ninguneadas por algunos diputados, pero especialmente llamativa ha sido la defensa casi numantina que de sus privilegios como parlamentario ha realizado Pablo Casado, del PP. Según su criterio, recortar en eso no es lo relevante, dando pie a entender que a él si le gustará que le abonen los gastos de hotel y de ADSL. 

Resulta penoso, desde luego, escuchar a esta gente que llega con tan tierna edad a un lugar tan sagrado como el Congreso y, lejos de buscar la necesaria renovación, que se decanten por la vieja norma no escrita de pedir que primero recorten en lo grande, un pensamiento tan decimonónico como equivocado. Sinceramente, en buena lid, ¿creen que alguien que no es capaz de asumir que hay que recortar en el detalle será capaz de ponerle coto a los grandes despilfarros? La respuesta, lógicamente, ha de ser necesariamente negativa. 

Sólo espero que quienes entren ahora, los políticos del PP, se den cuenta de una vez por todas que no estamos para bromas, que aquí hay que meterle podadora a todo, a lo grande y a lo pequeño, que España no está para regalar, siquiera, caramelos a céntimo. A mí, como a cualquiera de ustedes, no me pagan la factura del móvil o el abono transportes, todo corre de mi cuenta. Tal vez ha llegado el momento de plantearse la privatización de las administraciones públicas. Sólo así será posible que los dineros se inviertan realmente en lo necesario, no en pagarle el caprichito a 600 políticos que, en muchos casos, están fuera de la realidad.

Un tranvía llamado despilfarro

Un tranvía llamado despilfarro

Cuando se denuncia el despilfarro de las administraciones públicas, más de uno vuelve la cabeza y con razón a lo que sucede en el ayuntamiento madrileño de Parla. El ínclito Tomás Gómez se marchó de la corporación dejando una pella económica bastante sustanciosa, pero con especial incidencia en su último capricho, el tranvía o metro ligero, como ustedes quieran denominarlo. Este medio de transporte, innecesario a todas luces, fue un empeño, una cabezonada de un dirigente socialista al que no le ha importado dejar hipotecado el futuro de su pueblo, unos ciudadanos que, por otra parte, parece que tampoco aprendieron la lección porque aunque el PP ganó, lo cierto es que se aliaron PSOE, IU y algún otro partido de corte vecinal para seguir dando carta de naturaleza al derroche. 

El sustituto de Gómez, el señor Fraile, frito por las deudas de su antecesor y al ver que el tranvía ya no salía, que los trabajadores del servicio han dicho basta ante los impagos, ni corto ni perezoso se personó en la sede de la Comunidad de Madrid para que le arreglasen el problema, es decir que Esperanza Aguirre tragase con el muerto de financiar y subvencionar este servicio. Con muy buenas palabras en la sede de Sol le dijeron que le fuese bonito, pero que no había nada que rascar, que ya se da una subvención obligatoria a todos los medios de transporte públicos que hay en la región, pero ni de lejos se puede primar el disparate. 

Y es que es lógico, por mucho que se ponga hecho un basilisco el primer edil de Parla, que la Comunidad de Madrid no asume el papel de una ONG y menos aún para fines como éste, salvarle la cara a un Ayuntamiento o, mejor dicho, a unos políticos que se han dedicado al innoble arte del despilfarro. Se dijo por activa y por pasiva que el tranvía no tenía razón de ser, que era un gasto innecesario, algo superficial, pero nuestra clase política debe tener tupidos los oídos y hace lo que le sal de sus reales mandatos. 

El populismo de Fraile, intentando pasar por víctima, no le va a servir de nada. Se ha encontrado de frente a una presidenta regional inflexible con las ‘alegrías’ presupuestarias. Aquí hay que empezar a tener claro que la fiesta irresponsable de uno no puede repercutir en el resto o, más sencillo aún, quien la hace, la paga, aunque algunos dirigentes (más de lo que podemos imaginar) siguen anclados en la mentalidad de que existe una maquinita de hacer euros a mansalva. Craso error, señores, craso error.

Cuando un Pimiento sí que importa

Cuando un Pimiento sí que importa

Reza el dicho popular que cuando algo no nos preocupa demasiado o, siendo francos, no nos interesa lo más mínimo, acabamos diciendo que nos importa un pimiento, una forma, entre comillas, fina de mostrarnos despectivos ante nuestro interlocutor. Sin embargo, existe un Pimiento que para nada es desdeñable, más bien lo contrario.

Situado en el pequeño pueblo de Tirgo, justo al lado del exclusivo hotel de Solar de Febrer, el restaurante bodega Pimiento es uno de los establecimientos más valorados por los comensales, con unas carnes y unos embutidos que hacen las delicias de los más exigentes, todos ellos acompañados de unos caldos riojanos de excelente calidad (¿y cuál no lo es?) y de unos postres excepcionales.

Además, otro punto que hace atractivo a Pimiento es su trato amable, cercano, familiar. Mar, el alma, espíritu y corazón del local, no dejará indiferente a quienes tengan la ocasión de visitarlo. No estamos hablando de la clásica dueña que pretende quedar bien con sus clientes por una mera cuestión de protocolo. En el caso de Mar, con ella no va esa actitud protocolaria, entiendo por tal el puro formalismo, el mantenerse en la corrección, pero sin saltar determinadas líneas. Esta restauradora se desvive al 100% para que todo esté al gusto del comensal, quiere que todos salgan con la sensación de haber disfrutado de una comida casera, hecha en un horno de leña de los de siempre.

Hay quien pudiera pensar que Pimiento se nutre principalmente de la clientela que está alojada en ese coqueto y excepcional templo del descanso que es Solar de Febrer, pero nada más lejos de la realidad. Cierto es que quien se aloje en ese recinto no puede irse sin haber probado los exquisitos manjares del restaurante dirigido por Mar, pero son centenares de riojanos y de visitantes los que rinden culto a un centro culinario donde se disfruta hasta niveles supremos de los productos salidos de ese, repito, tradicional horno de leña.

Y quien pudiera pensar que esto sólo es una exquisitez al alcance de los riojanos y de provincias anexas, también errarían. Apenas tres horas separan Tirgo de la capital de España. Es un placer para los sentidos y, sobre todo, para la mente. Desconectará de la rutina diaria.

Vía V: El paraíso del goloso y mucho más

Vía V: El paraíso del goloso y mucho más

Mucho más que bombones y pasteles. Si existe un centro del placer, un paraíso del goloso, el desmayo de los amantes de los dulces ese es, sin ningún lugar a la duda, la Pastelería Viena, conocida ya como Vía V, su auténtica marca corporativa y como se conoce en todo el territorio español. Enclavada en pleno centro de Logroño, Vía V no sólo ofrece al cliente una deliciosa gama de bombones, chocolates o pasteles artesanales de la máxima calidad. Estamos hablando de mucho más, de un asesoramiento en profundidad, de un servicio personalizado para que el comprador se vaya con una doble satisfacción, la de la compra realizada y la de sentir que recibe una atención como en pocos sitios pudiera recibir.

Conociendo a Mabel, una de las alma máters de este negocio, se entienden a primera vista los motivos por los que Viena o Vía V es uno de los sitios obligados de peregrinación en Logroño. Cualquier duda sobre el vasto mundo del chocolate es resuelto con una explicación magistral por parte de esta experta. Una breve cata de bombones, por ejemplo, le da a uno la seguridad de que los próximos que tome no los va a sentir de igual modo, sino que va a experimentar en su boca una sinfonía de sabores, de aromas y de gustos que, posiblemente, antes no hubiese sido capaz de detectar.

Y, ¡ojo, qué no sólo de chocolates o pasteles vive el hombre! Vía V también se ha especializado en los típicos dulces de Navidad, unos mazapanes escandalosamente deliciosos, turrones que son una tentación al paladar, e incluso, tal y como detalla Isabel, otro de los pilares de esta pastelería, hay tiempo para el aspecto solidario, para ayudar a la infancia menos afortunada. Para tal fin, Vía V ha dedicado un stand completo a la venta de unos turrones solidarios y de cuya venta tres euros por caja van a parar a ese encomiable fin de ayudar a quienes menos tienen y máxime en unas fechas tan especiales y tan entrañables como las que estamos a punto de vivir.

Además, Vía V también se ha especializado en dar unos deliciosos desayunos a base de churros, croissants y otra serie de productos pasteleros que rayan y superan todos los cánones de calidad, acompañados por deliciosos cafés, chocolates, lo que el cliente desee para irse completamente satisfecho. Bueno, no del todo, ya si desea rematar la estancia, tampoco puede dejar de probar su espectacular pan, elaborado en obrador propio y que está siendo uno de los productos más demandados.

El secreto del éxito está no sólo en creerse los mejores, sino que lo demuestran día a día, innovando y dando al cliente lo que busca. Y es que cuando se está en el pedestal, a veces, es complicado seguir conectado a la realidad, pero en el caso de Vía V no sólo no se han alejado de los clientes, sino al contrario, la humildad y un trabajo sacrificado (a veces en la práctica el negocio está 24 horas abierto) son los que hacen acreedor a esta firma de su merecido liderazgo.

Venta Moncalvillo: Lujo gastronómico al alcance de todos los bolsillos

Venta Moncalvillo: Lujo gastronómico al alcance de todos los bolsillos

¿Comer en un lugar exclusivo, premiado internacionalmente con una estrella Michelín, disfrutando no sólo de aromas y sabores de la mayor calidad, sino también de las explicaciones extensas, formativas y sumamente pacientes a las preguntas de los comensales y, de remate, a un precio asequible a todos los bolsillos? Usted, evidentemente, pensará que esa combinación no existe, que no ha lugar, al menos en España, a ese chollo gastronómico. Y es que, en buena lid, siempre se tiende a pensar que cuando un establecimiento obtiene un galardón como la estrella Michelín, inmediatamente la filosofía del premiado cambia y su restaurante deja de estar al alcance de una inmensa mayoría de usuarios.

Sin embargo, y a pesar de la creencia popular, sí que existe un rincón de la delicia etílica y gastronómica en nuestro país que haría desmayar del gusto al mismísimo Dios Baco. Se trata de la Venta Moncalvillo, a pocos kilómetros de Logroño. Estamos hablando de un espacio premiado en febrero de 2011 con la estrella Michelín y donde el cliente se siente especial desde el mismo momento en que atraviesa el umbral del establecimiento. E insisto, nada que temer por su economía.

A los hermanos Carlos e Ignacio, sumiller y chef, respectivamente, no se les ha subido a la cabeza el éxito. Al contrario, el secreto está precisamente en que ese reconocimiento les sirve de acicate para seguir reinventándose, pero siempre manteniendo la esencia de la comida más tradicional, sin el espectáculo de otros cocineros que, aunque aquí no viene al caso nombrarlos, han hecho de sus fogones un puro marketing y un incremento en el precio de las comandas.

Eso sí, una pequeña (o gran) recomendación. Acudir a la Venta Moncalvillo exige disponer de mucho tiempo, al menos tres horas y media o cuatro. Y es que Ignacio en la cocina y Carlos, como gran experto en vinos y explicar con la precisión de un cirujano por qué se escoge tal caldo para una determinada comida, precisan de que los comensales no tengan prisa, sino que disfruten de una lección magistral gastronómica que llene por completo los cinco sentidos.

Y lo mejor de todo es que, repito, tanto Carlos como Ignacio, con aptitudes más que sobradas para llegar a ser stars system de la televisión, prefieren seguir en su línea de un trabajo excepcional de cara a sus clientes, los verdaderos críticos, los que, en definitiva, deciden que la Venta Moncalvillo sea ese local de referencia entre los comensales más exigentes. Y eso, evidentemente, es de agradecer para quienes gustan de disfrutar de un mundo infinito de exquisiteces ajustado a una política de precios nada escandalosa.

59536 y no es el número de la Lotería de Navidad

59536 y no es el número de la Lotería de Navidad

59536 es el peculiar número de lotería de Navidad que Zapatero nos deja antes de marcharse definitivamente del Palacio de la Moncloa. No es, desde luego, el número que compraría cualquiera, sino aquellos que pasan a engrosar la cada vez más engordada cifra del paro en España y que se dispara ya, según los datos oficiales, a los 4,4 millones y la tendencia en los próximos meses, ya con Mariano Rajoy en la Presidencia, es la de seguir incrementándose porque van a irse a la calle una legión de cargos de confianza, personas puestas a dedo, que, según cuentan, pueden superar fácilmente unas cuantas decenas de millar. 

Está claro que con ZP en el Gobierno sólo hemos sufrido una constante política de la improvisación, de repartir dinero a espuertas, de despilfarra lo que no había en onerosos y cuantiosos planes E, un escenario pornográfico en el que no importaba gastar mucho más por lo mismo exactamente que otros pagaban la mitad. Aquí no ha habido preocupación por la generación de empleo. ¿Para qué, además? Si el buenismo de estos socialistas ha consistido básicamente en dar propinas por rascarse la barriga. El equipo económico de Zapatero ha conseguido crear en España un PER a la andaluza, pero muchísimo más costoso. 

Por supuesto, siempre habrá quien haya rechazado la ‘generosa oferta’ de los 426 euros en aras de buscar una ocupación con la que sentirse realizado y, de paso, ganar más que con ese curioso trabajo de no hacer absolutamente nada, sino esperar al 10 de cada mes para percibir una limosna que apenas da para alimentar una boca (y eso sin tener en cuenta una serie de gastos como pagar el alquiler, el teléfono o la letra del coche, que entonces no da ni para eso). Sin embargo, lo preocupante es que hay personas que piensan que la bicoca es esa, la de recibir cuatro euros a cambio de no hacer absolutamente nada (salvo votar al PSOE cada cuatro años, claro). 

Desde luego vienen tiempos difíciles para el nuevo inquilino de La Moncloa, va a tener que afrontar una situación caótica y, sin líquido disponible va a tener que ser capaz de contentar a quienes precisan de unas ayudas de manera inaplazable a la par que logra contener el gasto público o recortar de donde sea. La fórmula va a estar en saber dar los pasos necesarios y correctos para la generación de empleo, que es lo único que puede hacer levantar España en estos mismos momentos. Pero el mensaje claro y evidente debe ser el de que aquí se acabaron las prestaciones como modo de vida. De eso nada, el concepto ha de ser justo el inverso, que las ayudas se den por mor de una formación reglada y obligatoria, no para disfrutar alegremente de la holganza.

Las fórmulas para salvar España

Las fórmulas para salvar España

He empezado a leer Carta a Rajoy. Para salvar a España, del insigne periodista Enrique de Diego. Ya llevo unas decenas de páginas devoradas febrilmente y la conclusión es sencilla, lógica y además de catón, al Partido Popular no se le ha dado un cheque en blanco por parte de los votantes, en absoluto. A Mariano Rajoy se le ha puesto en La Moncloa (bueno, aún no gracias a esta legislación tan decimonónica y arcaica que tenemos) para que gobierne con mentalidad de gestor, como si esta nuestra España fuese una empresa en quiebra y precise aplicar esas fórmulas magistrales para empezar a salir delante de una vez por todas. Lo que no podemos estar es perdiendo el tiempo con lamentos a lo Calimero. Ya sabemos que las cosas están mal, pero no podemos pararnos ni sumirnos en la melancolía. 

Lo que propone Enrique de Diego en Carta a Rajoy no es nada complicado, sino bastante sencillo, basta únicamente con echarle valentía al asunto, es decir, coger la podadora allí donde corresponde y hasta el kit de tapiar puertas en aquellas empresas públicas y organismos asociados que sean inútiles al cien por cien. Como bien se expone en la obra, privatizar empresas públicas ya no tiene razón de ser, primero porque las principales ya se vendieron en la etapa de Aznar precisamente para tapar el boquete de la etapa de Felipe González y, segundo porque en realidad lo poco que queda del sector público está más endeudado que un ministro griego. 

Aquí, insisto, lo que tenemos es que acabar con una serie de prebendas, con los fastos que se realizan a nivel autonómico, local y estatal. No se puede vender el discurso de la congelación de las pensiones o del recorte del 5% a las nóminas de los funcionarios y gastarlo luego en cestas de Navidad, en televisiones autonómicas o en ‘Carods’ dispendios vía embajadas para Mas y mayor gloria de un nacionalismo que en esos aspectos del derroche se camufla perfectamente en el paisaje con el socialismo más manirroto. 

Estoy de acuerdo, vendamos el patrimonio, lujosísimo en ocasiones, de partidos y sindicatos, no es de recibo que las formaciones políticas disfruten de inmuebles en las mejores zonas de las grandes ciudades o que los sindicatos acumulen un patrimonio inmobiliario que haría las delicias de cualquiera. La excusa de esas faraónicas sedes (y no me refiero al Ayuntamiento de Madrid, que cada vez está más cerca de parecerse al Egipto de Cleopatra y Ramses II) es que cada vez hay más gente en la organización. Pues nada, menos gente, mejores ideas y a pensar en cómo salir de la crisis. 

Muchos miramos a Rajoy expectantes y seremos los primeros que alabaremos su arrojo si se atreve a guillotinar los excesos y los despilfarros como también censuraremos que no tenga luego el coraje de hacer todos los ajustes que nos son necesario. España no puede permitirse una alegría más, aunque hasta el 21 de diciembre parece que el inquilino socialista de la Moncloa quiere disparar toda la munición de la que dispone, que cada vez es menor, pero tiene todos los visos de que ZP y su cohorte no quieren dejar ni el chocolate del loro.

En funciones, pero removiendo el pasado

En funciones, pero removiendo el pasado

Nada, que da lo mismo que el Gobierno de Zapatero esté en funciones. A estos dirigentes se les ha puesto en la sesera ponerse el mundo por montera y no van a parar hasta conseguir uno de sus propósitos, acabar sacando los restos polvorientos de Franco del Valle de los Caídos. España, sumida en una innumerable lista de problemas y a estos políticos mediocres no se les ocurre otra cosa que seguir preocupado por unos rastro óseos que, para bien o para mal, ya no generan miedos ni incertidumbres entre la población.

Y es que, repito, este Ejecutivo interino ya se ha quitado la careta, la máscara, el disfraz del talante para demostrar en estos 22 días que le quedan de estar en el poder aún puede actuar con un sectarismo lacerante. Posiblemente, no consigan su propósito de ser los ejecutores reales de sacar las cenizas de Franco del sagrado lugar, pero quieren dejarle la patata caliente a Mariano Rajoy para intentar, en una pirueta surrealista a la par que malévola, poner en un brete al nuevo presidente. Si ejecuta el plan establecido, se puede encontrar de frente con quienes aún se declaran rancios y arcaicos franquistas. Si opta por deshacer el proyecto que presentaba con toda pompa y boato el aún ministro de la Presidencia, Ramón Jauregui, entonces será tachado de un heredero del franquismo. Es decir, haga lo que haga, siempre arrastrará un estigma.

Desde luego, uno no está en los zapatos del líder del PP y me imagino que bastante lío debe tener el dirigente gallego como para encima preocuparse por aspectos tan fútiles como ’desterrar’ a Franco del panteón y mandarlo, por ejemplo, al Palacio de El Pardo, pero tampoco debiera el nuevo inquilino de La Moncloa desviar demasiado la atención sobre lo que está haciendo el Gobierno en funciones porque esto del Generalísimo no saldrá gratis, al igual que todas las prebendas, subvenciones y dádivas diversas que está repartiendo a manos llenas el zapaterismo en los estertores de su mandato.

A mí, lo que se haga o se deje de hacer con los restos de Franco no me preocupa tanto como los cinco millones de parados o que estemos al borde del rescate europeo, pero tampoco puedo negar que no me gusta que se esté removiendo la porquería, el pasado más oscuro de nuestro país. La historia de España es la que es, con sus luces y sus sombras y estoy en completo desacuerdo con reescribir la misma y menos aún que esa reinterpretación sirva para la confrontación entre dos Españas.

Miguel Montes: Un indulto inaplazable

Miguel Montes: Un indulto inaplazable

Hay cuestiones en nuestra sociedad que no pueden consentirse y una de ellas es la injusticia. No puede usarse como patrón el tanto tienes, tanto vales, por mucho que la Justicia española se empeñe en aplicar esa norma una y otra vez. De lo contrario no se entiende que el 25 de noviembre de 2011 el Consejo de Ministros concedía el indulto a Alfredo Sáenz, Consejero Delegado del Banco Santander, acusado de una serie de irregularidades que ascienden a unos cuantos millones.

Y mientras los ministros se dedicaban a salvar a un poderoso de las rejas, en otro lugar de España, Carmen y Encarnación no se lo podían creer. Llevan meses esperando el indulto de su hermano, Miguel Montes Neiro, que lleva 35 años en la cárcel sin haber cometido ningún delito de sangre. ¿Cómo es posible que el Gobierno haya indultado a un banquero, y no conceda el indulto a una persona gravemente enferma que ya ha cumplido con creces su deuda con la sociedad?

Por eso Carmen y Encarnación están promoviendo una gran movilización para que el 2 de diciembre de 2011 el Gobierno conceda de una vez el indulto a Miguel, para lo cual es preciso recabar una serie de firmas que puede hacerse directamente en esta dirección web: http://actuable.es/peticiones/por-indulto-miguel-montes-neiro

Miguel entró en la cárcel con con 26 años, por desertar del Ejército al ser acusado de robar un fusil. Desde entonces ha ido acumulando condenas por delitos menores e intentos de fuga. El último, cuando le dieron permiso para acudir al funeral de su madre y no regresó a prisión: se quedó en su casa con sus hijas de 13 y 15 años que nunca han conocido a su padre en libertad. A sus 61 años, el estado de salud de Miguel emperora cada día debido a la hepatitis B y la tuberculosis que padece. A pesar de todo, deberá permanecer en la cárcel hasta el año 2021. Sus hermanas llevan años luchando por dar a conocer su caso y conseguir su indulto por razones de salud. Hoy por hoy, con más de siete lustros en la cárcel, es el preso más antiguo de España.

Es de justicia que este indulto llegue ya, sin más demora, ¿o acaso sólo se pone en libertad a personajes trajeados y que tienen la extraña habilidad de chulear millones de euros a accionistas y clientes de una entidad bancaria? A tenor de los hechos, va a haber que pensar que sí, que a nuestros políticos les aterra tener entre barrotes a tiburones financieros, más que nada porque más de uno puede sentirse afligido ante los favores que el ’corbatas’ de turno le haya podido hacer.

¡Menudos Robin Hood!

¡Menudos Robin Hood!

El movimiento 15-M ha derivado, como al final muchos preveían, en un fenómeno de carotas que al final tienen como lema la invasión, ocupación y resistencia. Alguno de estos ejemplares han tomado al asalto el Hotel Madrid y un bloque de viviendas alegando que eran inmuebles abandonados y que, por tanto, su misión era apodarse de ellos. Es igual que sean recintos y propiedades con dueños legítimos, a ellos eso les trae al fresco y encima enarbolan la bandera de que todo el mundo precisa de un hogar digno y por eso proceden a su allanamiento.

Precisamente, Arturo Pérez Reverte los ponía finos en un artículo en el suplemento dominical de ABC porque, al albur de un sistema judicial laxo, el hecho de violar una propiedad privada supone para el desafortunado propietario una auténtica procesión por los diferentes juzgados, pagos cuantiosos a abogados y, de paso, rezar para que el juez dicte una sentencia justa y rápida y a veces no se sabe que es mejor, si que priorice el aspecto de la justicia o de la celeridad, máxime porque al menos se pueda recurrir en una instancia superior.

Evidentemente, el movimiento de los indignados ha ido decreciendo porque, al igual que todas las modas que surgen sin una base sólida, no ha habido quien lo sustente. Las urnas han hablado dos veces en medio año y han dicho alto y claro que no ha lugar a este tipo de fenómenos que tienen el vicio de pedir de todo y a todos, pero sin implicarse lo más mínimo en los problemas y menos aún en la solución, sobre todo porque al final sus ’geniales’ ideas son las de apropiarse de lo que no es de ellos.

En fin, el movimiento robinhoodiano de Sol ha derivado en esas actitudes nada decorosas, de personas que aprovechan, repito, esas disfunciones de nuestro sistema legal, a sabiendas de que la compulsión sobre las personas sólo puede producirse automáticamente en el caso de ocupación ilegal de un espacio público y ya vimos como en el caso de la toma de muchas plazas y calles hubo permisividad por parte de la autoridad (in)competente.

El socialismo de las contradicciones

El socialismo de las contradicciones

Si alguien tenía dudas de que Patxi López se está buscando el guiso en Bildu de cara a las próximas elecciones, sólo tiene que repasar sus últimas declaraciones en las que pide el acercamiento de los presos de ETA y el comienzo de las reinserciones. Es decir, el presidente vasco asume el discursos del máximo mandatario del PSOE en las Vascongadas, el inefable Jesús Eguiguren que, al final, no es más que un simple anexo de los proetarras, pero que es como aquel que pone una pierna en Francia y la otra en Irún. Es desde luego un arte ese don de la ubicuidad y de tener un doble discurso en un tema donde sólo se puede tener una postura, o blanco o negro.

El señor López vuelve a defraudar a la sociedad española y a la vasca en particular. Nadie en su sano juicio rechaza la paz. Al contrario, todos la queremos y cuanto antes, mejor que mejor, pero nunca al precio que se nos propone pagar, es decir la rendición total y absoluta, sin reclamar perdón a las víctimas y, sobre todo, esa especie de equiparación, de igualdad entre asesinados y verdugos. Esa es la primera norma de obligado cumplimiento. Mientras no haya un arrepentimiento claro, evidente y sin dobleces, no podemos hablar de normalidad, pero es que ni de lejos.

Lo que sucede en el caso del señor López es que le ha visto las orejas al lobo. Sabe de buena tinta que el PSOE está en proceso de liquidación y derribo en el País Vasco, que el futuro del socialismo será bajar en escaños hasta límites insospechados. Ya son muchas las voces que se plantean en las próximas elecciones dar el voto a Bildu porque, en realidad, si el PSOE asume las tesis de los proetarras, no hay razón ni argumento que haga pensar que en realidad lo que desean los socialistas vascos es fundirse y confundirse con los etarras.

Este socialismo, lamentablemente, ha quedado para los restos, perdido en sus cuitas internas, en diecisiete contradicciones, en pensar en no a la rendición etarra y, a la vez, postrarse a los tíos de la capucha; en pedir agua para todos, pero luego oponerse a trasvases; en pedir austeridad, pero luego gastarlo todo en pseudoembajadas y televisiones autonómicas. Con ese panorama, es imposible que el PSOE salga del hoyo en el que lleva metido desde hace algún tiempo y no saldrá mientras sus doctores sean el equipo médico habitual.

Las llaves de la despensa

Las llaves de la despensa

El disparate del Gobierno en funciones debe finalizar a la voz de ya. No sólo es que estemos ante el disparate de que haya ese Ejecutivo en funciones, sino que en sí ese gabinete es un homenaje al estropicio y a la estulticia. No pueden estar un día más en Moncloa ni Zapatero ni esa cohorte de mariachis que se hacer pasar por ministros, pero que en realidad sólo están a lo que están, es decir a ver como pueden seguir beneficiando a los amigos, mientras el país, España, se desangra por los cuatro costados. Está claro que a Rajoy no es que le vayan a dejar telarañas en la caja, es que directamente no va a haber ni caja.

Nuestra legislación, lamentablemente, es muy laxa en determinados aspectos y en lo que toca al poder, desde luego, es demasiado permisiva porque, evidentemente, mal está que alguien permanezca un mes en el cargo cuando hay un partido que ha ganado las elecciones y además con mayoría absoluta, pero que encima durante esa cuatro semanas se produzca un asalto a esa peculiar lata del gofio, a los pocos fondos que quedan para repartirlos, en este caso, entre los amigos de la memoria histórica o comprometer hasta el 2013 unas generosas dádivas de ayudas al desarrollo estipuladas en unos 25 millones es, como poco, una atrocidad moral que revisten de la legalidad, pero que desde luego no pueden camuflar su inmoralidad.

La memoria histórica, desde la perspectiva del PSOE de Zapatero, sólo ha traído malas noticias para España. Primero, se han reabierto viejas heridas que había quedado cicatrizadas, a más de uno sólo le ha faltado desenterrar la corneta del tatarabuelo y el fusil de asalto para empezar a liarse a tiros en el viejo Belchite o en Brunete. En segundo lugar, se ha conseguido finiquitar la carrera del juez Garzón quien, en el colmo de un alucinamiento sin precedentes, llegó a solicitar el certificado de defunción de Franco y, como tercer aspecto, pero no menos importante, el revolver en tumbas, fosas y túmulos nos ha costado a los españoles una pasta gansa.

Aquí los Zapatero y compañía han dilapidado capitales como si no costase, pero lo peor es que después de perder unas elecciones han seguido (y seguirán) metiendo mano hasta donde puedan. Da miedo coger el BOE y llegar al capítulo de subvenciones y dádivas diversas porque la sorpresa y el soponcio pueden ser tremendos a partes iguales. Por eso hay que forzar por ley que ante una mayoría absoluta no estamos para juegos cortesanos de traspaso de poderes durante un mes, pero mucho menos que el perdedor siga teniendo la mano de la despensa.

Atlético Gañán

Atlético Gañán

Si algún día se hace una reedición de la Enciclopedia Británica, cuando se llegue a la voz de gañán aparecerá justo a su lado una foto de la actual plantilla del Atlético de Madrid, pero con especial incidencia en los rostros de Courtois, Godín, Manzano y Reyes, cuatro personajes esenciales para saber por qué el cuadro rojiblanco perdió el duelo ante el Real Madrid. Uno siempre da por descontada la doble derrota frente al vecino merengue, pero si encima cuatro gañanes le dan aire al rival, entonces, apaga y vámonos. Y eso es lo fiel y fidedignamente pasó anoche en el Santiago Bernabéu.

La primera gañanada es la del portero belga. Lo dijo Mourinho en sala de prensa. Él ha advertido a sus guardametas, en caso de que un rival encare la puerta y tenga muchas opciones de meter gol, mejor no arriesgarse a un penalti absurdo que, además, conlleva la expulsión y encima será casi seguro tanto para el rival. Pues bien, en el Atleti deben entender el argumento al revés, de tal manera que prefieren cometer una pena máxima, quedarse con uno menos y encima que diez segundos después te pinten la cara con el 1-1. Y lo peor no fue eso.

Y es que acto seguido de la primera gañanada, la segunda, la de Manzano, que fue artífice colaborador también de la cuarta. Pero vayamos por partes, como dice Jack el Destripador. Al jienense no se le ocurrió mejor idea que fulminar a Diego, posiblemente de lo poco, por no decir único, creador de juego en el Atlético de Madrid. Si yo fuese el brasileño, me iba acordando del árbol (o del manzano, encima da juego a ello con ese apellido) genealógico del entrenador. Cierto es que alguien debía ser sacrificado, pero lo menos esperado, con 70 minutos por delante, es que el míster iba a liarla de esta manera, pero así fue. 1-1 tras el gol de Ronaldo y a rezar para que no cayese la gran goleada.

La tercera gañanada, con mérito al despropósito más flagrante, se le debe conceder a Godin. El uruguayo cuajó, posiblemente, su peor encuentro desde que está en el cuadro rojiblanco. Primero, se pone a hacer el chorra delante de Higuaín, es incapaz de sacar el balón y el argentino, pillo como nadie, aprovecha el regalito para colocar el 3-1 y empezar el festival del desquiciamiento del defensa ‘indio’. El remate, evidentemente, es el penalti y expulsión que comete el propio Godin. 4-1 y ¿a otra cosa mariposa?

Pues no, aún habría tiempo para más, para que Manzano, en compañía de Reyes, cometiesen la cuarta gañanada. El jienense, a cuenta de vaya a saber usted qué, saca con 4-1 a Reyes, un tipo que anduvo desde el 2-1 partiéndose de risa, no sé si porque veía la que se venía encima o porque barrunta que a su entrenador no le alcanza para llegar a los turrones como entrenador en el Manzanares. Desde luego, no está el sevillano para burlas de ese tono y el preparador, por su parte, ya ha demostrado que a Reyes lo tiene en la lista negra y que lo va a sacar principalmente para que se coma embolados de esta clase.

Cosas lógicas

Cosas lógicas

Cosas lógicas, cuestiones que, en una sociedad con dirigentes normales, no debieran de ser noticia, pero que, lamentablemente, en la España que deja el zapaterismo más recalcitrante son temas en boga porque el empeño de un presidente con menos luces que una mina abandonada ha sacado a relucir polémicas innecesarias y que, al final, cual boomerang, se vuelven contra él y los suyos. Uno de estos capítulos chuscos se refiere a la obligatoriedad de la igualdad por decreto, porque a Zapatero le salió desde las mismísimas…cuotas.

Por eso, más que hacer una liturgia o hacer apostolado sobre esta causa, me quedo con la reflexión que ha hecho en Periodista Digital el escritor y economista Álvaro Lodares. Es tan simple y hasta tan predecible que resulta sencillamente genial. La igualdad que ha promovido y promocionado Zapatero a lo largo de estos años ha sido, precisamente, la de fomentar la desigualdad activa. ¿Para qué estudiar o esforzarse en el trabajo si al final un puesto no se concede en función del mérito, sino de cubrir la cuota femenina/masculina?

En resumen, esta es la apreciación de Lodares sobre lo que ha significado la igualdad de Zapatero a lo largo de estos siete años, un compendio del disparate y de la mayor discriminación posible, acabar poniendo a mujeres como meros floreros

"La diferencia con la igualdad socialista, y que sobre todo ha querido promover este Gobierno saliente de Zapatero es que éste ha querido promover la igualdad mediante la ley, es decir que si no estamos todos iguales hacen una ley para igualarnos. Y eso rompe con el mérito de las personas, por eso esperamos que con el cambio de Gobierno esto vuelva a lo de antes y que finalice esa política intervencionista en la que al final la mujer no está en un puesto por sus méritos propios, al igual que esa medida de que se obligue a las empresas a que tengan un mismo número de hombres y mujeres en sus juntas. ¿Por qué una empresa no puede tener en sus órganos de dirección todo mujeres? Hay que apostar por la gente válida".

Y es que es así como debiera ser en la vida, el que vale, el que tiene la potencialidad, que ocupe aquel puesto de prestigio que se ha ganado. Es como dos y dos son cuatro, pero este socialismo heredero del comunismo soviético, el de la igualdad por debajo, el de la sopa de col para todos, ha acabado con la competitividad y las ganas de esforzarse.

Amaiur, premio Nobel de la Paz

Amaiur, premio Nobel de la Paz

Amaiur, premio Nobel de la Paz, es lo único que le ha faltado pedir al comunicador de cabecera de Prisa, reducido ahora a evangelizarnos diariamente desde su vídeoblog. Lo cierto es que Iñaki Gabilondo yerra de plano y de pleno al fustigar a Mariano Rajoy y al Partido Popular por adelantar que hablarán con todos los partidos a excepción hecha de la marca blanca de los etarras. No veo nada anormal en la postura de los de Génova, máxime cuando los violentos, reconvertidos ahora en políticos a tiempo parcial, siguen sin condenar los atentados, pedir perdón por los muertos y heridos y, lo más importante, renunciar a la entrega de las armas. Es de cajón que el PP mantenga esa firmeza mientras Bildu-Amaiur-Sortu se mantenga en sus trece. 

Gabilondo, que lleva una semanita lucidita, dos comentarios para atizar a la derecha por esa actitud, se ha empeñado en convertir a Amaiur en el paradigma de la paz, en los chicos buenos que jamás han empuñado un arma o han detonado un explosivo, amén de la extorsión y del secuestro como monedas de uso común. Desde luego, es un despropósito utilizar una tribuna para hablarnos durante varios minutos de lo antidemocrático que es el Partido Popular y lo sano que es haber elegido a los bilduamaiuretarras en las urnas. Me pellizcan y no soy capaz de despertarme de ese desquiciamiento. 

Evidentemente, Amaiur puede ser un partido democrático y todos esperamos que lo sea plenamente, pero no puede serlo mientras, insisto, no se haga un acto de contrición, que se pida perdón sincero a las víctimas y, lo más importante, que de una vez entreguen las armas y se quiten la capucha cuando realizan comunicados. Además, no se puede negar la vinculación con ETA, varios de sus dirigentes han hecho proselitismo del terrorismo, han reclamado la excarcelación de presos, han estado por fuera de los colegios electorales con pancartas de apoyo a los presos, exigen la independencia y la anexión de Navarra. 

Una pena, sin duda, que el señor Gabilondo pierda su tiempo en vendernos las excelencias de Amaiur y máxime que crea que el PP mete en un jardín al Rey. Nada más lejos de la realidad. Por una vez, un partido político aboga por aparcar la hipocresía y ser claro y transparente en este aspecto. Hace falta firmeza y menos medias tintas.

Una nueva Ley Electoral

Una nueva Ley Electoral

Resulta conmovedor ver como hay personas que siempre tienen que vender su discurso y denostar el de los demás. El argumento de estos lumbreras suele ser el de siempre, "no sé de qué habla usted, pero desde luego no tiene ni la menor idea". En España es muy propio ese deporte de zurrarle la badana a los que saben de un tema. Normalmente, en el fútbol, son 46 millones de españoles los que saben de técnica, táctica y estrategia, pero es que en política empiezan a salir auténticos frikis, gente que se creen en posesión de la verdad absoluta y que, de remate, te escriben un correo para decirte que la persona que ha intervenido en tu tertulia no tiene ni puñetera idea del tema que está exponiendo. Insisto, el argumento es el de siempre, "es que usted no tiene ni idea", pero no te dan razones de peso para rebatirlo.

El caso es que la Ley Electoral, tan de moda cada vez que pasan unos comicios, ha sido objeto de debate en diversas cadenas y emisoras. En Periodista Digital tuve a dos especialistas en la materia, pero a alguien no le gustó lo que se opinaba porque, lisa y llanamente, se arremetía contra una norma que beneficia descaradamente a los partidos nacionalistas. Virginia Ródenas, contra la que este sujeto parece tener una inquina exacerbada, simplemente exponía algo que es de lógica aplastante, que no era posible que Amaiur, con poco más de 300.000 escaños tuviese 7 diputados y UPyD, cuatriplicando la cifra, se quedase en 5 escaños. El dato era objetivo e irrefutable, salvo para un lector que, ocultándose en una simple dirección de correo, pone en tela de juicio las más sabias y acreditadas opiniones.

Nos guste o no, en España hay que proceder a un cambio urgente de la ley electoral y el PP tiene una ocasión de oro para hacerlo, además encontraría el apoyo de UPyD e incluso de Izquierda Unida. Los nacionalistas han aprovechado este resquicio para convertirse en los artífices de los mayores chantajes, corsarios de las transferencias, fulminadores de la idea de nación, gracias entre otras razones a un Zapatero que se plegó a los caprichos de estos mini partidos con mentalidad regionalista, localista y, en algunos casos, independentistas-secesionistas. Este festín tiene que acabar porque eso sí que es pervertir la voluntad democrática. Desde luego, copiando el lema de los del 15-M, esos sí que no nos representan.