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Desde mi escaño

Frialdad humana

Frialdad humana

¿Qué puede pasar por la mente humana para que alguien, además sin motivo, agarre un machete y degüelle a una persona que simplemente pasaba por ahí, que su único pecado era existir, estar en un lugar determinado, hacer una vida normal, tranquila, sin más preocupaciones, posiblemente, que pensar en que hiciese un buen día para disfrutar de una agradable jornada de playa? 

Cualquiera de los que vivimos en Tenerife aún no podemos digerir el suceso en cuestión. Parece sacado de una película, que uno cree que no es real. De hecho, por increíble que parezca, algún testigo no llegó a dar crédito inmediato a lo que veían sus ojos. Vino a suceder lo que, salvando las distancias, aconteció hace una década con los aviones que se estrellaron contra la Torres Gemelas de Nueva York. Nadie pensó en aquel momento que aquello pudiese ser un ataque terrorista. El periodista Alfredo Urdaci relataba que estaba viendo tranquilamente el desarrollo de las noticias de otras cadenas en su despacho cuando se fijó en un monitor y observó el choque. Inicialmente, creyó estar viendo el trailer de una película hasta que a los pocos segundos comprobó que aquello no era ficción. Pues con este suceso en el sur de Tenerife ha acontecido tres cuartas partes de lo mismo. 

Lo preocupante del hecho en sí es saber que esta persona, un ciudadano búlgaro de 28 años, estaba en tratamiento psiquiátrico (o lo había estado), amén de tener una serie de antecedentes penales, pero que transitaba a su aire por Los Cristianos. Entiendo que no va a haber un policía por metro cuadrado y que gente a la que le falta en su cabeza no un tornillo, sino la ferretería completa, circula en cantidades industriales por nuestras calles sin dar la nota más de lo necesario, pero claro, ya estamos hablando de un estrato superior en relación a este sujeto al que, ahora, curiosamente, todos los que le conocían de vista daban por hecho que padecía brotes psicóticos. Vamos, un ‘angelito’ el caballero. Y claro, no todo el mundo va por la vida con un machete y menos para decapitar a sus semejantes. 

Lamentablemente, ya nada se puede hacer por la vida de esta mujer, una británica de sesenta años, pero sí debe servir este hecho de toque de atención porque igual (y no quiero jugar a ser un morboso Nostradamus) mañana podemos ser usted y yo las víctimas de otro zumbado con ganas de tener sus quince minutos de gloria. Habrá que pedir más rigor a esos tribunales médicos que, por ejemplo, dan carta blanca a que un individuo de esta calaña pueda circular libremente. Eso es lo que realmente me preocupa, no tanto si el nombre de Tenerife está asociado hoy más que ayer a la prensa sensacionalista británica como un templo de la crónica negra que, por increíble que parezca, es lo que más le desasosiega a más de un político y empresario del turismo. Así de bananeros somos a veces.

Trapero y mentiroso

Trapero y mentiroso

Dicen que el que va a la trapera, consecuentemente, será un trapero y quien dice mentiras, será un mentiroso. Pues bien, y aun a riesgo de que me caiga una querella más, el señor Campos, don Felipe, alias el abogado de las causas perdidas, es un trapero y un mentiroso de marca mayor. En esta vida no vale todo y tratar de saquear el éxito indudable de un CIUDADANO honrado y trabajador a carta cabal como es Guillermo Guigou supone una bajeza moral que no estoy dispuesto a tolerar, al menos desde esta modesta tribuna de opinión.

Hace ya algunas semanas tuve la oportunidad de observar como tuvieron que llamarlo a capítulo porque, señor Campos, usted trató de vender la idea de que el único partido que en verdad estaba luchando con todas sus fuerzas para evitar la aprobación del Plan General de Ordenación era Socialistas por Tenerife, un engendro de pesada digestión en el que están ingredientes tan poco recomendables y saludables como la transgénica y tránsfuga Odalys Padrón (que rima con follón y con dame, por lo que más quieras, un sillón).

Y es que hace falta ser desahogado en esta vida para decir que la formación de Corrales (estás que te sales) es la única que curra en este sentido…pero si ni tan siquiera tiene representación en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, al menos hasta que se celebren las elecciones. ¿O es que tal vez ya tenga usted apalabrado algún cancamito con este partido? Lo pregunto, no lo afirmo.

Para que ustedes comprueben quién es en realidad Felipe Campos, aquí tienen dos extractos de su última intervención en Radio San Borondón-Dame una Subvención. No tienen desperdicio:

“No quiero pensar en que Guillermo Guigou esté utilizando mi nombre en la campaña porque no formo parte de ningún partido político. La efectividad del candidato de Ciudadanos es ninguna, puesto que sí es cierto que ha votado en contra del documento, entiendo que ha sido a sabiendas de que su voto no cuenta para nada en la decisión final y no hizo todo lo que estaba en su mano para parar su aprobación en el pleno del ayuntamiento”.

“Es triste que en el ayuntamiento de Santa Cruz la única oposición real sea Ciudadanos, pero se trata de una oposición completamente ineficaz e inútil, al margen de que últimamente se ha prestado incluso a hacerle el juego a Zerolo para que su fracaso en torno al PGO, que son triunfos de la ciudadanía y de la Plataforma, pretende venderlos como triunfos suyos, algo que es poco ético”.

Decir todo esto por parte del señor abogado es revelarse como un jeta de marca mayor porque sabe que está faltando a la verdad y no quiero ni pensar que esa sea su estrategia en los juicios (¡pobres defendidos y más aún los acusados en el caso de que usted fuese con falacias a una vista en vez de con argumentos). Pensaba que usted era una persona seria, coherente, con sentido común, pero ha quedado usted, salvando las distancias, al nivel de cualquier Belén Esteban de saldo y esquina. Menos mal que los ciudadanos (en minúsculas y mayúsculas) sabemos quién verdaderamente se preocupa por los problemas de los santacruceros y no dejamos las cosas en manos de picapleitos que sólo buscan un exacerbado protagonismo.

La B(f)ragancia de una mentira

La B(f)ragancia de una mentira

Carmelo Rivero es un mentiroso, los periódicos, las radios, las televisiones y todos los portales de internet son unos falsos que no veas. Es más, creo que yo mismo también debo ser un mendaz de marca mayor. Y es que con ese apelativo, mentirosos, nos ha calificado la candidata del PP al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, doña Cristina Tavío Ascanio, que aún tiene la santa caradura de negar la mayor y, a la pregunta de un internauta en el chat-entrevista de La Opinión de Tenerife sobre las facturas de marras, aquellas de las bragas y lencería diversa, contesta sin empacho: “Qué pena que se usted se crea todas las mentiras que cuentan”.

Mire, señora Tavío, mal vamos por ese camino si empezamos a tildar a la prensa de mentirosa y considerar a los ciudadanos de ignorantes. No, esa no es la vía, señora candidata del PP. En política, como en otros ámbitos de la vida, han de asumirse los errores, las meteduras de pata, las equivocaciones, los deslices. Decir que todo esto es mentira es hacernos creer, por ejemplo, que Santa Cruz de Tenerife es una ciudad idílica y todos sabemos que no es así, que tiene sus problemas, como cualquier otra urbe.

Ya sabemos que lo que usted o su grupo pudieron gastar era el chocolate del loro o que, realmente, esas facturas que pusieron de su cosecha eran para ‘suplir’ las que no habían pedido en su actividad como grupo municipal, lo cual habla pésimamente de quien tuviera que llevar la contabilidad y la administración del PP en el Ayuntamiento capitalino. Vamos, antes que proporcionar facturas de bikinis, bragas, sostenes, joyas o comilonas en restaurantes de alta cocina, sinceramente, prefiero aportar los tickets de compra del Carrefour o del Mercadona, al menos podría pasar por cutre, pero no por un Gastón superfluo.

Y es que parece mentira que aún haya políticos que se crean que en esta vida todo vale. Ya sé que me argumentarán que en realidad a costa del erario público no se ha gastado un solo euro en esas frivolidades, pero es igual, esos cargos han aparecido en unas facturas de carácter público y sólo el celo de la Intervención es quien ha puesto reparos a esos documentos contables. Supongo el bochorno y la sorpresa, a partes iguales, de quien tuvo que dar cuenta de esos dineros al alcalde y justificarle en qué se habían empleado. Pero mucho más vejatorio para las decenas de personas desempleadas en esta mi ciudad es conocer el cachondeo que se han traído con esto y darse el lujo de espetarle en la misma cara de una institución periodística como Carmelo Rivero que esto no interesa. Pues nada, ¡qué viva la fiesta y el desenfreno! Normal que luego la mitad de los ciudadanos pasen de ir a votar.

Provincianismo blanquiazul

Provincianismo blanquiazul

Me repatean los provincianismos, los localismos, para qué te cuento y ya determinados barriobajerismos es que me enervan por completo. Anoche, emisora va, emisora viene para estar al tanto de la desgracia acaecida en Lorca con, de momento, diez fallecidos por mor del terremoto, tropecé con la retransmisión del encuentro entre el Betis y el Tenerife en los micrófonos de Radio Club, de la Cadena Ser, (medio que escucho habitualmente para poder hacer las crónicas del cuadro blanquiazul, incluso cuando juega en casa, porque ya sabrán que a Periodista Digital el abyecto esbirro de oro nos privó de acreditaciones basándose en el hecho de que somos unos jetas que queríamos entrar de gorra a los partidos). Pero bueno, a lo que iba, me sorprendió ayer, de manera desagradable, que se pusiese en tela de juicio el tinerfeñismo de algunos aficionados porque, simplemente, se pusieron a celebrar el triunfo del Barcelona.

Todo el debate se desencadenó por una serie de mensajes en los que se afeaba la conducta de ciudadanos que estaban lanzando petardos, voladores y otros elementos de artificio para festejar la Liga ganada por el cuadro blaugrana. ¿Y eso es malo? Pues parece que para los señores Manoj Daswani y Javier Cabrera no era la postura más conveniente, que con un Tenerife casi certificando su descenso a Segunda División B casi habría que estar sufriendo por el representativo y no celebrar éxitos ajenos. De chiste, por favor.

El CD Tenerife ha hecho sufrir a los más fieles durante nueve meses, ha sido un parto doloroso que al final acaba con un feto defuncionado y encima pretenden algunos comunicadores que compartamos la tristeza o, mejor dicho, que los seguidores del Barcelona se sumen a esa depresión de los blanquiazules más acérrimos, como si el hecho de alegrarse por la victoria de los culés suponga que uno es menos tinerfeño que Cristóbal Amador, por poner un ejemplo.

El club del Heliodoro no se merece una sola lágrima de los miles de socios que han llenado en cerca de sus tres cuartas partes el estadio gran parte de la temporada y es normal que se busquen referentes fuera de la isla porque, además, siempre ha sido así. El eterno binomio Real Madrid-Barcelona siempre ha existido y no habrá quién lo pare. Lo del descenso se fue incubando desde septiembre y se dejó ir extendiendo la pandemia por la geografía corporal del Tenerife. Ahora sólo un hálito de esperanza le queda y es que el Salamanca no venza…pero eso es alargar innecesariamente una agonía que todos quieren que ya suceda porque no queda otra.

Y, ya puestos a afear conductas, también habría que recordarle al señor Daswani y al señor Juan Carlos Castañeda el pitorreo que tenían el pasado sábado cuando la UD Las Palmas perdía en Xerez y el Salamanca ganaba en Vallecas. Ahora el objetivo es intentar arrastrar a los amarillos al descenso y no se dudó en festejar desde los micrófonos de la Ser en Tenerife los goles que perjudicaban a los grancanarios. Por la misma lógica, señores Daswani y Castañeda, ¿no era mejor estar tapaditos cuando ya tenemos bastante en casa? ¡Qué malos son los provincianismos!

Barba...ridades

Barba...ridades

¡Qué pena para lo que ha quedado el señor Gregorio Peces-Barba! Este caballero, socialista de carné, tiene demasiado tiempo libre y, debido a su avanzada edad, sólo le transitan por la cabeza pocas y caducadas neuronas y, claro está, si por tu cerebro sólo transita eso, lo lógico es que el tránsito verbal que acabes produciendo sea similar al que se evacua por el ano. Aun así, siempre habrá alguien que te preste una tribuna para soltar espumarajos por la boca y uno de esos fieles ‘prestamistas’ es El País, que hoy aparece drapeado con un artículo de este jurista y catedrático que no tiene desperdicio.

Desde luego, lo que produce verdadera repugnancia y un asco hasta el vómito es que el señor Peces-Barba se digne a darnos lecciones de verdadera democracia y que su primera enseñanza sea la de que los madrileños tienen que evitar los casposos de la derecha, los herederos de Franco o la marquesa Esperanza Aguirre sigan en el poder, que hay que echarlos (no dice cómo) porque el PSOE no hizo ni la Transición ni la Constitución para que estos tipos estén en el poder.

A ver, Gregorio o Grigorito (como le gusta decir a mi amigo Padrón Sabina, don Juan Antonio), ¿tú qué entiendes por democracia? ¿qué gane solamente el PSOE? Es evidente que cuando estuviste junto con los otros seis padres redactores de nuestra Carta Magna te quedaste dormido en algún punto crucial o, peor aún, no te has leído el texto constitucional porque me parece increíble que sueltes todas esas baboserías por la boca. ¿O es que acaso buscas un nuevo apartadero después de haber hecho del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo la casa del tócame roque y conseguir que ETA fuese aún más fuerte?

A mí, desde luego, me hacen mucha ‘gracia’ estos personajes que se enorgullecen de estar investidos de una túnica de púrpura democrática, pero que a las primeras de cambio se les ve con demasiada facilidad su rejo autoritario y, lo que es peor aún, que en su árbol genealógico tienen antecedentes claros y fehacientes sobre el modo en el que se debe tratar a las personas discrepantes. Su propio padre, muy socialista él, encubrió en la Segunda República la muerte del comunista Andreu Nin. ¿El motivo? Que no pensaba como el resto de socialistas y, por tanto, había que pasarlo a cuchillo o mandarlo al paredón, a sabiendas además de que se estaba actuando en contra de la legalidad.

Resulta penoso que casi 80 años después se siga pensando de una manera tan sectaria. Uno puede discrepar sobre el PP, PSOE o IU, pero lo que no es tolerable bajo ningún aspecto es considerar a nadie heredero de no sé qué golpe de estado o qué dictadura. Mal vamos cuando para derrotar a Esperanza Aguirre hay que rescatar de los túmulos a los muertos del franquismo (pero sin tocar a los que los republicanos, con Carrillo al frente, se cargaron también de manera impune). Lo que pasa es que, a estas alturas, no podemos esperar nada bueno de un señor al que también le molestan las iglesias. Pues nada, que le hagan embajador en Libia o en Pakistán, que seguro que allí va a estar muy a gusto.

Ni Peña ni Darias son el epílogo de La Gaceta de Canarias

Ni Peña ni Darias son el epílogo de La Gaceta de Canarias

La historia de los últimos años de La Gaceta de Canarias verá dentro de un tiempo (espero que no mucho) la luz. Sé de buena tinta que se están empezando a recopilar datos, documentación y un montón de material gráfico para mostrar a la sociedad canaria qué sucedió con un rotativo que nació a finales de 1989 y que se mantuvo en pie hasta los albores de noviembre de 2008. Son y somos muchos los que, voluntariamente, prestaremos nuestra colaboración para intentar dejar a cada quien en el lugar que le corresponde, pero desde luego quien se debe llevar la mayor hostia (mediática) es esa pareja de sinvergüenzas descerebrados que responden al nombre de Fernando Peña Suárez y Elena Rodríguez Darias, sepultureros de una ilusión de papel que con tanto esfuerzo sacaron adelante unas cuantas hornadas de excelentes periodistas.

Evidentemente, me gustaría que fuéramos muchos los que prestásemos nuestra memoria para relatar no sólo esos últimos años de La Gaceta, sino que todo arrancase desde el inicio, cuando un grupo de arriesgados empresarios (esos sí que lo eran) y un grupo de periodistas novatos y otros curtidos en mil batallas se juntaron para lanzar a la calle un producto revolucionario, rompedor, que se ponía como contrapunto a un conservadurismo demasiado tradicional como eran La Provincia, El Día o el Diario de Avisos.

Hay que reconocer que centenares de profesionales que pasaron por las distintas sedes que tuvo La Gaceta de Canarias dejaron su huella, su laboriosidad, su sacrificio de una vida personal en pos de conseguir la última hora de un incendio que asolaba los montes de Tenerife, la situación de peligro de unos excursionistas atrapados en una galería, huelgas varias, pactos políticos, partidos memorables de nuestros representativos en las diferentes modalidades, los ascensos del Tenerife con esas victorias ante los grandes, Real Madrid y Barcelona, las hazañas de la UEFA. En suma, un montón de historias, un sinfín de vivencias que siempre quedarán presentes en nuestra mente.

Me niego, desde luego, a que Peña y Rodríguez sean el punto y final de La Gaceta de Canarias. Personajes tan abyectos, empresario tabernario y maniquí de Lookflowers, no merecen ser quienes hayan dicho la última palabra, en absoluto. Somos centenares de personas las que más o menos tiempo hemos reído y sufrido en y con el periódico. Hemos sido una gran familia, con ramificaciones infinitas, con sus desavenencias, como todo núcleo familiar que se precie, pero teniendo claro siempre un aspecto, el que al día siguiente había que empezar a rellenar páginas y más páginas, opiniones, noticias, matraquillas, impresiones, tiraderas…lo que fuese, pero con la premisa de prestar un servicio casi público a quienes eran nuestros lectores, quienes también se quedaron huérfanos cuando hicieron acto de presencia el mago del pan de cemento y la vedette verbenera. Al menos esperemos que en un lapso de tiempo no muy grande puedan tener en sus manos esta historia. Es de justicia.

¿Pato cojo? No, ganso irresponsable

¿Pato cojo? No, ganso irresponsable

El presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, no es que sea un ‘pato cojo’, sino un verdadero ganso, un imprudente, un inconsciente, un frívolo y un desahogado. Salir, una vez más, en La Sexta, esta vez con la antipática de Eva Hache, que tiene menos gracia que darle a alguien en la cara con un calcetín sudado, a decir que el tema del paro, que los cinco millones de desempleados, no son responsabilidad suya, es para que, acto seguido, hubiese entrado un psicólogo o toda la parentela de Sigmund Freud a llevárselo del plató. Sólo un esquizofrénico podría abonarse a ese juicio del jefe del Ejecutivo, ver una realidad fantasiosa que nada tiene que ver con lo que se vive.

De todas maneras, a nadie nos extraña que ahora Zapatero se pasee de aquí hacia allá presumiendo de los compromisos no cumplidos. Si cuando ha tenido responsabilidades, ha actuado como un verdadero irresponsable, pues ahora que ya está decidido que no repetirá como cabeza de lista en 2012, su misión principal se basa en buscar un papel en el Club de la Comedia o de extra en alguno de los programas de La Sexta. Cualquier día, dado el gamberrismo del que hace gala esta cadena, igual lo hacen pasar por el doble de Mister Bean en una recepción de Su Graciosa Majestad la Reina de Inglaterra.

Nadie con dos dedos de frente puede apostar por este caballero y ponerlo al frente de una asesoría de una gran empresa. Sus predicciones, después de las dos tardes de economía con Jordi Sevilla, seguirían fallando más que una escopeta de feria, pero también tendría la santa caradura y los bemoles de, por ejemplo, espetarle a Botín a medio palmo de su cara que la culpa de que los beneficios del Banco Santander hayan caído es de la muerte de Bin Laden.

Zapatero, después de marzo de 2012, no es que vaya a ser un cadáver político, es que directamente se convertirá en cenizas, en microscópicas partículas que se esparcirán por el aire. Ni siquiera podrá optar al puesto del Abuelo Cebolleta porque ese lugar lo tiene bien cogido y agarrado Felipe González, el dóberman que siempre suelen soltar en época electoral los dueños de la finca socialista para que ladre y muerda a la derecha más reaccionaria y, de paso, pegarle más de dos bocados al presidente del talante.

Nadie tendrá en cuenta a ZP cuando ponga punto y final a su etapa en la Moncloa. Bueno, en realidad ya nadie se toma en serio su opinión, pero desgraciadamente aún ejerce como presidente de España y en estos diez meses aún puede dañar mucho más la imagen internacional de nuestro país. Sin embargo, con la irresponsabilidad por bandera, le importa todo una higa y, de postre, gran parte de sus ministros jugando a las primarias. ¡Manda Haches (digo huevos)!

Yo también soy CIUDADANO

Yo también soy CIUDADANO

Hay razones de sobra para votar en Santa Cruz de Tenerife a Guillermo Guigou. Hay motivos más que suficientes para pensar que en la cocapital de Canarias algo puede cambiar a partir del 22 de mayo, que ya está bien de más de lo mismo o de candidatos que no ofrecen nada nuevo, sino que son cabeza de cartel a la fuerza, o incluso han llegado a tener que ‘prestar’ su imagen con la mayor de las desganas porque, en realidad, su papel, su labor (extraordinaria, por cierto) se desarrolla a más de 2.000 kilómetros, en un escaño del Congreso de los Diputados.

Los sondeos en la capital, independientemente de quien los haga, coinciden en un aspecto, en un triunfo de CC, que puede estar más cerca o más lejos de la mayoría absoluta, pero nadie parece discutirle la victoria. Hay quien plantea un empate técnico con el PP y también parece haber un consenso definido en el varapalo y hundimiento de la candidatura de Julio Pérez, al que los escindidos del PSOE, el grupito que lidera José Manuel Corrales Aznar, Socialistas por Tenerife, le pudiera quitar algún que otro concejal.

Sin embargo, somos muchos ciudadanos los que entendemos que debe entrar verdadero aire fresco en el Palacio de los Dragos. Santa Cruz de Tenerife vive adormilada, sodomizada, cloroformizada y qué mejor que la figura de un profesional de la medicina para curar, para reponer el pulso vital de una ciudad de 250.000 habitantes que ya está harta de vivir en una constante monotonía, en el no hacer nada para que no cambie nada, en el parche constante y en la trafulla consonante; en el pelotazo de hormigón y en el líquido negociete que, remedando a una famosa compañía de comida rápida, el secreto está En(la)masa.

Es evidente que Guillermo Guigou sólo dispone de un arsenal más que reducido, pero posiblemente, si los santacruceros quisieran agudizar el oído, el más potente de todos, el arma de la razón, de la rectitud moral, de las cosas bien hechas, de decir al pan, pan y al vino, vino. Somos muchos los que entendemos que el partido que debería ser la alternativa a CC en el Consistorio, el PP, no se ha hecho acreedor a la confianza en las urnas. Hemos asistido a unas luchas intestinas por ver quién sería el cabeza de lista, hemos presenciado como Pablo Matos renunció a ser el aspirante (pero se le coloca de banderín de enganche como número dos) y se presenta como número uno la señora Tavío, la misma que pergeñó el repacto en el Ayuntamiento, pero haciéndolo a la baja.

En definitiva, Santa Cruz de Tenerife, la ciudad que me ha adoptado durante cerca de 25 años, merece un cambio y sólo gente como Guillermo Guigou lo puede conseguir. Desde luego, ya me gustaría que todos imitasen su ejemplo de poner ante notario los compromisos del partido y dar lugar a los votantes a que, en caso de incumplimiento de una sola coma, puedan presentarse ante la justicia ordinaria y sacarle los colores. Eso es tener clara la condición de servidor público, alguien que, sin necesitar meterse en estos berenjenales, puesto que su labor como médico le reporta pingües beneficios, casi 50 veces más de lo que pudiera ganar como concejal, se preocupa por el futuro de una gran capital. Mi voto, desde luego, guste o no, lo tengo más que definido porque yo también me considero CIUDADANO.

Con la muerte de Seve, se nos va una institución

Con la muerte de Seve, se nos va una institución

Ha fallecido un mito del deporte mundial porque Severiano Ballesteros no ha sido patrimonio de España, sino de todo el planeta, en especial en el ámbito anglosajón, donde era considerado toda una institución, a pesar de que sus últimos años de profesional, por mor de una lesión crónica en la espalda, no hizo honor al prestigio conseguido desde los finales de los años 70, pero es que era tal el ascendente que tuvo en el universo golfista que, pese a que en muchos torneos no pasaba los cortes, era una referencia inevitable y además cualquier cita que se preciase de contar con un cartel de lujo reclamaba la presencia del de Pedreña.

Ganador de dos Másters de Augusta, tres Abiertos Británicos y cuatro Ryder Cup y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, Ballesteros ha sido uno de los escasos valores representativos en el concierto internacional que tuvimos durante muchos años en España. Prácticamente, contando los Ángel Nieto y Sito Pons en motociclismo, los éxitos a nivel de clubes (fútbol y baloncesto) del Real Madrid y Barcelona, Perico Delgado en ciclismo o los Abascal o González, en atletismo, apenas teníamos ‘personalidades’ de raigambre. Ballesteros era ese valor sólido, una apuesta segura en nuestro deporte y quien comenzó a inculcar el gusanillo del golf en los españoles.

Gracias a este deportista, que ahora se ha marchado a abrir el campo de golf más grande del universo, repleto de agujeros negros, greens lácteos y recorridos celestiales, esta modalidad ha crecido en número de federados en España de una manera increíble. Cuando en los años 80 apenas habría 40.000 licencias, ahora se está cerca de las 350.000, lejos aún de las fichas del fútbol o de la caza, pero recortando terreno con el baloncesto. El golf es hoy el cuarto deporte en España en número de practicantes federados y la tendencia es seguir creciendo.

Pero, ¿por qué siempre ha interesado en determinados ámbitos mediáticos de España dar una imagen negativa de Severiano Ballesteros? Pues por algo muy simple, porque siempre ha sido muy celoso de su vida privada y nunca dio carta blanca a exclusivas del papel cuché. Todo lo que fuese para hablar de su oficio, perfecto, no había un no por respuesta, pero entendía, además en buena lid, que fuera de los campos de golf solo quería ser un ciudadano anónimo, sin dar pábulo de lo que hacía fuera de los campos. De hecho, por mucho que se quisiese rebuscar, este deportista jamás ha sido protagonista de ningún escándalo y hasta su separación fue llevada con la más exquisita de las discreciones.

En cambio, en el Reino Unido, paraíso de la prensa sensacionalista, la pleitesía que los medios le han dispensado a Ballesteros ha sido digna de encomio…y eso que no era británico. La lástima es que, como casi siempre, ha tenido que acontecer el fallecimiento para que empecemos a valorar en su justa medida y en su propia patria a una personalidad como ha sido este deportista, algo que tampoco es de extrañar porque aquí elevemos a los altares y a la categoría de princesas a la Belén Esteban de turno o al Paquirrín de saldo y esquina y en cambio ninguneamos a quienes han sabido vender con prestigio y calidad la imagen de España en el exterior.

TriBildunal Constitucional

TriBildunal Constitucional

Adela Asua, Elisa Pérez, Pascual Sala, Eugenio Gay, Pablo Pérez y Luis Ortega son seis nombres que desde la medianoche del 6 de mayo están directamente relacionados con la banda terrorista ETA. Estos seis magistrados (presuntos, más bien) han dado vía libre a que Bildu-Batasuna concurra a las elecciones del día 22 y que, a buen seguro, entren en muchas instituciones, las suficientes como para recaudar una ingente cantidad de dinero con el que, posteriormente, comprar armas y material necesario para hacer del País Vasco, Navarra y, por extensión, el resto de España, un lugar en el que vuelve a colarse el miedo, el temor al tiro en la nuca, a ser víctima de una bomba lapa o abrir el buzón y encontrarte con una carta de extorsión.

Como el relato bíblico y como si José Luis Rodríguez Zapatero fuese una suerte de Poncio Pilatos, el presidente del Gobierno se asustó cuando escuchó a las masas contrariadas por el fallo del Supremo en contra de Bildu (que se reducen a Urkullu y los acólitos del pasamontañas y la goma-2) y buscó la forma para que en el Constitucional se diese carta blanca a los proetarras. Él, el inquilino de la Moncloa, se lava las manos, pero la ciudadanía, al menos los que tenemos dos dedos de frente, le estará esperando en la bajadita, es decir en las urnas. Esto no va a quedar así, desde luego.

Lo que ha sucedido con Bildu es mucho peor que lo que pasó con Acción Nacionalista Vasca. Con ANV, al no ser necesarios los votos de los peneuvistas para sacar adelante las cuentas del gran capitán zapateril, se anularon unas listas, pero otras se dejaron (aunque curiosamente se sesgaron muchas de las que no tenían opciones reales de poder sacar tajada). Ahora, en cambio, la amenaza del PNV de no sacar adelante los Presupuestos Generales de 2012 es lo que ha puesto como un flan a la progresía sociata y han hecho el Caamaño (digo el amaño) de que el Supremo quede como el ‘malo’ de la película y el Constitucional, en cambio, sea el amigo chachi, aunque claro, con un sujeto abyecto, ruin y partidista, de los del carné del PSOE en la boca (o en el hocico) como Pascual Sala, todo es posible.

Lo más ‘cachondo’ de la historia es la declaración unánime de cualquier socialista al que le pongas una alcachofa por medio, “que hay que respetar y acatar el fallo judicial”. Estos tipos, comenzando por la cúspide despuntada y en proceso de derribo y liquidación (o al revés), es decir Rodríguez Zapatero, tienen una cara de cemento armado que espanta. Ahora entendemos muchos por qué no se resuelve cierto chivatazo faisanesco o por qué esa connivencia del Gobierno con ETA, aunque, ojito, tampoco podemos olvidar la ingenuidad o la torpeza de cierta facción del PP que se deja engañar por el malvado y maléfico Pérez RuGALcaba, comenzando por corre que te Trillo, don Federico.

Amaño apellidesco

Amaño apellidesco

El Gobierno de Zapatero, definitivamente, ha perdido el norte (y el resto de orientaciones y puntos cardinales). Como en España nos aburrimos cuales ciudadanos suizos, como nos abruma la placidez de no tener paro, de no tener a cuatro desvergonzados con pasamontañas y tiro en la nuca que pretenden participar en las elecciones del 22 de mayo, como no tenemos al titular de Interior haciendo un régimen faisanesco, llegan los lumbreras de la Moncloa y deciden que a partir de ahora sea un funcionario del Registro Civil el que tenga en su mano el determinar qué apellido irá primero, si el del padre o el de la madre, siempre y cuando existe una discrepancia entre los conyuges, que la habrá, sin duda alguna, porque no todas las parejas están de acuerdo con el sistema que implica que el apellido paterno prevalezca sobre el materno.

Dice el gracioso ministro de Justicia, el señor Caamaño, que quizá habría que ‘ocultar’ (es decir poner en segundo lugar) aquellos apellidos que suenen mal, que al combinarse en primer término dieran lugar a un juego de palabras burlesco. ¡Pues está bonito el titular ministerial! Su apellido, ya puestos, da lugar a gracietas del tiempo Caamaño, ¡qué gran tamaño! Caamaño, ¡qué gran apaño! O Caamaño, ¡qué amaño! Quien más calladito tenía que quedarse, es quien más larga por esa boquita de piñón.

En cierta medida, no es de extrañar que el portavoz de la permuta apellidesca sea el ministro de Justicia. Hacía falta un patán y, desde luego, Caamaño tiene más pinta de doble de Bud Spencer en Banana Joe que de político respetable y honorable. Me imagino, ya puestos a seguir la comparación con su aspecto fisonómico, que su ‘gran tamaño’ no se debe a una ingesta masiva de plátanos, sino más bien de percebes y ya se sabe que somos lo que comemos, pero el silogismo se lo dejo a ustedes, que son la mar de inteligentes.

Pero en fin, a partir de ahora los funcionarios de los Registros Civiles comenzarán a pedir nuevos destinos ante la perspectiva de que tengan que mediar en una disputa verbal y/o física entre las parejas o que sea el propio empleado público el objeto directo y el complemento circunstancial de culpa el que cargue con la responsabilidad de decidir qué apellido se le coloca al vástago en primer lugar. Como insinuaba al diputado de Convergencia y Unión, Joan Jané, ¿habrá que plantearse la colocación de un bombo en los registros civiles? Desde luego, mientras no esté ‘caamañado’…

Eso sí, entiéndase la ironía. Que nuestra principal preocupación sea la del orden de los apellidos son, como muchas otras cosas, ganas de tocar las narices, de revolver las cosas para en realidad no arreglar absolutamente nada, sino todo lo contrario. Y menos mal que aquí en España los hijos pueden llevar los dos apellidos (paterno y materno). ¿Se imaginan que tuviéramos que renunciar directamente al femenino, como pasa en los Estados Unidos o en el Reino Unido? Claro que allí tampoco tienen a un Caamaño y si lo tuvieran…sería un actor de películas de serie B…de bodrio.

Y dicen que no hay censores...

Y dicen que no hay censores...

Decía hace unos días con mucha pompa y estilismo la señora Ana Pastor, conductora de Los Desayunos de TVE, que en el ente ahora se respira libertad, pluralismo, que ya no hay censores en la televisión que dictaminen lo que se puede decir y lo que no. Es verdad. Ya no hace falta reinstaurar la figura del Torquemada mediático que hacía y deshacía a su antojo y capricho porque, qué triste, son ellos mismos, estos socialistas de carné y pesebre que son capaces de ocultar hasta lo más obvio y, evidentemente, si eso lo hacen a ojos de millones de espectadores, qué no harán cuando nadie les ve.

El caso es que muchas personas habrán reparado en un detalle durante la retransmisión del choque entre el Barcelona y el Real Madrid. En determinadas ocasiones, cámara a la zona del palco donde, al margen de los dos mandatarios futbolísticos, Florentino Pérez y Sandro Rosell, también estaban los dos máximos exponentes autonómicos, Artur Mas y Esperanza Aguirre. Sin embargo, qué casualidad, TVE evitó en todo momento pronunciar el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, ¿tal vez porque es del PP? Más aun, cuando empezaron a recibirse quejas en la centralita de Televisión Española por esa manipulación tan evidente, el cámara, muy hábil, cerró el ángulo para que sólo se viese a Mas, Pérez, Rosell y, ¡tachán! Alberto Ruiz Gallardón, alias tele-Prisa.

Insisto. Esto se hizo delante de una audiencia millonaria. Se escondió o se trató de ocultar lo obvio. Se puso su imagen, la de Esperanza, pero no se nombró y cuando empiezan a llegar las quejas, entonces borramos de raíz el plano. Nada, que no se vea y así no le hacemos propaganda a una que no es de las nuestras, que parece ser la máxima que se aplica en TVE con la connivencia de un Alberto Oliart que no se entera de nada (o al menos así parece demostrarlo).

A mí nadie me puede convencer de que TVE no está manipulada cuando, hace tan sólo dos semanas, fueron capaces de eliminar el sonido ambiente para que no se oyeran los pitidos de aficionados barcelonistas al himno de España en la final de la Copa del Rey o de cómo en 2009, también en el mismo evento, se desconectó directamente la señal desde Mestalla para no tener que asistir al bochornoso espectáculo de los silbidos e improperios a la Marcha Real. Por mucho que se quiera tapar, hoy en día es imposible y se corre el riesgo de acabar con las posaderas al aire.

Repito. Si en TVE son capaces de manipular en cuestiones tan obvias, hay que inferir necesariamente que en el resto de asuntos trascendentes como el terrorismo o los EREs de Manuel Chaves se cogen las informaciones a gusto de consumidor socialista y se las retuerce hasta conseguir que Rajoy sea el número 1 de ETA y que el PP sea la formación que ha concedido tan generosas jubilaciones en Andalucía. Así se escribe la historia...pero menos mal que tenemos a Pastor para guiarnos por el buen camino, sobre todo con el adoctrinamiento conyugal (con o sin edredón) que recibe de su ‘santo’ esposo, el señor García Ferreras, de La Secta (uyyy, perdón, de La Sexta).

Los Y si...

Los Y si...

Esta noche he tenido la oportunidad durante y después del partido de vuelta de la Liga de Campeones entre el Barcelona y el Real Madrid de escuchar la misma letanía, pero con diferentes versiones. Es como ese pliego de descargo que encuentras en muchas administraciones públicas, que siempre empiezan con el mismo formulismo, pero luego ya se deja a la creatividad del reclamante el resto del folio.

En concreto, los merengues han recurrido al formato 02/11, el llamado modelo Y si… para tapar en gran medida todas sus carencias, pero, evidentemente, no sólo los madridistas tiran de ese estilo. Quienes hemos visto el encuentro desde un punto desapasionado, también tenemos unos cuantos Y si… que oponer a las quejas de los blancos.

Las protestas de los chicos de Mourinho se han basado en:

Y si no nos hubieran expulsado a Pepe y sancionado a Sergio Ramos, hoy no nos habrían colado un gol. Y si no nos hubieran anulado el gol de Higuaín, hoy estaríamos en la final de Wembley. Y si no nos hubiesen arbitrado tales colegiados, hoy estaríamos igualmente en la final de Wembley. Y si no hubiese estado Messi, hoy el Barcelona estaría eliminado.

El problema es cuando empiezas a ver todo en su conjunto:

Y si Mourinho no hubiese planteado cicateramente el partido de ida en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid igual hubiese tenido más opciones en la eliminatoria. Y si el técnico luso no fuese tan amarrategui, igual Benzema hubiese tenido minutos y hasta algún gol para inclinar la balanza a favor de los blancos. Y si los defensas Pepe y Sergio Ramos tuviesen más cabeza, igual hubiesen estado en el Camp Nou. Y si Mourinho se hubiese estado calladito, tal vez no habría habido que sospechar ahora de cierta tendenciosidad de la UEFA a la hora de medir los arbitrajes a unos y otros con el mismo rasero.

En definitiva, después de 180 minutos, el Barcelona es el justo finalista porque propuso más durante más de la mitad de la eliminatoria y los blancos sólo se pusieron las pilas al final, cuando ya estaban cayendo por el abismo. No lo voy a negar. El gol que le anulan a Higuaín era legal a todas luces y, tal vez, pudiese haber cambiado la suerte del partido, pero no me podrán quitar la razón en que el culpable máximo de esta eliminación a las puertas de Wembley es José Mourinho. Un tío que tiene a tres delanteros (Benzema, Higuaín y Adebayor) no puede salir en feudo propio con los tres puntas en el banquillo.

P.D: Sólo me faltaría añadir un Y si. Y si algún día la afición del Real Madrid se da cuenta del fraude que les está vendiendo Mourinho, ¿qué pasará entonces?

Uno menos

Uno menos

Uno menos. El Mundo (así, en mayúsculas) es hoy un lugar un poco más tranquilo, más limpio, menos mezquino, aunque por supuesto aún quedan sátrapas pululando a sus anchas, auténticos personajes que, revestidos de un barniz supuestamente democrático, masacran a su pueblo de manera más o menos larvada y consentida por una comunidad internacional que, lamentablemente, tiene una doble y hasta una triple vara de medir a la hora de dictaminar quién es amigo, quién es enemigo o quién no está en ninguna de esas dos categorías.

El asesinato de Osama Bin Laden nos deja algo más reconfortados. Es evidente que partiendo del innegable aserto que no se puede desear la muerte de nadie, entre otras cosas para quienes profesamos la fe cristiana, lo cierto es que a veces hay que bajar al terreno de la medicina y, como diría cualquier cirujano (se me ocurre por ejemplo el caso de Antonio Alarcó), extirpar un órgano secundario para salvar el resto del cuerpo. En este caso, el líder de los talibanes era esa pieza funesta, ese cáncer que estaba jeringando nuestra paz y, aunque hubiese sido deseable un juicio sumarísimo, tampoco voy a ser de los que se unan a esa hipocresía progre de llorar por Bin Laden. Uno menos, al igual que pasó con Pinochet o con Sadam Husseín.

Ahora, desde luego, me gustaría que empezasen a caer en cadena auténticos dictadores que siguen aupados en la poltrona y que cuentan en cierta medida con la connivencia del resto de estados para machacar día tras día a sus ciudadanos. Se me ocurren varios ejemplos. Cerquita de España tenemos a un impresentable que responde al nombre de Mohamed VI, un déspota, un auténtico pisoteador de los derechos humanos. Sin embargo, nuestro Gobierno, el de Zetaparo, juega a las relaciones de amistad con el sátrapa de la chilaba.

Claro, que no siempre es la izquierda la que tontea con estos regímenes totalitarios. Ahí tenemos al alcalde de Madrid, tele-prisa Alberto Ruiz Gallardón, del PP, capaz de hacerle un homenaje a la máxima autoridad de Qatar, un tipejo que, por ejemplo, es capaz de pasar a cuchillo a todo aquel que se declare homosexual. Un liberticida al que el edil de la capital pasea sin mayor sonrojo a los ojos de una sociedad estupefacta.

Y hay muchos más casos. China, con Hu Jintao, un país con el que medio mundo y parte del otro hace negocios. Les concedemos la organización de Juegos Olímpicos, pero miramos a otro lado cuando se encarcelan por millares a los defensores de la libertad. Cuba, el paraíso de los tiranosauros Castro, es otra perla de nuestra ‘gran diplomacia’ española. Desatinos Moratinos y Pocoyó Trinidad Jiménez insisten en ningunear a los disidentes. Los tratos sólo con los hermanos del puro y de los discursos plúmbeos…aunque el pueblo siga muriéndose de hambre.

Y así podríamos seguir con la Venezuela de Chavez, el Irán de Ahmadineyad o un ingente número de países africanos que sufren constantemente severas tiranías, cambios de poder donde se pasan de un canibalismo a otro, revueltas perfectamente consentidas por la comunidad internacional que, mientras tenga asegurados sus procelosos negocietes en esos lares, les importa un comino la identidad del carcelero de turno. Lo que les tiene sólo pendientes es el cobro del porcentaje. Lo demás es accesorio.

No obstante, y después de todo este rollo, me alegro enormemente que los de siempre, es decir los norteamericanos, nos hayan extirpado un cáncer llamado Bin Laden. Le pena es que el resto de parásitos siguen campando a sus anchas por el atlas mundial y, lamentablemente, con el consentimiento del mismo equipo médico que ha reducido a cenizas al líder de los talibanes.

Beato Juan Pablo II, todo un ejemplo

Beato Juan Pablo II, todo un ejemplo

¿Por qué le ha indignado tanto a la progresía española la beatificación del Papa Juan Pablo II? ¿Tal vez le molestó observar que decenas de miles, cientos de miles y más de un millón de personas abarrotaron la Plaza de San Pedro y aledaños para asistir a la ceremonia religiosa oficiada por Benedicto XVI? ¿Quizá ven estos pijos-progres que no hay manera de conseguir desafecciones de fe católica en España? Lo cierto es que cada vez son más y más los ciudadanos los que se apuntan sin condiciones previas a un movimiento religioso que no exige la fidelidad o el fanatismo de otras creencias, confesiones que, por otra parte, reclaman suicidios masivos en nombre de un pirado llamado Mahoma y todos sus acólitos.

No voy a ocultar que todas las religiones tienen lo suyo y, en el caso del cristianismo y del catolicismo ahí están las denuncias, las demostraciones de curas que, aprovechándose de la sotana y del alzacuellos, han jugado a la pederastia o intentar abusar de mujeres en edad de merecer, aprovechando en determinados casos la falta de tamiz cultural de estas personas o de la creencia radicada en muchos núcleos de que arremeter contra cualquier pastor de la Iglesia era poco menos que una blasfemia, amén de que poner en tela de juicio el comportamiento de un simple seminarista era algo que se escapaba a determinados cerebros más estrechos que un racimo de uvas recién prensado.

Sin embargo, como en todos los órdenes de la vida, hay que saber distinguir el grano de la paja, observar todo con perspectiva, elevarse a la atalaya donde las figuras se pueden distinguir y sólo desde ahí podremos afirmar sin riesgo a equivocarnos que la Iglesia, en términos generales, ha efectuado y desarrolla una labor digna de encomio. Nadie te pide un certificado de fe, nadie te pone un pero a la hora de ir a comulgar, aunque lleves años sin hacerlo. Incluso, por ejemplo, la Santa Sede se muestra indulgente con vivales como José Bono, capaz de confesar a golpe de rosquillas y cuscurros de pan en la pseudoiglesia progresista.

La figura de Juan Pablo II ha sido la viva imagen de una Iglesia volcada en romper las diferencias que separaban no hace muchos años a varios millones de europeos. Lo que jamás conseguirían fanáticos del Corán, la misión eclesiástica ha logrado verdaderos milagros. Desde luego, entre unos religiosos que abogan por el amor fraterno, la reconciliación, el eterno perdón de los pecados y la limpieza de alma y corazón y aquellos turbados con turbante y chilaba que son capaces de provocar la matanza de miles de personas con tal de ‘convertirnos’ a su religión, no tengo duda de que me quedo con la primera opción, aun reconociendo que no soy un asiduo a las misas. Iglesia somos todos, vayamos o no. Con nuestras acciones demostramos del lado que queremos estar y yo, desde luego, me apunto al club de Juan Pablo II, Benedicto XVI y quien le suceda, aunque no estaría de más que ciertas riquezas estuviesen mejor distribuidas.

Feliz día de mam...oneo

Feliz día de mam...oneo

Primero de mayo. Día de mam…onear, concretamente del mamoneo que se traen las principales centrales sindicales, UGT y CCOO, a cuenta de las sustanciosas subvenciones que, graciosamente, les sigue concediendo el sinpar ZP, es político tan demócrata que cuando ve en un mitin que siete ciudadanos, con más razones que un santo (4.910.200, concretamente), le echan en cara su lema del pleno empleo (ese mensaje debía ir por el clan Chaves, que están todos bien colocados), coge el servicio de seguridad y los pone en la mismita calle, en compañía de otro grupo molesto para el presidente, los prosaharauis.

Yendo al cogollo del asunto, el día del mam…oneo es celebrado hoy por los sindicatos de la manera más larvada posible. A sabiendas de su más que asegurado fracaso, han optado por huir de Madrid. No pisan la capital de España porque tienen la seguridad de que no va a ir ni el de la pancarta. La ciudad es hoy un desierto porque, no lo olvidemos, mañana es también festivo en toda la región, Día de la Comunidad y me da la sensación de que tragaldabas Méndez y crucerito Toxo no deben andar haciendo vida por la gran urbe gallardonesca. Tal vez por eso, el acto central se ha desplazado a Valencia, aunque me da que también les va a salir el tiro por la culata.

Y es que UGT y CCOO están recogiendo lo que han sembrado. Productivamente, han optado por hacer el ‘cigarra’ durante todos estos años, sacándole manteca a Zapatero y al Gobierno entero. No han movido un solo dedo por los trabajadores y ahora, después de llegar a los 5 millones de desempleados, ¿creen que alguien con un mínimo de sentido común puede hacer seguidismo de estos jetaduras? Claro que no.

Méndez y Toxo han conseguido la desmovilización de las masas. Los miembros de base se están desafiliando a marchas forzadas de estas dos plataformas. En el día de ma…mar, los líderes ugetistas (más bien ujetistas) y comisioneros (más bien comisionistas) sólo tienen miras para su cuenta corriente. Cuando el Ejecutivo metió ligeramente la tijera en la mandanga sindicalista, entonces salieron el Oso Yogui y su inseparable Bubu a montarle un paripé en el día de San Miguel y San Rafael, el 29 de septiembre, al inquilino de la Moncloa. Sin embargo, el happening fue tan burdo que nadie se molestó en disimular. Estaban más conchabados que los trileros de la calle Castillo.

Lo que está claro que hoy, en el día de la madre (Felicidades mamá y a todas las madres del mundo mundial), Méndez y Toxo seguro que le han hecho un regalo a sus respectivas mamás (si es que aún viven) y a sus esposas, pero no quizá por ese amor de hijos y maridos, sino porque de madres saben mucho, sobre todo a la hora de mamar…subvenciones y ayudas diversas. Unos mamones, en definitiva.

Paternidad progre

Paternidad progre

Los pijo-progres cejateros se apuntan a la moda de la paternidad. Con gran estruendo de bombos, tambores y platillos abrió esta semana la pizpireta Anne Igartiburu su programa diario para darnos cuenta de la paternidad de Miguel Bosé.

- ¡Ah! ¿Pero es que tiene pareja el cantante?

- No, consio (que diría cualquiera de los personajes que tan hábilmente maneja mi tocayo Juan Antonio Padrón Sabina), es que resulta que ha recurrido a un vientre de alquiler. Y no interrumpa más.

- Usted perdone.

Pues lo dicho, que el artista, el hijo de la mamá del pelo azul se ha decantado por esto de ser padre porque era una experiencia vital que deseaba sentir muy en su interior. Bien, perfecto por él, pero ¿y el estricto cumplimiento de la legislación española en esta materia? No se preocupen, no hay mayor problema. Estos pijo-progres conocen a la perfección los mecanismos de la maraña jurídico-legal española en materia de procreación y saben que está prohibido terminantemente recurrir a las madres de alquiler…dentro del territorio nacional. Así que nada, un par de llamaditas a los amigos y una espectacular mujer en la otra punta del mundo, Estados Unidos, por ejemplo, se presta a que le cuelen la semillita en su útero y a esperar nueve meses a que el bebé esté preparado. Vamos, esto es como encargar una pizza a domicilio, pero en vez de esperar nueve minutos, te toca esperar un poco más. Además, con la analogía de que si en el caso del producto italiano puedes elegir los ingredientes, en el caso del niño podrás exigir una serie de peculiaridades físicas.

A mí, lo que me produce asco, repugnancia y hasta llegar al mismísimo vómito es que la Televisión Española, ese engendro que seguimos pagando todos los ciudadanos, dé como normal una práctica que, por lo pronto, no es legal en nuestro país y, al mismo tiempo, podemos encontrarnos a continuación, en los propios servicios informativos, con una elegía del aborto, de lo chachi que es acudir a la farmacia de guardia y que te dispensen la pastillita para evitar el embarazo. Esto es como el que acude a Casa Ricardo, antes de entrar al cine, para que te dispensen 200 gramos de chuches. Igualito.

Lo que haga Bosé en su vida privada, me la refanfinfla, al igual que cualquiera de estos adeptos del clan de la ceja, pero me revienta sobremanera que unos señores que presumen, más abierta o larvadamente, de una determinada condición sexual intenten vender como normal el hecho de tener descendencia. Y no, los hijos no son algo que estén en el expositor del hipermercado o que se encuentren en las rebajas de los grandes almacenes. El milagro de la vida es algo muy diferente a lo que estos patanes intentan hacernos creer. Lo malo, además, es que siempre habrá presentadoras con querencia al cheque para vendernos las cualidades de los vientres de alquiler. Sinceramente dan asco, los unos y las otras.

PiroMOUno

PiroMOUno

Hace algunas semanas escribía en esta modesta tribuna si al Real Madrid le salía a cuenta tener en el banquillo a un entrenador como José Mourinho. El miércoles por la noche, después de su rueda de prensa, la respuesta llega sola y es un NO más grande que todo el estadio Santiago Bernabéu. La espuma que le salía por la boca era indisimulable. Cargó contra la UEFA, contra el Barcelona, contra Villar, contra UNICEF, contra los árbitros, contra la prensa…vamos, se convirtió en el mejor exponente de todo lo contrario que representa un diplomático. Está claro que la ONU se lo pensaría dos, tres y millón de veces antes de mandar a este tipo a pacificar una zona en conflicto. Mou no es que sea el pirómano-bombero, sino el pirómano-pirómano. Por donde él pasa, la hierba no vuelve a crecer.

Un club señero como el Real Madrid no puede permitirse el lujo de que un luso acabe de un plumazo con la caballerosidad que durante muchas décadas, tantas que ya lo convirtieron en una entidad centenaria, ha sido su insignia. Florentino Pérez, un presidente de una educación exquisita, que jamás ha perdido las formas, no puede tener un día más a una persona que está mancillando diariamente la imagen de un equipo señorial. Cada vez que Mou abre la boca, el conflicto está asegurado. No hay hecho alguno que lo contente, siempre está de mal carácter, agrio, desafiante, arrogante. Da lo mismo de lo que se trate, siempre estará pendiente del vecino para pedir el doble.

En la edición de la Champions de 2010, todo le fue como la seda. En Italia, amantes del catenaccio, pudo hacer con el Ínter de Milán lo mismo que estaba acostumbrado a realizar en el Oporto o en el Chelsea, que es jugar sin delanteros natos, sino mucho músculo atrás y en el mediocampo y, por supuesto, a esperar una contra con la que sorprender al rival. Pero este juego cicatero no vale para un Real Madrid y para una afición sumamente exigente que, sin embargo, me sorprende que esté anestesiada por el discurso barato y ramplón del portugués. Tuvimos horas, días y semanas de lamentos de Mou sobre la falta de delanteros (Higuaín lesionado, Benzemá no daba una y lo que había en la cantera no le servía para nada). Le traen a Adebayor y, al igual que en la final de Copa, cuando tiene a los tres puntas en plenas condiciones…juega sin ninguno de ellos.

Tengo la sensación, no sé si equivocada o no, de que Mou busca una salida del club, que Florentino se rasque el bolsillo y le abone gran parte del contrato que aún le queda por cumplir. Un técnico que en rueda de prensa anuncia que no hay opciones de pasar la eliminatoria y que pone bajo los focos de la sospecha a la UEFA sobre las instrucciones a los árbitros para que pase un equipo determinado a la final es como para pensarse su continuidad, sobre todo porque el máximo organismo del balompié europeo se maneja con unos criterios evidentes y estas manifestaciones, indirectamente, le pueden hacer mucho daño al Real Madrid de cara a próximas ediciones, sobre todo si el inquilino del banquillo es este personaje. Pero bueno, ya sabrá el señor Pérez lo que le conviene o no a la entidad merengue.

Expediente Aitana

Expediente Aitana

Perdonen el aturdimiento, pero es que aún no consigo salir de mi asombro tras conocer el giro que ha tomado el llamado ‘caso Aitana’, ese macabro suceso que, por una serie de negligencias médicas, acabó con la vida de la menor y empuró inicialmente a su padrastro, Diego Pastrana, al que sólo los informes del forense sacaron del calabozo y sirvieron para limpiar una imagen que, guste o no, siempre quedaría manchada por el peso de una acusación popular y mediática que, es verdad, estaba y estábamos sensibilizados ante una muerte tan cruenta. Acuérdense, por ejemplo, que llegó a valorarse seriamente la hipótesis de que la niña, de tan solo tres años de edad, había sufrido una agresión sexual.

Lo cierto es que todos pensamos que una vez exonerado Diego de toda culpa, el caso derivaría en dos vertientes. Por un lado, la de depurar las responsabilidades médicas pertinentes y, por el otro, la de restituir de algún modo el honor mancillado de este hombre al que, repito, entre todos, señalamos con el dedo acusador, basado nuestro veredicto en un informe de la Benemérita que, finalmente, se demostró endeble y con la aportación, únicamente, de un testimonio médico interesado, una especie de Doctor House de andar por casa que, dicho sea de paso, no sabemos ni quién es, pero sí que supo jugar sus armas para empurar a esta persona que fue declarada finalmente inocente.

Por eso, un año y medio después, me sorprende y me aterra a partes iguales que la resolución de este suceso dé una vuelta tan extraordinaria, un giro sospechosamente radical y que tiene como principal protagonista a Belén, la madre de la pequeña Aitana. Ahora se descuelga con unas declaraciones que habrá que considerar en su justa medida, pero también hay que ver cuál o cuáles son los condicionantes que están detrás de este ¿cambio de versión? Asegura que Diego Pastrana le ha destrozado la vida, pero al mismo tiempo no habla claramente sobre que él fue el autor de la muerte de su hija. Deja caer la sospecha, se refiere a un segundo informe forense, hecho en Madrid y asumido y defendido por el abogado de las causas perdidas, Marcos García Montes, quien inicialmente había estado trabajando conjuntamente con Plácido Peña, letrado que lleva la causa de Pastrana.

¿Qué hay detrás, insisto, para rescatar la sombra de la duda sobre la honorabilidad y la inocencia de Diego Pastrana? ¿Por qué la novia y madre de la niña, Belén, defendió en su momento a este hombre y ahora, año y medio después, arguye que les destrozó la vida? ¿Tiene algo que ver el hecho de no estar conviviendo juntos? ¿Habrá malmetido alguien a esta mujer para que, a cambio de vaya a saber usted el qué, empiece a escupir por esa boca acusaciones que alienten y alimenten el morbo? ¿Volveremos a estar ante una mala praxis médica? Son preguntas para las que, de momento, no tengo respuesta y, desde luego, no salgo del aturdimiento ante este cambio de dirección, sobre todo porque, aparte de la muerte de la niña, las víctimas más directas fueron su madre y el padrastro, que tuvo que pasar por una condena que no se le desea a nadie, máxime siendo inocente, algo que ahora, nos guste o no, vuelve a quedar en entredicho.

Nacionalismo bananero

Nacionalismo bananero

Me ha decepcionado. Juan Pedro Calvo Peralvo, líder de Renovación Nacionalista Canaria, dice ahora que va a apoyar a Coalición Canaria en las elecciones del 22 de mayo. Quien se había marchado (a no ser que aplicase la doctrina de Zapatero, me voy, pero sin irme) del seno de los nacionalistas de la calle Galcerán y con ellos arrastrado a centenares de personas para montar un partido que, en coalición con otras fuerzas (CCN y Nueva Canarias, entre otras), podría hacer sombra a CC y lograr que en el Archipiélago se impusiera el verdadero nacionalismo, no ese de pacotilla y pedigüeño que lleva varias décadas instalado por estos lares.

La ingenuidad de Calvo ha sido manifiesta. Cierto es que en un momento de la película me creí que este señor, de procedencia vasca, no estaba jugando de farol. Es verdad que todo sonaba demasiado idílico, con una unión un tanto extraña entre el partido de Ignacio González y el de Román Rodríguez con la propia Renovación Nacionalista Canaria, pero los comienzos indicaban que esta gente podía hacer una verdadera escabechina a CC. Artículos drapeados de ataques a Paulino Rivero daban fe de que esta gente iba en serio, pero al final todo ha quedado reducido a fuegos artificiales y cuando la pólvora se ha agotado, toca la vuelta al redil, aunque sea asumiendo el papel de palmeros. 

Lo peor es que en las hemerotecas quedan perpetuadas las declaraciones sobre lo bien que iba este proyecto de verdadero nacionalismo, que ya estaba bien de que CC monopolizase la bandera de las siete estrellas verdes para un uso electoralista y luego se echase en manos de PP o PSOE, según conviniera. Aún tengo fresco en la memoria el tríptico y el cartel preelectoral que había diseñado este partido, convencido de que bien pergeñado el acuerdo con González y Rodríguez, el 22 de mayo en las Islas podría producirse un verdadero cambio político. 

Al final, emulando al insigne Alfonso González Jerez cuando dijo hace 20 años que el problema de la izquierda en Canarias es que no había creencia de izquierdas en las Islas, el problema del nacionalismo en el Archipiélago es que no hay conciencia de tal, salvo la de cuatro bandurrieros de chuletada y asadero, de folklore de saldo y esquina, y encima alguno de ellos es gallego o vasco. Lo curioso es que Don Pepito aún haya pedido su expulsión de esta peculiar República Bananaria o, mejor dicho, República Bananera.