Blogia

Desde mi escaño

Sinvergüenzas inmorales

Sinvergüenzas inmorales

Deleznable, no caben más calificativos. Dos personas relativamente cercanas a la familia de Marta del Castillo, la menor supuestamente asesinada en Sevilla, aunque aún no se ha podido encontrar su cadáver, no han tenido mejor ocurrencia que tratar de sacar tajada de este caso asegurando que tenían en su poder una carta donde uno de los implicados en este escabroso suceso relataba con pelos y señales lo acaecido entre el 24 y el 25 de enero de 2009. Por supuesto, se trataba de una burda estafa, pero que deja bien a las claras que hay personas que no se paran en barras a la hora de sacar una buena tajada, aun a riesgo de mercadear con el dolor ajeno. Afortunadamente, la Policía Nacional dio con el paradero de estos sinvergüenzas.

 

De todas maneras, lo que sí es verdad es que cuando un caso como el de Marta del Castillo se prolonga en el tiempo, lo normal es que suelan aparecer cazadores de recompensas, arribistas de medio pelo capaces de ofrecer pistas con aroma de veracidad, pero que en realidad están corrompidas en la forma y en el fondo. Aquí, en las Islas Canarias, hemos tenido episodios similares en relación a las desapariciones de Sara Morales y Yéremi Vargas. Han sido bastantes los pseudodetectives privados que han ofrecido sus servicios a las familias de estos pequeños, incluso garantizando unos resultados que, tristemente, nadie puede certificar, a pesar de las búsquedas masivas que se han hecho.

 

Y miren, al menos en el caso de los dos menores canarios, las pesquisas se han mantenido en el tiempo, pero de momento no se ha podido localizar a los autores de los hechos. Sin embargo, en lo tocante a Marta del Castillo, aún nadie puede salir del asombro ante la habilidad de los presuntos asesinos y cómplices o la torpeza supina de un sistema policial y judicial que se ha mostrado estéril a la hora de poder sacar la verdad a los implicados de lo que sucedió no sólo la noche de autos, sino de dónde se arrojó el cuerpo de la joven. Entiendo que se tenga que gastar hasta el último euro en esclarecer estas desapariciones, pero ya me resulta bastante surrealista que, con declaraciones juradas de la autoría de los hechos, a estas alturas esté el caso de la menor sevillana en el mismo nivel de incógnita que Sara Morales y Yéremi Vargas. Y es que cuanto más tiempo pase sin que se arroje un rayo de luz, se está creando un caldo de cultivo ideal para la presencia de estafadores de poca monta y de nulos escrúpulos.

Las prisas son malas consejeras

Las prisas son malas consejeras

Dicen que las prisas suelen ser malas consejeras y, después de toda la parafernalia y circo mediático montado en torno al pozo de Jinámar, ahora, cuando ya se está a un metro escaso de poder sacar la famosa bolsa con restos humanos que, hipotéticamente podían pertenecer a Sara Morales, ahora parece ser que se descarta esta posibilidad e incluso se habla de que ni tan siquiera se trate de fragmentos de una osamenta humana. ¿Quién ha sido, pues, el responsable o la responsable de tamaño bulo, en el caso de que al final los trabajos certifiquen que lo que hay en ese recipiente no son más que las partes de un esqueleto animal?

 

Lo dije y lo mantengo, que era un error enorme dar la trascendencia que se le dio a este hallazgo. Lo normal en estos casos es apostar por la prudencia, no dar más noticias de las necesarias cuando sólo se manejan hipótesis. Especular resulta sencillo, pero cuando estamos hablando de la desaparición de una menor hay que mantenerse en un discreto margen, evitar dar detalles hasta no tener todo perfectamente agarrado y asegurado. Ahora, sin lugar a dudas, la responsable policial, Concepción de Vega, estará más que arrepentida por haberle dado tanta publicidad a una investigación que debía haberse llevado con la máxima discreción. Posiblemente, con todo este follón que se ha montado alrededor del caso, se ha provocado un perjuicio no sólo a la labor que se lleva realizando desde hace más de tres años, sino también a la propia familia a la que se está teniendo en un continuo sin vivir.

 

De todas maneras, al margen de lo que pueda acontecer con este capítulo, sí que será deseable que los cuerpos policiales y los investigadores privados prosigan con esta ardua tarea de localizar no sólo a Sara Morales, sino también a Yéremi. En un plazo de 9 meses desaparecieron de la isla de Gran Canaria dos menores y aún no hay noticias sobre su paradero. Dudo mucho que de estar vivos estén en la isla, siquiera en el propio Archipiélago, pero eso, tal y como yo mismo critico, es especular y quienes deben realizar esa labor de búsqueda e investigación son la Policía y la Guardia Civil que siempre han mantenido un papel de reserva máxima, aunque sus jefes políticos acaba torpedeando y empantanando un trabajo excelsamente realizado.

Préstamos ZP

Préstamos ZP

¿Su nación tiene severos problemas económicos? ¿Ha hecho lo posible y lo imposible para sanear su déficit y no con esas es capaz de poder salir a flote? ¿La UE le atosiga y amenaza con intervenir en la administración de sus cuentas? No se preocupe, la solución que esperaba, la más revolucionaria, ya ha llegado para esos países que son incapaces de equilibrar su presupuesto. Les hablo, como pueden imaginarse, de los supercréditos ZP, que le ofrecen una liquidez inmediata de 2.500 millones de euros, sin plazo de devolución determinado y, en todo caso, a pagar en comodísimas cuotas. De momento, la intención de este prestamista de saldo y esquina (que diría Joaquín Sabina) es la de concederle esa morterada de dinero al Ejecutivo griego que, si bien lo está pasando mal, tampoco estaría de más que mirase para casa donde más de cuatro millones de españoles no están para fiestas porque, directamente, no tienen un puesto de trabajo que llevarse a la boca.

 

Y es que Zapatero vuelve a recurrir a sus fuegos de artificio vacuo y, a tres meses de que España deje de ejercer su papel estelar en la Unión Europea, quiere explotar toda la traca en estos 90 días, aun a riesgo de que luego no queden fondos para los ciudadanos que residimos aquí. La inacción de un mandatario que ha sido incapaz de conciliar posturas entre la patronal y los sindicatos, lo que sigue conllevando despidos a mansalva (con la complicidad de los Méndez y Toxo) se revierte en unas prisas inesperadas para echar un cabo a Grecia (o a quien fuese menester). Posiblemente, con ese pseudopréstamo, en el caso de que tuviera lugar, se podría fomentar la contratación de más personas sin tener, además, que recurrir a despidos ni tocar ni un solo derecho de la masa laboral actual.

 

A mí, qué quieren que les diga, el gesto de ZP me recuerda a actitudes como las del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que es capaz de regalar petróleo a mansalva o patrocinar inversiones en Cuba, Bolivia y Ecuador mientras gran parte de su población se está muriendo de hambre y viviendo en condiciones infrahumanas. Todo forma parte de una panoplia de acciones estériles, pero que precisan realizar para intentar maquillar extramuros lo que es una paupérrima imagen interna. No obstante, en nuestro contexto, en la UE, con o sin ayudas, ya le han cogido la matrícula al prestamista Zapatero.

Jiménez y la desmemoria del fútbol

Jiménez y la desmemoria del fútbol

Manolo Jiménez dejó de ser entrenador del Sevilla no este pasado miércoles de madrugada, sino desde la semana anterior, cuando cayó eliminado en la Liga de Campeones con el CSKA de Moscú. Había muchas esperanzas depositadas en la entidad hispalense de, cuando menos, pasar a los cuartos de final de la gran competición continental, máxime tras haber empatado a un tanto en la capital moscovita. Sin embargo, el traspiés en el Ramón Sánchez Pizjuán supuso la sentencia del míster sevillano y que el club se pusiera manos a la obra en la búsqueda de otro preparador. A la hora de escribir estas líneas la opción más sólida era la de Luis Aragonés.

 

De todas maneras, más allá del hecho en sí, lo que ha pasado en el Sevilla es un mal que se extiende como un virus por la casi totalidad de los equipos de la Liga española. En la capital andaluza, al menos todos los seguidores del conjunto rojiblanco, se habían acostumbrado a la época del caviar, a las dos UEFAS, a una Supercopa Europea y a una Copa del Rey. Eran los tiempos del hoy tan denostado Juande Ramos, cuando los sevillistas llegaron a soñar, incluso, con ganar una Liga. Pero Ramos se marchó por una suculenta y mareante oferta, dejando tirados a los andaluces a los dos meses de comenzar la temporada 2007/2008, y cogió las riendas del banquillo Manolo Jiménez, que estaba haciendo un temporadón con el filial. Los casi tres años de permanencia del de Arahal en la dirección blanca sólo han servido para ser comparado reiteradamente con su antecesor, a pesar de haber logrado clasificar al club en la Champions y llegar hasta la final de la Copa del Rey.

 

Esta historia se ha repetido en otras instituciones de igual calado que la hispalense. Por ejemplo, en el controvertido Atlético de Madrid, pocos entrenadores de la época moderna pueden presumir de haber repetido campaña. Antic, Aguirre o el propio Luis Aragonés han sido los últimos ejemplos de continuidad al frente de la entidad. Gregorio Manzano, hoy por hoy uno de los mejores preparadores de la Liga española, tuvo que irse con viento fresco por dejar al equipo clasificado para la Intertoto. Cierto sector de la prensa se encargó de echar a la afición en contra del de Bailén y hoy se reconoce desde el conjunto colchonero el error de prescindir de sus servicios.

 

O miren ustedes lo que ha pasado en ocasiones precedentes en Valencia o en Zaragoza. Técnicos de prestigio como Quique Sánchez o Marcelino tuvieron que dejar su puesto por, en unos casos, exigencias desorbitadas de unos seguidores que pensaban que el equipo no rendía lo adecuado, a pesar de estar tercero en la tabla o, como en el ejemplo de los maños, una directiva cicatera con el míster asturiano prefirió rescindirle el contrato, aunque luego tuvo que rascarse el bolsillo en traer siete refuerzos.

 

En fin, esta es la ley inexpugnable del balompié, donde lo logrado hace dos minutos carece de vigencia. Ni al propio Guardiola, al menos desde cierta parte de los medios de Madrid, le valoran lo conseguido a lo largo de 2009. Muchos, en un afán de supino atrevimiento, se han atrevido a juzgar que este Barça no es el mismo que ganó los seis títulos. Por supuesto que no lo es, pero es que no hay equipo en el Mundo capaz de repetir tal hazaña, aunque al menos no cayó en Copa frente a un Segunda B ni por sexta vez consecutiva en octavos ante un equipo de corte menor, dicho sea de paso.

Peligrosa imprudencia

Peligrosa imprudencia

Craso error, sólo de esta manera se me ocurre definir la parafernalia mediática que se ha montado en relación al posible hallazgo de los restos de la niña Sara Morales, la menor que desapareció en julio de 2006 y que hasta la fecha había sido buscada intensamente por toda la isla de Gran Canaria, pero con resultados estériles. Y digo que me parece todo esto un gran circo porque quien está al cargo de las operaciones no ha tenido mejor ocurrencia que darle notoriedad al asunto y los sondeos en el pozo de Jinámar se han convertido en un espectáculo para los medios de comunicación. No es culpa de las cadenas en esta ocasión, sino de quien o quienes se hayan precipitado en ofrecer unos datos que aún puede que pasen unas semanas hasta saber la identidad de esos restos óseos.

 

Por supuesto, de eso no me cabe la menor duda, la familia de Sara debe estar ansiosa por conocer ya la verdad de lo que pudo pasar con su hija. Esta misma mañana tenía la oportunidad de escuchar el testimonio de su madre y podía entender perfectamente ese sentimiento contradictorio entre el deseo de que esos huesos hallados en esa cavidad no se correspondan con los de su hija y así poder seguir alimentando la esperanza de que la pequeña aún se encuentra viva y la tranquilidad, en cierta medida, de que esta pesadilla se acabe en el caso de que las pruebas dictaminasen finalmente que se trata de la joven grancanaria.

 

Sin embargo, insisto, alguien se ha saltado todos los protocolos del respeto y de la moralidad. Lo lógico es que cuando se está ante un hallazgo de estas características y con la gravedad que entraña el asunto en cuestión, haya que apostar por la prudencia. Aún no tienen los restos en las manos y ya se han puesto a especular sobre la posibilidad de que se trate de Sara Morales. Internamente, por supuesto, me parece perfecto que trabajen con todas las hipótesis que deseen, pero cuando no se está seguro de algo, menos aún cuando estamos hablando de una niña desaparecida en extrañas circunstancias y con toda una familia sufriendo en silencio esa ausencia, lo mejor es mantener silencio, ser prudentes y no pronunciarse de cara a la opinión pública hasta no tener los resultados en la mano.

 

Me pongo en el lugar de la familia de la menor y, verdaderamente, me costaría mucho saber reaccionar en esta situación. Valoraría el trabajo que con denuedo están llevando a cabo la Policía y la Guardia Civil después de casi cuatro años, pero no sé hasta que punto podría soportar que haya determinados personajes que anuncien a los cuatro vientos que se han hallado unos restos y que encima se permitan el lujo de conjeturar que pertenecen a Sara Morales. Termino como empecé, craso error.

Buen comienzo de Llanos en Recursos Humanos

Buen comienzo de Llanos en Recursos Humanos

El nuevo concejal de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Ángel Llanos, ha anunciado que procederá a la contratación de 700 personas que ahora mismo se encuentran sin perspectivas cercanas de conseguir un puesto de trabajo. Se trata, qué duda cabe, de una noticia plausible, máxime en estos tiempos de crisis y que aliviará en menor o mayor medida a una serie de familias en la capital que están con el agua al cuello. Por supuesto, no se trata de una gran cifra, pero estamos hablando de que son más de medio millar de desempleados que pueden dejar por un tiempo la angustia de verse sin un euro, que han de vivir de la caridad o de tener que aguardar horas en las puertas del albergue municipal.

 

La capital tinerfeña, desgraciadamente, es una de las ciudades de España con mayor tasa de parados, algo que tampoco es de extrañar viendo la gran cantidad de negocios que se han ido cerrando en los últimos meses. Sólo hay que ir por la calle Ángel Guimerá o la Rambla de Pulido para constatar que cada vez se alquilan o se traspasan varios comercios. El problema en este caso es, además, doble, porque no sólo estamos hablando de un dueño que se ha visto forzado a echar el candado, sino que además algunos de estos establecimientos contaban con dos o tres empleados que, de la noche a la mañana se han visto abocados a una situación de inestabilidad tremenda y sin que nadie les guíe en ese mundo de obscuridad que es el paro puro y duro.

 

Por eso, aunque sea a través de fondos europeos y estatales, hay que reconocer que la medida adoptada por el concejal de Recursos Humanos del consistorio santacrucero es digna de encomio. Sí, alguien puede argumentarme con toda la razón del mundo que es muy fácil crear puestos de trabajo con dineros ajenos y sí, mire usted, claro que es sencillo, pero, ¿cuántos ayuntamientos no se han aprovechado de esas subvenciones para dedicarlas a otras cuestiones? Un amigo que estuvo trabajando en diversos ayuntamientos de la isla, pero concretamente este caso le acaeció en Tegueste, me comentó que se le pidieron a la UE unos fondos para construir una fuente en la plaza del pueblo (cuando ya había una). La idea era, con perdón, mamarse las perras para otro fin, pero no contaron con el hecho de que ni el técnico iba a estampar su firma en esa estafa ni que la responsable de supervisar la ejecución de esos proyectos con fondos FEDER iba a personarse en el municipio.

El descenso acecha, pero aún hay tiempo

El descenso acecha, pero aún hay tiempo

Se complican las cosas para el CD Tenerife. Después de su excelente victoria frente al RCD Español, los de José Luis Oltra cayeron ante un renacido Xerez en Chapín, un conjunto que, precisamente por estar prácticamente desahuciado en la tabla clasificatoria, dará más de un disgusto a quien crea que puede obtener tres puntos fáciles. Lo lógico, merced a su escaso bagaje en la primera vuelta, es que sea candidato claro al descenso, pero no por ello se va a rendir antes de tiempo y, mientras las matemáticas le den opciones, luchará por la supervivencia, actitud ésta muy loable y que ya se podían aplicar otros, como el propio equipo tinerfeño, que el sábado demostró que es capaz de lo mejor y de lo peor. La derrota ante los andaluces, al igual que sucediera hace unas semanas con el Zaragoza, puede ser mortal de necesidad.

 

Y es que es ahora el momento en el que la mentalidad de las escuadras implicadas en la lucha por algo importante, ya sea la Liga, Europa o la permanencia se pone a prueba en cada jornada. Fíjense ustedes en el Real Valladolid, un cuadro al que también muchos ya daban por casi finiquitado y, de buenas a primeras, es capaz de derrotar a todo un Deportivo de La Coruña, además en Riazor, y animar la lucha por la permanencia. O qué decir del propio Zaragoza, hundido en la parte baja, muchas fechas incluso estando penúltimo de la tabla y, aunque con siete incorporaciones, ha sido capaz de acelerar lo suficiente para salir del descenso, si bien no puede cantar victoria, a tenor del calendario que le depara de aquí a la conclusión del campeonato.

 

Lo cierto es que el Tenerife, como el resto de formaciones implicadas en la pelea por no bajar a Segunda División, van a gozar de oportunidades para salvar la categoría, pero en muchos casos dependerá no sólo de los puntos que se amarren en casa, sino también lo que se pueda obtener lejos de feudo propio. Los de Oltra perdieron una gran oportunidad de apuntarse el primer triunfo foráneo y con el calendario en la mano, salvo los irregulares Sevilla y Atlético de Madrid, pocas opciones se vislumbran para sacar tres puntos de una tacada en estadio ajeno. De todas maneras, aunque los técnicos siempre hablan de la horquilla de 42 a 45 puntos para mantenerse, este año parece que la permanencia puede estar más barata, pero no hay que fiarse, especialmente porque los más apurados suelen acelerar en la recta final. Confiemos en el buen hacer de los tinerfeñistas y que reine la calma en el Callejón del Combate en relación a la figura del entrenador.

Craso error de la gendarmería gala

Craso error de la gendarmería gala

Lo que nos faltaba. Si hasta la fecha hemos sido muchos los que hemos alabado la eficacia de la policía francesa en materia de lucha antiterrorista, después de la chapucería en relación a los cinco bomberos que fueron confundidos como presuntos miembros de la ETA tenemos que empezar a poner en solfa los métodos utilizados por los agentes galos, aunque también hay que darle un necesario tirón de orejas al departamento de Interior del Ejecutivo español que también contribuyó a la difusión del vídeo de marras. ¿Es que el ministerio que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba no tiene un archivo extenso de hipotéticos sospechosos? Está claro que si lo tiene, el viernes alguien falló como una escopeta de feria, pero también lo hicieron los franceses, que cayeron en el craso error de emitir una cinta sin que se contrastase previamente. El daño que se ha causado a estos ciudadanos españoles, que estaban disfrutando tranquilamente de unos días de vacaciones en el país vecino, no ha pasado a mayores gracias a que amigos y familiares, una vez vieron las imágenes y las fotos en los diferentes medios de comunicación se pusieron en contacto con las autoridades pertinentes.

 

Por supuesto, tampoco se trata de echar por tierra todo el esfuerzo y los méritos de la gendarmería gala. Su labor siempre ha contado con el mayor de los denuedos y sus éxitos en materia antiterrorista han quedado acreditados en muchas ocasiones y, de hecho, no es de extrañar que el Ministerio del Interior francés se haya puesto como meta intentar atrapar lo antes posible a quienes asesinaron hace unos días a un agente en su territorio después de que un grupo de etarras fue sorprendido robando varios coches en un depósito y que sólo uno de los criminales pudiese ser capturado. El resto sigue en busca y captura y las fuerzas de seguridad no se han parado en barras a la hora de identificar y echarle el guante a esos terroristas. Sin embargo, la buena intención se ha teñido de astracanada más propia de la Pantera Rosa que de un cuerpo policial profesional.

 

Esperemos, no obstante, que estos errores sean puntuales porque, como empecemos a pensar que es la tónica habitual, mal nos va a ir cada vez que queramos pasar unos días de asueto fuera de nuestras fronteras. Además, lo extremadamente preocupante es que estos fallos se están registrando en países de la talla de Francia, Gran Bretaña o Estados Unidos, bien por confusión de un ciudadano brasileño con un supuesto terrorista implicado en  los atentados de 7 de julio de 2005 o la utilización de la imagen del político de Izquierda Unida Gaspar Llamazares como retrato robot de la nueva imagen de Bin Laden. Desde luego, sin querer hacer chanzas ni bromas políticamente incorrectas, los gendarmes galos, nunca mejor dicho, han tenido ideas e iniciativas de bombero.

Roldán en la calle y sin devolver un euro

Roldán en la calle y sin devolver un euro

Luis Roldán, quien fuera director general de la Guardia Civil, salió ayer por fin con la libertad plena bajo el brazo y, a buen seguro, con el secreto a buen recaudo de los millones que se levantó en su época de máximo exponente de la Benemérita y que jamás confesó su paradero, algo normal por otra parte, dado que los pocos años que ha estado en prisión, incluso en la última época con el disfrute del tercer grado y de varios permisos, le suponían poca tortura como para confesar dónde ocultó todo lo mangado a lo largo de sus años en el cargo. El señor ya está en la calle y, por supuesto, habrá quien se crea que Roldán (las mismas letras que ladrón, pero en otro orden) es ahora el paradigma de la honradez, con zeta de Zapatero.

 

Lo cierto es que la salida del ex director de la Guardia Civil ha servido para hacer un largo y extenso repaso por los últimos años del felipismo, cuando la corrupción campaba a sus anchas en este santo país llamado España. Era la época de los pelotazos indiscriminados, de la guerra sucia, de meter la mano en los Fondos Reservados hasta dejarlos sin ídem. Sin embargo, a pesar de que todas estas mandangas y mangoneos eran totalmente consentidos y aprobados desde el Palacio de la Moncloa por el señor X, es decir Don Felipe González Márquez, aquí han sido pocos, muy pocos, los que han tenido que pasar una temporada a la sombra. De hecho, como jefes políticos más directos, Vera y Barrionuevo, que aceptaron la humillación de tener que ingresar en la cárcel de Guadalajara para salvar a su jefe de lo que hubiese supuesto una verdadera vejación, que un ex presidente de Gobierno acabase entalegado por todos los casos de corruptelas, amén de financiar ilegalmente un grupo de asesinos a sueldo como los GAL (y encima para que, normalmente, acabasen confundiéndose de objetivos).

 

Desconozco qué sucederá con Roldán y sus secretas fuentes económicas, pero sería deseable una vigilancia estrecha al patrimonio de este truhán profesional que, por mucho que él sostenga lo contrario, posee propiedades inmobiliarias y, lo que es casi un hecho irrefutable, cuentas en paraísos fiscales que le habrán ofrecido cuantiosos réditos a lo largo de todos estos años. Eso sí, aunque en algunas regiones ayer no fue festivo, curioso es, cuando menos, que haya venido a coincidir el final de la estancia entre barrotes de este personaje con un puente. No digo que no tenga derecho a la libertad (al fin y al cabo, si sanguinarios como De Juana Chaos están campando a sus anchas en Irlanda del Norte, Roldán también ha de estar fuera), pero es que no es la primera vez que cuando el Ejecutivo no quiere que nos enteremos de algo grave, lo ejecute durante un puente. Cuando menos, qué quieren que les diga, resulta bastante sospechoso.

Recortes por la cara

Recortes por la cara

La crisis, para que negarlo, está afectando duramente a todos los sectores que componen el cuerpo laboral y funcionarial en España. Por supuesto, los trabajadores del sector privado son quienes lo están pasando peor porque, al margen de que estamos hablando de cerca de cinco millones de desempleados, quienes aún tienen la fortuna de conservar su puesto, son conscientes de que su futuro pende de un hilo, de que igual una hora extra de menos que se haga hoy supone que mañana su silla esté ocupada por otra persona y que antes incluso de poner un pie en la empresa le espere en recepción la carta de despido. Es, sin duda, una gran hermano laboral en el que nadie gana, a excepción de una serie de empresarios que, con la excusa manida de que no ganan (sí que tienen beneficios, menos que otros años, pero el superávit no se puede ocultar), no hacen otra cosa que recortar derechos, salarios y todo lo que les venga en gana.

 

Sin embargo, lo más sorprendente de todo, es la decisión tomada por el Estado, concretamente por el Ministerio de la Presidencia, no sé si con la connivencia o anuencia del Economía y Hacienda, es que la crisis se ha instalado también en el cuerpo de funcionarios de la Administración General del Estado (AGE), concretamente en la hornada que se examinó entre septiembre de 2009 y finales de enero de 2010. La medida adoptada en Madrid para frenar el gasto ha sido la de recortar plazas una vez concluidas la pruebas selectivas que han tenido que superar los aspirantes. Como ejemplo, de 39 plazas de auxiliares administrativos de la AGE para la provincia de Santa Cruz de Tenerife, finalmente se decide dejarlas en 35, es decir que cuatro opositores que tal vez podrían haber entrado, ahora se quedan a las puertas y con una decepción de caballo, a no ser que, como debiera ser lógico, se pongan manos a la obra a meterle los pertinentes recursos a la Administración estatal.

 

Y es que, por si alguien en el Gobierno de España no se ha leído la Constitución (algo que tampoco parece muy complicado de imaginar, dado el nivel de determinados personajes que dirigen los designios del país), lo que nunca se puede hacer es dictar normas con carácter retroactivo si es para perjudicar, lo dice el artículo 9.3 de la Carta Magna. Dicho de otra manera, lo que no es de recibo es que se oferte un número determinado de plazas y luego, una vez han finalizado las pruebas, meter tijeretazo porque sí.

 

Desde luego, mal futuro le espera no sólo ya a los trabajadores por cuenta ajena, sino también a quienes deseen acceder a la hasta ahora segura Función Pública, máxime con un Ejecutivo que durante muchos años ha disparado con la pólvora heredada de unos sabrosos beneficios de la época del Partido Popular. Y no sólo es que hayan metido un tajo considerable en una oferta aprobada, sino que para este año la cosa pinta peor y cada vez son más los competidores por muchas menos plazas. Aunque claro, igual hay que reservar los millones para la penúltima ocurrencia de la señora ministra de Igualdad y su asignatura universitaria de Feminismo.

Egoísmo nacionalista

Egoísmo nacionalista

La democracia, amigos míos, es uno de los legados más valiosos que podemos disfrutar en la actualidad. La posibilidad de disentir, de mostrarse en acuerdo o en desacuerdo con las ideas de quien o quienes ostentan el poder resulta maravillosa porque, entre otras razones, nos ayuda a mejorar, a que las cosas se hagan con el mayor de los consensos posibles. Sin embargo, como todo sistema (exceptuando Suiza, donde estaríamos hablando del mejor funcionamiento político, ya que cualquier cambio esencial requiere de un refrendo de los ciudadanos en las urnas), la democracia que tenemos en España, al igual que sucederá en otros países, ofrece una serie de disfunciones que, al final, por el juego de la aritmética parlamentaria, el egoísmo de dos diputados pueden desequilibrar la balanza para un lado u otro.

 

Porque, no nos engañemos, la postura adoptada en Madrid por Coalición Canaria en relación al asunto del IVA demuestra hasta tal extremo la pequeñez de miras, de objetivos modestos con los que se plantan la señora Oramas y el señor Perestelo en la Carrera de San Jerónimo. Su responsabilidad como diputados debe ir más allá de un acuerdo puntual con los socialistas o con los populares. No sólo deben velar por los intereses de Canarias, sino que también que lo que decidan para el Estado no perjudique a las Islas y esta cabezonería de votar a favor de la subida de este impuesto, dicho por expertos de reconocido prestigio, va a ir en contra del Archipiélago.

 

Alguien, con todo el buen criterio del mundo, podría replicarme que en el Archipiélago canario no se paga el IVA y que, por tanto, ¿dónde va a estar el perjuicio para los habitantes de aquí? Pues muy fácil, algo que ya debía de haber intuido la señora Ana Oramas, en aquellas personas que decidan viajar a Canarias y que ahora, por ejemplo, encuentren un incremento importante a la hora de reservar los pasajes o los alojamientos o las transacciones que se deban de hacer entre las Islas y la Península, por ejemplo. Pero, insisto, lo peor de todo es el egoísmo que han demostrado estos dos diputados nacionalistas a los que les ha podido más la promesa de los millones del Plan Canarias que velar por el bien común.

 

Y es que el pasado lunes me sorprendían bastante las declaraciones de la señora Oramas quien no sólo se mostraba favorable a tocar al alza el IVA porque, a su entender, es un impuesto que no se paga en Canarias, sino que además, en un alarde de no sé cómo calificarlo, pidió que a las Islas no se les tocase un solo euro de las inversiones previstas para los trenes del Sur y del Norte de Tenerife o para las ampliaciones aeroportuarias porque aquí el índice del paro está rondando (si es que no lo supera ya) el 30% y que de tocar a la baja algunas cantidades comprometidas se hiciera en comunidades como la Navarra, con muchísimo menos paro, aunque suponga retrasar las obras que le permitan contar con el AVE. Es decir, según el silogismo de la ex alcaldesa de La Laguna, aquí hay que premiar a quien hace mal las cosas, en este caso a Canarias por tener más de 300.000 desempleados y, en cambio, a los navarros, por hacer su trabajo, hay que castigarles. O sea, que es un criterio que hay que entenderlo y aceptarlo como el de la subida del IVA, de locos.

El plató del Congreso

El plató del Congreso

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, en una más de sus ocurrencias entre lo extravagante y lo estrambótico (que viene siendo lo mismo) ha decidido que es hora de mostrarle a los españoles que los parlamentarios de la llamada Cámara Baja se parten el pecho día tras día para sacar a España de la crisis, del paro y de todo lo que ustedes puedan imaginar. Pero no crean, por supuesto, que al señor Bono le ha dado un ataque de responsabilidad y que los diputados van a empezar a tener que currárselo en serio, es decir, que no falten a las sesiones, sino que lo que nos quiere vender el presidente cameral es una especie de vídeo-película-publirreportaje en el que podremos ver lo concienciadas que están sus señorías con los problemas domésticos y que se desviven en aprobar medidas que nos beneficien a todos los ciudadanos. La cuestión será saber si los protagonistas serán los diputados o, como en el caso de Avatar, tendremos que recurrir a recreaciones de personajes por ordenador. De momento, sabemos que la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Saenz de Santamaría, se ha mostrado muy partidaria de encarnarse a sí misma. Falta conocer si su pareja de desavenencias, María Teresa Fernández de la Vega, se apunta también al montaje fílmico urdido por Bono.

 

La verdad, si estuviéramos en pleno 28 de diciembre, estaríamos hablando de una inocentada bastante bien pergeñada, una broma simpática y que, al menos, nos arrancaría una sonrisa. Pero no, no es ninguna fantasía ni ningún invento. Ante las críticas vertidas por gran parte de la opinión pública, y además con toda la razón, sobre la vagancia extrema de nuestros políticos, al Congreso no se le ocurre otra cosa que contraatacar con una especie de película en el que se intenta lavar la cara de los parlamentarios. Es decir, no sólo no hacen su trabajo, sino que además ahora van a perder más tiempo recreando situaciones forzadas. Es de chiste.

 

A veces pienso que los padres del surrealismo lamentarán no haber nacido en esta época porque es, de largo, donde la astracanada campa a sus anchas, desde la bancada azul al resto de los escaños, pasando directamente por el trono del señor Bono. Aquí no se trata de que ahora nos quieran vender la moto de una cinta o un DVD perfectamente montado y retocado, donde veamos a sus señorías enfangados en miles de folios y expedientes o asistiendo en masa a todas las sesiones. No, eso no nos lo tragamos porque la norma general, al menos hasta la fecha, es sólo ver los plenos a rebosar cuando hay que votar algo importante o se produce la sesión de investidura del presidente del Gobierno. Lo demás no dejan de ser sesiones frías, desangeladas, vacías y que dejan bien a las claras que sobran más del 75% de los diputados en muchas de las ocasiones.

 

Pero nada, ya que nos ponemos manos a la obra con la película, esperemos que bajo la dirección de Bono, la producción de José Blanco y con Zapatero y Rajoy como actores principales y un reparto de lujo encabezado por las señoras Sáenz de Santamaría y Fernández de la Vega, el año que viene España presente esta cinta a los Óscars y que se lleve unas cuantas estatuillas, aunque aún no se sabe si en el género de la comedia, de la ciencia ficción o del drama. El premio a la mejor cinta de terror no se lo llevará porque ése, salvo relevo en la próxima remodelación ministerial, ya lo tiene Corbacho con sus casi cinco millones de parados.

La afición ha de volcarse con el Tete

La afición ha de volcarse con el Tete

La afición del CD Tenerife, al menos un sector bastante significativo, demostró en el encuentro del pasado domingo frente al Español que se mueve por impulsos, que no es capaz de mantener un criterio por mucho tiempo. Cuando el equipo iba ganando por 2-0 y el entrenador local, José Luis Oltra, decidió cambiar a Ayoze por Kome, la pitada que se llevó por el cambio fue brutal y eso, guste o no, también afecta al jugador que va a entrar al campo. Casualidad o no, a los dos minutos el cuadro catalán logró acortar distancias y el miedo se apoderó de los seguidores. Afortunadamente, al final dos goles de Nino y Alfaro solventaron la papeleta y todo el estadio fue una fiesta. Pero la actitud debe ser muy diferente por parte de la hinchada si de verdad pretendemos que el CD Tenerife se quede en Primera División.

 

Alguien, con muy buen criterio, puede replicarme que quienes deben ser los artífices que conservar la categoría son los jugadores, una verdad que es universal e irrefutable, pero no menos cierto es que los aficionados que acuden en masa al Heliodoro (por cierto, fueron alrededor de 5.000 ó 6.000 menos que el día del Real Madrid) ayudan en gran medida a sacar determinados puntos con su apoyo desde las gradas. De hecho, siempre se ha tenido al recinto capitalino como uno de los estadios más complicados para el equipo rival, que tenía que aguantar la presión de los seguidores y, de paso, también el árbitro, en cierta medida, podía salir algo condicionado a la hora de tener que pitar ciertas acciones.

 

Ahora, con los tres puntos ante el Español, son bastantes las personas que están reclamando al presidente, a Miguel Concepción, que flete un chárter para la finalísima del próximo sábado en tierras jerezanas. Posiblemente, sea esta salida la primera en la que se puede conseguir el primer triunfo foráneo y, con un poco de suerte en las combinaciones, situarse a tiro de piedra de la salvación, especialmente si pensamos que el Zaragoza recibe al Barcelona y el Racing de Santander debe viajar hasta el nada sencillo Reyno de Navarra para medirse al Osasuna. Desde luego, supone todo un atractivo y está muy bien que la gente se muestre voluntariosa y rascarse el bolsillo, más en estos tiempos de crisis, pero esa fiebre debe mantenerse más allá del choque contra el Xerez. Es más, diría que cuando el club debe sentirse más arropado es en los cinco encuentros que quedan por afrontar en el coliseo chicharrero. Por aquí han de pasar Villarreal, Getafe, Valladolid, Racing de Santander y Almería, que pueden ser 15 puntos factibles, amén de la hipotética victoria en Chapín y algún que otro punto que se pueda rascar, por ejemplo, en Gijón o en Málaga. El camino a la permanencia no está llano, pero tampoco imposible; simplemente afición y futbolistas deben saber a la perfección el papel a jugar en esta recta final.

Nula austeridad regia

Nula austeridad regia

¿La crisis económica va con la Casa Real? A tenor del viajecito que se planeó  Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I hasta Bahréin para ver la primera carrera de la temporada de Fórmula 1 y poder fotografiarse con el siempre ‘simpatiquísimo’ Fernando Alonso en el primer cajón del podio, está claro que no, que en Zarzuela siguen viviendo fuera de la realidad, que su ritmo de vida no va a decrecer por muy mal que lo estén pasando los ciudadanos y que es muy fácil buscar el efectismo con la reunión multibanda con los sindicatos, Gobierno y oposición para buscar salidas a la delicada situación por la que atravesamos, pero, por supuesto, ese esfuerzo que hay que hacer para tirar hacia delante no va con el estrato regio, máxime que ahora está a punto de llegar el enésimo (o enésima) nieto (nieta). Más les debe preocupar, digo yo, la reforma de la Constitución, pero claro, no la quieren tocar hasta que suba al trono Don Felipe, porque sino sería Doña Cristina (creo) la que sería reina y eso no le haría mucha gracia a la trepa por excelencia, la protagonista, el ingrediente de todas las salsas, la sinpar Leticia Ortiz.

 

Pero bueno, a lo que iba, es que resulta totalmente pornográfico y hasta demencial observar que nuestra Familia Real, pero muy en especial Don Juan Carlos I o los Príncipes de Asturias, gastarse alegremente el dinero que anualmente se le aprueba dentro de los Presupuestos Generales del Estado. Estamos hablando, nada más y nada menos, que de ocho millones de euros, amén de lo que se deben levantar en especies allá por donde van. Vamos, que no veo a Su Majestad pagando por un puesto privilegiado en el circuito de Bahréin y menos aún por la comilona que se habrá metido entre pecho y espalda con los jeques y prebostes de la Fórmula 1.

 

La Monarquía española, tal y como está concebida, hace ya muchos años que está amortizada, que no cala tanto como en los albores de nuestra democracia y que ha vivido muchos años a costa del papel, relevante, eso sí, del 23 de febrero de 1981, pero ya estamos ante un sistema maduro, que el Rey, lo dice implícitamente la Constitución, es un irresponsable, ya que todos sus actos deben ir perfectamente refrendados, y que, a fin de cuentas, tal y como están las cosas hoy en día, buenos dineros nos ahorraríamos y podrían destinarse a mejores fines, como ayudar a tantos millones de desempleados que tenemos en España. Pero claro, el problema está en ver qué partido se atreve a meterle mano a la Corona, vía reforma constitucional, y me da la sensación de que al final nadie será capaz de dar el paso.

 

Pero insisto, más allá de meternos en un cambio constitucional, vayamos a objetivos más razonables, más lógicos y estos se sitúan en reclamarle responsabilidad y mucha austeridad a los miembros de la Familia Real. Lo que no es de recibo, les guste o no a los señores monárquicos, es que día sí y día también los Reyes o los Príncipes estén de diferentes saraos o el cuñadísimo, por ejemplo, aprovechándose de su cargo para incrementar los ceros de una ya más que abultada cuenta corriente.

Metepatas Tavío

Metepatas Tavío

Nuestra clase política, lamentablemente, transforma la vida diaria en un continuo carnaval, en la astracanada continua y perpetua y, lo mejor de todo, es que prácticamente nadie se sonroja por las patojadas que suelta. Hay excepciones, por supuesto, gente que se mete en la azarosa vida de los ayuntamientos, los cabildos o los gobiernos estatal y regional con el objetivo de trabajar a lo largo de una o más legislaturas por el pueblo que democráticamente les ha votado para que mejoren las condiciones de vida de sus conciudadanos. Sin embargo, tenemos muchos ejemplos de personajes, de arribistas de tres al cuarto que sólo piensan en sus, a bote pronto, 65.000 euros anuales que se llevan al bolsillo, a pesar de que en el municipio en el que gobiernan hay, ni más ni menos, que cerca de un 30% de desempleo y un montón de personas que se agolpan a diario en las puertas del albergue municipal para poder acceder a un plato de comida.

 

Todo esto viene a colación de las desafortunadas declaraciones realizadas el pasado martes por la presidenta de los populares tinerfeños, Cristina Tavío, que dejó boquiabiertos a los representantes del Ayuntamiento de Santa Cruz que acudieron a la firma del pacto entre CC y PP al proponer la creación de canchas deportivas para los parados de la capital.  Según la señora presidenta de la formación conservadora en la isla, “en una ciudad con un índice tan elevado de paro, sería conveniente abrir muchas instalaciones deportivas para que los desempleados puedan hacer deporte hasta que encuentren un trabajo”. Lo mejor de todo es que ni se descompuso ni se puso roja, ni un ápice, miren ustedes.

 

De verdad, alguien pensará que si tengo una especial manía persecutoria contra el PP en Tenerife y la verdad es que no, que en absoluto son críticas infundadas ni nada por el estilo, máxime cuando entiendo que esta formación es la que más se asemeja a mi manera de pensar y de gestionar un país o una ciudad, pero ello no es óbice para que digamos amén a todo, y menos cuando lo que se plantean son auténticas chorradas que, dicho sea de paso, han sido tomadas a chacota en Madrid, en la propia sede de Génova, donde están muy concienciados con el drama del paro y lo que no se puede hacer, ni en broma ni en serio, es hacer gracietas de este calado.

 

¿Acaso cree la señora Tavío que quienes estamos desempleados tenemos tiempo o tenemos la mente como para dedicarla a hacer deporte en la tarde? Mire, lo que debe hacer, si usted pretende encarar este problema formalmente, es plantear que se habiliten más cursos de formación, gratuitos, por supuesto, para esas personas que no hallan empleo ni a tiros, facilitar convenios con academias para que puedan opositar y acceder a la función pública o, casi lo más lógico, entablar conversaciones con los empresarios para que puedan contratar, con las ventajas fiscales pertinentes, a un número importante de parados. Lo que está claro es que al deporte se han dedicado y se dedican muchos de ustedes, que pasan olímpicamente de los problemas de los ciudadanos.

Una estafa moral que hay que castigar

Una estafa moral que hay que castigar

¿Se imaginan ustedes poder llegar a la puerta de las distintas instituciones, ayuntamientos, cabildos, diputaciones, gobiernos autonómicos o el Ejecutivo estatal, y, sin tener que demostrar nada, acceder a todo tipo de ayudas, un piso de protección oficial y varios miles de euros, así como la concesión de la nacionalidad española y no sé qué otras distinciones? Seguramente, en términos normales, nadie, absolutamente nadie, nos daría ni medio peso y, de postre, nos propinarían una patada en salva sea la parte por cachondos o por caraduras, que de todo hay en la Viña del Señor. Sin embargo, siempre pueden existir disfunciones en nuestro sistema administrativo y la señora Lorena Candelario, ecuatoriana de origen, consiguió burlar los controles de unos y otros hasta que, por supuesto, su avaricia superó los límites de la normalidad y fue pillada en varios renuncios.

 

Supongo que estarán al cabo de la calle que me refiero a esta individua que, después de los atentados del 11 de marzo de 2004, fue mendigando por todas las instituciones, inclusive la Corona, para que se le solucionase su drama existencial, social y económico. Aseguró haberlo perdido todo en la explosión de los trenes y su caso fue tan conmovedor que recibió toda clase de prebendas, con cuantiosas entregas de dinero, una vivienda protegida, la nacionalidad española y diversos honores o condecoraciones. Pero la mujer, presa de una ambición desmedida, iba haciendo una ronda por todos los medios de comunicación para que España supiera que estaba viviendo en un estado de abandono, que su situación era límite y así recibir más y más euros a su cuenta corriente, aprovechándose de la solidaridad de miles de personas que sintieron empatía por ella. Y todo le fue bien hasta que alguien en la Audiencia Nacional comenzó a investigar por su cuenta y a ver si el nombre de Lorena Candelario salía por algún lado. Y hete aquí que no, que la doña en cuestión nunca había estado en el lugar de los atentados, al menos ni en el día ni en la hora de los hechos.

 

Por supuesto, soy de los que se suman al coro general de indignados y reclama que la Administración le quite a esta persona todo lo que ha conseguido de una manera ilícita, con aviesas prácticas, con triquiñuelas que, a buen seguro, sólo han servido para perjudicar a otras familias que en verdad sí eran merecedoras de la ayuda, pero que igual, al no montar el circo mediático de la señora Candelario, han acabado postergados o recibiendo unas migajas. Y miren, no soy partidario de que se expulse a nadie de España, pero evidentemente en el caso concreto de esta mujer, qué quieren que les diga, debe perder automáticamente su nacionalidad porque la ha conseguido con engaños, con mentiras, siendo una auténtica trápala.

 

Muchos pensaran que España siempre ha sido un lugar ideal para el mito del granuja, de hecho nuestra literatura está llena de ejemplos como Rinconete y Cortadillo o el Lazarillo de Tormes, pero una cosa es la estafa de poca monta y otra bien distinta es jugar con los sentimientos de todo un país, tal y como sucedió con una ciudadana española en los Estados Unidos, que engañó por un tiempo a la Administración yanqui al presentarse como víctima de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ahora la broma pesada y macabra la sufrimos nosotros y, en especial, las verdaderas víctimas. Esperemos respuesta y que esta persona sea embarcada urgentemente desde Madrid a Quito, pero ya.

Una estafa moral que hay que castigar

Una estafa moral que hay que castigar

¿Se imaginan ustedes poder llegar a la puerta de las distintas instituciones, ayuntamientos, cabildos, diputaciones, gobiernos autonómicos o el Ejecutivo estatal, y, sin tener que demostrar nada, acceder a todo tipo de ayudas, un piso de protección oficial y varios miles de euros, así como la concesión de la nacionalidad española y no sé qué otras distinciones? Seguramente, en términos normales, nadie, absolutamente nadie, nos daría ni medio peso y, de postre, nos propinarían una patada en salva sea la parte por cachondos o por caraduras, que de todo hay en la Viña del Señor. Sin embargo, siempre pueden existir disfunciones en nuestro sistema administrativo y la señora Lorena Candelario, ecuatoriana de origen, consiguió burlar los controles de unos y otros hasta que, por supuesto, su avaricia superó los límites de la normalidad y fue pillada en varios renuncios.

 

Supongo que estarán al cabo de la calle que me refiero a esta individua que, después de los atentados del 11 de marzo de 2004, fue mendigando por todas las instituciones, inclusive la Corona, para que se le solucionase su drama existencial, social y económico. Aseguró haberlo perdido todo en la explosión de los trenes y su caso fue tan conmovedor que recibió toda clase de prebendas, con cuantiosas entregas de dinero, una vivienda protegida, la nacionalidad española y diversos honores o condecoraciones. Pero la mujer, presa de una ambición desmedida, iba haciendo una ronda por todos los medios de comunicación para que España supiera que estaba viviendo en un estado de abandono, que su situación era límite y así recibir más y más euros a su cuenta corriente, aprovechándose de la solidaridad de miles de personas que sintieron empatía por ella. Y todo le fue bien hasta que alguien en la Audiencia Nacional comenzó a investigar por su cuenta y a ver si el nombre de Lorena Candelario salía por algún lado. Y hete aquí que no, que la doña en cuestión nunca había estado en el lugar de los atentados, al menos ni en el día ni en la hora de los hechos.

 

Por supuesto, soy de los que se suman al coro general de indignados y reclama que la Administración le quite a esta persona todo lo que ha conseguido de una manera ilícita, con aviesas prácticas, con triquiñuelas que, a buen seguro, sólo han servido para perjudicar a otras familias que en verdad sí eran merecedoras de la ayuda, pero que igual, al no montar el circo mediático de la señora Candelario, han acabado postergados o recibiendo unas migajas. Y miren, no soy partidario de que se expulse a nadie de España, pero evidentemente en el caso concreto de esta mujer, qué quieren que les diga, debe perder automáticamente su nacionalidad porque la ha conseguido con engaños, con mentiras, siendo una auténtica trápala.

 

Muchos pensaran que España siempre ha sido un lugar ideal para el mito del granuja, de hecho nuestra literatura está llena de ejemplos como Rinconete y Cortadillo o el Lazarillo de Tormes, pero una cosa es la estafa de poca monta y otra bien distinta es jugar con los sentimientos de todo un país, tal y como sucedió con una ciudadana española en los Estados Unidos, que engañó por un tiempo a la Administración yanqui al presentarse como víctima de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ahora la broma pesada y macabra la sufrimos nosotros y, en especial, las verdaderas víctimas. Esperemos respuesta y que esta persona sea embarcada urgentemente desde Madrid a Quito, pero ya.

La decencia de Soriano y el trágala capitalino

La decencia de Soriano y el trágala capitalino

¿Se pueden tener principios en política? ¿Se puede ser independiente y mantener el máximo estatus de respeto dentro de la formación de turno? La respuesta es que no, al menos en España y contextualizando todo esto en el presente. El mejor ejemplo de lo que sostengo lo ha venido a reflejar el concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Alfonso Soriano, quien ha puesto de manifiesto que el pacto entre su formación y los nacionalistas ha constituido un auténtico trágala y que sólo quien no tiene principios en política ha optado no sólo por picar el anzuelo, sino disfrutar de la situación de privilegio de estar 14 meses a la mamandurria (me refiero a un sueldito saladito, que conste en acta) de un puestito de concejal de Economía y Hacienda o retornar a las labores en el distrito de Anaga con tal de que se arrincone a una cuasi estéril área de Recursos Humanos a quien hasta ahora ejercía de portavoz, el denostado Ángel Llanos. De hecho, el propio Soriano rechazó ocupar un cargo como concejal de Sanidad (o como se llame) por el simple hecho de que no estaba de acuerdo con esta bajada de pantalones (o de faldas).

 

Y es que, abundando en lo expresado ayer, el PP ha jugado a partido perdedor en la capital tinerfeña, pero esa es una estrategia que lleva copiándola dramáticamente desde hace muchos años, ya que han encabezado el cartel electoral, por lo menos hasta donde la memoria me alcanza, gente como José Emilio García Gómez, Guillermo Guigou, Cristina Tavío, Ángel Llanos y quien decidan poner ahora, para 2011, que supongo que será un nuevo rostro para no perder la costumbre. Si desde 1991 no se repite candidato, lo lógico es que al final no se trabaje con un proyecto definido, sino que el PP ha optado por instalarse en la temporalidad y la interinidad, algo similar a lo que acontece con los socialistas y a los que parece empeñado en copiar la formación conservadora.

 

Al final, unos y otros, se dedican a quemar y a sacrificar líderes como si no costara y de todo esto, por si alguien no se ha percatado, sólo beneficia a la sempiterna Coalición Canaria, que no sale de los puestos de poder ni con agua hirviendo. Y con el espectáculo surrealista ahora de los populares y en otras ocasiones del PSOE, la verdad, tampoco tienen que matarse demasiado en las campañas. El desgaste es mayor en la bancada opositora, en clara contradicción con la norma general, puesto que quienes ostentan el poder suelen sufrir una erosión espectacular cuanto más tiempo están en la poltrona.

 

Sinceramente, ansío la llegada de las municipales de 2011 para ver como estas palabras se hacen realidad, como al final los populares acaban cayendo irremisiblemente en las urnas y que CC recuperará la mayoría absoluta perdida en el 2007. No se trata de jugar a pitoniso, sino aplicar el sentido común y a nivel municipal, guste o no, mucha gente vota por conocimiento de los candidatos y en eso, qué duda cabe, los nacionalistas son unos expertos en promocionar a sus prohombres y produjeres. PP y PSOE se han dedicado en cuerpo y alma a fustigar a quienes tienen criterio propio y eso se percibe desde fuera. Los ciudadanos, incluso quienes somos militantes de base de una determinada formación política, ni somos bobos ni marionetas, aunque alguien así lo haya creído. Por eso, le duela a quien le duela, suscribo al cien por cien las palabras de Alfonso Soriano.

Partido Perdedor

Partido Perdedor

El Partido Popular ha decidido suicidarse en Santa Cruz de Tenerife. Mientras dure la memoria colectiva de muchas generaciones que puedan ejercer el derecho a voto en las municipales, la formación conservadora suscribió el pasado martes su propia defunción, renunciar prácticamente de por vida a cualquier opción de ocupar la Alcaldía. El pacto perdedor acordado con Coalición Canaria supone, hasta extremos insospechados, una fractura delicadísima en las opciones de los hombres y mujeres que comanda Cristina Tavío. Las negociaciones llevadas a cabo entre ella y el alcalde capitalino han dejado bien a las claras que Ángel Llanos, salvo mejor criterio o valoración, ha quedado completamente desahuciado de cara a encabezar el proyecto de los conservadores para el año 2011 y que el propio PP se va a meter un trompazo espectacular en las urnas porque, estoy convencido de ello, los afiliados y quienes apoyan a esta formación no entienden los por qué de reeditar un pacto que saltó por los aires hace ocho meses, pero que llevaba deteriorándose desde hacía mucho más tiempo.

Siempre he mantenido que el gran problema de los populares, especialmente en Santa Cruz de Tenerife, ha radicado en la guerra de los personalismos. Nadie puede negarle los méritos contraídos por Cristina Tavío al frente del PP, capaz de reunificar una formación que llegó a estar al borde de la marginalidad, electoralmente hablando, claro está; así como que tampoco se puede regatear el esfuerzo de Ángel Llanos en el año previo a los comicios de 2007, yendo por todos los barrios, manteniendo reuniones con diversos colectivos y, aunque sacando unos resultados regularcejos, mejoró los de Tavío, y arrancó de Zerolo un pacto bastante interesante, hasta que se quebró la confianza de uno en el otro y viceversa. Sin embargo, todo el mal viene desde que en octubre de 2008, Llanos intentara arrebatar la jefatura del PP insular a la entonces presidenta y finalmente reelegida de manera abrumadora.

Aquel congreso celebrado en el sur de Tenerife dejó secuelas muy graves. Llanos fue consciente de que Tavío, a pesar de las promesas de borrón y cuenta nueva, empezaría a urdir la trama para que su protagonismo en el Ayuntamiento chicharrero fuera menguando progresivamente. Es más, los principales enemigos del entonces primer teniente de alcalde no estaban en mayor proporción en Coalición Canaria o en los partidos de la oposición, sino que las injerencias venían desde arriba y las reuniones secretas y no tan secretas entre Zerolo y dirigentes de peso de CC con Cristina Tavío o Antonio Alarcó dejaban bien a las claras que cada uno iba por su lado y sólo era cuestión de que la cuerda se tensase y se rompiera ese 28 de julio de 2009 con aquellas acusaciones extemporáneas de Llanos, hablando de que no se podía gobernar con imputados.

Ahora, poco más de medio después, Tavío y Zerolo ponen el sello a un acuerdo que se venía cocinando desde muy atrás, pero ese pacto huele a postre final, y sin guinda, para el Partido Popular que, a ojos de los votantes, queda como una formación sin un mínimo de personalidad y capaz de tragar con lo que le impongan desde la bancada nacionalista. Y, a todas éstas, estamos hablando de un acuerdo de gobernabilidad para un año exacto, volviendo a cambiar de manos las direcciones de determinadas concejalías y tagorores con la misma facilidad que un intercambio de cromos. Y mientras, los vecinos con más necesidades y urgencias económicas, a verlas venir. Normal que luego la capital chicharrera sea el caldo de cultivo para la abstención.

Sobreeuforia madridista

Sobreeuforia madridista

Mucha euforia, demasiada diría yo, veo en el entorno de los aficionados merengues en relación a su, no conviene olvidarlo, recién estrenado coliderato (que no liderato, que no es lo mismo). Los blancos más recalcitrantes ya empiezan a echar sus cuentas y las campanas al vuelo y no sólo es que hablen ya de que la Liga es cuestión de pocas semanas, sino que también se atreven a pronosticar su presencia en la final de la Champions League y eso que aún queda por solventar, por ejemplo, el partido de vuelta frente al Olimpique de Lyon, al que se le ha de ganar, como mínimo, por dos goles. Todos confiamos en un pleno español en esta semana y en la que viene, pero los encuentros difícilmente se ganan antes de saltar al campo, y mucho menos recurriendo al manido espíritu de Juanito y las históricas remontadas en el Bernabéu.

Pero vamos, lo más sorprendente de todo, y que coincide plenamente con la idiosincrasia del español medio es la facilidad que tienen determinados especialistas deportivos para olvidarse de la gesta realizada por el Barcelona hace tan solo tres meses, cuando conquistaba en Abu Dhabi el sexto de sus entorchados en el año 2009, la Copa Intercontinental o Mundial de Clubes, como quieran llamarlo. Ahora todos son propensos a las comparaciones, a manifestar que el conjunto que dirige Pep Guardiola está más que oxidado y que la máquina ya no funciona como antaño. Vamos, un poco más, y en poco tiempo el Barça se puede quedar fuera de los puestos de Liga de Campeones, siempre a juicio de los Roberto Gómez, Relaño, Eduardo Inda o Roberto Palomar, esos mismos que también le confieren todo el mérito del liderato compartido entre merengues y culés a la autogestión de la plantilla madridista. Pellegrini, cómo no, debe ser un recién llegado a estos lares y no tiene arte ni parte (y Roig pagándole un sueldazo durante cinco temporadas, ¡qué desperdicio, por Dios!).

Por supuesto, ahora mismo, tal y como están las cosas, no aventuraría todo mi capital a que la Liga sea del Barcelona, pero también es verdad que los blaugranas coinciden en repetir esa caída de tensión entre mediados de febrero y primeros de marzo, pero luego, una vez se han reseteado, vuelven a ser quienes eran, con un juego preciosista y son capaces de comerse el mundo. Al menos, ya que jugamos a las comparaciones, a los de Guardiola, en la única competición en la que no están vivos, la Copa del Rey, fueron eliminados por uno de los finalistas, el Sevilla, mientras que los blancos, todo hay que decirlo, fueron ridiculizados en Santo Domingo y en el Santiago Bernabéu por el Alcorcón. Sobran, qué duda cabe, las palabras.

Pero esto es lo bueno que tiene el balompié, que es cambiante y la negra realidad que hoy vive, por ejemplo, el CD Tenerife o el Real Valladolid, pueden ser cambiadas en cuatro semanas, como le sucedió al Español o al Mallorca hace justo un año. Por arriba, en Chamartín, ahora son todo risas por el bajón del Barcelona, pero estoy casi convencido de que ahora que se han puesto ambos a la par, en la mente de Guardiola no hay descanso hasta volver a sacar un largo trecho de ventaja al Real Madrid. Acuérdense que hace un año, después de tener una renta de doce puntos de distancia, cuando los blaugrana llegaron a tener virtualmente sólo un punto de ventaja, 1-0 al poco de empezar el choque en el coliseo merengue, se vio la mejor exhibición de fútbol de hace muchas décadas y un 2-6 casi irrepetible. Por eso, y con el antecedente del chorreo del señor Boluda, más valdría que en la acera de Concha Espina mantuvieran la calma, por si las moscas.