Blogia

Desde mi escaño

¿Crisis en Grecia? Pues ya verán en España

¿Crisis en Grecia? Pues ya verán en España

Pintan mal las cosas para España en materia económica, pero ya no sólo en relación a un problema interno, con alrededor de cinco millones de desempleados, y subiendo, creación y destrucción de empresas con la misma facilidad que se chasquean los dedos o el incremento lógico de las peticiones de ayudas sociales para poder llevarse, más que sea, un mendrugo de pan a la boca. No, esto, con ser ya un escenario horrendo, no es nada comparado con lo que, en petit comité, se está manejando en el seno de la Unión Europea. Al parecer, circulan unas encuestas internas sobre el estado de la economía de cada uno de los estados miembros y, asombrosamente (o no) las alarmas se disparan cuando se refieren a España. Miren que Grecia está mal, en una situación de coma financiero sostenido, pero es que la herencia que está legando José Luis Rodríguez Zapatero ya ha traspasado fronteras y hay quienes mantienen que como nuestro país caiga a los niveles de los helenos, lamentablemente, no va a haber remedio que nos saque del atolladero.

 

Cierto es que a veces desde Bruselas, Estrasburgo o Luxemburgo las cosas no se analizan a detalle, sino que se ven en un contexto más general y, por ejemplo, en 1995 España no cumplía ni uno de los requisitos para estar en la Europa del euro. Bien es verdad que en 1998 no sólo se nos aceptó en ese inicialmente selecto club, sino que además nos dieron pase VIP para ir directamente a la clase oro, lejos del vagón de tercera categoría o de segunda donde inicialmente estábamos destinados a viajar. Ahora bien, tampoco es falso que hubo un cambio de Gobierno y pasamos del socialismo de la corrupción y el derroche a la gestión de los conservadores, a quienes hay que atribuirles todo el mérito de habernos puesto a nivel de Alemania, Francia o Italia.

 

Ahora, 15 años después, nos encontramos frente una tesitura de semejantes características, con un Ejecutivo socialista que se ha mostrado incapaz de frenar la sangría del paro, que se ve desbordado a la hora de tramitar las ayudas sociales (las anuncia, pero luego no hay ficha financiera, como el cheque-bebe o los famosos 400 euros) y que se ha convertido en el hazmerreír del resto de socios europeos. Insisto, la preocupación por España existe y se teme muy mucho que en cualquier momento esto estalle por los aires y dejemos en un juego de niños lo que ha acontecido, por ejemplo, en Grecia. Desde luego, esta especie de presidencia parcial de España al frente de la UE está discurriendo con mucha pena y sin ninguna gloria. ZP trató de convertir este semestre en una especie de plebiscito virtual para demostrar al resto de la Unión que es un dirigente capaz de manejar los hilos de los 27, pero viendo el desbarajuste diario de su casa, en Europa le dijeron que nada de mangonear más allá de los Pirineos. Lo peor es que, seguramente, tenga que ser la propia UE la que, de seguir así, tenga que rescatarnos de los desatinos de Míster Bean (digo de ZP).

Sindicatos, todos a una con Garzón

Sindicatos, todos a una con Garzón

¿Qué información manejará el juez Baltasar Garzón para que la progresía en pleno de este país llamado España haya salido en bloque a defenderlo frente al magistrado Varela que es quien ha conseguido llevarlo al banquillo por una de las tres causas de peso por la que ha sido acusado, las escuchas ilegales en la trama Gürtel, ley de la memoria histórica o los negocietes con el banquero Botín y sus cursos en los Estados Unidos pagados con, entre otros, los dineros de muchos clientes de la entidad que no concede créditos, pero que sí se gasta los millones en la Fórmula 1? Evidentemente, hay mucho temor en la Moncloa, concretamente por parte de José Luis Rodríguez Zapatero, él sabrá por qué, y no se ha dudado un instante en poner de acuerdo a los sindicatos laborales y a los de la ceja para unirse como en Fuenteovejuna, todos a una, a apoyar al juez megaestrella de la judicatura.

 

Lo cierto es que la fractura social y moral que se está provocando en los últimos años desde la llegada de ZP a la presidencia del Gobierno es de tal calibre que son ya varias las voces las que consideran que falta relativamente poco para que volvamos a sacar las armas a la calle y empecemos a pelearnos como en el año 1936. Este mandatario ha sacado, ya no del baúl de los recuerdos, sino de las fosas más profundas de las entrañas de la Tierra, una serie de acontecimientos manipulados, tergiversados, convenientemente cercenados para crear un clima de debate que nos desvía de lo sustancial. ¿A alguien le interesa, después de muchas décadas, que Miguel Hernández o Federico García Lorca, fueron asesinados por las huestes de los azules por no pensar ideológicamente como ellos o por tener una orientación sexual no acorde con los tiempos? Pues miren, me imagino que a los familiares de la época sí, pero ahora, porque al jefe del Ejecutivo le matasen a su abuelo, no es de recibo que se quiera hacer norma general un suceso individual porque, ya que estamos, reabramos las heridas hasta el paroxismo y saquemos a la palestra los religiosos fusilados o las carnicerías que, bajo la firma del señor Santiago Carrillo, se llevaron a efecto en Paracuellos del Jarama.

 

España, afortunadamente, logró dejar atrás toda una época de crispación, de rencillas, de enfrentamientos entre nativos y se dio la oportunidad de la Constitución de 1978. Es curioso que cuando los que quisieron que se investigasen los crímenes de Paracuellos fueran despachados con cajas destempladas por el propio Garzón alegando éste que esos hechos habían prescrito. Digo yo, entonces, que con más razón están fuera de órbita las atrocidades que se pudieron cometer en la Guerra Civil, y que no sólo se produjeron en el bando de Franco, sino también en el de los rojos. Pero nada, aquí lo que interesa es meter bulla, evitar que se hable de otras cosas y mientras les paguen a toca teja, siempre tendrá ZP y Garzón la defensa de los sindicalistas del trabajo y de la ceja.

La asesora etérea y el concejal asesorado

La asesora etérea y el concejal asesorado

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se ha convertido en el lugar donde la astracanada campa a sus anchas. Cualquier cosa, por extraña que pudiera parecer, puede suceder en cualquier momento en el Palacio consistorial. Si ya es grave que la Concejalía de Economía y Hacienda nos cueste a los vecinos capitalinos más de 100.000 euros al año porque al titular del departamento, Jaime Hernández Abad, tuvieron que ponerle un asesor, Guillermo Núñez, un especialista en esto de las cuentas (aunque no cumplió su palabra de mantenerse fuera de la órbita de las corporaciones públicas), ahora tenemos que enterarnos por los compañeros de distintos periódicos digitales y de papel que el Consistorio le está pagando casi 50.000 euros a una asesora del alcalde, Miguel Zerolo, y cuyo principal mérito, según consta en esas informaciones, es no haber hecho acto de presencia por el Ayuntamiento. Es más, nadie la conoce, no se sabe nada de su paradero y, lo peor de todo, es que igual no es la única que, como personal de confianza, esté llevándoselo crudo sin disparar chapa.

 

Lo que no resulta de recibo, sinceramente, es que a estas alturas de la película, con todos estos datos sobre la mesa, nadie haya presentado la dimisión correspondiente. Todo esto es consecuencia de un reacuerdo sobre el acuerdo o del repacto del pacto entre Coalición Canaria y Partido Popular que, en perfecta sintonía, han conseguido convertir el Ayuntamiento en la casa de los líos, donde parece que sólo importa trincar la parcela de poder correspondiente y que a los ciudadanos, dicho alto y claro, les vayan dando por donde amargan los pepinos.

 

Muy elocuentes fueron las palabras vertidas hace unos días en una emisora local, Radio El Día, concretamente, por la concejal de Urbanismo, Luz Reverón, donde esgrimía como un éxito que el área de Vivienda siguiera en manos de Coalición Canaria. En definitiva, la historieta del pacto no ha sido más que otra cortina de humo perfectamente lanzada por Miguel Zerolo y que ha logrado expandirse por la perfecta colaboración de Cristina Tavío, una política que, con el paso de los años, se ha demostrado como alguien acomodaticia, que le encanta vivir del erario público y no meterse en más problemas. Para ella, sin duda, más complicaciones serían las de tener que mandar en una corporación. Por eso, nadie en el PP capitalino va a pedir explicaciones por los 50.000 euros de la asesora etérea.

Pocoyó Concepción

Pocoyó Concepción

El presidente del CD Tenerife, Miguel Concepción, se ha convertido en el Pocoyó de los mandatarios de Primera División. Al conjunto blanquiazul, lamentablemente, le han tomado por el pito de sereno en la Liga de Fútbol Profesional y, lo peor de todo, es que esa tomadura de pelo va a continuar hasta el final de la presente campaña. Lo de que el domingo que viene (salvo que la huelga de futbolistas se mantenga y no haya jornada) el CD Tenerife tenga que jugar en el Heliodoro Rodríguez López ante el Getafe a las 16 horas supone toda una declaración de intenciones de lo que se piensa ante las quejas de la directiva blanquiazul. Dicho de otro modo, los Astiazarán, Villar y compañía fueron a París y se pasaron las quejas tinerfeñistas en relación a los horarios por el mismísimo Arco del Triunfo.
 
Y miren, soy un defensor a ultranza de Miguel Concepción, considero que es un dirigente moderado en sus formas, pero también es verdad que a veces hay que pegar un sonoro puñetazo sobre la mesa. Al CD Tenerife le han hecho un sinfín de faenas horarias, con varios partidos caseros disputados a las cuatro de la tarde, fue el primero en estrenar el partido de los Lunnis (digo de los lunes) y, por si fuera poco, justamente colocan el choque frente al Valladolid dos horas antes del clásico entre el Real Madrid y Barcelona. Pese a las promesas de la LFP, los blanquiazules seguirán condenados a jugar en las franjas horarias más delicadas. Los aficionados, sinceramente, están hasta el gorro de estos tejemanejes, pero acudirán, una vez más, en masa para apoyar al equipo de sus amores.
 
Además, por si fuera cachondeo recalcitrante, siempre se ha mantenido una teoría que se cae por su propio peso, que en determinados horarios no pueden coincidir partidos. Se supone, siempre según la LFP y los operadores televisivos, que el sábado de 19 a 21 horas (de 20 a 22 en el resto de España) no podían coincidir dos partidos. Pues bien, en esta pasada fecha no sólo es que haya habido dos encuentros, sino tres. ¿Y las quejas de las cadenas que daban los choques? Nada, ni media. Sin embargo, cuando el Tenerife ha propuesto como horarios habituales, salvo que fuese el encuentro escogido por La Sexta o por el Canal Plus, jugar los sábados a las 19 horas o los domingos a las 18 horas (siempre entendiendo esa petición cuando actúa como local), la respuesta ha sido tajante, que es imposible por no sé qué estricta regulación horaria para no perjudicar los derechos de los operadores audiovisuales. Luego, por supuesto, la LFP ha hecho lo que le ha venido en gana y Pocoyó Concepción ha tragado como un campeón.

Otro atraco a los derechos de los periodistas

Otro atraco a los derechos de los periodistas

Los compañeros de la productora Vídeoreport han comenzado una huelga parcial, que en pocas semanas puede pasar a ser indefinida, en el caso de que los responsables en el ente Radio Televisión Canaria no se avengan a modificar sus intenciones de tocar los derechos de los trabajadores de esta empresa, que es la principal suministradora de contenidos de la televisión autonómica. Corren, qué duda cabe, malos tiempos, pésimos años para el sector de la prensa en España y, muy en particular, en el Archipiélago canario. Lamentablemente, la crisis se ha ido llevando por delante o dejando muy mal parados a determinados medios. La Gaceta de Canarias, por ejemplo, conforma una excepción a esa situación económica global. Todos sabemos que ese periódico fue hundido poco a poco por la nefasta gestión de determinados empresarios, pero muy en especial por un amigo de los pelotazos inmobiliarios (y otros negocios de dudosa y turbia procedencia, especialmente basados en pasarse de la raya…de la legalidad) y que se hace llamar aún Fernando Peña Suárez y su testaferro, mejor dicho testaferra, Elena Rodríguez Darias.

 

Sin embargo, volviendo al caso del ente autonómico, resulta lamentable que se pretenda tocar una serie de derechos a los profesionales que cumplen más que rigurosamente con su labor frente al micrófono, detrás de la cámara, en la elaboración de los contenidos o, en algunos casos, teniendo que actuar de auténticos pilotos kamikazes para poder llegar con puntualidad germana a las ruedas de prensa. Porque, miren ustedes, podemos entender que con esto de la crisis se les pueda pedir a estos empleados de la Tv Canaria que tengan paciencia y aboguen por una congelación salarial. Pero no, no sólo no se pide que mantengan las condiciones económicas actuales. Nada de eso, se les intenta rebajar el sueldo con la aplicación de no sé qué convenio o retirarles por las bravas el actual.

 

A mí, que he trabajado durante tantos años en los medios de comunicación (si bien sólo me equivoqué en más de diez años en ir a currar un día concreto, el 29 de octubre de 2009, al ser engañado (y no querer ver yo la estafa) por el impresentable señor Peña y testaferra), me resulta todo esto, las maniobras de querer recortar derechos a los que día a día demuestran su profesionalidad, un atropello, un atraco a mano armada mientras los responsables políticos, con perdón, se lo están llevando crudo a manos llenas. Confío, de todas maneras, en que la presión que están haciendo las diferentes plataformas sindicales consigan, finalmente, que la huelga se resuelva favorablemente para los compañeros periodistas y que, de una vez por todas, se empiece a magnificar en la vertiente de los derechos una profesión que realiza un bien social impagable, pero que algunos usureros (públicos y privados) se empeñan en devaluar a diario o convertirla en el blanqueo de sus ambiciones.

El maleficio del diez y la excelencia blaugrana

El maleficio del diez y la excelencia blaugrana

El Real Madrid está viviendo esta temporada bajo el influjo maléfico del diez. No sólo se trata de que estemos en el año 2010, de que Messi lleve el mismo dorsal o de que haya que esperar una campaña más para alcanzar la cima de la décima Copa de Europa. Este conjunto blanco se ha estrellado cada vez que ha tenido un enfrentamiento crucial en el día 10. Primero fue el famoso alcorconazo, un 10 de noviembre; después fue la eliminación continental frente al Olympique de Lyon el 10 de marzo y ayer fue el batacazo casero ante el Fútbol Club Barcelona, 10 de abril. Y, de paso, como me recordaba un amigo, dos ex madridistas, Sneijder, en el Inter de Milán, y Robben, en el Bayern de Munich, ambos con el dorsal diez en sus camisetas, fueron esenciales para meter a sus equipos en las semifinales de la Champions.

 

Sin embargo, hechizos, conjuros o males de ojo al margen, lo cierto es que la entidad merengue se vio ayer claramente superada por un Barcelona que, a día de hoy, está muchos escalones por encima del resto. De acuerdo que lo del triplete no se repite este año porque quedó eliminado de la Copa del Rey ante el Sevilla en pleno mes de enero, pero en la Liga se le han puesto las cosas muy de cara y en la vertiente europea está a tres partidos de revalidar el entorchado y, además, con el morbo de hacerlo en el estadio del eterno rival, en el Santiago Bernabéu.

 

Veremos a ver qué sucede de aquí a lo que queda de campaña, pero al menos tengo la certeza de que no acabará como la de hace un año, cuando después del 2-6 ni Madrid ni Barcelona fueron capaces de vencer sus encuentros ligueros. Es más, los de Guardiola fueron campeones sumando dos puntos sobre doce (Villarreal y Deportivo) porque los merengues se quedaron en cero tras caer consecutivamente con Valencia, Villarreal, Mallorca y Osasuna. Ahora, con 21 puntos en litigio y la ventaja de tres más el average para los azulgrana, todo puede pasar, aunque el calendario de los culés no es nada complejo, con dos salidas a mi gusto algo intrincadas, Español, por la rivalidad local y Sevilla. El resto de enfrentamientos, sinceramente, no parecen complejos. Hombre, tal vez el Villarreal en el Madrigal, pero tampoco es ese equipo fiero de otros años, si bien arrancó un empate en el Nou Camp.

 

Desde luego, ya para terminar con la influencia del diez, esa es la excelencia por la que debe apostar Pellegrini en lo que queda de competición, ir a por los siete partidos en juego y confiar en dos empates blaugranas que darían un vuelco a una clasificación que, tras el trámite de Chamartín, parece casi resuelta. Pero en fútbol, menudo topicazo, no está nada escrito y hazañas más complejas se han visto a lo largo de los años en este deporte.

Cerco a las alfombras de pipas y a los patinadores

Cerco a las alfombras de pipas y a los patinadores

El Ayuntamiento de Tarragona, en un claro ejemplo de respeto por el cuidado del entorno de la ciudad, ha decidido acabar de una vez por todas con dos costumbres muy feas y espantosas que hoy abundan en cualquier urbe de nuestra querida España, la de los que se forran a comer pipas y luego dejan las cáscaras debajo de los bancos y esparcidas por todo el pavimento y aquellos que, monopatines en la mano (o en los pies, mejor dicho), se cargan las aceras que, lógicamente, luego tenemos que pagar nosotros de nuestros impuestos. Da lo mismo que pongan señales prohibiendo la práctica del skateboard o similares, al final estos practicantes hacen lo que les viene la realísima gana.

 

Pero bueno, volviendo al caso de las pipas, el Consistorio tarraconense ha decidido que se acabó esa happy hour de dejar el suelo como una alfombra pringosa de cáscaras. Desde hace algunos días, en una más que acertada medida, se ha empezado a sancionar, no a quienes comen, sino a quienes tiran esos restos piperos al piso. De momento, ya han probado la ordenanza un grupo de jóvenes que, sorprendidos, dicen que se niegan a pagar la multa porque consideran que resulta injusta y que fueron víctimas de un capricho de un agente de la autoridad. Lo cierto es que al final, les guste o no, tendrán que apoquinar los euros que les ha caído o, su resistencia a abonar el dinero, les saldrá a la larga mucho más cara.

 

Lo cierto, y no es que trate de animar a las corporaciones a que inicien un afán recaudatorio desmedido, es que muchas veces nos clavan tasas abusivas, especialmente en tiempos de crisis, y hay ordenanzas municipales que proporcionarían a los ayuntamientos pingües ingresos sin necesidad de tener que clavar económicamente a sus vecinos. Así, a bote pronto, las multas a aquellos propietarios de perros que no recogen los excrementos de estos, y que es uno de los males más pronunciados en nuestras ciudades; los coches que aparcan en doble y hasta en triple fila, aquellos conductores que sobrepasan los límites del respeto, decoro y resistencia auditiva del resto de personas con sus estridentes músicas a toda pastilla, etcétera, etcétera.

 

Y en cuanto a los de los monopatines, poco más que decir, una legión de destrozones profesionales, al menos esos que rechazan irse a los circuitos que habilitan los ayuntamientos para ir a cargarse el mobiliario urbano y, de paso, echar al resto de personas que, hasta entonces, estaban tranquilamente en la plaza. Pues bien, el Ayuntamiento de Tarragona también ha puesto coto a esos desmanes y a uno de los infractores de la normativa la broma le ha salido por más de 1.000 euros. Ojalá que el ejemplo de esta ciudad catalana impere en el resto del país y que hagamos de nuestras urbes espacios de convivencia, respeto y, especialmente, mucho civismo.

UGT, vergüenzas al desnudo

UGT, vergüenzas al desnudo

¿Se imaginan ustedes que uno de los sindicatos mayoritarios en España, que tiene como misión primordial defender a los trabajadores, actúe internamente como el más despiadado de los empresarios y sea capaz de dejar en la estacada a sus asalariados? Pues dejen de imaginar y visualicen esta realidad en el Archipiélago canario, concretamente con las empleadas de la empresa Fundescán que, gestionada por la Unión General de Trabajadores, ha dejado a esas mujeres totalmente desprotegidas, al amparo únicamente de la buena voluntad de familiares, amigos y caseros que les echan una mano en esta situación tan dramática.

 

El problema es, además, doble, porque estamos hablando de unas trabajadoras que están ocupadas en atender pisos tutelados, viviendas donde, en la gran mayoría, habitan mujeres que han sido víctimas de malos tratos y que, en muchos casos, están a la espera de que se celebre el juicio contra su presunto maltratador. Si, de repente, hubiera que dejar estas casas por falta de pago podríamos hallarnos ante la tesitura de que la protección de la que gozaban estas personas se vea rota por los cuatro costados.

 

Las empleadas de Fundescán no han tenido más remedio, en una medida desesperada, que mostrarse tal cual Dios las trajo al mundo, aunque tapándose lo esencial con un cartel denuncia en la que se manifiesta claramente que UGT las ha despojado de todo. Desde luego, una vergüenza la situación a la que se ha llegado y que a estas horas, lamentablemente, nadie en el sindicato haya dado un paso al frente, bien para ofrecer una solución o bien para dimitir en bloque. La pella económica que han dejado los del sindicato de Méndez se eleva a nueve millones de euros y nadie se hace responsable.

 

De todas maneras, amén de las culpas que ha de purgar la UGT, también habrá que mirar a la administración pública. Desconozco si la competencia la manejan los Cabildos o también ha de ver algo el Gobierno de Canarias, pero evidentemente alguien aprobó que esta empresa vinculada al sindicato gestionase un servicio tan delicado y, por tanto, también debería producirse una reacción rápida y contundente. Lo que no es de recibo es que mientras se debata que si la culpa es de A o es de B quienes acaben perdiendo sean las trabajadoras, que no cobran un solo euro desde hace meses, y las mujeres que están viviendo en esas casas protegidas y de las que pueden ser desalojadas por impago.

UGT, vergüenzas al desnudo

UGT, vergüenzas al desnudo

¿Se imaginan ustedes que uno de los sindicatos mayoritarios en España, que tiene como misión primordial defender a los trabajadores, actúe internamente como el más despiadado de los empresarios y sea capaz de dejar en la estacada a sus asalariados? Pues dejen de imaginar y visualicen esta realidad en el Archipiélago canario, concretamente con las empleadas de la empresa Fundescán que, gestionada por la Unión General de Trabajadores, ha dejado a esas mujeres totalmente desprotegidas, al amparo únicamente de la buena voluntad de familiares, amigos y caseros que les echan una mano en esta situación tan dramática.

 

El problema es, además, doble, porque estamos hablando de unas trabajadoras que están ocupadas en atender pisos tutelados, viviendas donde, en la gran mayoría, habitan mujeres que han sido víctimas de malos tratos y que, en muchos casos, están a la espera de que se celebre el juicio contra su presunto maltratador. Si, de repente, hubiera que dejar estas casas por falta de pago podríamos hallarnos ante la tesitura de que la protección de la que gozaban estas personas se vea rota por los cuatro costados.

 

Las empleadas de Fundescán no han tenido más remedio, en una medida desesperada, que mostrarse tal cual Dios las trajo al mundo, aunque tapándose lo esencial con un cartel denuncia en la que se manifiesta claramente que UGT las ha despojado de todo. Desde luego, una vergüenza la situación a la que se ha llegado y que a estas horas, lamentablemente, nadie en el sindicato haya dado un paso al frente, bien para ofrecer una solución o bien para dimitir en bloque. La pella económica que han dejado los del sindicato de Méndez se eleva a nueve millones de euros y nadie se hace responsable.

 

De todas maneras, amén de las culpas que ha de purgar la UGT, también habrá que mirar a la administración pública. Desconozco si la competencia la manejan los Cabildos o también ha de ver algo el Gobierno de Canarias, pero evidentemente alguien aprobó que esta empresa vinculada al sindicato gestionase un servicio tan delicado y, por tanto, también debería producirse una reacción rápida y contundente. Lo que no es de recibo es que mientras se debata que si la culpa es de A o es de B quienes acaben perdiendo sean las trabajadoras, que no cobran un solo euro desde hace meses, y las mujeres que están viviendo en esas casas protegidas y de las que pueden ser desalojadas por impago.

Un clásico con aroma blaugrana

Un clásico con aroma blaugrana

Apenas faltan poco más de 48 horas para que se dirima sobre el césped del Santiago Bernabéu un alto porcentaje de la presente Liga. Real Madrid y Barcelona, ambos con idéntica puntuación, se verán las caras el próximo sábado con la clara intención de asestar un golpe casi mortal a su adversario. La ventaja en este caso, con el riesgo que ello conlleva adelantarlo antes de que se produzca el acontecimiento, es claramente para el conjunto de Guardiola. Exhibiciones de Messi al margen, lo cierto es que los blaugranas, quizá sin llegar a la excelencia del 2009, sí es verdad que demuestran un juego más fresco, dinámico y creativo que el de un Real Madrid más gris, pero igualmente resolutivo a la hora de hacerse con los tres puntos en litigio. Como sostienen los matemáticos más modernos, da igual la fórmula o el método que se emplee si al final se halla la solución, en este caso alzarse con el torneo liguero.

 

Reza el tópico que las comparaciones son odiosas y que visto el juego de los merengues y el de los barcelonistas, la crítica deportiva no alberga la menor duda, los catalanes están, hoy por hoy, varios escalones por encima de los blancos. Sin embargo, las florituras y el juego de toque del Barcelona se puede topar con la contundencia que el Madrid presenta en la delantera. Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín tienen el gol por castigo y suponen una amenaza para cualquier zaga, incluida la azulgrana. Quizá los de Pellegrini no enamoren con su juego, aburran a las ovejas y desesperen al personal, pero nadie pone en tela de juicio que, a excepción de los tropezones frente a Alcorcón y Lyon, estos meterán los tantos necesarios para equilibrar y remontar la contienda, como les ha pasado al Almería, Gijón, Sevilla o Atlético de Madrid. Pese a jugar varios minutos con el marcador en franquía, al final la pegada de los de Chamartín hizo que los tres puntos se quedasen en su terreno.

 

Por supuesto, soy de los que creo que la eficacia del Real Madrid se vendrá abajo en esta oportunidad, que igual vemos un partido de 3-3, 4-6 ó 3-5, pero que los de Guardiola viajan con casi todas las papeletas para hacerse con la victoria y atar una parte importante de la Liga. Y ojo, que a pesar de los detractores que hay en la prensa madrileña, considero que el gran culpable de que los blancos aún tengan sus opciones intactas en la competición es Pellegrini. Nadie oculta que el fracaso en la Copa del Rey y en la Champions League se debe en parte a él y, en otro tanto por ciento nada desdeñable, especialmente con el Alcorconazo, a unos futbolistas que parecieron querer jugar con el futuro del técnico chileno. De todas maneras, e insistiendo en el insultante favoritismo del Barcelona, no hay que olvidar que esto es fútbol, que nadie puede dar nada por sentado y que si los de casa deben recurrir a lo que pasó en la eliminación copera, los catalanes tampoco han olvidado, eso creo yo, el susto que les propinó el Rubin Kazán.

El transporte del Gobierno canario

El transporte del Gobierno canario

La entrevista realizada el pasado fin de semana al vicepresidente del Gobierno canario, José Manuel Soria, por parte de los compañeros de La Provincia/Diario de Las Palmas, no ha dejado indiferente a nadie, incluso dentro del propio Ejecutivo regional. Las palabras del también responsable de las cuentas autonómicas en el sentido de que igual hay que empezar a dejar el coche oficial y apostar por el taxi no han sentado nada bien en la residencia de Paulino Rivero, quien ironizó sobre que no ve a ningún mandatario autonómico viajando a bordo de las “unidades libres, próximas a quedar libres”. En fin, que parece que los chóferes que se encargan de llevar de aquí para allá a los miembros del gabinete regional no van a perder su alto nivel de trabajo, aunque a veces los desplazamientos van de Presidencia al Parlamento, apenas un kilómetro y casi en llano.

 

De todas maneras, en rigurosa exclusiva, ha llegado hasta mis manos un fragmento del simulacro que han protagonizado diversos representantes del Ejecutivo archipelágico que, puestos a ir más allá, no sólo renunciaban al coche oficial, sino también al taxi. Todos, absolutamente todos, apostaban por coger la guagua. La película de una jornada de trabajo comenzaría tal que así:

 

Paulino Rivero: José Manuel, ¿por dónde transitas?

 

José Manuel Soria: Calla, calla, Paulino, que estoy aquí en la parada de San Juan de Dios esperando a que pase la 014, pero es que ni la 911 pasa. Me da que me voy a tener que rascar los cuartos y tomar un taxi o ir a pata hasta Presidencia.

 

Y justo en estos momentos, en el móvil de última generación del presi, riing, riiiiiiiiiing.

 

P.R: Hombre Ruano, ya era hora que dieses señales de vida, ¿cuándo te piensas presentar por el búnker, que ya son las 12 y tenemos que empezar el Consejo de Gobierno?

 

José Miguel Ruano: No me hables presi, no me hables. Después de un viaje mareante en el Fred.Olsen, resulta que estoy en la parada para coger la 910 y enlazar luego con la 908 y ni a tiros, por aquí no pasa ni el carrillo de los helados.

 

P.R.: Pues haz como Soria, coge un taxi o vente a pata, hombre, que total estás al lado de Presidencia, por favor. Yo todas las mañanas me hago diez kilómetros con los ojos cerrados, así estoy sano y apolíneo. Por cierto, date prisa que ya veo por la ventana que Soria viene en taxi y sólo faltas por llegar tú y Rit….

 

Y sin terminar de pronunciar el nombre de la consejera de Turismo, suena el tercer teléfono del jefe del Ejecutivo, también de ultimísima generación y con el himno de las siete estrellas verdes.

 

P.R.: Rita, muchacha, que te estamos esperando.

 

 Rita Martín: No, si yo ya estoy aquí, pero no hay nadie por fuera, tan solo unos guiris haciendo fotos como locos. Por cierto, no sabía que ahora el edificio lo patrocinaba MoMa. Menudo viajecito en la guagua, hemos parado por todos los pueblos e incluso por el aeropuerto. No sabía que el coche oficial corriese tanto, de verdad, se me ha hecho el desplazamiento eterno.

 

P.R.: ¡Ay, madre! Ésta se marchó al centro de congresos del Sur. Seguro que no entendió que tenía que coger la 911 y lo que hizo fue marcharse en la 111. Nada, nada, que esto de ir en Titsa no me convence.

España, el paraíso de los vagos

España, el paraíso de los vagos

Hoy quiero y pretendo hacerles partícipe de una reflexión urbana que llegó hace unos días hasta mi correo electrónico y que, analizándola en profundidad, lo cierto es que tiene bastante sentido y no deja de ser una ironía lo que pone al final del texto. Sin más preámbulos y, de antemano, pidiéndoles disculpas por le lenguaje un tanto soez, aquí les dejo leer textualmente este mensaje:

 

“¿Van a tener relaciones sexuales? El Gobierno les facilita las medidas de protección. ¿Ya las tuvieron? El Gobierno les ofrece la píldora del día después. ¿Ha habido embarazo? El Gobierno les garantiza el aborto. ¿Tuvieron el niño?

El Gobierno regala el cheque bebé. ¿Están desempleados?  El Gobierno les paga el paro. ¿Son vagos y no les gusta trabajar? El Gobierno les concede el mínimo de subsistencia.

 

Ahora... prueba a estudiar, a trabajar, a producir... A ver qué ocurre. El Gobierno te sube los impuestos para pagar todo lo anterior. Moraleja: Folla, aborta, sé un vago, pero nunca, nunca jamás se te ocurra ponerte a trabajar. Eso no lo financia el Gobierno y tendrás que mantener a todos los gandules que hay en España”.

 

Sí señores, esta es la realidad ante la que nos encontramos hoy en día, un país donde se premia la falta de esfuerzo, la vagancia congénita, los comportamientos soeces. La política de tener que currarse algo hasta la saciedad, según qué clase de trabajo haya que ejercer, ha muerto definitivamente. Pero no se trata de una exageración, es que incluso hay empleos oficiales, de funcionario, por decirlo claramente, donde los jefes tienen que empujar a los subordinados más voluntariosos para que salgan y consuman la hora del cortadito, que no se queden tramitando expedientes o indexando documentos. Nada, aquí lo que cuenta es percibir el parné de final de mes y rascarse la…barriga.

 

Pero vamos, que haciéndome eco del correo que llegó a mi poder, lo verdaderamente preocupante es que un Ejecutivo como el que preside Rodríguez Zapatero se haya puesto por montera el regalo de cientos de miles de euros y no me refiero concretamente a la protección por desempleo o por maternidad, sino a la gratuidad de unas medidas de protección, a la facilidad para poder abortar o a la mamandurria de un subsidio por no disparar chapa. De acuerdo que hoy no es sencillo hallar empleo, pero lo que no resulta lógico es que sea el propio Gobierno quien fomente posturas tan cómodas y vagas de este calado.

 

Concepción, un presidente modélico

Concepción, un presidente modélico

Los agoreros del lunes tienen esta semana el terreno abonado para lanzar a sus anchas las consignas más radicales. Volverán a reclamar destituciones por doquier, pero en especial que deje el cargo de presidente en el Consejo de Administración del CD Tenerife Miguel Concepción, el hombre que ha sido capaz de rescatar a la entidad de una quiebra técnica más que evidente y que se ha dejado muchas horas de sueño en hacer crecer a un club que, varios años después, consiguió ascender a Primera sin hacer dispendios excesivos. La estrategia durante las temporadas que lleva como máximo mandatario ha sido más que evidente, nada de despilfarrar, traer jugadores buenos, bonitos y baratos porque, guste o no a determinados popes mediáticos de la Isla, lo vital es rebaja la deuda que carcome al Tenerife desde hace varias campañas, especialmente cuando el ya fenecido Javier Pérez perdió el oremus y el norte y decidió descapitalizar al equipo.

 

Lo curioso del tema es que, una vez desaparecido el artífice de que los blanquiazules jugaran por primera en Europa, hay ciertos sectores de la prensa local, especialmente radicados en el ámbito radiofónico, que se han puesto en contra de Concepción, que recuerdan con nostalgia los buenos tiempos de Pérez y Pérez, pero que en cambio sufren de una amnesia brutal cuando hay que analizar los disparates contables de ese presidente, cuentas denunciadas por los señores Ascanio y el también malogrado Cabrera. De hecho, el mandatario palmero tuvo que salir por la puerta de atrás después de una gestión nefasta en sus últimos cinco años de mandato.

 

Por supuesto, a todos nos gustaría que el CD Tenerife se quedase en la máxima categoría, pero también es verdad que Concepción ha optado por intentar mantener la misma política de austeridad. Es más, con lo que no se contaba es con la mala suerte con la que han chocado los tinerfeñistas en varias jornadas. Todas las crónicas han destacado en varias ocasiones el exquisito gusto de los de Oltra por el toque, por un juego preciosista y con poca querencia a encerrarse en la parcela defensiva. Lo que pasa que en Primera no basta con jugar bien, sino también tener picardía y no arriesgar más de lo necesario.

 

Pienso que, aunque se baje a Segunda, la idea siguiente ha de ser, necesariamente, conservar a parte de este plantel, realizar los refuerzos necesarios, que forzosamente serán más asequibles, e intentar el reingreso en la élite para el año 2011. Lo que sí sería un error de bulto es romper radicalmente con lo que se ha venido haciendo hasta ahora. Por lo menos, y es de agradecer, por primera vez en mucho tiempo existe un consejo de administración que no dilapida innecesariamente el dinero y que ha apostado por sanear al equipo para que no tenga que caer en una situación concursal.

Desazón ante el crimen de Seseña

Desazón ante el crimen de Seseña

Una nueva desazón ronda como ave carroñera el aspecto más macabro de nuestra sociedad. La aparición del cadáver de la menor desaparecida en el pueblo toledano de Seseña ha reabierto, siempre según las primeras investigaciones en curso, el debate sobre la educación que están recibiendo los más pequeños. Todo está por confirmar y aún no se pueden levantar acusaciones sobre una de las posibles acusadas de haber propiciado la muerte de esta joven de apenas 13 años, pero resulta bastante escabroso pensar que alguien con dos años más pudiera haber tenido el valor de acabar así con la vida de otra chica. De ser ciertas las sospechas de la Policía y la Guardia Civil nos encontraríamos ante un nuevo caso de criminales adolescentes que, por mor de una legislación torticera, chapucera y que mantiene la happy hour para que el delincuente campe a sus anchas, se saben amparados por una Ley del Menor que apenas castiga sus acciones y, en todo caso, premia su intento de reinserción en la sociedad.

 

Lo cierto, le pese a quien le pese, es que nuestros menores de hoy en día están mucho más espabilados que los de hace, por ejemplo, 20 años, pero entiéndase ese término de estar más despiertos a la hora de cuestiones poco productivas y sí muy dañinas, en algunos casos con consecuencias irreversibles. A todo esto se ha llegado también por culpa de unos padres que no se han ocupado de sus hijos o, casi peor aún, que les han consentido toda clase de caprichos, vicios y demás peticiones descabelladas con tal de que no dieran la lata. Son este tipo de progenitores que creen absurdamente que el colegio está para que eduquen a sus pequeños, dando por hecho que no sólo les van a impartir matemáticas, lengua o ciencias, sino también modales. Así pasa lo que pasa con determinados profesores, que tienen que coger bajas por depresión al no poder controlar a una banda de auténticas termitas humanas.

 

Y claro, cuando la base falla, cuando en la casa no se ponen unas normas, unos límites, se hace lo que viene en gana o se contesta directamente a los padres, el siguiente paso es casi una obviedad, la de empezar a portarse de esa misma manera fuera de casa, a considerar que el resto de la sociedad son gente que molesta, que quien llame la atención a estos maleducados merece, como menos, ser insultado y, en el peor de los casos, agredido. Y si se portan así ya frente a un adulto, pero no digamos ante jovenzuelos de su misma edad. Les importa un pimiento la vida de los demás y ya tenemos en España varios casos similares a lo que puede ser el de Seseña. El Rafita, autor del asesinato de Sandra Palo o Miguel Carcaño, principal inculpado en la confesada muerte de Marta del Castillo, son unos adolescentes que, en su momento, aún no habían cumplido la mayoría de edad y, en el caso del primero, ya disfruta de libertad, se jacta de seguir delinquiendo y, de paso, se pasa por una cadena privada, previo pago, a contar sus hazañas. Esta es la sociedad que se nos viene encima y, lamentablemente, nadie parece querer enderezar este rumbo cada vez más errante.

Santa Cruz, un aburrimiento de ciudad

Santa Cruz, un aburrimiento de ciudad

Santa Cruz de Tenerife sigue siendo un muerto de ciudad, una urbe donde, cuando llega el sábado por la tarde o cae un festivo de por medio, la cerrazón, el aburrimiento y el no saber adónde ir comparten mesa y mantel en uno de los pocos restaurantes abiertos en el chicharro. Lamentablemente, ahora con la Semana Santa que está a punto de expirar, la constatación de esa realidad resulta mucho más cruda y evidente. Nuestros gobernantes, mal que les pese, han conseguido disuadir a los visitantes y también a quienes vivimos permanentemente en la capital. De acuerdo que, por ejemplo, no nos vamos a comparar con el fervor, la devoción y, especialmente, la tradición de la Semana Santa lagunera o, por qué no decirlo, de la orotavense, pero lo que no es de recibo es que los pasos procesionales en Santa Cruz se queden reducidos a la mínima expresión, a una escasa publicidad mediática. No es de extrañar que ayer, por ejemplo, guaguas y tranvías fuesen relativamente llenos con dirección a Aguere.

 

Pero el problema no sólo se centra en una cuestión de mayor o menor promoción de la religiosidad y de que los vecinos y turistas participen de los actos, que los hay, en la ciudad santacrucera, sino que nunca ha habido o existido un impulso decidido por hacer de Santa Cruz de Tenerife una verdadera capital, una ciudad al estilo de la que nos ofrece Las Palmas de Gran Canaria, con una vida inagotable, inasequible al desaliento e incluso, sin irnos fuera de Tenerife, la actividad y la animosidad que nos depara a cada instante la Ciudad de los Adelantados.

 

Y es que Santa Cruz de Tenerife, aunque a muchos no les guste escucharlo, siempre ha ido a rebufo del resto en cuanto a la modernidad funcional. No hace mucho tiempo que en esta ciudad, antes de que llegasen los grandes imperios comerciales, la mayoría de negocios echaban el candado a mediodía, incluso el gran emporio de antaño, Maya. Nunca ha habido una ambición, un interés por captar, por fidelizar al cliente. Es más, la implantación de las grandes superficies fue mirada con gran recelo por parte de los pequeños y vetustos empresarios, aunque al final no les quedó más remedio que empezar a innovar para no perder clientela y quien persistió en aplicar caducas técnicas de mitad del siglo XX sólo pudo hacer una cosa, echar el cierre de por vida.

 

De todas maneras, tampoco es un problema de actividad comercial, sino también de ocio. En poco tiempo, la nula capacidad de mejorar dio al traste con dos multicines y el eterno Cine Víctor. Tan solo las salas que hay en el barrio Salamanca han aguantado el tirón de los Yelmo Cineplex. Y mejor no miremos a la nula programación teatral, con un Guimerá que no hace más que tragarse grandes partidas de reforma, pero que no tienen su continuidad en grandes o pequeñas obras. El Auditorio, amén de pequeño, resulta excesivamente caro para bastantes bolsillos y la vida nocturna, tras prácticamente cargarse el ambiente de la avenida de Anaga, todo se reduce a La Noria y, en último término, a los botellones clandestinos de los aparcamientos del Parque Marítimo. Sí, amigos, esta es Santa Cruz de Tenerife, una ciudad viva…pero de aburrimiento.

Las cumbres del despilfarro

Las cumbres del despilfarro

Decididamente, el Gobierno de España, con José Luis Rodríguez ZParo a la cabeza, se ha puesto por objetivo financiar todo lo que se mueva extramuros aun a riesgo de dejarnos al resto de los ciudadanos con las dos manos detrás. Este Ejecutivo se ha convertido en una suerte de ONG de cooperación únicamente internacional y se dan dineros a manos llenas a asociaciones de dudosa legalidad o existencia, se convocan foros exclusivos para las mujeres africanas (¿el resto no cuentan, señora De la Vega?) o de destinan fondos para, aunque no es el fin primigenio, seguir fomentando la piratería en el Índico, o por no hablar de los millones que se le han prometido al gabinete griego, en una muestra más de la escasa conciencia que tienen nuestros mandatarios sobre la realidad que vivimos diariamente en nuestras ciudades y pueblos.

 

De todas maneras, lo del pasado fin de semana en Valencia resultó toda una farsa de esas que tanto le encanta protagonizar a nuestra vicepresidenta española. Se erige en la salvadora y en la defensora de los derechos de la mujer del continente negro y, por ejemplo, aún se da carta de naturaleza a prácticas como la ablación porque, en palabras de esos progres de pegatina y pancarta condicional, son costumbres y tradiciones que hay que respetar, que forman parte de su acervo cultural, como las lapidaciones o que un hombre pueda tener tropecientas mil mujeres y tratarlas como mercancías, como si fueran camellos, dromedarios o kilos de cebollas.

 

En estas cosas se gasta el Gobierno de España los euros de todos los contribuyentes y, salvo honrosas excepciones, lo único que se provoca es que haya determinadas naciones africanas que aumentan cada vez más su nivel de pobreza económica y de podredumbre democrática. Y todo esto se debe a que no se mira hacia quién van dirigidas esas ayudas, sino que sólo interesa hacer la transferencia correspondiente y que sean luego los corruptos políticos de esos lugares los que decidan cómo y en qué medida se reparten el sustancioso pastel español de los fondos de cooperación. El resultado, sobra decirlo, es sencillo. Aquí se trata de quedarse hasta con las últimas migajas.

 

Por desgracia, a todos estos falsos defensores de la igualdad entre sexos aún no les ha entrado en la mollera (o al menos parecen no querer percatarse de ello) que no hay mayor discriminación hacia la propia mujer que la que están realizando ahora. La mejor política, al menos es mi pensamiento, es aquella que le da un plus a la preparación, a la capacidad, a la formación, a los méritos. Lo que no es de recibo son las cuotas porque sí. Se está listo o no se está, pero eso de que en un Gobierno debe haber tantos ministros como ministras no deja de ser una injusticia tanto para ellos como para ellas. Pero nada, la mujer en España, al menos con este Ejecutivo, seguirá siendo un mero elemento decorativo. A ZP y sus mariachis sólo les importa la defensa de las féminas africanas, aunque en el fondo, bien lo saben ellos, de puertas para dentro del continente negro no hay políticas de igualdad, paridad o composición equilibrada que valgan ni ablación que lo pueda resistir.

Andrés Campos, un profesional intachable

Andrés Campos, un profesional intachable

Dicen que la experiencia es un grado y, en el caso que toca hablar, Andrés Campos, hasta ayer máximo responsable del departamento de Comunicación de Fred.Olsen, ha demostrado hasta límites insospechados que ese aserto era más que una realidad. Por motivos que ahora no vienen al caso, lo cierto es que la naviera ha decidido prescindir de los servicios de un profesional intachable, leal a carta cabal, amigo de sus amigos, siempre presto a hacer cualquier gestión a quienes hemos estado al otro lado de la trinchera informativa. Podían ser las diez de la noche que, si por cualquier motivo, uno debía realizar una consulta a Andrés, no cabía la menor duda de que obtendría la respuesta buscada. Su móvil, de hecho, permanecía operativo las 24 horas y, por esa razón, observando la dedicación que le prestaba a su trabajo, uno también procuraba no molestar a deshora si no era urgente e imperiosamente necesario.
 
Campos ha sido, es y será un periodista de raza, un jefe de prensa que ha hecho de su profesión, permítanme la cursilería, una obra de arte diaria, una labor de la que, dicho sea de paso, deberían de aprender otros responsables de departamentos de comunicación a los que, sinceramente, a veces daba la sensación de que cualquiera de los plumillas que llamábamos para solicitar una información le debíamos algo al baranda de turno que nos atendía al otro lado de la línea telefónica.
 
Muchos, prácticamente todos, echaremos de menos a Andrés, al menos cuando tengamos que recabar datos sobre cualquier incidencia o hecho noticioso que se produzca en Fred.Olsen. Bien es cierto, y este profesional no olvida quién le dio esta oportunidad, que la compañía noruega apostó por un imberbe que había realizado prácticas en la agencia Ideapress, pero esa supuesta bisoñez se transformó inmediatamente en toneladas de una excelente labor, de una atención exquisita y de una dedicación que llegaba hasta los detalles más profundos. Jamás, a pesar del estrés de determinados momentos, le traicionaron ni la irritación, ni una mala contestación.
 
Personalmente, he visto ejercer en persona a Andrés Campos en los últimos cinco campeonatos del torneo de golf celebrados en el campo del hotel Tecina y, aunque había instantes en la que todos reclamábamos poder entrevistar al director del torneo, al jugador de la jornada o al responsable de la instalación, su tranquilidad y excepcional gestión hacía que todos pudiéramos tener en pocos minutos aquello que pedíamos, por no hablar, por ejemplo, de tener preparada la nota de prensa pertinente segundos después de que el último jugador embocase en el hoyo 18.
 
Y son muchas otras cosas más las que rodean la calidad profesional y personal de Andrés. Por eso, no me cabe la menor duda, de que allá donde esté, donde quiera ir o lo que desee hacer, su única meta será el éxito. Fred.Olsen ha disfrutado muchos años de este excelso periodista y, salvo que mis pronósticos estén errados, serán muchos los medios y las empresas que pugnen por hacerse con sus servicios. No es sencillo hoy en día hallar a alguien de esta estirpe y esa es la razón, querido amigo Andrés, por la que no te voy a desear suerte, sino que la fortuna se la deseo a la compañía que pueda hacerse con tu contratación. Por lo demás, muchas gracias por esa atención tan cuidada que siempre has tenido con nosotros y felicidades eternas.

Quiebra portuense

Quiebra portuense

Pónganse en situación. Ustedes, todos ustedes, son responsables del presupuesto, no voy a decir de sus empresas, sino del de sus casas. Como es lógico, digo yo, llevarán al día la cuenta de gastos e ingresos, que no dejarán que los primeros superen a los segundos, a lo sumo que exista un equilibrio como Dios manda y, en el caso de que haya un céntimo de más en el apartado de lo invertido, que enseguida el balance económico se estabilice. Si, por ejemplo, tiene que quedarse el fin de semana sin poder ir a comer con su mujer e hijos porque la cuenta ya está más que escuálida, la lógica marca que usted no será tan descerebrado, borrico y terco de estallarse los 200 últimos euros de la cuenta y pegarse un homenaje por todo lo alto en Los Limoneros. Sin embargo, la prudencia que habría que tener a nivel familiar, no parece que sea el camino escogido por los rectores del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, quienes, horrorizados, han comprobado que tienen una pella económica de 40 millones de euros y con un reconocimiento tácito de que habrá que activar un plan de saneamiento o la quiebra técnica es más que inminente.

 

Pero, pregunto como si fuese un neófito en la materia, ¿los encargados de gestionar las cuentas portuenses no veían que la deuda se iba haciendo más grande semana tras semana? Por supuesto que sí, que sabían que el déficit era cada vez mayor, pero es lo que suele pasar cuando por una institución pasa gente con escasa o nula vocación de servicio público, que se tira del dinero de los contribuyentes como si no costase. Los euros se despilfarran en fiestas innecesarias, en obras de dudoso gusto o en atender las gastronómicas inquietudes del alcalde de turno o en los caprichitos de belleza de la anterior regidora, en el caso de que tanto el uno como el otro se hubiesen estallado los fondos públicos en esas y otras finalidades tan poco edificantes.

 

Lo cierto es que los vecinos del Puerto de la Cruz deben estar, digo yo, hasta el mismísimo gorro de unos dirigentes que llevan más de dos décadas de desgobierno, que son casi semanalmente noticia por plenos que harían las delicias de Buñuel, que las empresas que tienen contratos con el Consistorio se ven y se las desean para poder percibir el dinero con el que poder pagar a sus empleados. Si ni CC ni PSOE, en muchos casos con el apoyo o la dejadez cómplice del PP, han sido capaces de enderezar el rumbo de la ciudad turística por excelencia de la isla de Tenerife, tal vez sea el momento de que se imponga el cambio, que lleguen nuevos aires a la alcaldía portuense, pero algo hay que hacer y con extrema urgencia.

 

Lo gracioso, para que vean ustedes como son determinadas corporaciones, es que ahora se ha abierto el proceso para confeccionar una bolsa de trabajo o, dicho de otra manera, una lista de reserva de interinos en las categorías de auxiliar administrativo y administrativo, es decir una especie de oposición para poder opositar posteriormente. Más que buscar empleados de esas características, tal y como están los fondos de este Ayuntamiento, lo que habría que buscar es a un especialista en materia económica o, quizá más sencillo, alguien experto en matemática básica para que ayude a sumar y restar convenientemente a quienes se despalillan el presupuesto. Pero, vamos, siendo honestos, todos sabemos que no es cuestión de ignorancia a la hora de hacer las cuentas, sino de que hay mucha caradura y mucha mano larga a la hora de manejar las perras que son de todos.

Hurtos por necesidad

Hurtos por necesidad

La crisis, la negase quien la negase, ha provocado grandes estragos en España, pero no sólo a nivel de personas que se han arruinado hasta la saciedad, empresarios medianos y pequeños que se han visto forzados a cerrar sus empresas por mor de una situación que no se supo (o no se quiso) ver con la suficiente antelación (quedan exceptuados los Díaz Ferrán de turno, a nivel nacional; o los Fernando Peña Suárez, a escala local, capaces de chotearse de los trabajadores, de la Seguridad Social y hasta de la siempre temible Agencia Estatal Tributaria). Sin embargo, mi objeto de análisis no es hablar de estos Dionis o Roldanes de acciones ilegales dudosamente legalizadas, sino de esas personas que lo están pasando francamente mal, gente anónima como ustedes o yo, y que están provocando un fenómeno que va a mayores, el de los hurtos famélicos.

 

La Asociación de Supermercados de las Islas Canarias, ASUICÁN, ha revelado que se está produciendo una inversión en el tipo de sustracciones que realizan los clientes de las grandes y pequeñas superficies. Antes de que la crisis nos estallara como una gran bomba en la cara, lo normal era que las cadenas alimenticias sufrieran robos de productos de cierta cuantía que, necesariamente, denotaban que no era mangar por apuro, sino simplemente por capricho y para evitar tener que pagar una elevada cifra por un perfume, un licor o tabaco. Ahora, en cambio, la tendencia se ha invertido y los robos que se realizan se centran principalmente en los productos de primera necesidad como el pan, leche, huevos, pasta. Sí, claro, por supuesto que siempre hay quien aprovecha para levantarse algo del rincón del gourmet, pero donde empiezan a producirse pérdidas son en esos lineales de comidas básicas. Y no sólo es que se sustraigan, sino que algunos optan por una solución menos arriesgada en teoría, que es almorzar/merendar/cenar dentro de la propia superficie comercial, tal y como se puede comprobar diariamente en, por ejemplo, el Carrefour Meridiano, con panes de molde a los que les faltan rebanadas, paquete de embutidos abiertos, chocolatinas de las que sólo queda el envase, etcétera.

 

Este fenómeno ha recibido, de manera muy acertada, el apodo de hurtos famélicos. Ahora el control no está tanto en las bebidas graduadas o en el tabaco, sino en esos alimentos que son básicos. Ya nadie se pirra por meterse entre sus holgadas ropas un Chivas o un Baileys o dos cartones de Marlboro o, por ejemplo, intentar levantarse una cámara digital. Hoy, si se hiciera el estudio de lo que hipotéticamente pierden los supermercados e hipermercados (que realmente no sufren pérdidas porque los demás pagamos ese riesgo en el precio) la mayor concentración estaría en el pan, la leche, los huevos, el embutido, los chocolates o la pasta). Desde luego, amigo de hurtar en un centro no lo soy, pero también comprendo que haya personas que no les queda otro remedio que hacerlo y, en cierta medida, insisto, es algo que ya aportamos a la hora de pagar la compra del mes. Ojalá y no se tuviera que dar este caso, pero tampoco sería de los que llamase la atención a una familia que, por cuestión de necesidad, se diese el atracón en la gran superficie. Es triste robar, pero más lamentable es quedarse con las ganas…de comer.

El espíritu de la permanencia

El espíritu de la permanencia

El espíritu de la permanencia en Primera División lo marca el Xerez. Un equipo completamente desahuciado, con apenas 7 puntos cuando arribó al argentino Néstor Gorosito a hacerse cargo del plantel y, unos diez partidos después, el equipo sigue colista, pero con sensaciones muy diferentes a las de la mitad inicial del campeonato. Lo tiene complicado, es verdad, pero la imagen que está ofreciendo el cuadro jerezano resulta digna de encomio y, cuando menos, merece el aplauso de la afición y del resto de la Liga por no rendirse ante la adversidad. Lo más seguro es que baje a Segunda, pero de hacerlo será vendiendo caro cada uno de los puntos que pierda.

 

Por eso, observando el juego de los andaluces, los otros clubes que están implicados en la danza de los puestos delicados, Tenerife, Valladolid, Zaragoza o Racing, deberían tomar apuntes de la reacción azulina y tentarse las ropas. Muchos consideran que es excesiva la desventaja que lleva la entidad de Chapín, pero, salvo accidentes como el 3-0 de los maños al Valencia, el resto va de punto en punto o perdiendo irremisiblemente. Lo mejor que tienen los jerezanos ahora mismo es su elevada y ambiciosa fe en sí mismos, se creen capaces de remontar esta situación y ya se atreven no sólo a salir por el empate, sino a golear a quien se ponga por delante.

 

Pero además, el Xerez cuenta con otro factor irrefutable, el de una afición que se ha subido al carro de la ilusión y ha hecho piña con el equipo para intentar obrar el milagro, un imposible que cada vez está más cerca de hacerse realidad. En una estadística parcial de lo que sería la segunda vuelta, el once de Gorosito estaría cómodamente situado, sin demasiados agobios e incluso, por qué no, tocando con los nudillos en las puertas europeas. Sin embargo, la inexperiencia en esta categoría y lo mal que se planificaron las cosas de inicio, de hecho Cuco Ciganda, su primer entrenador, fue contratado casi in extremis.

 

Hoy por hoy, si me tuviera que jugar algunos euros, no pondría tan claro que el Zaragoza lo tiene casi hecho, pero no porque Tenerife o Valladolid puedan superar a los aragoneses en la clasificación, sino porque los de Chapín vienen como una bala desde la zona de atrás y el impulso que llevan es muy superior al baile irregular de los de Oltra, que han perdido una semana de nueve puntos clarísima, y los de Onésimo que, su machada en Riazor, sólo sirvió para constatar que en realidad el Deportivo está de capa caída. Insisto, ojo con este Xerez que, a fecha de hoy, tiene más hechuras para salvarse que quienes le preceden en la tabla. Al tiempo.