Blogia

Desde mi escaño

Plantemos cara a los criminales

Plantemos cara a los criminales

España ya tiene un héroe de carne y hueso. Emilio Gutiérrez, un anónimo ciudadano de Lazkao, se ha convertido por méritos propios en un referente para las víctimas del terrorismo en las Vascongadas y en el resto del territorio nacional. Harto de la barbarie de los proetarras y más hastiado aun de tener que soportar a diario las risas más o menos indisimuladas de quienes apoyan sus actos (bien por convencimiento o bien porque no les queda de otra si quieren vivir en paz y en gracia de Otegi) cogió un hacha o una azada y se lió a golpes contra una herriko taberna y destrozó todo lo que le dio tiempo, hasta que llegaron los policías autonómicos vascos a detenerle.

Los partidos políticos, todos, aunque con diversa graduación en el matiz, han condenado en cierta medida la reacción de este ciudadano, alegando que no podemos alabar el diente por diente y ojo por ojo. Claro que no, pero es que durante décadas muchas han sido las víctimas que han tenido que aguantar el papel del Buen Samaritano y han tenido que poner la otra mejilla para que se la rompieran como hicieron con la primera. La clase política vasca, muy especial la representada por el PNV y secundada por los socialistas de Patxi López, ha venido actuando como un árbitro ¿neutral? sin mostrarse excesivamente escandalizada por la violencia de los chicos de la goma 2 y el tiro en la nuca, pero esperando a recoger en forma de votos los frutos que supondría la caída de los partidos de corte etarra, algo que, como se ha podido comprobar elección tras elección es casi una quimera, especialmente porque el propio PNV sabe que si crece en esta convocatoria del 1 de marzo será por los apoyos derivados de Democracia (manda huevos la palabra) 3 millones. Por tanto, Ibarretxe seguirá preso del entorno de ETA.

Personalmente, aplaudo el gesto del anónimo ciudadano señor Gutiérrez, y deseo que lo siga siendo de por vida, aunque tenga que ser por la vía de un cambio de identidad. Cuando una persona tiene que aguantar durante años la altivez de unos conciudadanos que se alían con el matón del barrio y encima se permiten el lujo de jeringarle la casa tras un bombazo, lo lógico es que cualquier persona, por muy tranquila que sea, acabe estallando. Muchos habitantes en la Comunidad Autónoma Vasca son como grandes vasos, capaces de acumular mucha agua, pero las leyes físicas y psicológicas coinciden en que al final tanto el vaso como la paciencia terminan por colmarse y derbordarse. Esto es lo que le ha sucedido a Emilio Gutiérrez, pero lo mismo mañana o pasado le puede pasar a Pepe, Antonio o Patxi. Es cuestión de saber únicamente hasta dónde es capaz de tolerar esta tortura explosiva, a la par que silenciosa, cada ciudadano.

Solbes buscando la salida desesperadamente

Solbes buscando la salida desesperadamente

El presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, lo tiene más que nunca a huevo para darle la carta de despido a su titular de Economía, el ínclito Pedro Solbes, ese que hace sus pronósticos consultando la Bola de Cristal de la Bruja Avería. El otro día, en una conferencia, no tuvo mejor ocurrencia que afirmar que lo que más envidiaba de Mariano Fernández Bermejo es que había dejado de ser ministro. Con esta declaración de intenciones, estimado ZParo, creo que no hay más que hablar de a quien tienes que darle el pasaporte y que coja el puente hacia la jubilación. De paso, añado, seguro que le haces más de un favor a los ciudadanos de este santo país que temen más que nunca la llegada del 2 de marzo y unas cifras del desempleo demoledoras.

La verdad es que hay que reconocer que Solbes no le puede proporcionar a su jefe más pistas sobre su futuro más inmediato. Pero, por favor, si este hombre está pidiendo a gritos que le quiten de la cartera de Economía desde hace más de 15 años (y encima, después de las dos legislaturas peperas, le vuelven a colocar en el potro de la tortura). Zapatero, ya no sólo es una cuestión de que te apiades de quienes tenemos que aguantar situaciones de incertidumbre laboral y fiscal, sino que se trata de una urgencia humanitaria. Con lo bien que estaba este juntacifras en Bruselas, una capital gris, a tono con su manera de ser.

Sinceramente, la confesión de Solbes es un canto al cielo para que ZPinocho realice una remodelación a fondo de su gabinete ministerial. Ya puestos a darle un cambio a Economía, sugeriría que pusiera a Magdalena Álvarez como titular de ese departamento. Lo que nos íbamos a reir. Si en un ministerio como Fomento es incapaz de dar una a derechas (tampoco a izquierdas) y eso que parece más sencillo hablar de puertos, aeropuertos y autopistas, imagínense a esta mujer haciendose un sudoku entre el IPC y la rebaja fiscal. Mejorar, seguro que no mejoraría la economía de España, pero nos iban a dar todos los galardones del festival del humor, sin duda alguna.

Ya en serio, Zapatero tiene que tomarse en serio la frase de Solbes. No está sacada de contexto, fue una respuesta clara y contundente, lo que piensa realmente Solbes, que no sabe de qué manera puede abandonar ese ministerio. Por activa y por pasiva lo ha intentado, pero ZP no se lo ha permitido, sobre todo porque es consciente de que no tiene otro de sus características que sea capaz de defender sin inmutarse lo más mínimo que hoy que la economía va bien, mañana todo lo contrario y pasado ya veremos. Pero en cualquier país mínimamente serio, no lo duden, Solbes hubiese sido cesado en sus funciones de manera fulminante, pero aquí hace falta algo más...cazar sin licencia autonómica, por ejemplo. Y me da que al ministro de Economía no le va precisamente la caza. En todo caso, él se siente más cómodo en el lugar de pieza que hay que abatir.

A Bermejo se le acabó la munición

A Bermejo se le acabó la munición

El chulesco ya ex ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, tuvo que dejar finalmente su cartera debido a las presiones que se estaban recibiendo en Moncloa, pero muy en especial la electoral. Con dos citas dentro de pocos días en Galicia y en las Vascongadas, el PSOE no podía permitirse el lujo de seguir perdiendo votos a chorros. Cierto es que la estrategia inicial era la de mantener al cazador furtivo en su puesto hasta que pasaran los comicios, pero era tal el caudal de escaños que previsiblemente iban a mudar de acera que no ha habido más remedio que adoptar una decisión que Zapatero quería evitar a toda costa.

Bermejo, todo hay que decirlo, ha tenido muy mala suerte (o 'amigos' traicioneros). Con todo lo mal que lo han hecho otros ministros (y ministras), y ahí tenemos a la ineficaz Magdalena Álvarez para ilustrar lo que digo, el caso es que a este buen señor le han cazado con el carrito del helado. Las trampas que tenía preparadas contra unos pobres e indefensos animalitos han sido, al fin y a la postre, las que le han atrapado y sesgado su carrera política de raíz. Su conspiración con el megajuez estrella de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, había sido rentable hasta que se ha descubierto todo el pastel. Sí, se ha conseguido el objetivo que perseguían en el Gobierno y en el PSOE, manchar de m... al Partido Popular. Sin embargo, la factura que ha habido que pagar por ello es excesivamente elevada y el escapista Zapatero no ha tenido más remedio que sacrificar al 'torero' (que es lo que le llamaron a Bermejo sus compañeros de partido en el Congreso de los Diputados cuando se negó en redondo a dimitir).

Desde luego, la apuesta que ha hecho el presidente del desgobierno español resulta más que arriesgada, puesto que se queda sin uno de los escudos más sólidos que tenía. Bueno, cierto es que con la titular de Fomento le basta y le sobra para seguir evitando exponerse a mayores peligros, pero debería hacerse mirar mucho lo que sucede en la cartera de Justicia. Primero fue López Aguilar quien le dio más de un quebradero de cabeza y al que deportó a Canarias tras hacerle el trabajo sucio desde Madrid y destapar varias tramas de supuesta corrupción en el PP de las Islas. Ahora, Bermejo, que tras realizar una labor similar, también es dimitido-cesado en sus funciones, aunque en este caso no por hacer una labor chapucera, sino por ser demasiado indiscreto y dejar al descubierto las connivencias que se traen el Ejecutivo, el PSOE y ciertos jueces, encabezados por el doliente y convaleciente Garzón.

Por supuesto, queridos lectores (y queridas lectoras, que diría la señora Aído) le faltará tiempo al señor Blanco para pedir el cese de todos aquellos miembros del PP que estén o hayan estado implicados en tramas de corrupción. Seguro que el dueño el ático ilegal nos vendrá ahora a dar lecciones de ética política. Y es que con ese apellido, se presta al chiste fácil de blanco y en botella...

Carnaval sí, pero no a cualquier precio

Carnaval sí, pero no a cualquier precio

Santa Cruz de Tenerife se echó a la calle el pasado viernes para celebrar desenfrenadamente la fiesta carnavalera. Diez días de diversión, ahora más que nunca para olvidar esta crisis económica que nos fustiga, pero que también tienen que tener su punto de orden y concierto, porque al final la luz del sol sale para todos, para los más inveterados carnavaleros y para quienes no les gusta tanto el trajín de esta fiesta tan tradicional.

Lo cierto es que ya se han producido las primeras quejas de los ciudadanos por el aspecto que presentaba el pasado domingo la calle Rambla de Pulido. La verdad es que el panorama era de lo más desalentador. Toda la vía parecía haberse convertido en un vertedero improvisado en el que campaban a sus anchas botellas y vasos tanto de plástico como de cristal, papeles, diversos envases de comida, vomitonas. ¿Cuánto dinero se gasta el Cabildo de Tenerife en mantener adecentado el césped del tranvía para que luego aparezca con un aspecto tan lamentable? Estamos de acuerdo que, cuando salen decenas de miles de personas a una fiesta de esta índole, lo normal es que se ensucien algo las calles, pero una cosa es la suciedad normal del paso de la gente y otra bien distinta es la hediondada que queda tras cada sesión.

Otro aspecto que tampoco convence a los vecinos capitalinos es la 'protección' de determinados edificios para evitar que acaben rociados de orín. Nadie niega que hay que preservar nuestros bienes más preciados y que una obra como la realizada por Herzog y De Meuron en la plaza de España requiere un mínimo de vigilancia, dado que siempre hay desertores del arado capaces de cargarse lo primero que encuentren a su paso, pero lo que no se entiende es por qué sí se acordonan con vallas (e incluso doble valla) recintos como el Cabildo, Hacienda, los edificios múltiples, pero las viviendas particulares y bloques quedan al amparo de la buena de Dios.

Si el Ayuntamiento, por ejemplo, habitase muchos más urinarios químicos, posiblemente se reducirían las ganas de ponerse a miccionar contra un muro. Asimismo, también cabría la posibilidad de multar a los infractores, pero en las circunstancias actuales, parece que se dé rienda suelta a poder hacer las necesidades fisiológicas más básicas en la primera esquina no vallada o, incluso en el primer portal que uno encuentre abierto. Desde luego, este es un problema que deberá afrontar el Consistorio santacrucero. Si logró llegar a un consenso con los vecinos de la zona centro respecto a cierta permisividad con los decibelios de los quioscos y carrozas, tampoco puede ser muy difícil poner un cierto orden para que Santa Cruz de Tenerife no sea diez días al año (el tiempo que dura el Carnaval en la calle) una ciudad que despierte a sus ciudadanos con frangancias que no se asemejan, precisamente, a Chanel número 5.

Elecciones urgentes en el Real Madrid

Elecciones urgentes en el Real Madrid

El presidente interino o en funciones del Real Madrid, Vicente Boluda, empieza a pagar caro el hecho de haber cogido el cargo y anunciar que las elecciones, en un principio, no serían hasta el mes de junio, a finales, concretamente. ¿Y por qué entiendo que es un error la decisión adoptada por el mandatario merengue? Muy sencillo. Prácticamente, no tiene libertad de movimientos de cara a la planificación de la temporada que viene. Un ejemplo claro. Hay jugadores que podrían interesar a la entidad de Chamartín, pero no se puede hacer nada, ya que sería hipotecar el futuro para el nuevo presidente (seguramente Florentino Pérez). Con el entrenador, sucede tres cuartos de lo mismo. Juande Ramos, a pesar de sus planteamientos ultradefensivos, parece que poco a poco ha ido convenciendo a una gran parte de la masa social madridista y abogan por renovarle. Sin embargo, es otro punto que no se puede tocar hasta que no se produzcan la cita con las urnas.


Por eso, resulta más que necesario que la asamblea de compromisarios que se celebrará el próximo mes de marzo tratara de forzar por todos los medios la urgencia de la convocatoria de elecciones, que, no obstante, ya no podría ser hasta finales de abril o ya incluso en mayo, según el tiempo establecido en los estatutos. Lo que está claro es que nadie entiende que un equipo que mueve un caudal de millones de euros tan impresionante, siga anquilosado en el pasado, al igual que en su momento le sucedió al Barcelona. De acuerdo que son de las pocas instituciones deportivas en España que aún son propiedad de los socios, que no funcionan como una empresa al uso, pero tal vez habría que modernizar, precisamente, esos estatutos y adaptarlos a una realidad que va cambiando a una velocidad impresionante.


No parece lógico, pues, que el Real Madrid viva una situación tan surrealista y que vuelva a llegar al mes de agosto con la única posibilidad de realizar fichajes de medio pelo y a un coste mayor. De todos es sabido que los fichajes, las grandes decisiones deportivas de la campaña venidera no se toman una vez haya finalizado el presente campeonato, sino que se van cocinando meses antes. Dicen las malas lenguas que el señor Florentino tiene atados a Kaká, Cristiano Ronaldo e incluso a Fernando Torres, amén de Ancelloti como entrenador, ases todos que le conferirían una victoria electoral sin paliativos. Es más, de ser verdad, no habría candidato capaz de arriesgar los seis millones de euros que se requieren como aval para concurrir a la cita con las urnas. Pero, como todo esto no deja de ser un rumor y los socios ya están más que mosqueados con la etapa de Ramón Calderón (prometió oro y sólo dejó despojos) igual no se fían de las promesas de Florentino Pérez. Además, tampoco hay que desechar ese dicho tan castellano que reza que segundas partes nunca fueron buenas.

Rehabilitación paterna y cadena perpetua

Rehabilitación paterna y cadena perpetua

El macabro crimen perpetrado en Sevilla, y como tuvo como víctima a la joven Marta del Castillo, no puede quedar impune bajo ningún concepto. Con el Codigo Penal en la mano, el autor (o autores) debe cumplir lo máximo establecido en la ley, pero además evitando cualquier tipo de rebaja en la condena. Pudrirse, por desgracia, no se va a pudrir y al final acabará saliendo del presidio dentro de 15 o de 20 años, pero el tiempo que esté metido entre barrotes que lo sufra en su máxima intensidad.

Seguramente, habrá quienes crean que ese no es el camino, que así no se reintegra en la sociedad a un joven que ha cometido este brutal y macabro asesinato, pero la cuestión real es cómo se puede rehabilitar a esos padres que han perdido a una hija de la manera más cruel que se pueda imaginar. ¿Acaso creen que ese padre, esa madre, toda la familia, podrán olvidar en algún momento de sus vidas lo que ha sucedido? Nunca. No hay tratamiento psicológico que pueda hacer más llevadero este atroz suceso. Quizá, sólo el tiempo actúe como un bálsamo, pero bastará con raspar ligeramente para que a esas buenas personas le afloren de nuevo todos esos dolorosos recuerdos.

Esta muerte violenta viene a recordarnos lo que sucedió hace un año, con la cruenta desaparición y posterior asesinato de Mari Luz Cortés, en Huelva. Desde entonces, sus padres, muy especial Juan José Cortés, se han recorrido España de punta a cabo para recoger firmas y forzar al Gobierno a que cambie la legislación para este tipo de casos, es decir, que se instaure la cadena perpetua. No puede ser que matar en este país salga tan barato, ya sean atentados terroristas, pedófilos o ex parejas dominadas por los celos. En estos y en otros supuestos, el autor debe saber perfectamente que el peso de la ley será implacable y que no tendrá más salida que pudrirse de por vida en una cárcel, sin posibilidad además de acogerse a beneficios de reducción de condena.

Habrá también quien piense que, de seguir así, acabaremos como algunos estados de los Estados Unidos, implantando la silla eléctrica o una inyección letal y que, puestos a seguir con el razonamiento, también podríamos entalegar y matar a gente inocente. Desde luego, obviamente, todo es posible, pero cuando existen pruebas más que evidentes que un joven le ha arrebatado la vida a una chica por puro capricho, lo mejor es que ese tipo de especímenes no vea nunca más la luz de la calle. Convenimos en que ese correctivo no servirá para resucitar a la víctima (ni aunque a los padres les paguen todo el oro del mundo), pero al menos se evitará que esa alimaña pueda perpetrar otro crimen. De todas maneras, todo esto es especular y, cuando se trata de que legislen los políticos...todo puede pasar (y no para bien, precisamente).

Funcionarios mediotínticos

Funcionarios mediotínticos

Los funcionarios en España, no todos, porque cualquier generalización acarrearía tremendas injusticias, se han convertido en una casta que se considera asimisma intocable. Es sacar su concurso-oposición y creerse los reyes del mambo, los amos del mundo y mucho ojito con cabrearles, que amenazan al pobre ciudadano con complicarle el trámite más sencillo. Pero es que, aparte de tener un empleo asegurado de por vida, algunos piensan que nadie puede controlarles en sus idas y sus venidas de los centros oficiales. Incluso, hay quienes llegan a pensar que la cafetería o el bar es su oficina verdadera y que por la otra pasan cuando Dios les da a entender (los ateos, ni eso). Son los llamados funcionarios mediotínticos, con los que cualquier razonamiento con ellos equivale a hablar en sanscrito con la mula Francis.

Toda esta perorata que les he soltado viene a colocación por el hecho acaecido hace unos días en el Cabildo de Tenerife, donde uno o varios empleados públicos no han tenido mejor ocurrencia que cargarse tres de las seis máquinas que se habían instalado en la Corporación insular para registrar las entradas y salidas de sus trabajadores. La propuesta de habilitar estos aparatos había partido, muy acertadamente, por parte de la directora de Recursos Humanos, Rosa Baena, la cual tiene un disgusto y un empute de campeonato, dado que no son maneras de expresar la contrariedad por parte de un grupo de funcionarios. Lo cierto es que estos mecanismos estaban todavía en período de prueba y, al parecer, el coste de su reparación y/o reposición no va a suponer un pico importante para las arcas del Cabildo...pero no se trata de minimizar este hecho, que de por sí resulta bastante grave.

Les guste o no, los funcionarios cobran del dinero de los contribuyentes y, por tanto, deben un respeto a quien les está pagando. Es erróneo que piensen que Gobierno estatal, regional, cabildos o ayuntamientos les paguen. Digamos que las corporaciones tienen que distribuir a cada capítulo el dinero que reciben de los impuestos, pero pagamos nosotros, los ciudadanos, y eso implica que si el funcionario tiene que estar en su mesa de atención al público de 8 de la mañana a 3 de la tarde, pues no le queda de otra. Sin embargo, a determinados servidores públicos del Cabildo de Tenerife no les ha gustado la idea de las maquinitas controladoras y se han cargado la mitad. Los sindivagos (digo sindicatos), cómo no, tenían que salir a colación para criticar la medida autoritaria de la señora Baena. Claro, ¿cómo no van a hacer piña los holgazanes entre sí?  Esperemos, no obstante, que el atentado contra la propiedad haya podido quedar registrado por alguna cámara de seguridad y el o los responsables paguen de su propio bolsillo el daño causado, así como una ejemplar suspensión de empleo y sueldo. Si no saben respetar lo que sale de los impuestos de todos los tinerfeños, mejor que se dediquen a otros menesteres.

Justicia anquilosada

Justicia anquilosada

Tomando la otra tarde un café en el Delicias con mi amigo Máximo Medina, nos pusimos a debatir sobre la famosa huelga de los jueces. En principio, pensé que nos íbamos a enzarzar en un debate sobre las razones o no que tienen los togados para coger una jornada de paro y reivindicar mejoras cuantitativas, pero sobre todo cualitativas, a la hora de ejecutar sus funciones. Sin embargo, mi emisor-receptor me hizo caer en la cuenta de un aspecto fundamental y, dándole vueltas, me dije, ¿por qué no? Se trata, ni más ni menos, que del anquilosamiento tecnológico al que está sometido la Justicia, que parece que estemos ante un sistema que no haya evolucionado desde los Reyes Católicos.

Desde luego, mi amigo tiene toda la razón. ¡Vaya pérdida de tiempo que resulta hoy en día emprender cualquier trámite judicial! Para un juicio nimio, entre papeles para aquí y documentos para allá, se puede demorar el proceso semanas, cuando no meses. Asegura, y con mucho tino, por cierto, que a los sucesivos gobiernos que ha habido en este país, sean de un signo o de otro, no les interesa agilizar el sistema, sino todo lo contrario, que los procesos se alarguen en el tiempo y así, con un poco de suerte, que prescriban. No hay más que ver los líos en los que suelen andar metidos determinados políticos. ¿Cuántos de ellos se han librado finalmente de ser juzgados por tal o cual caso de corrupción?

Si hoy en día, prosigue mi alter ego, todo está informatizado, se compra y se paga por internet, todas las facturas se pueden consultar en la red de redes, reservamos viajes, concertamos la cita para el médico o para Hacienda, ¿por qué la Justicia vive en una era muy diferente a la del resto de la sociedad? Porque interesa, me recalca Máximo, de otra manera ya se habrían puesto las pilas. Además, ¿cuántos funcionarios tendrían que irse a la calle si se informatizara todo como es debido y las comunicaciones llegasen a las partes por correo electrónico o por sms? Supongo que bastantes. Por eso tampoco conviene simplificar al máximo los procesos.

En definitiva, el gran problema de la Justicia en España es que no hacemos sino construir más y más palacios, meter una tonga de funcionarios en los mismos, pero luego, a la hora de poder consultar expedientes, eso de de hacerlo por internet es como escribir de viajar a la luna o al centro de la Tierra en tiempos de Julio Verne. Una utopía, aunque tiempo después se ha podido realizar, al menos lo de llegar hasta la luna.

El Vía Crucis de Solbes

El Vía Crucis de Solbes

El presidente del desgobierno de España, Zapinocho-ZParo, va a tener que hacer una visita urgente al Vaticano y hablar con el Papa Benedicto XVI para ver de qué manera se puede canonizar a su ministro de Economía, Pedro Solbes, alias míster dormilina. Lo de este hombre con las cuentas es de traca. Cada dos meses (y creo que exagero) se ve forzado a cambiar sus previsiones. Resulta que en febrero de 2008, es decir, hace justo un año, en el debate que mantuvo con Manuel Pizarro, sostenía el titular de la cartera económica y candidato a repetir en ella que no había que ser pesimista con el panorama que se avecinaba. De hecho, tampoco hay que irse muy lejos para recordar la sentencia de Zapatero, que quienes criticaban la economía española eran antipatriotas y que los del PP no eran más que profetas de la catástrofe.

Sin embargo, después de las elecciones, con una victoria más o menos holgada de los socialistas, empezaron los problemas. Los famosos 400 euros del ala (yo sólo he visto la mitad, dicho sea de paso) supusieron el primer quebradero de cabeza de Solbes, que ya vio en mayo que eso iba a suponer un desajuste en los cálculos presupuestarios. Y luego, ya metidos en otoño, empezaron a vendernos la burra de que los primeros meses de 2009 serían terroríficos, pero que en el segundo semestre íbamos a ir como un tiro y este país saldría de la crisis. Ya en diciembre, ese optimismo se fue diluyendo como un azucarillo en un vaso de agua y se posponía la recuperación al 2010. Y, hete aquí, que a falta prácticamente de un año, salió míster dormilina a anunciarnos lacónicamente que, seguramente, tampoco tendremos recuperación el próximo ejercicio porque han aparecido una serie de factores que impiden hace previsiones en clave positiva.

Pero, independientemente del desaguidado económico al que nos han conducido los señores Solbes y Zapatero, no me digan que no es para que canonicen al ministro de Economía. Hay que tener un valor a prueba de bombas para no haberse tirado por un puente o ahorcarse del palo mayor con tantos cambios en tan pocos meses. Oigan, que es que en menos de un año ha habido que rehacer las previsiones varias veces y aquí nadie dimite. Perdón, el presidente es quien no deja el cargo, pero tampoco permite que el resto lo haga. Estoy plenamente convencido de que su titular de Economía hace tiempo que hubiese querido dejar el cargo, pero entonces ZP no tendría escudo de defensa. Por esta razón, Benedicto, canoniza ya a este hombre, que al final se va a morir de tanto ansiolítico que tiene que mandarse cada vez que va al Congreso y tiene que modificar los número. Lo dicho, un auténtico Vía Crucis.

El tiro por la culata

El tiro por la culata

El ministro de Justicia, el señor Mariano Fernández Bermejo, no tuvo más remedio que reconocer, aunque fuera a la defensiva, la inoportunidad de haber estado en una cacería a principios de este mes. Eso sí, ha tenido que dar marcha atrás cuando las pruebas sobre su presencia en esa finca, donde también estaba, curiosamente, el juez Baltasar Garzón, eran más que evidentes y ya no podía despachar con argumentos huecos a los periodistas que, acto tras acto, le preguntaban en las diferentes comparecencias públicas.

De todas maneras, muy en la línea de los ministros socialistas de negar la mayor, Bermejo insiste en que este hecho sólo ha sido inoportuno por la casual coincidencia en el mismo campo de tiro con Garzón, pero que nunca mantuvieron conversaciones relevantes y mucho menos sobre la trama del presunta corrupción en el Partido Popular. Sin embargo, por mucho que insista el titular de la cartera de Justicia, no cuela que se haya encontrado fortuitamente con el juez estrella de la Audiencia Nacional y menos aún que tampoco se hablase de la operación contra los populares.

Nadie puede creer en las palabras de Fernández Bermejo porque, en primer lugar, trató de negar en todo momento su estancia o, cuando menos, intentó quitarle toda la importancia del mundo. Después, cuando ya se vio pillado, con testimonios orales y gráficos, ha querido justificar que él es un cazador con largos años de experiencia y que había pagado religiosamente los 1.000 euros de vellón por participar en la cacería y que lo del siguiente día se trató de una invitación del dueño de la finca y que él aceptó por no hacer un feo.

La conclusión de todo, demostrada la pillada y que el tiro le ha salido por la culata al señor ministro, es que se trata de un montaje del Partido Popular, una cortina de humo para intentar desviar la atención por el presunto caso de corrupción destapado por Garzón. Pues se equivoca usted de punto a punto, señor Bermejo. En el PP se han habilitado todos los mecanismos necesarios para depurar responsabilidades y echar a los chorizos, pero lo que se está reclamando es la imparcialidad que debe tener un juez, y ésta puede ser nula cuando se dejan a medias determinados asuntos para irse a pegar unos tiros a una finca. De eso se trata, señor ministro. No hay cortinas de humo.

El 'Prestige' reflota de nuevo

El 'Prestige' reflota de nuevo

El presidente del desgobierno de España, José Luis Rodríguez ZParo, estuvo el pasado fin de semana en tierras gallegas y, a falta de ideas, ha vuelto a sacar una vez más la carta del 'Prestige', por si acaso sigue teniendo efecto entre el electorado y se logra reeditar la pinza entre el PSOE y el Bloque Nacionalista Gallego. Resulta más que evidente que el jefe del Ejecutivo estatal tiene menos luces que las bombillas que nos quiere endosar el ministro Sebastián y, por ello, tiene que recurrir a la hemeroteca (como si aún estuviera a flote el chapapote en las playas de Galicia).

De todas maneras, la estrategia ya está demasiado vista. Cuando no hay ideas, no hay una propuesta sólida que presentar a los ciudadanos, lo normal es recurrir a los errores del rival, si es que lo del 'Prestige' es imputable a una administración o a un partido político concreto, puesto que tampoco nadie tiene la culpa de que un barco se parta en dos delante de tu costa, pero lo que no es de recibo es machacar una y otra vez con un asunto que, a los pocos meses, quedó más que solucionado, con los percebeiros satisfechos de haber recibido las ayudas y con unas costas limpias en un tiempo récord.

Pero da lo mismo, para los amantes de la memoria histérica lo recurrente es seguir instalados en el pasado más negro, ya sea de la época de Aznar o de Franco. Meter miedo en el cuerpo es el plan preconcebido por este presidente por accidente. Porque, puestos a hablar de chapapote, lo suyo con la economía sí que es una marea negra y que además nos amenaza con ahogarnos en la más honda de las indigencias. Pero no, eso no toca hablarlo en Galicia, al igual que los desmanes de su presidente regional, el ínclito Touriño, el mismo que despilfarra cientos de miles de euros en tunear despachos, adquirir mobiliario carísimo o disponer de una amplia flota de coches oficiales (casi a uno por día de la semana). Ante todo esto, la solución es reflotar el 'Prestige'. Y si cuela, cuela.

El PSOE justifica a Chávez

El PSOE justifica a Chávez

La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, no ha mostrado el más mínimo reparo a la hora de ponerse de parte del Gorila Rojo cuando sus secuaces decidieron poner en el primer avión que saliera de Venezuela al eurodiputado Luis Herrero. La desvergüenza de los socialistas cuando se trata de juzgar los desmanes de las dictaduras caribeñas comienza a tener síntomas verdaderamente preocupantes. Al parecer, prefieren que se pisoteen los derechos de los compatriotas antes que echarle arrojo y denunciar enérgicamente los atentados reales y morales de estos sátrapas bananeros.

Independientemente de si el señor Herrero estaba en Caracas como observador internacional o no estuviese en calidad de tal, lo cierto es que un personaje como Chávez sólo admite la reverencia a su persona y que sus gobernados se humillen ante él. Cualquier insubordinación, por nimia que sea ésta, puede deparar en la cárcel o, como le ha pasado al político español, con la expulsión del país. No osbtante, Luis Herrero no ha querido hacer de este episodio una causa que le convierta en mártir. Todo lo contrario, asegura, y tiene toda la razón, que lo suyo no ha dejado de ser una anécdota para todo el sufrimiento que deben padecer millones de venezolanos a diario. Al igual que también le asiste la razón cuando señala que tarde o temprano el Gorila Rojo tendrá su merecido. Eso esperamos, sin duda.

Pero, insisto, a mí me preocupa sobremanera la actitud de un partido democrático como el PSOE cuando hay que sancionar y condenar comportamientos como el de Hugo Chávez. De acuerdo que el Gobierno, por un lado, hace el paripé de pedir explicaciones, pero luego es el propio partido en el poder quien tilda a Herrero de imprudente y que no se puede ir a insultar a casa ajena. Lo gracioso es que el presidente de la pomposa República Bolivariana de Venezuela lleva años vejando a todo aquel que se le cruza por medio y no pasa absolutamente nada. Es más, como diría Juan Fernando López Aguilar, aquí, las gracietas del dictador caribeño, alumno aventajado de Fidel Castro, el PSOE las aplaude con las orejas, sobre todo si es contra alguien de la derecha.

En fin, bien harían los socialistas en hacerse mirar ese tic de cierta fascinación por los regímenes totalitarios. España, se supone, es una nación que respeta las normas democráticas, pero cuando se le ríen los disparates a dictaduras como la cubana, la venezolana o la marroquí estamos más cerca de convertirnos en un nuevo paraíso caribeño, pero no precisamente para que vengan los turistas a visitarnos.

Chávez, ese gran tirano

Chávez, ese gran tirano

Los hermanos Fidel y Raúl Castro deben de estar hondamente preocupados porque su cetro de dictadorzuelos del Caribe pueden perderlo dentro de poco tiempo. Su alumno más aventajado en estas lides de pasarse los derechos humanos por el arco del triunfo, Hugo Chávez, a la sazón presidente de la pomposa República Bolivariana de Venezuela, está dispuesto a perpetrar este domingo un golpe de estado avalado desde las urnas. Lo cierto es que se lleva a referéndum una propuesta que, de salir adelante, permitirá a este tiranosaurio permanecer en el Palacio de Miraflores todo el tiempo que le venga en gana. Obviamente, como dirían los inigualables Cruz y Raya, respetos al máximo lo que elija el pueblo, pero el problema, añado yo, no es lo que decidan los ciudadanos, sino los sistemas más o menos delictivos que usan el personaje y sus sicarios para que salga el resultado que les conviene.

No obstante, el gorila rojo no debe estar muy seguro de que la consulta le sea favorable y, lo primero que ha hecho, es expulsar al eurodiputado del Partido Popular Luis Herrero quien, en calidad de observador internacional, había acudido para el seguimiento de la jornada electoral y comprobar in situ que todo iba transcurriendo por los cauces de la normalidad. Sin embargo, Chávez ha actuado como un portero de discoteca y ha expulsado al político del país en el primer avión que saliera del país, concretamente a Sao Paulo. Los motivos, sencillos, que ha criticado el funcionamiento 'democrático' del país. Vamos, todo un ejemplo de transparencia frente a la comunidad internacional y, de paso, advertir al resto de emisarios que se abstengan de efectuar la más mínima reclamación o, igual, corren la misma o peor suerte que el señor Herrero.

La verdad, y a mí me importa cuatro pimientos, es que el gorila rojo muestra una enfermiza aversión hacia todo aquel que ponga en tela de juicio su gestión y, lo primero que suele hacer, es expulsar de Venezuela a quienes se atrevan a tamaña felonía. Incluso, también trata de negarles la entrada a quienes le hayan puesto de vuelta y media mucho antes de pisar territorio bolivariano. Pues mire, por mí me pueden denegar la entrada en naciones como la suya. Mientras existan dictadores como usted, tengo un amplio abanico de lugares por conocer. En fin, esperemos que se le atragante su referéndum y que el pueblo venezolano le acabe dando a usted una patada (ficticia, claro está) en salva sea la parte. Y parodiando al Rey, ¿por qué no se marcha? 

La Liga no es para el Real Madrid

La Liga no es para el Real Madrid

El presidente accidental del Real Madrid, don Vicente Boluda, ha actuado hasta la fecha con una corrección y una discrección que quedan fuera de toda duda. Tampoco era complejo mejorar lo que había, sobre todo porque la etapa del señor Ramón Calderón ha sido una de las más convulsas en la historia de la casa merengue, especialmente en las últimas semanas, después de todos los tejemanejes de la asamblea de socios compromisarios.

Sin embargo, parece que el cargo, aunque sea únicamente por unos meses, acaba produciendo en quien lo ocupa una especia de mal de altura y las declaraciones efectuadas por Boluda sobre la posibilidad más que real de que se pueden recortar los doce puntos de desventaja con el Barcelona son, cuando menos, un riesgo innecesario, sobre todo porque estamos ya en la segunda vuelta y, sin las cuentas no me fallan, tan sólo restan 16 partidos, 48 puntos en litigio. Un tramo muy corto para reducir tamaña distancia.

Podemos estar de acuerdo, por qué no, que el presidente interino del Real Madrid debe vender ilusión, pero no utopías, y creer que se puede ganar la Liga a estas alturas de competición es, poco más o menos, una locura. Hace dos temporadas, con Capello de técnico, se consiguió una auténtica hombrada al arrebatarle el campeonato al conjunto blaugrana tras meses de desatinos en el campo. La salida de dos zampabollos como Cassano y Ronaldo, unido a una concienciación inusual en una plantilla, sumado además a una debacle inexplicable en el cuadro de Rijkaard, supusieron que se le diera la vuelta a la tortilla desde la entidad del Santiago Bernabéu. Y eso que casi lo gafa Calderón con una celebración a destiempo en Zaragoza.

Ahora se está en una perspectiva similar, pero con varios matices. Por lo pronto, el Madrid ha cambiado de técnico, los fichajes realizados, sobre todo Huntelaar y Faubert, están por demostrar que valen para este equipo. Luego hay que ver las debilidades del rival, el Barcelona. O empieza a padecer un virus devastador, o nadie cree que a los muchachos de Guardiola se les pueda escapar la Liga. Bien haría el señor Boluda en vender optimismo en la Champions donde, a pesar del nivel del resto de competidores, una mala noche puede arruinar al más pintado. Y el Real Madrid ya demostró en las ediciones de 1.998 y 2.000 que es capaz de doblegar a los entonces vigentes campeones de Europa, Borussia Dortmund y Manchester United, amén de otros clásicos como Bayern de Munich (semifinales del 2.000) o Juventus (en la final de la Séptima). De todas maneras, como diría el gran maestro Boskov, fútbol es fútbol.

Las Teresitas, una oportunidad perdida

Las Teresitas, una oportunidad perdida

Santa Cruz de Tenerife lleva décadas desperdiciando un espacio de gran atractivo turístico como es la playa de Las Teresitas, un espacio medio natural, medio artificial, puesto que la arena que existe en la actualidad ha tenido que traerse de otros lugares. Pero, evidentemente, el objeto de mi diatriba no tiene nada que ver con esos granitos amarillos o claros, sino con los años que se llevan de lucha judicial sobre el frente y si se construye o se deja de construir en ese espacio. Desde luego, en cualquier punto de la costa española donde nos vieran discutiendo por este aspecto se estarían matando de la risa o muriéndose de la perplejidad, sobre todo porque en otros lugares de características muy similares ya se encontró la fórmula mágica de compatibilizar este espacio natural con el desarrollo económico que produce el turismo.

Vamos a ver, dejando de lado las cruzadas legales que existen en torno a la ordenación y lo que se pretende hacer en Las Teresitas, lo único que es real a fecha de hoy es que los santracruceros, los tinerfeños, los canarios y quienes nos visitan se encuentran con una playa capitalina que carece de la más mínima conservación. Estamos de acuerdo que no se ha convertido en un estercolero porque se la mantiene ligeramente aseada, pero sólo es un lavado de cara. Pero carece de todo lo que debe tener un recinto de estas características, un paseo marítimo, unos locales adecuados donde poder disfrutar de la brisa marina, pero sin entorpecer el caminar de los playistas y, por qué no, de alguna instalación hotelera de cierta categoría, pero siempre con respeto al entorno natural y sin caer en las golfadas urbanísticas que se han visto en la costa andaluza, con hoteles invadiendo descaradamente la arena y que luego, con lo 'rápida' que va la Justicia, se demoran años para derruir esas moles.

Uno va al sur de Tenerife, a Las Américas o a Los Cristianos y encuentra playas más o menos cuidadas con locales de restauración y alojativos, con paseos modernos o en Las Palmas de Gran Canaria, con una instalación incrustada en plena ciudad, donde también abundan hoteles y cafeterías. De acuerdo que en ambos casos citados no se trata de espacios con gran valor natural, pero es que tampoco reclamo que en Las Teresitas construyan un gran Manhattan urbanístico, pero sí un lugar donde los turistas puedan ir y disfrutar del baño y del ocio. Seguimos perdiendo oportunidades de hacer de esta ciudad un centro turístico más de Canarias, ya no sólo por la dejadez con la que se está actuando en la playa, sino también por el abandono que lleva sufriendo la ciudad desde hace décadas, pero eso ya es harina de otro costal y hoy, como diría un avezado político, no toca.

Menuda cara la de la patronal

Menuda cara la de la patronal

La patronal en España, con la connivencia del Banco de España, y al ritmo que vamos apuesto que también acaban sumándose los sindicatos, sigue emperrada en abaratar el despido hasta cotas inimaginables. Eso de los 45 días por año trabajado no le convence y pretende que salga adelante la medida de que el tope se quede en los 20 días, y dos piedras, añado yo. Como diría muy atinadamente don Lewis Rogers, es tremendo que lo que nunca sucedió con Franco, para quien el trabajador era sagrado y ninguno de sus derechos se podía vulnerar por parte del empresario, resulta que ahora llegan estos yuppies advenedizos y plantean una reducción de nuestras prestaciones que quedaría en habas más que contadas.

Dese luego, personajes como Gerardo Díaz Ferrán, mandamás de la CEOE, sobran en este país, sobre todo cuando van contra la base productiva, el empleado. Lo gracioso es que dentro de la gran confederación del empresariado nacional ha habido algún que otro dirigente que, proponiendo ese abaratamiento del despido, cuando ha tenido que salir de su ocupación, el finiquito reclamado no era de 20 días, sino de 45. Es decir, que manejan con maestría eso de la doble vara de medir.

Y a todas éstas, ¿qué hace el Gobierno de España? Pues nada. Está a verlas venir, como los sindivagos (digo sindicatos). Por cosas menores, al PP le montaron una buena el 20 de junio de 2002, el famoso decretazo, y que acabó con el cese-dimisión del actual alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio, como ministro de Trabajo. Pero como quien gobierna en estos momentos es un partido de izquierdas y tiene comiendo de su mano a las organizaciones sindicales, no toca organizar ninguna movilización. Es que ni se les pasa por la cabeza.

Por eso, no es de extrañar que sean los ciudadanos de a pie quienes tengan que salir a la palestra y organizar actos como el del próximo sábado en la plaza de Colón, en Madrid, para solicitar que se mande a mudar el señor ZParo. De paso, recomiendo, que también lo hagan los ministros y los secretarios generales de unos sindivagos que están únicamente a la sopa boba. Con este panorama, normal que la patronal esté encantada. Ahora puede mangonear todo lo que no pudo hacer en tiempos del Generalísimo, entre otras razones, insisto, porque el trabajador era una pieza sagrada y vital para que la economía del país prosperase.

 

Garzón y Bermejo, ¡menuda cacería!

Garzón y Bermejo, ¡menuda cacería!

La frase dicha ya hace algunos años por el ya ex alcalde de Jerez de la Frontera, el polémico Pedro Pacheco, esa de que la Justicia es un cachondeo, cobra especial relevancia tras la cacería que realizaron conjuntamente el ministro del ramo, Mariano Fernández Bermejo y el megajuez estrella de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. Ya es lo que nos faltaba por ver en este bendito país, la connivencia entre el Gobierno y el ala judicial, aunque conociendo al puñetero (por el remate de las mangas, of course) personaje togado, capaz de pasar y salir continuamente al y del lado oscuro, nada resulta ya extraño.

No obstante, lo que resulta surrealista es que teniendo abierto un megasumario contra el Partido Popular, el señor Garzón opte por pirarse todo un fin de semana a una finca jienense, en compañía del ministro Bermejo y otros veinte altos cargos, mientras mantiene y retiene a una serie de personas incomunicadas hasta su vuelta. ¿Esto es de nación seria o de república bananera? La respuesta, creo yo, es bastante sencilla.

Asimismo, es bastante curioso que cada vez que se acercan unas elecciones, sean del rango que sean, de repente saltan a la primera plana una serie de escándalos que, casualidades de la vida, sólo perjudican al Partido Popular, con el agravante de que no se le da la oportunidad de la presunción de inocencia, sino que ya se actúa preventivamente y, si luego no hay pruebas concluyentes, pues se ahueca el ala, pero no hay consecuencias para quienes instruyen las dilengencias.

Pero más allá de lo que pase en este sumario abierto contra el PP, lo que no es de recibo es que juez y parte se vayan juntos. ¿En qué lugar queda la independencia de los jueces cuando el ministro se apunta a un sarao de esta clase? Va totalmente contra natura, pero claro, lo que nunca se debió permitir es que Garzón, en las listas del PSOE en 1993, volviera tiempo después a la carrera judicial. Primero, porque podría ir contra los socialistas, segundo, porque habiendo estado con estos, también podría actuar en la dirección contraria e ir contra el resto de adversarios políticos y tercero, porque la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo. Pero el togado puñetero o puñetero togado no tiene reparos a la hora de mostrar sus inclinaciones políticas. Seguro que éste no va a la huelga.

La coherencia imperó en Ciudadanos de Santa Cruz

La coherencia imperó en Ciudadanos de Santa Cruz

Ciudadanos de Santa Cruz, el partido de los señores Guillermo Guigou y Ángel Isidro Guimerá, ofreció el pasado lunes por la noche una muestra de que aún pueden quedar atisbos de coherencia dentro de la clase política española. Finalmente, el comité local decidió rechazar de plano la integración en ese gobierno de concentración que, hábilmente, había ofrecido al resto de formaciones el alcalde capitalino, Miguel Zerolo. Desde luego, sorprende la medida adoptada por esta fuerza, dado que horas antes se había defenestrado a la secretaria del grupo, Odalys Padrón, quien acusó a los mandamases de Ciudadanos de haberse vendido. Algo así entenderían los miembros del comité, que abortaron el ingreso en ese gran pacto municipal ofrecido por el primer edil, aunque la vuelta de la señora Padrón no está tan claro, ya que a nadie le gusta que le llamen vendido (aunque evidencias existían para tal sentencia).

Lo cierto es que la trayectoria política de Guigou y Guimerá, que de por sí ya lleva tiempo encaminada por una vía estrecha, hubiese sufrido un corte bastante profundo si, encima, hubiesen aceptado la oferta de Zerolo. Pero no porque su propuesta fuera tramposa (que en parte sí lo es, ya que pretende darle la boleta a su socio, el incombustible e inagotable Ángel Llanos), sino porque nadie del partido entendería que después de montar la campaña con el machango de Pinocho y su famoso ’Yo cumplo’, en referencia a los supuestos líos judiciales del alcalde (algo, por cierto, que hay que demostrar aún en los tribunales, por más que le pese a Juan Fernando López Aguilar), al final los jefes se aliasen con el líder al que han estado poniendo de vuelta y media durante la campaña y en los casi dos años que ya llevamos de legislatura.

De verdad, aunque ni comulgo ni comparto los preceptos de Ciudadanos de Santa Cruz, por una vez estoy de acuerdo en que ha imperado la coherencia en una formación política y que resultaría reconfortante que esto fuese así siempre, aunque desgraciadamente, cuando hay mucho dinero y poder de por medio, no suele ser la norma habitual.

El Heliodoro, siempre así

El Heliodoro, siempre así

El CD Tenerife parece haber cogido férreamente la racha triunfal que le pueda llevar a Primera División tras varios años de amarga permanencia en Segunda, donde no ha hecho sino acumular sinsabores desde que cayera en la categoría de plata en mayo de 2002. Desde entonces, nunca el cuadro tinerfeño ha saboreado las mieles de permanecer en puestos de ascenso a estas alturas de competición. Cierto es que aún queda todo un mundo por disputarse, pero es que echando la vista atrás, es como para estar satisfechos con la labor culminada hasta la fecha. Falta, eso sí, el remate definitivo.

Obviamente, el técnico, José Luis Oltra, va a ser el primero en bajar a sus jugadores de la nube en la que se hayan instalados junto a una afición blanquiazul que ya hace sus cábalas y dónde podría materializarse el salto a la élite del fútbol español. El entrenador y sus pupilos hacen bien en salir a la palestra continuamente para afirmar que no hay nada hecho, que todavía queda mucho trecho y que la pugna va a ser encarnizada (y a fe que así será, sobre todo teniendo en cuenta como está la liga en estos momentos). De puertas hacia adentro, seguro que hay un optimismo moderado y eso ayuda mucho más que cualquier refuerzo invernal.

Pero, independientemente de la prudencia que se debe mantener desde el Callejón del Combate, los seguidores si tienen carta blanca para expresar abiertamente sus esperanzas de subir a Primera. Y ello pasa, indefectiblemente, por mostrar en todos los choques que quedan un apoyo como el del domingo ante el Eibar. La mejor entrada de toda la temporada y, a este paso, es posible que los llenos esté casi asegurados de aquí hasta el final del torneo. De acuerdo que la trayectoria invita a ir al Heliodoro, pero no menos cierto es que este mismo equipo apenas ha llegado a convocar a poco más de 10.000 espectadores. Y no me vale el argumento de la crisis económica. Lo que pasa es que en esta tierra, desgraciadamente y como sucede en otros lares, siempre apostamos a caballo ganador, Y ya se sabe que para alcanzar el cielo, antes hay que sufrir en la tierra...o en el infierno.

Los ciudadanos harán lo que no hace el PP

Los ciudadanos harán lo que no hace el PP

El próximo 14 de febrero, en la plaza de Colón de Madrid, los ciudadanos van a hacerle a Zapinocho un regalo muy especial, una concentración para pedir que se marche de la poltrona de la Moncloa, que deje paso a otro dirigente más válido y que presente medidas de verdad para combatir una crisis que, pese a ser mundial, parece que nos afecta con mayor virulencia en nuestra nación, pero con una pasividad desesperante por parte de quienes han de poner solución a los problemas.

Lo que sí parece triste es que haya tenido que ser un grupo de ciudadanos anónimos los que tengan que moverse y hacer el trabajo que, en buena lid, le correspondería al principal partido de la oposición, el PP, pero últimamente su líder está únicamente para ayudar al Gobierno, a no hacerle sangre en éste y otros asuntos. Vamos, de todos es sabido que un Ejecutivo, sea del color que sea, no es responsable de la destrucción diaria de 7.000 puestos de trabajo. Es lo normal, vamos que sí. Es que es indignante que ZParo hable de oportunidades laborales en este contexto, pero no menos vergonzante es que el líder de la oposición, el señor Rajoy, se esconda y no dé la cara como debe ser. Cierto es que algunos dirigentes populares acudirán a esta cita, pero quienes debían estar ahí dando el callo son los líderes nacionales, para empezar el propio Mariano, al que algunos ya llaman Marianico, 'El corto', por lo poco que le queda para salir de Génova 13.

Obviamente, no esperen una gran difusión de esta gran concentración, salvo en reducidos medios como Intereconomía, Cope, Popular Tv, La Razón, El Mundo y ABC. El resto, especialmente los públicos, o no darán cuenta de la misma o tratarán de manipular la realidad, algo que suelen hacer con bastante frecuencia. Pero, independientemente de este obstáculo mediático, creo que el boca a boca está funcionando a la perfección y ojalá se pase del medio millón de personas que le digan claramente a Zapatero que se debe marchar (junto con sus deplorables ministros) y, al mismo tiempo, hacerle saber a Rajoy que tampoco se desea un líder de la oposición acomodaticio, que viva del trabajo de desgaste de los demás. No descarten que, con todo este follón, haya ciudadanos que se constituyan en formación política y tengan el arrojo necesario para presentarse a unos comicios y le coman el terreno a los populares. Merecido se lo tendrían, por maricomplejines.