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Desde mi escaño

La Fórmula 1 y sus cambios contra natura

La Fórmula 1 y sus cambios contra natura

El gran circo de la Fórmula 1 se juega a partir del 29 de marzo, cuando se alza el telón en tierras australianas, el prestigio acumulado durante los últimos años. Los prebostes de este megaespectáculo deportivo, entre los que se encuentra un comisario español de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Joaquín Verdegay, han optado por cambiar radicalmente las reglas de juego y decretar que sea campeón aquel que más carreras haya ganado a lo largo de la temporada. Es decir, que, a priori (y casi sin a priori), el resto de puntos que se consigan en el Mundial poco o nada van a contar, salvo que exista un empate a victorias y, entonces, sí que tendrán que tenerse en consideración los puestos segundos, terceros o cuartos que se hayan conseguido a lo largo de todo el año.

Por supuesto, el debate ya está en la calle, aunque poco hay que discutir, ya que la norma establecida por la FIA a menos de quince días para el comienzo de las carreras es irrevocable a todas luces y la propia Federación defiende esta norma. El señor Verdegay lo dejó bien claro al defender el nuevo sistema porque, según él, provoca que los pilotos no se conformen sólo con ser segundos o terceros, en un claro afán de ir sólo recolectando puntos y de arriesgar lo menos posible. Bien, hasta cierto punto podemos entender que pudiera darse el supuesto de que un participante, Fernando Alonso por poner el caso, obtuviera en todo el año sólo segundos puestos, que no venciera en ninguna prueba y que otro piloto, Lewis Hamilton, por ejemplo, venciera en tres carreras, pero el resto de citas las acabase en lugares discretos o, incluso, abandonando o, dado el caso, pasando de participar en el último gran premio porque ya no hubiera quien le diera alcance en el total de triunfos. ¿Qué sería más justo, dar vencedor del Mundial a Alonso por su regularidad o proclamar campeón a Hamilton por haber logrado tres victorias? Para el comisario español de la FIA no existen dudas, el campeón habría de ser el piloto británico.

A pesar de la encendida defensa que pueda hacer Joaquín Verdegay de este nuevo reglamento, lo cierto es que la polémica va a estar presente a lo largo de toda la competición, sobre todo porque los pilotos y las escuderías rechazan de plano este modelo que se ha impuesto por las bravas. De hecho, hasta la fecha, a igualdad de puntos entre dos o más pilotos, para dirimir el Mundial se iba entonces al cómputo de pruebas ganadas. ¿Verdad que parece lo mismo que lo que ahora ha impuesto la FIA? Pues no, no es lo mismo, aunque el comisario quisiera hacérselo ver a los periodistas de los diferentes medios de comunicación. Aquí no va a primar la regularidad, sino sólo ser el mejor en cada carrera, de tal suerte que podemos presenciar cinco triunfos seguidos de Felipe Massa y el resto de carreras que se las repartan a partes iguales Alonso, Hamilton, Raikkonen y Piquet. Hagan lo que hagan, no darían alcance al brasileño por número de pruebas finalizadas en el primer puesto.

Imagínense ustedes que en otros deportes se aplicase el mismo criterio que la FIA ha forzado en la Fórmula 1 y se me vienen a la cabeza el ciclismo, el Mundial de motociclismo o el de rallies. Estoy convencido de que ninguno de los participantes se mostraría conforme con esas reglas. Por ejemplo, en el Tour de Francia, si sólo fuese por carreras ganadas, normalmente sería maillot amarillo cualquier sprinter, en detrimento de los Contador, Armstrong etcétera. En las motos, ídem de ídem, como en los coches. Es evidente que en toda competición donde haya puntos a repartir, no sólo pueden primar las victorias por sí mismas, sino también mostrar una cierta regularidad. Por ejemplo, ese problema no lo tienen modalidades como el baloncesto o el voleibol porque no está contemplado el empate y, por ende, sólo cuentan los triunfos.

Por tanto, como se suele decir en estos casos, en la bajadita esperamos a los señores dirigentes de la FIA a finales de octubre o primeros de noviembre, cuando acabe el Mundial. Apuesto lo que ustedes quieran a que en cuanto tengan el más mínimo problema moral de proclamar campeón a un tipo que sólo ha vencido en cuatro carreras, pero que tiene menos puntos que el segundo, acabarán aboliendo las reglas que, ahora, tan alegremente han impuesto por la fuerza, sobre todo porque no se ha tenido en cuenta el criterio de los que sacan adelante este gran circo, las escuderías y los pilotos.

Llanos y sus fiestas

Llanos y sus fiestas

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Ángel Llanos (alias the second of the city), celebrará el próximo jueves no sé que fiesta sobre el final del Carnaval en la discoteca Tángara, acto al que, cómo no, estarán invitados numerosos fans de la barra libre y maestros de la adulación sin complejos. Sí, desde luego que me molesta que este político se gaste un dinero en un acontecimiento de estas características cuando la capital tiene otras prioridades, sobre todo la de aquellas personas que, a día de hoy, no encuentran trabajo o apenas pueden llegar a fin de mes porque la ayuda prometida está perdida en vaya a saber usted qué mesa del complejo mundo del funcionariado de la Casa de los Dragos.

A mi entender, el vicealcalde santacrucero se está equivocando de cabo a rabo (y además lo digo con toda la licencia del mundo porque para eso fui de los miles de votantes que, en su momento, apostamos por él para encabezar la gestión municipal). Llanos no puede ni debe capitalizar toda la labor del grupo, e incluso las áreas que no le competen al Partido Popular. Nadie duda de que Ángel es una persona dinámica, trabajadora, llena de ideas, de proyectos, pero tiene que saber encauzar adecuadamente esa energía que le rebosa por los poros. Por ejemplo, no es de recibo que una política de la experiencia y de un conocimiento más que acreditado de lo que son los Carnavales, me refiero a Maribel Oñate, quede siempre relegada a un segundo plano porque su jefe en el Consistorio quiere aparecer permanentemente en todas las fotos y delante de todos los micrófonos y cámaras de televisión. Convenimos que usted, como máximo responsable pepero en el Ayuntamiento, debe coordinar las funciones del grupo, pero también hay que dejar un mínimo de autonomía a sus concejales. De lo contrario, va a parecer que ninguno de ellos tiene iniciativa y que usted debe estar continuamente detrás de ellos.

Pero, volviendo a lo de las fiestas y demás carnavaladas, insisto que no tiene sentido organizar ahora una fiesta epílogo del Carnaval. ¿A cuento de qué, señor Llanos? Bastantes euros se han gastado ya, con un certamen de DJs que no pegaba ni con cola (es como meter música salsa en el concierto de Navidad) y que encima le ha supuesto a las arcas municipales un desembolso fino. Ahora es tiempo de pensar en las necesidades reales del pueblo, que muchos apuros está pasando para poder cuadrar las cuentas cada 30/31 de mes. Ya sabemos que determinadas acciones no dan votos, pero tampoco se confunda. Las fiestas enganchan a todos y sé de algunas personas, porque así lo han reconocido, que irán a su boncho particular aunque no estén de acuerdo ni con su gestión ni con su ideología. Es más, seguramente acabará siendo criticado por esos mismos que se pondrán tibios de etiqueta negra. A mí, no me hace falta. Le censuro ese afán de protagonismo y de querer ser noticia a cada momento. Séalo, puese, pero con hechos que realmente beneficien a todos los ciudadanos, empezando, por ejemplo, por ceder parte de ese dinero para fiestas a otras concejalías como Asuntos Sociales y que pueda acabar, de una vez por todas, con las peleas diarias que se organizan de día y de noche a las puertas del albergue-comedor que está en Los Verodes, frente al Pancho Camurria. Rsas es la verdadera gestión que se desea de un concejal o de un vicealcalde, the second of Santa Cruz.

 

Bocazas futboleros

Bocazas futboleros

El fútbol, pese a ser un deporte sin más, algo ha de tener de ciencia oculta, algo así como un anillo con poderes supraterrenales, para que quienes tienen que imponer un poco de cordura, los presidentes y entrenadores, acaben desbarrando y soltando por su boca toda una serie de barbaridades que, casi siempre, acaban volviéndose en su contra cual boomerang australiano. Ejemplos en España hemos tenido un montón, especialmente el malogrado Jesús Gil y Gil, capaz, incluso, de arremeter contra su propia plantilla, que dos días después le dejaba en paños menores por sus excesos verbales y poca fe. O, ¿se acuerdan de las manifestaciones del ya desaparecido Javier Pérez, entonces presidente del Tenerife, antes de una eliminatoria de Copa frente a la UD Las Palmas, a la que le iban a meter 20 goles?

Sin embargo, mi propósito no es remontarme a tiempos tan pretéritos. En este último mes hemos tenido dos ejemplos claros de mandatarios capaces de armarla en cuanto sacaron su lengua a pasear. Los máximos responsables del Sevilla y del Real Madrid (bueno, este último sólo por un par de meses más), José María del Nido y Vicente Boluda, tuvieron a bien soltar en los diferentes medios de comunicación las bravuconadas de que se iban a comer al león de la melena al rabo (en el caso del dirigente hispalense) y que al Liverpool le iban a ganar en el Bernabéu y a chorrear en Anfield (frase del madridista). Por supuesto, para consumo de los fieles de ambos equipos, se trata de palabras que enganchan, que ilusionan, que envalentonan a una afición...hasta que se da de bruces con la triste realidad. Porque, que yo sepa, hasta el momento no conozco a un directivo que sea capaz de ganar un partido, y menos aún menospreciando a los rivales.

Al Sevilla, lo conocen de sobra, el Athletic de Bilbao lo desmelenó a base de bien. No le dio opción en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey y se tuvo que marchar el señor Del Nido con el rabo entre las piernas. Flaco favor le hace este mandatario a su entrenador, al que, por unos u otros motivos, está poniendo a los pies de los caballos con sus declaraciones. Es una pena que un presidente que tan bien hace las cosas a la hora de gestionar la entidad (la cogió en plena ruina y hoy es capaz de vender jugadores que le costaron cuatro euros por millones) la fastidie en cuanto le da por abrir ese piquito de oro.

El otro genio en ciernes es don Vicente Boluda, a la sazón presidente en funciones (y con contrato más cutre que el que ofrece una ETT) del Real Madrid. Este caballero, un arribista que iba en la candidatura de Ramón Calderón (y que por tanto avaló los desmanes de su jefe al frente de la entidad merengue, incluida la amañana junta general del pasado 7 de diciembre), tuvo la brillante idea de poner mucho más fiero aun al rival de los blancos en la eliminatoria de octavos de final de la Champions League, el Liverpool. El triunfo sencillo en casa y el chorreo que le iban a dar en Inglaterra a los pupilos de Benítez se produjo...pero justo al revés de lo que había vaticinado el señor Boluda (que, ya puestos, con ese apellido, y si llega a vivir en Argentina, le hubieran aconsejado que dejase de decir boludeces).

Pese a todo, pese a los pésimos réditos que su verborrea les ha reportado, ambos directivos son incapaces de apearse del burro al que se han subido. El sevillista insiste en que la frasecita de marras no es la peor que ha pronunciado y que tiene previstas más. Por su parte, el madridista recuerda que el Real Madrid, a seis puntos del Barcelona, ganará la Liga. No sé, yo de ellos, me tapaba la cavidad bucal o, directamente, me hacía implantar ahí un esparadrapo indespegable. Seguramente sus aficionados se lo agradecerán eternamente. 

 

Un buen gesto del Gobierno, aunque con matices

Un buen gesto del Gobierno, aunque con matices

El Gobierno de Canarias mantuvo la pasada semana una reunión con la asociación de supermercados, Asuicán, para ver la posibilidad de que estos establecimientos puedan facilitar a las personas menos pudientes aquellos alimentos cuya fecha de consumo preferente ya haya vencido o que esté a punto de hacerlo y no exista posibilidad de poderlo sacar a la venta. La medida es, sin duda alguna, un acierto pleno en el caso de que se pueda llevar a cabo y, al mismo tiempo, evitaría que se repitan las escenas que ya se ven a diario en las grandes ciudades españolas, con un grupo importante de personas (y no todas ellas precisamente mendigos) que está a la espera de que los empleados de tal o cual supermercado saquen a la basura esos productos que ya no pueden permanecer en los lineales. Ya son muchos los reportajes que se han emitido en las diferentes cadenas de televisión en los que se puede ver como ciudadanos hechos y derechos, con una vestimenta que no delataría su mal estatus económico, se tiran como posesos a por esos yogures o bandejas de carne. Está claro que lo que hace años sucedía, por ejemplo, en países como Estados Unidos, con pobres a las puertas de los grandes hipermercados a la caza de basura comestible, hoy ya pasa aquí.

Esperemos que la idea pueda salir adelante, pero también es cierto que tampoco hay que lisonjear en exceso al Ejecutivo autonómico, sobre todo porque, como se manifestaba en una editorial del periódico El Día, mientras el Parlamento aprobaba una partida de casi medio millón de euros para gasto de los diputados y personal de confianza en telefonía móvil, a las personas con menos recursos se les ofrece comida que, no nos pongamos dignos, no la consumiríamos nosotros en condiciones normales. Es decir, hoy en día nos hemos convertido en unos señoritos, quien suscribe el primero, y seguramente no se manda un yoghourt con un día pasado de fecha. Obviamente, cuando no hay recursos y el hambre aprieta, todos nos lanzaríamos con perros hambrientos a por el primer pedazo de alimento, pero sí que es cierto que a veces nuestros padres de la patria dilapidan alegremente el dinero y luego quieren ahorrar en el llamado chocolate del loro.

Pero bueno, ya que el Gobierno ha tenido una buena idea, lo importante ahora es que sepa gestionarla de manera adecuada, que al final no vaya a aparecer alguien que quiera hacer el negocio del siglo, porque siempre hay quien de la necesidad y del apuro del prójimo pretende mercadear, y no se trata de eso. Hay que buscar una entidad que, sin ningún tipo de ánimo de lucro, sea capaz de gestionar este ’banco de alimentos’ para que llegue a las personas que realmente lo necesitan. Al igual que en su momento ha pasado con los medicamentos que se mandaban al llamado Tercer Mundo, ahora hay que establecer un sistema, un protocolo por el cual esa comida no se demore en el camino, sobre todo porque estamos hablando de alimentos que, en algunos casos, precisan de nevera o de congelador y no pueden estar horas o días dentro de un contenedor. Si al final se estropeasen, de nada serviría este gesto de buena voluntad por parte de los supermercados. Por eso esperemos que se hagan las cosas medianamente bien y que no suceda como en otros lugares de la Península, con entidades que, supuestamente se comprometían a hacer llegar esa comida a los más necesitados y, poco tiempo después, quedó patente que esos alimentos se acababan pudriendo en almacenes porque no se había diseñado una logística capaz de poder gestionar esos bienes.

Los antiprogreso, contra el puerto de Granadilla

Los antiprogreso, contra el puerto de Granadilla

Hoy, sábado, 12 horas, en la plaza Militar, se congregaron todos aquellos que están en contra del progreso de Tenerife y del Archipiélago canario. Hoy se escenificó un nuevo episodio de la desvergüenza de cuatro falsos ecologistas, arropados por algunos estomagos agradecidos que viven a costa del esquilmado y raquítico presupuesto de la Universidad de La Laguna y por algunos miembros del PSOE, un partido que vive en la esquizofrenia permanente al tener que cambiar de opinión según el foro o el pleno en el que se encuentre. Toda esa turbamulta de amantes de los sebadales se reunió para oponerse a la construcción del puerto de Granadilla, a pesar de que ha quedado más que patente que sólo se perdería un porcentaje mínimo de esa especie botánica marina, pero, evidentemente, se trata de impedir que salga uno de los tantos proyectos que hay pendientes en la isla. Después de dos décadas largas aún está lejos de concluirse el llamado anillo insular, una obra esencial para mejorar las comunicaciones entre el norte y el sur de Tenerife, pero, esto les va a sonar, los ecologistas también se han negado a cualquier alternativa de las propuestas.

Pero bueno, volviendo a lo que nos ocupa, el puerto de Granadilla, vuelvo a reiterar que no veo los motivos por los cuales esta infraestructura ha contado con tantos problemas a la hora de acometerse. Además, ¿no decían los pseudoecologistas del pañuelo palestino que había que esperar a los dictámines de la Unión Europea y del Gobierno de España? O mucho me equiovoco, o creo que dieron vía libre a la ejecución de los trabajos en esa zona que, perdónenme ustedes, no deja de ser un secarral tremendo y, hasta la fecha, nadie se había preocupado por su estado de conservación. Vamos, si tanto valor ecológico tiene, ¿por qué aún nadie ha tenido la brillante idea de establecer visitas guiadas para que todos contemplemos esa maravilla de la madre naturaleza en plena costa del sur de Tenerife?

Al final, como ya ha sucedido en otras ocasiones, perderemos mucho tiempo en tanto debate y tanta manifestación. ¿Se acuerdan ustedes de lo que pasó con el tendido eléctrico? Pues eso, al final tuvo que venir una tormenta tropical que tumbase literalmente un ya de por sí desvencijado sistema de torretas para ponernos, nunca mejor dicho, las pilas y tomarnos las cosas en serio. E insisto, sabemos que vivimos en una isla y ello, necesariamente, conlleva ser conscientes de que estamos ante un territorio limitado y que tenemos que saber preservarlo y no hacer bestialidades, sobre todo porque tenemos que dejarle una herencia valiosa a nuestras generaciones venideras, pero la construcción del puerto industrial no supone la destrucción de los fondos marinos granadilleros, ni mucho menos.

Todas estas pegas, estas movilizaciones pancarteras me recuerdan bastante a lo que sucedió en su momento con la Vía de Ronda en La Laguna, que presenta varios puntos negros para la circulación. Ahora dicen que la culpa la tuvo un ímprobo funcionario que metió la pata hasta profundidades abisales y que colocó la infraestructura donde no debía. Mira que uno se ha encontrado con argumentos falaces y falsos, pero éste, sin duda, es el mejor. Señores pseudoecologistas y socialistas cobardes, no se parapeten en esas afirmaciones. Ustedes saben perfectamente que esa carretera tiene ese recorrido tan peligroso por su culpa, por estar todo el día dale que dale con la vega lagunera. Por favor, no vengan con discursos plañideros y llorones. Esperemos que al final, independientemente de sus pancartas y vociferaciones, el puerto de Granadilla salga adelante. Lo merece Tenerife y Canarias.

El sueño del ascenso versus las críticas a Luis García

El sueño del ascenso versus las críticas a Luis García

El CD Tenerife tiene ante sí un problema que precisa atajar (y nunca mejor dicho) a la mayor brevedad posible. El hasta ahora portero titular, Sergio Aragoneses (al menos desde el partido frente a la Real Sociedad), sufrió una pancreatitis que, salvo milagro, le dejará en el dique seco aún entre un mes y medio y dos meses. De nuevo, es Luis García quien ocupa ese puesto y, después de un fallo más o menos evitable frente al Alicante, el temor entre los aficionados blanquiazules es que el sueño del ascenso se pueda esfumar. Cierto es que tampoco había confianza previa en el cancerbero de Porriño, máxime conociendo su historial de juergas y barrabasadas fuera de los terrenos de juego pero que, indudablemente, influían en la parcela deportiva, pero en esta etapa parecía haberse rehabilitado del todo y estaba siendo una de las claves del éxito de los tinerfeñistas. Ahora, el regreso de Luis a la portería se ve como un paso atrás y eso es malo, ya no sólo para el deportista, sino para todo lo que rodea a la entidad.

Haciendo una reflexión, hay que darse cuenta ahora mismo de la posición que ocupa el CD Tenerife. Está en una zona más que privilegiada, con ventaja de tres puntos sobre el cuarto clasificado, una situación que hacía años que no disfrutaba. Es más, hace un año el equipo vagaba por la zona media y, al final, hubo que esperar casi hasta el final del campeonato para confirmar la permanencia. Por eso, no podemos volvernos locos ni desesperarnos. García, pese a quien pese, no es mal guardameta, pero sí es verdad que se han exagerado tremendamente sus errores y, determinada prensa, ha cargado mucho las tintas contra este futbolista, incluso cuando había que alabar los méritos de Sergio Aragoneses. Eso, guste o no, produce una merma psicológica importante y es más que normal que ahora Luis salga al campo con el miedo en el cuerpo, pensando que a las primeras de cambio el Heliodoro se le va a echar encima con una pitada monumental. Desde luego, si al final vivimos una escena de esa índole, podemos despedirnos del premio del ascenso.

Hay quienes plantean que, ante la baja de Aragoneses, el club debería de fichar a otro portero, ¿pero a quién? ¿hay alguien de garantías, sin ficha en su equipo y a un coste irrisorio para que cubra la portería blanquiazul? Otros proponen darle una oportunidad a Alberto, el chico del filial. Perfecto, pero ¿y si se lesiona el nuevo? ¿se han puesto a pensar hasta dónde puede caer la confianza de Luis García? Insisto. Tenemos un portero que vale para la categoría y que lo único que hay que darle es un respaldo mayoritario, sobre todo cuando hay tanto en juego. Además, si los delanteros del Tenerife no hubiesen fallado como escopetas de feria tantas ocasiones el pasado sábado, ahora no estaríamos dilucidando sobre la portería blanquiazul. De acuerdo que los números, hasta la fecha, no hablan de una actuación excelsa de Luis García, pero también es verdad que el Tenerife ha sufrido en los primeros meses de competición y su presencia en los puestos de ascenso no empezó hasta diciembre del año pasado.

Por tanto, no nos queda otra que confiar ciegamente en el portero que tenemos, hay que darle todo el apoyo y evitar, en la medida de lo posible, magnificar los posibles errores que pudiera cometer. Si se es comprensivo con los fallos de Nino o Alfaro, ¿por qué tiene que establecerse un doble rasero cuando hablamos del inquilino de la portería? No seamos cegatos, miremos a la clasificación y sigamos remando todos en la misma dirección para llegar a junio como un nuevo vecino del edificio de la Primera División.

Mucho móvil y poca gestión

Mucho móvil y poca gestión

El Parlamento de Canarias, ese mismo que hace algunos meses optó por aprobar una subida de los ’raquíticos’ sueldos de sus señorías en tiempos de crisis, sigue en su línea de despilfarrar el dinero a manos llenas. Bueno, en este caso, más bien a orejas y bocas llenas, ya que se prevé que en plazo de dos años se gaste la friolera de 450.000 euros en telefonía móvil, y eso incluyendo que se va a contratar un servicio de tarifa plana (para eso que hablen con Telefónica, concretamente con Eduardo, quien gustosamente les hará la tarifa Zaplana). Y digo yo, ¿ustedes son conscientes del gasto de telefonito que harán sus señorías y personal de confianza en la sede de Teobaldo Power?

Sobre el papel, contando con la presencia de 60 diputados y vamos a añadirles 40 personas más entre asesores, prensa y algún personaje que se me pueda escapar ahora mismo, pongamos que este servicio llegue aproximadamente a un centenar de personas. Si en cada uno de los ejercicios se prevé un gasto cercano a los 225.000 euros, el promedio de gasto que a mí me sale por barba barbilla es de 2.250 euros. Pero, ¿no estamos hablando de la contratación de una tarifa plana? ¿Se puede saber adónde demonios van a llamar los dipuvagos (primos hermanos de los sindivagos)? Uno ha trabajado en diversas empresas de comunicación, de mayor o de menor tamaño y puedo constatar que hay que hacer un número enorme de llamadas a fijos y a móviles y les puedo garantizar que, ni de lejos, se gasta ese pastón. Y no es que esté llamando chorizo a alguien, empero lo cierto es que se trata de un desembolso excesivo, sobre todo cuando las arcas de la economía, la regional en este caso, no están precisamente para grandes dispendios.

Posiblemente, y aquí es donde uno puede ver el truco de lo poco que trabajan nuestros padres de la patria regional, este gasto viene derivado del escaso tiempo que algunos diputados pasan por el hemiciclo. Gran parte de ellos se dedican primordialmente a otras funciones laborales o, en el caso de aquellos con duplicidad de cargos, están más interesados en resolver los problemas de su ayuntamiento o del cabildo de turno. Probablemente, si cortásemos de raíz esta doble o triple dedicación y quien salga elegido para estar en el Parlamento cuatro años sólo tuviera que centrarse en desempeñar esa función de diputado, a buen seguro que no estaríamos necesitando de tanto móvil y tanta tarifa plana.

No es de extrañar, pues, que año tras año, la Cámara autonómica permanezca en los últimos lugares de las instituciones más valoradas por la ciudadanía. La gente de a pie no sabe lo que hacen ahí dentro sus señorías, pero con informaciones como ésta, la del gasto desvergonzado e injustificado en telefonía (por muy móvil y plana que sea la tarifa) resulta lógico y normal inferir el descontento de la población y que, elección tras elección sean más los desencantados y los desertores a la hora de acercarse a las urnas.

 

El Supremo arregla parcialmente el desaguisado educativo

El Supremo arregla parcialmente el desaguisado educativo

El Tribunal Supremo sentenció ayer que los alumnos de primero de Bachillerato no podrán dejar más de tres asignaturas para poder pasar de curso. La decisión viene a darle un golpe sin piedra y palo a la ministra de 'Heducación' (que es lo que venía sobreimpreso en letras de plata cuando tomó la cartera de Ministerio de manos de la ViceVogue), la señora Mercedes Cabrera, quien había propuesto que los estudiantes tendrían derecho a acceder al nivel siguiente con, incluso, cuatro suspensos. Sí, claro, y después, me dirá usted cómo esos chicos y chicas (de nuevo me obliga la Ley de Aído) iban a manejarse al año siguiente. Evidentemente, la calidad de la enseñanza a usted, cómo no podía ser de otra manera, le trae al pairo. Lo que importa es demostrar que los estudiantes van acercándose a la Universidad, aunque sea a costa de que los sufridos catedráticos y doctores de las facultades tengan que mesarse los cabellos al comprobar tanta ineptitud a la hora de plasmar sobre el papel una simple reseña.

Obviamente, la medida adoptada por el Supremo sólo viene a corregir en parte el desaguisado que había cometido el Ministerio de Educación. Y es que se vuelve al sistema de tres materias suspensas. En mis tiempos, algo más de tres lustros (¡cómo pasa el tiempo!) uno no podía pasar de curso con más de dos asignaturas pendientes. De hecho, sé de algún profesor que casi abogaba por dejarle cateada una tercera materia para que, en primer lugar, consolidase mucho mejor el nivel que no había demostrado poder pasar con solvencia y, evidentemente, para no chocarse con un muro al año siguiente. Quien suscribe este artículo, puede dar fe de que el paso de tercero de BUP a COU con las Matemáticas y la Física del curso anterior supuso un sobreesfuerzo brutal. Al final lo saqué todo, Selectividad incluida, pero el machaque mental fue de campeonato, sobre todo en junio. Es como estos equipos de fútbol que juegan la Intertoto o la previa de la Champions. Tener trabajo pendiente del año pretérito, a medio plazo, acaba pasando factura. En los estudios, también.

Por eso, sería conveniente que en ningún nivel educativo, pero mucho menos los que están ya más cercanos al acceso universitario, se permita pasar con más de una o dos materias suspensas. Habrá quien piense que hay casos y casos y que algún alumno puede tener un mal año, por distintos motivos, y que al siguiente puede redimirse. Ya, pero la ley no puede hacerse a la medida individual, además, en ese supuesto, ya actuaría de oficio el propio centro, que valoraría la conveniencia o no de hacer una excepción, sobre todo si hablamos de estudiantes brillantes que, por enfermedad, se han perdido gran parte del curso, pero tienen dotes sobradas para sacar adelante todas las materias.

Es necesario y primordial, por tanto, que desde el Ministerio de Educación se vuelva a un nivel de exigencia lo suficientemente fuerte para que, en primer lugar, los estudiantes sepan que no se puede vagear durante ocho meses y luego, con un poco de suerte, sacar un cinco pelado, y, lo segundo y quizá más importante, para preparnos adecuadamente y que podamos ser competitivos en el seno de la Unión Europea. No tenemos que conformarnos con el hecho de que los estudiantes de otros países acaben ocupando puestos de trabajo en España por estar mejor formados, sino que hay que ser ambiciosos y pensar que nuestros alumnos pueden competir en las mismas condiciones y terminar desempeñando funciones laborales en cualquier país de la UE. La ministra Cabrera, sin embargo, sigue con sus ensoñaciones y piensa que con EpC, Educación para la Ciudadanía, todos nuestros problemas formativos están resueltos. Hombre, mientras sea para formar parte de los casi cuatro millones de desempleados...no habrá que estrujarse excesivamente el cerebro.

 

 

El peligro de las casas de apuestas deportivas

El peligro de las casas de apuestas deportivas

Hace ya algunas semanas que había escrito sobre el peligro que estaba conllevando la proliferación de las casas de apuestas deportivas a través de internet. Respetando, como no podía ser de otra manera, la presunción de inocencia de estas empresas, lo que da ciertas sospechas de que no todo el trigo limpio es lo que ha hecho una de estas empresas, Expekt, que ha ingresado por adelantado el dinero apostado, y su consiguiente ganancia, a los clientes que daban como ganador de la presente liga española al Barcelona. La ventaja de doce puntos, con prácticamente toda una vuelta por jugar, le pareció a los responsables de esta empresa una diferencia tan abismal que pensaban que nada podría ya cambiar. Sin embargo, el terror se ha apoderado de ellos al ver como el Real Madrid, en tres partidos, recortaba esa distancia en ocho puntos hasta quedarse en cuatro. Bueno, cierto es que este fin de semana habrán respirado un poco al ver como de nuevo el Barsa cobraba dos puntos más de ventaja, 63 por los 57 del Real Madrid.

Este ejemplo, que puede parecer nimio, anecdótico, deja al descubierto que no estamos ante un negocio fiable. ¿Qué garantías existen para los apostantes madridistas de poder cobrar su dinero en el caso de que finalmente ganasen la Liga? ¿Se les pagará religiosamente o, de repente, esta casa de apuestas, radicada generalmente fuera de España y en algún paraíso fiscal, desaparece del mapa, se evapora y los clientes se quedan a verlas venir? Hay que ser serios y poner una legislación al respecto. Es muy sencillo jugar con dinero de plástico, simples números en la pantalla de un ordenador, pero que, al fin y al cabo, van a parar a una cuenta en vaya a saber usted dónde y no tiene plena seguridad de que vaya a recuperarlo, y menos aún que le abonen las ganancias.

Por el bien del deporte, reitero, hay que legislar sobre estas casas de apuestas deportivas on line. Sabemos perfectamente lo que ha sucedido en otros países, con amaños más o menos disimulados, pero que al final acabn aflorando a la superficie. Se han conocido casos de tenistas, de equipos de fútbol que han amañado resultados o, incluso, apostado por cuestiones que están en las opciones a elegir y que van desde darle dos sets de ventaja a un tenista escasamente conocido o, por ejemplo, retrasar a propósito la consecución de un campeonato. Y no estamos hablando de que quienes cometen estos fraudes se llevan unos pocos euros al bolsillo. De eso nada, consiguen una buena tajada económica, incluso a veces en connivencia con algunas casas de apuestas. Esperemos que no pase en España, pero no podemos quedarnos al albur de los buenos propósitos y de un simple "seremos buenos". Hay que prevenir antes que curar.

Candelaria, una verdadera apuesta por el transporte público

Candelaria, una verdadera apuesta por el transporte público

El Ayuntamiento de Candelaria pondrá en marcha dentro de una semana un novedoso sistema de taxis compartidos y cuyo coste no superará al gasto que se puede venir haciendo en guagua con un bono, 95 céntimos. Sin duda, la idea impulsada por el Consistorio sureño supone una clara apuesta por el transporte público, puesto que se verá mejorada la movilidad de los vecinos del municipio, que tendrán la posibilidad de elegir al mismo precio si tomar la guagua o desplazarse con más rapidez en un taxi en el que cabrán, entiendo, cuatro o cinco pasajeros, amén del conductor.

Hay que aplaudir desde estas líneas la propuesta impulsada por el alcalde de la localidad mariana, José Gumersindo García. En líneas generales, a los políticos se les suele llenar la boca de palabras grandilocuentes cuando se refieren a la apuesta por el transporte colectivo. Se trata de una cuestión muy manida en tiempos de elecciones, incluso vemos a muchos de nuestros gobernantes subir en la guagua o en el tranvía, pero al final ninguno es capaz de dejar su coche oficial y tampoco ponen al frente de Titsa o de Metropolitano, en el caso de Tenerife, a gerentes que sepan amoldarse a las necesidades de los usuarios. Por eso, insisto, hay que alabar la idea impulsa por Sindo, que ha sido capaz de ver una necesidad real y ponerla en marcha a la mayor brevedad posible.

La Villa de Candelaria ha dado con este paso un golpe de efecto importantísimo para que otros ayuntamientos copien la idea. Tengo entendido que en Arona, hace ya algún tiempo, se ha hablado de aplicar un modelo similar, pero, de momento, todo queda en un debate y en una confrontación de ideas que, queridos lectores (y lectoras, que sino se me enfada la Aído), supone seguir mareando la perdiz de manera innecesaria. Los que usamos con cierta frecuencia el transporte público vemos que no siempre se atienden nuestras demandas con la misma celeridad. Es más, con la entrada en funcionamiento del tranvía, Titsa está pensando en recortar líneas y frecuencias entre Santa Cruz y La Laguna, máxime cuando se inaugure para el 30 de mayo la línea 2 entre los barrios de La Cuesta y Tíncer. Ya puestos a entrar en esa reducción de guaguas, habría que pensar en el modelo impulsado por el municipio de Candelaria y aplicarlo urgentemente en la zona metropolitana, pero me da que ni Cabildo ni ayuntamientos de esta parte de la isla están por la labor de favorecer al pasajero. No es de extrañar, por tanto, que al final sean muchos los ciudadanos que acaben por coger su vehículo, aun a riesgo de tener que perder un tiempo valioso en la búsqueda de estacionamiento.

Uno, que suele ir con frecuencia por Madrid, siente envidia sana a la hora de ver como el Ayuntamiento de la Villa y Corte y la Comunidad Autónoma han sabido trabajar codo con codo para organizar un sistema de transporte que es la envidia europea. Aquí no se trata de quitar líneas de guaguas adonde ya llegue el metro. De eso nada. Se trata de ofrecer un servicio público de garantías y de la mayor calidad puesto que los ciudadanos pagan religiosamente unos impuestos carísimos y, miren ustedes, al menos hay que devolver una gestión impoluta. En transporte colectivo, Madrid está a la cabeza de muchas capitales europeas. No digo que tengamos que copiar al pie de la letra todo, pero al menos si pensar un poco más en los pasajeros de aquí.

Los equipos despilfarran el dinero televisivo

Los equipos despilfarran el dinero televisivo

El fútbol español, que hasta la fecha parecía ser inmune a los ciclos económicos decadentes, empieza a hacer mella en las grandes entidades. Una de las más importantes, el Valencia, se encuentra al borde de la desaparición por una pésima planificación de sus dirigentes. Las obras de su nuevo estadio se han paralizado por impagos a las empresas ejecutoras y, lo peor incluso, es que tampoco se halla a comprador que abone los 300 millones de euros para adquirir lo que sería el solar del actual Mestalla. Vamos, que al final, para poder subsistir, los che van a tener que malvender a sus mejores jugadores, Villa, Silva, Mata...y que empiecen a rezar en la capital del Turia para no sufrir un descenso a Segunda, ya que para tapar el agujero económico, el club se tendrá que descapitalizar deportivamente y eso, tarde o temprano, se paga en el terreno de juego.

Lo que le está sucediendo al Valencia es una cuestión que, tarde o temprano, le va a pasar a otros equipos que no tengan visión de futuro y se gasten dinero a espuertas. Los contratos televisivos, un gran maná para los equipos, no ha sido administrados de igual manera por todas las entidades. Por ejemplo, el Real Madrid, con la presidencia del ínclito Ramón Calderón, se ha gastado en los últimos años un pastizal en jugadores que, salvo honrosas excepciones, no han dado la talla. La razón de ese dispendio, una fuerte suma por parte del operador audiovisual de turno. El problema es que, normalmente, pagan todo el dinero por adelantado y luego, cuando queda aún la mitad del contrato por cumplir, llegan los lamentos y se trata de renegociar el contrato suscrito, sobre todo también porque otras televisiones se meten de por medio con jugosas ofertas para intentar que el equipo de campanillas rompa su vinculación con el otro operador a cambio de más dinero.

Posiblemente, si alguien ha sabido hacer maravillas con el dinero de la televisión ha sido el lenguaraz presidente del Sevilla, José María del Nido. Supo negociar extraordinarias condiciones y, encima, se suma que su club lleva una década practicando una política de austeridad que le ha dado unos resultados extraordinarios. Cinco ejemplos claros, apenas se gastó cuatro euros locos en jugadores como Baptista, Alves o Keita, amén de Reyes y Ramos, procedentes de la cantera. Y a esos cinco futbolistas los vendió por una millonada al Madrid (3) y al Barcelona (2). El cuadro hispalense, después de bajar a Segunda en el año 2000, supo quitarse a deportistas super y sobrevalorados, los empaquetó por lo equivalente hoy a 18 millones de euros y motó una plantilla que le costó alrededor de 360.000 y así ha ido progresando. El problema es que los milagros tienen un precio y no todos los años se puede competir de tú a tú con los grandes imperios madridista y barcelonista.

Quitando el caso del Sevilla, al menos dentro de los llamados grandes, no hay más clubes que apliquen esa política de ingreso cuatro y sólo gasto dos. El Osasuna o el Numancia, dentro de los modestos, son de los pocos equipos que también se manejan en esos parámetros de no hacer locuras y de aprovechar inteligentemente el dinero de las televisiones, sobre todo porque a ellos no les pagan los pastizales que reciben los todopoderosos de nuestra Liga.

¿Abortarán las hijas de Zapatero a los 16?

¿Abortarán las hijas de Zapatero a los 16?

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, por fin convenció a su presidente, José Luis Rodríguez Zparo, para que se dé vía libre a que las féminas de 16 años puedan abortar libremente durante las primeras 14 semanas de la gestación y, además, sin que tengan que tener el consentimiento de su familia. Sí señora (o señorita), toda una ley que los españoles estábamos esperando, dado que no tenemos más problemas en este santo país. Me imagino, digo yo, que será para evitar que traigamos al mundo más parados, porque al paso que vamos, cada día es más complicado encontrar a una persona que tenga empleo. Vamos, que ya ni las matronas van a tener trabajo y los paritorios, en la misma secuencia, quedarán clausurados como las viejas minas asturianas y leonesas.

Pero a lo que iba, ¿de verdad piensa este Gobierno que está haciendo un bien a estas niñas? ¿por qué no se estruja mejor el cerebro para evitar, precisamente, que se tengan que producir esas situaciones de embarazos no deseados? Uno, que igual está chapado un tanto a la antigua, considera que todo esto está ocurriendo por el excesivo y abusivo libertinaje que se ha instalado en nuestra juventud, al menos una parte importante de ella. El sexo se ha banalizado de tal manera que cualquier adolescente lo entiende como un juego más, una diversión que pone al mismo nivel que agarrarse una cogorza de padre y muy señor mío o fumarse unos porros. No se distingue, no se le da el más mínimo valor a una experiencia que debería ser única e irrepetible. ¡Qué va, todo lo contrario! De todos es conocido que las grandes fiestas, verbenas, carnavales, etcétera son la excusa ideal para revolcarse en la primera esquina o seto del parque que se encuentre para dar rienda suelta a las más bajas pasiones y luego, a los nueve meses, si te he visto, no me acuerdo.

Alguien podría replicarme que las autoridades sanitarias ofrecen no sólo asesoramiento, sino que también reparten sin coste alguno preservativos y, en algunas comunidades, la píldora del día después sin necesidad de tener que dar explicaciones. Se prescribe y a otra cosa, mariposa. Pero es que no es eso. Le estamos dando a nuestros jóvenes la oportunidad de que actúen sin pensar en las consecuencias. ¿Qué precauciones van a tomar ahora esas parejas prematuras si saben perfectamente que con 16 años pueden abortar libremente? Créanme, ninguna. No se van a parar mínimamente en considerar las consecuencias. Disfrutarán del sexo como quien va al cine y luego, si hay que borrar algo, pues nada, se le dirá a los solícitos padres que va a acompañar a una amiga a comprar un vestido, cuando en realidad irá a una clínica para evitar que el bombo empiece a notarse.

Verdaderamente, lo que no sé si las hijas de Zapatero, en el caso de que se dieran al Living la vida loca, abortarían sin que lo supiera su padre. Es más, estoy plenamente convencido de que no tendrían la libertad de movimientos que tienen otros jóvenes en este país. Lo cómodo para el presidente es af(p)oyar este tipo de leyes que no le reportan nada positivo a los ciudadanos, pero al parecer Zpinocho actúa como la Segunda cadena de Televisión Española, que sólo se centra en las minorías. Así nos va.

 

Vascongadas, un difícil encaje de bolillos

Vascongadas, un difícil encaje de bolillos

El líder de los socialistas vascos, el ínclito Francisco López, Patxi para los amigos, se ha quitado definitivamente la careta y ha demostrado ante la opinión pública que su obsesión única es la de gobernar en las Vascongadas al precio que sea, aunque no haya ganado las elecciones. El camarada López considera que el PNV no puede perpetuarse en el poder por los siglos de los siglos y que hace falta un cambio en el Ejecutivo. Sí, por supuesto, añado yo, pero, por el momento, la voluntad del pueblo ha sido la de darle la mayoría simple a los nacionalistas. Otra cosa distinta es que aunemos y juntemos las voluntades llamadas constitucionalistas. Entonces, sí que se produce una mayoría absoluta, pero la aritmética política poco o nada tiene que ver con la matemática. En la primera hay que hacer muchos más encajes de bolillos y tragarse demasiados sapos.

Como señalé en un artículo anterior, quien tiene la llave de la gobernabilidad en la Comunidad Autónoma Vasca es el Partido Popular, dado que descarto, inicialmente, una alianza entre el PNV y el PSOE, puesto que ha quedado demostrado que ambos líderes ambicionan ser los jefes del Gobierno regional y no creo que funcione una fórmula de time-sharing, dos años Ibarretxe y los otros dos el señor López. Los egos son tan enormes que esta opción ni se contempla. Por tanto, la posibilidad más lógica es la de un acuerdo entre socialistas y populares, pero con una serie de condiciones irrenunciables por parte de los primeros, entre las que estarían el dar por cerrada y enterrada cualquier negociación con los etarras, la salida inmediata de las corporaciones de las marcas políticas de ETA (al menos donde PP y PSOE sumasen apoyos suficientes para desalojar a esos hijos de mala madre).

El problema principal para que esta alianza se diese por consumada radica en el Congreso de los Diputados. Zapatero requiere del apoyo del PNV para sacar adelante determinadas leyes y sabe plenamente que si da el visto bueno a López para que firme con Basagoiti el pacto de legislatura autonómica, los nacionalistas vascos van a tumbarle en el hemiciclo cualquier propuesta. Hay quien dice que, en ese caso, los partidos minoritarios de izquierda estarían dispuestos a echarle una mano al PSOE. Sin embargo, ZP teme que ese apoyo incondicional suponga tener que desembolsar más dinero y no están las cuentas como para más dispendios y menos aun la salud de Pedro Solbes, al que le debe dar un patatús cada vez que su jefe le da por entablar acuerdos políticos. Normalmente, acaban siendo de poca política y sí mucha pasta gansa.

La verdad es que sería deseable que imperase la coherencia y se pudiese ofrecer ese cambio de rumbo en el Gobierno vasco, al igual que ha sucedido en otras autonomías. Pero hay que dejar bien claro un aspecto. El PSOE siempre ha hablado de que hay que respetar la lista más votada. Si a eso vamos, el único sitio donde se puede sentir perjudicado es en Canarias. De resto, podemos poner múltiples ejemplos donde los socialistas quedaron segundos y acabaron gobernando, Galicia, Baleares, Madrid y un sinfín de ayuntamientos en toda España. Que estamos ante una oportunidad histórica, indudable, pero que entonces también hay que ser conscientes de que ciertas acciones conllevan el ir en contra de lo que se ha cacareado con tanta vehemencia.

Zateparo f..allón

Zateparo f..allón

El presidente del desgobierno de España, el f...allador José Luis Rodríguez Zateparo, digo Zapatero, vuelve a reírse de toda la ciudadanía con el problema del desempleo. Sus optimistas previsiones, una vez más, vuelven a quedar en agua de borrajas antes la implacable realidad de un mercado laboral que lleva cerca de un año dictando sentencia. Las empresas no hacen más que despedir a personal, pero claro, como en la Moncloa no se aplica un ERE interno, pues a ZPinocho y sus mariachis les trae al pairo esta situación de inestabilidad que viven los trabajadores y los desempleados, unos, los primeros, porque no hacen sino estar con un permanente miedo atroz de que en cualquier momento se abra la puerta del despacho del jefe y les dé la consabida carta de despido. Los segundos, los que ya pertenecen a la interminable lista del INEM, porque ven que cada vez va a estar más compleja la empresa de hallar un empleo con tanto competidor en las mismas circunstancias.

Lo que no tiene perdón de Dios es que este hombre, ZPinocho, siga saliendo ante la prensa y no se le caiga, aunque fuera mínimamente, la cara de vergüenza. ¿No fue este el caballero que había afirmado que nuestra economía estaba en la Champions League? ¿No es este el mismo presidente que llamaba antipatriotas a quienes criticaban el mal rumbo que llevaba España desde el punto de vista económico? ¿Y no era éste quien decía que a partir de marzo se iban a crear tropecientos mil puestos de trabajo? Pues nada, el pasado día, coincidiendo con la visita del presidente de Rusia, va el jefe del Ejecutivo y se descuelga con la frase de que ante los datos del paro hay que ir con cautela y que no se pueden hacer previsiones. Es decir, que ya nos podemos poner en el peor de los escenarios, qué duda cabe.

De todas maneras, para ahorrarle el mal trago, el BBVA ya ha anticipado (no la nómina, precisamente) que el año 2009 puede acabar perfectamente con más de cuatro millones de desempleados y que para inicios de 2010 se podría estar hablando de 4,5 millones. Sinceramente, les digo que ahora mismo firmo el análisis realizado por la entidad del señor González. Al ritmo que vamos de destrucción de trabajo en España, podríamos llegar a diciembre del presente ejercicio tocando con las yemas de los dedos los cinco millones, es decir un millón más de lo que predice el centro de estudios del BBVA.

Sea como fuere, lo que no parece de recibo es que, aparte del presidente del Gobierno, que hace tiempo que tendría que haber hecho el petate, sigan en sus puestos los ministros de Trabajo, el señor Corbacho; y el de Economía, el 'envidioso' Pedro Solbes. A este último, la verdad, Zapatero le está haciendo la pascua, ya que no lo pudo decir más claro en su momento, que sentía envidia de la condición de ex ministro de Mariano Fernández Bermejo. Pero nada, parece ser que la carrera de méritos en este Ejecutivo consiste en hacer las cosas rematadamente mal y como al triste de Solbes no le sale una a derechas, pues ZParo le sigue manteniendo en su puesto de trabajo. Y uno puede pensar cómodamente frente a la pantalla lo que son las cosas; si usted comete un error en su oficina, posiblemente le pongan de patitas en la calle, pero si es ministro de Economía y trabaja a las órdenes de Zapatero, da lo mismo, seguro que usted sigue conservando su empleo. Y ahí está Magdalena Álvarez para confirmar este aserto.

Termitas en monopatines

Termitas en monopatines

Santa Cruz de Tenerife, y supongo que otras ciudades también sufrirán esta lacra, se ha visto invadida por una especie nueva de termitas que transitan encima de un artilugio de ruedas que llaman monopatín. Uno, que de pequeño siempre suspiró por tener un chisme de estas características, pero los juiciosos padres le denegaron una y otra vez el capricho (bien que lo agradecieron a la larga mi cabeza y mis rodillas) ve ahora en estos aparatejos un arma de destrucción masiva del mobiliario urbano, además con la sorprendente connivencia del Ayuntamiento capitalino que, por omisión, ha ido dejando que poco a poco sean más los practicantes de este ¿deporte? cuya meta parece radicar en destruir el mayor número de bancos y adoquines posibles.

Por supuesto, no voy a actuar como un Torquemada y mandar a la hoguera a todos aquellos a los que les gusta practicar esta habilidad, pero lo que no se puede tolerar bajo ningún concepto es que se destroce vilmente lo que pagamos todos con nuestros impuestos. Seré meridianamente claro. La moda comenzó en la plaza del Teatro Guimerá. Las tardes y las noches convirtieron ese espacio en un gran recinto para los monopatinadores (algunos más que monos tenían un terrible parecido con los gorilas). El problema, evidentemente, se fue agravando, dado que los viandantes y muchos vecinos de la zona tenían que transitar necesariamente por ahí y, en más de una ocasión, se produjo algún altercado, aderezado además por algún padre de estos modernos y progresistas que defendía el derecho de su vástago a patinar ahí (y de paso a destrozar una plaza pública que luego pagará el resto de los ciudadanos capitalinos).

Casi de forma coetánea, el fenómeno de los monopatinadores se trasladó a la plaza que hay instalada en frente de El Corte Inglés de Tres de Mayo. De hecho, el propio Consistorio le dio carta de naturaleza a ese espacio como lugar de monopatinaje al organizar un certamen de esas características. Por supuesto, si a una ilegalidad se le da carácter de oficialidad, luego no habrá quien saque a estos jovenzuelos (y no tanto) de ese cuadrilátero. Es decir, al final tenemos que un sitio de descanso para quienes salen de comprar de una gran superficie o para acortar el camino y dirigirse al Centro Comercial Tres de Mayo se ha transformado, por la inacción municipal, en el punto de encuentro de estas termitas sobre ruedas. Y díles algo. Pero, por si no tuvieran pocos lugares, ahora también han cogido al asalto una plaza anexa a la avenida Ángel Guimerá, molestando a quienes pasan por ahí y, por qué no decirlo, también a quienes están sentados en las terrazas cercanas, ya que el ruido que emiten con sus terroríficas plataformas móviles resulta insoportable después de varios minutos de matraca.

Por eso, a veces no entiendo ese doble lenguaje que se estila en el Ayuntamiento chicharrero. Se prohíben ciertas prácticas, pero luego son los propios políticos quienes dan carta de naturaleza a las ilegalidades. Lo mismo que ha pasado con lo de los monopatines, ha sucedido en la playa de Las Teresitas. Resulta que se restringió cualquier práctica deportiva que conllevara el uso de pelotas o balones, llevar equipos de música y ponerlos a toda pastilla, siempre en pos del respeto al resto de los bañistas, y luego Consistorio y Cabildo organizan competiciones de fútbol, voley o motos acuáticas, con vallado de parte de la instalación turística y con una molesta música. ¿Me pueden decir ustedes dónde está la coherencia?

Rajoy, no te pongas medallas ajenas

Rajoy, no te pongas medallas ajenas

Mariano Rajoy, a pesar del éxito logrado por su compañero Alberto Núñez Feijoo en Galicia y el buen resultado de Antonio Basagoiti en el País Vasco, donde tiene la clave de la gobernabilidad de esa comunidad autónoma, no puede creerse ahora el rey del mambo y creer que ya todo es un camino de rosas. El líder del Partido Popular debe ser consciente de que la obtención de la presidencia en la terra galega se debe al hartazgo de una población que sólo ha visto en cuatro años que Touriño y Quintana han convertido la región en su finca particular, dando las ayudas y subvenciones a los amiguetes y despreciando por completo al resto de los ciudadanos. En las Vascongadas, los populares han bajado ligeramente, pero con la fortuna de que la desaparición de las listas proetarras han propiciado que, en este momento, sea un partido clave para asegurar un Ejecutivo estable.

La tentación, evidentemente, es la de proyectar estos resultados a escala nacional. A buen seguro que dentro de algunas semanas nos encontraremos con alguna encuesta demoscópica en este sentido. Insisto, no tiene razón de ser que lo que haya sucedido en Galicia, por ejemplo, tenga una repercusión estatal. Son muchos los votantes gallegos que han elegido a Feijoo, reitero, por los desmanes del bipartito, pero no por Rajoy, que no termina de convencer al electorado de la derecha. El gran problema del mandatario actual de los populares es que se muestra excesivamente dócil con el Gobierno de la nación y sólo se ha defendido como gato panzarriba cuando la connivencia ministerial y judicial trataron de arrinconar al PP y provocar un batacazo en las urnas. Al final, Bermejo tuvo que dimitir (voluntaria o forzosamente) y a los conservadores no les ha ido nada mal en las urnas. Pero, recuerdo, no se trata de un cheque en blanco, y mucho menos para un Rajoy al que le sigue faltando pegada.

Ahora Rajoy va a tener una prueba de fuego que superar con lo que suceda en el País Vasco. A priori, no se contempla una opción de gobierno entre el PSOE y el PNV, dado que tanto López como Ibarretxe querrán ser presidentes, el primero porque lo ansía desde que llegó a la secretaría general de los socialistas vascos y el segundo, porque considera que, habiendo ganado las elecciones, no por mayoría absoluta, tiene derecho a ser lehendakari cuatro años más. Por eso, descartando esta alianza, todo pasará por el Partido Popular (amén de UPyD) y desde Génova tendrán que analizar muy detenidamente cualquier opción, incluso la de apoyar puntualmente a un partido, pero sin comprometerse en un pacto. Y es que, tal y como funcionan las cosas de la política en las Vascongadas, resulta bastante sencillo pillarse los dedos. Por eso hay que ir con mucho tiento. Cualquier paso en falso se volverá en contra de los populares. Si uno ha defendido unos principios, debe mantenerlos hasta el final. Y creo que a estas alturas, tanto nacionalistas como socialistas saben perfectamente la línea de actuación de los conservadores. Esperemos que a Rajoy no le dé por hacer alguna de las suyas porque, a buen seguro, le pasarán factura en las siguientes elecciones.

La Primera está más cerca

La Primera está más cerca

El CD Tenerife ofreció el pasado fin de semana una muestra sólida de que la empresa del ascenso a Primera División está más cerca que nunca. La contundente victoria ante el Celta, un rival que, aunque en horas bajas, podía haberse metido en la lucha de ganar en el Heliodoro Rodríguez López, refuerza al cuadro de José Luis Oltra en la segunda plaza, recorta distancias con el líder, el Xerez, y recupera un punto de diferencia con el cuatro clasificado. Ya hay quienes, incluso, comparan a este conjunto con el de Rafa Benítez y dicen que el de ahora es una versión mejorada, que ha ido de menos a más, que está solventando los encuentros con más frescura y que no parece temer a los rivales, aunque incluso le puedan dar sustos de importancia como le sucedió hace unas fechas en casa contra el Elche, con 1-2 mediada la segunda parte y volteo en diez minutos al tanteador, 3-2.

Ahora, la siguiente contienda de los blanquiazules es ante uno de los peores equipos de la competición, el Alicante, penúltimo, aunque con la moral reforzada tras su triunfo en Ipurúa contra el Eíbar. A priori, los tres puntos se vislumbran fácil de conseguir, pero no hay que olvidar que en la Segunda División, sobre todo en las segundas vueltas, los equipos de la parte baja, aunque estén casi sin opciones de salvación, suelen dar lo mejor de sí y amargar, aparte de a los quinielistas, a los rivales que se las prometen muy felices pensando en poder golear a los de abajo. La historia demuestra que no es así, y el propio Tenerife ha sufrido en sus carnes derrotas inesperadas ante formaciones de la zona baja de la Liga. Aún recuerdo en la temporada 88-89, con el conjunto tinerfeño dependiendo de sí mismo como el Burgos, un rival que estaba en los puestos delicados de la clasificación, vino al Heliodoro y derrotó a los pupilos dirigidos entonces por Benito Joanet por 0-1, resultado que, finalmente, nos condujo a jugar la exitosa promoción de ascenso con el Betis.

La ilusión, obviamente, no hay que matarla ni arrinconarla, pero hay que disfrutar en su justa medida. Los blanquiazules están realizando una labor sensacional, con un trabajo serio e impecable y que se pondrá a prueba de aquí a pocas semanas, cuando en el plazo de mes y medio, más o menos, comiencen a llegar las citas importantes y trascendentales. Recordemos que a la isla han de venir la UD Las Palmas y el Xerez como contendientes más complicados, el primero por razones de rivalidad regional y el segundo, obviamente, porque ahora ocupa el liderato. Pero lo realmente crucial se va a jugar lejos del Rodríguez López, ya que los de Oltra han de rendir visita a cuatro campos muy complicados, Vallecas, Anoeta, La Romareda y José Rico Pérez. En la primera vuelta, contra esos cuatro rivales, el Tete sacó siete puntos, que bien pudieron ser algunos más si los arbitrajes, especialmente el día de la Real Sociedad y el Zaragoza, no hubieran sido tan parciales. Ahora, de cara a este segundo envite, hay que ir claramente a por la victoria para quedarse luego en el empate. Ustedes ya me entienden. Sumando de a uno, no te marchas, pero tampoco te recortan y si en una jugada aislada se puede machacar el triunfo, miel sobre hojuelas.

Lo cierto es que el Tenerife está acumulando elogios allá por donde va y es uno de los claros candidatos al ascenso, pero insisto en que hay que seguir en esta línea de cautela. Salvo casos excepcionales, como el temporadón que hizo hace dos años el Valladolid o el ascenso del Atlético de Madrid (2001-2002) pocos conjuntos suben de categoría antes de que queden tres o cuatro jornadas. Así que hay que prepararse para gozar de un equipo que juega al fútbol de maravilla, pero también siendo conscientes de que tarde o temprano nos tocará sufrir. Esperemos, eso sí, que no sea ante el penúltimo de la tabla.

 

 

Triste y surrealista aniversario

Hace hoy, justo un año, que estrenaban hogar. Millones de ilusiones, de nervios, de sensaciones y de incertidumbres se entremezclaban entre una pléyade inmensa de hijos que, recientemente, habían sido adoptados por unos nuevos padres. Los anteriores, por diversos motivos que ahora no vienen al caso, habían ido abandonando a su suerte a todos los vástagos. Sin embargo, los progenitores recién llegados parecían dispuestos a que no les faltase de nada a sus hijos, les subieron incluso la paga, aunque a cambio debían de renunciar a todo su pasado, a toda su historia. Ningún recuerdo de la etapa anterior debía de quedar en pie. Borrón y cuenta nueva. Con más o menos recelo, casi todos aceptaron las normas, salvo los hermanos más mayores que no estaban dispuestos a arrojar por la borda del olvido un montón de experiencias vividas, aunque en las mismas se hubiesen producido algunos sinsabores. Eso les llevó a ser excluidos del núcleo familiar, aunque tiempo después los jueces dictaminaron que debían reintregrase al mismo.

En fin, que hace un año se mudaban a una casa, a todo lujo, en pleno centro de Santa Cruz de Tenerife, con todos los lujos a nuestro alcance. Ya no había que agobiarse como en La Laguna cuando había que ir a un mandado o a otro. Cualquier lugar estaba a tiro de piedra y eso se notaba en una salud menos estresada. De hecho, si algo sobraba, era tiempo para poder dedicárselo al ocio, a pasar el rato tras unas cervezas, disparatar en un concierto o dilapidar las horas en la playa. Eran días, semanas y hasta meses de vinos y rosas. Todo era alegría y cero preocupación.

Sin embargo, como suele pasar en muchas familias, el cariño cegó en exceso a estos padres. Los caprichos satisfechos en los primeros pasos de la convivencia empezaron a generar un agujero en la economía familiar de padre y muy señor mío. Los hermanos, poco a poco, fueron saliendo en busca de otros progenitores, de un hogar más modesto, pero donde al menos imperase la cordura y el buen ambiente familiar. Los que aquí se quedaron pudieron comprobar como, paulatinamente, los roces y las discusiones amargas salían a la superficie. Comenzaron las faltas de respeto mutuas entre padres e hijos, discusiones subidas de tono, desplantes e insultos. Esa fue la tónica del día a día hasta que sin tiempo a que finalizase el año, la familia se resquebrajó por completo. Hijos arremetiendo contra los padres, los hermanos peleados entre sí. Incluso, en más de una ocasión, la policía tuvo que venir a apaciguar unos ánimos cada día más caldeados.

Al final, a la llegada de este aniversario, los pocos hijos que ya quedan en esta residencia, están a la espera de que el juez de familia decrete su salida de estas cuatro paredes e ingresen en un centro de acogida para poder ser instalados, posteriormente, en otro hogar. Desgraciadamente, su caso no es aislado. Más de tres millones esperan su oportunidad de caer en una casa en condiciones. Pero padres así, aunque sean adoptivos, no se encuentran tan fácilmente.

Europa rebaja el orgullo futbolero español

Europa rebaja el orgullo futbolero español

Europa ha dictado sentencia esta semana en lo que se refiere a nuestros equipos de fútbol. Si rematadamente mal en la Liga de Campeones (Champions League que se dice pomposamente), mejor ni hablar en la Copa de la UEFA, donde nuestros únicos supervivientes, Valencia y Deportivo, se han quedado fuera en la primera eliminatoria posterior a la fase de grupos. En el caso de los gallegos, era casi inevitable, dado que habían caído 3-0 en Dinamarca, frente al Aalborg, pero los valencianos no supieron hacer bueno el 1-1 de la ida en Kiev y acabaron claudicando por el valor doble de los goles en campo contrario (2-2) y no es la primera vez que les ha sucedido a los jugadores che en otras temporadas.

Desde luego, el panorama que se presenta para nuestro balompié allende la frontera española resulta más que desesperanzador. Ahora mismo, con los números en la mano, el único club que está en condiciones de pasar de ronda en la primera competición continental es el Barcelona, que se trajo una igualada a uno en Lyon, pero también reza la estadística que nunca derrotó a un cuadro francés en una eliminatoria siendo el resultado de ida de empate. Cierto es que eso es buscarle tres pies al gato y querer ponerle un poco de pimienta al asunto, pero tal y como están las cosas nada sería descartable. Los que sí lo tienen complicado son el Villarreal y el Atlético de Madrid. El primero se topó con un conjunto, el Panathinaikos (1-1 en El Madrigal), que se le atragantó a los grandes de su grupo, Inter de Milán y Werder Bremen. Contra esos equipos mereció perder, pero aprovechó su sólida defensa para contener y, en la primera ocasión, dar el zarpazo. No obstante, los castellonenses son capaces de darle la vuelta a la eliminatoria. Los atléticos, por su parte, tendrán que ganar o empatar a más de dos goles en tierras lusas con el Oporto tras el 2-2 en el Vicente Calderón. A priori, los colchoneros, con una delantera mortífera, tienen argumentos para voltear el trámite. La endeble defensa y el debate sobre el futuro de Agüero ponen, empero, serias dudas sobre el éxito de la empresa rojiblanca.

Y el peor de todos, sobre el papel, es el Real Madrid. Tras el 0-1 en el Santiago Bernabéu, pocos son los que dan por sentada una remontada en Anfield. El Liverpool, con Rafa Benítez a los mandos, logró en la ida lo que se proponía, no encajar un solo gol, pero encima con el premio de conseguir un tanto a favor. Conociendo el estilo táctico del míster red, el choque en Inglaterra será más espeso aun que en Madrid. Eso sí, en cuanto los merengues se abran más, algo que irá sucediendo desde que caigan los minutos y, al menos, no se empate la eliminatoria, el Liverpool será el que chorree al los de Juande Ramos. Con Torres, Gerard y Kuyt, el descosido en la zaga blanca está más que pronosticado a poco que tengan el más mínimo despiste.

Por tanto, más nos vale, en caso de que al final quede constatada la catástrofe, y sea sólo el Barcelona el que queda en pie de los seis representantes que nos quedaban en la Europa futbolística, que ahuequemos el ala y no vayamos presumiendo tanto de que somos la mejor liga del mundo. Ahora, de lo único que podemos sacar pecho es de la Selección, pero nuestros equipos, y ahí están los datos, no están rayando a la altura. ¿Será, curiosamente, porque la base de nuestro combinado nacional está jugando en la liga inglesa? La respuesta se le dejo a ustedes, aunque es obvia, ¿no?

Los ecologistas antiprogreso

Los ecologistas antiprogreso

Canarias, pero muy en especial Tenerife, lleva años sufriendo la lacra de un colectivo de pseudoecologistas que no tiene otra función que frenar todas las obras que se quieren llevar a cabo. Lo cierto, como señalo en el primer renglón, es que la han tomado con los políticos tinerfeños y cualquier trabajo que se quiere realizar acaba ejecutándose con una demora más que considerable, y eso en el caso de que se logren pasar todos los trámites y requisitos que acaban interponiendo en el camini burocrático esta serie de 'amantes de la naturaleza', pero que luego no tienen el más mínimo reparo en ir al monte con sus potentes quads y todoterrenos, destrozando toda la flora que encuentran a su paso.

Todo esto viene a colación por el nuevo 'éxito' que han logrado los miembros de Ben Magec, consiguiendo que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, el TSJC, vuelva a paralizar las obras del futuro puerto industrial de Granadilla puesto que ahora ordena suspender la descatalogación de los sebadales, una especie vegetal de la que, con perdón, seguramente muy pocas personas en la isla sabían de su existencia (biólogos y algún miembro de la familia Wildpret). La verdad es que no entiendo qué intereses están detrás de todas estas zancadillas al progreso de Tenerife, que por ende redundará en el beneficio de todo el Archipiélago. ¿Por qué sólo actúan con vehemencia los ecologistas en esta isla y en otras, Lanzarote o el sur de Gran Canaria, por poner claros ejemplos, se permiten los desmanes urbanísticos derivados del boom turístico?

Algún día puede ser que encontremos la respuesta a esta pasividad en otros puntos de las Islas y, en cambio, que se esté tan pendiente de lo que se hace o se deja de hacer en Tenerife. Lo curioso del caso es que un rotativo que abre a toda plana con la paralización de los trabajos en Granadilla fue el mismo que hace nueve años, en el 2002, optó por silenciar la gran manifestación en contra de la instalación del tendido eléctrico por Vilaflor. ¿Qué ha cambiado ahora? ¿Será que en su consejo de administración les ha dado ahora por las hierbas, sobre todo si son destiladas, y por eso han cogido unas cuantas décimas de fiebre ecologista?

Sea como fuere, lo cierto es que volvemos a sufrir un nuevo frenazo al progreso de Tenerife y de Canarias por la cortedad de miras de unos amigos de los sebadales y líquenes diversos, apoyados, eso sí, por determinados políticos de dudosa catadura moral. Todos somos conscientes de que el Archipiélago es limitado y que el terreno hay que cuidarlo con el máximo mimo, pero tampoco podemos quedarnos anclados en el pasado, en el siglo XVIII. Este puerto resulta esencial para nuestra economía, pero algunos prefieren seguir torpedeando los proyectos que redundan en un mejor futuro para los isleños, entre los que se incluyen, precisamente, ellos mismos. Sin embargo, insisto, les gusta continuar con su farsa y la doble cara. Defensores de la naturaleza de cara a la sociedad y auténticos depredadores de la misma en cuanto llega el domingo y se echan al monte, al igual que hace la cabra.