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Desde mi escaño

'Cutrecero'

'Cutrecero'

Hay crisis, lo sabemos; las cosas están muy duras, también somos conscientes; no hay pasta, no hace falta que nos lo jures, pero tampoco podemos llegar a extremos en los que, directamente, se hace el ridículo y se intenta, infructuosamente, insultar a la inteligencia de los demás. Y conste que esta vez no ha tenido responsabilidad alguna ni Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ni el Cabildo ni la Autoridad Portuaria, sino los ’lumbreras’ de una embarcación de lujo que cobrando de 1.200 a 25.000 euros por trayecto no son capaces de tener preparado un recibimiento en el puerto chicharrero como Dios manda.

Lo cierto es que, tal y como cuenta el diario La Opinión de Tenerife, algún canario que viajaba en el crucero se quedó de una pieza cuando observó que a pie de escalerilla no les recibía la típica pareja ataviada con el típico traje de magos, sino una joven vestida de sevillana. Total, pensarían los cerebritos del Celebrity Solstice, la estampa iba a ser typical Spanish de todas maneras y se podría engañar a los casi 3.000 pasajeros que iban a bordo.

Al final, engaño, engaño, lo que se dice engaño, a medias. Habrá quienes desconozcan que esta nuestra España tiene un tipismo muy variado y quizá lo de la gitana les parezca un símbolo muy reconocible, pero obviamente eso no es así y además hay que luchar contra ese clásico estereotipo donde aún se nos identifica como el país del toro, la peineta y el traje de faralaes. Y encima, de remate, fue una propia empleada del barco la que tuvo que hacer el pariré y con un vestido más raído que el que llevaba la Cenicienta antes de convertirse en princesa.

Cierto es que el detalle no ha gustado nada a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y rápidamente ha salido al paso de cualquier crítica para decir que no ha tenido nada que ver en esta mamarrachada, pero al mismo tiempo  reconocer que en los tiempos boyantes en los que había perras se regalaban las clásicas esterlizias como símbolo de bienvenida. Además, para que quede claro, cuando es la primera vez que el crucero llega al puerto capitalino, una vez parta, hay un grupo folclórico canario que despide a los turistas.

Melchior no coge la guagua

Melchior no coge la guagua

Rezaba un eslogan en los años 90 lo siguiente: "Con Titsa déjate llevar", un mensaje pomposo para que los ciudadanos se decantasen por elegir el transporte público en vez de coger el contaminante coche. A lo largo de muchos años, es verdad, Titsa ha sido el modo de poder desplazarnos a lo largo de la isla de Tenerife y, especialmente, dentro de Santa Cruz, en La Laguna y entre ambos núcleos. Contaba con unos precios razonables y además unas ayudas importantes para determinados colectivos, entre ellos las de aquellas personas con problemas de movilidad. Éstas contaban con un bono especial expedido por el Cabildo Insular a coste cero, pero sólo para determinadas líneas. Las 900, al ser de menor tarifa, habían de ser abonadas por este grupo de personas.

Sin embargo, con esto de que la crisis no distingue ni a nada ni a nadie, al ’abuelito’ Ricardo Melchior no se le ha ocurrido mejor idea que ’reconvertir’ la mayoría de líneas 200 que transitaban entre los dos grandes municipios en líneas 900, lo que directamente conlleva que quienes se desplazaban, por ejemplo, de Añaza a Santa Cruz en la 235, ahora su guagua es la 935 y, por tanto, tendrán que pagar la tarifa correspondiente, ya no les sirve el bono gratis que les daba el Cabildo por mor de su especial condición.

Podemos entender, y entendemos, que hay que ajustar los gastos, que hay que mirar con lupa todos los euros que se invierten, que las corporaciones no están ahora para despilfarros, pero también sucede que al final son los paganos de siempre los que acaban saldando la cuenta de los platos rotos, la de esos políticos que no se bajan del coche oficial aunque las ruedas estén pinchadas. El gesto de subirse al transporte público en tiempo de elecciones ya no cuela. Queda muy bien como panoplia electoralista, como fuegos artificiales propagandistas presentar en sociedad las famosas ’Bermuguaguas’ en el barrio de El Cardonal, pero no veo a casi ningún representante que luego se suba a la misma (incluso siquiera al tranvía, caro capricho que hemos aceptado a regañadientes y al que nos hicieron subir porque a la fuerza ahorcan).

En fin, aquí parece que todos se copian a la hora de fastidiar a los usuarios del transporte. Si en Madrid la señora Esperanza Aguirre le pega un tarifado de padre y muy señor mío a los usuarios, en Tenerife el Cabildo de Ricardo Melchior abusa de manera despiadada contra un colectivo que se mueve en unos márgenes económicos que no se asemejan, precisamente, al cuerno de la abundancia. Como reza la canción, ’¡Sigan bailando!’

Liga blanca

Liga blanca

¿Ha ganado el Real Madrid la Liga? Oficialmente, no, pero a lo sumo en dos fines de semana (podría ser incluso el venidero si los merengues ganan al Sevilla y el Barça pierde en Vallecas) se materializará el título para los de Concha Espina. El cuadro de Mourinho, no obstante, se reserva cualquier festejo o cualquier signo de optimismo porque en menos de 72 horas se juega su futuro en Europa, en un trascendental partido ante el Bayern de Munich, para poder pasar a la final de la Liga de Campeones, donde además podría toparse con los culés, siempre que estos saquen adelante la complicada eliminatoria frente al Chelsea.

No voy a ocultar que a los que no somos ni del Madrid ni del Barcelona y que, como es mi caso, padecemos el devenir y los tumbos del Atlético de Madrid, se nos ha terminado prácticamente la emoción en el campeonato. La Liga, salvo hecatombe de dimensiones bíblicas, ya está tocando las puertas de las vitrinas del Santiago Bernabéu, los puestos para la Champions del año que viene están adjudicadas casi con total seguridad a los dos grandes del fútbol patrio y a los irregulares Valencia y Málaga que, pese a todo, no terminan de certificar su clasificación y siguen dando esperanzas a sus perseguidores. La única emoción radica en saber quiénes de entre Osasuna, Levante, Bilbao, Atlético, Sevilla o Getafe se van a quedar sin entrar en la Europa League. Están todos en un pañuelo y seguramente será la única incógnita que quede pendiente hasta la última jornada.

También queda por saber si al Barcelona le pasará lo que en los últimos ejercicios le vino ocurriendo al Real Madrid, es decir si estas cuatro últimas jornadas se las tomará a título de inventario o procurará, al menos, terminar de una manera más digna que lo que pasó en su momento con los merengues. Es verdad que influirá en el caso de los culé lo que suceda el martes ante el Chelsea, un encuentro que llega en un pésimo momento para los blaugranas, pero que también va a servir de piedra de toque para evaluar las habilidades como psicólogo de Guardiola. Hasta la fecha, el entrenador del Nou Camp ha tenido que gestionar escasas decepciones y el sábado 21 de abril le tocó lidiar con un varapalo colosal, justo que mismo que tuvo aquel Madrid de Juande Ramos que, teniendo a tiro al Barcelona, acabó por entregar la Liga a su eterno rival. Aquella vez, repito, el Madrid se dio por vencido. Veremos a ver cómo encaran los culés este fin de fiesta.

¿Volverán las radios a los estadios?

¿Volverán las radios a los estadios?

Las radios pueden volver a entrar en los estadios. Así, de esta forma tan pomposa, titulaba algún que otro medio impreso horas después de la plúmbea, larga y hasta casi tediosa rueda de prensa del Consejo de Ministros del 20 de abril de 2012. Sin embargo, como en esos grandes catálogos de las megaenormes superficies comerciales, hay que que ir siempre a la letra pequeña, al detalle, a la condición sine que non el acuerdo no sería posible. Y en este caso concreto, existe una cláusula chiquita, pero lo suficientemente fastidiosa como para poder echar todo el optimismo del titular por los aires.

El ‘pero’ de esa decisión del Consejo de Ministros se basa en que las emisoras podrán acceder a los terrenos de juego, pero a cambio deben abonar su localidad y luego pagar por el uso de las instalaciones. ¿A qué precio? se preguntarán ustedes. Pues al que se fije en un acuerdo inicial entre los clubes y las empresas radiofónicas, lo que deja la puerta más que abierta para que se impongan condiciones leoninas por parte de los propietarios de los terrenos de juego. Sí, es verdad que estaría previsto forzar una intermediación en caso de no llegarse a un acuerdo, pero vamos a ver en qué quedaría todo.

El panorama futbolístico desde la perspectiva de los medios de comunicación audiovisuales ha sufrido una evolución brutal y radical en los últimos 15 años. La entrada en juego de operadores visuales (dos, que en realidad al final siempre ha sido uno) han modificado las reglas a su antojo, desde la elección del partido en abierto, que también se quiere erradicar, hasta la confección de los horarios, a cual más surrealista y haciendo que ninguna afición sepa con antelación suficiente cuándo juega su equipo. Y encima, para añadirle más morbo al asunto, esta temporada ha sido el maltrato a las radios, querer imponerles un canon abusivo para intentar seguir sacando manteca de donde no hay.

En fin, siempre es de agradecer que el Gobierno intente mediar en este conflicto y que al menos, ya de cara a la temporada venidera, pueda dejar finiquitado este esperpento, pero mucho me temo que conociendo como conozco al equipo de Mariano Rajoy, a veces lo que se presenta como gran solución acaba siendo el enésimo lío habemus cuando los clubes se descuelgan con cifras astronómicas por usar sus instalaciones. Y si no, al tiempo.

El tuitero radical

El tuitero radical

El Real Madrid ha puesto de patitas en la calle y además de manera fulminante, sin titubeo alguno, al responsable de ’New Media’, Pedro Duarte, que usó su cuenta de Twitter para insultar a todo aquel que ese día se cruzaba por su camino. Cierto es que este personaje acabó por pedir disculpas y borrar los tuits que había colocado con anterioridad, pero eso no era óbice para que Florentino Pérez mantuviese en su puesto a semejante individuo, entre otras razones porque si se sigue el rastro de su cuenta uno puede hallar otros tuits que tampoco hablan muy bien de su forma de actuar con el resto de la sociedad.

A este señor, que se le puede seguir en la siguiente dirección de Twitter @pedroduarteg, no se le ocurrió mejor idea que empezar a colocar la siguiente ristra de mensajes:

"CCOO y UGT que los exterminen a todos!!! Dios, uno por uno al paredón"

"Para toda la escoria que sigue la huelga que se plantee qué hacen los sindicatos con este dinero! Los acuchillaba"

"A ver si os enteráis: yo no creo en huelgas, solo creo en las guerras. #miguerramundial"

"Froilan es de los míos. Ya usando armas para destruir el mundo. #miguerramundial"

"Necesitamos proveer a Froilan de bombas y dejarlo enfrente de la sede de UGT. #miguerramundial"

"Estamos organizándonos para machacarles! Si me necesitáis voy con palos"

"hay gente que merece morir". "¿A santo de qué mereces la vida por el hecho de haber nacido?"

"el Tercer Reich es el imperio mejor vestido de la historia"

"Guti firma por el Shalke, uniéndose así a Raúl en el equipo. Pobre entrenador, me apiado de él"

"Mañana me iré a descubrir nuevas tierras que conquistar. Obviaré decir que se trata del País Vasco por si acaso sale la kaleborroca"

"Piqué y Shakira están en Positano (Italia). Menuda escoria pisando sagrado lugar. Allí somos pocos los que podemos ir"

Lo increíble de todo este asunto, abundando en el principio del artículo, es que este señor, Pedro Duarte, era el responsable de ’New Media’ del Real Madrid y aún ejerce de profesor de un MBA en ICADE. No dudo de sus conocimientos en materia de medios de comunicación, pero por lo que respecta al capítulo del impacto de las redes sociales en los mass media, es evidente, no tiene ni la más remota idea. De lo contrario, siendo alguien con tanta relevancia (tener un alto cargo en el Real Madrid ya es suficiente gancho) nunca hubiese hecho semejante disparate tuitero.

Europa no perdona

Europa no perdona

Europa no perdona, y no me refiero en esta ocasión a la economía española y su prima de riesgo, sino a lo que ha pasado con los dos grandes clubes de nuestro fútbol, Real Madrid y Barcelona, que se han visto sorprendidos en la ida de las semifinales de la Champions League con dos derrotas (la de los blancos bastante solventable en la vuelta) que no se esperaban a priori. Y es que ni Bayern de Munich ni Chelsea, a pesar de estar uno o dos escalones por debajo del nivel de los dos favoritos para hacerse con el cetro continental, se dieron por vencidos antes de tiempo y ahora, en cierta medida, han conseguido sembrar serias dudas en los representantes patrios.

Es verdad, tampoco vayamos a ser catastrofistas, que el Real Madrid tiene todo a su favor para voltear el 2-1 del Allianz Arena. El principal enemigo de los blancos es solamente un planteamiento raro de Mourinho, que de repente se vuelta majareta y descoloque a los jugadores de sus posiciones habituales. En cuanto al Barça, lo complicado no es en sí el rival, que está entre a medio hacer y pasado de vueltas en función de la alineación que ponga en liza su preparadpr, sino que en el Nou Camp acaben convirtiendo el último cuarto del campo en un verdadero frontón como ya pasó en Stanford Bridge y en una contra logren meter un tanto que obligase a los de Pep Guardiola a anotar tres.

Está claro que el plan inicial, la final esperada entre madridistas y barcelonesas está un tanto en el aire, tanto así como a tres goles de diferencia: el que debe marcar el Madrid y que los alemanes se queden a cero o los dos que han de marcar los Messi, Alexis y compañía y que los londinenses no perforen la meta de Valdés. Y todo esto, dicho sea de paso, tres y cuatro días después del clásico de los clásicos del fútbol español, donde se está jugando la Liga entre merengues y culés y con el añadido de que el Chelsea sólo se juega poder llegar a liga de Campeones, puesto que el título de la Premier lo perdió hace tiempo y el Bayern, por su parte, acaba de decir adiós a sus opciones de ganar el entorchado y, por tanto, puede tomarse su compromiso liguero como un mero entrenamiento.

Veremos a ver qué sucede dentro de seis días, pero a más de un madridista y de un barcelonista le empieza a entrar la taquicardia viendo que su reservado y pagado viaje a Munich para la final de la Liga de Campeones pende de un hilo. Y es que Europa, insisto, no perdona ni media y la prepotencia con la que en cierta medida se viajó a Alemania y a Inglaterra se ha pagado cara, aunque quedan 90 minutos para solventar el desaguidado.

Julia Otero: ¿Comisaria mediática?

Julia Otero: ¿Comisaria mediática?

Hay una periodista, gallega de nacimiento, de Monforte de Lemos, pero que es más catalana que el pollo al ast, el pan tomaça y los caracoles tarraconenses, que parece no haber superado la barrera mental de que en España ya hay una diversidad de medios, que estamos en la era de internet y de que, por supuesto, todo personaje que está bajo los focos de la actualidad es susceptible de ser criticado en tanto en cuanto sea cuestionable su actuación.

Y es que la señora a la que me refiero, la señora (¿o tal vez habría que llamarla señorita? ya que se separó de Ramón Pellicer) Julia Otero, en comandita perfecta con Ferrán Monegal, monaguillo de la moralidad del nacionalismo catalanista, se ha dedicado a poner la cruz sobre una serie de periodistas que han criticado su fichaje por TVE. Y es que a la gallega-catalana le ha molestado tanto ese ataque que ha llegado a insinuar que hay una caterva de periodistas que hubiesen firmado sin dudarlo su muerte civil.

A esta señora (o señorita) no le han explicado que desde que entró en TVE, allá por finales de los años 80, el panorama mediático en este nuestro país ha cambiado tanto que existen opiniones para todos los gustos y que no todo tiene que ser monocolor como cuando ella reinaba en los prime time de la tele pública.

Su fichaje por TVE en 2012, en pleno proceso de recortes y de congelación salarial, al igual que el de cualquier otro profesional externo, es reprobable, pero no por ser ella, sino precisamente porque la austeridad manda que sean los de casa los que ocupen esos puestos.

Pero nada, que a la señora (o señorita) Otero, junto a Monegal (alias ’el alertas), no le entra en la mollera los disensos de los compañeros y decide, verbigracia, por sí misma que a los miembros de lo que ellos denominan ’caverna mediática derechista’ les gustaría haber firmado su muerte civil. Y para muestra, aquí les dejo el imperdible diálogo en el programa de Onda Cero del 17 de abril de 2012


FERRÁN MONEGAL: Los del ’Gato al agua’ le dedicaron ayer [16 de abril de 2012] le dedicaron a usted un buen rato, en donde la llamaron sectaria, la llamaron de todo.

JULIA OTERO: Charnega, me han dicho también.


FERRÁN MONEGAL: Charnega, como es gallega y vive en Cataluña es una charnega. Sepa usted que estaban... Es decir, la acusan, Señora Otero, yo transmito lo que veo, los queridos compañeros, sobre todo el querido presentador del programa, el estimable Antonio Jiménez, y una criatura muy potente en opiniones que se llama Hermman Terstch. Estos se han distinguido, y también Alfonso Rojo. Es decir, no les gusta que vaya usted, por ejemplo, a Televisión Española.

JULIA OTERO: Ni les gusta que esté aquí, ni les gusta que exista, Si pudieran, si pudieran, señor Monegal, si dependiera de ellos mi muerte civil, lo harían. Pero no les hagamos propaganda.

En fin, sin comentarios. Ellos (ella y él) se retratan.

La caudilla de la Pampa

La caudilla de la Pampa

España ya sabe con quién se juega los cuartos. Salvo casos muy excepcionales, hacer negocios con regímenes pseudodemocráticos conlleva o equivale al mismo peligro que hacerlo con esas naciones del clan de la alianza de civilizaciones, es decir, en otras palabras, que montas el chiringuito, te consolidas, creas riqueza que, obviamente, por ley hay que invertir en la nación en la que te has implantado para que luego venga una presidenta que, por los reales decretos de sus santísimos ovarios, te expropia la compañía. Así, sin más, sin mediar más explicaciones y quedándose el empresario de turno con cara de tonto.

Con lo de YPF ha pasado exactamente esto, que la señora Kirchner, por sus santas narices, ha dicho al más puro estilo Hugo Chávez que la compañía es suya y que la expropia, contradiciéndose además con lo que decía hace 20 años cuando, aprendiendo ya el modus vivendi de no dar golpe, es decir estando de diputada provincial, daba el visto bueno a la privatización de YPF porque era una empresa ruinosa, daba pérdidas a la economía austral y, por tanto, era mejor desprenderse de ella y pasársela al mejor postor, en este caso Repsol.

Hasta la fecha, todo iba como la seda no sólo para la petrolera española, sino también para el resto de empresas de nuestro país , pero, desde que en Venezuela se instaló el germen o el virus de las nacionalizaciones y del papanatismo populachero, el futuro de todas las grandes compañías (y las que no lo son tanto) corren serio peligro de ser asaltadas por auténticos corsarios encorbatados o con faldas y siempre en nombre del reparto de una riqueza entre el pueblo, concepto éste bastante laxo y que suele limitarse, curiosamente, a los ’mangatarios’, familiares y amigos de estos .

Ahora lo importante es mostrar firmeza y dureza contra la señora Kirchner y no permitir ni media veleidad. Ahí le toca hacer a Mariano Rajoy y al ministro de Exteriores, al señor Margallo, una labor contundente y decidida, convencer a la Unión Europea y a Estados Unidos que a Argentina hay que asfixiarla económicamente, que sepa que no puede ir por el mundo como si existiese ella sola. A esta Kirchner la dejan y entre lo de las Malvinas y Repsol acaba por montar una guerra con Chile, Perú o Brasil.

Si mal el PP, peor el PSOE

Si mal el PP, peor el PSOE

Resulta curioso cuando menos que el desgaste sufrido por el Gobierno del Partido Popular en estos casi 4 meses de gestión no sea capitalizado en número de apoyos para el PSOE. Y es que según el diario de referencia de Ferraz, El País, Mariano Rajoy se pega un batacazo tremendo en el caso de que ahora se celebrasen elecciones, de tal suerte que, en números redondos, pasaría de un 46% de los apoyos al 38%, pero Rubalcaba no cobra ninguna ventaja, sino que también cae ligeramente casi un punto, del 24% al 23%, un dato que resulta significativo y que deja bien a las claras que si existe descontento con el Ejecutivo, la oposición tampoco convence a la hora de ejercer su labor. Es, sin duda, la peor noticia que puede tener España, que en la Moncloa sean flojitos, pero que quien tiene que fiscalizar la labor gubernamental aún sea más débil que el propio Gobierno.

A estas alturas de las película, a nadie se le esconde que las reformas que han tenido que emprender el gabinete rajoyano y las autonomías gobernadas por la marca de la gaviota no son del gusto de los ciudadanos. Se carga demasiado sobre estos, los recortes van directos a la línea de flotación de las economías de las personas que viven de su trabajo, incremento en el IRPF y subidas en servicios básicos, como lo que sucede con el megatarifazo emprendido por Esperanza Aguirre con el Metro, un verdadero atraco al bolsillo de los menos pudientes y con justificaciones que no tienen comprensión alguna.

Justificar por parte de Rajoy, ministros y presidentes autonómicos el sambenito de la herencia recibida es un cuento demasiado manoseado, sabido y que ademán ya es la excusa de mal pagador. Podemos entender que la etapa de ZP fue nefasta para España, pero también vimos al propio presidente del Gobierno cuando estaba en campaña o a María Dolores de Cospedal prometernos que no usarían el argumento de lo mal que habían recibido la gestión de España, que con sus recetas saldríamos adelante. Pero estamos viendo que eso no es así, que al final las cosas se hacen, pero anteponiendo la coletilla de que se ven forzados a esa medida no por pura convicción, sino por la dichosa herencia recibida.

Por eso, y a pesar de lo bajo que ha podido caer la imagen del Gobierno, más preocupante es que el PSOE siga cayendo (mucho más tampoco parece que pueda seguir descendiendo) porque los votantes no ven una alternativa sólida ni a un partido que tenga ideas para regresar a medio plazo a labores presidenciales. Y al final, nos guste o no, si tenemos entidades débiles, esto nos pasará factura y en el concierto europeo y mundial nos van a ver como una nación nada fiable.

Caza Real

Caza Real

Nos están tomando el pelo a los españoles. El episodio surrealista de la cacería de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I supone hasta extremos insospechados una burla máxima porque de no haber sido precisamente por esa caída en el safari de Bostuana nunca nos hubiésemos enterado que en plena crisis cuasi diplomática con Argentina el monarca había tomado las de Villadiego rifle en ristre a pegar tiros a unos paquidermos.

Hay quien mantiene la teoría de que el Gobierno de España ni los servicios secretos tenían constancia del viaje del Rey, algo que prefiero no creerme porque es obligación de la Casa Real anunciar cualquier desplazamiento de cualquiera de los miembros del Palacio de La Zarzuela, pero máxime si se trata del llamado primero de los españoles. Me adhiero más a la teoría de que el Ejecutivo, aun siendo consciente de este viaje de carácter privado y cinegético, abogó por mantener máximo silencio porque no hay forma alguna de explicar que un Rey que dice estar abrumado por los casi seis millones de desempleados que hay en nuestro país, amén de todos aquellos que tienen unos trabajos en precario, se dé unos lujos que tiene un imposible encaje en el contexto actual.

De todas formas, no es la primera (ni parece que tampoco la última) vez que cogen a la Casa Real y al Gobierno en un renuncio, en viajes que no se han podido explicar convenientemente. Incluso, hasta en el nacimiento de la segunda hija de Don Felipe y Doña Leticia, Su Majestad estuvo missing, nadie supo explicar dónde estaba en el momento del feliz alumbramiento. Conjeturas, al igual que las tonalidades, de todos los colores, pero al final sólo nos quedamos en la superficie, en el detalle secundario, en la anécdota, que el Rey entra y sale de España sin saber exactamente adónde va y a qué va. Nos hurtan información a sabiendas y eso, lejos de aplacar iras y/o enfados, nos acaba cabreando más porque somos conscientes de que todo ese derroche se paga y se cubre con los impuestos que pagamos los ciudadanos.

Sé de buena tinta que en esta ocasión tampoco recibiremos las explicaciones oportunas, que Don Juan Carlos será operado de la cadera por los mejores cirujanos de España y que en cuanto se reponga volverá a sus correrías sin que los españoles lo sepamos. Eso sí, la caída le ha venido de perilla porque ya se ha deslizado que su presencia en la final del la Copa del Rey de fútbol es más que dudosa. Curiosamente, un partido en el que más en el resultado en sí, el morbo está en saber cómo se hará frente a la pitada al himno que ya anunciaron las aficiones de Barça y Athletic de Bilbao.

Ciudad Real...aeropuerto fantasma

Ciudad Real...aeropuerto fantasma

El Aeropuerto de Ciudad Real echa el cierre. Definitivamente, el aeródromo castellano manchego queda clausurado para toda clase de vuelos después de que el juzgado que estaba llevando el concurso de acreedores dictaminase que la instalación quedase ya sin uso, algo que en realidad venía dándose desde hace muchos meses, salvo alguna que otra avioneta que aterrizaba por esos lares. Han sido miles de millones los despilfarrados en un aeropuerto que desde el primer momento se hizo para mayor gloria del dúo corchopán, es decir José Bono y José María Barreda, pero nunca con el empeño, el objetivo o la finalidad de prestar un servicio público. Estas cosas funcionan así, uno inaugura un macroedificio o una macroinfraestructura, se hace las fotos de rigor y luego nada quiere saber de la cosa en sí si su utilidad es cero.

El problema del aeropuerto de Ciudad Real, pese a ser privado, es que costó demasiado dinero público, un exceso sin parangón, un derroche de proporciones y dimensiones bíblicas. Se vendió, pásmense ustedes, como el segundo aeropuerto de Madrid, con una conexión relativamente cercana al AVE que une ambas capitales. Pero, una vez abierta en 2006 la T4 de Barajas, la congestión aérea de la que siempre se había hablado en la capital de España acababa por verse aliviada someramente. Ya no era tan necesaria tener una ‘sucursal’ a aérea a unos 150-200 km de Madrid y a una hora de distancia en el tren de Alta Velocidad.

Desgraciadamente, como el caso de Ciudad Real, y no es la primera vez que reflexiono sobre el particular, España está trufada de demasiadas veleidades de este tipo. En la propia región manchega está el caso de Albacete, un aeropuerto donde siquiera llega el transporte público porque, precisamente, tampoco hay vuelos que atender, salvo alguna frecuencia por ahí perdida, pero nada más. Pero vamos, que el mapa español de norte a sur, de este a oeste y en las propias islas está plagado de auténticos despropósitos (La Gomera, La Rioja, La Coruña, León, Salamanca, Castellón, Huesca, Almería, Lleida, Girona, Badajoz…).

Al final, todo esto responde a un patrón evidente, que hay políticos demasiado megalómanos, dirigentes con ansias de pasar a la posteridad dejando construida la ‘pirámide’ más grande y que luego sean los herederos quienes carguen con el peso (económico) de sus caprichos. Y es que mientras se entierran o se mandan al estercolero miles de millones, por otro lado hay necesidades básicas que se quedan sin cubrir, alguien que no tiene nada que llevarse a la boca o alguien que se muere porque no hay suficientes recursos para salvarle la vida. Pero claro, ayudar a los menos pudientes parece dar menos votos y, sobre todo, no da fotos de portada, que es lo que sucede con esta casta política que, salvo excepciones, enseguida procura levantar los pies del suelo y perder el contacto con la realidad.

¿Fichará a Karanka este Gobierno?

¿Fichará a Karanka este Gobierno?

El Gobierno de España se está planteando muy seriamente fichar como portavoz al segundo entrenador del Real Madrid, al señor Aitor Karanka. Y es que ya empieza a ser una fea costumbre las espantadas de Mariano Rajoy a la prensa (espectacular su última huida en el Senado, saliendo por el garaje) y, ya que queda poca Liga y tal vez Mourinho deje el club merengue al finalizar el campeonato, quizá al ayudante del luso le interese ese trabajo de apagafuegos o parachoques, que al fin y al cabo es el que ha venido haciendo también en los dos últimos años cuando su ’jefe’ pasaba de comparecer en rueda de prensa en las previas de los partidos o después de un encuentro demasiado tenso y donde no quería echar más leña a un fuego demasiado avivado.

Evidentemente, no se trata de que Rajoy esté constantemente en los medios de comunicación. Se ha formado un Ejecutivo en el que los ministros tienen suficiente autonomía para hablar ante los periodistas de sus respectivas parcelas, pero se echa de menos que en asuntos de calado para España el presidente de la nación se esconda, se escude en sus asesores y portavoces para no dar la cara. Y tenemos demasiados frentes abiertos, sobre todo desde el punto de vista económico, como para que el inquilino de La Moncloa no diga ni media ni esta boca es mía.

Entiendo que Rajoy tenga múltiples viajes que hacer, miles de compromisos que atender, pero lo que no puede hacer el presidente del Gobierno de España es callarse y delegar en Soraya Sáenz de Santamaría, Margallo o Soria para que den un contundente respuesta a la señora presidenta de Argentina, la neochavista Cristina Fernández de Kirchner. Tienen que ver desde el exterior que en nuestro país existe un mandatario enérgico, firme e inflexible frente a los atropellos. En determinadas cuestiones no sirve ni vale poner a segundos espadas para dar respuestas. Si el amo de la casa se esconde, al final todos tenderán a pensar que aquí cualquiera puede ser presidente.

En el conflicto concreto de YPF y la señora Kirchner no hay que llegar, como apuntaba de manera hiperbólica el señor Salvador Sostres en Periodista Digital, a lo que siempre pensó la señora Margaret Thatcher, es decir mandar una flota para decirle aquí estamos nosotros. Pero, sí coincido con el columnista en que tenemos que ser firmes y contundentes en la respuesta, no vacilar ni un milímetro y eso, añado yo, merece que todo esté coordinado, articulado y vertido en una sola voz, la del presidente del Gobierno de España.

Sentimiento rojiblanco

Sentimiento rojiblanco

El día de la marmota es lo que año tras año, desde hace más de una década, tenemos que presenciar los aficionados del Atlético de Madrid, y no me refiero únicamente a esa especie de bucle que son las derrotas ya habituales ante el vecino del norte de la capital, el Real Madrid, sino el continuo devenir de decepciones de un club que cada vez va a menos. Alguien podría rebatirme y decirme que no hace mucho ganamos una Europa League, una Supercopa de Europa y fuimos finalistas de la Copa del Rey. Y sí, es verdad, 2010 fue un año que en las competiciones cortas los atléticos disfrutamos de grandes alegrías, pero es que precisamente lo triste es eso, que ya nos hemos conformado con objetivos menores, cortoplacistas y no vemos más allá que el placer de derrotar al Madrid para hacer ver que salvamos la temporada. Contra esa actitud, como hincha no socio y no abonado, me rebelo.

Que a falta de seis partidos para terminar la Liga el Atlético de Madrid esté en 42 puntos resulta hasta extremos insospechados un verdadero fiasco. Invertir alrededor de 65-70 millones de euros en Falcao, Diego, Arda Turan o Adrián para terminar, en el mejor de los casos, entrando en la Europa League de auténtico rebote, bien por clasificación en Liga o por ganar la propia competición continental, es un insulto a los aficionados. Estamos de acuerdo que el plantel rojiblanco no está diseñado para ganar la Liga (en realidad a día de hoy ese Olimpo es territorio merengue o culé), pero qué menos que tener aspiraciones de luchar por la tercera o cuarta plaza y máxime en un año donde la mediocridad parece haberse instalado en los otros grandes.

Y es que, con 18 puntos en juego, tenemos a un Valencia con 52 puntos, a un Málaga con 50, a un Levante con 48, un Osasuna con 46 y a una caterva de equipos, entre los que está el Atlético de Madrid con 42, una puntuación más propia de entidad con problemas de permanencia que con ínfulas de meterse en Europa el año que viene. Pues bien, repito, como seguidor rojiblanco me siento defraudado y estafado porque se ha perdido una ocasión única de haber entrado en Champions League y además de la manera más fácil posible. Dando incluso por descontada la derrota ante el Real Madrid, el cuadro colchonero se ha dejado la friolera de ¡¡¡13 puntos!!! ante rivales de la talla del Racing, Sporting, Zaragoza, Mallorca o Levante, justamente las cinco últimas de los de Simeone.

Por eso, cuando aún veo a aficionados que me cuentan la milonga de que este año sí se le ganaba al Real Madrid, opto por ser pragmático, sacar cuentas y ver de manera objetiva que a mí me da lo mismo perder ante el vecino a cambio de obtener todos los puntos en los encuentros ante los conjuntos con menor renombre. Dicho de otro modo, intentar ganarle a los merengues es como pegarme el gran homenaje en el Ritz, pero sé que ya me fundo el efectivo de dos meses. A efectos prácticos, prefiero comer en Casa Paco y tener asegurado el sustento diario e incluso, por esos golpes de fortuna, tal vez hasta un día me pueda permitir el lujazo de desgustar los placer de la alta cocina. Lo que pasa es que hay muchos que tienen un chip demasiado vetusto y, al igual que en los años 70 y 80 le pasaba al Barça, creen que ganarle al Madrid es salvar la temporada. Lo dicho, un placer efímero que a mí no me llena.

Esperanza descarrila

Esperanza descarrila

6.30 de la mañana de un miércoles 12 de abril. A esas horas, aún con las legañas impidiéndome abrir los ojos con normalidad, enciendo la luz para levantarme de la cama, prendo la radio, en esos momentos estaba Sergio Barbosa en Así son las mañanas, el programa de Ernesto Sáenz de Buruaga en la COPE, y por poco no me caigo del susto. Es más, por un poco, aunque quede malsonante, casi ni micción. En definitiva, para no amargarles más el día, lo cierto es que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Doña Esperanza Aguirre, ha dado el visto bueno a una subida del precio del metro en todas sus modalidades, pero con especial saña en aquellos ciudadanos que sólo usarán este medio de Pascuas a Ramos. Lo que antes costaba euro y medio ahora se puede ir a más de dos o de tres e incluso a cinco si su destino es el aeropuerto de Barajas.

Resulta irónicamente gracioso que quienes dicen posicionarse en favor de quienes más padecemos los efectos de la crisis, es decir la clase trabajadora, se sumen a la teoría de seguir recortando más y más derechos. Si el PP de Rajoy nos regaló unas navidades con esfuerzos suplementarios, tocando al alza el IRPF, ahora viene la conservadora Aguirre a tocarnos de una manera más que directa los bolsillos. Y es que no hay habitante o visitante de Madrid que pueda evitar el Metro. Es el mejor medio que existe, rápido (hasta ahora era económico) y encima te unía de un extremo a otro en un tiempo razonable. Sin embargo, ese chollo se ha acabado.

Las excusas de la lideresa y de su equipo, encabezado por el consejero de Transportes, el señor Cavero, son tan peregrinas como el aumento de la luz, del precio del combustible, de que el Ayuntamiento capitalino vendió sus acciones o de que el Estado ha dado una cantidad simbólica. Sí, todo muy bien, pero aquí seguimos viendo como los políticos, independientemente del color que sean, no renuncian a una serie de bicocas. Por ejemplo, ¿veremos a la señora Aguirre cogiendo diariamente el Metro, o a los miembros del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid? ¿Por qué no se renuncian a determinados edificios o asesores que salen por un pico?

Mire usted, señora Aguirre, los madrileños hemos tragado y comulgado con continuas subidas porque entendíamos que las reformas que entre Gallardón y usted han hecho en la red de Metro tenían que tener una contraprestación y ahí no podíamos decir que no. Sin embargo, no me cuadra esta subida atemporal, hecha con mucha ocultación y hasta negando la mayor para horas después darnos el desayuno. Dudo mucho de que esta subida se quede sin consecuencias y mucho me temo que lo que usted va a ingresar de más lo va a tener que pagar en incrementar la seguridad en las estaciones para evitar las más que previsibles coladeras masivas. Yo no pienso saltarme ni los tornos ni la ley, pero desde luego que entenderé a quien sí quiera hacerlo porque no es de recibo este tarifazo.

Rajoy: Más hermético que una lata de sardinas

Rajoy: Más hermético que una lata de sardinas

El Gobierno sigue sin aprender la lección en materia de comunicación.  El gabinete de Mariano Rajoy hace del hermetismo su lema de cabecera y aunque tiene muchas explicaciones que dar sobre los recortes que está acometiendo, éstas parece que se las reserva para Alemania. Y es que, aunque parezca mentira, el inquilino de la Moncloa le tiene más miedo a la prensa que a la propia Ángela Merkel o a la Unión Europea en bloque. Su manera de afrontar la relación con los medios es similar a la de un alérgico con el polen, o lo combate o directamente lo huye. En el caso de Rajoy es evidente que opta por la segunda opción, tomar las de Villadiego en cuanto otea un micrófono, tal y como hizo en la sesión plenaria en el Senado del 10 de abril de 2012.

Insisto, el presidente del Gobierno de España no puede ofrecer esa imagen de debilidad ante los medios de comunicación. Obviamente, como además no puede ser de otra manera, el papel de los periodistas es el de actuar como verdaderos inquisidores, pero no sólo con el partido en el poder, sino también con la oposición. Aquí no se trata de llevarse bien con periódicos, radios o televisiones cuando se está fuera del poder. Ahí es lo fácil. El político se hace querer y promete diariamente una exclusiva con la que tapar la acción de Gobierno. Sin embargo, es llegar al poder y, de repente, se hace el más absoluto de los silencios. Ya no hay noticias que dar y, a lo sumo, todo se remite a escuetos comunicados de prensa.

Rajoy, sin embargo, va mucho más allá del hermetismo. Se dedica al innoble arte de chulearse de los periodistas como quien no quiere la cosa. Incluso, en ocasiones, llega a ningunear a la prensa política y económica para dedicarle toda su atención a una bella reportera de un canal privado (y eso lo hizo estando en la oposición). Al presidente aún no le han debido explicar con claridad que su estrategia de ostra, tortuga o caracol que le servía cuando vegetaba en Génova ya no le vale, que ahora en Moncloa hay que dar la cara, que no se puede afrontar una rueda de presa con un simple "Carmen, por favor" (refiriéndose a Carmen Martínez Castro) cuando las preguntas son complicadas.

Evidentemente, este periodista y aficionado de bloguero no pretende iniciar ni capitalizar ninguna cruzada. Sin embargo, no estaría de más que el gremio empiece a pensar seriamente en una especie de plante cuando al señor Rajoy se le ocurra convocar a los medios. Es más, aún creo que no se han dado las oportunas disculpas cuando en la famosa rueda de prensa en la que se dieron los nombres de los ministros de su gabinete el presidente decidió que no habría preguntas. Como sigamos así, acabaremos por convertirnos en meros escribas del faraón y de su peculiar ’Cleopatra’.

Masajes TVE

Masajes TVE

¡Qué grande es TVE! Con el dinero de todos los españoles se le ha regalado a Santiago Carrillo, coincidiendo con el 35 aniversario de la legalización del Partido Comunista, un publirreportaje-entrevista-masaje donde se hace una semblanza del político del PCE como si fuese un santo de estampita. Cualquiera de los que ha podido ver el reportaje (está alojado en la web de TVE para quien quiera visionarlo) ha concluido, y no erróneamente, que en el ente aún pervive la dirección socialista y un PP aplaudiendo con las orejas ante los evidentes tejemanejes de un Consejo de Administración que disfruta haciendo unos informativos no a favor del PSOE, sino en contra de los populares.

Carrillo, como personaje histórico de nuestro país, máxime habiendo firmado una ley de punto final donde todos nos dimos la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva, merece un tratamiento informativo evidente, pero contando todos los hechos con pelos y señales. Y es que me siguen sorprendiendo esas noticias, entrevistas o reportajes-masaje en los que se le trata al político comunista como un ser buenista, sin dobleces, capaz de dar lecciones de ética y de moralidad. Vamos, igualito que si la matanza de Paracuellos hubiese sido obra de un ser etéreo.

Por supuesto, en este caso, la culpa no la tiene Carrillo, sino el periodista (y quien haya dado las consignas) para que al ex líder del PCE no se le cuestionase en ningún momento del publirreportaje por su deriva de matarife, su especialidad en preparar fosas comunes en las que arrojar centenares o millares de cuerpos. Es curioso que quienes siempre nos presentan a Franco como el gran asesino, olvidan siempre el papel de Carrillo en Paracuellos. De verdad, una curiosa forma de mantener viva la memoria histórica…selectiva digo yo.

En fin, vamos a ver cuánto tiempo más sigue aguantando Rajoy sin tocar nada en TVE, pero de aquí a unas semanas le volverán a meter a los ’lumbreras’ de la comunicación de Moncloa, encabezados por, Carmen ’por favor’ Martínez Castro, otra perla de este tamaño. La próxima, por dar ideas, podrían hacerle una entrevista a Luis Roldán en su papel de enviado especial de la oficina de turismo de Laos.

Blanca y en botella...a la calle

Blanca y en botella...a la calle

El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna debe desalojar inmediatamente a su alcalde, al nacionalista Fernando Clavijo, tras perpetrar un esperpento más propio de una república bananera que de un lugar serio. Y es que el primer edil de la Ciudad de los Adelantados ha decidido por los reales decretos que le confieren su egregia persona que no había lugar para darle una patada en salva sea la parte a la ya ex concejal de Servicios Sociales de este coqueto municipio tinerfeño, Blanca Pérez, tras haber sido sorprendida conduciendo hace sólo unos días bajo los efectos del alcohol y transgrediendo gravemente las normas de tráfico, el presunto intento de huida y la inicial intención de utilizar su condición de cargo público al solicitar la presencia de su homólogo en el área de Seguridad Ciudadana. Los 1.800 euros de multa y la retirada del carnet le han supuesto que ahora ocupe el área de Presidencia. ¡Toma castaña!

Evidentemente, aquí nadie es santito de estampita y todos pueden cometer errores. Ya lo decían los sabios romanos, “Errarem humanum est”, que errar es de humanos, pero también lo es asumir las consecuencias de determinadas acciones y cuando eres una servidora pública has de dar ejemplo y esta señora, Doña Blanca Pérez, actuó en una mezcla de Farruquito, intentar largarse a toda pastilla de la acción policial, y luego ponerse en plan Julián Muñoz, es decir espetar eso de “usted no sabe con quién está hablando”. En definitiva, que lejos de darle una soberana lección el alcalde, lo que ha hecho es darle otra responsabilidad…supongo que hasta que vuelva cargada hasta las cejas de otro boncho en un guachinche del norte de Tenerife…y eso si antes no le arrea a alguien por detrás, que todo es posible en la viña del señor Clavijo.

Quizá a este peculiar alcalde con ínfulas de mencey de las siete estrellas verdes no le han explicado que en condiciones similares otros cargo públicos y de diferentes partidos han puesto no sólo su cargo a disposición, sino que se han largado avergonzados de su acción (salvo Nachete Uriarte, que siguió como diputado en el Congreso). Pero ejemplos hay el ex alcalde de Trujillo (Extremadura) José Antonio Redondo (PSOE); el ex alcalde socialista de Siero (Asturias) Juan José Corrales; o el ex portavoz del PP en Arganda del Rey (Madrid) Manuel Cercadillo.

Pero Clavijo es distinto, aquí se tira mucho de popularidad y enseguida se pidió clemencia para la ‘buena’ de Blanca Pérez, como si la fueran a llevar al matadero. Estamos de acuerdo en que no pasó nada, que no hubo accidente ni heridos ni muertos, pero pudo haberlos y eso ya es suficiente para que alguien que ostenta un cargo público tenga la decencia de presentar su dimisión y además rechazar cualquier componenda para estar en otro cargo. Pero claro, igual (y hablo desde el desconocimiento, apunto) Blanca Pérez es incapaz de ganarse la vida fuera de la esfera pública y no es capaz de rechazar la tentadora oferta de Clavijo. Por tanto, aquí ya no sólo es culpable la edil, sino su jefe, Fernando Clavijo, que le ofrece una nueva responsabilidad de Gobierno. Por eso no sólo tiene que marcharse esa política, sino también, y en primer lugar, el propio regidor lagunero. Pero claro, aquí lo de dimitir es un verbo que conjugan cuatro para mayor sorna de quienes incumplen y se pasan la ley por el arco del triunfo.

La Rioja: El paraíso está muy cerca

La Rioja: El paraíso está muy cerca

¿Cómo afrontar unas vacaciones de Semana Santa cuando éstas se circunscriben únicamente desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección? Hay quienes se matan por intentar ocupar los tres o cuatro días disponibles en multitud de visitas, en un estrés que al final termina por cansar mucho más que la propia jornada laboral. Horarios imposibles, trenes que se retrasan, atascos en la carretera, vuelos que no salen y, por supuesto, todo aderezado con una meteorología que no acompaña a los optimistas planes previstos. En fin, una ruina para el bolsillo y una decepción para el alma. Quizá por eso, lo más inteligente sea programarse una escapada a un solo lugar, disfrutar de sus diversos paisajes, rica gastronomía y tradiciones imperdibles. Y si hay una comunidad autónoma que reúne tanto en tan poco espacio es La Rioja.

Tres sólo tres días dan para mucho, desde visitar una de las referencias de La Rioja Baja como es Alfaro a terminar visitando una bodega pilar y más que centenaria como es López de Heredia, comer en Tirgo, en Pimiento o disfrutar de una ciudad acogedora y pensada para el turista como es su capital, Logroño. En 72 horas, insisto, da para hacer de todo y sin la sensación de haberse dejado nada en el tintero porque, incluso, de regreso a Madrid, aunque sea a vuela pluma, tampoco se puede dejar de ver la monumental Santo Domingo de la Calzada y pasear por unas calles que respiran Historia en mayúsculas por los cuatro costados.

En la primera jornada del viaje planteado, una vez llegado a Logroño, se coge carretera rumbo hacia La Rioja Baja, hacia Alfaro, donde se degustó con verdadera fruición y devoción de la Semana Santa Verde, un acontecimiento que mezcla la propia religiosidad con el culto a los excelentes presentes que otorga la huerta riojana. Es imposible salir de esta localidad sin haber probado sus magníficos pinchos, comenzando por ejemplo en Polaris, basados todos en verdura, comer en el restaurante Las Cigüeñas, bajo la magnífica dirección de su chef, Ángel, asistir a una clase magistral sobre las hortalizas impartida por el chef de Venta de Moncalvillo, Ignacio Echapresto o visitar posteriormente la Colegiata de San Miguel, el templo más grande de toda La Rioja y, por supuesto, ascender los 108 escalones del llamado mirador de Las Cigüeñas, como se le llama a la torre de este edificio religioso e incluso tener la ocasión de ver de cerca a las propias cigüeñas en sus nidos. La estampa se puede contar, pero vivirlo es único. La jornada, después de degustar algún que otro pincho, sobre todo porque su alcaldesa, Yolanda Preciado, no quiere que nadie se marche sin llevarse una última delicia a la boca, concluye llegando al Balneario de Arnedillo.

Esa segunda etapa del viaje se inicia en el Balneario con una prometedora jornada de sauna y masaje. No dudo, por supuesto, de las evidentes ventajas que tiene una sesión de 10 minutos en la estufa, entre otras cuestiones porque eliminas toxinas como un campeón, pero empiezas a tener la sensación de estar en pleno desierto del Sáhara. Eso sí, el placer del masaje posterior se disfrutar aún más y sirve para poner al cuerpo a tono para casi 80 kilómetros de carretera hasta llegar a Venta Moncalvillo, enclavada en Daroca, el municipio menos habitado del mundo (o uno de ellos, con 22 habitantes), un centro de la tentación culinaria que entre Ignacio en los fogones y Carlos en la sala, desmenuzando todo hasta el más mínimo detalle con sus explicaciones, hacen pasar al comensal casi tres horas deleitándose oído, vista, olfato, gusto y hasta el tacto. Normal la concesión de la estrella Michelín, galardón que no se les ha subido en nada a la cabeza, pues siguen manteniendo su estilo fiel, el que siempre les ha hecho tener las salas repletas de comensales.

Y tras una satisfactoria comida, rumbo a Briones, a unos 35 kilómetros de Logroño, para visitar algo más que un museo, de la Fundación de la Dinastía Vivanco, una de las familias señeras en materia vitivinícola de La Rioja y que han decidido devolverle a la tierra el homenaje continuo que hace ésta con las vides ‘regalándole’ un museo de la historia del vino, un espacio enorme, diáfano y muy ameno donde se ve la evolución de los caldos desde los inicios de la Humanidad hasta nuestros días, sus recipientes, sus formas de elaboración, los sacacorchos, las diferentes formas de decantarlos, el significado que tenía el uso del vino o la llegada de la denominaciones de origen. En dos horas, se sale con unas nociones más que notables y que sirven para abrir boca posteriormente en la calle Laurel, en la capital, donde aparte de disfrutar de unos exquisitos pinchos con una buena copa de vino en la mano, también se puede vivir en primera fila las procesiones del Viernes Santo y acabar descansado en un coqueto hotel, céntrico y recién reformado, Marqués de Vallejo, al lado justo de la plaza del Espolón y a un minuto escaso de un templo de goloso, Víauve.

Y es ahí, en Viena o Víauve, como se la conoce más popularmente donde comienza la tercera y última jornada. Al margen de adquirir unas cuantas delicias chocolateadas (y rellenas muchas de ellas de rico vino o diferentes licores), uno no puede resistirse a unos deliciosos desayunos con un rico café, un completo zumo de naranja y luego devanarse los sesos entre un tentador pan con tomate, finísimos churros, unos croissants u hojaldres de elaboración propia y otra serie de delicias que la memoria y la vista no alcanzan a retener, pero que a buen seguro están para no ser dejadas en el plato. De ahí, y tras saludar a los responsables de esta bombonería, Mabel, Isabel y Jesús (sólo faltaba Juan, que estaría trabajando a destajo en el obrador), salida hacia la bodega López de Heredia, en Haro, donde en dos horas de agradable visita, rematadas con una desgustación aún más agradecida si cabe, se conoce toda la elaboración de los vinos y el proceso que lleva años, décadas y más de un siglo (estamos hablando de una bodega de 1877) crear una marca de prestigio y con unas añadas excelentes, algo que tiene un mérito añadido porque en La Rioja, si un caldo es excelente, el de la bodega de al lado se esforzará por igualar o superar esa calificación.

Y el punto y casi final al viaje se pone en la pequeña localidad de Tirgo, en el restaurante El Pimiento que, bajos los oficios de Mar, no sólo te tratan como si estuvieses en tu casa, sino que los manjares que te sirven son para no dejar ni rastro de ellos. Comida sencilla y sin engaños, lo que les hace tener las mesas reservadas desde semanas antes. Incluso, su secreto está en que puedes tener la sensación inicial de no poder con todas las viandas que van cayendo sobre la mesa, pero cuando te quieres dar cuenta, no queda siquiera ni una miga de pan en el cesto, energía más que suficiente para iniciar el regreso a casa, no sin antes pasar, aunque sea brevemente por Santo Domingo de la Calzada y gozar de un pequeño paseo por esta histórica villa.

Por el humo....se sabe donde están las elecciones

Por el humo....se sabe donde están las elecciones

¡Qué caprichosa es la toponimia! La izquierda y el nacionalismo gallego pueden aprovechar el incendio de Fragas do Eume para acercarse a la Xunta de Galicia. Ya queda menos de un año para la contienda electoral y a Feijóo la espalda le empieza a oler a pólvora, a chamusquina o, más concretamente, a leña quemada, la de este paraje natural de La Coruña y que se ha convertido en el caballo de Troya de socialistas y ‘beneguistas’ para intentar desalojar al PP del Gobierno regional. Y ya sabemos como se las suelen gastar los opositores al partido de la gaviota cuando huelen una desgracia ecológica, al estilo del Prestige, pero ésta en tierra firme y boscosa.

Tengo la sensación de que a Núñez Feijóo le están preparando una primavera, un verano y un otoño-invierno de lo más calentito, y no lo digo precisamente por el calor que desprende estas devastadoras llamas en Fragas do Eume, sino que hay muchas ganas por parte de los socialistas de recuperar los grandes lujos touriñenses, los despachos con cristales tintados o el parque móvil hollywoodiense. En la pugna disputada en los bajos fondos, el PSOE siempre cuenta con un ‘punch’ demoledor e igual que el fuel del carguero sirvió para que al final el chapapote dejase a Fraga (QEPD) petrificado cual cormorán, ahora sueñan desde la zurda con quemar de forma simbólica al líder del PP.

A Pachi Vázquez o a Francisco Jonquera les tiene sin cuidado el daño ecológico que pueda estar sufriendo Galicia en estos días. No, lo que a ellos les preocupa es ver en qué forma pueden rentabilizar electoralmente la catástrofe natural. Si por el humo se sabe donde está el fuego, por la manera en la que se mueve la oposición, se sabe perfectamente cuándo son las elecciones y éstas son más importantes para el PSOE o el BNG que ponerse codo con codo con la Xunta a extinguir las nada politizadas llamas.

El fuego, como el chapapote o las inundaciones, nada tiene que ver con la política. Da lo mismo que gobierne el PP, el PSOE, el BNG o UpyD, si algo malo tiene que pasar, así será, porque está mandatado o porque nadie puede tener bajo su control a un pirómano o a un irresponsable capitán de petrolero que no sepa qué tiene entre manos. Pero, desde luego, no deja de ser curiosa la circunstancia de que el principal argumento de la oposición sea ahora un incendio. Es para hacérselo mirar.

La Policía no tuitea...pero vigila

La Policía no tuitea...pero vigila

El insulto en las redes sociales se ha institucionalizado como moneda de uso común. Demasiados internautas desconocen una fundamental regla de oro, que estamos más vigilados de lo que nos podemos creer, aunque usemos seudónimos o identidades falsas. Tarde o temprano se acaba descubriendo el pastel y las consecuencias pueden ser desde el bloqueo de la cuenta a terminar declarando en comisaría y luego siendo juzgado ante un tribunal por amenazas de muerte o por intromisión en la imagen y en el honor de una persona.

Sin embargo, insisto, muchos usuarios de Internet no aprenden esa norma esencial del buen comportamiento y además actúan de una manera muy peculiar. Por ejemplo, dan por hecho que se puede insultar y vejar a una periodista como la presentadora de Los Desayunos de TVE, la señora Ana Pastor. Hace tan solo unos días, con motivo de la huelga general del 29 de marzo de 2012, un tipo que no tenía mejor cosa que hacer le plantó un twitter donde le preguntaba lo siguiente ¿Qué, hoy no trabajas, zorra? Obviamente, la compañera del ente público capturó el comentario e hizo la pertinente denuncia al twitter de la Policía Nacional @policia, cuenta que sirve para perseguir a esos elementos que pululan por la red en busca de vaya a saber usted qué clase de protagonismo.

Pero como le pasó a Ana Pastor, todos los días tenemos movidas de éstas. Se ha insultado a Eva Hache, a Hermann Tertsch, a Frederic Hermel, a Juanma Castaño y todo por el único criterio de que como es gente famosa han de dar por hecho que se les puede insultar, como si Twitter fuese un campo de fútbol donde sueltas todas las burradas imaginables y las que no lo son contra los jugadores del equipo rival.

Afortunadamente, repito, poco a poco nos vamos concienciando de que Twitter o cualquier red social está sujeta a unas mínimas normas de convivencia y que quien no sepa adaptarse debe ser inmediatamente expulsado de ese foro, por las buenas o por las malas. Por eso, nunca se ha celebrado más que los gestores de @policia estén llevando a cabo un trabajo tan exquisito y donde se deje claro que no se va a dejar ni medio milímetro para el acoso, la vejación o el insulto. Eso sí, a veces a la Policía se lo ponen tan sencillo como el tipo que insultó a Pastor y su perfil era, pásmense ustedes, el de una empresa de neones de Valencia. Creo que, a día de hoy, si él era empleado de la compañía le habrán puesto de patitas en la calle. Y es que, aparte de insultador…era un tremendo idiota (con perdón).