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Desde mi escaño

El muñeco de la hipocresía

El muñeco de la hipocresía

El cinismo, la hipocresía, la caradura y la desvergüenza del presidente del Gobierno de lo que queda de España, José Luis Rodríguez Zapatero, llega lejos, tanto como para viajar hasta Pekín con el muñequito Miguelín, un monstruoso bebé de varios metros y que, según el babieca de Moncloa, representa el futuro de nuestro país. Hay que echarle rostro al asunto, pero la jeta del jefe del Ejecutivo parece de hormigón armado. No se descompone un ápice.

Puesto a poner un ejemplo de lo que representamos en el panorama internacional, ZParo no pudo haber llevado hasta la Expo china una muestra de su peor catadura. Y no es porque la economía nuestra se encuentre en pañales, que lo está, sino por la propia representación de un niño que, aparte de habernos costado a los españoles más de medio millón de euros, encima es una contradicción a las políticas de Herodes que ha puesto en marcha el Gobierno del Zapafiestas este.

Para quien necesite un refresco mental, ZP ha impulsado la barra libre del aborto. En España no sólo es que sea un chollo poder cercenar las vidas que están concibiéndose en el vientre materno, sino que además ya se acabaron las ayudas a las familias que opten por concebir un bebé. Se ha optado por las medidas del revés del pepino, castigar a quienes apuestan por la reproducción y darle, en cambio, todos los medios a aquellos que piensan que la creación de la vida es un juego y que se le puede dar al botón del Cancel o del Reset como si no pasara nada.

Lejos de parecidos del muñequito de la hipocresía con ZP, nuestro aún presidente del Gobierno sigue insultado la inteligencia de los españoles. Sólo a él se le podía ocurrir representar nuestro futuro económico con el símbolo de un gran niño. Aplicando sus mismas medidas abortivas, eso quiere decir que nuestro porvenir en el terreno de la economía está forzado a acabar en la vía muerta, en el depósito de cadáveres o, peor aún, en el cubo de los non natos.

Lo del bebé, por si queremos profundizar aún más, no deja de ser una alegoría de nuestra inmadurez e irresponsabilidad a nivel internacional y la peligrosa obcecación de un mandatario que, al igual que el recién nacido, no es capaz de ver el peligro. El problema es que cada vez que ZP ha metido los dedos en el enchufe los que nos hemos electrocutado hemos sido nosotros.

Desvergüenza televisiva

Desvergüenza televisiva

Hoy me tomo la licencia de reproducir la reflexión realizada por Echedey Hernández Arteaga, un bloguero de los muchos que hay en Canarias y que acierta de lleno con su comentario en http://echedeyhernandezmarketingemocional.wordpress.com/2010/08/31/marketing-emocional-una-verguenza/.

Sí, es un desdoro para Telecinco apostar por el morbo de una serie que se va a recrear en unos hechos que aún están siendo investigados. La cadena, sin embargo, quiere rentabilizar ya la millonaria inversión realizada y mañana nos enfrentaremos al día de la deshonra, de la ignominia y de la desvergüenza más acerada.

Expone Echedey Hernández que "mañana 1 de septiembre de 2011 Telecinco va cruzar la línea que separa el entretenimiento del morbo gratuito. Bueno, es mi opinión. Lo reconozco, no soy objetivo".

"Quizás porque soy canario. Tal vez porque he cogido muchas veces un avión a ese destino y a esa hora. A lo mejor porque conozco personalmente a familias que vivieron la tragedia. Probablemente porque no veo razonable que se comercialice con el dolor. Seguramente porque soy persona y tengo mis valores".

"No puedo concebir el momento en que algún iluminado pensó que podía ser buena idea plasmar lo que pasó. Tampoco veo con claridad que guionista se pudo prestar a relatar la historia. Como el colectivo de actores ,siempre conocido por luchar contra desigualdades y ponerse del lado de los desfavorecidos, pueda participar de este espectáculo".

"No puedo percibir que beneficio económico puede compensar el daño que la emisión puede causar en una persona.  No entiendo por qué lo hacen. Y total ¿para qué? ¿para crear expectación? ¿para innovar? ¿para ganar unos euros? ¿para qué mañana todo sea una cifra de audiencia?"

"¿Y si es buena?, ¿Si es buena veremos el 11-M? ¿Por qué no hacen una miniserie que se que se llame 11-J el día que fuimos campeones del mundo? Cada uno que haga lo que quiera, yo personalmente tenía que escribir este post y desde luego no voy a ver la miniserie".

Sólo una coletilla que añadir a la excelente reflexión de este columnista. En este país llamado España la Justicia parece actuar con más celeridad para impedir los testimonios del supuesto amante gay del novio de la Duquesa de Alba, los líos judiciales de Isabel Pantoja o que Belén Esteban destape no se qué contubernio judeo-masónico.

Sin embargo, cuando se trata de hechos de mayor relevancia, como un suceso que le ha costado la vida a 154 personas, entonces se mira hacia otro lado, se permite la barra libre del morbo y del amarillismo. ¿Y dónde está el código ético que iban a poner en marcha todas las televisiones de España? Posiblemente también se estrelló a la par que el avión de Spanair.

Paralelismo chileno

Paralelismo chileno

La odisea que están viviendo 33 mineros en Chile, atrapados en una galería desde hace algunas semanas, sugiere un necesario paralelismo con lo acontecido en 2007 con los jóvenes que se adentraron en una cueva de Los Silos y que trajo el falta desenlace de media docena de fallecidos. Las motivaciones, por supuesto, resultan bien diferentes. Nuestros hermanos chilenos se vieron sorprendidos por un derrumbe en el fragor de sus labores. Los excursionistas, sin embargo, se vieron presos por las emanaciones del gas y por su propia inconsciencia e imprudencia.

Pero no, no es éste el paralelismo que pretendo resaltar, sino el de la actuación de las autoridades en uno y otro caso. Mientras el hecho acaecido en Tenerife contó con una inoperancia inicial desesperante y decisiva por parte de las autoridades (recordar la surrealista conversación entre uno de los senderistas y el bombero torero de la centralita), los mineros de Chile han contado con el apoyo inmediato de todo aquel que fuese necesario para intentar solventar su situación. Hasta la NASA se ha puesto manos a la obra para asesorar en todo lo posible a quienes tienen que ejecutar las operaciones de rescate.

En muchas ocasiones, en demasiadas diría yo, nos creemos el ombligo del mundo, que en España todo se hace a las mil maravillas y no siempre este aserto resulta cierto. Es verdad que hemos avanzado una barbaridad en las últimas décadas, pero aún nos falta algo esencial, la coordinación. Todo está excesivamente protocolarizado. Llamar al 112 supone todo un ejercicio de paciencia para el comunicante. Da lo mismo que estén apalizando a una mujer o que haya unos jóvenes atrapados en una cavidad rocosa. Lo que le importa al servicio que dirige en última instancia el señor José Miguel Ruano son los detallitos, no el hecho en sí.

Desde luego, si estos mineros de Chile hubiesen tenido la mala suerte de haber estado en España, concretamente en las Islas, estoy casi convencido de que su rescate no habría tenido la misma celeridad que en el país andino. Cuando se trata de salvar vidas humanas hay que dejarse de tanto protocolo de actuación y ponerse manos a la obra cuanto antes. En muchas ocasiones nos perdemos en la maraña burocrática y dejamos a un lado los sentimientos, la agonía de unas personas que lo están pasando francamente mal.

España, en contra de los buenos principios

España, en contra de los buenos principios

Ya estamos como hace un año o como hace dos meses y medio. La España cestística del Mundial comienza igual que la que ganó en 2009 el Europeo de Polonia o la futbolística en tierras sudafricanas. Los proyectos triunfadores de los combinados rojigualdos tuvieron similar arranque, derrotas inesperadas y ayer, para no fallar a esta tradición, nos apuntamos la primera en la frente, aunque, paradójicamente, parece que puede tener sus beneficios.

Los franceses, todo hay que decirlo, nos pintaron la carita. No supimos gestionar rentas por encima de los diez puntos, estuvimos más fallones que nunca desde la línea de tiros libres (eso va por rachas y, sobre todo por cuestión de confianza) y el equipo en sí pareció como deslavazado, como si después del partidazo jugado frente a los Estados Unidos nos fuesen a respetar los otros 22 equipos que toman parte en el Mundobasket, excepción hecha de los norteamericanos.

Lamentablemente, viendo como tornaban las cosas en el segundo cuarto, más de uno se acordó de lo acontecido con Serbia o con el paralelismo futbolístico con Suiza. Son de esos partidos donde, sin saber dar con la explicación correcta, lo cierto es que ves como te la van a meter doblada. Sólo falta saber el cuándo y Francia lo hizo de la manera más inteligente, cuando ya empezaba a pesar la presión del final del encuentro. Y, por supuesto, España ’ayudando’ con fallos masivos.

De todas maneras, siempre hay motivos para la esperanza y el resto de nuestros rivales de grupo no parecen grandes amenazas, si exceptuamos a los lituanos. Aun así, mejor no confiarse. Esta tarde-noche tenemos enfrente a los pizpiretas neozelandeses que, sin ir más lejos, le plantaron batalla a Lituania.

Eso sí, no todo es negativo. Dando por hecho que Estados Unidos será líder de su grupo, en el supuesto de que España quede segunda, el duelo entre españoles y yanquis no se produciría hasta la mismísima final. Pero todo esto son hipótesis complicadas de manejar y ya se sabe que jugar a futurólogo e intentar afrontar un partido haciendo las cuentas de la lechera...suele conducir al fracaso más espectacular.

Imprevisible Atlético

Imprevisible Atlético

El Atlético de Madrid ha vuelto a contradecir a la historia. Cuando todos los pronósticos estaban con el Inter de Milán, los rojiblancos se han hecho con una Supercopa que, si bien no clasifica para ninguna competición, aporta lustre, prestigio y unos cuantos millones a las maltrechas arcas del cuadro del Manzanares. Los 6.000 aficionados que se desplazaron hasta Mónaco regresaron con los bolsillos bastante perjudicados, pero llena su alma de alegría y de satisfacción.

Y es que, ¿por qué no decirlo? El cuadro de Quique Sánchez Flores fue mucho mejor que el once italiano. Por tercera vez en pocos meses el entrenador del equipo madrileño volvió a ganarle tácticamente a Rafa Benítez. Ya lo hizo en las semifinales de la Liga Europa dejando en la cuneta al Liverpool y ayer fulminó a un Inter megacampeón que pareció tomarse con menos interés esta competición o que los atléticos le pusieron un empeño digno de encomio.

Independientemente de las motivaciones, lo cierto es que el Atlético de Madrid se plantó en el Luis II con una plantilla donde todo el mundo sabía perfectamente desarrollar su rol. Hasta Perea completó un buen encuentro. Sólo un penalti tan tonto como discutible, cometido por Raúl García, puso la clásica nota de los despistes rojiblancos. Pero anoche todos los astros estaban conjuntados y conjurados en favor de los colchoneros y De Gea detuvo la pena máxima lanzada por Milito. Antes Reyes y el Kun ya habían cimentado y casi certificado el triunfo.

Ahora, con este título honorífico en las vitrinas, la plantilla tiene que salir a morder desde el minuto cero de la temporada liguera. No hay que volverse loco ni desorbitar las cosas. Seamos conscientes de que a fecha de hoy existen dos naves siderales imposibles de alcanzar. El Real Madrid y el Barcelona juegan en otra dimensión. El Atlético de Madrid, al igual que el Valencia, el Sevilla o el Villarreal pelearán por entrar en la Champions y, por qué no, por esperar el tropiezo de alguno de los dos megagalácticos.

Los fichajes realizados para la presente campaña, Fran Mérida, Luis Filipe o Godín, junto a la preservación de los cracks Forlán y Agüero y los nacionales De Gea, Reyes o Domínguez, pueden dar muchas alegrías a la parroquia rojiblanca. Esperemos que esta Supercopa no deje una resaca importante. El lunes, a las 10 de la noche, hay que estar sobrio para no sucumbir ante el concierto de gaita de los gijoneses.

El timo de las primarias socialistas

El timo de las primarias socialistas

Los socialistas canarios no se aclaran. Después de dejarse mangonear hace cuatro años por la Ejecutiva nacional, federal o como demonios se denomine al máximo órgano con el nombramiento unilateral de Juan Fernando López Aguilar, ahora hablan de democracia interna y de que las primarias son la mejor medida de que en el PSOE impera la libre discrepancia, algo que no hay en otras formaciones (el PP, por supuesto, que es su verdadera obsesión).

Lo que sucede es que una mentira contada mil veces (o un millón) no tiene porque convertirse en verdad. En realidad, seguirá siendo una gran mentira, pero disfrazada de lo que ustedes quieran. Su hombre para las elecciones autonómicas era José Miguel Pérez, al que eligieron como secretario general, con un estrecho margen sobre el tapado de López Aguilar, Manuel Marcos. Nadie en el partido había alzado la voz e incluso el propio portavoz parlamentario, Francisco Hernández Spínola, destacó que su apuesta era por el actual secretario general.

Sin embargo, el juanfernandismo sigue metido como un virus maligno en el disco duro del socialismo canario. Santiago Pérez, el malhumorado de La Laguna, se postula ahora como posible rival del otro Pérez, de José Miguel. Fue hablar el comandante y todo el mundo a jalear las primarias como la gran solución, un hallazgo de incalculables valores democráticos, claro que sí.

Por eso, el PSOE en las Islas ha ido montando su discurso sobre mentiras y falacias. Las encuestas tan favorables que esgrimía el señor Spínola no deben ser tan buenas porque, insisto, con la marca no se ganan las elecciones. Se supone que los encuestados deben conocer quién será el candidato de cada formación y si estaban tan arriba sería por Pérez (José Miguel), digo yo. O es que la gente vota socialismo porque sí. Miren lo que pasó a nivel nacional con Almunia, al que no apoyaron ni los suyos.

Y miren, si lo de la democracia interna está genial, que haya primarias en todos los partidos sería lo mejor para que los afiliados puedan decantarse por A o por B e incluso po C y D, pero no vale agarrarse a este argumento cuando hace sólo unas semanas se descartaba cualquier posibilidad de convocar en las Islas unas primarias. Pero ha sido ver lo que ha pasado en Madrid y aquí, tan originales como siempre, copiamos un modelo que no vale, sobre todo porque en la capital de España ese proceso ha sido forzado por Zapatero y por un Tomás Gómez que no ha querido bailarle el agua al presidente del Gobierno.

Había una vez...un dircom (blanquiazul)

Había una vez...un dircom (blanquiazul)

El CD Tenerife ha experimentado cambios notables desde la llegada a la presidencia de Miguel Concepción. La entidad, con una adecuada gestión económica por parte de este empresario palmero, ha conseguido reducir considerablemente la deuda que le acuciaba y que, sin ir más lejos, le impidió reforzar convenientemente al equipo para su reentré en Primera División. Y aun así estuvo a un gol, como quien dice, de haberse podido quedar en la máxima categoría del fútbol español.

Sin embargo, para llegar a completar la cuadratura del círculo, el presidente blanquiazul debería tomarse en serio la profesionalización del departamento de comunicación. Al menos, sugiero desde estas líneas, que su responsable, Javier Armas Padilla, se tome una cápsula o una ampolla de The Memory o que deje de practicar el insano ejercicio del ninguneo (o del sectarismo, como prefiera).

El dircom (o el circo) del CD Tenerife ha obviado todos y cada uno de los mensajes de correo electrónico enviados por Periodista Digital de cara a acreditarse para la presente temporada, algo que no ha sucedido, por ejemplo, con la UD Las Palmas, donde todo han sido atenciones para este diario, tratado del mismo modo que el resto de los medios de comunicación.

Desconocemos cuál es el motivo, aunque ya en el mes de julio, cuando realizamos las gestiones para poder tener información de primera mano, especialmente en lo relativo a las ruedas de prensa de presentación de jugadores, datos sobre el calendario de pretemporada o la programación semanal de entrenamientos, nos imaginábamos que el dircom blanquiazul nos iba a ningunear.

Textualmente, el único correo que recibimos del señor Armas Padilla rezaba que "en cuanto a las acreditaciones para la temporada 2010/2011 habría que esperar a ver qué criterio se iba a aplicar". Sí, debe ser que el interés mediático por el CD Tenerife a nivel nacional es tal que Paco González, en la Cope; Manolo Lama ¿en la Ser?; Edu García, en Radio Marca; y Javier Ares, en Onda Cero, van a poner siempre como partido de la jornada los que dispute en el Heliodoro el cuadro blanquiazul. Es más, creo que van a poner en el estadio 200 asientos más para la legión periodística que va a venir de la Península y de medio Mundo.

Pero bueno, allá cada quien con sus filias y sus fobias. Los lectores tendrán información de primera mano sobre los partidos que disputen los dos representativos canarios en la Liga Adelante y desearemos fervientemente que asciendan a Primera, la llamada pomposamente Liga BBVA. Al menos, en este aspecto, no escribiremos al dictado de un dircom con actitudes despreciativas y que, aunque él no lo sepa, cuando aboga por ese comportamiento está manchando la imagen de la entidad.

Termitas sobre ruedas

Termitas sobre ruedas

Santa Cruz de Tenerife viene sufriendo con especial virulencia desde hace algunos meses la llamada plaga de las termitas sobre ruedas. Se trata de comandos perfectamente organizados que destrozan todo el pavimento que encuentren a su paso. Las aceras temen la llegada de estos individuos, jovenzuelos y talluditos, que rompen con su fuerza todo lo que al resto de los ciudadanos nos cuesta un ojo y medio de la cara.

El problema, como casi siempre, lo encontramos en la pasividad de un Ayuntamiento que es incapaz de poner coto a estos destructores urbanos. Hace ya algunos años, recién inaugurado el Corte Inglés de Tres de Mayo, comenzaron a aparecer como hongos una serie de patinadores que, poco a poco, se hicieron con el dominio de una plaza anexa a este centro comercial. Lo que era un lugar para pasar una tarde apacible para las parejas, para los padres y los abuelos con sus hijos y nietos, se convirtió en el escenario del gamberrismo exacerbado. No sólo se conformaron con usurpar ese espacio a los santacruceros, es que lo llenaron de pintadas, además de dudoso gusto, amén de la guarrada visual que suponía para cada persona que transitaba por la zona.

Como nadie les puso coto, la pandilla terminator se plantó en los aledaños del Teatro Guimerá. La llamada Plaza de la Isla de la Madera (y no precisamente en honor a las tablas de los patinadores) se deterioró en poco tiempo. Ahí sí, gracias a las protestas vecinales, sobre todo porque no dejaban dormir a los habitantes de los edificios colindantes, se procedió a poner señales de prohibición expresa para patinar. Eso sí, tocó rascarse el bolsillo para adecentar de nuevo la zona.

El comando sobre ruedas se desplazó unos 300 metros, un poco antes de la plaza Weyler, para proseguir con su misión destructiva. Menos mal que, aprovechando las obras del barranco de Santos, al final el Ayuntamiento les habilitó un pequeño recinto para su actividad, aunque ahora limitada hasta las diez de la noche para que no interfieran el descanso de los vecinos.

Y claro, se cree el Consistorio que ya puesto un límite en esa zona puede echarse a la bartola. Su prohibición no parece afectar, por ejemplo, a los miles de ciudadanos que residen en torno a la plaza de Los Sabandeños. Aquí tienen que soportar el ruido de las tablas durante varias horas, a veces incluso por encima de la medianoche. Además, dicho sea de paso, este lugar no está habilitado para esa práctica ¿deportiva? Lo único que están consiguiendo estos gamberretes es cargarse las aceras y destrozar los nervios de los vecinos que no pueden conciliar el sueño.

¿Y la Policía Local? Ni caso. Las llamadas que se hacen a la comisaría que está en Tres de Mayo, a unos cientos de metros de esta plaza, son mecánicamente atendidas por un agente que responde la misma retahíla, "si hay alguna unidad libre, mandaremos un servicio". Por supuesto, que el comunicante espere de brazos cruzados, no viene ni Cristo. Otra cosa es cuando hay partido del CD Tenerife, entonces ya sólo faltaría hasta el concejal de Seguridad, Hilario Rodríguez, pero él, a buen seguro, estará cómodamente en el palco presenciando el encuentro, siempre y cuando no esté repartiendo piñazos y tonicazos a diestro y a siniestro, que todo es posible.

Independentismo de asadero

Independentismo de asadero

Paulino Rivero cree que las declaraciones que hace aquí no tienen trascendencia más allá de los límites geográficos canarios. Su tibieza ante los acontecimientos acaecidos en la frontera española de Melilla con los activistas marroquíes y las insinuaciones sobre que no debía haberse provocado a Mohamed VI con la visita de Aznar a territorio español no han sentado nada bien en las ciudades autónomas. Pero la partida no ha hecho más que empezar.

La próxima visita del presidente canario a los fastos del Día de Ceuta puede ser aprovechada para darle un buen tirón de orejas a un mandatario que se ha extralimitado en sus afirmaciones. Ya son varios los medios de comunicación que se han hecho eco de las palabras de Rivero y, de paso, le han afeado el hecho de no haber condenado los editoriales independentistas de El Día.

Pero, claro está, ¿qué puede hacer Rivero sino posicionarse a favor de los socialistas ahora que se está cocinando el reparto de las perritas para los presupuestos de 2011? El dirigente nacionalista siempre ha jugado a la estrategia de unirse a quien más le pueda dar. En las Islas está al cobijo del PP, que es quien le sostiene en el poder. En Madrid, ordena a Oramas y a Perestelo que voten con el PSOE o, en el mejor de los casos, que se abstengan.

El jefe del Ejecutivo insular también ha coqueteado con el independentismo más tabernario y cutre que se pueda encontrar. Es una especie de secesionismo de asadero (en Gran Canaria) y chuletada (en Tenerife). Un folclore que no pasa más allá de ondear la enseña estelada y de cantar a voz en grito la famosa "ayy, mamá, bandera tricolor, con siete estrellas verdes...". Por eso, esas derivas pseudoantiespañolistas le llevaron la pasada semana a posicionarse en contra del ex presidente Aznar.

Menos mal, todo hay que decirlo, que a Rivero no le pasó como al compañero de pupitre de ZParo, el insigne José Antonio Alonso. El sosainas socialista del Congreso cayó en el mismo error (o no) de Moratinos y aseguró que el ex mandatario español había ido a provocar a Marruecos. Doble falsedad. Ni fue a provocar ni fue a Marruecos, sino a Melilla. Pero vamos, cualquier día de estos nos enteramos de que el Gobierno de lo que queda de España embala en una caja las ciudades autónomas, el Archipiélago canario y da en concesión por 800 años Andalucía. Todo es posible. Y Rivero aplaudiendo con las orejas...mientras el PSOE le unte de falsas promesas millonarias.

Inconsciencia e indolencia

Inconsciencia e indolencia

La mente humana es inescrutable. La elección, la disyuntiva, escoger entre A o B es un acto que sólo responde a unos parámetros tan subjetivos que desprecian, incluso, la posibilidad de fenecer a la hora de decantarse por acometer una empresa para la que ni se está preparado ni se tienen las guías necesarias para, al menos, poder culminar con éxito el camino trazado. Claro que, a veces, también hay que añadir en este potaje la indolencia y la falta de profesionalidad de quienes tienen que velar por aquellos ciudadanos intrépidos e inconscientes.

Toda esta retahíla viene al caso de las conversaciones, ahora desveladas, entre uno de los excursionistas y los bomberos cuando la famosa tragedia de la Galería de los Cochinos, en el norte de Tenerife. Aquel suceso se cobró la vida de seis senderistas de los cerca de treinta que se adentraron en un túnel que, supuestamente, conectaba con el otro lado de la montaña. Lamentablemente, lo único que se encontró fue la muerte y la desesperación durante cerca de 24 horas. El rescate fue muy dificultoso no sólo por lo recóndito del paraje, sino porque además la pésima actitud del bombero que estuvo al teléfono dejó bastante que desear.

Efectivamente, nadie en su sano juicio hubiese emprendido una ruta cuyo organizador se ve imposibilitado para acudir. Aun así, el resto de excursionistas se fía de las indicaciones que éste les da vía telefónica. Craso error. Quienes somos amantes del senderismo, sabemos que cualquier ruta, por muy sencilla que sea y por mucho que se conozca la zona, puede entrañar serios peligros. Y si no se conoce el lugar, mucho más. Estas personas optaron por la imprudencia, máxime cuando la galería por la que transitaron no se correspondía a la descripción inicial.

Fuera de la inconsciencia de estos jóvenes, algunos por encima de los 30 años y a los que se supone un cierto conocimiento y manejo de las situaciones, también hay que poner el acento en la cierta actitud pasota del bombero que atendió la llamada. Tal y como se ha podido demostrar, pierde varios minutos con preguntas y reflexiones bobas. A pesar de que le dicen la zona por donde se encuentra la galería, el ¿profesional? del rescate se empeña en que su interlocutor, al estilo GPS, le dé las coordenadas concretas. No le sirve como referencia que están en Los Silos y que la gente del lugar les puede orientar.

Más de dos horas perdidas desde la llamada hasta la llegada de un primer equipo de reconocimiento. Se dio pie a que las operaciones reales ya comenzasen con la noche encima. A las 18.30, que es cuando comienzan a llegar los efectivos, ya es prácticamente de noche y hasta las primeras horas del día no se tiene conocimiento real del número de fallecidos, entre otras razones porque se pidió discreción a los miembros que intervinieron en la operación. Ellos sabían en todo momento que cuando se adentraron en la galería ya se había producido las primeras muertes, pero la presencia de familiares y amigos de las víctimas invitaba a la cautela para evitar mayores problemas.

En definitiva, tres años después se sabe que la imprudencia de un grupo de adultos al penetrar por un lugar equivocado se suma ahora a la indolencia de un bombero torero que no supo reaccionar, sino que tiró de protocolo, como si en vez de vidas humanas estuviéramos hablando de un lindo gatito que se ha quedado atrapado en un árbol.

Sopena: Una fábrica de bilis

Sopena: Una fábrica de bilis

La libertad de expresión, consagrada en nuestra Carta Magna, es interpretada torticeramente en España por un personaje que dice ser periodista, pero que no es otra cosa que un sectario de marca mayor, un mala baba andante y que destila bilis en cada palabra que pronuncia. Este cabalero, por llamarle de alguna manera, se hace llamar Enric Sopena y es director de un invento digital llamado El Plural. Lo de la pluralidad se refiere a que los ataques a la derecha, al cristianismo y a los valores tradicionales de nuestra sociedad van a pares, como los donuts.

Sopena es uno de los invitado a la tertulia que se celebra sábado tras sábado en La Noria y sus intervenciones están cargadas de un odio exacerbado hacia todo aquel que ose a llevarle la contraria. La tiene semanalmente contra Isabel Durán, Alfonso Rojo y Miguel Ángel Rodríguez, pero anoche ya traspasó los límites de lo éticamente respetable.

Uno puede estar en franca y abierta disensión contra las opiniones que vierten el resto de contertulios. Como todo en la vida, a cada cual le gusta un color, un equipo de fútbol, una comida, un tipo de hombre o de mujer y, por supuesto, cada persona abraza un tipo de ideología o se identifica más que una que con otra. Pero espetarle a Miguel Ángel Rodríguez que Aznar es un terrorista de Estado es, como poco, para que ya los propios abogados del ex presidente español hayan puesto una querella por injurias.

Sopena se ha pensado que insultar sale tan barato que al final es gratis. La escalada de improperios de un amargado de la vida ha ido superando cotas hasta llegar al término de lo denunciable en los juzgados. Si Aznar es terrorista de Estado, siempre según su criterio, ¿qué podemos decir de la etapa de Felipe González y la cúpula de Interior con toda la parafernalia de los GAL y el mangoneo a troche y moche de los fondos reservados? Pero nada, eso es cosa de poca monta para un periodista venido a menos y que parece estar haciendo méritos a ver si la izquierda más rancia de este país le busca un acomodo en algún departamento de comunicación para seguir echando esa bilis y esa mala leche que no parecen tener fin.

Y, de remate, para concluir su gloriosa actuación sabatina, se permitió el lujo de llamar racista a Isabel Durán. Por activa y por pasiva le demostraron los tres conterturlios del llamado sector conservador-liberal (si se les puede tildar así, of course) que la visita de Aznar a Melilla no fue una provocación porque, guste o no, fue a España. No así Zapatero cuando la crisis del embajador, que cogió su petate y se marchó hasta Rabat. Claro, igual Sopena está confundido como Moratinos, que fue capaz de confundir Melilla y Ceuta con territorios marroquíes coincidiendo con una visita de los monarcas españoles a las ciudades autónomas.

Yes, I am musulmán

Yes, I am musulmán

Barack Obama ha logrado que su repetitivo, machacón y hasta odioso Yes, we can, se haya convertido en una especie de Spanglish. El estribillo sería ahora Yes, I am musulmán. Y también un patán de primera categoría porque no puede entender bajo ningún prisma que el presidente de los Estados Unidos pueda estar siquiera de acuerdo en la construcción de una mezquita en la zona de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Mr.Obama no sólo es que apoya la idea, es que pretende financiarla con los impuestos de todos los estadounidenses. Evidentemente, como no podía ser de otra manera, ya ha chocado de plano y de pleno con la mayoría de la sociedad yanqui.

Obama, como Zapatero, es muy proclive a abrazar la religión del buenismo, de buscar una alianza de paz entre las diferentes creencias y no le importa humillar el común de los pensamientos o creencias religiosas de sus conciudadanos con tal de congraciarse con el infiel. Justamente, eriir una mezquita en el solar donde se alzaban majestuosamente las Torres Gemelas es como tratar de aplicar alcohol en una herida recién abierta. La insensibilidad y la falta de tacto del presidente norteamericano suponen, hasta extremos insospechados, una de las mayores torpezas cometidas a lo largo de su mandato (y eso que apenas lleva año y medio en la Casa Blanca).

Sin embargo, los Estados Unidos no son como España. Los experimentos que no funcionan suelen tener una vida muy corta, a lo sumo cuatro años y hay quien sostiene que,si ahora mismo hubiese la oportunidad de adelantar los comicios en la nación de las barras y estrellas, Obama estaría ya empaquetando sus pertenencias y saliendo por la puerta de servicio de la residencia presidencial.

Y es que el actual mandatario yanqui parece haberse fijado en los peores ejemplos de Zapatero para aplicarlos en su gestión. Mintió a los ciudadanos con la historia de la retirada de las tropas en Irak y ahora se ha limitado a hacer una especie de paripé dejando sólo a 50.000 unidades en territorio hostil. Con el aborto, tres cuartos de lo mismo o una pésima gestión de la seguridad interna.

De nuevo los Estados Unidos vuelven a ser un foco bastante apetecible para la comisión de un atentado, pero este caballero parece no enterarse. Abraza a los herederos de los autores de los peores atentados que ha sufrido el país. Exactamente lo mismo que hace Zapatero en España, negociando pornográficamente con ETA y haciéndole el juego a los marroquíes en el affaire melillense. Si a ambos les tira la chilaba, que funden el partido, Yes, I am musulmán.

Patinazo mundial con Las Gaviotas

Patinazo mundial con Las Gaviotas

El Mundo, a través de su suplemento digital especializado en viajes, Ocholeguas, se ha columpiado de extremo a extremo al calificar la playa de Las Gaviotas como la mejor referencia que el turista se puede encontrar en Tenerife. Pero, hombre de Dios, ¿quién hizo el sesudo análisis? ¿Steve Wonder o el director general de la ONCE? Es que no hay por donde coger el diagnóstico y está claro que se ha hecho a golpe de click, sin pasar por la zona. Una simple presencia y transitar por esa carretera cambiarían la valoración de esta zona de baño.

No voy a negar que Las Gaviotas se encuentra en una zona del litoral de Anaga bastante pintoresco, incluso propicio para pintar algunas marinas. Pero fuera de eso, hay que vivir la experiencia desde el que va en su coche hasta los que se muestran más valientes al apostar por el transporte público, línea 245 de Titsa, con frecuencias de 120 minutos (así que mejor que no se te escape la guagua o te toca patear tres kilómetros y medio hasta Las Teresitas).

La simple bajada a la playa ya supone un reto a la paciencia humana. Carretera (por llamarla de alguna manera) estrecha, con socavones en varios puntos y con un riesgo, incluso, de salirse por el acantilado. Una vez se supera este primer escollo, llega el segundo problema, el aparcamiento. En cuanto llega el buen tiempo, muchos nudistas de la capital, porque esencialmente se trata de un espacio consagrado a que los bañistas hagan desnudos integrales, se apuntan a esta playa y si van en su propio coche corren el riesgo de no hallar sitio en las pocas plazas de parking seguras que hay en la zona. ¿Solución? Aparcar en los márgenes, aun a riesgo de que luego alguien se quede bloqueado, algo que tampoco es difícil de que ocurra.

Pero para valientes con distinción honorífica son los que apuestan por la guagua. Para que sea rentable su estancia en ese punto deben permanecer al menos cuatro horas. Teniendo en cuenta que la frecuencia de paso de la línea 245 es cada dos horas, entre que bajan y suben ya consumen alrededor de los 40 minutos. Encima muchos no van livianos, sino cargados de todo el supermercado playero, tablas de surf incluidas. En pleno verano, con el sol dando de plano, se corre el peligro de una defunción por insolación antes de llegar al ’salvador’ chiringuito.

Porque, esa es otra, ¿se han fijado ustedes en ese pedazo de barraca? No reúne condiciones higiénico-sanitarias comprobables, no existe ninguna fosa séptica reconocida y menos aún un puesto de primeros auxilios. Pero aun así, El Mundo vende un producto que está más pocho que un melón en pleno mes de diciembre.

Columpiarse de esta manera le hace un daño tremendo al prestigio de Tenerife. Estaremos todos de acuerdo en que la isla del Teide no destaca, precisamente, por su oferta de playas de calidad, pero anunciar en un medio de esa relevancia que Las Gaviotas es la número uno supone todo un insulto a la inteligencia. ¿No le han explicado a los responsables del suplemento que durante varios años el propio Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se hizo el ’longui’ cada vez que le exigían que reparase una carretera que fue hecha por el promotor de un complejo de apartamentos que está a medio camino entre el desvío y la playa?

Montañas mágicas y otras corruptelas

Montañas mágicas y otras corruptelas

La corrupción en el Archipiélago canario ha aflorado como setas en un monte húmedo. Se mire donde se mire, podemos encontrar casos dignos de una producción cinematográfica hollywoodiense. Grandes creaciones en las que la trama principal versa sobre lo mismo, el mamoneo de millones de euros (o de pesetas, en tiempos pretéritos) sin que al final nadie sea responsable de nada y, obviamente, tampoco se produzcan dimisiones en masa.

Lo paradójico del caso es que muchos de esos protagonistas de grandes escándalos que han costado millones al erario canario son los que, por ejemplo, han puesto el foco sobre el famoso caso facturas en Santa Cruz de Tenerife. Los viajes al PP han sido tremendos, con primeras planas por apenas unos miles de euros. Sí, la malversación de fondos públicos, aunque sea un solo céntimo, tiene que ser castigada, pero hay que ir a todos los escenarios, no quedarse con una mera producción de barriada.

Por ejemplo, Cinematografía Canaria (CC) es candidata a los mejores galardones por su film Montañas Mágicas, una cinta rodada íntegramente en Fuerteventura y que cuenta como el Ejecutivo nacionalista tendrá que desembolsar millones de euros por la chapucería de las montañas de Tindaya y Tebeto. El gabinete de Paulino Rivero tendrá que pagar los disparates cometidos por los anteriores directores, todos de la misma productora, CC, y que responden a los nombres de Manuel Hermoso, Román Rodríguez y Adán Martín.

En La Gomera, por ejemplo, despunta con donaire y gracejo el señor Casimiro Curbelo. Este socialista de pro está en el top de filmes de risa y corrupción con Recalifica como puedas, una película que versa sobre las aviesas intenciones de la corporación insular de cambiar la calificación a determinados terrenos. Casualmente, por supuesto, todos ellos relacionados con consejeros de la institución o de amiguetes de los mismos.

Tenerife, por ejemplo, también cuenta con otro talento en ciernes, el alcalde de Guía de Isora, el protosocialista Pedro Martín. Con el apoyo de Sogecable produjo una cinta de auténtico culto, A Abama no viene Mr.Obama. El argumento es sencillo. Un hotelero prisaico mangonea con la anuencia municipal la playa al resto de vecinos y habitantes de Tenerife.

Gran Canaria, desde la llegada del tándem José Miguel Pérez-Román Rodríguez (PSOE-NC), asiste con estupefacción a las grandes producciones basadas en la etapa de los faraones egipcios. Sólo de esa manera se pueden entender filmes como El palacio inacabado, que versa sobre la multiplicación presupuestaria de unas reformas que apenas iban a costar unos eurillos o los Cien Mil Hijos de San Pérez, obra con un gran reparto entre asesores y jefes de prensa al dictado de la causa nacionalsocialista de izquierda.

Y Lanzarote también opta al premio del Óscar corrupto con el film Bacalao al PIL-PIL, protagonizada, dirigida, producida y hasta doblada al guanche por el omnipotente y todopoderoso Dimas Martín. Pese al título humorístico, la cinta cuenta la vida de un hombre poderoso en la isla de los Volcanes que, a pesar de ser pillado en diversos casos de malversación de fondos, irregularidades urbanísticas y hasta compra de votos, desde la cárcel ha seguido moviendo los hilos de sus negocios más sucios.

Cobardía socialista

Cobardía socialista

La progresía española debe estar en estos momentos como el bicho del pantano. José María Aznar está en Melilla apoyando a los ciudadanos de ese rincón de España que se han visto desamparados por un Gobierno zapateril que ha demostrado tener menos cintura que Ronaldo (no confundir con Cristiano). La ausencia de cualquier apoyo explícito desde el Ejecutivo de Zapatero una semana después de los primeros incidentes refleja la tibieza con la que se toman las cosas en Moncloa.

Eso sí, los cejateros permanecen impasibles ante los abusos y las burlas de los Mohamed Boys, pero se movilizan si es el PP el que va a Melilla. Y ahora, con la presencia del ex presidente español, ni les cuento. Seguramente será el momento en el que se pongan las pilas Zapatero y, por qué no decirlo, el gallego de la oposición, Mariano Rajoy, al que de nuevo le vuelven a pillar fuera de juego (por mucho que fuese en su nombre Esteban González Pons).

Por supuesto, no vamos a exigirle a Rajoy una responsabilidad que no tiene en este aspecto, más que nada porque no gobierna, pero los Arriola de turno siguen sin enterarse de qué va la feria y se dejan comer el terreno de una manera espectacular. En una situación contraria, con el PSOE opositando, se hubiese desplazado a la Ciudad Autónoma hasta el bedel de Ferraz. Eso es lo que tiene el partido del puño y la rosa, que no deja escapar ni media ocasión cuando tiene que hacer tareas de demolición.

Pero vamos, lo sangrante, lo hilarante y lo vergonzoso del asunto es saber dónde se han metido Zapatero y Moratinos. ¿Se les habrá tragado la tierra o tal vez la TDT, la radio o internet no llegan con nitidez hasta sus lugares de un reposo que, dicho sea de paso, dijeron que no se iban a tomar? Menuda cara. La solución a todos los males es mandar a Rubalcaba...a Rabat el día 23. De milagro no mandan a multiusos Blanco o a la ignota Beatriz Corredor.

Lamentablemente, los episodios que se están produciendo en Melilla tienen un alto porcentaje de reproducirse en Ceuta y, lo que es peor, que los Mohamed Boys se animen a coger la patera y se presenten en Canarias. La Península está a tiro de piedra de estas dos ciudades, pero el Archipiélago se encuentra a casi 2.000 kilómetros.

Conociendo el percal de Moratinos y compañía, capaces son de negociar una soberanía compartida de las Islas con Marruecos. Si el actual Gobierno de España ha demostrado tener una alarmante nulidad para dar un golpe sobre la mesa, mejor no pensar lo que puede ser cuando nuestros vecinos del norte africano se planteen ambiciones mayores (que se las plantearán, sin duda).

Lo gracioso es que estos ineptos socialistas que nos gobiernan son los mismos que se tomaron a chacota la demostración militar en el islote de Perejil. Es que esa es la vía, dureza, valentía y firmeza. Pero sigan ustedes por esa vía de la diplomacia cobarde que igual un día nos encontramos parte de nuestro territorio invadido. Si ZP consintió fotografiarse con un mapa donde la Canarias, Andalucía, Ceuta y Melilla eran marroquíes, todo es posible con este Ejecutivo del disparate zapateril.

Subvenciones mediáticas

Subvenciones mediáticas

Quienes acusan al Gobierno de Canarias, más en concreto a José Manuel Soria como vicepresidente, de torpedear publicitariamente a la prensa que no es dócil con el régimen establecido (término acuñado por ciertos medios) es que aún no se han enterado de la película. Algunos consideran que como los montes andaluz, extremeño, catalán o castellano-manchego son todos orégano (es decir, se puede amenazar con la tarta publicitaria a quienes no canten las alabanzas del PSOE), aquí se aplican el mismo cuento para acusar al tándem Coalición Canaria-Partido Popular.

Lo peor del caso es que algunos se creen estas letanías, las asumen como un discurso propio y cargado de razón. Pero lo único que contienen son falacias y medias verdades, que suelen ser peor que una mentira en toda regla. Guste o no, el Ejecutivo que ahora preside Paulino Rivero ha sido bastante generoso con medios que, incluso, le han zurrado la badana hasta extremos insospechados.

Aquí el problema estriba en que hay periódicos, emisoras de radio o televisiones que tienen en nómina a auténticos vividores de la publicidad institucional. No son todos, por supuesto, son un pequeño porcentaje el que se ha montado para poder trincar de la teta oficial y cuando ve que no le alcanza con la papilla gubernamental entonces berrea, patalea y se pone como el bicho del pantano.

La experiencia personal vivida en La Gaceta de Canarias, cuando el fracasado panadero-constructor venido a editor de pacotilla Fernando Peña asumió la ¿compra? del rotativo, me da la licencia de asumir como cierta la sentencia de que el Gobierno canario jamás dejó de poner publicidad en sus páginas a pesar de los ataques furibundos que día tras día se le metían a Rivero y Soria.

Las diatribas no tenían base, sólo se fundamentaban en un aserto tan lógico como la negativa del presidente regional a darle cuatro millones de euros al proyecto mediático de Peña. Eso sí, quien tenía la responsabilidad de poner freno a ese vodevil prefirió usar la táctica del avestruz. Metió tanto la cabeza en el hoyo que acabó saliendo en la dirección de otro medio de comunicación.

Si La Gaceta de Canarias cerró no fue, precisamente, por la falta de publicidad institucional, sino por una pésima, malévola y facinerosa conducta de un empresario panadero al que nadie, ni director, ni subdirectores ni responsables comerciales fueron capaces de poner coto a sus  desmanes diarios. Peor aún, asumieron como propias las ideas socialistas porque, según el caballero, hombres fuertes de la progresía estaban detrás del proyecto.

Distinta es la situación vivida en Castilla-La Mancha con la revista ECOS. Allí sí que se ha cercenado la publicidad de la Junta porque no pasa por el aro de las alabanzas a Barreda. Las críticas a la gestión del mandatario socialista no han pasado por alto y los censores mediáticos del gobierno izquierdista pasaron la correspondiente factura.

Eso sí, cuando la cosa acontence en Galicia con medios de corte independentista que han cerrado o están a punto de hacerlo, entonces la historia es diferente. De nuevo vuelven las acusaciones de que la Xunta los ha dejado morir por inanición publicitaria. Nada de eso. Vivieron muy bien a la sombra del PSOE y del BNG recibiendo cuantiosas prebendas y subvenciones.

Y claro, acostumbrarse a la papita suave es sencillo, pero cuando hay que levantarse a diario para tocar en las puertas de la iniciativa privada (a la que has desdeñado durante cuatro años) entonces vienen las pegas y, al final, los despidos en masa porque el empresario no puede pagar, pero se pinta todo de color de rosa...es decir, la culpa no la tiene un editor, sino el Gobierno por no sostener al medio. Hay que tener jeta.

¿Mayoría absoluta para Alarcó?

¿Mayoría absoluta para Alarcó?

La columna Superconfidencial de Andrés Chaves trae un comentario que, cuando menos, merece ser expuesto con amplitud. Dice el periodista en su diatriba diaria que "Coalición está preocupada porque no encuentra un candidato para Santa Cruz mejor que Miguel  Zerolo  y porque Antonio  Alarcó  y el PP se acercan muy peligrosamente a la mayoría absoluta en el Cabildo. Y ellos lo saben".

Chaves añade que "el "Palicán", agrupación no oficial de jóvenes ociosos de Coalición Canaria -y no tan jóvenes-, liderada por José Manuel Bermúdez e integrada por sus paniaguados, y por los paniaguados de Paulino, ha concluido, en una reciente reunión, que hay que "buscarle algo" a Antonio Alarcó, senador del PP, para cortarle las alas. "Buscar algo", en el argot de CC, significa encontrarle algún fallito para dejarlo en la cuneta. Va a hacer difícil: Antonio es profundamente honesto".

Estamos de acuerdo en que no deja de ser una mera opinión de un periodista con cierto peso en la prensa canaria y que al final lo que pueda decir mengano, fulano o zutano no tiene más vida que la que dura la propia columna. Pero es más que relevante que Chaves, conocido especialmente por sus apoyos a la causa nacionalista (el artículo en sí no deja de ser una advertencia a CC) subraye la posibilidad (real o no) de que el PP no sólo obtenga el triunfo en las urnas, sino que además éste se produzca rozando la mayoría absoluta.

Bien es cierto que la gestión de Alarcó, en contra de la de Ángel Llanos, ha sido más callada, ha salido a la palestra mediática cuando correspondía. Quizá, incluso, ha tenido menos presencia de lo deseable, pero cuando lo ha hecho ha sido por motivos de peso. Su salto a la arena política no le ha restado un ápice de la profesionalidad que tiene como reputado profesional sanitario.

Quizá ese carácter tranquilo, reservado, sin estridencias ha provocado que, sin que los rivales políticos se diesen cuenta, haya ido diseccionando un plan perfecto para alcanzar un éxito electoral que, permítanmente la licencia, dudo mucho que se pueda dar. Aunque los ciudadanos, tal vez, ya estén hastiados de la fórmula de la coca cola nacionalista, es decir de CC.

Hipocresía política

Hipocresía política

La hipocresía de determinados políticos no conoce límites. Son personajes avezados en ponerle una vela a Dios y otra al diablo. Tenemos una amplia pléyade de profesionales de la ambigüedad, de jugar con las cartas marcadas o con ases en la manga. Creen que el común de los ciudadanos es bobo, que no se da cuenta de las cosas. Hombre, quienes ya compran el discursito de serie vienen ya convencidos. Pero hay una mayoría que empieza a estar harta de los bandazos que pegan nuestros representantes. No casa que hoy tu partido apoye en Madrid la ampliación de la ley del aborto, la barra libre para que se puedan cercenar la vida en el seno materno sin pedir responsabilidades y mañana te mates por estar en primera línea en la basílica de Candelaria.

Así actuaron en el día de la Asunción de la Virgen el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero o el presidente del grupo parlamentario socialista, Manuel Marcos Pérez. Ambos dirigentes pertenecen a formaciones que en la capital de España han abogado permanentemente por desproteger la vida del feto humano, por desfavorecer a la Iglesia Católica (amparándose en el artículo 16 de la Constitución Española) para respaldar a los amiguitos de la Alianza de Civilizaciones y por presumir de un ateismo fuera de lo común.

Sin embargo, lo que su mano derecha (o izquierda) vota en la capital de España nada tiene que ver con lo que hacen en su tierra. Estos señores no conocen lo que es la desvergüenza. Van al templo como si fuesen los más creyentes del planeta (reservándoles el sitio, claro) y se chotean moralmente de quienes verdaderamente tienen fe y devoción para recorrer 20, 50 o más de 100 kilómetros de peregrinación para estar en Candelaria con la Madre amada.

Y fíjense si estos representantes de tres al cuarto temen que parte de la población empiece a darse cuenta de su falsedad que en el tramo que va desde el ayuntamiento de la Villa Mariana de Candelaria hasta la basílica (apenas 400 metros) fueron megaprotegidos por Guardia Civil, Policía Local y Nacional. Y no sólo eso, muchos peregrinos que regresaban del templo, y necesariamente tenían que tomar esa misma vía, vieron y comprobaron como algún que otro miembro de la seguridad les pedía que dejasen paso a las autoridades...¡¡¡qué tenían prisa porque el acto religioso ya iba con retraso!!!

Ya está bien (y hasta indecentemente permitido) que los representantes elegidos en las urnas se tomen la licencia de marcar la agenda del obispo de la Diócesis Nivariense (en esto la Iglesia tiene también su parte de culpa y de responsabilidad), pero que encima pretendan ir bajo palio, como si fueran santos de estampita a los que no sólo hay que venerar, sino dejarles el camino expedito para que no se junten con lo que ellos deben considerar el populacho ya es ir demasiado lejos. Insisto, estos son los representantes de CC y PSOE en las Islas, partidos que se declaran en contra de la pervivencia del feto y que tratan de torpedear día tras día las relaciones Iglesia-Estado. A ver si el pueblo va tomando nota.

Catetismo español y zapateril

Catetismo español y zapateril

Sería sumamente tópico caer en la famosa parodia de la película de Berlanga y su famoso "americanos, os recibimos con alegría". La visita reciente de la mujer de Barack Obama, Michelle, ha dejado al descubierto una España que no ha evolucionado desde los años de la posguerra. El catetismo, el paletismo y los comportamientos rayanos en la babosería más infecta han salido a la superficie durante la estancia de la esposa del presidente estadounidense en Marbella, Granada, Ronda y Palma de Mallorca. Me da la sensación de que alguien no sabe valorar las cosas en su justa medida o de que había tantas ganas de que viniese Barack a España que el hecho de que ya viniera su mujer ha puesto a más de uno trempante.

La progresía española, es misma de la chapa-pin-pegatina del No a la Guerra y del patear todo lo que oliese a Estados Unidos, tiene una habilidad excepcional para el travestismo ideológico. Si Bush era el demonio satanizado, Obama es elevado a los altares como un angelito negro de los que cantase Antonio Machín y sus maracas. Y eso, como auténticas maracas se han vuelto algunos con una visita que ni siquiera se puede calificar de Estado. Pero eso le da lo mismo a la servidumbre zapateril. El caso es vender la breve estancia de la señora Obama como un ¿éxito internacional?

Seré claro. ¿Quién es en el concierto internacional Michelle Obama? Nadie, señores. Es, con todos los respetos, una mindundi de tres al cuarto. No representa a nadie, igual que la señora de Zapatero, Sonsoles Espinosa; o la esposa del primer ministro británico o el marido de la canciller alemana tampoco son nadie en la escena política. Tienen el protagonismo que tienen por ser las parejas de estos mandatarios, pero nada más. Ni pinchan ni cortan.

El gran problema que siempre ha tenido la izquierda española, su contradicción permanente es que odia y admira a partes iguales el estilo de vida norteamericano. Sus discursos son una cosa, plagados de revolucionarismo comunistoide hasta la médula, pero los hechos demuestran lo contrario. Recuerden a Javier Bardem chapita-pin-pegatina en ristre. Mucho elevar la voz contra el imperialismo yanqui, pero no dejó pasar el primer avión para montarse en el tan denostado dólar y hacer su carrera en la meca del cine mundial, Hollywood.

Desde luego, si la presencia de Michelle ha llevado a toda esta parafernalia, mejor ni pensar lo que se hubiese podido hacer de haber venido la familia al completo. Zapatero hubiese sido capaz de poner su lengua como suerte de alfombra roja para que su admirado Barack (el mismo que en su primera visita a Europa pasó de venir a España) pisara encima de ella. Así son algunos de catetos y de contradictorios.

Regreso al pasado más oscuro

Regreso al pasado más oscuro

Las Palmas de Gran Canaria lleva casi cuatro años sumida en el caos más absoluto. El Gobierno progresista de Jerónimo Saavedra sólo ha traído a la capital miseria, pobreza, suciedad, retrasos intolerables en los servicios básicos para la ciudadanía. El tirón electoral del guitarrista ha provocado efectos irreversibles en una ciudad que era la envidia de España. Una gran urbe al estilo de Madrid, pero con el atractivo del mar a tiro de piedra.

Los socialistas volvieron a engañar a los habitantes de Las Palmas de Gran Canaria. La aplicación del programa electoral se ha basado en la política de hacer las cosas a salto de mata. Es más, casi ha habido una obsesión enfermiza por cargarse de raíz todos los proyectos diseñados por el Partido Popular. La fructífera etapa de José Manuel Soria (1995-2003) y Pepa Luzardo (2003-2007) dio paso a un período de oscuridad, de disparates variados y de la pérdida de oportunidades de promoción cultural.

Porque, ésta es otra. Saavedra, el gran cultureta, el intelectual de trampa y cartón tampoco ha hecho grandes cosas por la ciudad. Su misión consistió en rematar los trabajos que ya se había encontrado iniciados. Y el Carnaval, lamentablemente, ha ido sufriendo una regresión intolerable. La última perla fue la del plagio permitido, consentido y financiado del cartel de 2011. Aseveran los progres, tirando de manual, que no tiene ni pizca (ni pluma) de parecido con el póster de Eurovisión 2009. Los diseñadores gráficos lo tienen muy claro. Hubo copia y no se reprodujo tal cual de auténtico milagro.

Pero si hay una muestra clara de la desidia de la gestión municipal de Jerónimo Saavedra esa es la que ven los grancanarios y los turistas en la playa de Las Canteras. Después del denuedo del equipo de Soria por rehabilitar la zona, acabar con la prostitución y los puntos de trapicheos diversos, así como los robos a determinadas horas, llega el PSOE y vuelve a poner este rincón a su gusto.

Las Canteras, a día de hoy, se ha convertido en un lugar con solares abandonados, obras a medio hacer, luminarias que revuelven los estómagos más tolerantes. Ante eso, Saavedra se limita a encogerse de hombres, a poner cara de masón y, por supuesto, culpar al Partido Popular y, de paso, a quien hasta hace algunas semanas había sido su socia ¿leal? en el Consistorio, la oligofrénica Nardy Barrios. No es de extrañar que de esta mezcla haya quedado una urbe que ha regresado al pasado.