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Desde mi escaño

Curiosa detención

Curiosa detención

Voy a ser irreverente. Bueno, la verdad es que casi siempre lo he sido en mis artículos y a estas alturas no parece que nadie sea capaz de cambiarme. ¿No les parece a ustedes, cuando menos, curiosa la operación Galgo en la que han sido detenidas varias personas vinculadas al mundo del deporte, entre ellas la campeona del Mundo de los 3.000 metros obstáculos, Marta Domínguez? Justo en medio de la intervención parlamentaria de Zapatero en el Congreso a cuenta del caos aéreo y cuando se exime a Otegi de un delito de exaltación del terrorismo, llega la Guardia Civil y empieza a practicar detenciones a troche y moche, una vez más, además, dejando por los suelos el principio de presunción de inocencia?

Por supuesto, siempre estaré a favor del juego limpio y de que nadie haga trampas en el deporte (como tampoco me gusta que nadie las haga en el resto de ámbitos). Dicen que a la atleta palentina se la detiene no por haber consumido sustancias que le hubiesen mejorado el rendimiento, sino que se dedicaba a suministrar ese doping a otros atletas. No lo sé, lo desconozco y es menester que la Justicia actué implacablemente contra esta deportista o contra cualquiera que haya traspasado los límites de la legalidad.

Sin embargo, me gusta ir más allá de las cosas y creo que hay un trasfondo en toda esta historia. Desprende un olor peor que el del túmulo más putrefacto. No entiendo que se haga toda una parafernalia para determinados colectivos y, en cambio, haya tanto silencio mediático con la detención de los terroristas o de aquellos menores que han causado la muerte de una joven cuyo cuerpo, dicho sea de paso, no ha sido hallado aún después de casi dos años. De vergüenza.

En el caso de la atleta palentina concurren dos hechos ineludibles. El primero, que es una más que afamada atleta, y el segundo, casi más importante de cara al aspecto mediático, que ha ejercido funciones de concejal en el PP de Palencia. Ya saldrá la progresía a vincular un aspecto con el otro, como siempre, insisto, saltándose el principio de presunción de inocencia.

Y es que ya está muy visto el Gobierno de ZP y sus tentáculos de la seguridad policial. En cuanto hay algún follón que perjudica en demasía a los intereses del PSOE, rápidamente se aceleran determinadas operaciones. Es mucha la coincidencia que la intervención de Zapatero en el Congreso de los Diputados y la liberación de Otegi queden en un segundo plano con estas detenciones deportivas. Independientemente de que puedan tener su motivación, cuando menos sorprende que alguien se haya sacado este conejo de la chistera.

SCE: Sexo como empleo

SCE: Sexo como empleo

¿Quieren unas dotes de surrealismo mágico o sexual? Uno las ha encontrado leyendo a los compañeros de El Digital de Canarias, el rotativo on line de Félix Rojas, con la noticia de una mujer que rechazó la asistencia a un curso del Servicio Canario de Empleo porque, entre sus labores, amén de los niños, hacer determinadas domésticas, etcétera, tenía que, pásmense ustedes, hacerle el sexo oral a su esposo. Sí, puede parecer broma, pero nada de eso. Sólo le faltó a los entrevistadores del SCE que entendieron sus motivos decirle a la susodicha que “con tu pan te lo comas (o te la comas)”.

Las excusas que suelen proporcionarse por parte de personas desempleadas para evitar la realización de algunos cursos de formación suelen ser ilimitadas, pero siempre dentro de unos parámetros que entran en los márgenes de la normalidad. Desde los que no tienen con quién dejar a los chiquillos, al que tiene un familiar al borde de la tumba, el que precisamente ese día tiene un examen o el recurrente gripazo. Todos son motivos que, de mejor o peor manera, cuelan ante una administración que no está para ulteriores comprobaciones. A no ser que cobres, claro. Entonces, con percepción de por medio, el sentido arácnido de los responsables de Empleo suele activarse automáticamente.

Pero volviendo al caso de esta señora, me sorprende la tranquilidad con la que se dirigió a sus interlocutores. Desde luego, es para nota o para premio porque entre las miles de excusas que a mí se me ocurrirían para escaquearme de un curso aburrido, no estaría precisamente el que le tuviera que hacer el sexo oral a mi pareja. Vamos, no entiendo mucho de horarios y de cuándo el asunto se pone más o menos interesante, aunque algunos sexólogos dicen que por la mañana la cosa, después del relajo nocturno, está en posición de firmes y a punto de caramelo, pero el caso es que hay que echarle mucho valor o no tener un gramo de vergüenza social o de pudor para poner como pretexto que lo primero es lo primero y que antes que nada al marido le tiene que pasar el plumero.

De todas maneras, poniéndole un carácter serio al hecho, es verdad que no es de recibo que ese motivo, por muy sorprendente e hilarante que sea, suponga una exención a la obligación que tiene una persona con su progreso laboral. Quizá, qué quieren que les diga, habría que ver si estamos ante un caso de malos tratos porque, realmente, no se me pasa por la cabeza que alguien responda así a la hora de rechazar un curso formativo. A no ser que esta persona sea una verdadera desvergonzada y encima consiga que los del SCE también se chupen otra cosa…el dedo.

Cabezonada blanquiazul

Cabezonada blanquiazul

La cabezonada o cabezonería del CD Tenerife le ha llevado ahora (cuando se están escribiendo estas líneas) a la situación de tener que llegar a un acuerdo imposible con el Granada para la disputa del partido aplazado por la deserción masiva de los controladores aéreos. Cierto es, según cuenta el jefe de Deportes de Cope Tenerife, Guillermo García, que el vuelo que debía haber trasladado a los andaluces hasta la isla llegó con un ligero retraso, pero con tiempo más que de sobra para que el rival descansara y jugar sin problemas a las cinco del domingo. Pero claro, tal y como estaba el panorama (y que el Granada no podía meterse en una patera), lo lógico era su suspensión para esa fecha.

Lo que ya no se entiende, en cambio, es que desde el Callejón del Combate se negasen en redondo a que el encuentro se disputase el día 6 o el 8, ambos festivos. Posiblemente, estábamos ante las dos mejores fechas para no alterar en demasía los planes de unos y de otros. Ahora, en cambio, los granadinos no quieren jugar en determinado miércoles de enero para no tener que afrontar tres salidas consecutivas y a los blanquiazules les viene mal la fecha del 5 de enero, por mor del acto de la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente al Heliodoro y porque dos miércoles después se estaría hablando de la cita previa ante la UD Las Palmas, el gran clásico.

Es evidente que, de no haber entendimiento entre las partes, serán los entes pertinentes los que tomen la decisión final, pero en ningún aficionado blanquiazul con dos dedos de frente cabe en su cerebro que el Tenerife haya dejado escapar una oportunidad como dos festivos seguidos para haber celebrado el choque ante los granadinos y, de paso, haber podido llegar al fin de semana próximo con la nada desdeñable perspectiva de estar fuera de los puestos de descenso.

Aquí, desde luego, han fallado demasiadas cosas. Es verdad que el sábado, al menos hasta el mediodía, la probabilidad de que partiera un avión en España era tan reducida como encontrar a Bin Laden haciendo macramé, pero no menos cierto es que el conflicto se fue medio solventando y no hubiese estado de más una intentona por parte del rival del CD Tenerife de poder tomar el vuelo que ya tenían reservado a la isla. Evidentemente, al final entre la Liga de Fútbol Profesional y la Real Federación Española se encargaron de formar el taco y dejarlo todo patas arriba.

Eso sí, resulta cuando menos curioso que en un deporte tan profesionalizado, al menos en las dos primeras divisiones, no haya activado un protocolo para solventar sobre la marcha situaciones de este calado. Y es que no sólo hay que fijarse en lo que respecta a los equipos, sino también a unos aficionados a los que se les ha faltado el respeto, primero desde los organismos deportivos y luego, por una cabezonada de Concepción, desde la propia entidad blanquiazul.

Zarrías y Rubalcaba, los 'Zetapetados'

Zarrías y Rubalcaba, los 'Zetapetados'

Imagínense por un momento que ustedes son cualquiera de los integrantes del Consejo de Ministros y están reunidos de urgencia el viernes en la noche o el sábado en la mañana para tratar el tema de los controladores. Cuando se encuentran en el fragor de la discusión entra por la puerta el mentalista Anthony Blake y en un abrir y cerrar de ojos encuentran la solución. ¿Y cuál? Dirán ustedes. Fácil, que la culpa de todo la tiene el contubernio judeo-masónico del PP que sabía lo que iba a pasar y por eso Rajoy se fue a Lanzarote a tumbarse en la hamaca para disfrutar del desaguisado.

De hecho, hay datos fidedignos que así lo acreditan. El nivel de zumbamiento con el que salieron respectivamente los señores Rubalcaba y Gaspar Zarrías en sus ruedas de prensa sólo es equiparable a que alguien, una especie de parapsicólogo les hiciese una sorbida de seso tan brutal que, por supuesto, tuvieron que comparecer ante la opinión pública en un estado de shock profundo, pero dejando claro que toda la responsabilidad era de un PP que tenía datos de primera mano.

Aparte, la persona que estuvo dentro de ese Consejo de Ministros y ejecutó la terapia también logró otro efecto contundente, el de la amnesia. Este Gobierno pareció olvidar por arte de birlibirloque que hace apenas unos meses la capital de España, Madrid, vivió unas jornadas surrealistas con la brutal huelga del Metro. Por aquel entonces salía la ViceVogue para echar balones fuera y decir que la crisis la tenía que solucionar Esperanza Aguirre y, por supuesto, riéndose a mandíbula batiente el ministro del Conceto, digo de Fomento, Pepiño Blanco.

Y es que el doble rasero del PSOE no precisa de mentalistas (ni creo que haya habido ninguno en el Consejo de Ministros extraordinario). Los socialistas lo llevan perfectamente implantado en su genoma. Para Zapatero era más divertido estar en la oposición porque podía tirarse a la calle detrás de la pancarta o promover algaradas propagandísticas como las del 13 de marzo de 2004, fechas en las que aún no nos habíamos recuperado del mayor atentado terrorista y el gran conspirador del Estado, Alfredo Pérez Rubalcaba, el hoy ministro del Interior (la zorra cuidando del gallinero), dedicándose al envío masivo de mensajes y hablando de que nos merecíamos un gobierno que no dijera mentiras. Es verdad, el Ejecutivo de ZP no dice mentiras, se las inventa directamente y en cantidades industriales.

Esperemos que este episodio de los controladores le pase factura definitivamente a un Ejecutivo inepto, inútil, improvisador, mentiroso y que no respeta los derechos sociales más elementales. Y fíjense que estoy casi convencido de que a los jetaduras de los controladores tampoco les va a pasar nada a pesar de haber puesto España patas arriba con la anuencia de un Gobierno que tuvo la ‘habilidad’ de recortarles derechos salariales en el inicio del puente. ZP ya ha demostrado que tiene una capacidad para arrugarse digna del mejor acordeón (y encima siempre dando la nota).

La papanatas carrillense

La papanatas carrillense

Génova 13, es decir la cúpula del Partido Popular, debería no sólo de sancionar disciplinariamente, sino echar de la formación a la portavoz que tienen en el Ayuntamiento de Gijón, a doña Pilar Fernández Pardo (y a todos sus concejales), por apoyar la moción en la que se considera a Santiago Carrillo, el asesino convicto de Paracuellos, hijo predilecto de la ciudad asturiana. No este enclave podía llegar a menos ni el comunista de las manos ensangrentadas a más, pero lo que menos podíamos esperar los demócratas convencidos es que los populares secundasen esta medida. Demencial y espero que el sosainas de Mariano Rajoy dé un sonoro puñetazo sobre la mesa. Esto, bajo ningún concepto, se puede tolerar.

Carrillo es el criminal con más fortuna del planeta. A pesar de los crímenes reconocidos, el matarife paracuellense goza de un estatus privilegiado. La progresía de este país, políticos y artistas de medio pelo y subvención completa, le ha dado mil y un homenajes, se han retirado estatuas ecuestres de Franco para que este comunista se corriese de gusto, le han otorgado reconocimientos Honoris Causa, le permiten que se cisque una y otra vez en la mitad democrática de España sin que nadie le llame al orden y encima va la tonta del haba del PP gijonés y apoya que le den el título de hijo predilecto. Es para miccionar y, ya saben, no echar gota.

Uno pensaba que la tontería de pastelear con gente chunga y nada recomendable se limitaba a Fraga y sus devaneos con los Castro de toda la vida. Las relaciones entre la dictadura habanera y el canciller gallego tampoco eran nada recomendables. Cierto es que casi se circunscribían a modo de anécdota porque que el dirigente histórico de la derecha española está más para allá que para acá, pero desde luego no era una imagen nada edificante. Ahora, en cambio, que una persona de la vitalidad de la señora Fernández se preste a un juego como el de dar carta de naturaleza a ese nombramiento al asesino de Carrillo (a cambio de concederle a Rodrigo Rato el título de hijo adoptivo) es, cuando menos, para hacérselo mirar en profundidad.

De siempre, tanto el malogrado Antonio Herrero, como Federico Jiménez Losantos, han mantenido una teoría que es perfectamente válida, la del maricomplejines. La derecha, al menos la que representa el Partido Popular, no logra quitarse de encima ciertos complejos, ciertas trabas mentales y ya es hora de que los conservadores se pongan a la altura de sus compañeros europeos. No es de recibo que se mantengan estas actitudes tan serviles. Queda muy bien como cuento almibarado y bíblico lo de poner la otra mejilla, pero es que el PP tendría que tener una fábrica ilimitada de esa área anatómica porque, desde luego, es que se la parten continuamente. A veces, incluso, ellos mismos se flagelan sin necesidad de ataques externos. Desde luego, que en Gijón vaya pensando el PP en seguir cuatro años más haciendo oposición.

Un caos aéreo que enterrará a ZP

Un caos aéreo que enterrará a ZP

El fin de Zapatero. El desastre, el caos, el descontrol, el disparate o cualquier otro calificativo que ustedes quieran darle es lo que venimos sufriendo los españoles desde la media tarde del viernes 3 de diciembre, en el inicio del puente más largo del año, con la paralización total de todos los aeródromos. Este Gobierno zapateril decidió echarle un pulso a los controladores pero, como más de un experto ha comentado, sin tener las cartas ganadoras en su mano. ¿Firmas un decreto para tocarnos aún más las condiciones salariales? Perfecto, estás en tu derecho, pero también nosotros nos ponemos de baja colectiva, y sin excepción, en toda España. Resultado, el que todos ustedes están presenciando a través de las pantallas y de los boletines radiofónicos, así como la prensa digital.

España está ofreciendo una imagen de pandereta, de chichinabo, somos ahora mismo el hazmerreír de todo el planeta. Nadie en su sano juicio se mete de esta manera tan chulesca con un colectivo que, lamentablemente, es igual o más prepotente que Zapatero. Porque, a diferencia del presidente, los encargados del control aéreo no son nada descerebrados, en todo caso unos egoístas de tomo y lomo, pero da envidia sana su unidad frente a las bravatas de un Gobierno que ha decidido disparar contra todo lo que se mueva.

Posiblemente, estamos ante un colectivo que sabe negociar perfectamente sus condiciones y, siendo éstas en ocasiones más que abusivas, no se puede negar que los Ejecutivos de turno han ido dando carta de naturaleza a sus reivindicaciones. El actual inquilino de la Moncloa ha querido ir de justiciero del antifaz y lo único que ha provocado es reventarle (por decirlo finamente) las vacaciones a cientos de miles de españoles de forma directa, más otro tanto que aún no se puede evaluar, que son hoteleros, transportistas, etcétera, que dejarán de ingresar un pico cuantioso.

Lo que es patético que a las 7.15 de la mañana del sábado en las Islas, cuando apenas habrá podido salir alguna aeronave de los aeropuertos de esta comunidad, el presidente del Gobierno de España aún no haya dado la jeta. No sé si tenía claro lo que iba a pasar este fin de semana y por ello renunció a asistir a la Cumbre Iberoamericana en Mar de Plata o es que temía que este caos se generase en su ausencia y que el propio Rubalcaba, su número uno para todo, tomase la determinación de que ZP no volviese a entrar en España y que de hacerlo fuese conducido directamente a una institución mental para que le quitasen la manía improvisatoria (palabro que no creo que exista), que es la que ha llevado a la ruina a este país.

FIFA business y ZP

FIFA business y ZP

España no aprende. De nuevo, en apenas un año, revés de los buenos para los grandes vividores federativos que pensaron que iban a llevarse un pedazo de gloria y vieron como el máximo órgano de turno, en este caso la santa madre FIFA, concedía los mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y a Qatar (en breve Catar, según las modificaciones de los negociantes de la RAE). Y no es que la candidatura hispano-portuguesa careciera de infraestructuras deportivas, alojativas y de medios de transporte. Nada de eso, pero precisamente esa es una de las grandes desventajas de tenerlo todo, que ya no hay posibilidad de que nadie se llene los bolsillos (lo digo así para que determinados burócratas entiendan y comprendan las decisiones de esos papas deportivos que conceden esas bulas).

Las ilusiones de España y Portugal no quedaron rotas cuando Blatter sacó los susodichos sobres donde salieron los nombres de los rusos y de los qataríes. El cáncamo se había cocinado mucho antes entre bastidores. Inglaterra, que podía haber sido una de las favoritas, se quedó eliminada por los incidentes acaecidos un día antes en un partido de copa entre el Birmingham y el Aston Villa, con bengalas e invasión de campo. Holanda y Bélgica, que recientemente había organizado una Eurocopa, no eran tampoco negocio para la FIFA y por razones más obvias la candidatura ibérica. Por tanto, quedaba lo que quedaba, lugares donde nunca se había organizado un Mundial y además, casualidades de la vida, enclaves donde los poderosos aprovechan los billetes de 500 euros para sonarse las narices.

Lo que no sé si también influyó en la decisión de los fifos fue la intervención deplorable de un Zapatero que, teniendo el país como lo tiene, garantizó que mañana mismo estamos preparados para albergar la gran cita. El problema real, sobre todo si seguía este inquilino para 2018, era si España estaría entonces en condiciones de acoger tan magno acontecimiento. Está claro que, al margen de las ineptitudes zapateriles, la FIFA ya lo tenía muy claro, pero vamos que el granito de arena de ZP siempre se deja notar en estos ambientes.

De todas formas, tal y como estamos, económicamente hablando, un Mundial o unas Olimpiadas no nos interesan. Todo supone un gasto elevadísimo del cual no siempre una nación consigue resarcirse o si no que se lo digan a los griegos con los Juegos de 2004, donde con contabilidades más trucadas que la baraja de Juan Tamariz se logró la organización de un evento que a día de hoy aún están pagando con creces los helenos.

Otra cosa es que el cabreo de los Villar y compañía venga por lo que muchos ya sospechamos, pero eso es harina de otro costal y el presidente del ‘fúrbol’ español ya debería saber cómo funcionan la diplomacia deportiva y si no, por ejemplo, que le eche la culpa a ZP. Significativo fue, una vez más, que Estados Unidos apoyase a cualquier otra candidatura que ni fuese la de España.

Este Atleti...

Este Atleti...

Este Atleti…Esa fue la frase que nuevamente se pudo escuchar anoche en los aledaños del estadio Vicente Calderón y en muchas casas rojiblancas tras presenciar la derrota de los de Quique Sánchez Flores ante uno de los equipos más débiles del continente europeo. Los fantasmas, los viejos males que aquejaban a la entidad de la ribera del Manzanares, han vuelto a aparecer por los cuatro costados del terreno de juego para recordar a quienes pensaban que la entidad había dejado de ser la Pupas de turno que estaban muy equivocados. El Atlético, qué duda cabe, es así.

Desde luego, en tiempos del malogrado Jesús Gil, un batacazo como el del miércoles frente al Aris de Salónica hubiese supuesto una catarsis. El puesto del entrenador estaría en entredicho y el choque sabatino contra el Levante sería un ultimátum. Afortunadamente, las cosas han cambiado diametralmente, de lo cual también hay que alegrarse, aunque conviene no olvidar que el Atlético de Madrid es el actual campeón de la Europa League y ha sido prácticamente apeado de la competición por un equipo de medio pelo. Los milagros existen, pero no parece que el Rosenborg vaya, siquiera, a empatar en terreno griego, amén de que los rojiblancos han de ganar en Alemania al Bayer Leverkusen.

También es verdad que el Atlético de Madrid entra en la historia, aunque sea por un aspecto negativo, dado que nunca una formación helena había conseguido arañar un triunfo en terreno español. Incluso hasta un seguro en la meta como David De Gea estuvo anoche con más fallos de lo normal, quizá porque tampoco el conjunto había conseguido olvidarse del varapalo del pasado sábado ante el Español. Sea como fuere, el caso es que el club tiene que ir olvidándose de seguir sellando el pasaporte europeo por esta temporada, pero sí centrarse en lo que queda (que no es poco).

Ahora, qué duda cabe, la entidad del Manzanares tiene ante sí la ocasión de centrarse en la Liga, luchar como mínimo por esa tercera plaza en el campeonato y de intentar superar más rondas en la Copa del Rey. Cierto es que este año el camino no es de rosas y que, en caso de superar la eliminatoria contra los periquitos, en cuartos le esperaría el Real Madrid, al que se da por hecho que superará al Levante. La afición se merece seguir con la fiesta de mayo de 2010, aunque después de quince años de sequía ya nos dimos por satisfechos. Pero el ser humano es insaciable por naturaleza.

Estampa turística putrefacta

Estampa turística putrefacta

Tenerife vive del turismo. Nadie pone en tela de juicio que los euros que entran en esta bendita isla lo hacen, en su gran mayoría, por lo que dejan los visitantes durante su estancia. Sin embargo, la capital de la isla, Santa Cruz, se muestra como la verdadera cochambre en todos los sentidos. La puerta de entrada marítima supone una visión horrenda a todas luces para todos aquellos que llegan por primera vez por barco. Un puerto feo, mal construido, peor aprovechado y nada elegante para albergar a esos cruceros que llegan durante esta época de otoño-primavera. La ciudad, con un poco de suerte, a veces llega a vislumbrarse en esa maraña de contenedores que se han convertido las dársenas.

Pero con ser esto ya un dislate, más deprimente supone ver la estampa del lago de la plaza de España. Horroroso sería un calificativo amable. Una obra que ha costado millones de euros sirve, a día de hoy, para que los patinadores campen a sus anchas, los grafiteros emborronen la superficie, las paredes y los bancos, los indigentes dejen todo aquello como un estercolero. Y no, no me invento nada. Esa imagen la pudieron contemplar ayer a mediodía unos 20 turistas que salían del puerto en dirección a la calle Castillo. Una vergüenza que, a los hechos me remito, no parece importarle a nadie.

Y miren, qué quieren que les diga. A mí me preocupa que la puerta de entrada, el recibidor de la isla esté en ese estado tan lamentable. No podemos ser unos chapuceros de marca mayor, darle esa impresión a quienes nos visitan por unos días. Estamos desprestigiando nuestra propia credibilidad como destino turístico. Nada tengo en contra de los vagabundos, pero está claro que una persona con trapos viejos, sucios, rotos y encima miccionando frente a la cristalera de lo que se suponía que iba a ser una cafetería frente al lago no es la mejor presentación para que alguien decida repetir o recomendarle este sitio a sus familiares y amistades.

El problema es que la industria turística de Santa Cruz de Tenerife está moribunda, funciona a parches, es una especie de reinvención del monstruo de Frankestein. Se coloca un tornillo allá, una tuerca acá, un by pass en el otro lado y claro, el bicho camina, pero a su estilo, con zancadas irregulares, con ideas disparatadas en ocasiones como las de habilitar ahora una pista de hielo en el lago. Es decir, no hay dinero para, por ejemplo, iluminar las calles en navidades (al menos como en años anteriores), pero sí para mantener una infraestructura carísima que, de una u otra forma, no va a atraer a más turistas, precisamente. Nada que ver esto, por ejemplo, con la sensacional iniciativa de la noche en blanco del consistorio de La Laguna.

En fin, esto es el turismo de Santa Cruz, una especie de charca putrefacta como la del lago de la plaza de España, una idea millonaria que se descuida desde el primer día. Luego nos quejaremos de que la capital es un muerto para los visitantes. Claro, pero si es que nuestras autoridades y determinadas asociaciones se han empeñado en cargarse el invento y, por supuesto, a pesar del trabajo de Federación Canaria de Ocio, Fecao, nada se puede hacer ante el inmovilismo y chapucería que hay a su alrededor. Con la burocracia ha topado usted, Don Juan José Santana.

Derrota 'aL uso'

Derrota 'aL uso'

Me alegro. La prepotencia tiene un precio y el Real Madrid la ha pagado con creces en el Nou Camp. Las proféticas palabras de Cristiano Ronaldo hablando de que a ellos no les meterían ocho fue como un acicate para un Barcelona que en quince minutos ya había puesto muy de cara el partido y que nada más salir del tiempo de descanso acabó por rematar la faena. La guinda fue esa manita, ese 5-0, que deja muy tocada a la plantilla merengue, sobre todo de un Mourinho que ahora ya conoce el sabor de la derrota en la competición española (¡y además de qué manera!).

Los grandes popes del madridismo, comenzando por el sanedrín Inda, no parecían cansarse de las comparaciones, de que si el Barcelona no tenía rivales, que si todos los equipos a los que se medía la escuadra blaugrana acababan por incomparecer en la cancha y así una larga retahíla de excusas baratas, argumentos de saldo y esquina que sólo servían para el consumo de los más forofos. Pero la realidad es muy tozuda y hace apenas unas horas se ha visto sobre el césped culé que los rivales no le duran al Barça porque éste es muy bueno. Si ganó 0-8 en Almería, sinceramente, fue por algo, no porque los andaluces quisieran salir goleados y encima delante de su afición.

También el Marca recurrió a los consejos y apreciaciones de un experto en lenguaje no verbal para demostrar al mundo mundial de que Guardiola aparentaba estar muy nervioso, a pesar de sus respuestas amables, mientras que el técnico luso del Real Madrid era poco menos que un ejemplo de quinto de carrera de Protocolo. Bobadas, paparruchadas y ganas de sacar manteca donde no la hay.

Guste o no, los azulgranas están por encima de los madridistas y sólo la duración de la Liga es lo que permite un halo de esperanza en la acera de Chamartín. Siempre puede haber fallos inesperados, aunque los catalanes no están muy acostumbrados a persistir en errores y, por lo que parece, el cupo se pudo haber cerrado por mucho tiempo tras el resbalón frente al Hércules y el empate cosechado en la visita del Mallorca.

Lo peor para la entidad de Florentino Pérez no ha sido en sí el resultado, puesto que la derrota podía y debía entrar en los cálculos, sino la imagen que se ha ofrecido. Este 5-0 retrotrae a viejos fantasmas como la famosa manita del hat-trick de Rosario y su cola de vaca a Alkorta (temporada 1993/1994). Aquel Real Madrid, cierto es, estaba en período de descomposición y poco tiempo después su entrenador, Benito Floro, vería la puerta de salida. Aquí, en cambio, estamos ante un equipo blanco en solidificación, pero está claro que el edificio está situado encima de una sima llamada Barcelona y el terremoto puede haber causado graves daños estructurales.

De todas maneras, al igual que el NO-DO hacía con Franco y sus enfermedades, el parte médico de Inda hablará mañana de un leve catarrillo, de una mínima alergia culé, pero que el enfermo merengue está más vivo que nunca. Vamos, nunca mejor dicho, tendremos una justificación ‘aL uso’.

'Mas' hundimiento para el PSOE y el triunfo del PP

'Mas' hundimiento para el PSOE y el triunfo del PP

Se acabó la fiesta de Montilla y asociados en Cataluña y, lo que es peor para el PSOE, es el preludio de lo que le va a pasar en el año y medio que queda por delante, con comicios municipales, autonómicos y generales (si es que estos últimos no sufren una anticipación, que tampoco sería desdeñable dado el estado de las cosas). El triunfo de los convergentes, nada extraño por otra parte, dado que habían ganado también en 2003 y 2006, ha sido arrollador, pero no suficiente para tener las manos libres.

Por cuestión ideológica, es el PP quien tiene la posibilidad de reforzar o echar por tierra las propuestas del notarial Mas. Sí, ese mismo que no dudó en ir a un notario a firmar un documento en el que se comprometía a no establecer acuerdos con los populares. Por eso, ahora el pseudoindependentista de CiU se ha metido en un jardín del que es muy complicado salir, a no ser que busque otra serie de acuerdos.

Hay quien mantiene una hipótesis arriesgada, electoralmente hablando, pero nada descabellada. Tal vez, con esos acuerdos que ha habido a nivel nacional entre la Convergencia y el socialismo, igual Mas pudiera rescatar del desastre a un Montilla que, a esta hora, aún debe estar recuperándose del soponcio de verse fuera de la Generalitat. Sin embargo, los suyos no perdonarían un posible pacto con el PSOE, sobre todo porque en las dos últimas convocatorias el tripartito arrebató el poder a los nacionalistas en los pactos post electorales.

Por supuesto, personajes como el candidato de CiU, con una cara de cemento y de hormigón armado, son capaces de retroceder en sus planteamientos y, con tal de rascar poder, tal vez rompa ese documento notarial y se eche en los brazos del PP. Es consciente Mas de que determinadas acciones necesitan un respaldo mayoritario y, dejando al margen a los socialistas, a la izquierda verde, a la radical independentista y al vodevil de Laporta (que encima ha sacado cuatro escaños), sólo le queda una opción válida, la del PP. Ciudadanos, con tres actas, no le sirve al líder de CiU.

En la otra acera ganadora, la del PP, porque así se ha de ver a tenor de la comparativa entre 2006 (14 escaños, por los 37 del PSOE) y 2010 (18 escaños, por los 28 del otro partido estatal), la situación es de tranquilidad, de saber que tiene la llave de la gobernabilidad en Cataluña y de que ya es hora de que se acaben las derivas secesionistas. Es lógico pensar que los populares piensen a largo plazo, en el año y medio inicial para las elecciones generales.

No se quieren repetir patinazos históricos como el de 1995, cuando un genial resultado de Vidal Quadras fue sacrificado por José María Aznar para garantizarse el apoyo convergente en Madrid. Ahora, con las encuestas en la mano, es más que probable que en Génova 13 no precisen ayuda en 2012. Por eso, la consigna es paciencia y que se muevan los hombres de Mas. Los conservadores no tienen que salir al ataque, al menos en terreno catalán. Basta con aguantar y defender bien las contras convergentes.

Foto..síntesis de una crisis

Foto..síntesis de una crisis

La foto. A nuestro presidente del desgobierno de España sólo le interesa el álbum de imágenes para, digo yo, recrearse en las noches y repasar con detenimiento con cuanta gente se ha logrado retratar. Zapatero no busca arreglar los problemas, sino que su política de fuegos de artificio sea suficiente como para poder mantener amansada a una ciudadanía que ya no tolera este vodevil en el que se ha convertido nuestra economía. Tenemos cinco millones (o más) reales de parados, recortes a los funcionarios y congelación de las pensiones y todo lo que se le ocurre al hombre de los 600 asesores es reclamar el consejo de los grandes empresarios, a esos mismos a los que no hace mucho tiempo tildaba despectivamente de ‘poderosos’ y de que sus políticas no se iban a subordinar al capricho de los grandes holdings. Los hechos hablan por sí solos.

Lo cierto es que a ZP no todos los empresarios le han bailado el agua. Un empresario que bajo mi óptica es modélico, Juan Roig, responsable de Mercadona, una cadena de supermercados que emplea a más de 60.000 personas en España y además todas ellas con un contrato fijo, ha sido de los que ha declinado asistir a la encerrona en Moncloa. Demasiadas preocupaciones tiene este buen señor, máxime con la campaña navideña en pleno apogeo, como para perder cuatro horas en las que sólo podía hablar tres minutos. Aquí las dificultades no se arreglan con una tertulia al olor del café y de los bollitos, sino con medidas serias que, dicho sea de paso, conoce el presidente, pero que nunca quiso aplicar. Si hasta el ‘tuerto’ de Solbes vio el problema y se puso de los nervios con lo de los 400 euros (aunque tuviese que negar la mayor, es decir la crisis, frente a Manuel Pizarro).

La imagen de esos 37 empresarios con Zapatero, Rubalcaba y Salgado sólo es una muestra más de la inutilidad de un jefe del Ejecutivo español que hace mucho tiempo que perdió el oremus. ZP ha conseguido en un tiempo récord lo que Felipe González (el auténtico Míster X, no el que anuncian Paco González y Pepe Domingo Castaño) tardó en lograr casi tres lustros, que todos tomasen por el pito del sereno al inquilino monclovita y que los llamados nacionalistas abusaran de la debilidad parlamentaria del PSOE. Al final, entre unos y otros, dejaron a España hecha unos zorros, pero es que con el hombre del talante tenemos la zorrería hasta los topes. Más bajo ya casi es imposible caer, a no ser que queramos aparecer en las Antípodas.

Lo de las elecciones anticipadas no deja de ser un arcano cada vez más próximo, difícil de encajar por los comicios municipales y autonómicos, pero que nadie descarte algún encaje de bolillos. Rasputín Rubalcaba ya ha consultado su bola de cristal y más negra no puede estar. Medio en broma, medio en serio, más de uno en el PSOE le aplicaría ahora mismo de su propia medicina al iluminado de Zapatero. ¿Y cuál es ese remedio de fierabrás? Pues la muerte digna…políticamente hablando, claro.

Patrañas con rúbrica

Patrañas con rúbrica

Coalición Canaria se ha convertido en la central de las patrañas indigestas, de los dobles mensajes y de la mendicidad más preocupante. Lo que ha sucedido en los últimos días respecto al conflicto saharaui deja en un pésimo lugar a un partido que es capaz de decir en las Islas una cosa y luego, cuando hay que defender la misma tesis en Madrid, se arredra frente a Zapatero y prefiere dar la callada por respuesta. Las bravuconadas de Paulino Rivero asegurando que él no se hubiese bajado los pantalones ante Marruecos no tienen luego el hilo argumental en el Congreso. CC imitó al PNV y pasó de comprometer al Gobierno de España para que se posicionase en contra de Mohamed VI. Nunca mejor dicho, echando arena sobre el asunto del Sahara.

Pero más aún. No sólo se nos trata de engañar con esa panoplia de pretender hacer ver a los ciudadanos de que Coalición está con los saharauis, sino que también se recurren a los fuegos de artificio con cuestiones como la de las aguas canarias. Vamos a ver, ¿de qué mares está hablando el señor Rivero? ¿De ese plato de lentejas de 43.000 kilómetros cuadrados? Pero, hombre de Dios, léase usted la legislación vigente y verá como el Derecho Internacional le prohíbe tal consideración jurídica. Para consumo interno, creerse que sus dominios van hasta el horizonte puede, está bien, se jalea a las masas y muchos saldrán de la sede de Galcerán creyendo que son los más grandes. Pero la realidad es muy distinta. Las aguas son las que son y mientras Canarias sea una comunidad autónoma, nasti de plasta, aquí no hay aguas regionales que valgan (por mucho que Don Pepito Lomo de Ternera siga con sus diatribas dominicales).

CC también engaña con las pensiones. Cuando Oramas y Perestelo se creen que nadie les ve, votan en Madrid por la congelación de las mismas y, en cambio, sus diputados autonómicos apoyan una PNL para conseguir su revalorización de esas partidas. ¿A qué juegan? Posiblemente creen que el común de los ciudadanos no está al cabo de la calle, no ve sino lo que le ponen en La Nuestra y los partes de La 1, y claro, se traga cualquier cosa. Pero no, los hechos son los que son y CC, al igual que con el IVA o la reforma laboral, ha hecho alquimismo con la paga de nuestros mayores y el 1 de enero tendrán menos poder adquisitivo.

La muerte de la Coalición Canaria que conocemos hoy va a ser, precisamente, la mala praxis llevada a cabo por Zapatero. Un presidente que no tiene (ni tendrá) una clara idea de lo que es el Estado hace y deshace a su antojo. Por eso, le da lo mismo romper la caja única, la hucha o el cepillo. Mientras pueda seguir al calorcito de la Moncloa, el resto de los partidos con estrechez de miras seguirá sacándole el cuero o, peor aun, creyendo que pueden hacerlo. A las Islas no sólo se les han engañado con el tema de las aguas, sino con el Plan Canarias o con la financiación en los PGE y toda esa estafa lleva una rúbrica clara y meridiana, la de CC, con Paulino Rivero en primera línea.

La guerra de las ondas

La guerra de las ondas

Se lía, y de las gordas, en el panorama radiofónico español. La Ser, posiblemente moscatel con el EGM que se publicará el jueves que viene, ha arremetido contra la Cope, concretamente contra el Tiempo de Juego, para pedir no sólo que le indemnicen económicamente, sino que además se pare la emisión del programa, al menos cautelarmente, además en vísperas de la madre de todas las batallas futbolísticas que hay todas las temporadas. Tiene pocos visos de prosperar la propuesta, pero también es verdad que el medio centenar de profesionales que se pasaron de Gran Vía a la calle Alfonso XII han hecho una imitación demasiado parecida al Carrusel Deportivo de la Cadena Ser.

Bien es cierto que quienes hemos sido afines al programa deportivo de la Cope, al menos en mi caso desde el traslado de José María García desde Antena 3, hemos asistido asombrados a un calco excesivamente original a lo que se hacía en la plataforma prisaica. Demasiadas coincidencias, formato muy similar, gracietas que, únicamente cambiándole el apellido de la Ser por la cadena episcopal, eran las mismas que antes se hacían delante del micro amarillo y ahora desde el azul.

Desconozco hasta qué punto había derechos de imagen que pertenecieran a la Ser y los que fuesen propiedad de Paco González y Pepe Domingo Castaño, pero a nadie se le engaña que el estilo que están aplicando presentador y animador es una réplica de lo que se hacía en la competencia y hasta cierto punto es normal que haya un cierto resquemor en la sede de Prisa por vender el mismo producto, pero con otra etiqueta. Evidentemente, si el dueño primigenio tenía la patente en exclusiva, resulta lógico de todo punto que haya demandas a la vista.

Eso sí, tampoco vayamos a creer ahora que los de la Ser son santitos de estampita o de peana. Nada más lejos de la realidad. Todavía colea el gran favor hecho por Felipe González Márquez cuando se permitió, saltándose cualquier ley, la expropiación de Antena 3 por parte del grupo Prisa. La joven cadena, con profesionales de la talla de José María García, Luis Herrero, Federico Jiménez Losantos o el malogrado Antonio Herrero, tenía contra las cuerdas al imperio de Polanco y, lo más grave aún, sacaba diariamente a paseo las corruptelas felipistas. Desde Moncloa se dio carta de naturalez a una operación irregular a todas luces, pero sólo años después sería la Justicia la que obligaría a la devolución de unas antenas que, a estas alturas, ya no valen de nada porque Antena 3 Radio desapareció tras una eutanasia perfectamente aplicada.

La Ser está sufriendo en sus carnes la jugarreta que hizo en 1992, pero con una diferencia más que sustancial. La Cope, que desahució a gran parte del excelente equipo que comandaban José Antonio Abellán y Rafael Sánchez, ha realizado estos fichajes sin la mediación ni el chantaje de un presidente de Gobierno. Aquí sólo ha funcionado una máxima, la de a más dinero ganar (aunque ahora los Castaño, González y Alcalá quieran hablar de la libertad que tienen en la emisora de los curas). Estará interesante saber qué pasará en las próximas fechas y si, de repente, el lunes aparece en el Nou Camp Manolo Lama con un micro azul.

Fumados en el Callejón del Tomate

Fumados en el Callejón del Tomate

Alguien lo flipa en colores, que diría el jefe de Deportes de Cope Tenerife, en el consejo de administración del CD Tenerife. Si hoy fuese 28 de diciembre, se podría tomar como una inocentada que desde la entidad del Callejón del Tomate (digo del Combate) se diga que no son necesarios refuerzos para la plantilla. Por supuesto, claro que no son precisos los fichajes. Al fin y al cabo, producto de un optimismo exacerbado, alguien en la entidad blanquiazul ha decidido voltear la clasificación para que el equipo del alma de los chicharreros ocupe la primera posición. Desde luego, con el director de (in)comunicación que tiene el club a sueldo, no es de extrañar que salgan a la luz pública disparates de este calado. Lo raro es que no salgan más, la verdad.

El mal que nos aqueja por estas tierras es el del extremismo. Pierdes un partido y ya se ve todo negro (aunque en esta ocasión, para qué negarlo, la situación es más que peliaguda), pero peor aún es cuando se gana el segundo encuentro de 13 disputados. En este último escenario los hay que se vuelven totalmente majaretas y ya piensan que tienen ante sí al Manchester United, al Barcelona o al Bayern de Munich y hablan alegremente de que no hace falta traer a nadie en el mercado invernal, pero no por la deuda que arrastra el club, sino porque se considera que la entidad ya va por el buen camino deportivo.

Lo peor de todo, queridos amigos, es que se le da carta de naturaleza a este estado de ánimo. El triunfo agónico frente al Alcorcón, como lo fue frente al Elche, parece que pase a un segundo plano. Sólo la suerte fue la que se alió con un Tenerife que se las vio y se las deseo para amarrar la victoria. Faltan ideas, frescura anotadora, pero alguien, con pésimo criterio en el consejo de administración, se descuelga con unas manifestaciones fantasiosas en las que le dice a Mandiá que no espere regalos de Navidad, que con lo que hay en el plantel es más que suficiente. ¿Suficiente para qué, señor Concepción? ¿Para salvar la categoría decentemente? Pues vamos, casi el 100% de los aficionados suscribiría ciegamente salvar la categoría desde ya.

Y es que, conviene no olvidarlo, ya estamos a punto de superar el primer tercio de competición y los resultados no son nada halagüeños. Salvo un largo rosario de carambolas, que además debe empezar con un triunfo del propio CD Tenerife el domingo ante el Villarreal B, los blanquiazules no dejarán las posiciones de descenso. El dato es bastante contundente. Sin embargo, las declaraciones de algún fumado en la entidad del Callejón del Tomate sobre lo bueno que es el equipo son para miccionar y no echar gota.

Orgasmo zejatero subvencionado

Orgasmo zejatero subvencionado

Clin, clin, caja. Esto sí que deben ser orgamos y no los de la joven del anuncio electoral del PSOE catalán o los de la errante Nebrera. Me refiero, por supuesto, a lo que nos ha costado a los españoles la emisión por Televisión Española de dos películas de directores del clan de la ceja (o de la zeja). Volver y Mar Adentro, de Pedro Almodóvar y Alejando Amenábar, respectivamente. Más de 1,2 millones del ala, repartidos casi equitativamente. La diferencia es de unos miles de euros más para el creativo manchego, pero las cantidades no dejan de resultar escandalosas, más aún en tiempo de crisis. Pero está claro que ZParo sabe pagar muy bien los favores y los de la plataforma, dicho sea de paso, los cobran a precio prohibitivo.

Independientemente de criterios artísticos, porque es cierto que ambas cintas han logrado cuantiosos premios nacionales e internacionales, la verdad de las cosas es que nadie pone control en ese laberinto cretense que es la Televisión Española. Los criterios que el PSOE traía bajo el brazo a la hora de racionalizar el gasto, de acabar con el déficit o con el sectarismo sólo han sido promesas baldías, proyectos que duermen el sueño de los injustos en la gaveta del algún despacho. ZP ha sabido poner a su servicio esta Televisión Española, amén de los otros peajes que paga a cadenas amigas como La Sexta y todo el imperio mediático de Jaume Roures.

Lo hilarante de este gasto, y que estoy convencido de que saldrán muchos más favores a golpe de talonario indiscriminado, es que el propio ente procedió a cargarse la principal vía de ingresos, la publicitaria, y nos dejó a los ciudadanos soportando toda la carga. De acuerdo que, entendiendo las razones de las televisiones privadas, no vale la doble financiación, vía impositiva y la de los anunciantes, pero es que ese criterio no se aplica en las televisiones autonómicas, y lo único que se está haciendo con nuestro dinero en TVE es despilfarrarlo alegremente en series de medio pelo, en contrataciones absurdas y en despidos menos comprensibles aun. Total, que al final el agujero financiero de la cosa que ¿preside? el señor Oliart compite de tú a tú con el de la capa de ozono, pero nadie en Moncloa se preocupa porque se siguen al pie de la letra los dictados impuestos.

En definitiva, tampoco ya es cuestión de sorprendernos ante las dádivas generosas de un Zapatero que, tal vez, acabe pagando con dinero del Monopoly a sus amigos. Si hace unas fechas Periodista Digital sacaba a la luz pública el generosísimo contrato de la señora Cayetana Guillén Cuervo, a la que por cada programa facturaba 15.000 euros de vellón, 60.000 al mes y 720.000 al año, no es de extrañar que a directores, cantantes y artistas variopintos también reclamen su parte del pastel, a costa, por supuesto, de cercenar espacios de calidad y ‘liquidar’ a profesionales que han vuelto a la nada recomendable institución del pasillo, a la espera de la baja del ‘comisario’ de turno o de que cambie el color político del Gobierno.

Torquemada xenófobo

Torquemada xenófobo

Dicen que de bien nacidos es ser agradecidos y, en primer lugar, quiero darle las gracias a María José Cámara, Olga Enciso, Enrique Cabrera y Guillem Castellano, así como a los realizadores de sus programas, entre ellos el todoterreno Jonay Díaz, por las cerca de dos temporadas como tertualiano en sus respectivos programas, Peces de ciudad y Queremos hablar de Tenerife. Han sido unos años de agradables encuentros, de tardes-noches que más de una vez se prolongaban tras el tiempo de emisión al aroma de un barraquito o de un sandwich vegetal. Sin embargo, todo lo bueno (y lo malo) toca a su fin y ya no podremos seguir en esa tribuna radiofónica porque alguien entiende la libertad de expresión como medio para vejar él, pero no los demás.

El caso es que el jefe supremo de la cosa, don José Rodríguez Ramírez, el de los editoriales insultantes, xenófobos y cargados de grandes dosis de veneno, ha decidido que quien suscribe este artículo no vuelva más a las tertulias por la única y simple razón de ejercer desde mi tribuna, Periodista Digital, el sano ejercicio de la réplica, de la libertad de expresión en toda su extensión, para denunciar esas diatribas que están llenas de despectivos ‘negros’, godos, canariones y así un largo etcétera. No le gusta a don Pepito, alias Torquemada, que le enmienden la plana y, lastimosamente, hay alguien que también le ha ido con el cuento, algún pelotillero con ganas de incrementar algunos cientos de euros su nómina, porque, simple y llanamente, el señor Rodríguez hace tiempo que no sabe ni lo que escribe, pero tampoco se cosca de lo que pasa en otros lares, salvo que le informen puntualmente.

Sinceramente, este columnista, cuando trabajaba en La Gaceta de Canarias, fue bastante crítico con la decisión del Parlamento de reprobar las editoriales de El Día, pero solamente por una cuestión de lógica. Eso fue darle más publicidad al personaje y, en realidad, nada ganaban los canarios con esa medida. El paro, las listas de espera en sanidad o el fracaso escolar en nada iban a mejorar con una postura unánime en contra de las pastorales de Rodríguez Ramírez. Es más, sirvió para que el editor agriase más su lengua viperina y le arrease a María del Mar Julios, lectora de la declaración institucional del Parlamento contra esos editoriales, o le diese en el carné de identidad a la presidenta del PP de Tenerife, Cristina Tavío, aunque ésta, al cabo del tiempo, volvió a tener su espacio en las páginas de opinión.

Afortunadamente, tampoco cobraba un solo euro de mi presencia semanal en Radio El Día. Alguien podrá pensar que Velarde critica ahora porque ha dejado de percibir una fuente de ingresos. En absoluto. Quienes me conocen en el panorama mediático de las Islas, especialmente en Tenerife, saben que me encanta colaborar con mis amigos y que, por supuesto, si de repente te cae equis cantidad de euros por verter una opinión, miel sobre hojuelas, no voy a decir que no, evidentemente. Pero a mí me divierte este oficio, trabajo con Periodista Digital y ello me ha permitido abrirme puertas en otros escenarios comunicativos y consolidarme en otros, como mi columna semanal en las páginas de ABC Canarias, con el sensacional Bernardo Sagastume a la cabeza. Por tanto, mi crítica parte desde la base de que estoy en contra se coarte la libertad de expresión y menos aún que, ante los insultos variados del señor Rodríguez, uno no pueda hacer una justa réplica. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Por supuesto, tampoco voy a perder mi tiempo en absurdas querellas contra el editor-directo de El Día por sus ataques contra los españoles, los ‘negros’ o los canariones. Allá él con lo que escribe o, mejor dicho, con lo que dicta. Hay instancias competentes para enjuiciar a este personaje y coincido con muchas personas en que la Justicia ya tiene demasiado trabajo como para encima sobrecargarla con chinchorrerías. La vida suele ser muy justa y pone a cada quien en su lugar. Las gracietas diarias y dominicales de Don Pepito no se van a quedar en el limbo. Tendrán su justa respuesta y, de paso, la gran mayoría de los trabajadores de esa empresa podrán empezar a expresarse con más tranquilidad o dejar de realizar entrevistas de encargo, como la que suelen hacerle cada fin de semana al típico colgado de turno que se pasa por la redacción diciendo que es un independentista de pro y así asegurarse la efímera gloria de la paginita con foto incluida.

Melchior descarrila

Melchior descarrila

Hace apenas unos días tenía la oportunidad de escribir sobre el gamberrismo y la pasividad de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife. Pues bien, hoy les traigo a colación una muestra más de lo que pueden conseguir los vándalos con sus acciones. Sea usted un ciudadano modélico, ejemplar, pague su impuestos, vaya siempre respetando las normas y le tomarán por el pito del sereno, sobre todo si corporaciones serias como el Cabildo de Tenerife y un político aún más formal y trabajador por el señor Ricardo Melchior Navarro deciden que, para que no les rompan su juguete más preciado, el tranvía, durante los días de mayor confluencia de carnavaleros en la calle no se prestará el servicio durante la noche.

Esto es un símil de muerto el perro, se acabó la rabia, pero lo previsible era, en todo caso, que se le diese cera y una buena multa a quienes no sólo destrozan la infraestructura tranviaria, sino también a esos que van molestando al resto de viajeros que sólo busca llegar a su destino y divertirse sanamente.

No me esperaba yo una salida de este calibre del líder de CC en la máxima institución insular. Hasta la fecha, de verdad, uno tenía la creencia de que el servidor público estaba, precisamente, para atender a todos los ciudadanos, para que los servicios esenciales no presentaran carencias importantes y, por lo menos hasta ahora, el transporte es una cuestión prioritaria. Estamos a veces hasta saturados de los mensajes paternalistas que invitan a que cojamos los medios colectivos para desplazarnos a las romerías, a la fiesta de Fin de Año o a los propios carnavales para que ahora, por la dictadura de cuatro elementos inadaptados, llegue don Ricardo Melchior y suspenda el servicio del tranvía. Pues no, eso es un error de bulto y que le da crédito a los malhechores.

Estoy convencido de que usted, señor presidente del Cabildo de Tenerife, tendrá que rectificar, retractarse de sus afirmaciones. No puede usted dejar sin este servicio a decenas de miles de ciudadanos que optan por un medio como el tranvía para llegar cómodamente al cogollo del carnaval callejero y, lo más importante, regresar con más tranquilidad aun a sus hogares. Desertores del arado, gente incapacitada que no se integra con el resto, siempre los ha habido y los habrá, pero no se pueden adoptar decisiones en función de esos pocos. Si dejamos que el gamberrismo de ese grupúsculo afecte al normal funcionamiento de las cosas, mal vamos, señor Melchior.

Aquí, en todo caso, se trataría de, o bien contratar más seguridad o de que la propia Policía esté más pendiente de esos descerebrados que se dedican a cruzar las vías cuando va a pasar el tranvía o que colocan objetos para entorpecer su marcha. Pero eso de suspender el servicio, sinceramente, no tiene razón de ser. Por la misma regla de tres, mejor entonces que corten la recién inaugurada vía del barranco, la que va desde Bravo Murillo a la avenida de Venezuela porque, simple y llanamente, los actos de barbarismo que se cometen a diario aconsejan que nada ni nadie, ni vehículos ni personas, transiten por ahí.

Inda: El merenguismo vomitivo

Inda: El merenguismo vomitivo

Eduardo Inda, a la sazón director de Marca, está llegando a unas cotas de criterios paranoicos y esquizofrénicos que podrían superar de largo los famosos 8.000 que ha subido a lo largo de subida el gran Juanito Oyarzábal. Nadie le niega al responsable del diario deportivo más vendido en España que tenga unas filiaciones tan claras como las de ser merengón hasta la extenuación. Pero el periódico que más leen los españoles (y no sólo en Madrid) no tiene necesariamente que inclinarse de manera tan descarada y forofista hacia la acera del Santiago Bernabéu.

Es una lástima, porque uno ha sido lector de toda la vida (gorroneándolo en muchas ocasiones en el estanco de mi amigo Lewis Rogers) de este medio de comunicación y la deriva que ha alcanzado con el señor Inda llama poderosamente la atención. Uno de los mejores directores, al menos en el tratamiento equilibrado de la información, fue Elías Israel, al que defenestraron, precisamente, por darle pábulo a otros equipos, pero muy especialmente al Barcelona. Es más, durante esa época se consiguió que los éxitos de otras formaciones que no fuesen el Real Madrid tuvieran su preponderancia en la portada y en la paginación interior. Pero nada, alguien creyó que eso de poner a los merengues a la altura del resto no era digno y buscaron y rebuscaron hasta colocar al señor Inda

Pues bien, una de las últimas hazañas de este director con camiseta madridista ha sido la de reproducir el cuadro goyesco de los Fusilamientos del 2 de mayo, pero poniendo la cara de Mourinho a colación de lo ‘mal’ que se está portando todo el mundo con el que en Inglaterra llamaban pomposamente The Special One. Hay algo que resulta evidente e irrebatible, que es el historial conseguido por el luso, pero fuera de los títulos conseguidos por este técnico, lo cierto es que donde cojea es en su educación, en su excesivo protagonismo y el creerse la última Coca Cola del desierto.

Ya no sólo es que se permita el descaro de mandar bien lejos a un colegiado, sino que en el affaire con Preciado, el entrenador del Sporting de Gijón, el primero en encender la mecha fue él. Sus palabras sobre que el cuadro astur había reservado a jugadores frente al Barcelona no sólo indican un aire de soberbia, sino que además se cree que aquí ha venido a impartir magisterio al resto. Él no es quien para dar lecciones de táctica o de alineación a los demás y normal entonces que, aunque con un tono tabernario, Manuel Preciado le contestase.

Por supuesto, el gran Inda se ha postulado a favor de Mourinho y encima se cree que ningún comité tiene potestad para sancionarle. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Le ha faltado espetar al director de Marca. Pues nada, siga usted con su exacerbado y subjetivo madridismo, pero le aseguro que, lamentablemente, ha colocado al prestigioso periódico al nivel panfletario del Sport y del Mundo Deportivo.

Gamberrismo consentido

Gamberrismo consentido

Gamberrismo adolescente y Policía Local vaga hasta la extenuación, un cocktail ideal para que los amigos del destrozo libre campen a sus anchas sin que nadie actúe. Cientos de vecinos observan en la plaza de Los Sabandeños a cuatro mozalbetes como vuelcan papeleras, llenan toda una plaza de papeles y basura variada y luego, cuando ya se han aburrido de romper pedazos de propaganda y periódicos, reúnen un montoncito para quemarlos y hacer una hoguera que ríanse ustedes de las de San Juan. Eso sí, llamas al 092 y te sale siempre la misma voz de tío impasible que te larga el rollo de “ahora mismo le mandamos una unidad”. Sí, el concepto de “ahora mismo” para la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, la de Hilario Rodríguez, son 40 minutos de reloj.

Y claro, con tardanzas de este estilo, que además suelen ser la norma habitual, al menos por estos lares, cualquiera puede cometer fechorías a su gusto. Una vez, ya hace algunos años, un concejal de zona, de Coalición Canaria, para más señas, tuvo el desagradable gesto de espetarle a los vecinos que aquí no se hacían mejoras ostensibles o se decoraba con adornos navideños la zona de Tomé Cano porque, sencillamente, los vecinos eran en su mayoría “godos” y, claro está, no votaban al nacionalismo. Obviamente, alguien, con muy buen criterio le dijo que sólo cabían dos posibilidades, o bien este servidor público estaba aplicando criterios racistas a la hora de favorecer a unos barrios en detrimento de otros o bien es que tenía poderes para saber lo que había votado o dejado de votar cada vecino. Cualquiera de las dos opciones le dejaban en mal lugar, obviamente.

Lamentablemente, la delincuencia juvenil y adolescente es un denominador común en todos los barrios, pero la actuación policial nada tiene que ver en según qué lugares. Zonas como Ofra, Las Delicias, Los Gladiolos etcétera, parecen contar con las prebendas del concejal de Seguridad, el ‘purista’ Hilario, en perjuicio de zonas en las que, pese a estar la comisaría a 300 metros, no parece haber nunca unidades libres. Y encima, tras el descacharrante capítulo de las motos estropeadas, más cachondeo aún.

Los vecinos, vivan donde vivan, se merecen un respeto máximo por parte de sus dirigentes. Aquí no vale con venir una vez cada cuatro años, hacerse la foto y desaparecer durante toda una legislatura. Aunque, claro está, tampoco toda la culpa la tiene el político de turno, sino esa especie de mafia politizada revestida con el nombre de asociación de vecinos que, curiosamente, en el caso de la AA.VV de El Chapatal, que es la que ¿vela? por los intereses de esta zona, Tomé Cano, no desea un enfrentamiento con CC. Y es que, al fin y al cabo, los nacionalistas saben poner muy bien los huevos en varias cestas y saben de sobra que un trabajo arduo se realiza en esos locales, donde se amasa a la perfección la voluntad en las urnas de los hombres y mujeres de los barrios chicharreros.