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Desde mi escaño

Sectarismo subvencionado

Sectarismo subvencionado

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero vuelve a mostrarnos un nuevo ejemplo de sectarismo con la concesión de una subvención de 650.000 euros a la directora Azucena Rodríguez por la creación de un nuevo vídeo sobre la Guerra Civil y los represaliados del franquismo. La cinta cuenta, cómo no podía ser de otra manera, con el concurso de los Almodóvar, Bardem, Juan Diego Botto, Miguel Ríos o Almudena Grandes, grandes intelectuales de España y que merecen el favor de este Ejecutivo por su apoyo sin cortapisas, pero con factura previa…concretamente más de medio kilo de millón de euros por un documental que sólo se centra en una parte del conflicto bélico y de la etapa del Generalísimo.

 

Sin embargo, lo de la parcialidad a la hora de contar unos hechos históricos que los españoles hemos superado hace 35 años no es lo más grave. Lo verdaderamente preocupante es que en tiempos de crisis, cuando se recortan los sueldos de los funcionarios, cuando se congelan las pensiones de los jubilados o se suprime el cheque bebé, amén de querer hacer una reforma laboral que irá en perjuicio de los trabajadores, Zapatero sí que es capaz de encontrar fondos para sus amiguetes. La dádiva a los miembros de la plataforma de la Zeja no parece tener límites y los euros se multiplican en este supuesto como los panes y los peces. Una verdadera vergüenza.

 

Evidentemente, ZP está como loco por mantener los apoyos al precio que sea. Ni siquiera Público ya disimula sus andanadas al Gobierno, aunque por supuesto, dentro de la misma plataforma mediática del ínclito Jaume Roures, se utiliza al cómico Andreu Buenafuente para hablar sobre los excrementos y la conservación de los tertualianos de Intereconomía. Es decir, este supuesto humorista anticipa unas críticas hacia un medio que no es precisamente afín a las políticas de Zapatero, pero que nadie ponga en tela de juicio que, en cualquier momento, coloca el cazo para llevarse los euros que le correspondan por ser ariete de todo lo que suene a derecha.

 

Y, por supuesto, quienes no tengan el honor de conocer a la tal señora Azucena Rodríguez hay que aclarar que se trata de una directora de pésimas películas, como Entre Rojas, y que obtuvo un ‘éxito’ en pantalla. Ni 50.000 espectadores gastaron su dinero para ver su creación. En 2009, por ejemplo, por otra infumable cinta recibió más euros, alrededor de los 600.000, que por taquilla, apenas 300.000 euros. En fin, son hechos que se califican por sí mismos.

¡Qué cruz con ZP!

¡Qué cruz con ZP!

La hipocresía, la doble cara y la santa caradura son algunos de los atributos que distinguen al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez ZParo. El jefe del Ejecutivo se ha empeñado en otra empresa que no tiene parangón en los últimos siglos en nuestro territorio y es la de cargarse de un plumazo todo lo que significa nuestro acervo religioso para dar cabida, por ejemplo, a toda la simbología islámica (esperemos que no con el fundamentalismo que suele llevar aparejado, pero todo es posible con Mr.Talante). El problema, si se fijan ustedes, es doble, porque no sólo es que quiera dotar al país de una laicidad que, en cierta medida está reflejada en el artículo 16 de la Constitución Española, sino de que aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para introducirnos de cabeza en el mundo islámico y todas las consecuencias que ello acarrea.

 

Por supuesto, a quienes conocemos las idas y venidas de ZParo, ya no nos coge de sorpresa este enésimo golpe de timón de un señor que es capaz, por ejemplo, de quitar los crucifijos de escuelas y hospitales, pero que luego se mata por una visita a la Santa Sede y ser recibido por el Papa Benedicto XVI. Verdaderamente, es para hacer un concurso y ver quién lo pasó peor, si el Santo Padre al tener que verse cara a cara con un ateo convencido o el propio ZP al tener que acudir al templo del catolicismo mundial.

 

Pero ojo, que el primer paso, la eliminación de la imagen del Cristo en la Cruz no se limitará a escuelas y hospitales. Lo siguiente que quiere hacer este individuo se refiere a quitar los crucifijos de los ayuntamientos, de los ministerios o de, como le dejasen, de la mismísima Zarzuela. Supongo yo que, machacando en los descreimientos católicos de ZParo, ha debido de ser una tortura de dimensiones bíblicas cada vez que juró su cargo de presidente del Gobierno ante un crucifijo. Eso sí, todos esto no dejan de ser actos de cara a la galería, para que ese electorado considerado progre, de izquierdas y anticatólico considere que por fin han hallado a un mandatario que les entiende. Nada más lejos de la realidad. ZP y parte de sus ministros, a la hora de escoger colegio para sus vástagos, se decantan por instituciones privadas y, a ser posible, donde se imparta la Religión. Ya lo dice el refrán, no basta con predicar, sino también dar trigo. Está claro que este presidente miente más que habla y que en 2012 (o antes) las urnas pueden ser su cruz definitiva como político.

Secesionismo blaugrana

Secesionismo blaugrana

El todavía presidente (ya sólo le quedan unas horas) del Fútbol Club Barcelona, Jan Laporta, se despide del máximo cargo de la entidad blaugrana haciendo la última de sus fechorías independentistas. El oligofrénico mandatario catalán ha dado luz verde a que el campo donde juega el equipo de fútbol pueda ser una de las sedes del referéndum que tendrá lugar no sé cuándo (la verdad es que tampoco me interesa lo más mínimo) sobre la posibilidad de que Cataluña sea lo que siempre ha deseado este personaje, independiente del resto de España.

 

Lo curioso de personajes de esta calaña es su doble rasero, su cortedad de miras y como, al final, se pliegan a lo que es políticamente correcto porque saben que sus ideas pueden ser seguidas desde un punto de vista teórico, pero no suele existir el mismo entusiasmo a la hora de llevarlas a la práctica. Laporta lleva años deseando la segregación de Cataluña con respecto a España y ha utilizado la imagen del Barcelona como palanca de impulso de sus ambiciones político-independentistas. Pero la culpa, en realidad, no sólo es de este presidente, sino también de quienes le ríen las gracias.

 

Porque hoy, amigos lectores, hay elecciones en la entidad barcelonista para escoger presidente y ninguno de los cuatro candidatos que se presentan a la misma se ha manifestado en contra de la idea de Laporta. Es más, todo ellos, en su momento, suscribieron su apoyo a la plataforma Cataluña 2014, que promueve la participación de la Selección Catalana en la fase de clasificación para el Mundial de Brasil que tendrá lugar ese año.

 

Los socios y simpatizantes del Barcelona en el resto de España deberían de empezar a sopesar si merece la pena sostener a un club que suele estar ocupado por gente poco clara, a los que les mueve más los intereses de corte político independentista que el beneficio de la propia entidad en todas sus secciones. El Barcelona es, junto con el Real Madrid, el equipo con más seguidores fuera de su ámbito, pero la cortedad de miras y de mentalidad de determinados mandatarios hacen que el club aún tenga tintes de provincianismo profundo.

Ecolojetismo selectivo

Ecolojetismo selectivo

O no les ha dado tiempo a llegar o, sinceramente, no tenían dinero para costearse el viaje. Y eso siendo bien pensados. Porque si uno empieza a retorcer la realidad, comienza a imaginar que, en realidad, el gravísimo accidente ecológico que se produjo en el Golfo de México y que está suponiendo la extracción diaria de más de 40.000 barriles de crudos no tiene importancia para los ecolojetas de turno. De una u otra manera, en los Estados Unidos ahora manda el nunca errado Obama y no tiene culpa de que una plataforma petrolífera fallase en sus prospecciones y empezara a derramar líquido contaminante como su no costara. Otra cosa hubiese sido en la costa gallega, con un barquito llamado Prestige y con José María Aznar como presidente. Entonces sí, entonces vendrían ONGs ecologistas hasta de Corea del Norte, con gastos pagados y vida a todo tren.

 

Y es que, una vez más, los hechos desmontan los discursos almibarados, falsos, hipócritas y de triple cara, si me apuran, de unos personajes que se nos bombardearon hasta la saciedad con su Nunca Mais, con un desastre ecológico de dimensiones bíblicas (olvidando lo sucedido tres lustros antes con el Mar Egeo) y exigiendo responsabilidades y dimisiones a diestro y siniestro. Pero es más, cada cierto tiempo, una vez solventado el primer trámite, el de las ayudas a los pescadores y mariscadores, determinados grupos de ecolojetas concitaban la atención de los medios informativos para hablarnos y magnificarnos la presencia de unas furtivas galletas de fuel. Sí, fue una situación tan extremadamente delicada que a día de hoy, en la costa gallega, no hay ni rastro de los efectos del Prestige.

 

Porque además, miren ustedes, aquí no se trata de aplaudir o criticar la acción o la decisión de un Gobierno, en este caso del PP, que tuvo que elegir entre lo malo y lo peor. Cuando los socialistas de hoy, por ejemplo, tildan de insolidarios a los populares por no apoyar al partido en el Gobierno con el tema de la crisis económica, habría que refrescar la memoria de más de uno cuando los Blanco, ZParo, Pajín y un largo etcétera no dudaron en parapetarse tras la pancarta azul y negra de Nunca Mais.

 

Evidentemente, y volviendo al inicio de mi reflexión, será deseable que los Estados Unidos, que para eso se bastan y se sobran a la hora de solventar los problemas (Yes, they can), puedan cortar de raíz este accidente ecológico, pero también hubiese sido plausible que todos aquellos ecolojetas que brotaron como setas en la costa gallegas también tuvieran tiempo, dinero (y ganas) para viajar hasta el Golfo de México a echar una mano.

Incongruencias

Incongruencias

España, lamentablemente, se ha convertido en un país donde manda el mal sobre el bien, el disparate sobre la razón, la indecencia sobre las buenas formas o la vagancia congénita frente al esfuerzo y la dedicación. Estos principios podemos aplicarlos a lo que le ha sucedido a un policía nacional que recientemente, había recibido la Medalla al Mérito Policial por su intervención en un suceso, y que ahora ha sido condenado ahora por el Tribunal Supremo por ese mismo acto, al entender que cometió un delito de tentativa de homicidio al disparar a un sospechoso, lo que implica su expulsión definitiva del Cuerpo.

La noticia, publicada por varios medios de comunicación y que extraigo literalmente de El Mundo reza que “La familia de V.M.B.C., agente de la Comisaría del distrito de Tetuán de Madrid, está recabando apoyos para pedir su indulto ante el Gobierno, después de que el Supremo haya ratificado la sentencia condenatoria dictada por la Audiencia Provincial de Madrid en 2009, ha informado el sindicato Unión Federal de Policía (UFP), que se ha sumado a esta iniciativa. El agente es considerado autor de un delito de tentativa de homicidio con el atenuante -pero no eximente- de legítima defensa, y por ello ha sido condenado a pagar una multa de 24.000 euros a la víctima, a 15 meses de prisión, que no llegará a cumplir, y a 15 meses de inhabilitación especial, lo que supone su expulsión definitiva del Cuerpo Nacional de Policía.

Al conocer esta sentencia, el abogado del agente presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional solicitando su rehabilitación en el cargo, y ahora la familia está recabando apoyos para solicitar su indulto ante el Gobierno, que según ha destacado es el mismo que le concedió, unos meses después del suceso, la Medalla al Mérito Policial, con distintivo blanco, por la misma actuación por la que ahora se le condena. El suceso ocurrió el 22 de marzo de 2007, cuando el policía ahora condenado y un compañero comenzaron a perseguir a un hombre que había cometido un robo, quien trató de arrollar al segundo agente, por lo que V.M.B.C. continuó la persecución en solitario y finalmente disparó al huido, que llevaba un serrucho.

La familia destaca que el policía condenado se acercó al huido después de que éste colisionara con un edificio y le ordenó en repetidas ocasiones que saliera del coche, pero éste se abalanzó contra el agente con un arma dirigida al cuello, poniendo en grave peligro la vida del policía, por lo que éste trató de repeler la agresión mediante un disparo dirigido a la mano en la que portaba el arma".

Es decir, al final no sólo no se va a castigar a una persona, en este caso un delincuente con más de 30 actos delictivos en su expediente, sino que encima a quien se va a sancionar (y además a perpetuidad) es a un agente de la ley, a alguien que ha cumplido con su deber y que encima sólo empleó el arma en defensa propia y tratando de causar el menor daño posible. Esto es España. Luego, eso sí, nos ponen las brutalidades de los Estados Unidos como algo demencial. Y miren, claro que hay agentes que se exceden en su cometido y en sus potestades, pero en ese país, como en otros, hay un respeto hacia sus policías. Aquí no, empezando por un Gobierno que les ningunea, que les traiciona y que, visto lo visto con este funcionario de la Policía Nacional, no tiene reparo en que sea suspendido de por vida. Mientras, probablemente ahora, el presunto delincuente estará cometiendo su trigésimo primera fechoría.

Ni 'pa' putas

Ni 'pa' putas

Hoy, como suelo hacer de vez en cuando que algún amigo me manda alguna reflexión, voy a tomar prestada una misiva que me envía Juan José Álvarez Peña y que no tiene desperdicio. Según se cuenta en ese correo, Marc Faber es un norteamericano analista de inversiones empresariales. En junio del 2008, cuando el gobierno de Bush estudiaba lanzar una ayuda a la economía americana, Marc lo comentaba con mucho humor. Parece un chiste, pero posiblemente sea uno de los más lúcidos comentarios sobre el tema. Decía lo siguiente:

«El Gobierno Federal nos quiere dar a cada uno de nosotros 600 dólares como devolución por impuestos para fomentar el consumo de productos americanos. Si gastamos ese dinero en el supermercado Wall-Mart, ese dinero va para China. Si lo gastamos en gasolina va para los árabes. Si compramos ordenadores va para India. Si compramos frutas y vegetales ira para México, Honduras o Guatemala. Si compramos un buen coche irá para Alemania. Si compramos tonterías irá para Taiwan. Y ningún centavo de este dinero ayudará a nuestra economía. El único modo de mantener ese dinero en Norteamérica es gastarlo en putas y cerveza, considerando que son los únicos bienes producidos todavía aquí. Yo ya estoy haciendo mi parte...».

Extrapolando lo anterior, añade mi amigo, a los argentinos les pasa algo parecido, con la diferencia de que en Argentina, si toman cerveza, el dinero se va para Brasil, por lo que solo queda una opción: las putas... y no parece tan mala idea. En cuanto a los españoles, ni las putas, ya que el 90% son de Colombia, Rumania, Brasil, etc. Solo queda el 10% de putas nacionales. Conclusión: ¡¡¡Ni pa putas tenemos!!!

En definitiva, ¿se acuerdan ustedes del tocomocho famoso de los 400 euros, del cheque bebé, de las ayudas a los jóvenes para emanciparse y así un largo etcétera? Pues aquí, ese dinero, especialmente los cuatrocientos napos, no sólo fueron una estafa, sino que quienes los recibieron íntegros se los estallaron en cualquier cosa menos en potenciar el consumo de productos nacionales. Lo de las señoritas de alegre vida, dicho sea con todos los respetos, es una hipérbole, una exageración para que entiendan que mientras en Norteamérica existe una conciencia patriótica, aquí, nos las trae al pairo…tanto como para ya no sólo tener una Alianza de Civilizaciones, sino también la Alianza de las Prostituciones.

Huelga a la huelga sindical

Huelga a la huelga sindical

Los sindicatos mayoritarios, UGT y CC.OO, vieron ayer truncadas sus ambiciosas aspiraciones de que el cuerpo funcionarial de este país llamado España se dejara engatusar por una huelga sectorial que sólo le convenía a los amiguetes y afiliados de turno de esas centrales. Justo cuando se ha tocado los derechos a los miembros sindicales, toca la reacción por parte de los Méndez y Fernández. Su llamada a un paro total en la jornada del martes 8 de junio de 2010 se ha saldado con uno de los mayores ridículos (y la cifra ha sido ligeramente superior a ese 11% que ha dado el Ejecutivo porque muchos son enchufados ugetistas o comisioneros que, de no obedecer las consignas del alto mando, saben que la puerta de la calle está a una sola patada en salva sea la parte.

Verdaderamente, el hecho de que la huelga haya fracasado no supone, por mucho que el Gobierno trate de vender esa idea, un cheque en blanco o un espaldarazo al tijeretazo salarial impulsado por ZParo. Nada más lejos de la realidad. Lo que ayer hicieron los funcionarios, ni más ni menos, fue salvar un día de sueldo y, de paso, decirle a los sindicatos que durante estos años han pecado de un egoísmo recalcitrante, que sólo han asegurado las prebendas para los suyos y que a los demás les fueran dando, con perdón, por donde amargan los pepinos. Hay muchas administraciones en España donde UGT y CC.OO se comportan irresponsablemente, son capaces de apuñalar a todo con colectivo con tal de lograr su propio beneficio. Y ni decir tiene lo que pasa en las Islas con el conflicto educativo, que eso ya es materia aparte, con veinte mil sindicatos y todos cabreados contra todos.

Por supuesto, los funcionarios no van a reírle la gracieta a los señores Méndez y Fernández, pero tampoco a un Ejecutivo caduco, desvencijado y con menos futuro que Torrente en una carrera de 100 metros lisos. La amenaza del 5% de reducción salarial puede cristalizar en una semana, porque ZP y los suyos están dispuestos a rubricarse a sí mismos. Ellos no van a esperar a un consenso con nadie, tienen claro que ese proyecto saldrá adelante y únicamente confían en que los amagues sindicalistas se queden en eso, en simple pose de cara a la galería.

Estoy plenamente convencido de que los funcionarios serán los primeros que sí se sumen a una huelga general desde el mismo momento en que todos los españoles acuerden esa jornada de paro absoluto, como el 14 de diciembre de 1988. A nadie le gusta que le toquen sus perras y entre el cabreo de los empleados públicos, unidos a clamos de casi 5 millones de desempleados y muchos millones más pendientes de un hilo a la hora de conservar su puesto de trabajo, aquí se puede montar la mundial, pero nunca que los sindicatos traten de manipular y ponerse a la cabeza de una convocatoria que han tratado de eludir en todos estos años pretéritos.

Pros y contras de las redes sociales

Pros y contras de las redes sociales

La Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife acoge esta semana un curso sobre las redes sociales, impartido por la prestigiosa ponente Dolors Reig. Expertos en la materia disertarán sobre los diferentes aspectos de este fenómeno mediático que, lejos de ser una herramienta de contacto entre adolescentes, al estilo de un Messenger o del Chat de Yahoo, se ha convertido en un instrumento potente de contacto entre personas, pero no sólo como uso personal y privado, sino que también hace especial hincapié en la transmisión de información, en instrumento para organizar eventos y cualquier idea que se nos pueda ocurrir. En definitiva, no estamos sino ante el principio de una nueva forma de comunicación integral que, a riesgo de que puedan llamarme censor, hay que regular para evitar distorsiones innecesarias.

 

Por supuesto, nadie puede negar que la invención de la llamada red de redes, pomposamente denominada Internet, ha supuesto un avance en nuestra manera de ver la vida, de mantenernos en contacto con las amistades, después con jefes y compañeros de trabajo y ahora, incluso, hasta con gente que no conocemos de nada, pero que por una manera de pensar, un físico o lo que ustedes quieran pensar. En realidad, un señor de Arure, que nada tiene que ver ni jamás ha estado en Alabama, puede mantener una correspondencia electrónica con una mujer de esa localidad estadounidense porque ambos están apuntados en Facebook y da la casualidad, por ejemplo, de que los dos están interesados en la Colombofilia.

 

Efectivamente, la aparición del fenómeno de las redes sociales contribuye, por un lado, a que podamos encontrar a personas y colectivos que sean afines a nuestros intereses, pero, por el otro, también es verdad que la circulación de datos sensibles por la red se verá incrementada hasta proporciones insospechadas. Es más, ciertas compañías especializadas en este fenómeno de las redes sociales han recibido críticas, cuando no denuncias, por la utilización permanente y vitalicia de informaciones incluso cuando el usuario ha solicitado darse de baja. Quizá, este sea el principal escollo con el que nos podamos encontrar a la hora de proporcionar una serie de datos, que la fiabilidad de que no serán utilizados para otros fines que los que pretendemos originariamente se pueda ver distorsionada.

 

Por eso, una regulación a tiempo de las normas de uso, tanto por administradores como por usuarios, resulta más que conveniente. Las redes sociales, yo mismo hago empleo de una de las más conocidas para dar a conocer mi blog, me han permitido que sean muchas las personas que, sin tener vinculación ni directa ni indirecta conmigo, han podido acceder a los mismos y al propio blog al verlo publicado en esa red. Pero también es verdad que somos más de 500 millones de ciberusuarios de estos sistemas de comunicación y no todos utilizan esta herramienta desde un punto de vista profesional. Hay muchos jóvenes que, lógicamente, la emplean para dar a conocer a sus amistades las fiestas en las que han estado, los lugares de vacaciones que han visitado y, por desgracia, a veces se hace un uso indebido e ilícito de fotos que no todas las redes sociales protegen. De ahí que haya que quedarse con los aspectos buenos, que son muchos, y poner un estricto control sobre los más peligrosos.

Nadal, un campeón por encima de todo

Nadal, un campeón por encima de todo

Rafa Nadal logró su quinto Roland Garrós y vuelve al número 1, oficialmente hoy lo será, con la misma humildad de siempre. El tenista manacorí venció con cierta comodidad a la roca sueca Robin Soderling en tres sets y demostró a esa panda de críticos, siempre amigos de esperar en la bajadita al que triunfa y no alardea de ello, que lo de hace un año fue un accidente, que el deportista español debía de descansar para intentar ponerse al mejor nivel. Los pesimistas de turno ya le daban por muerto, al menos como número 1, pero el gran Nadal ha demostrado que tiene tenis para rato y que quien creyese que ya estaba en la cuesta descendente de su carrera va bastante errado.

 

Es cierto que por la cabeza de nuestro mejor tenista han debido pasar cientos de pensamientos. Un deporte individual como es éste provoca necesariamente crisis de identidad, de ver que se está fallando en exceso y de no poder dar con la respuesta precisa para solventar esos errores. La rodilla de Rafa ha sido su tormento, pero también es verdad que de los malos momentos se aprende y él ha sabido adaptarse a las circunstancias más adversas. Ha digerido las críticas lealmente, nunca ha sido excéntrico en la victoria ni se ha hundido en las derrotas. Es verdad que el semblante no es el mismo ante dos escenarios tan contrapuestos, pero tampoco vamos a negar que Nadal ha sabido centrarse en todo momento.

 

Lo logrado ayer por el manacorí, cinco entorchados en uno de los principales entorchados de la temporada, junto a Wimbledon, Australia o el US Open, suponen un logro que no está al alcance de cualquiera. Desde luego, por lo que respecta a España, nadie ha llegado a estas cotas, y miren que hemos tenido grandes de la raqueta como Santana, Gimeno, Orantes, Vicario, Martínez, Bruguera, Moyá, Ferrero, Costa, Berasategui, Casal y un largo etcétera, pero nadie como Nadal nos ha situado en un nivel como el que conocemos ahora. También es cierto que sin Nadal se han conseguido ya unas cuantas Copas Davis, incluso la épica conquistada en Argentina.

 

Eso sí, vamos a ver qué pasa en España con las ausencias más que repetidas del ministro de Deportes, José Luis Rodríguez ZParo. El muñidor de un Ministerio del ídem sin cartera también se está convirtiendo en el departamento del titular invisible. No se le ve por ningún lado, salvo cuando hay que ir pitando a Roma para animar al Barcelona. Es evidente que todo lo que suene a España, a himno y bandera, a este presidente, le parece un horror y una repelencia. Lástima que Nadal no le puede sacar de la Moncloa con uno de sus smash.

De jamones y reformas laborales

De jamones y reformas laborales

La ruindad, el hallazgo de recovecos legales para sortear las ilegalidades varias o la caradura de hormigón no encuentran parangón cuando nos referimos a Gerardo Díaz Ferrán, el todavía presidente de los empresarios españoles, englobados en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE. Este personaje no sólo se ha conformado con dejar a miles de personas en las listas del paro o en el limbo laboral ni tampoco parece haber quedado satisfecho tras dejar tirados a muchos clientes que habían adquirido pasajes de Air Comet o que compraron viajes de ensueño en Marsans, sino que encima, para rematar la suciedad de sus acciones comerciales, ha tenido la desvergüenza de cobrar el jamón que había ofrecido como regalo-anzuelo a aquellas personas que contratasen unos determinados paquetes turísticos. Y bueno, hay que decir que quienes estuvieron más avispados sólo ‘perdieron’ los 300 euracos del pata negra. Los menos avezados o que demoraron más en presentar las reclamaciones se las van a ver y desear para recuperar las perras de un viaje que nunca iniciaron (y encima sin saber con seguridad que el jamón de marras no acaben teniéndolo que pagar, que conociendo al presidente de la CEOE igual ni abonó a la empresa Jabu).

 

La verdad es que, a estas alturas, sorprenderse de lo que haga Díaz Ferrán resulta baladí. Este caballero es capaz de aprobar la pena de muerte con tal de que se reduzca el desempleo o se dé luz verde a un despido aún más libre. Personajes de esta calaña sobrarían en cualquier país democrático, pero España es diferente. Ningún sindicato de los llamados mayoritarios, es decir UGT y CCOO, está por la labor de plantarse en la puerta de la CEOE y empezar a montarla día y noche, jornada tras jornada, hasta que empiece a pasar por el aro de que los trabajadores en este país no pueden seguir siendo tratados como esclavos, como mercancía de tercera categoría, como ganado que se suple en cuanto al empresario de turno le apetece.

 

Decía el otro día uno de los sindivagos más representativos, el señor Méndez, de UGT, que menos mal que era caro despedir a empleados en España, porque de lo contrario, en vez de 4,6 millones, llevaríamos más del doble o todo el país estaría, a día de hoy, sin personas que pudieran trabajar. Sí, es de las pocas cosas coherentes que ha dicho en los últimos tiempos el zampabollo ugetista y abonado de honor al palco del Bernabéu, pero no hay que olvidar que ellos, su socio de CC.OO, Fernández Toxo y el propio Méndez, han mirado hacia otro lado mientras recibían la manteca subvencionada del Palacio de la Moncloa.

 

Por eso, con la pasividad sindical por un lado y el todo vale para Díaz Ferrán por el otro, aquí hemos llegado a una situación límite que el propio ZParo quiere terminar de empeorar con sus santísimos decretos y aprobar, entre otros disparates, la reducción de los días de protección por despido, amén de darle carta blanca a las empresas para que se acojan al precepto de la crisis y que la indemnización no sea ni de 33 días por año currado, sino de 20. Sólo falta que al inquilino de la Moncloa le dé por adoptar la idea del jeta de la CEOE y amplíe las causas de despido procedente, donde se incluye, que casualidad, la de reconocer la no indemnización al currante cuando la compañía presente pérdidas. Ya puestos, ¿por qué no le ponen al caradura éste de ministro de Trabajo o de Economía y Hacienda? Por lo menos ha demostrado ser un pata negra a la hora de convertir sus delitos en actos más que legales, a tenor de que aún no ha pasado, siquiera, cinco minutos por cualquier comisaría.

ZP y Chacón se mofan del Ejército

ZP y Chacón se mofan del Ejército

El presidente del desgobierno de España, José Luis Rodríguez ZParo/Zpinocho, se ha marcado un objetivo claro y no parece que vaya a parar hasta conseguirlo, que es el descabezamiento y la disolución del Ejército, al menos tal y como lo concibe el común de los ciudadanos. Su intención es despojar a los militares de cualquier consideración y, poco a poco, ha ido logrando una serie de metas que están poniendo en solfa el papel de nuestros soldados. La penúltima del personaje ha sido limitar la presencia e intervención de los militares en la procesión del Corpus Christi toledano. Prácticamente, su papel, otrora relevante, se redujo a una mera presencia secundaria. Dicen que la orden vino directamente de Defensa, pero eso no se cree nadie, no se sostiene bajo ningún concepto, sobre todo eso de que tuviera que ser la banda municipal y no la de los soldados la que interpretase el himno nacional, así como la sospechosa desaparición de la enseña española.

 

Está claro y constatado que ZParo/ZPinocho ha apostado en firme por invertir la misión principal de nuestras tropas. No se siente representado por las mismas, incluso le cuesta horrores decir la palabra España y busca sinónimos edulcorados, amables, pero que no dejan de ser una trampita secesionista. Vean y repasen las comparecencias de nuestro presidente para que comprueben como suele referirse a Estado, la nación, este país, etcétera, mucho antes que tener que soltar por su boca la palabra ESPAÑA, así, con mayúsculas.

 

Y claro, esto del ejército, al señor ZP le parece que suena a rancio españolismo franquista, que eso de que nuestros soldados lleven por aquí y por allá la bandera española o vayan tocando el himno pues como que no le hace excesivamente feliz, más bien todo lo contrario. Por eso, para insulto a los altos mandos, puso como ministra de Defensa a la pacifista y pseudoindependentista Carmen Chacón, una señora que fue capaz de cuestionar cuando estaba en la oposición el papel que hoy en día tienen las unidades militares, que los fondos que se comía el ejército eran cuantiosos y que no había lugar a seguir con este despilfarro. Esta ministra, por si alguien lo desconocía, era defensora del malogrado ¿humorista? Pepe Rubianes, quien se manifestó en más de una oportunidad en contra de España y recomendaba que se metieran la idea española por cierto orificio y a ver si nos reventaba. Muy gráfico, qué duda cabe.

 

La señora Chacón debe ser, por un lado, un tanto desgraciada al tener que ocupar un puesto de un área que tantas veces había denostado, como reflejan sus pateadas tras una pancarta del No a la guerra, pero estoy convencido de que el disgusto se le pasa en cuanto ve la nómina de fin de mes. Entonces, ténganlo por seguro, ya se le olvida cualquier berrinche ideológico. Además, no lo olvidemos, está encantada de poder ir desmontando poco a poco las atribuciones de los militares. Si su idea es convertir los cuarteles y las misiones en auténticas ONG, créame que está a un paso de lograrlo, siempre y cuando (no quiero dar ideas) no salga un Tejero en potencia y decida hacer lo que el original, aunque esta vez sin la chapucería de aquel entonces.

El pan y circo de ZP

El pan y circo de ZP

El Gobierno de España, en el más puro estilo populista de la época de los romanos o, más recientemente, del período de la dictadura franquista, ha decidido que por sus reales decretos la reforma laboral saldrá con o sin acuerdo el próximo 16 de junio, en un Consejo de Ministros adelantado por mor de una reunión posterior que hay en Bruselas a finales de esa semana para poner punto y final al semestre de presidencia española en la Unión Europea. Sin embargo, la elección de la fecha para sacar adelante esa reforma legal del mercado de trabajo no se ha hecho al azar y por eso digo que se ha hecho copiando lo que en las épocas más turbias del Imperio Romano o de tiempo de Franco era moneda de uso común, aprobar asuntos trascendentes programando para el populacho grandes espectáculos en el Circo Romano o, más actualmente, partidos de fútbol. De hecho, esa aprobación por los reales decretos de ZP se pretende llevar a efecto justo el mismo día del encuentro que mide a España con Suiza en el debut de nuestra selección en el Mundial de Sudáfrica.

 

A estas alturas, resulta evidente que a nuestro mandatario no le interesa para nada reventar los derechos de los trabajadores. Es más, se la trae al pairo que suba o que baje la relación de ciudadanos apuntados al INEM. Fíjense como será la cosa (y como se manipulará desde la cocina monclovita) que ni siquiera el dato de 75.000 parados menos en el mes de mayo ha sido un dato del cual haya alardeado en exceso el jefe del Ejecutivo español. Porque sabe que es mentira, que en muchos casos estamos hablando de colocaciones tan breves y tan puntuales que no llegan en algunos casos ni a los dos días. Bueno, es más, aquí, en Tenerife, tenemos el caso de una compañera periodista a la que su empleo sólo le duró unas horas. Vamos, que no sé si llegaría a firmar su contrato cuando ya le estaban dando una patada en salva sea la parte.

 

En fin, que ZParo, el hombre de los consensos, del talante, del diálogo, de las negociaciones a cuatro, cinco o las bandas que fuesen necesarias, se quita de una vez por todas la careta y nos muestra su verdadera carota, la de un personaje intolerante, tozudo, cabezota y que es incapaz de dejarse asesorar por uno solo de sus más de 600 consejeros áulicos. Este caballero ha dejado de ser un visionario para convertirse, en realidad, en alguien con muy pocos escrúpulos a la hora de reventar la protección social de la clase que sostiene a España, los trabajadores, sean del sector privado o de la Función Pública. Puede ser que aguante la embestida hasta el 2012, pero yo sí que le auguro que el tiempo, lejos de ser su aliado (pensando en que tal vez tiene un año largo para arreglar las cosas), se va a convertir en un enemigo de peso y eso, incluso lo saben en el PSOE, será la ruina de su propio partido.

Las Teresitas, un caso de publicidad subliminal

Las Teresitas, un caso de publicidad subliminal

El calor, qué duda cabe, debe hacer estragos de los buenos en quienes tienen la responsabilidad de informar fielmente a sus oyentes, lectores o televidentes. Este es el caso del informativo de Antena 3, a nivel nacional, donde, bien por desconocimiento o bien por un determinado interés localista, se dio la noticia sobre la concesión de más banderas azules al Archipiélago, amén de unir esa nota con la ola de calor reinante por estos lares, desde la playa de Las Teresitas, una instalación que hace años, más de una década concretamente, que no recibe ese galardón al incumplir varios puntos para ser considerada una playa de calidad.

 

Por supuesto, quienes están en la Península e incluso en otros puntos de Canarias, cuando ven aquellas imágenes tan idílicas de Las Teresitas, babean de envidia por no poder estar allí, justo al lado del presentador. Sí, las tomas son ideales, especialmente hechas para que no se vea el esqueleto del mamotreto, la inexistencia de un paseo playero o lo asquerosas que están determinadas zonas de la playa. Es que, verdaderamente, quien no conozca la historia de este entorno puede vivir feliz en su ignorancia, pero quien sabemos de pe a pa lo que ha pasado con este lugar, nos duele, y mucho, que haya determinados medios que le hagan el juego a políticos de medio pelo.

 

Porque, miren ustedes, sé de buena tinta que informar sobre la ola de calor o las banderas azules, especialmente en días como los que estamos teniendo en esta semana, supone un esfuerzo sobrehumano. Irse hasta el Sur de Tenerife para dar cuenta de ambas noticias, que sería lo correcto, es duro, pero informativamente es un punto. Sin embargo, no creo que sea tanta la vagancia por parte de los compañeros de Antena 3 en Tenerife de cara al informativo nacional. Debe haber algo más, tal vez instrucciones desde el Palacio de los Dragos para sacar Las Teresitas a nivel nacional como una playa de interés turístico.

 

Nadie tiene prohibido acudir a esta playa, en absoluto, pero el turista que desconozca los avatares de este recinto se encontrará, metros antes de llegar a la misma, con una mole grisácea a medio construir (o demoler, si el juez de turno se aclara), pestilencias diversas en varias áreas de los aparcamientos o la falta de servicios básicos, amén de que puede toparse, de propina, con ciertas excrecencias en el agua o en la arena, siempre y cuando consiga soportar el efecto croqueta que suelen sufrir muchos de sus usuarios. Esta es Las Teresitas, señores lectores, una playa sin bandera azul, pero desde donde algunos informan interesadamente.

Rebajas ZP

Rebajas ZP

“Si no consensuamos una reforma laboral, abarataremos el despido por decreto ley”. Esta frase, en sentido estrictamente literal, ha sido pronunciada, aunque parezca increíble, por el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, alias el campeón del paro. Y digo que parece mentira que quien proponga esta medida sea un mandatario que no dudó en sumarse a las duras protestas y a una huelga general que tuvo que soportar a mediados de 2002 el Partido Popular por su famoso decretazo. A este jefe del Ejecutivo del talante no le gustaban los decretos, pero está claro que la memoria de algunos resulta extremadamente frágil y ahora pretenden utilizar fórmulas que fueron antaño criticadas y denostadas.

 

Un amigo me comentaba hace dos días que, en realidad, para que un partido considerado de izquierdas aplique métodos que son más propios de la derecha, prefería quedarse con el modelo original antes que con una burda copia. Sí, el PP, quizá cegado en su momento por una mayoría absoluta, creyó que todo el monte era orégano y llevó al Congreso un Decreto-Ley que no tenía ni pies ni cabeza. Se desprotegía sumamente a los trabajadores y al final, entre las presiones y una huelga general (que no llegó a un tercio de seguimiento, dicho sea de paso), se tuvo que dar marcha atrás y negociar con los sindicatos. Sólo hubo una víctima evidente, el hoy alcalde de Burgos, Aparicio, que entonces ocupaba la cartera de Trabajo y que fue suplido por el actualmente telefónico y experto en tarifas planas, Eduardo Zaplana.

 

Lo gracioso de todo esto es que habrás quienes sigan viendo en Zapatero el adalid de los derechos sociales, el hombre que jamás se atreverá a recortar un solo derecho. Falso. El presidente ya ha demostrado lo que es, alguien sin escrúpulos, capaz de gobernar a golpe de decretazo si hiciera falta. No es normal que un hombre con más de 600 asesores mantenga actitudes tan déspotas, que su gestión derive de la metodología de la improvisación y de la ocurrencia. A ZParo se le ha escapado el control de la situación hace mucho tiempo, pero es que ya no marcha, siquiera, el piloto automático. La comunidad internacional ya no se ríe ni se carcajea de nosotros, simplemente ve con terror como nos vamos a estrellar de un momento a otro.

 

Había quienes decían que Zapatero era como el capitán del Titanic. No, no, el encargado del gran trasatlántico era más coherente que nuestro singular dirigente. El barco chocó contra un iceberg, España ya se ha estrellado contra la Antártida al completo, pero aún así sigue negando empeñado en seguir al frente de la nave…al menos dos años más, siempre y cuando no nos hundamos definitivamente.

La ceguera de Rivero

La ceguera de Rivero

El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero Baute, ha declarado este fin de semana que Zapatero es un problema para España, una magnífica reflexión que, sin embargo, no se ve acompañada de un tirón de orejas asimismo y, si me lo permiten, a los dos diputados nacionales, Ana Oramas y José Luis Perestelo, que con sus abstenciones (por mucho que digan que sus votos o no votos no eran trascendentales) ofrecieron ese pequeño oxígeno al Gobierno socialista para proceder a un recorte que sólo busca fastidiar aún más a quienes ya lo están, los funcionarios mileuristas y los pensionistas, amén de esos casi cinco millones de desempleados en los que no se piensa para nada, pese a ser, curiosamente, la legislatura de prometido pleno empleo.

 

Evidentemente, a pesar de la existencia de un pacto más o menos sólido en el Archipiélago canario entre CC y PP, al jefe del Ejecutivo regional aún le cuesta ver que ZParo le ha engañado, le tima y le estafará por enésima vez con el llamado Plan Canarias (o como quieran nombrarle). Los dineros prometidos para que se aprobasen los presupuestos generales de 2010 están más verdes que los frutos de una higuera y, ténganlo por seguro, va a pasar bastante tiempo hasta que maduren, igual en el año 2012, por poner un ejemplo.

 

Rivero considera que su postura y la de sus dos enviados a la Carrera de San Jerónimo es la más efectiva de cara a obtener los mejores réditos y prebendas. Pero no se engañe, amigo mío. El PSOE, cuando logra el poder, no tiene miramientos hacia aquellas regiones donde permanece en la oposición. Ha pasado mucho tiempo desde que en las Islas no manda el partido de la calle Ferraz, tan solo los dos años del virreinato Hermoso-Saavedra y ya sabemos como acabó esa alianza, con la puñalada trapera del primero al segundo y con la ayuda del ahora tan denostado y repudiado Dimas Martín.

 

También apunta el presidente del Gobierno canario que ahora unas elecciones anticipadas supondrían un verdadero disparate, pero que tal vez, en función de cómo va el famoso recorte, igual dentro de unos meses no sea tan descabellado planteárselo. Pues nada, señor Rivero, manténgase tranquilo en su sillón, disfrute de las comodidades de la Presidencia, goce plenamente de las romerías y de las peregrinaciones y siga con esa política de poner una vela a Dios y otra al diablo. Quizá un día usted y los de su partido se den cuenta de que los mejores años para Canarias fueron entre 1996 y 2004 que, casualidades de la vida, conformaron el período de estancia en la Moncloa del PP, de José María Aznar. Pero nada, sigan echando botes salvavidas a ZP y al final acabarán engullidos definitivamente por una crisis que aquí ya nos ha puesto al borde del 30% del desempleo, con los peores salarios, la educación más nefasta o una sanidad al nivel de Mauritania.

España precisa un cambio urgente

España precisa un cambio urgente

Señala el sondeo encargado por el periódico El Mundo que, a día de hoy, el Partido Popular obtendría en las urnas una más que sobrada mayoría absoluta, incluso superior a la lograda en el año 2000 por José María Aznar, que recordemos que sacó 183 escaños, dejando a los socialistas a más de 50 diputados de diferencia, algo que sólo ocurrió en los albores de la democracia, especialmente con aquella victoria aplastante del PSOE de Felipe González, que rebasó el techo de las 202 actas en la Carrera de San Jerónimo. Es evidente, a nadie le puede sorprender, que esta proyección demoscópica responde única y claramente a las vacilaciones perpetuas de ZParo en materia económica, política y social. Los ciudadanos han visto con sus propios ojos como este jueves nadie apoyaba el tijeretazo de propuesto por el Gobierno y sólo la cobardía de UPN, CC y CiU, con una abstención pornográfica, dieron un respaldo pasivo a los planes de empobrecer aún más a los españoles.

 

Por supuesto, y eso ya lo sabrán los grandes asesores áulicos de Mariano Rajoy, con el señor Arriola de factótum, las encuestas no dejan de ser eso, una previsión más o menos aproximada, pero que no tiene un carácter de ciencia exacta (más bien todo lo contrario). Aquí, en nuestra querida España, ya hemos tenido sobrados ejemplos de sondeos que auguraban mayorías aplastantes o derrotas por la mínima y convertirse esas predicciones en, dicho sea finamente, al revés del pepino. En el año 1993, con un PSOE podrido de corrupción por los cuatro costados, acabó ganado unos comicios que tenía largamente perdidos o qué decir de la convocatoria del 2000, cuando se esperaba que el PP y el PSOE tuvieran casi un empate y al final fueron los conservadores los que sacaron un triunfo sobrado y brillante.

 

España, esa es la verdad, ya no está para más experimentos arriesgados. Hemos llegado a un punto de no retorno. La sensación actual es que la permanencia de ZP en la Moncloa supone un punto más de descrédito para la nación por cada día que pase sin presentar su dimisión o convocar elecciones anticipadas. Ya no es una cuestión demoscópica, es que no es preciso aferrarse a unos sondeos para darse cuenta de que los españoles reclaman un cambio (que no necesariamente tiene que pasar por Rajoy, pero ahora mismo también es cierto que no hay otra alternativa) y que dos años así, hasta el 2012, pueden ser un camino excesivamente tortuoso. En fin, habrá que estar expectantes, aunque hasta otoño, mucho me temo, no tendremos una reacción gubernamental. Lo que hace falta es que la oposición no se amodorre ni se acomode.

 

España sí, La Roja, no

España sí, La Roja, no

España sí, La Roja no, este es el lema que propongo a la hora de referirnos a nuestra Selección Española de Fútbol ante el virus contaminante que se ha instalado en nuestro país y que se ha empeñado en denominar al combinado con ese sobrenombre de La Roja cuando hay muchos otros equipos nacionales que llevan ese color en su camiseta (Chile o China, por poner unos ejemplos). Habrá quien piense que ese apelativo tampoco crea excesiva confusión, que todo el mundo sabe perfectamente que nos podemos referir a España cuando hablamos de La Roja, pero ese no es el punto de debate. De lo que realmente estoy convencido es de que determinados personajes prefieren borrar toda relación a la españolidad, quitarle identidad al cuadro que ahora entrena Vicente Del Bosque y dejarla con un epíteto de roja cuando, en todo caso, siempre ha sido conocida popularmente como la Furia Española.

 

Posiblemente, este paralelismo, amén de querer fulminar cualquier mención a España, español, etcétera, viene influenciado por lo que sucede en otras naciones como Francia, donde al cuadro galo se le conoce como les bleus o en Italia, donde su once son los afamados azurri o en Brasil, la canarinha. Sin embargo, ese apelativo de La Roja nunca se ha empleado en nuestro suelo patrio y sólo ha venido utilizándose con cierta asiduidad desde que el canal privado Cuatro empezase en el Mundial 2006 a emplear ese término y que, en cierta medida, ha calado entre la sociedad por mor de un machaqueo constante.

 

Pero eso es lo que hay que evitar, que caigamos en esa fuerza de la costumbre y que al final nos habituemos a un simple La Roja en vez de gritar con todas nuestras fuerzas eso de España, España y España. A determinados políticos, acomplejados, de mentalidad estrecha o con ambiciones independentistas, les resulta más cómodo emplear términos que simulan ser sinónimos amables, edulcorados y disfrazados de la idea de ser español. No hay más que escuchar al presidente del Gobierno, ZParo, cuando intenta evitar toda referencia a España hablando de Estado, de país o de nación. Alguien que no cree en la idea de España como conjunto y que encima tiene a su cargo la Presidencia del país, es evidente que busca fórmulas que le intenten sacar del atolladero lingüístico, pero ya no cuela.

 

Determinados patrocinadores han apostado por ese La Roja como emblema principal para referirse a nuestra Selección Española, pero tarde o temprano todo volverá a su cauce porque no hay que avergonzarse de tener siempre en nuestra boca y en nuestra lengua la palabra España. Esta es nuestra nación, en la que viven cerca de 50 millones de personas y quien no se sienta español…pues ya sabe lo que puede ir haciendo. Pero aquí estamos en España y, pese a quien le pese, somos españoles, no rojos.

Estafa coalicionera

Estafa coalicionera

Coalición Canaria, en lo que compete a sus diputados de Madrid, la señora Ana Oramas y el caballero José Luis Perestelo, ha demostrado que es una formación con una mentalidad cortoplacista más que pronunciada. La amnesia de los nacionalistas en la Carrera de San Jerónimo resulta tan aguada que ni metiéndose The Memory en vena serían capaces de recordar lo que han desayunado hace tan solo unas horas. El partido que ¿preside? Claudina Morales es una especie de manicomio incontrolado donde cada miembro hace lo que le viene en gana, sin respetar instrucciones o sin tener en cuenta los continuos engaños que desde Madrid se le vienen haciendo al Archipiélago cada vez que gobierna el PSOE.

 

Y es que, parece mentira, Oramas y Perestelo, cada vez que llegan a la T-4 y aterrizan, respectivamente, en Los Rodeos y Mazo se ponen el disfraz de Pocoyó y Calimero para comenzar con su retahíla de los incumplimientos de Zapatero con las Islas y que con sus votos no iban a seguir jugando. Aún colea, por ejemplo, en La Palma el enfado con la nula gestión del Ejecutivo Central con el telescopio extremadamente gigante y como se fue a parar finalmente a manos de Chile. Ese ya era un motivo más que suficiente como para que Perestelo no hubiese vacilado a la hora de votar en contra del tijeretazo, pero se ve que está contagiado por su compañera de escaño, la señora de la política pura, y decidió dar ese cheque en blanco que suponía la abstención.

 

Ahora, no lo duden, en cuanto pasen dos fines de semana, volverán los coalicioneros a recuperar la memoria extraviada y empezarán con la matraquilla de la estafa que ha supuesto el Plan Canarias, que al final se han producido recortes pornográficos en las infraestructuras previstas, que lo de los trenes del norte y sur de Tenerife tendrá que seguir aguardando el sueño de los justos, que las inversiones en carreteras permanecerán bloqueadas por una legislatura más.

 

En fin, ya deben quedar pocos ciudadanos que se fíen de las aviesas intenciones de determinados dirigentes de CC. Incluso, un peso pesado como el presidente del Cabildo tinerfeño, Ricardo Melchior, tuvo el arrojo y la gallardía de solicitar a sus compañeros de partido en el Congreso de los Diputados que no se abstuviesen, sino que rechazasen de plano y de pleno el plan improvisado de Zapatero. Pero nada, aquí no se hace ni caso, algo normal por otra parte cuando la misma presidenta de Coalición Canaria, Claudina Morales, se muestra incapaz de unir al partido. Normal que al final cada quien haga la guerra por su cuenta, pero eso, tarde o temprano, le pasará factura en las urnas, sobre todo cuando hablemos de elecciones en clave nacional.

Desvergüenza sin recortes

Desvergüenza sin recortes

El Gobierno de España ha sacado adelante su tijeretazo, por la mínima, con sus propios votos, y la desvergüenza de los diputados de CiU, CC y UPN quienes, a pesar de reclamar airadamente al presidente del Ejecutivo, Rodríguez ZParo, que convocase elecciones anticipadas, finalmente se abstuvieron en la votación y con ello propiciaron que los socialistas puedan alardear de haber obtenido una victoria plenaria. De todas maneras, ese triunfo, de por sí pírrico, va a traer consecuencias para quienes decidieron dar un paso al costado. La abstención de catalanes, canarios y navarros no puede salir gratis a efectos electorales, sobre todo cuando se ha visto la hipocresía de todos y cada uno de los líderes de esas formaciones.

 

Por supuesto, partiendo de un principio fundamental, el de la aritmética parlamentaria, el triunfo de Zapatero en esta votación queda fuera de toda duda. Con o sin negociaciones a un margen, lo cierto es que ayer hemos presenciado como los diputados convergentes, los de la Unión del Pueblo Navarro y los de Coalición Canaria han subordinado los problemas de los ciudadanos a la salvación de ZP. De haber caído en esta propuesta del recorte indiscriminado, posiblemente hoy si estaríamos valorando y sopesando seriamente la realización de unos comicios adelantados. Esta especie de moción de confianza encubierta ha servido para que el presidente (que no fue capaz de intervenir en el debate, dicho sea de paso) se agarre al último clavo ardiendo. Ya se le marcharon los firmes apoyos de peneuvistas y de Esquerra y tan sólo le queda rezar para que el parche abstencionista de nacionalistas catalanes y canarios no se venga abajo.

 

Estoy plenamente convencido de que los habitantes de las islas Canarias y de Cataluña deben estar hoy que echan chispas contra Ana Oramas y Duran i Lleida. No es de recibo acceder a una tribuna y manifestar abiertamente que es la hora de que deje su puesto en la Moncloa y, al mismo tiempo, asegurar que la posición de sus formaciones será la de abstenerse en la votación. En estas circunstancias, pese a quien pueda mantener la postura contraria, ese sí pero no, pero no pero sí supone un cheque en ¿blanco? a los desmanes del Ejecutivo y, quizá lo que es peor, que estos mismos que hicieron la gracieta de la abstención mañana puede ser que se estén arrepintiendo. Pero algunos, como la señora Oramas, no se entera de la misa la mitad y está en Madrid haciendo el más absoluto de los ridículos.

Los bandazos de ZParo/ZPinocho

Los bandazos de ZParo/ZPinocho

¿Necesita España unas elecciones generales anticipadas? A la vista de los hechos, está claro que sí, que hay que tomar una decisión urgente frente a las improvisaciones a las que nos estamos viendo abocados con José Luis Rodríguez ZParo. Su penúltima ocurrencia, la de decirle a las corporaciones locales que ya no podrían endeudarse o, dicho de otro modo, solicitar crédito hasta el año 2012, para posteriormente tener que rectificar el anuncio hecho público en el BOE y aclarar que esa medida será efectiva a partir del 1 de enero de 2011, deja bien a las claras que este Gobierno ya no sabe por dónde transita. Hoy se levanta por la mañana, un ministro, el de Trabajo, por ejemplo, asevera que no habrá recortes, luego a mediodía llega la vicepresidenta primera y nos saca la tijera, por la tarde aparece el de Interior y desdice a la ViceVogue y, para terminar, aparece en escena para cortarnos la digestión de la cena la titular de Economía y Hacienda y no sólo es que nos deje en paños menores, sino que además amenaza con dejar todo nuestro patrimonio aun más escuálido.

 

Con este panorama, amigos míos, es lógico y normal que pensemos en unos comicios antes de la fecha señalada, marzo de 2012. Este Ejecutivo ha vivido de tortazos de inspiración que siempre han recaído sobre los mismos, los ciudadanos. Las gracietas de Zapatero, las dádivas sin pensar, sin previsión real, nos han costado un riñón y ya tenemos hipotecado el segundo. Fíjense ustedes que, por ejemplo, la Seguridad Social vuelve a estar como en tiempos de Felipe González, prácticamente sin un euro en la caja y ya son muchos cientos de miles de personas las que ven con horror como, una vez agotadas las prestaciones por desempleo y el subsidio posterior de 421 euros, le dicen que tiene que costearse la sanidad básica o, en el mejor de los casos, que algún familiar pueda meterle de beneficiario en su cartilla.

 

Existen, empero, voces discrepantes sobre la actitud de los senadores del Partido Popular el pasado martes cuando empezaron a solicitar a voz en cuello el adelanto de elecciones generales y que, por ende, Zapatero se marchase de una vez de la Moncloa. Bien, en parte puedo convenir que quienes ocupan un puesto de tanta responsabilidad deben mantener una cierta corrección en las formas, que esto no es la barra libre para comportarse como si estuviéramos en un bar. Pero también es preciso recordar que en ocasiones precedentes fueron diputados o senadores socialistas los que utilizaban la oficialidad de los plenos para montar sus algaradas.

 

Evidentemente, independientemente de las formas, sí que es precisa la convocatoria urgente de los comicios y que seamos los ciudadanos los que realmente digamos con nuestros votos si queremos que España siga soportando a un presidente que en la sesión de control al Gobierno tuvo la santa caradura de afirmar que sólo el que gobierna se puede equivocar. Y sí, razón no le falta, pero esa no fue su actitud cuando, estando él en la oposición, se sumó a las movilizaciones por el decretazo de Aznar con la reforma laboral que, dicho sea de paso, finalmente fue retirada. Y eso es lo que, de momento, le salva a ZPinocho, que los sindicatos se muestran mansos y sumisos…mientras haya subvenciones garantizadas, claro está.