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Desde mi escaño

Guerra socialista

Guerra socialista

Se empiezan a poner cachondas las cosas en Canarias. Desde la lejanía que supone estar en la capital de España, pero también desde la perspectiva que permite ver las cosas sin el apasionamiento mediático de las Islas, lo cierto es que tiene toda la pinta de que la imposición de la regional socialista, verbigracia José Miguel Pérez, de que aquí (o allí, mejor dicho) no se va  a pactar con el Partido Popular, sino con Coalición Canaria, va a desatar una guerra de proporciones desconocidas en la marca del puño y la rosa. Ese no es el acuerdo que quieren muchos socialistas en las Islas y las ejecutivas insulares, incluso las locales, están cerrando pactos a pesar de la prohibición expresa de los mandamases autonómicos.

José Miguel Pérez sabe que ha sacado unos resultados horrorosos, pero se siente avalado por los popes de Ferraz, en especial el fontanero José Blanco. A ese especie de mixto entre Manolo Vieira y Juan Cruz (conste que la comparación no es idea mía, pero la comparto) le deben un favor muy grande, ser el enterrador de todo aquello que ha supuesto el juanfernandismo y, por supuesto, haber dado la cara por el partido en un escenario nada favorable, máxime cuando además el PSOE a nivel regional ha hecho aguas por varias vías con la escisión de varios históricos como Santiago Pérez o José Ramón Mora.

La idea del secretario general de los socialistas en el Archipiélago es conseguir con Coalición Canaria un pacto global, que incluya desde la Presidencia al resto de corporaciones. Lo curioso del caso es que ese dejarse querer le supondría cuantiosos réditos a los nacionalistas, entre ellos el retener el poder en tres circunscripciones que ahora están pendientes de un hilo, bien por no haber sido la fuerza más votada (Gobierno de Canarias y Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife) o bien porque un pacto con populares y otras fuerzas (Ayuntamiento de La Laguna y Cabildo de Tenerife) les puede dejar fuera a los chicos de CC.

Desde luego, y no voy a ponerme ahora en la posición de defender a Juan Fernando López Aguilar, José Miguel Pérez está a un paso de darle prácticamente todo el poder al nacionalismo cuando el escenario que se pinta en las Islas es, curiosamente, el de mandar al INEM (o al Servicio Canario de Empleo) a toda la cohorte coalicionera. El secretario general del PSOE se agarra a la tabla de salvación de Madrid, pero es que en la capital de España las cosas no pintan nada bien y menos aún si el desastre del 22 de mayo se reproduce dentro de unos meses. Por eso los socialistas tinerfeños quieren pactar con el PP, porque es la fuerza ganadora, porque CC, posiblemente, tampoco se coma un colín en las generales.

Va a estar divertido el asunto, sobre todo por verle el rostro de descomposición que tiene algún que otro político que ya se ve sin cargo, sin dinero y, encima teniendo, a lo mejor, que ponerse a buscar un empleo fuera del ámbito institucional por primera vez en su vida.

Ganar sin estridencias

Ganar sin estridencias

La Europa futbolera y futbolística ha tenido que rendirse otro año a las excelencias de un Barcelona que, además, de no haber sido por la final de la Copa del Rey, perdida ante el Real Madrid, ha estado a punto de repetir la gesta de 2009, llevarse tres títulos de una tacada y luego intentar disputar los otros tres restantes. Pero bueno, no creo que haya clubes muchos clubes sobre la faz de la Tierra que puedan presumir del palmarés actual de los blaugranas, sobre todo de un Pep Guardiola que está inconmensurable y además lo hace desde la perspectiva de la modestia. Jamás se le escuchará una declaración altisonante, exceptuando lo de aquel del “puto amo”, pero que era una respuesta esperada ante los ataques e insinuaciones de Mourinho.

El entrenador del Barcelona, por mucho que le acusen desde determinado sector de la prensa de abusar de una falsa modestia, está comportándose como un verdadero caballero. Jamás se le oirá comentar con desdén tal o cual aspecto sobre un rival. El secreto, precisamente, radica ahí, en que no sale con la prepotencia de otros colegas, sobre todo si son lusos y dirigen a Real Madrid. Guardiola es un tipo que respeta al adversario y que tampoco juega a la humillación más absoluta. Todos hemos presenciado partidos del Barça en los que la goleada parecía más que probable, pero además de escándalo. Pero a veces esa superioridad es rebajada por el míster de Sant Pedor con unas gotas de maestría.

La pena es que minutos después de la consecución de la cuarta Champions para el Barcelona, algún que otro acólito merengón, que gusta muy mucho de exponer sus argumentos a voz en cuello, intentó ningunear el mérito de los catalanes. Comenzó a sacar la hemeroteca, las 9 Copas de Europa del Real Madrid y las no sé cuántas Ligas. Sí, la historia es la que es e indica que los blancos aún conservan una ventaja envidiable sobre los azulgranas. Pero la vida es presente y éste marca que hoy por hoy, sin ningún género de dudas, es el cuadro de Guardiola el que hace las envidias del planeta balompédico.

En este aspecto, reparen unos momentos en los perfiles del técnico barcelonista y de Vicente del Bosque, nuestro egregio seleccionador. ¿No ven algo en común? Son ganadores natos, han conseguido lo que nunca habían vivido sus respectivos equipos y ambos lo han hecho desde el papel de la discreción, del trabajo serio, gregario, sin altanerías, controlando a quien pudiera desmandarse, pero sin poner el foco sobre el problema, sino sobre las soluciones. No me extraña que mientras unos celebran Champions, haya otro que aún estén preguntándose ¿Por qué? Pues eso, porque jugaste mal, al cero-cero, al patadón y encima sin delanteros.

Cuestión de química

Cuestión de química

Cuestión de química. Lo del PSOE es pura cuestión de tabla periódica que alterna épocas en las que, según la ocasión, escogemos al líder por primarias o si la situación se tuerce más de lo debido, congresazo que te crió, previo envío de mensajes sugerentes a posibles candidatos (o candidatas con pocas armas y menos defensa) para que rehúsen al intento de disputar la poltrona del socialismo a quien ya tiene todo atado y bien atado para intentar frenar la más que presumible debacle de la marca del puño y la rosa. En definitiva, ahora se tiene que cambiar de lema, pasando a la historia el con Z de Zapatero para brillar con luz propia el con R de Rubalcaba.

Evidentemente, el PSOE da un paso importante para intentar recuperar parte del caudal de votos que se ha ido por el desagüe y otras grietas en las elecciones de hace una semana, pero tampoco es la gran solución si, como se piensa, el que va a seguir haciendo y deshaciendo a su antojo es el actual inquilino de la Moncloa. Mientras Zetaparo continúe al mando de las operaciones, el PSOE no hará otra cosa que caer en picado, aunque también me adhiero a la tesis de los que consideran que, en cuanto Alfredo Pérez Rubalcaba sea investido como candidato in péctore, es más que posible que le digan al aún secretario general de los socialistas que ahueque el ala, que se haga de perfil, que se eche a un lado y deje a otros empezar a marcar los tiempos.

En el caso de que Zapatero, en un alarde de loco de la colina se negase a desistir de su acción de Gobierno hasta el último segundo, dentro del PSOE son capaces de hacerle provocar un adelanto electoral para sufrir el menor daño posible en las urnas, pero si consiguieran sacarle del primer plano en todos los sentidos, especialmente del mediático, mucho entonces van a tener que empezar a temer en Génova. Si hay un candidato que ahora mismo puede lograr un volteo espectacular es Rubalcaba, sobre todo cuando delante tiene a un buen gestor, pero un pésimo aspirante como es Mariano Rajoy.

Todos sabemos cómo se las gasta el vicepresidente primero y ministro del Interior. No es un candidato al uso como lo pueda ser Zapatero, alguien que sólo es capaz de decir naderías, expresarse con frases vacuas, tontorronas, púberes. Rubalcaba sabe retorcer sabiamente el lenguaje y las situaciones. El 13 de marzo de 2004 supo articular muy bien una estrategia para dar el golpe de gracia a un PP paralizado por las bombas, por los muertos y por las algaradas callejeras. Ante las leyes físicas, estaría tranquilo, pero cuando la cuestión es de pura química, ¡ojito!

Pajas mentales

Pajas mentales

Hace muchos años en el País Vasco se producía un fenómeno social cuando menos curioso. Las víctimas de los atentados de la ETA sufrían la marginación mediática de una sociedad sumamente cerrada y donde hablar de política era poco menos que jugarse el tipo, así que échenle hilo a la cometa de la imaginación cuando se intentaba condenar un crimen de los hijos de la mala madre que ahora se han hecho carne en forma de Bildu. La consigna era pasar por esos actos de terrorismo de manera discreta. Cuanto menos publicidad se le diese a un muerto por el tiro en la nuca o por la bomba lapa, mejor que mejor. Había que contrarrestar ese discurso de los medios nacionales, tan malévolos ellos metiéndose siempre con los de Euskadi. Si hasta determinados curas, muy cobardes ellos, decían que no se podía hacer distingos entre el tío que apretaba el gatillo y el muerto, que ambos eran criaturas de Dios y, por tanto, uno merecía la santa sepultura y el otro el eterno perdón de los pecados.

Pues bien, ahora, en otra escala, en la de la violencia de género o, machista, como le gusta llamar a las pijo-progres a este fenómeno, la señora Pajín, ministra por accidente, sale ahora con unas normas que están a la altura de ese silencio mediático que se imponía en Euskadi para acallar lo más posible la comisión de atentados. Es que, claro está, los hombres de paz no cometían crímenes, sino heroicas acciones.

Yendo al grano, a lo que nos pone en un puño las meninges, la inepta de Sanidad, Igualdad y vaya a saber usted que tonterías más implica el cargo, pretende que, y cito el tenor literal de la propuesta, “se limiten los detalles que contribuyan a la identificación entre homicida y agresor como el modus operandi del crimen, denuncias anteriores, nacionalidad de la víctima o agresor.  La información no puede durar más de 30 segundos Los crímenes no deben aparecer ni la apertura de los informativos, ni es los titulares. No es bueno sacar fotos ni imágenes de las víctimas Tampoco es recomendable emitir los testimonios de familiares y vecinos”. 

Esta impresentable, porque no merece otro calificativo, considera primordial que los españoles no nos sensibilicemos ante una muerte, dos o 20 por violencia de género. Nada, que no se hable o que si se hace, que sea de manera larvada. Los medios de comunicación están para dar cuenta de la inacción gubernamental, de las naderías de Zapatero o de las fechorías de un tal Rubalcaba, ese mismo que, a pesar de ser vicepresidente y ministro del Interior, desobedece los mandatos de la Junta Electoral y permite que siga el estercolero de Sol y de otras ciudades agregadas donde el perroflautismo campa a sus anchas.

Pues nada, empecemos por no dar claramente los asesinatos de las mujeres, luego tampoco los de los hombres que, aunque menos, también sufren esa violencia, después tampoco hablemos de la extorsión a los concejales del PP y del PSOE en el País Vasco y Navarra a manos de los terroristas políticos de Bildu, pasando por no dar tampoco las cifras del paro, ni de lo mal que van la educación y la sanidad. Nada, hablemos de fútbol, del Real Madrid y del Barcelona y luego pongamos el resto del día a Anne Igartiburu, a Belén Esteban o a Jorge Javier Vázquez hablando de chorradas intrascendentes. En fin, ahora entiendo en su justa dimensión la expresión pajas mentales…

Adeu Chacón

Adeu Chacón

España no está (ni lo estará) preparada para tener como candidata a presidenta de Gobierno una señora que presume de independentista, de catalanista, de pacifista, de buen rollo (y el plus p’al salón). Carme Chacón, afortunadamente para el conjunto de la nación, ha sido descalificada de la carrera a la sucesión de José Luis Rodríguez Zapatero. No es que me guste tampoco Alfredo Pérez Rubalcaba, pero a esta catalana antiespañola, sinceramente, no la quería ver ni en pintura.

Es evidente, desde luego, que la debilidad del actual presidente del Gobierno es tan profunda que ni siquiera ha movido un solo dedo por defender a su protegida, a la niña de Felipe González (tal y como ella misma se definió). Es más, Zapatero ya no tiene empacho en contestar a los periodistas que había hablado con Patxi López y que ya había llegado a un acuerdo para explicar en la Federal de mañana cómo iba a ser todo el proceso de primarias. Es decir, se cuelga la medalla de afirmar que había convencido al lehendakari para que no hubiese congreso extraordinario y en realidad lo que hizo fue dejar que Chacón sacara la cara por su jefe renunciando a esas primarias.

Desde luego, a nadie se le escapa que en el PSOE, tras los resultados del 22 de mayo, no querían ahondar en una crisis aún mayor. Las peleas y los navajazos entre los partidarios de Rubalcaba y Chacón habrían sido de órdago a la grande, sin desdeñar lo que algunos outsiders podrían haber colaborado en avivar las llamas, especialmente el liante de José Bono, siempre presto a enredar en la vida pública, a pesar de esa cara de beato que siempre pone, como si jamás hubiese roto un plato, cuando la realidad es que se ha cargado fábricas enteras de vajillas.

A mí me da en la nariz de que Zapatero no es que tenga los días contados al frente de la Presidencia del Gobierno, que los tiene, sino que su relevo al frente de la Secretaría General puede estar más cerca de lo que se cree. Tengo la sensación, al menos si fuese ZP, de que habría que llamar a los obreros que le construyen su coqueta vivienda en León para que se apuren con los trabajos. Es más que posible que las uvas, los turrones y hasta los huesos de santo se los tome ya en su nuevo hogar. No es la primera vez que el PSOE, en un situación electoralmente desfavorable, adelanta los comicios y consigue un triunfo corto, pero inesperado, o una derrota a los puntos (o amarga victoria para el PP). Cuando una táctica funciona, lo normal es volverla a emplear. Lo que está claro es que a doña Carme le han dicho adiós o, más en su lenguaje, adeu y con el bombo a otra parte.

El no, pero sí, de Campos

El no, pero sí, de Campos

¿Es el Partido Popular una formación antidemocrática? A juicio del abogado Felipe Campos, sí. ¿Es el Partido Popular la fuerza que debe unirse al progresismo para echar al régimen, entendido como tal el que representa Coalición Canaria? A juicio del abogado Felipe Campos, sí. Entonces, planteo yo, ¿a qué carta nos quedamos los ciudadanos, señor letrado? ¿Es la marca de la gaviota una organización que está al margen de la Constitución? Y, estando fuera de esos parámetros democráticos, ¿tenemos que inferir que esa izquierda también lo estaría? Quien se une con un delincuente, entiendo yo, está asumiendo el mismo rol.

Lo cierto es que el llamado abogado de las causas perdidas está que se sale y lo ha demostrado con pelos y señales en el programa Tenerife Week, el magazine que magistralmente conduce semanalmente en Radio Unión Tenerife don Ángel Suárez. Con su fino olfato, el letrado hace un análisis tremendo y sesgado de la situación post-electoral de Santa Cruz de Tenerife. Para empezar, y guardándose muy mucho de mencionar los resultados obtenidos por Socialistas por Tenerife, no duda en calificar el juicio de los votantes como un no radical del Plan General de Ordenación, un documento que han apoyado sin ambages Coalición Canaria y, aquí con alguna fisura superficial, el Partido Popular. 18 concejales han sacado entre las dos fuerzas, los nacionalistas, dos menos que en 2007 y los conservadores, tres más. En definitiva, dos tercios de la representación popular de la capital tinerfeña han dicho sí a este PGO, por mucho que Campos se empeñe en demostrar lo contrario.

Y es que, a su entender, la ciudadanía le ha restado 12.000 votos a Coalición, que sumados a los de otras fuerzas progresistas, más los votos nulos, los votos en blanco y cuento 20, y eso es un signo de que se está en contra del documento que pretende aplicar el Ayuntamiento de Santa Cruz. Lo raro es que en ese sesudo conteo del letrado no se hayan incluido a los árboles, las farolas o los imbornales que, dada su evidente actitud pasiva, tampoco fueron a las urnas.

Y ya para rematar la intervención del señor Campos, aseguró desconocer (y no sé si hasta poner en tela de juicio) las declaraciones del líder de Socialistas por Tenerife en el Ayuntamiento de Santa Cruz, José Manuel Corrales Aznar, en las que venía a decir que no veía con malos ojos el pacto entre CC y PSOE, que sería lo más lógico. Aseguró Campos que, “de haber dicho eso, me parece una cagada” (con perdón). Lo chocante de todo esto es que la formación que encarnaba el no al PGO, siempre según la versión del abogado, sólo obtuviese un concejal en las urnas. Pero claro, la culpa la tiene la Junta Electoral por no tener en consideración a las farolas, los árboles, los imbornales y hasta algún que otro perro flauta que no quisieron o no pudieron ir a votar. ¡Qué falta de consideración, por Dios!

La poltrona les vicia

La poltrona les vicia

La poltrona les vicia. El nacionalismo en España y, especialmente en el caso de Canarias, tiene por religión exclusiva el poder. Coalición Canaria no sabe de otra cosa que no sea estar en el poder, al precio que sea, chalaneando las voluntades populares, pero hay que mandar sí o sí. Da lo mismo ganar que perder. La incógnita de la ecuación la forzarán para que siempre salga con un signo positivo. Si a determinados personajes les dejasen gobernar las matemáticas, serían capaces de pervertir las normas más elementales para que, cualquiera que sea la combinación o la fórmula a aplicar, la igualdad siempre arroje como solución el término invariable de Coalición Canaria.

Desde luego, en la sede de Galcerán son maestros en la perversión del lenguaje que, al mismo tiempo, mezclan adecuadamente con las manipulaciones aritméticas. Que salga Paulino Rivero a decir que su fuerza es la más votada está al mismo nivel que afirmar tajantemente que ahora la superficie de Canarias ocupa los 50.000 km cuadrados (y dos piedras) por lo de la no-ley de la aguas archipielágicas.

Guste o no, lo cierto es que a nivel regional el triunfador ha sido el popular José Manuel Soria, con unos 70.000 votos de diferencia sobre CC. Los topes electorales, donde PP y CC siempre se han mostrado renuentes a su modificación a la baja, han perjudicado en esta ocasión a los conservadores porque, curiosamente, en 2003, con una situación a la inversa, pero con menor distancia en el número de sufragios, alrededor de 15.000 a favor de Coalición, los nacionalistas obtuvieron cuatro diputados más que el PP. Haciendo un evidente cálculo proporcional, con esos casi 70.000 papeletas de ventaja, el rédito de Soria hubiera sido mucho mayor, más cerca de una mayoría absoluta o, por lo menos, de un triunfo holgado en número de puestos a ocupar en el salón de plenos.

Lo curioso de todo esto es que desde CC se le llama inflexible, intolerante y obcecado a José Manuel Soria porque pretenda la Presidencia del Gobierno, pero, vamos a ver, ¿qué pretenden estos nacionalistas? ¿Amar a la poltrona por encima de todas las cosas? ¿Se han parado a pensar que tal vez los ciudadanos se han hartado de tanto discurso plañidero, de tanta estrella verde de pegote, de folklore de trampa y cartón, del rancio bocadillo de mortadela?

Entiendo que debe ser muy duro para determinados dirigentes de CC, verbigracia Paulino Rivero, quedarse sin poltrona, sin coche oficial, pero es que al final todo cansa, lo bueno y lo malo, sobre todo esto último. Al ‘jefecillo’ de El Sauzal lo hemos visto la intemerata de años de alcalde, de consejero, de diputado, de presidente y así súmale más de 30 años agarrado a la teta del poder local, insular, nacional y regional. Es lógico que cuando se está tantas décadas imbuido por la púrpura dorada, uno piense que aquello es su finca particular. Pero nada más lejos de la realidad. El terreno es nuestro y el político está cuatro años de alquiler, sin embargo con un matiz esencial, que el alquilado acaba poniendo las normas, los símbolos y lo que haga falta, mientras nosotros…ajo y agua hasta la próxima cita con las urnas.

Pier no doy una

Pier no doy una

Pier no doy una. La verdad es que el motecito de marras que en su momento le pusieron a Pier Luigi Cherubino, ex jugador del CD Tenerife, tiene su aquel. Días antes de celebrarse las elecciones municipales, este ex futbolista rechazó de plano el ofrecimiento hecho por David Amaral para integrar la parcela deportiva en la entidad blanquiazul. Su respuesta fue corta, precisa y contundente: “Tengo mejores cosas en mente”, en clara referencia a su posible elección como concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Sin embargo, las nueve actas que ha obtenido el nacionalista José Manuel Bermúdez, que era la lista en la que concurría Pier, no alcanzan hasta el puesto que ocupa, el número 13 (un número que, de por sí, ya daba mal fario) el ex deportista.

De todas maneras, elevando lo anecdótico a la categoría de ley, lo cierto es que en las últimas legislaturas el Consistorio capitalino se había convertido en una suerte, en una bicoca para auténticos desahogados de la vida, gente sin carrera, sin trabajo, sin más ambiciones en la vida que la de medrar, llevárselo crudito a final de mes y no mirar por el bien de la ciudad. El hecho de que Pier no entre en la institución, al menos como concejal electo (luego la ingeniería política da para mucho), es un alivio. Ya hemos padecido durante ocho años a un colegiado, Brito Arceo que, nunca mejor dicho, nos tomó por el pito del sereno a los santacruceros con su presencia en Gran Marrano (digo Hermano).

El Ayuntamiento no puede estar viciado de aroma a puro pringoso y ser un arsenal de toxiques o de concejales que viven por y para las croquetas y pinchos diversos o ediles con apellido acabado en UTE que no sepan lo que es una ONG o que ni sepan pronunciar debidamente la palabra Al-cal-de. El Palacio de los Dragos no puede ser un lugar en el que se mande a la Intervención la primera factura que a alguien se le ocurra o manejar los plenos a golpe de Aquí mando yo. No, eso no es serio.

Por eso, me alegro en gran medida de que, por una parte, se quede fuera de la corporación gente inexperta, y por otra, que también hayan visto abortadas sus pretensiones de carguitos, aquellos nefastos acreditados o auténticos chupatintas que sólo quieren que a fin de mes su cuenta corriente esté cargadita de ceros a la derecha. Lo que espero de quien gobierne mi ciudad a partir del 11 de junio, que será la fecha del pleno de constitución del Ayuntamiento, es que no gestionen ni dicten órdenes a golpe de Facebook o Twitter, más que nada porque me parece una mamarrachada airear las diferencias por un canal tan poco oficial.

Varapalo (político) personal

Varapalo (político) personal

No me voy a ocultar. Electoralmente, en lo que compete a Santa Cruz de Tenerife, me he llevado un chasco, una desagradable sorpresa, un revés, una hostia con la mano abierta (y también cerrada) con el resultado escuálido que ha obtenido Ciudadanos de Santa Cruz de Tenerife. Lo dije y lo mantengo, pese a ser afiliado del Partido Popular, entendía que la ciudad precisaba de un aire nuevo, de una persona trabajadora a carta cabal, y mi apuesta era Guillermo Guigou. Sé que lo sencillo sería mantenerse tapado, ahuecar el ala y estar calladito…pero eso no va con mi estilo.

Evidentemente, no voy a ser un hipócrita y no puedo pasar a convertirme ahora en un palmero de Cristina Tavío a la que, eso sí, nobleza obliga, hay que felicitarla por el triunfo en la capital tinerfeña y recordarle que estoy dispuesto a pagar mi apuesta hecha en su momento y que, si se busca por el ciberespacio de este blog, se puede reclamar y yo saldarla porque la palabra dada y escrita es sagrada, al menos para mí. Sin embargo, de verdad, sigo sin comprender que el PP haya obtenido unas cifras tan espectaculares en la capital, a no ser, desde luego, que fuese por mor de la ola nacional.

Y es que esa es la única explicación, el único argumento sólido, el de la influencia a nivel del Estado, lo que haya motivado que el PP santacrucero haya conseguido los segundos mejores resultados en número de concejales (9), que paradójicamente suponen un empate con CC y una victoria en votos. Los mejores, curiosamente, lo obtuvo en 1995 Guillermo Guigou, con 10 ediles, a pocas papeletas de empatar en actas con CC, que logró 11 por aquel entonces. Ahora queda por ver cómo se las ingenia la lideresa del PP capitalino para conformar gobierno o si se confirma el entendimiento entre nacionalistas y socialistas.

Por supuesto, alguien podrá argumentar que Ciudadanos habrá hecho algo mal para tener un resultado tan malo. Pues miren, es posible, sobre todo el hecho de no tener los altavoces mediáticos de otras formaciones, haber trabajado con denuedo estos últimos cuatro años, destapar el tejemaneje de Emmasa, posicionarse en contra del PGO, llevar en su programa el rescate de las licencias de taxistas. Entiéndase, claro está, como una ironía. Para mí, ha sido una decepción tremebunda, pero ni una cuarta parte de la que debe tener el equipo de campaña.

De todas maneras, los electores de Santa Cruz de Tenerife han tenido algo muy claro, que no querían mayorías absolutas, que se obligará a pactos, que será una legislatura de mucho diálogo y, ¿por qué no? no descartaría a Guigou como posible opción para reforzar el acuerdo que salga de las diferentes conversaciones que se mantendrán en los próximos días. Sea como fuere, lo que ahora le toca a Ciudadanos es trabajar con denuedo, seguir en la misma línea y conseguir que los atropellos nacionalistas que se han perpetrado en Santa Cruz de Tenerife se queden en eso, en meras intentonas.

Ni nacionalismo, ni socialismo

Ni nacionalismo, ni socialismo

El Archipiélago canario ha hablado. Ni PSOE ni CC, pero también ha puesto sus reparos al PP, cuyo triunfo ha sido insuficiente para gobernar a nivel autonómico y en determinadas corporaciones. Cierto es que a nadie le amarga un dulce y hoy el equipo de José Manuel Soria disfruta de una victoria en los papeles, pero que al final no tendrá su reflejo en las instituciones. Y es que, salvo el triunfo sin paliativos en Las Palmas de Gran Canaria, donde Juanjo Cardona arrasó literalmente a Jerónimo Saavedra, el resto de circunscripciones donde los conservadores han ganado estarán pendientes de pacto (Gobierno de Canarias, Cabildo de Gran Canaria y Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife), aunque también es verdad que en el Cabildo tinerfeño y en San Cristóbal de La Laguna el PP, segunda fuerza más votada tras los nacionalistas, puede conseguir arañar la presidencia y la alcaldía, respectivamente.

Lo chocante de una larga noche electoral fue ver las caras de los miembros de Coalición Canaria. Por mucho respaldo que consiguieron en sus comparecencias Bermúdez, Melchior, Rodríguez o Rivero, lo cierto es que las caras eran un verdadero poema. En esos momentos, las cábalas, lo que pasaba por las cabezas de estos líderes, se centraban en ver cómo poder mantener sus principales bastiones. Por lo menos, el candidato a la alcaldía santacrucera lo tenía claro, tirar de móvil y poner en contacto con Julio Pérez (PSOE) para garantizarse los 14 concejales. Nadie esperaba el triunfo de Cristina Tavío, ni siquiera los más acólitos de la formación conservadora, ni que un partido como Ciudadanos de Santa Cruz se viera abocado a quedarse con un solo concejal.

Rivero, a pesar de mostrar un rostro desencajado y de haber sido arrollado por la ola azul, sabe que será presidente porque, evidentemente, Soria no va a ceder su posición ya que ha sido el más votado, aunque con los mismos escaños que CC, 21. La negociación de los nacionalistas con el PSOE, 15, parece evidente y hasta a José Miguel Pérez le viene de maravilla su derrota, sobre todo porque no se veía como jefe del Ejecutivo y ahora, siendo la tercera fuera más votada, pero decisiva para la gobernabilidad, puede conformarse con la vicepresidencia y alguna consejería de campanillas, ¿tal vez Sanidad para Dolores Padrón?

También es verdad que Coalición Canaria estará muy atenta a lo que pase dentro de unos meses. Haciendo una extrapolación de los resultados cosechados ayer por el PP a nivel nacional, Mariano Rajoy se quedaría a unos 12 escaños de la mayoría absoluta. Nadie parece poner en tela de juicio el triunfo de la marca azul en las Generales, pero ni mucho menos es un cheque en blanco. Me da la sensación de que habrá que tener mucho cuidado a la hora de entablar acuerdos, especialmente cuanto más importante sea la institución. Para CC sería dramático echarse en los brazos del PSOE y que en marzo de 2012 (si no hay adelanto electoral) sea el PP el que gobierne en España y los nacionalistas estén unidos a un partido en Canarias, el PSOE, que no les puede dar absolutamente nada.

¿Descenso merecido?

¿Descenso merecido?

¿Merecía bajar el Deportivo de La Coruña a la Segunda División? Siendo frío, objetivo, restando toda la pasión de la que uno puede hacer gala, la respuesta es afirmativa. Los gallegos, tras la marcha de Jabo Irureta del banquillo, han ido de más a menos. Los proyectos de Joaquín Caparrós y de Miguel Ángel Lotina se vieron condicionados por la nulidad económica de un conjunto que estaba no sólo a cero en las arcas, sino que además debía (y debe) un pastizal. Fichajes de medio pelo y encima, de lo poco bueno que había en la plantilla, al final se ha vendido a otros clubes. Los gallegos cierran la Liga tal y como la empezaron, aunque entre medias del cuento nadie pensó que este desenlace pudiese tener igual final, el del profundo desencanto, y con el mismo verdugo que hace 17 años, el Valencia.

En descargo de los ché, hay que decir sin ningún género de dudas que hay que alabar la profesionalidad de estos. Podían haber jugado a medio gas, no meter el acelerador a fondo y dejar que fuese el encuentro entre la Real Sociedad y el Getafe el que polarizase la lucha dramática por la permanencia. Otro que apenas se jugaba nada, sólo evitar una previa, el Atlético de Madrid, vencía estérilmente en Mallorca, puesto que tendrá que regresar antes de las vacaciones para poder clasificarse de forma definitiva para la Europa League. Sin embargo, su triunfo, inesperado, estuvo a punto de costarle un severo disgusto a los bermellones, que temían que en cualquier momento el Deportivo empatase en Riazor y diese al traste con su continuidad en Primera.

Culpar ahora al Levante del descenso gallardo por perder ante el Zaragoza sería lo fácil, lo sencillo, lo recurrente, aunque hay motivos. Es más, muchos daban por bueno que los maños ganarían en el campo blaugrana amparándose en un precedente que se ha cerrado en falso, la ‘ayuda’ a un Athletic de Bilbao que en 2007, sorprendentemente, se jugaba la permanencia. Muchos ríos de tinta y horas en televisión y radio se han malgastado hablando de un fraude que, al final, nadie ha sido capaz de poner negro sobre blanco, sólo habladurías y acusaciones veladas. Pero aún así, al final quien tiene el alto porcentaje de culpa es el propio conjunto coruñés, puesto que dependía de sí mismo y no lo supo aprovechar.

Sé que en La Coruña este fracaso ha sabido igual de mal que la pérdida de la Liga de 1994, pero ahora no queda más remedio que ponerse a trabajar seriamente en recuperar el lugar que al que otrora fuese el SuperDépor le corresponde, la Primera División. En los últimos 26 años han bajado grandes e históricas escuadras, entre ellas Atlético de Madrid, Sevilla, Valencia, Español, Valladolid, Zaragoza, Betis, Real Sociedad, Sporting de Gijón, Celta o Málaga y, más tarde o más temprano han logrado el ascenso. Lo importante ahora es no volverse loco porque, también está demostrado, las grandes inversiones en Segunda no aseguran nada. A veces, y aprovecho la ocasión para felicitar al Rayito, hasta sin cobrar y con una gestión caótica se consiguen los mejores éxitos.

(Hernández Abad ) Je t'aime PSOE

(Hernández Abad ) Je t'aime PSOE

Leo en El Digital de Canarias la siguiente noticia, concretamente en su sección de El Fisgón Indiscreto:

“Una enorme sorpresa corrió por muchos de los que hace unos días se encontraban en la sede del PSC-PSOE de Santa Cruz de Tenerife, ahora lleno de vida al estar metidos de pies y cabeza en la campaña para las elecciones de este domingo. Y no es para menos. El todavía concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Jaime Hernández Abad, entró en dicha sede y se dirigió a los que estaban allí, preguntando como les iba y si necesitaban ayuda, si podía colaborar con ellos, ya que en ese momento, muchos se encontraban ensobrando las papeletas de voto del candidato socialista”.

“De buenas maneras se rechazó su sorprendente ofrecimiento y se le preguntó si iba a cambiar de partido y él afirmó a todo el mundo que se lo estaba pensando y que a lo mejor si lo hacía, antes de salir de allí. Algunas personas que se encontraban por los alrededores señalaron a los militantes que todavía se recuperaban de la impresión, que momentos antes, el concejal había estado dando vueltas, pensándose que hacer y al final, dio el paso que le puede costar caro, por lo menos ante los ojos de los que ahora gobiernan el partido de Rajoy en Tenerife”.

“Y es que al final la deslealtad a un amigo, a un proyecto, como el de Ángel Llanos tiene su precio. La soledad de Jaime Hernández Abad, buscada y merecida, le ha llevado a este episodio bufonesco, que da cuenta de lo que pasa realmente en el PP tinerfeño, cuya sensación de unidad, de buen rollo, se resquebraja de manera inmediata y donde bulle una corriente secreta de descontento y de mal rollo en torno a la presidencia del partido. Mucho se juega Cristina Tavío en Santa Cruz, que lo ha sacrificado todo, dejando al resto de la Isla, supertirada, para hacer una campaña brutal, sin importar gastos, mientras los comités locales vivieron en la más absoluta precariedad y buscándose la vida”.

“Y en medio de todo esto un concejal que vegeta en una lista al Parlamento en un puesto que no va salir ni de coña, cuestionado por Tavío y su gente y rotas sus relaciones con el que lo dio todo por él y le ofreció su casa, su amistad y su confianza. 22 M es una fecha mágica para todo el mundo, puede levantar o hundir en un minuto a todos los que han hecho de la política su razón de ser”.

No tengo el gusto de conocer en persona a Félix Rojas, pero sé de buena tinta que nadie va a inventarse una historia de tamaño calibre sin que previamente tenga agarrados todos los cabos. Desde luego, si yo fuese Hernández Abad y me hubiesen trincado de esta manera, inmediatamente desaparezco del mapa, pero además por una razón de peso, que es la constatación de que uno no milita por la ideología o por el proyecto en un partido, sino por llevárselo calentito a final de mes.

Ardo en deseos de conocer la reacción de señor Hernández Abad que, yendo en unas listas (de relleno, eso sí) del PP al Parlamento de Canarias no sólo es que se deje caer por la candidatura del PSOE, sino que encima se ofrezca a echar una mano (ni que se le hubiese inundado el local electoral al bueno de Julio Pérez).

Ya lo decía hace muchos años el insigne Alfonso González Jerez, la política canaria ha hecho mucho más por el Carnaval que cualquier gala de Jaime Azpilicueta. Hay que tener menos luces que una patera para llegar a este nivel de bote sifónico. Para esto, digo yo, mejor decirle a tu partido, el que parece que quieres dejar, que no te incluyan en las listas y ya está.

Lo bueno de esto es que al final el tiempo va demostrando y dejando al descubierto muchos hechos, a la par que eleva a los altares a verdaderos caballeros como Miguel Cabrera Pérez-Camacho o Alfonso Soriano, personas hechas, derechas, con su profesión y a las que no les supone mayor revés el tener que dejar de ir en unas listas, como es el caso ahora del señor Soriano, del cual míster Hernández se permitió cuestionar su modo de hacer política.

Moncloaca

Moncloaca

Perros flautas, inquisidores, soviéticos, republicanos, procastristas, intolerantes, inflexibles, chusma pulguienta, porreros, borrachos impenitentes, descerebrados, inútiles que no saben hacer la ‘o’ con un canuto (a lo sumo fumárselo), pendencieros, irrespetuosos con la propiedad privada, totalitarios del régimen, más expropiadores que Hugo Chavez y Evo Morales juntos y revueltos, vociferantes sin criterio, reivindicadores del todo y de la nada, idealistas estériles, cerebritos de la nadería, pijos-progres que desconocen el valor del esfuerzo porque, en el fondo, vienen algunos de familias donde todo se les ha dado hecho.

Gente sin rumbo, pero que si mañana pudiera volaban en business class en Jumbo. Entes incoherentes, que hoy piden pan y mañana están a régimen, estorbos para todo, perros del hortelano, dictadores del mundo y de sí mismos, inestables a más no poder, liberticidas que no se arredran ni con insecticida, cromanognes de aspecto, pero muy egipcios a la hora de poner el cazo.

Comunistas de pacotilla, oportunistas sin merecerlo, rémoras del sistema, inconformistas gandules que, cuando la partida comienza, rompen el tablero porque las normas no les gustan. O se cambian o se cargan el juego. Incendiarios por doquier, antiespañoles de pura cepa, nacidos por generación espontánea, esporas que ni siquera Cousteau fue capaz de identificar en sus tiempos de gloria por la mar océana.

Gente chunga, pasados de la raya, que no están en coma, sino que ellos mismos son la coma, el punto, los dos puntos, las interrogaciones y las contestaciones. Chusma aficionada a las vejaciones, a gritar a voz en cuello ¡Fuera de aquí, españoles! Babosos como los caracoles, posiblemente sin estudios porque no quisieron ir al cole, pero quieren tener los privilegios del resto de la prole.

Y quizá todo esto se acababa si quien tuviera que poner orden no se llamase Rubalcaba. Pero nuestro ministro del Interior no sólo lo hace mal, sino que mejora por hacerlo aún peor. Esto no es democracia, es un horror, y al igual que toda esa turba, todo se reduce a un hediondo hedor y un fétido tufillo sociata procedente de la Mocloaca.  

¿Demócratas? No. Infectos y abyectos

¿Demócratas? No. Infectos y abyectos

Hoy no voy a hacer un artículo de opinión al uso. Esta vez dejaré que sea mi compañera de profesión Teresa Palacios la que ocupe esta tribuna y, fielmente, reproduciré parte del relato que magistralmente ha publicado en Periodista Digital sobre el movimiento de Democracia Real en la Puerta del Sol. Únicamente, antes de dejarle con el mismo, una matización, una reflexión, un apunte a modo de prólogo, ¿estos infectos individuos son los que reclaman un cambio? Pues aviados vamos.

Sinceramente, entre la situación que tenemos en la actualidad o que el país caiga en manos de determinados sujetos abyectos como estos, que se ‘envalentonan’ con un señor de avanzada edad por el simple hecho de llevar la bandera de España…en la capital española o llamar hija de las cuatro letras a una periodista que, antes que nada, es persona, ciudadana como todos los que llevan cinco días acampados, prefiero quedarme tal y como estoy. Ya sufrimos un totalitarismo durante 40 años y me niego sobremanera a que algún heredero de Stalin venga a apretarnos las clavijas…en nombre de la libertad y de la democracia.

Y sin más, les dejo con la crónica, la película de los hecho.

Este 18 de mayo de 2011, que estuve dando varias vueltas por la plaza entre la multitud había banderas de Marruecos, Egipto y hasta de Túnez.

Al ver cómo increpaban al señor me acerqué para intentar poner fin a una actitud que, a mi juicio, estaba fuera de lugar. Varias personas rodeaban al hombre, situado en la parte cercana a la calle Preciados. Otros le defendían.

Periodista: ¿Os parece normal lo que estáis haciendo? Aquí estamos todos por un mismo motivo y no es el de discutir e insultarnos a nosotros.

Manifestante: Aquí no queremos a votantes del PP. Que se largue.

P: ¿Cómo? ¿Qué tiene que ver una cosa con otra? En esta manifestación también hay gente que vota al PP. ¿Por qué no pueden estar?

M: Pues no queremos a fachas.

P: Pero llevar una bandera de España no es ser facha.

M: La organización ha dicho por Internet que no se trajera banderas.

P: Vale, pero este hombre que tiene más de 70 años, dudo que se haya metido en Internet y se haya enterado de eso. Ha venido de forma personal y espontánea. Ademas, yo llevo aquí todo el día y he visto varias banderas

M: Eso es metira.

P: Te digo que es verdad. De todas formas, si te pones así ¿tú por qué estás aquí?

M: ¡Por la democracia!

Se pueden imaginar ustedes mi cara ante la respuesta que me dio la muchacha. El hombre finalmente tuvo que guardar la bandera y marcharse de la manifestación ante los gritos y zarandeos.

Se fue justo a tiempo porque en ese momento, mientras yo continuaba discutiendo con los "demócratas" llegaron un grupo de Red Skin o Sharperos:

Sharpero: ¿Qué pasa? ¿Dónde está el de la bandera? ¡Que la hemos visto desde la otra punta de la plaza!

Periodista: ¿Pero estamos locos? ¿Os parece normal todo esto?

S: Cuidado con esta que es de la policía secreta.

P: ¿Cómo? ¿Yo secreta?

S: Tú eres de la secreta hija de puta y no queremos a chusma como tú

P: Eres secreta porque el otro día me registraste tú. Bueno... aunque iba muy pedo. ¡Pero eras tú! ¡Estoy seguro!

De nuevo les digo que se pueden imaginar ustedes mi cara. Por un momento pensé que la situación no iba a acabar bien pues se enteraron, por una amiga que me acompañaba y que pensó que desvelar mi profesión calmarían los nervios, que era periodista y eso les sentó peor.

Entre insultos y empujones conseguí salir de ahí indignada, muy indignada.

Llevo días junto a los jóvenes, pacíficos, que han llevado a cabo estas protestas. No quieren violencia y que se les relacione con grupos políticos.

Pero lo cierto es que se les está yendo de las manos y la izquierda más radical resurge de sus cenizas para crear este tipo de situaciones desagradables. Este incidente no deja de ser un hecho aislado, pero entre todos debería evitar que cosas así sucedan porque esto no es democracia.

¿Y ahora por qué?

¿Y ahora por qué?

¿Tienen los jóvenes derecho a expresarse libremente? Por supuesto. Pero toda libertad también tiene unas limitaciones, aquellas que deben respetarse para no entrar en conflicto con el respeto a los demás, al resto de la colectividad y estos miles de personas no parecen darse cuenta de que con su actitud totalitaria, rebelde y hasta pelín violenta empiezan a perder cualquier crédito que pudiesen tener, sobre todo porque las imposiciones son malas y estos caballeretes y damiselas pretenden jugar el partido con sus reglas, romper unilateralmente las que existen, pero al mismo tiempo abrazan símbolos de una ideología demasiado concreta, demasiado comunistoide, demasiado olor a dictadura.

Dicen estos jóvenes (alguno no tanto, porque que yo sepa ni Cayo Lara ni Willy Toldeo están por debajo de los 40, precisamente) que a ellos no les manipula nadie, que no están ni a favor del PSOE o de PP, que son personas con ideas propias, jóvenes que están hartos de que nada cambie, de que hay un 40% de paro, de que al poder siempre llegan los mismos, de que las poltronas se reparten independientemente de la ideología, de que las normas se hacen siguiendo fielmente la ley del embudo, de que es una pornografía moral las pensiones vitalicias por siete años dándole al botón del sí o del no. Sin embargo, qué quieren que les diga, tengo mis argumentos para entender que esta protesta no es espontánea y que a alguien le ha interesado desviar oportunamente la atención.

Pongámonos en antecedentes. Durante la pasada semana, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció a lo largo de los últimos días de campaña habría una sorpresa y ¡vaya sí la ha habido! Por lo pronto, se ha conseguido dejar a un lado los mítines de campaña, minimizar el revolcón que se puede llevar el PSOE e intentar que un grupo de voluntariosos jóvenes hagan bajar del pedestal al PP y colocar en la misma escala a quienes han provocado esta crisis, los socialistas, que quienes pueden traer ideas renovadas para arreglar el desaguisado, los conservadores.

Tal y como se demostró con el envío masivo de mensajes a los móviles desde determinadas sedes del PSOE el 13 de marzo de 2004, de nuevo vuelve a convocarse, esta vez a golpe de red social, a los jóvenes para que invadan las plazas principales de las grandes ciudades, pero, ¡qué chocante! ¿por qué no hay manifestaciones frente a, por ejemplo, Delegaciones del Gobierno, Congreso de los Diputados o el mismísimo Palacio de la Moncloa? Ya que hay una demostración palpable de que se está en contra del poder establecido, vayamos a los lugares donde se encuentra establecid, ¿o tal vez las protestas van en contra de Esperanza Aguirre, por poner un ejemplo?

A mí, sinceramente, cuando España está con cinco millones de parados, decenas de miles de personas (por no decir centenares) que están a punto de perder sus viviendas, cuando cada vez cuesta llegar más a final de mes, cuando decenas de miles de autónomos están con la soga al cuello porque las administraciones no les abonan los trabajos realizados, no me cuadra que sólo salgan a manifestarse un grupo de voluntariosos jovenzuelos, muchos de ellos, dicho sea de paso, que hasta la fecha han vivido muy bien a cuenta de la sopa boba casera. Esperemos que el día 21 se respete la jornada de reflexión y que el 22 podamos votar libremente, sin coacciones y sin insultos, aunque quienes están detrás de esto no buscan precisamente esa tranquilidad.

Boicot soriano

Boicot soriano

¡Qué pena que determinados dirigentes políticos, por un quítame allá esas pajas o unos salmones caigan en el terrible error de discriminar a un medio de comunicación porque, simplemente, en su momento, se criticó un hecho! De acuerdo, la Justicia ha hablado alto y claro y ha exonerado a José Manuel Soria, presidente del PP, de toda culpa en ese asunto, pero, y a pesar del aprecio personal que siento por este político, no puedo dejar de ser periodista y, en este caso, tratándose de un amigo el que sufre el desdén del equipo regional de campaña del Partido Popular, voy a abusar del corporativismo profesional.

Y es que vaya por delante que a Gonzalo Castañeda, director de Es Radio Pulso Tenerife, ha conocido la cara amarga de alguien que le está asesorando pésimamente a José Manuel Soria. Le cuentan que el líder del PP autonómico no quiere ponerse delante del micrófono porque entiende que este periodista fue muy crítico en su momento con el llamado caso salmón, pero es que si uno repasa la hemeroteca, la fonoteca, la videoteca y hasta la ‘interneteca’ descubrirá que casi la totalidad de los medios fueron duros hasta la extenuación, sobre todo, por ejemplo, Televisión Española en Canarias, donde ayer el líder del PP estuvo debatiendo ampliamente con los otros dos candidatos con opciones a ser el próximo presidente regional.

Si hacemos un somero repaso, el mandatario conservador ha estado en la Ser, en los principales periódicos del Archipiélago, Canarias 7 y La Provincia, entre ellos, y que yo sepa no se le ha negado por parte de Soria una declaración y eso que podríamos ver ataques de la peor calaña contra el dirigente del PP. Reconozco, eso sí, que no sé hasta qué punto Gonzalo Castañeda profundizó en sus críticas, pero yo, que me precio de conocer a este periodista y amigo (el orden es lo de menos), sé que todos sus palos han sido argumentados, con las pruebas en la mano, porque jamás ha dado una noticia que previamente no estuviese contrastada. Otra cosa es que luego haya personajes desahogados como Felipe Campos que, lamentablemente, no sólo ha engañado a este periodista, sino a muchos ciudadanos, entre los que me encuentro, y a sí mismo, porque ha sacrificado sus valores para hacerse acreedor a una canonjía de Socialistas por Tenerife.

En definitiva, José Manuel Soria ha perdido una extraordinaria ocasión de hacer llegar su programa, sus ideas y sus proyectos a un amplio espectro de oyentes en Tenerife y todo por, insisto, un quítame allá esas pajas y esos salmones. Pero fíjate, Gonzalo, que aún siendo una torpeza supina del líder del PP de boicotear a un medio, mucho más me parece la metedura de pata de quien tiene que llevarle su agenda. Y que yo sepa mi querido amigo, añado, a ti no te han llevado al juzgado como a cierto periodista de apellido desabrido. También te digo que todo esto es muy típico de la derecha y no me extraña que al final tenga que haber un Federico, un Díter, un César, un Luis, a nivel nacional, o un Gonzalo a escala local, para poner los puntos sobre las íes. Con estos bueyes tenemos que arar.

El cartelito

El cartelito

Las leyes están para cumplirse, es una obviedad, y si el PP de Canarias ha incumplido la normativa electoral, que afirma que no se puede emplear la imagen o símbolos de los candidatos de otro partido, ocultando además que eres tú el que estás jugando al disimulo, al a ver si no me pillan, pues entonces bien retirada que estará la campaña en el que se observa el logo de CC y la foto del apretón de manos entre Paulino Rivero y José Luis Rodríguez Zapatero con esa frase mítica y lapidaria de “lo haría mil y un millón de veces si fuese necesario”.

A los conservadores en Madrid les pasó algo similar y hubo que añadir el logo del PP para que los socialistas no se agarrasen tremenda mosca. Y es que a Esperanza Aguirre no se le ocurrió mayor ‘felonía’ que tomar la frase de Tomás Gómez (PSOE), que dijo que quería para Madrid lo mismo que ZP había hecho en España. El equipo de campaña del Partido Popular vio el cielo abierto e hizo una composición buena no, excelente, pero la Junta Electoral le obligó a añadir el logo del PP para no inducir a la confusión.

Dicho esto, para que luego no me vayan a comparar con los zarrapastrosos antisistema que vaguean impunemente en la Puerta del Sol y en otras ciudades españolas, esos que dicen que traen la verdadera democracia (la de no dar un palo al agua y llevarse el máximo beneficio), lo cierto es que aún tenemos unas leyes que, con perdón, casi son más propias de un país meramente intervencionista, que aún casi le tiene que decir a sus administrados como deben de pensar, de actuar y que hay que tutelarlos hasta cuando van a hacer sus necesidades más íntimas.

A estas alturas de la película, sinceramente, tendrían que estar derogadas ciertas normas. El hecho de que, en términos generales, la publicidad no pueda ser el conducto para atacar, con argumentos veraces, a la competencia y que en la específicamente electoral no se puedan sacar los colores a los adversarios ante sus incumplimientos es, cuando menos, haberse quedado anticuado en el Paleolítico.

Considero que somos una democracia madura, que, ante todo, quiere ver a políticos que gestionen adecuadamente los caudales públicos, que no vayan a las instituciones únicamente a figurar y a llevárselo calentito a final de mes, que den cumplida cuenta de sus rendimientos económicos, que no tengan que vivir eternamente de la política, que no se hagan fotos de trampa y cartón. Si un presidente prometió el pleno empleo y su hombre en la Comunidad de Madrid dice que quiere hacer lo mismo que su jefe y éste deja una España con cinco millones de desempleados, ¿por qué no se puede emplear como una verdad irrefutable? ¿O por qué, si un mandatario regional, en este caso Paulino Rivero, se deja fotografiar en compañía de un presidente mentiroso, Zapatero, y permite que se incumpla repetidamente con Canarias, no se puede recurrir al hecho de recordar al electorado que mucho ojo a la hora de depositar el voto y a quién se le da?

Insisto, las normas son las que son y el PP canario tendrá que cumplir con la legalidad vigente, pero evidentemente no somos tontos y todos sabemos que el platanero y la del taburete han aplaudido con las orejas al inquilino de la Moncloa a cambio del inexistente Plan Canarias o de unas abstractas, como diría Antonio Alarcó, aguas Paulinas. ¡Eso sí que es naufragar a lo grande! aunque quienes se ahogan son el resto de canarios, ellos no, que para eso tienen asegurado el escaño (alguna con cojín de suplemento).

¡Qué decepción, Lorca no es Japón!

¡Qué decepción, Lorca no es Japón!

¡Qué pena! Uno, en su inocencia, pensaba que tras el terremoto de Lorca nos comportaríamos al estilo de los japoneses quienes, dicho sea de paso, sufrieron una catástrofe exponencialmente superior a la del seísmo que tuvo lugar en la localidad murciana, pero los hechos han demostrado que en España somos diferentes, que buscamos siempre sacar rédito de la desgracia ajena y este caso no ha diferido de esa peculiar picaresca que nos caracteriza. Somos unos Rinconete y Cortadillo, pero en versión moderna, desnaturalizados y sin sentido de la compasión, pasando tres kilos de si nuestra acción de pillastre puede perjudicar a otra persona que, en realidad, lo está pasando verdaderamente mal.

Por si alguien aún está perdido, les cuento que al segundo día de haberse producido el temblor en Lorca, hubo personas que fingieron estar afectadas por la pérdida de sus viviendas y empezaron a hacer cola para hacerse con el kit básico de mantas, sacos y, sobre todo, comida. Muchos de los afectados, inicialmente, tuvieron un comportamiento ejemplar porque, con la confusión y el trauma momentáneo, nadie iba a ponerse a exigir un documento acreditativo de nada. Se buscaron los medios y los alimentos suficientes para poder satisfacer la demanda. Hasta ahí, sin problemas.

El lío llega desde el momento en que los técnicos de urbanismo comienzan a evaluar las viviendas y a dar carta blanca para que quienes tengan su casa en condiciones de habitabilidad regresen a las mismas y, claro está, tendría que bajar necesariamente la demanda de petición de comida. Pero nada más lejos de la realidad. A pesar del alto porcentaje de casas que podían estar listas para ser nuevamente ocupadas, el nivel de personas que se ponían a la cola no bajaba en la misma proporción y, cómo no, aunque suene mal o rastrero, hubo que empezar a hacer un seguimiento de determinadas personas y saber fehacientemente si eran o no perjudicadas del terremoto y si su hogar estaba en condiciones de volver a ser habitado.

La sorpresa fue descubrir que un grupo bastante nutrido no vivían en Lorca, sino en otros núcleos que no habían sufrido la acción del devastador seísmo, es decir, se apuntaron a la sopa boba, abusando de la buena fe de las autoridades, voluntarios y los verdaderos afectados. Por eso, cuando uno observa actitudes de este estilo, uno no puede sino echar la vista atrás, mirar hacia Oriente y ver como Japón nos ha dado un ejemplo en todos los aspectos. Luego nos quejaremos de que salgan políticos corruptos y que ninguno dimita en este santo país llamado España. Si ante la desgracia general somos capaces de sacar provecho…

Al pozo 25 años después

Al pozo 25 años después

Un cuarto de siglo da para mucho. En 25 años ha cambiado mucho la historia. En España ha habido tres presidentes de Gobierno, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, se han celebrado unos Juegos Olímpicos en Barcelona, España ha ganado la Eurocopa y el Mundial, el Real Madrid y el Barcelona han empatado en número de Champions obtenidas, tres; Induraín truncó las siestas de millones de españoles durante un lustro con sus triunfos en Francia y ahora Contador ha tomado su relevo. Ha caído el régimen comunista en casi toda Europa tras el derrumbe del muro de Berlín y ha muerto dictadores como Augusto Pinochet y han sido ajusticiados Sadam Hussein u Osama Bin Laden. Y en todo este tiempo al CD Tenerife le ha dado tiempo a salir del pozo de la Segunda B, a consolidarse en Segunda, a conocer las mieles del ascenso a Primera, a jugar una semifinal de Copa y otra de la Copa de la UEFA y, en menos de lo que piensas…caer de nuevo en Segunda B.

La historia del conjunto blanquiazul en estos 25 años tiene un nombre propio, con sus claros y sus sombras, pero un personaje imprescindible en la entidad, José Javier Pérez. El médico palmero tomaba las riendas de un club descendido un verano de 1986 a la Segunda B. Nadie daba un duro (aún estaba lejos, es que ni se pensaba en su existencia, el euro). Con cuatro cañas, con gente de la tierra, el Tenerife recuperaba en un año la categoría de plata y se disponía a asentarse en la misma. Con apuros, salvo el primer ejercicio y el segundo, sorpresivamente, logró la hazaña de ascender por segunda vez en la historia a la Primera División. Joanet en el banquillo y Rommel Fernández fueron los artífices de aquel éxito que se culminó en Sevilla, en una promoción de ascenso frente al Betis.

Los primeros años en la élite fueron muy difíciles. En la temporada de debut, y después del compromiso verbal con Luis Aragonés, el sabio de Hortaleza dejó en la estacada a los isleños que, casi sin tiempo, recurrieron a Vicente Miera. El asturiano, a pesar de que el Tenerife no jugaba nada mal, no tuvo suerte con los resultados y fue destituido al comienzo de la segunda vuelta. Xavier Azkargorta tomó su puesto y en una agónica promoción de permanencia ante el Deportivo de La Coruña (0-1) en Riazor, gol de Eduardo, el cuadro blanquiazul lograba la permanencia.

‘El bigotón’ se ganó la continuidad en el banquillo, pero la mala suerte en las lesiones, sin ir más lejos la del argentino Fernando Redondo, el crack por hacer que llegó a la isla, condicionaron el futuro del vasco y fue suplido por el ‘Indio’ Solari. El técnico consiguió revitalizar al once isleño y consiguió eludir un nuevo cruce de promoción.

La buena labor del preparador fue suficiente para que Pérez y Pérez le diese la continuidad en el área técnica. Poco a poco, el Tenerife parecía asentarse en la categoría, pero problemas de orden interno en el vestuario, con un plantel de lujo para las aspiraciones económicas de la entidad (Agustín, Estebaranz, Chano, Redondo, Pizzi, Felipe..), motivaron el cese del argentino y que su relevo fuese un compatriota, aunque con nacionalidad española, llamado Jorge Valdano, un preparador sin experiencia y al que se le encomendó un milagro llamado permanencia.

Y a fe que el hoy director general del Real Madrid solventó la papeleta porque no sólo se cargó en el Heliodoro al Valencia y al Barcelona, sino que encima doblegó al Real Madrid en una jornada intranscendente para el Tenerife, pero sí decisiva para los blancos que veían como se les iba la primera de las dos Ligas en su isla maldita. El Barça de Cruyff sacó rédito del tropiezo merengue, aunque siempre quedó la sospecha de pagos por parte de los blaugranas a jugadores del Tenerife para que se esforzasen en esa última jornada.

LA ETAPA DE ORO

En la 92-93, Valdano sigue al frente de la entidad en el terreno deportivo y poco a poco comienza a ir perfilándose como un conjunto con ambiciones mayores. El Tenerife empieza a ser muy respetado en todos los campos a los que acude a jugar y el destino, muy cruel, le vuelve a poner en el ojo del huracán, en el punto de mira de los aficionados. Esta vez, sin embargo, hay un factor diferente. Si el Tenerife gana, se clasifica para la UEFA. 2-0, con un golazo de Dertycia, que desarboló al Madrid de Benito Floro. En Barcelona, el Tenerife ya era un ‘blaugrana’ más e incluso esas navidades se pidió, entre otros, el 38005 para la lotería, puesto que es el código postal donde radica el Heliodoro Rodríguez López.

La 93-94 supone la última etapa de Valdano en el banquillo. El Real Madrid, con Mendoza al frente, quiere tener al hombre que le ha quitado dos ligas, pero aún debería de esperar un año. El entrenador nacido en Las Parejas quiere darse un garbeo por Europa y logra sellar tres veces su pasaporte. Primero, en Auxerre, en una épica eliminatoria salvada en la vuelta, en terreno francés, por 0-1, gol de Felipe y con Pier, ante la lesión de Agustín, en la meta. La siguiente cita fue en Atenas ante el Olimpiakos (2-1) y (4-3). Al Tete le salvó el valor doble de los goles en campo contrario, pero sufrió una verdadera sangría de tarjetas. Ese lastre fue demasiado ante la Juventus de Turín. El Tenerife fue al norte de Italia con lo justo, faltándole jugadores para completar el banquillo, y perdió 3-0. En la vuelta. Un honroso 2-1 para despedir su primera incursión continental.

En esa campaña, además, tuvo el honor de jugar una fantástica Copa del Rey, apeando en cuartos al Real Madrid (2-1) y (0-3), pero sucumbiendo ante el Celta (3-0) y (2-2). En la competición regular, un papel discreto, dadas las distracciones eliminatorias y la cortedad del plantel.

En 1994-1995 llegó Vicente Cantatore, un técnico de acreditada solvencia, pero que no conectó con el entorno. Pese a todo, el Tenerife solventó el ejercicio con suficiencia y sin demasiados apuros clasificatorios.

Ese año en barbecho quedó compensado por la llegada de otro grande al banquillo, Jupp Heynckes. El preparador alemán, que había dado muestras de saber de este deporte en su estancia en Bilbao, comenzó a hacer el Tenerife un club que creyese que su puesto natural era estar entre los cinco primeros. Al término de la competición, quedó en quinto lugar y, lo más importante, privaba por segunda vez en la historia al Real Madrid de tomar parte en los torneos europeos, igual que al final del curso 76-77.

SEMIFINALES DE UEFA

En 1996-1997, el Tenerife comienza muy fuerte la Liga, con grandes goleadas en el Heliodoro, como los seis que le clavó al Compostela o los cuatro chicharros que le cayeron al Barcelona en el que jugaba un tal Ronaldo Nazario de Lima y que ese año ganaría Copa y Recopa. Sin embargo, la trayectoria en UEFA, con eliminatorias de infarto, empieza a distraer al plantel y se queda, por poco, fuera de la pomada europea para el año siguiente.

Sin embargo, los aficionados estaban como locos por un Tenerife que conseguía deshacerse del Maccabi de Tel-Aviv en primera ronda gracias a un 1-1 en la vuelta, 3-2 en la ida. El Lazio de Roma se imponía 1-0 en Italia, pero el Tenerife, en un alarde de coraje, puso patas arriba el Heliodoro con un 5-3 inexplicable aún para un conjunto romano que vino de turismo a la isla. El siguiente en caer fue el Feyenoord holandés, 0-0 en la isla, pero en Rótterdam, el Tenerife llegó a ponerse 0-4, al final el conjunto de los Países Bajos dejó el tanteador en un 2-4. Los cuartos ya eran una barrera muy lejana, máxime cuando el Brondby danés se llevó el triunfo de la isla, 0-1, pero los canarios supieron reponerse en tierras vikingas y, gracias al gol de Mata en la prórroga, 0-2, el once capitalino se metía en semifinales.

Y en esa ronda tocó en suerte al Schalke 04 alemán. El Tenerife afrontó con ilusión la eliminatoria y se fue a tierras de Gelserkichen con la seguridad de dar batalla a los azules. Y a fe que lo consiguió, pero cuando se acariciaba la opción, el conjunto teutón empataba la eliminatoria y en el tiempo extra, 30 minutos, anotaba el 2-0, que puso el fin a la aventura continental del Tenerife y de Heynckes en el banco.

BAILE DE DESTITUCIONES

Pérez, deseoso de seguir haciendo del conjunto chicharrero una referencia nacional, ficha a Víctor Fernández para el banco y trae a varios crack de talla internacional, Maakay y Domingos, pero una temprana eliminación con la UD Las Palmas en la Copa de Rey propició que el técnico aragonés fuese cesado y comenzase un baile de nombres y de estilos de juego que condenaron al Tenerife al sufrimiento. Vino Artur Jorge, otro técnico de campanillas, pero incapaz de despertar a la plantilla y, en una apuesta arriesgada, Juan Manuel Lillo salvó los muebles ante el Valencia y en la última jornada.

Lillo logró el crédito suficiente, pero duró hasta las navidades de 1998, aún con el equipo fuera del descenso. Vino a suplirle Aimar, experto en salvar de situaciones complejas a otros clubes (Logroñés y Celta), pero esta vez no hubo suerte y todo se confió a Robi en las últimas jornadas, pero ya sin posibilidad alguna de mantenerse en Primera.

El Tenerife estuvo dos años en Segunda 1999-2001. El primer año le confió el proyecto el presidente al italiano Sandreani, que duro poco más de mes y medio, sobre todo tras perder en Getafe y reconocer que el equipo se le había desmadrado. Se fichó a Castro Santos que, con altibajos, llegó a hacer creer con argumentos en el sueño del retorno, pero una serie de malos resultados, empate con el Toledo o con el Recreativo fulminaron al gallego y se fichó a Ángel Cappa, quien había sido segundo de Valdano y ex de la UD Las Palmas. Sus ocho partidos se saldaron con cero victorias y un aroma de que no comenzaría en el nuevo curso, como así ocurrió.

Con la pretemporada en marcha, el Tenerife se hace con los servicios de Rafa Benítez. Nadie ponía al cuadro tinerfeño en la pomada del ascenso. Ese año militaban en la división de plata nada más y nada menos que Sevilla, Betis y Atlético de Madrid. Pues bien, el equipo isleño lideró la categoría durante varias jornada y sólo la pésima primera vuelta de los rojiblancos, amén de derrotas o empates decisivos en el tramo final (Murcia, 0-3) y Lleida (1-1) dieron el premio del ascenso al Tenerife y el Atleti se quedó a las puertas del regreso.

ASCENSO Y DESCENSO EXPRESS

Benítez, que fue cuestionado por parte de la directiva blanquiazul, no renovó con el Tenerife y se marchó al Valencia. La entidad confió en Pepe Mel y tuvo más de una vuelta para demostrar su sapiencia, pero un 0-6 ante el Barcelona propició su salida y la llegada de Javier Clemente. El vasco no pudo enderezar la nave tinerfeña, sobre todo tras una decisiva derrota en casa ante el Valladolid (1-5). El tercer ascenso duró muy poco y de nuevo vuelta a la Segunda, donde permanecería varios años.

El presidente del Tenerife, por aquel entonces, ya estaba demasiado agotado y su imagen muy deteriorada. Puso en otro segundo, Edvald Lienen, ayudante de Heynckes, el proyecto de retorno, pero el cuadro iba a trancas y barrancas. Además, la oposición a Pérez era enorme y en las navidades de 2002 llegaba Víctor Pérez Ascanio a la presidencia del club y con el un nombre que hoy es actualidad, David Amaral. La llegada del de Arico revitalizó al Tenerife y llegó a estar a pocos puntos del ascenso, pero al final una serie de empates lastraron la remontada.

2003-2004 comenzó con Amaral en el banco, pero terminaría con Martín Marrero en el mismo. El equipo no funcionó casi desde el inicio y también en navidades Amaral reconocía que no podía con el plantel y le cedió los trastos a un Marrero que comenzó con paso de cangrejo, pero acabó haciendo unos grandes números, aunque eso no le supuso renovar la confianza.

Moré accedió a coger al club en el verano de 2004, pero desde el primer momento fue muy cuestionado por directivos y aficionados. El Tenerife no jugaba a nada y ante el riesgo de una catarsis aún mayor, Ascanio lo destituyó y puso al Tigre Barrios en las labores de rescate, algo que hizo sobradamente. Ya para entonces, empezaban los primeros problemas económicos en la entidad.

Y en las 2005-2006, con un Tenerife que, clasificatoriamente, no iba mal, en la parcela monetaria estalló una guerra civil. Barrios se iba a la calle, llegaba Antonio López que, de tener al equipo en la órbita del ascenso prácticamente lo lleva al pozo, Víctor Pérez Ascanio da un portazo, pero antes de deja fichado de nuevo a  David Amaral y al final es Bernd Krauss, ya de la mano de Miguel Concepción, el que salva la permanencia.

Krauss inicia la campaña, pero como en años anteriores, no la acaba. La derrota en Ponferrada le deja K.O y su puesto es ocupado por Casuco. El preparador murciano consigue salvar el descenso, pero unas tensas relaciones con jugadores y prensa motivan su relevo en las dos últimas jornadas de liga, dando paso a Toño Hernández.

En la temporada 2007-2008 Miguel Concepción confía el proyecto de retorno a Primera, en el plazo de dos años, a José Luis Oltra. El valenciano estuvo rozando el objetivo, pero un arbitraje polémico en Las Palmas, con gol fuera del tiempo reglamentario, distrajo en exceso al Tenerife y, de luchar por el ascenso, estuvo a punto de costarle el descenso.

CUARTO ASCENSO

La 2008-2009 fue el año del éxito, del nuevo regreso a Primera. Pese a estar en la categoría grandes formaciones como Real Sociedad, Zaragoza, Murcia, Hércules o Celta, los de Oltra subieron en compañía de Xerez y de los aragoneses. Eso sí, tuvo que esperar el cuadro tinerfeño hasta la penúltima jornada, con triunfo en Montilivi, en Gerona, 0-1, gol de Kome.

El cuarto ascenso volvió a durar escasamente nueve meses. Pese a que jugaba muy bien el conjunto tinerfeño, los resultados le dieron la espalda y desde finales de la primera vuelta su lugar estuvo en puestos de descenso. Aún así, en la última jornada, estuvo a un paso de haber logrado la permanencia. Una victoria en Valencia o un empate, unido a una derrota del Málaga, le daba la permanencia, pero el Tete cayó en Mestalla y los malacitanos conseguían un valioso empate.
 

SEGUNDO DESCENSO CONSECUTIVO

La caída a Segunda supuso una fuerte inversión por parte de Concepción. Oltra no fue renovado, se trajo a Arconada, se fichó mucho y, teóricamente bien, sobre todo con Julio Álvarez, pero los nombres no se reflejaron en el terreno de juego. Cuatro derrotas consecutivas y la eliminación en la Copa del Rey pusieron al míster blanquiazul en la cola del paro. Se fichó a Mandiá, pero apenas pudo mejorar la situación, se consiguieron puntos, pero insuficientes para salir del descenso. El empate in extremis de Las Palmas en el Heliodoro supuso la destitución del gallego.

Ya el descenso a Segunda B no era una mera posibilidad, era una realidad latente y se recurrió a Antonio Tapia, a pesar de las reticencias de Juanjo Lorenzo, nuevo director deportivo, en sustitución de Santiago Llorente. El efecto del nuevo preparador surtió efecto y el equipo llegó a ponerse fuera del descenso, pero apenas duró esa alegría. Una goleada en el Heliodoro del filial del Barcelona puso contra las cuerdas a Tapia, que fue ejecutado tras empatar a 1-1 en Tarragona.

David Amaral ya era la última opción a la que agarrarse y los primeros 12 puntos de su etapa fueron tirados a la basura y supusieron que el cuadro tinerfeño dijera adiós por adelantado a una categoría que, inicialmente, parecía que se le podía quedar pequeña. Sólo cuando el Tenerife ya estaba al borde de la muerte deportiva, ganó al Huelva y al Valladolid. Ahora, a pensar en viajes a Leganés, a Vallecas, a Alcalá, a Vecindario, a Tafira…, salvo que exista la clásica triquiñuela de ingeniería en los despachos, pero eso es mucho soñar.

Llamada y pasta perdidas

Llamada y pasta perdidas

Las estafas telefónicas no tienen fin. Cuando uno piensa que ya está todo inventado llega alguien y se saca de la manga otro timo mucho más currado, con visos además, de que en realidad no estás siendo víctima de un engaño…hasta que te llega la factura de marras y no estamos hablando de 200 euros. En algunos casos, las artimañas de estos amigos de dar el tranque pueden alcanzar hasta los 2.000 euros y no es nada sencillo poder echar el guante a estos jetas. 

Ahora se ha puesto de moda la práctica de la denominada llamada perdida, un complejo sistema por el cual el usuario del móvil comprueba como le han llamado varias veces de un mismo número, con prefijo de Madrid, pero también le resulta paradójico que no le haya sonado ni una sola vez el terminal. Uno, en su buena fe, puede devolver la llamada pensando que tal vez sea algo importante y ahí comienza la desdicha para el incauto porque escuchará un mensajito en el que se le insta a que mande un SMS para que le lleven un paquete o una carta urgente a su casa. Jamás la recibirá, pero de momento ya le han cargado cerca de tres euros a su móvil y, a partir de ahí, comenzará a recibir cada cierto tiempo una serie de alertas a su aparato que se le facturarán en un rango de 40 céntimos a cerca de dos euros. 

Conozco a personas que han recibido llamadas de este número, 91 114 06 80, y yo mismo puedo acreditarlo porque me ha sucedido en un par de ocasiones. Lo que pasa es que el maravilloso mundo de Google sirve para resolver millones de problemas y una búsqueda rápida te lleva a un enlace sobre un reportaje que se hizo en la Televisión Autonómica Valencia, Canal 9, y te explica paso por paso que se trata de una empresa radicada en la capital del Turia…pero que no existe como tal, sino que es un local destartalado y donde no hay absolutamente nadie. Es decir, te pueden estar mandando mensajes desde un ignoto rincón del Caribe o de Transilvania, pero aparentando que la empresa está radicada en un punto concreto de nuestro país. 

La verdad es que ante esta práctica sólo cabe una herramienta eficaz, la prevención, evitar ponerse en contacto con esos supuestos números donde nos tienen reservada una agradable noticia o un cuantioso paquete que nos ha mandado alguien que, fíjate tú, tiene la mala milk de jugar con nuestro tiempo y, sobre todo con nuestro dinero. Evidentemente, la gente con dos dedos de frente no cae en la trampa, aunque estos expertos estafadores lanzan anzuelos de forma masiva porque saben que siempre habrá alguien que pique y con pocos que caigan en sus redes, los beneficios son más que elevados y amortizan sobradamente el gasto previo que haya que realizar. 

Otra cosa, amigos míos, es que en España tenemos una legislación tan laxa en este sentido que, por ejemplo, el Ministerio de Industria se dedica a vigilar, pongamos por ejemplo, los contenidos de Es Radio o de Intereconomía y no sea tan escrupuloso en ver los espacios de Telecinco, La Sexta o, también, que permita, en connivencia con el Ministerio de Cultura, el cierre de páginas webs en las que se ofertan descargan y en cambio se haga la vista gorda ante estas estafas a los usuarios de la telefonía móvil.