Blogia

Desde mi escaño

¿Un espectáculo mediático?

¿Un espectáculo mediático?

Sorpresa y estupefacción. Con esas dos palabras me gustaría definir la encuesta que el pasado domingo realizó en su edición del mediodía la Cadena Ser a nivel nacional. La pregunta que realizaba la emisora del grupo Prisa a sus oyentes era que si consideraban que se estaba haciendo un espectáculo mediático con el rescate de los mineros chilenos atrapados desde hace algunas semanas en un galería del desierto de Atacama.

La verdad es que no soy quien para dar lecciones de deontología, pero la cuestión de marras me parece aberrante de todo punto. Espectáculo y vergüenza mediática, por ejemplo, es todo lo que rodea a Belén Esteban. Eso sí que es deleznable, que las televisiones, radios y revistas pierdan su valioso tiempo en desvelar los cuernos verdaderos y falsos que esta señora ha puesto y también se ha llevado. Pero, en cambio, que haya interés por el futuro de los mineros no sólo es deseable, sino que además nos están dando a todo el planeta una lección de saber sobrevivir en unas condiciones extremas.

El simple testimonio de cualquiera de estos trabajadores vale mucho más que cualquier desdén de la llamada pomposamente princesa de San Blas. Estamos ante personas que se han metido hasta las entrañas de la tierra para poder sostener a sus familias, personas anónimas que tienen vidas normales y que, a buen seguro, después del rescate, querrán seguir teniendo ese estatus de privacidad.

Aquí, en España, pretendemos convertir cualquier bobada en un fenómeno social. Gran Hermano, El marco, etcétera, son espacios donde gente sin necesidades básicas que cubrir, sin preocupaciones, no tiene reparos en mostrar sus miserias a millones de ciudadanos que tienen exactamente el mismo vacío ocupacional que les permite sentarse frente al televisor y observar las evoluciones de cuatro mamarrachos. Eso sí que es un espectáculo mediático, pero un espectáculo ridículo a todas luces.

Los mineros, en cambio, nos están dando una lección diaria de compañerismo, de no ponerse más nerviosos de lo necesario ante el paso de los días y la cercanía de su rescate. Si para la Ser estas personas están haciendo un espectáculo mediático, con su pan se lo coma. Sin duda, estamos ante la noticia más relevante del año, ante la supervivencia física y mental de unos héroes y de unos familiares que han mantenido un comportamiento exquisito, que jamás han negado una palabra o una declaración a cualquiera que se ha acercado hasta ellos en ese campamento de la esperanza y que en nada será del júbilo por ese feliz operación salida a la vida.

Fallece un hombre incansable

Fallece un hombre incansable

Día duro para Canarias. El fallecimiento del ex presidente Adán Martín ha supuesto un revés para las Islas que, no por esperado, nadie pensaba que pudiera producirse de forma tan repentina. El antecesor de Paulino Rivero demostró tener una resistencia vital a una enfermedad implacable. En 1999, cuando se le detecta el cáncer, comienza una dura lucha, casi en la intimidad, cuerpo a cuerpo contra la enfermedad.

Es más, Adán Martín fue durante la etapa 1999-2003 el vicepresidente del Gobierno canario y también ocupó la Consejería de Economía y Hacienda. Aceptó ese cargo con la condición de que si el mal iba a mayores, tendría que renunciar a sus ocupaciones. Pero la fortaleza del ex presidente fue superior a los dolores que pudiera sentir. Sus viajes a Barcelona fueron frecuentes, pero también eran realizados de la forma más discreta posible. La tenacidad, las ganas de trabajar de Martín le llevaron a pensar más en el interés de Canarias que en el suyo propio.

Decía hoy la ex alcaldesa de La Laguna y diputada nacional de CC, Ana Oramas, que el único defecto palpable del ex jefe del Ejecutivo era que llegaba tarde a todos los sitios, incluso a su propio fallecimiento, puesto que los médicos que lo atendieron hasta el último segundo habían diagnosticado que su fallecimiento no se extendería más allá de las primeras horas del sábado. Pero Martín decidió prorrogar la espera de la dama de negro durante casi 24 horas más.

Evidentemente, es un tópico hablar bien de alguien cuando ha fallecido y hoy amigos y adversarios políticos de Martín han coincidido en destacar los rasgos que pudieran unirle con el que fuera presidente de Canarias. Es verdad que el ex mandatario regional nunca fue un hombre de grandes titulares para la prensa, no se le conocen andanadas de grueso calibre. Simplemente, se dedicaba a actuar, a ejecutar. No daba avisos.

En 2005, en mitad de la legislatura, donde estaba apoyado por el PP, rompió el pacto de Gobierno. Un sábado de primeros de mayo, donde informativamente nadie lo esperaba, Martín hizo volar por los aires la alianza con los conservadores y un viernes, a última hora de la noche, presentaba el nuevo equipo que le acompañaría hasta mayo de 2007. Así era Martín, alguien con el que cualquier cálculo era imprevisible y que jamás recurrió a los fuegos de artificio para decorar sus acciones.

Tras celebrarse los últimos comicios autonómicos, el ex dirigente quiso retirarse de la vida pública, dedicarse a sus quehaceres privados, a culminar algunos proyectos que tenía pendientes desde entonces, incluso a dedicarle más tiempo a su compañera sentimental y mujer desde hace sólo unos meses, Pilar Parejo. Su vida como político le había restado tiempo para los pequeños detalles, para su vida privada. La pena es que con 66 años, a nueve días de los 67, todos sus sueños personales han quedado truncados.

Sin duda, se va un hombre bueno, afable en el trato personal, independientemente de consideraciones políticas, pero que jamás mostró un mal gesto o una mala palabra. Descanse en Paz y desde estas líneas, por supuesto, un sentido pésame para su esposa, familiares, amigos, allegados y, por extensión, a todo un Archipiélago canario que ha perdido a su primer ex presidente regional.

Santa pifia urbanística

Santa pifia urbanística

La Comisión del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac) ha procedido a anular el famoso Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife. Los reparos que el departamento de la Consejería regional de Medio Ambiente realiza al texto que el Consistorio aprobó a principios de este año era, nunca mejor dicho, una bomba de relojería, sobre todo en lo que se refería a la urbanización de determinados espacios del municipio chicharrero.

Debe ser que en el Ayuntamiento zeroliano hay más de un elemento (o elementa) con un complejo infantil. Quizá el trauma provenga de que no les dejasen jugar a las casitas o al Lego y ahora se estén tomando cumplida venganza construyendo allá donde les permite su entendimiento que, lamentablemente, parece bastante limitadito a tenor de los dislates que se han cometido en esta ciudad.

El PGO contemplaba seguir levantando calles y casas-edificios en lugares empinados, laderas, cercanías de barrancos como si no se hubiese aprendido de experiencias precedentes. Santa Cruz de Tenerife es un canto al disparate urbanístico allá donde uno ponga la vista. Tenemos el lujosísimo residencial Ifara, toda una oda poética de cómo enfrentarse a la furia de la naturaleza. Es, posiblemente, uno de los espacios más selectos de la capital, pero a la par uno de los más peligrosos el día que caigan chuzos de punta. Se han tenido que practicar costosísimas obras de encauzamiento del barranco que transita por medio de la urbanización, especialmente tras la gran riada del 31 de marzo de 2002, pero las lluvias de principio de este año demostraron que no se da abasto en cuanto las precipitaciones son más de las tolerables.

Y, claro, estamos hablando de Ifara, posiblemente, insisto, uno de los lugares más 'in' de Santa Cruz, pero vaya usted, por ejemplo, al Barrio de la Alegría, a María Jiménez, a Valleseco o a los altos de San Andrés. Le puede dar un ataque de risa o de pánico, a gusto de consumidor. Es caer cuatro gotas en esos núcleos y la pesadilla de esos vecinos no tiene fin. Y claro, como esto va según el principio de tanto tienes tanto vales el Ayuntamiento pasa un kilo de estos ciudadanos. Las obras de rehabilitación de barrancos y laderas va más lenta que un campeonato mundial de carreras de caracoles.

En sí, Santa Cruz de Tenerife es una ciudad mal hecha o, mejor dicho, mal construida. Por lo pronto, lo que más llama la atención a quienes la visitan o quienes deciden instalarse en ella es que vive de espaldas al mar. Todo el litoral está copado por un puerto mal aprovechado, con dos pequeños espacios de baño, bastante tercermundistas, dicho sea de paso, y una playa, Las Teresitas, que tendría que aparecer en los anales de un recinto ideal para coger infecciones en determinadas épocas del año y para acabar rebozado cual croqueta de guachinche cualquier día que usted asuma el riesgo de acudir a la misma.

En fin, aunque sea tarde y determinados disparates ya sean irreversibles, al menos me alegro de este tirón de orejas de la Cotmac, a ver si se aprenden a hacer las cosas con un mínimo de planificación, ¿o es que la concejal de Urbanismo no da más de sí, sólo está lista para viajar high level a Madrid y pegarse la vidorra padre, tal y como colgó alguien en una conocida red social?

Paripé zapateril de Barreda

Paripé zapateril de Barreda

El invento de las primarias socialistas en Madrid le está costando más de un disgusto a Zapatero. Lo que suponía, inicialmente, un triunfo sencillo y cómodo de Trinidad Jiménez (además pensaría él que nadie discutiría su decisión), ha pasado a ser una derrota de la elegida y de que muchos socialistas comiencen a escarbar el terreno bajo sus pies en busca de una caída progresiva. La estrella de ZP comienza a difuminarse, a apagarse lentamente y eso lo saben personas importantes en el partido.

Por lo pronto, el presidente de Castilla La Mancha, José María Barreda, ya ha pedido a ZP que ni se le ocurra presentarse por su feudo para hacer campaña en las autonómicas. Hay miedo y un fundado temor en el socialismo manchego a perder las elecciones en 2011. Y no es que el efecto de Dolores de Cospedal sea, precisamente, un factor relevante, sobre todo porque a este mujer le falta un poco de más malas pulgas a la hora de decir determinadas cosas. No basta con decir verdades como puños, sino además sacar el matiz necesario para reforzar el mensaje.

Pero bueno, volviendo al señor Barreda hay que decir que no es la primera vez que el socialista le planta cara a Zapatero. En ocasiones anteriores ya ha criticado ciertos aspectos de la política llevada a cabo por el inquilino de la Moncloa, el retraso en determinadas infraestructuras o el atraso con respecto a otras comunidades o ese famoso desequilibrio inversor entre las autonomías. Sin embargo, en esta oportunidad, Barreda juega duro, buscando quizá la baza efectista de hacer creer al electorado que votar al PSOE manchego no es respaldar a ZP. Eso de que pide a ZP que no atraviese el Tajo...está por ver, sobre todo conociendo a uno y a otro.

Lo que sí me ha sorprendido es que ahora el presidente castellano-manchego se acuerde de un sistema que sólo aplicó en sí mismo el ex mandatario español José María Aznar, el de limitar el tiempo de estancia en un cargo a no más de dos legislaturas o, lo que es lo mismo, a ocho años. Sí, claro que puede hacerse por ley, como en Estados Unidos, pero ¿quién le pone el cascabel al gato? Barreda busca desesperadamente desmarcarse de ZP y no dudaría en vender su alma al diablo con tal de no contagiarse de la sangría de votos que va a perder el socialismo en mayo de 2011. Lo que pasa es que ya muchos han calado a un mandatario más falso que un billete de seis euros.

Ecolojetas y políticos apocados

Ecolojetas y políticos apocados

Mi buen amigo y director de Es Radio Pulso Tenerife, Gonzalo Castañeda, se emputaba (como se dice en Canarias) con los llamados ecologistas o ecolojetas por ese doble lenguaje que tienen en función de si una infraestructura se acomete en una isla o en otra. Todo lo que se hace en Gran Canaria cuenta con la anuencia o, cuando menos, el silencio de los defensores del entorno natural. En cambio, hacerlo en terreno tinerfeño supone una aberración, una atrocidad y hay que ver cómo saltan los colectivos Ven Pa'ca Magec y Patán, enemigos del progreso.

Pero es que es verdad, llevamos más de una década con varios proyectos que cuentan con sus respectivas presentaciones a bombo y platillo, con proyectos que cuentan en muchos casos con las fichas financieras y las ayuditas de Europa y, por una razón o por otra acaban viendo la oscuridad de la gaveta. En cuanto chirrían los del pañuelo palestino, aquí los Melchior, Zerolo, Rivero, etcétera, agachan la cabeza y esconden sus ideas hasta mejor ocasión.

Nadie pone en tela de juicio que vivimos en un territorio limitado, frágil, donde no podemos comernos más terreno porque es que nos saldríamos de la isla o habría que empezar a pensar en la posibilidad de hacer una carretera desde Guía de Isora a San Sebastián de La Gomera. Tenemos un sistema eléctrico que sólo ante la aparición de dos nubes se viene abajo, unas carreteras que están planificadas en algunos casos por Pepe Gotera y Otilio, un puerto de Granadilla afectado en sus trabajos de construcción por el escarabajo tocapelotas o unos trenes del sur y del norte que verán la luz cuando igual ya en otros lugares se pueda ir al espacio como el que toma la guagua para ir de Santa Cruz a La Laguna.

También es verdad que no toda la culpa es del ecologismo. Nuestra clase política, la que gobierna en la isla, es muy apocada, se arruga con facilidad, pero también es una postura que le conviene. Igual no es tan efectiva a la hora de poner en marcha y plasmar sobre el terreno esas ideas. A bote pronto, se me ocurre un ejemplo, los hospitales comarcales de Tenerife. ¿Cuánto tiempo llevan esperando su conclusión, cuatro, seis, ocho años? Volverán ahora con la matraquilla de que en esta legislatura venidera tendremos esos complejos...naturalmente hasta que pasen las elecciones.

Por tanto, a nuestros señores políticos les aconsejaría dos cuestiones fundamentales. Que se olviden del ruido de los altavoces ecolojetas mirándose en el espejo de lo que sucede en Gran Canaria y que dejen esa actitud calimera a un lado y comiencen a ser efectivos de todas todas. Porque, si bien te acobardas porque no te dejan hacer el trenecito, tampoco se trata de perder tiempo en construir algo tan esencial para los ciudadanos como unos hospitales. Que no es de recibo que casi 700.000 personas estén con el riesgo de hacerse varios kilómetros para ingresar en un centro de referencia (y que sea público, claro).

Tele Sucesos

Tele Sucesos

¿Por qué, invariablemente, la Televisión Canaria da el almuerzo o la cena a sus televidentes con una retahíla de sucesos en el inicio de su informativo? Da lo mismo una muerte, un navajazo, una violación o un leve choque en nuestras carreteras. La televisión que pagan todos los canarios está al servicio de las noticias amarillistas, de una crónica de sucesos que, sin negar su interés y su enganche, no parece pertinente dedicarle un bloque tan extenso y menos aún que sea la apertura de todos y cada uno de los telenoticias.

Quien suscribe este artículo ha trabajado en un periódico local, La Gaceta de Canarias, y el orden ordinario eran informaciones políticas, económicas, sociales, locales, sucesos, deportes y finalmente la cultura. Por supuesto, cuando acaecían hechos extraordinarios como las inundaciones del 31 de marzo de 2002 o la tormenta Delta del 28 de noviembre de 2005, el esquema sufría la lógica alteración, pero lo normal es no revolver los intestinos de los lectores desde la primera página. Y pienso que las televisiones deben entrar en esa dinámica de respeto.

A mí me parece muy respetable que los responsables de la programación de los informativos, con la anuencia del señor Willy García, busquen un primer plano de las vísceras, pero la gente quiere enterarse de otras noticias, de hechos que realmente resulten reconfortantes, que se sepa, por ejemplo, que han hecho o dejado de hacer nuestros políticos. Por ejemplo, la información que se suele ofrecer sobre la actividad parlamentaria suele quedarse en la bronca, en el rifi rafe, en la propaganda del Paulinato, pero hay vida más allá de ese triángulo sucesos-Rivero-deportes.

La gran mayoría de los profesionales que trabajan en la Tv Canaria son excelentes periodistas, cámaras de primera, realizadores de tomo y lomo y presentadores que ya quisieran para sí muchas televisiones, pero a veces su labor se queda diluida por esas órdenes que reciben desde arriba y que ordenan los actos que se cubren, los que no y como debe hacerse ese seguimiento. Todo en la televisión está sometido a la dictadura del tiempo, pero muchos sabemos que ruedas de prensa de 1 hora no han llegado ni a los diez segundos de duración en función de quien se tratase.

Sería deseable, de una vez por todas, que la Tv Canaria, como el resto de autonómicas y la Televisión Española apuesten por un modelo de autogestión, sin políticos de tres al cuarto que mangoneen en las mismas. Por desgracias, desde la más grande a la más chica, todas están al servicio del presidente regional de turno. Lo que manda trillo es que salga el clon del humorista, don José Miguel Pérez, a decir que la Tv Canaria es la única sectaria. ¿Acaso está conforme con el pansocialismo del que hacen gala la TVE o la Televisión Andaluza?

Saavedra y sus fastos

Saavedra y sus fastos

Las Palmas de Gran Canaria vive al filo de la navaja por los aires de grandeza de su alcalde, el socialista Jerónimo Saavedra. El primer edil es capaz de echar la casa por la ventana para celebrar que su ciudad ha pasado el corte para quedar entre las finalistas a ser elegida capital cultural europea en el año 2016, pero en cambio le cuesta encontrar las perras para necesidades más perentorias que lucirse en los mingitorios culturales.

Saavedra sólo está interesado en la capa de barniz electoral que proporciona que Las Palmas de Gran Canaria compita con Córdoba, Segovia, Burgos, Zaragoza o San Sebastián para obtener en junio del año que viene esa mención. Salvo sorpresa, será la ciudad andaluza la que logre ese mérito. Pero eso es lo de menos para un alcalde que ha tenido la capital patas arriba y con un abandono rayano en la desesperación.

Y mientras el señor Saavedra está satisfecho con su nuevo juguete y empieza a buscar la financiación por aquí, por acá y por acullá, hay personas y entidades en Las Palmas de Gran Canaria que las están pasando canutas y el alcalde mirando a otro lado porque, sinceramente, no le interesan los problemas del pueblo llano. Él, tocado de un poder semidivino, no está dispuesto a rebajarse para escuchar a los pobres.

La ciudad grancanaria, como cualquier otro punto de nuestra geografía, está repleta de ciudadanos que no lo pasan bien. La desidia de la institución capitalina es solventada en gran medida por voluntariosas ONGs, pero éstas, obviamente, precisan del lógico empuje municipal a modo de subvención o de concesiones materiales para poder ejecutar su trabajo a la perfección.

Dice la oposición en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que lo sangrante es que en breve más de media docena de estas organizaciones pueden echar el cierre y una de ellas, Gull-Lasegue, especializada en la lucha contra la anorexia y la bulimia, fue distinguida hace pocos meses con la medalla de oro por parte del propio Saavedra. Esa es la política de este socialista pasado de vueltas y que pasa de todo. Se hace la foto de rigor, pero luego olvida que la concesión del premio implica el seguir trabajando codo con codo.

De todas maneras, tampoco me sorprende esta actitud de Saavedra. Su llegada a la poltrona sólo ha significado un retroceso alarmante en la ciudad, con todos los servicios básicos convertidos en un mírame y no me toques o con una política de enchufismos que llegan, incluso, al propio marido de la delegada del Gobierno en Canarias. Si el alcalde cree que puede presumir de éxito por seguir en la pugna de la capitalidad cultural europea, mejor que se lo haga mirar.

Las Palmas de Gran Canaria ha perdido más de tres años valiosísimos y no será sencillo volver a la senda correcta, pero ahora, sinceramente, es más que preocupante que estas organizaciones no gubernamentales puedan dejar en la estacada a sus trabajadores y, lo que es aún peor, a las miles de personas a las que atienen y ayudan a salir de problemas económicos y de integración social, amén de ese excepcional trabajo que hace una asociación como Gull-Lasegue con el drama de la anorexia y la bulimia.

ZP, ¿por qué no te marchas?

ZP, ¿por qué no te marchas?

Si Zapatero fuese un político decente, hoy mismo tendría que estar planteándose su futuro al frente de la Moncloa. El fracaso de Trinidad Jiménez en las primarias de Madrid es el revés que debe llevarse al contado el presidente del Gobierno. Su apuesta fracasó, por poco, pero lo que cuenta es el resultado y Tomás Gómez se impuso contra viento y marea a toda la maraña oficialista, encabezada por el propio ZP y su cohorte ministerial.

Ahora nos quieren hacer ver desde las filas socialistas que existe una unidad que te desmayas, que hay un buen rollo que te lo fumas y que todo son nubes de algodón y pastillas de colores, pero la verdad es muy diferente. Ya sabemos como se las gastan desde Ferraz cuando no sale el resultado previsto. Aún me acuerdo de que le hicieron la cama a José Borrell tras imponerse al candidato oficial, Joaquín Almunia. En el partido no pararon hasta hacerle descabalgar y que fuese el ex ministro de Sanidad quien ocupase el primer lugar para las elecciones generales del año 2000. El fracaso en las urnas fue espectacular, pero para la dirección del PSOE eso era lo de menos.

Evidentemente, a Gómez no le van a hacer la 13-14 con el poco tiempo que quedan para los comicios en Madrid, pero a buen seguro que estarán preparando la guadaña ante el previsible batacazo que se pegarán los socialistas en la Comunidad madrileña. Las encuestas, auténtico leiv motiv del socialismo, fueron las que llevaron a ZP a promover e imponer a Jiménez a los socialistas de Madrid. En el Ayuntamiento capitalino, en cambio, nadie puso reparos a Jaime Lissavestsky, sobre todo porque no se conoce un trabajo de oposición sólida a tuneladora Gallardón.

Lo cierto es que la victoria de Tomás Gómez ha servido para que a Patxi López, lehendakari del País Vasco, le haya dicho su socio de Gobierno, el popular Antonio Basagoiti, que es posible enfrentarse a Zapatero sin que pase absolutamente nada. Esa especie de estrella que seguía a ZP en sus comienzos se empieza a apagar a una velocidad de vértigo y ya son también varias las voces que han planteado la posibilidad de un recambio para 2012. Quizá esas encuestas, esas a las que tanto seguidismo hace ZParo, sean las únicas que desoiga...porque le tocan a él, of course.

Mourinho, un arrogante tramposo

Mourinho, un arrogante tramposo

El Real Madrid comienza a tener un serio problema con Mourinho. El entrenador luso se ha convertido en un quebradero de cabeza para el madridismo porque está poniendo la imagen de la entidad a los pies de los caballos. Las salidas de tono del técnico merengue ya pasan la raya de lo permisible y no se puede tolerar que este personaje se crea con la licencia de dar lecciones a todo el que pasa por su lado.

Ya estuvo sembrado con la famosa frase de que los rivales regalan los puntos al Barcelona. Pues el ejemplo es que el Hércules se llevó los tres del campo azulgrana y esta mista tarde el Mallorca arañó un punto y estuvo a un palmo de haber logrado la victoria. ¿Insistirá el señor Mourinho en su discurso pobre, llorón y plañidero?

Pero lo de esta semana ya ha sido de traca. El lunes se permitió dar lecciones sobre periodismo. Según él, preguntarle por Pedro León era casi una indignidad, que lo importante para él era saber cuál era el equipo titular que sacaría ante el Auxerre. Y, al mismo tiempo que le dio el palo a la canallesca, aprovechó para darle un soberano soplamocos a su jugador, del que dijo que no era ni Zidane ni Maradona. Pero, pregunto yo, ¿entonces por qué se le fichó? Si esto lo hace Pellegrini, el biógrafo del madridismo más exacerbado, el señor director de Marca, Eduardo Inda, crucifica al chileno.

Y para terminar la semana de los dislates, el portugués también trató de engañar a los medios de comunicación sobre la cerrazón decidida verbigracia por el mismo a la hora de que los periodistas informasen sobre los entrenamientos del equipo. Radios, periódicos y cadenas habían denunciado la restricción de apariciones de técnico y jugadores, pero éste, con datos tramposos en su mano, espero a que alguien saltase en la rueda de prensa del sábado para dar una retahíla de datos que, sin ser falsos, sí dejaron ver que, en comparación con otras semanas, Mourinho dio órdenes de restringir las ruedas de prensa.

Reza el penúltimo chascarrillo blanquiazul que si vas al Corte Inglés y pides el nuevo disco de El Último de la Fila, te darán el himno del CD Tenerife. Este domingo, el Pierderife dejó de perder, pero sólo pudo sacar un punto (y gracias) frente al Cartagena. Ceballos Silva, colegiado de la contienda, escamoteó un penalti a los murcianos y luego ofreció un recital de tarjetas que terminó con tres expulsados, amén de Mandía, el técnico del Tenerife al que su estreno en el banco sólo le duró 44 minutos.

Los blanquiazules trataron de olvidar la etapa anterior desde el pitido inicial. Nino, autor del gol local, fue el más incisivo de los locales, el que más garra puso, pero no obtuvo el seguimiento de sus compañeros. El Cartagena se vio agobiado en los primeros minutos y le costó quitarse de encima la presión de los de Mandía.

Las pocas ocasiones que se generaron en la primera mitad fueron, prácticamente, del lado blanquiazul, en especial por parte del delantero almeriense. Pero entre los palos y el espigado guardamente cartagenero, Casilla, la empresa fue imposible.

En la recta final de los primeros 45 minutos, el panorama se despejaba para los de casa. El conjunto visitante se quedaba sin Mariano Sánchez por una fea acción. Pero no fue el único en ver el camino del túnel de vestuarios antes de tiempo. A Mandía, por protestar, también le mostrarton la roja.

El segundo tiempo estuvo más trabado, aunque fue donde se vieron los goles. Nino, nada más arrancar la reanudación, casi sorprende a Casilla, pero de nuevo la mala fortuna se alió con los canarios.

Y más aun cuando pasado el cuarto de hora de los segundos 45 minutos Toni Moral era derribado por Ricardo dentro del área. Toché ejecutó la pena máxima y puso el miedo en el graderío local que ya mascaban la sexta derrota en la Liga.

Aun con el 0-1, el cuadro murciano tenía motivos para estar de uñas con el colegiado porque en una acción anterior a ese penalti también hubo una entrada más clara, pero prefirió inhibirse.

La alegría de los visitantes duró cinco minutos, cuando Nino consiguió la igualada tras un pase de Juanlu. Con uno más sobre el terreno de juego, los blanquiazules fueron a por los tres puntos, pero con poco orden y bastante desconcierto.

Al final, los minutos finales sólo sirvieron para que el local Bellvis fuese expulsado y minutos después Chus Herrero tras agredir a Julio Álvarez. Esa dinámica benefició al Cartagena que, con nueve sobre el terreno de juego, se llevó un punto, pero que pudieron ser los tres con un arbitraje menos partidista.

Listas tramposas

Listas tramposas

Curiosa la denuncia realizada esta semana por el periodista Manuel Artiles, director de Mirame Tv, en relación con la praxis de determinados partidos políticos (la mayoría, dicho sea de paso) de llevar en sus listas lo que yo denominaría banderines de enganche, señuelos para reclamar la atención del votante y que luego, una vez asegurado el caldero de votos, cambian la liebre por el gato. Y no es la primera vez que se produce en estas benditas islas y en todo el territorio nacional.

Una de las formaciones más habituadas a jugar con las voluntades populares es Coalición Canaria. Ponía Artiles sobre el tapete el caso de Ana Oramas. A menos de un año para que fuesen las elecciones generales (2008), la niña de CC gana indiscutiblemente los comicios municipales en San Cristóbal de La Laguna. Internamente, ya se sabía en la organización que supliría a Paulino Rivero en el Congreso de los Diputados, pero se ocultó hábilmente que no haría el doblete del ex alcalde de El Sauzal. Renunciaría a ser munícipe para irse a los madriles a hacer la política pura y pedigüeña que siempre ha caracterizado al nacionalismo.

Muchos laguneros se sintieron traicionados por la jugarreta planteada desde la calle Galcerán porque, independientemente de cómo lo pueda estar haciendo su sucesor, Fernando Clavijo, lo cierto es que nadie les advirtió del cambio de producto electoral sino cuando ya sólo quedaba agarrarse a los llamados hechos consumados.

En Santa Cruz de Tenerife también se ha empleado una estrategia similar, además por partida doble en el caso de Manuel Hermoso que, como vicepresidente del Gobierno canario, en primer lugar, aprovechó una moción de censura en mitad del mandato 1991-1995 para eregirse como presidente y dejar la alcaldía santacrucera en manos de José Emilio García Gómez. En 1995, con menos tapujos, optó a ambos puestos y al irse a la Presidencia, dejó en su lugar al hasta hoy primer edil del chicharrerismo más arraigado, Miguel Zerolo.

Como bien expone el periodista Artiles, a ver si los partidos se comprometen por escrito a no hacer estos cambalaches que, al fin y a la postre, sólo denotan una falta de confianza en los segundos de a bordo, a los que llevan como polizones en sus planchas y que, una vez recolocados en un puesto de más lustre el Martínez Fresno o la Pilar Parejo de turno, les dan categorías de concejales cuando ya las urnas están repletitas de apoyos.

Primarias sin guitarrista

Primarias sin guitarrista

Los socialistas canarios, murcianos y madrileños están a poco más de un día para definir sus candidatos como cabezas de lista a las elecciones autonómicas. Por estos lares, por las Islas, la batalla será entre los Pérez (José Miguel y Santiago). Por los avales, qué duda cabe, el favorito parece el clon de Manolo Vieira, aunque éste es más soso que el genial humorista. De todas maneras, hemos de esperar hasta el domingo para ver si se impone el modelo que busca el acercamiento a Coalición Canaria (propugnado por el aún presidente del Cabildo de Gran Canaria) o la ruptura de cualquier puente con los nacionalistas, que es la idea que persigue (como buen juanfernandista) Santiago Pérez.

Pase lo que pase, el resultado no se conocerá hasta las diez de la noche (como mínimo) y esperemos que quien gane no lo haga por un estrecho margen porque, se lo garantizo, la cara de recurso y pataleo que se le quedará al perdedor será de órdago a la grande. Lo que sí espero que tengan claro el uno y el otro es que esta elección no es para presidir ningún gobierno, sino para ser el número uno regional en los comicios del 22 de mayo. Y es que tanto proceso preelectoral puede confundir al más pintado y, por ejemplo, Pérez (el clon del humorista) ya estaba haciendo cábalas sobre como gobernar en minoría. ¡Quiero parao, amigo! De momento, en el caso de que usted triunfe el domingo, sólo va a tener el honor de ser el number one del puño y la rosa (o lo que quede de ellos) en el Archipiélago.

Sin embargo, a nadie se le oculta que la verdadera atracción de la jornada se halla a unos 2.000 kilómetros de Canarias, concretamente en la capital de España. La pelea entre Tomás Gómez (alias rebelde con causa y sólo ante el peligro) y Trinida Jiménez (la niña bonita de Zapatero) va a acaparar la atención de todos los medios informativos. Lo que suceda en esta realidad atlántica tiene su punto de interés a modo de aperitivo, pero se demostró que el proceso de primarias canario fue más un 'me lo pido' que un convencimiento real, aunque es verdad que al final Santiago Pérez obtuvo, por los pelos, los avales suficientes para saltar al ruedo o a la lona.

No obstante, los socialistas, al menos los de las bases, confían en poder tener un candidato que, como mínimo, sea serio, que no les deje colgados si no toca poder. Aún se lamentan de la escasa maniobra negociadora de Juan Fernando López Aguilar cuando impuso unas condiciones leoninas a Rivero para llegar a un pacto de gobernabilidad. Aquello fue el ejemplo de lo que nunca debe hacer un líder. La inflexibilidad por bandera no funciona y menos con alguien con las mismas o más ambiciones políticas que Aguilar. El ex alcalde de El Sauzal y hoy presidente canario no iba a permitir que con su apoyo gobernase en pleno el PSOE. Sí, eran cinco los diputados que le hubiesen hecho falta al PSOE para gobernar con mayoría absoluta. Una mínima diferencia sobre el papel, pero enorme a la hora de las negociaciones.

Por eso los socialistas quieren ilusión, trabajo y alguien que no coja la guitarra a las primeras de cambio y se mande a mudar a Madrid y luego a Bruselas donde, por cierto, el susodicho ya no da tanto la nota o los acordes no llegan con la misma intensidad que antaño cuando andaba en el puente aéreo del insulto entre la capital y Canarias.

Amojamado en su sillón

Amojamado en su sillón

Miguel Zerolo es un fenómeno, una suerte de político pizpireta capaz de decir hoy una cosa, mañana la contraria y pasado mantener y defender con la misma vehemencia ambas posturas. El primer edil de Santa Cruz de Tenerife juega magníficamente al despiste, es un as de la ceremonia de la confusión y no le gusta un ápice que nadie le diga lo que tiene que hacer. Sabe perfectamente que en 2006, cuando estallaron casi al unísono los casos de Las Teresitas y Fórum Filatélico, se puso en sus reales sitios para desautorizar al mismísimo Paulino Rivero. El entonces candidato a presidente del Gobierno salió al paso de las informaciones que dejaban en mal lugar a Zerolo para decir que ya no iba presentarse a la reelección al Palacio de los Dragos. Craso error.

Y es que el alcalde coalicionero se siente autorizado o con los arrestos suficientes para volver a repetir candidatura si a él le apetece o le sale de los mismísimos. Tras 16 años ocupando la poltrona, amojamado en su sillón, ya no atiende a razones. Es curioso escucharle cuando afirma que él está a las órdenes del partido y, al mismo tiempo, hablar de que él no está cansado ni ha pensado firmar un plan de jubilación anticipado.

Está claro que si finalmente Zerolo salta por los aires (municipalmente, claro está), el Consistorio chicharrero sufrirá una renovación considerable en cuanto a las caras que ocupen las respectivas áreas de Gobierno, mande quien mande. Ya es hora de que gente como Toni Bello, Hilario Rodríguez, Norberto Plasencia y comparsas se vayan a sus casas. Ya son muchos años a la sombra de la concejalía de turno, de creer que esa es su empresa particular. Ya va siendo hora de que en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife entre una ráfaga de aire fresco, de que la ciudad empiece a notar una mayor actividad durante toda una legislatura, no sólo cuando queda medio año para las elecciones.

Zerolo ha envejecido, más mal que bien, en su atalaya, ha visto la vida pasar desde ese balcón municipal, pero la ciudad ha sufrido pocas transformaciones en relación la otra capital de Canarias. Alguien podrá rebatirme que ahí tenemos una esplendorosa avenida Tres de Mayo o Cabo Llanos o un plan de barrios muy efectivo (al menos de cara a esa primera capa de maquillaje). Sí, pero son unos cambios ínfimos para 16 años de mandato y más teniendo en cuenta que algo tan esencial como la remodelación de la playa de Las Teresitas, el proyecto culmen de la legislatura 2003-2007 se encuentra esperando el sueño de los justos en los tribunales de Justicia, esperando a que un ímprobo funcionario o un juez no contaminado por la esencias hipnotizadoras del zerolismo se atreva a poner negro sobre blanco sobre uno de los hipotéticos pelotazos urbanísticos más demenciales de la historia de esta urbe más pueblerina que metropolitana.

Crónica de un fracaso anunciado

Crónica de un fracaso anunciado

Hago mío el título de mi tocayo y compañero de fatigas periodísticas, Juan Antonio Padrón Sabina, cuando habló de la crónica de una huelga anunciada. La liturgia que se vivió ayer en las ciudades españolas cumplió a rajatabla el guión preestablecido. Los servicios mínimos donde se habían establecido, es decir en la cosa pública, se ejecutaron con plena limpieza, aunque con algún problemilla a primera hora aprovechando la nocturnidad. Pero, en cuanto los primeros rayos de sol crepitaron en el azul cielo, los cuatro piqueteros se marcharon a sus cuarteles de invierno hasta juntarse con las maras a la hora fijada para cantar consigna que no fueran en contra de ZParo.

España, lamentablemente para ellos, para los sindivagos, no se paró, la actividad alcanzó las cotas de un sábado prenavideño, con gente entrando con total normalidad en supermercados, tiendas, supermercados, grandes superficies. Ellos quisieron amedrentar a todo el mundo, pensaron que la gente se iba, por decirlo finamente, a acongojar. Pero nada más lejos de la realidad. Los empresarios optaron en su gran mayoría por aperturar sus negocios, aunque más de uno vio como le habían hecho el ataque preventivo al meterle silicona en el cierre o los clásicos palillos de madera. Los cerrajeros, qué duda cabe, se hicieron de oro, en un claro error de estrategia de los propios piqueteros que, en realidad, deberían de haber impedido que estos saliesen en multitud a arreglar los problemas del resto de comerciantes.

Por supuesto, ninguno de los miembros de UGT o CCOO, o sea, los señores Méndez y Toxo, piensan dimitir tras el escandaloso ridículo. Haciendo una media entre la bajísima cifra ofrecida por la factoría socialista de Corbacho y la de los sindicatos, que tampoco era espectacularmente elevada, a mí me sale que, a lo sumo, el seguimiento de la huelga estuvo cifrado en un 35%-40%, un desastre a todas luces para los coaccionadores de los abuelitos y de los niños. Los que soñaban con dejar a España sumida en el caos, en la incertidumbre tienen que ver como sus bravatas han ido desde bajarse el trasero delante de una cámara de Intereconomía o agredir a un Policía Nacional en la empresa CASA.

Los afiliados a esas dos centrales, al menos los que tengan un poco de dignidad, este jueves 30 de septiembre deberían de colapsar el departamento de tramitación de bajas por la vergüenza que tuvieron que pasar ante un escaso seguimiento de la huelga. A muchos se les han tenido que caer los pelos del sombrajo cuando han visto y comprobado que las preocupaciones de sus líderes son las de comer a mesa y mantel a todo lujo o tostarse en un crucero maravilloso. Cuando se ven esas escenas, ¿creen que se puede convencer al resto de los españoles para que pierdan 60, 80 ó 120 euros de salario? Seguro que ellos no han perdido ni medio céntimo, pero sí el escaso crédito que tenían ante la ciudadanía.

Las soflamas de dos vividores

Las soflamas de dos vividores

Estamos a escasas siete horas en Canarias de que comience la huelga general de 24 horas, una medida cobarde y solapada de los coqueros y ugetistas que, amparándose en que el Sena pasa por París, han aprovechado la protesta europea para hacer ver que aquí los sindicatos también reivindican. Pero la verdad es otra bien distinta. Los Méndez y Toxo que pululan por esta tierra nuestra son el ejemplo más vivo de la holgazanería perfectamente organizada.

¿O cómo sino explican ustedes que este par de haraganes sindicales puedan despalillarse, por ejemplo, grandes comilonas en los restaurantes o embarcarse en lujosísimos cruceros allende los mares? ¿Lo hacen con su dinero, con el de los afiliados o con las cuantiosas dádivas procedentes del ámbito gubernamental?

Tengo amigos que hace muchos años, en la España que salía de la catatonia franquista, creían en una lucha de clases, que la acción social podía llegar lejos, que era posible instaurar un sistema más justo, que el reparto de la riqueza no era una utopía. Sin embargo, vieron horrorizados como aquellos que predicaban unos postulados, una vez llegados a las esferas del poder, olvidaron sus principios y abrazaron la ambición y el capitalismo. Por eso, muchos de esos amigos acabaron apartándose de centrales sindicales como UGT y CCOO, porque estaban hasta el gorro de ver como estafaban a sus afiliados.

Y es que nadie le hace ascos a vivir mejor de lo que está, eso es de catón. Pero lo que resulta impresentable es que estos dos señores (y sus asociados) salgan a la escena pública a reclamar compromiso de la ciudadanía, que asuman sus tesis, pero que, al mismo tiempo que lanzan sus proclamas reivindicativas, estén poniéndose morados a dos carrillos en la mejor mesa y en la cubierta de unos lujosísimos restaurantes y cruceros.

Con esa estampa, resulta de todo punto imposible que los ciudadanos se crean las soflamas de estos caballeros que sólo juegan a repartirse los millones de las generosísimas subvenciones que reciben desde las instituciones. Eso sí, a la hora de las responsabilidades, ahuecan el ala y la voz y entonces ahí es donde sólo saben apuntar con el dedo acusador a los españoles, sobre todo si, como parece, dentro de unas horas les saldrá el tiro por la culata.

Sindicalistas de ayer y de hoy

Sindicalistas de ayer y de hoy

El sindicalismo español de hoy (al menos el que representan UGT y CCOO) nada tiene que ver con las reivindicaciones y la acción de lucha de demostraron en etapas pretéritas los máximos exponentes de estas dos grandes centrales. La estrechez de miras de los Méndez y Toxo choca de pleno y de plano con las actitudes beligerantes, pero siempre dentro de un contexto negociador, de Fidalgo, Gutiérrez, Camacho o Redondo.

No creo que en la época de Nicolás Redondo o Marcelino Camacho se llegase al extremo de aguardar medio año para convocar una huelga general. Es más, los afiliados a esos sindicatos se hubiesen dado de baja masivamente. Llevamos mucho tiempo aguantando las veleidades de un Zapatero que se ha puesto el mundo por montera, que cree que puede hacer y deshacer a su antojo. Ha pensado que tenía de su lado a los sindicatos y a los asociados de la plataforma de la Ceja (los artistas), pero hasta estos, cuando han visto en peligro sus cuantiosas prebendas, piden ahora que el país se paralice.

Hace unos días, en un artículo en el que también abordaba el tema de la huelga, un lector opinaba que mi reflexión rayaba casi en el vómito. Entendía este señor que yo estaba en contra de la movilización del 29 de septiembre. Y sí, estoy en contra tal y como ésta se ha planteado, pero no estoy en contra de que a ZP se le haga llegar un mensaje muy claro por parte de la ciudadanía, de ese grupo de personas que tenemos un criterio propio, que no tenemos ni nos dejamos marcar la agenda por unos sindicatos cobardes y rastreros, que han permitido que el contador del paro haya rozado los cinco millones de personas y ellos, especialmente Méndez, mandándose homenajes gastronómicos. Eso es lo que no es de recibo.

España no es que merezca ya otro presidente, también merece figuras sindicales serias. Fíjense, por ejemplo, en los tiempos de Aznar, donde ya empezaba a despuntar Méndez, como eran las cosas. Sólo se le montó una huelga general, por las dos y media que le hicieron a González. Eran tiempos donde los sindicatos, con un componente claro de izquierdas, demostraron llegar a muchos más acuerdos con un gobierno de derechas.

Zapatero sólo ha planteado sus reuniones con los sindicatos (y con cualquier gato que pasara por su lado) como una política de maquillaje, de imagen. El mismo no negó el otro día que aquí lo importante es la foto. Eso, pura superficialidad, una capa de barniz de buenas intenciones, pero vacua en cuanto a los hechos. Esto es lo que hasta la fecha han tolerado y consentido los señores Méndez y Toxo, que nadie se lleve a engaño. Lo del 29-S es un paripé, una tramoya perfectamente diseñada para distraer, para hacer ruido. Unos y otros se necesitan, aunque tengan que hacer, por el momento un papelón de extras en 'Y si no, nos enfadamos', una hilarante película de Bud Spencer y Terence Hill.

Veleta Inda

Veleta Inda

Eduardo Inda, el director con el criterio más variable que una veleta, está ofreciendo un espectáculo semanal en Marca con sus reflexiones. La inquina que demostró desde el minuto uno con Manuel Pellegrini, se está convirtiendo en bálsamo y mermelada con José Mourinho. Al chileno no le pasó ni media, ni tiempos de adaptación ni pepinillos en vinagre. Al luso, por contra, le concede todo el crédito y habla en su blog como el gurú del madridismo y pide todo el tiempo del mundo para él. Increíble, pero cierto.

El señor Inda, la verdad sea dicha, lía bastante a sus lectores con los criterios adoptados cada día. El mega Real Madrid del año pasado estaba poco menos que obligado a mear colonia después de cada partido. Se empeñaba el director navarrico en adoctrinarnos sobre la necesidad de que este caballero, Pellegrini, se fuera de la entidad, que su crédito estaba más que acabado (a pesar de que llegó a la última jornada con opciones). Este mismo señor fue capaz de alabar que la final de la Champions la acogiera el Santiago Bernabéu y luego, con los merengues ya eliminados, y con un Barcelona que amenazaba con repetir presencia en la cita, trocó sus opiniones y hablaba de riesgo de desórdenes públicos. ¡Qué juego de cintura lingüístico!

Volviendo al tema de Mourinho, habría que investigar si el señor Inda es su jefe de prensa o su biógrafo de cabecera. A muchos madridistas les habrán podido dar gato por liebre, pero también hay otra parte que no van a caer en la trampa. Saben que Mou es del estilo Capello, entrenador tranquista, de jugar a mantener la puerta a cero y sacar los partidos por un golpe de inspiración. Pero esta falla, como la vida de las pilas, y te hace la puñeta como ante el Levante.

Por supuesto, si al final se logra la triple corona, Liga, Copa y Champions o dos de esos tres entorchados, el debate se cerrará aduciendo que aquí importa el resultado. Esa es la nueva inclinación de Inda, el tanteador, el lograr los fines sin importar los medios. El maquiavelismo más exacerbado que se ha podido conocer.

¿Cuántas editoriales no se hubiesen hecho desde el diario de la Avenida de San Luis si, por ejemplo, el autor de las palabras de Mou: "Los rivales regalan los puntos al Barcelona" hubiese sido Guardiola hablando del Real Madrid. Le hubieran crucificado. Pero Mourinho les hace gracia y hasta le ríen sus devaneos y sus declaraciones contrapuestas en relación a la oferta para entrenar a Portugal. Pero en fin, tampoco vamos a descubrir a Inda, un individuo que fue incapaz de descubrir la trama de corrupción de Ramón Calderón. Tuvo que ir a rebufo de un Tirachinas capaz de sacarle los colores al ex presidente merengue, amén de hacerle dimitir.

El Callejón del Aquí hay Tomate

El Callejón del Aquí hay Tomate

El CD Tenerife, más conocido como el CD Pierderife, se ha metido en un lío de mil pares de narices. No es que ya a estas alturas de competición sea una utopía hablar de ascenso, sino que como siga por esos derroteros, igual en diciembre ya tiene el pasaporte para la Segunda Dvisión B. Los blanquiazules han vivido una semana convulsa, llena de acontecimientos extradeportivos como las acusaciones de chivato con las que Arconada se fue rajando de Toño o un Frente Blanquiazul tildando al técnico donostiarra de basura. Todo reconfortante y, cuando alguien se vino a dar cuenta, resulta que había que personarse en Los Rodeos porque tocaba jugar en Chapín. El resultado de toda esta casa de los líos fue un 2-0 y cero de 15 puntos posibles, amén de la eliminación en la Copa del Rey. La crisis del Tenerife no se ha sabido gestionar con diligencia. Rapadura Concepción ha intentado amarrar hasta el último céntimo con el entrenador saliente y eso le llevó a no poder anunciar que se cargaba al mismo hasta el lunes. El surrealismo es de los grandes porque, entre otras razones, se le obligó a Arconada a dirigir el primer entreno de la semana cuando, en realidad, ya era más que carne de cañón (que cantase Fito y los Fitipaldis). Así, es imposible que nadie pueda centrarse, entre ellos los jugadores que, para el caso que le habían hecho al míster, menos aún se lo iban a hacer con la soga en el cuello. Concepción tiene una salida airosa al embrollo en el que anda metido, traer de nuevo a Oltra, pero el palmero es más seco y con menos emociones que el cantante de Taburiente y sigue en sus trece de no recurrir al favorito de la afición. Miedo me dan los nombres de López Muñiz o de Mandía, que no son preparadores con la experiencia suficiente como para aguantar la doble o triple presión que tendrán en la isla. A los listos del Callejón de Aquí hay Tomate seguro que se les ocurre la genialidad de exigirle al nuevo inquilino del banquillo que luche obligatoriamente por las dos primeras plazas de ascenso. Hombre, con un mes íntegro de competición arrojado ala basura y, por ejemplo, recurriendo al ejemplo del Atlético de Madrid, cuando perdió los tres primeros encuentros o apenas fue capaz de hacer 5 de 18 puntos, el hacer tamaños regalos suele perjudicar en exceso a la hora de alcanzar ambiciosas metas. A día de hoy, viendo el panorama, conformémosnos con salir lo antes posible de la zona de descenso y quizá, con un poco de suerte, estar rondando la sexta plaza y poder luchar por el ascenso vía eliminatorias, pero para eso hay que empezar a ganar y el domingo 3 de octubre nos lo jugamos a una carta...frente al Cartagena.

¡Qué fracasen los tres!

¡Qué fracasen los tres!

Los españoles deberíamos de rebelarnos frente al borreguismo y el seguidismo que nos pretenden imponer. La huelga general del 29 de septiembre no deja de ser una pantomima sindical, una suerte de fuegos de artificio en los que se pretende que nosotros seamos la pólvora a estallar. Los motivos para haber llevado a efecto esta jornada de paro mucho antes son prácticamente innumerables, pero haber esperado a esa convergencia europea para meternos en la harina de este costal pues no convence a nadie.

Desde luego, comparto la opinión generalizada de que no queremos hacerle el juego ni a los sindicatos, pero tampoco al Gobierno de ZParo. Los primeros quieren usarnos para esgrimir ante la opinión pública el exitazo de la huelga, el presidente, en cambio, busca que la jornada fracase para apuntarse el tanto de su reforma laboral, de la congelación de las pensiones y del recorte del sueldo de los funcionarios en un 5%. Ni uno ni otro son santos de mi devoción y no quiero que hagan bandera de mi intención de trabajar o irme a la huelga.

Obvio es que no podemos hacerlo, pero desde el plano teórico me gustaría hacer un llamamiento a la población en general para que se fuesen a la huelga...un día después. Este Ejecutivo se merece una jornada reivindicativa desde hace mucho tiempo y estoy convencido de que si el inquilino de la Moncloa hubiese sido alguien del PP, a estas alturas ya habríamos llevado decenas de algaradas y alguna que otra jornada de paro generalizado.

Y los sindicatos se merecen que el 29 de septiembre les vaya la cosa como esa parte del cuerpo donde la espalda pierde su casto nombre. Nos han estado hurtando la verdad de las cosas. Ellos, Méndez y Toxo, han estado callados mientras cobraban sus cuantiosas subvenciones. Sólo ladraron (pero poquito) cuando se les tocó el sueldo a los servidores públicos y ahora buscan al resto de los españoles para protestar por unas medidas que ZP va a aplicar sí o sí. Aquí no hay hoja de ruta ni calendario de movilizaciones. Habrá que esperar a que Europa vuelve a plantear una jornada general de paros para que nuestros sindivagos se sumen a las mismas.

Ojalá que tras el 29-S España pudiera disfrutar de esas ofertas tan sensacionales que a veces promocionan los hipermercados, una especie de tres por uno, que la marcha de Zapatero se llevase también las de los secretarios generales de los sindivagos UGT y CCOO.

Turismo socialista

Turismo socialista

Hay hechos en esta vida que, por mucho que se quiera adornar con la panoplia lingüística, no tienen vuelta de hoja. Dice el senador socialista por la isla de Tenerife Aurelio Abreu que los socialistas han hecho por el turismo más que nadie en toda la historia de la democracia. Y, digo yo, ¿por qué turismo? ¿Por el de Turquía, Egipto, Túnez, Marruecos o la República Dominicana? Desde luego, por el de España y más en concreto el de Canarias, nones.

Puede hablar y no parar desde su atril, señor Abreu, pero los datos son incontestables. A principios del nuevo siglo, entre el año 2000-2003, aquí nos visitaban de media 12 millones de personas y ahora cuesta Dios y ayuda llegar a esas cantidades. El trabajo que con denuedo está llevando el departamento autonómico de Turismo (aunque en franca controversia siempre con los patronatos insulares) no se ve apoyado por el Gobierno central, que parece estar más contento con el hecho de que sus nacionales veraneen o pasen sus días de asueto fuera de nuestras fronteras. ¿Tal vez para que así no se enteren por unas semanas de los desmanes que aquí se cometen? Puede.

España, en las últimas décadas, era un destino de prestigio, con playas maravillosas, con un floreciente turismo rural y cultural, pero hemos descuidado la gallina de los huevos de oro hasta el punto de que hoy estamos al nivel de la Italia de los años 80, cuando ya empezaba a huir el turista de los encantos transalpinos por los robos (legales y criminales) que tenía que aguantar día tras día. Por ejemplo, la cosmopolita Barcelona está entre las urbes con más sustracciones de carteras y cámaras de todo el planeta.

Por lo que respecta al Archipiélago, hablar de un turismo de calidad y de que usted pretenda colgarse una medalla me parece poco menos que pretencioso. Disponemos de una planta alojativa que raya en la obsolescencia, no hay visos de que la situación pueda revertirse y tenemos noticias semanales de hoteles que cierran sin remisión, el último en Santa Cruz de La Palma, o establecimientos que cuentan sus días para poner el candado mientras los trabajadores permanecen en sus puestos para evitar perder sus derechos adquiridos durante tantos y tantos años.

Fíjese, señor Abreu, si ustedes, los socialistas, hacen poco por el turismo que ahora, por ejemplo, quieren cargarse parte de los porcentajes del descuento establecido para que baleares, canarios, ceutíes y melillenses viajen de un lado a otro del país. Consienten que la compañía de bandera (con el seguidismo hipócrita de las otras) nos jeringue con el cobro de la segunda maleta, que se ponga precio a todo (hasta por estornudar), que se prohiba la rotulación en castellano en Cataluña o, lo más surrealista, que a un ciudadano de Tenerife le sea más barato viajar a Londres que a Madrid o que incluso a la vecina Lanzarote. Esas son las facilidades y las contribuciones turísticas del socialismo.

Culebrones blanquiazules

Culebrones blanquiazules

El CD Pierderife prosigue su escalada en pos de hacerse hueco entre las producciones cinematográficas que aspiran a los premios Oscar a la comedia de surrealismo hilarante, mezclado con gotas de drama. El capítulo de la destitución de Arconada ha dejado entrever una especie del malrrollismo entre el ya ex míster blanquiazul y Toño Hernández, al que intentaron dejar sin funciones en el equipo y al final se abrió paso a codazos para estar ahí, en la cocina del Heliodoro y del Mundialito. Ahora le acusan de ser el instigador, el chivato, el culichichi y el correveidile. Tarde, mal e inoportuno el amigo Arco...nada a la hora de denunciar estos hecho.

El preparador vasco nunca tuvo que dejar (siempre manteniendo la tesis de que esto fuera cierto) que nadie que no fuese de su plena confianza estuviese en la zona de decisión, de la planificación deportiva. Soltar ahora por esa bocaza que Toño era el filtrador de las cosas del vestuario a la prensa no sólo es que sea inoportuno, sino que además demuestra una falta de personalidad del señor Arconada. El típico tópico indica que la ropa sucia se lava dentro de casa, pero el donostiarra ha querido sacar los trapos nada limpios a relucir delante de toda la afición blanquiazul.

Dudo mucho de que el técnico de Euskadi fuese capaz de decirle ni media a Toño Hernández. No me lo creo. Si yo voy a una empresa con plenos poderes, en este caso el de ser entrenador del representativo, no voy a permitir que me impongan a zutano o a mengano y menos aún que, si al final me lo tengo que comer con papas, el susodicho esté todo el día móvil en mano contando a la prensa las interioridades del vestuario.

De todas maneras, mantengo también desde estas líneas que al presidente de la entidad, Miguel Concepción Cáceres, el juguete se le ha ido de las manos hace mucho tiempo. Ha querido jugar a ser director deportivo, saltándose y puenteando a Santiago Llorente. No sólo ya es el tema de Oltra, sino que a Arconada le hizo marcaje desde la primera jornada de Liga. Ahí, quieran o no quieran verlo, ya le puso el sello Saimaza de la destitución, agravada con las derrotas de Elche, en Copa, y Salamanca, en la segunda fecha liguera.

Dicen los mentideros que el siguiente inquilino del banquillo es Juan Ramón López Muñiz. A vuela pluma, hay que recordar que este técnico logró el ascenso con el Málaga en la última jornada de la campaña 2008/2009, en un partido ante el CD Tenerife. Es curioso, pero este entrenador estuvo en el punto de mira de las sospechas tras las acusaciones de Jesuli, ex del Tenerife, que aseguró que hubo pagos de cuadro malacitano para que los tinerfeños no se esforzaran en demasía. Podría ser una buena pregunta para el señor Muñiz y así ya esclarecer toda sombra de duda.