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Desde mi escaño

La crisis, diga quien lo diga, sigue ahí

La crisis, diga quien lo diga, sigue ahí

¿Alguien puede dudar que estamos en crisis y que la mejoría, como se suele decir popularmente, va a peor? Pues hay síntomas que, aunque no sean estudiados por los grandes expertos económicos, sí que dan la justa medida de que nos hallamos ante un período de grandes dificultades y que, tristemente, parece que no se van a poder superar a corto plazo. Por si no saben de lo que les hablo, les remito a que se ponga delante de la televisión o escuchen la radio y díganme quién es el rostro famoso que protagoniza la campaña de las rebajas de invierno de los grandes almacenes por excelencia de España. ¿Han dado ya con su identidad? ¿no? Bueno, no se preocupen en devanarse los sesos porque en realidad en esta ocasión, atendiendo a razones de estrecheces económicas, la empresa de Isidoro Álvarez ha apostado por la señora Zalba, cuyo mérito es haber sido la primera en entrar en los períodos de saldos durante los últimos 20 años. Pero ojo, que estamos hablando de que era la primera en un centro determinado, que El Corte Inglés tiene grandes sedes repartidas por todo el país.

Resulta obvio que si ni este gran emporio comercial es capaz de llegar a las exigencias de las grandes estrellas que han protagonizado sus campañas, entre ellas celebridades como George Clooney o Silvester Stallone, por poner dos ejemplos clarificadores, la crisis es mucho más profunda de lo que creemos porque, independientemente de las filias y de las fobias que pueda generar este establecimiento, hasta la fecha siempre se había mantenido fiel a la hora de contratar a la personalidad artística del momento. Miren lo que ha sucedido con una conocida marca de cava, que no tuvo más remedio que tirar de la campaña navideña de 2008 porque no había fondos para hacer un spot que mantuviera los parámetros de calidad de años anteriores.

Puede resultar una fruslería referirme a lo mal que está la crisis en España haciendo sólo mención a una simple campaña de publicidad de unos grandes almacenes, pero también soy de los que cree que hay que poner en tela de juicio esos datos sobre la mejoría de las bolsas. Aquí, para el pueblo llano, lo que funcionan son otros indicadores y cuando se observa que una empresa fuerte como El Corte Inglés se retrae a la hora de contratar a una gran estrella, esto significa que no estamos tan bien como nos quieren vender. Eso sí, aunque esta campaña no la protagonice Carlos Baute, las rebajas que presenta el emporio creado y pergeñado por Álvarez y familia sí que son verdaderamente espectaculares.

La Copa de África debería aplazarse

La Copa de África debería aplazarse

La Copa de África, si hubiese un mínimo de cordura, no debería de disputarse. El atentado sufrido por la Selección de Togo es un signo claro de que la seguridad en Angola no está garantizada para nadie y, a pesar de que siempre se recurrirá al manido y falaz argumento de que suspender este torneo sería hacerle el caldo gordo a los autores de este acto crimininal, lo cierto es que nadie en sus cabales querría jugar ahí, aunque se garantizase la mayor de las seguridades. Sé que a la organización de este campeonato le supone un revés económico sensacional, pero entiendo que lo que aquí importan son las vidas de los deportistas y de todos los miembros que acompañan a cada país participante y, ahora mismo, cualquiera puede ser objetivo de otro desalmado, de otro grupo que reivindicando vayan a saber ustedes el qué, puede volver a atentar contra cualquiera de las delegaciones deportivas.

Desde luego, me parece un gesto coherente el llamamiento del jugador del Arsenal Adebayor para pedir al resto de futbolistas que renuncien a participar en esta cita. Sería lo más sensato, aunque luego hubiese que jugar en fechas posteriores, previsiblemente después del Mundial de Sudáfrica. El hecho de que Togo anunciase su renuncia, debería llevar aparejado un movimiento idéntico por parte de los otros combinados. Nadie debería de disputar un solo minuto, aunque a la hora de escribir este artículo aún se desconoce si quienes tienen que dar ese paso adelante serán capaces de rebelarse contra los deseos del máximo comité futbolístico africano y la propia FIFA, que desean que el show continúe, pese a que las imágenes que nos han llegado ponen los pelos como escarpias.

Espero y confío en que la coherencia y el sentido común se impongan al egoímo de unos comités y patrocinadores a los que sólo les importa el vil metal. Asimismo, por parte de los equipos de la Premier League, me parece lamentable que hayan pedido el regreso de los jugadores que están enrolados en los equipos del torneo inglés. No, eso se llama distraer recursos y hubiera sido deseable que se solicitase por parte de los clubes británicos que se suspendiera la Copa de África, no solamente el retorno de los futbolistas que juegan en la liga inglesa. En ese sentido, al menos hasta lo que yo sé, las posturas de España o Francia, dos de los campeonatos donde hay bastantes jugadores africanos, han sido más de permanecer a la expectativa, aunque también confían en esa suspensión provisional y posponer este torneo hasta mejor ocasión.

Lo malo de todo es que quienes mostraban sus recelos de que era arriesgado llevar el Mundial al continente negro van a sacar a relucir sus argumentos, algo que ya he tenido la oportunidad de oírselo a algún que otro periodista deportiva. Sin embargo, considero que no se pueden mezclar las churras con las merinas y todos hemos sido testigos de atentados en los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996, o hace mucho más atrás en el tiempo lo acontecido en Munich, en el año 1972. Lamentablemente, no estamos libres de la comisión de un acto terrorista sea cual sea la latitud del Mundo donde tenga lugar un evento de esta índole, pero Sudáfrica, como se demostró con la Copa Confederaciones, está sobradamente preparada para albergar este Mundial. De hecho, si nos ponemos a sospechar, más receloso sería yo con Río de Janeiro, pero imagino que de aquí a 2016 habrá un trabajo ingente para que todos los atletas y las delegaciones puedan estar plenamente tranquilas.

Un hereje en la Alcaldía de Logroño

Un hereje en la Alcaldía de Logroño

El alcalde de Logroño, el socialista Tomás Santos, que gobierna en coalición con el Partido Riojano, ha demostrado que tiene muy poco de católico, menos de cristiano y sí mucho de mahometano, a tenor del calendario editado por el consistorio riojano donde las principales fiestas de la confesión religiosa mayoritaria de la ciudad, es decir la cristiana y la católica, han desaparecido por arte de magia y, en cambio, se hace especial hincapié en el nacimiento del profeta Mahoma, el 24 de febrero o la fiesta del cordero. Por supuesto, entiendo que todo es cultura y no está de más saber cuando fue la fecha de nacimiento del profeta del Islam, pero lo que no es de recibo es que en nuestro entorno se margine de esa manera la creencia mayoritaria y se dé cancha ilimitada a una determianda religión que, dicho sea de paso, tiene poco de tolerante con el cristianismo.

Evidentemente, cada persona es libre de tener sus confesiones religiosas, pero hay que tener especial cuidado cuando se está gobernando para todo un municipio, una localidad, Logroño, que votó en casi el 50% al Partido Popular y que sólo por 42 votos se quedó fuera de la Alcaldía. Estoy convencido de que ese detalle del calendario no sólo ha enojado a los votantes conservadores, sino también a los propios electores socialistas y de esa formación regionalista. Desde luego, como dijo Federico Trillo en su momento, “manda huevos” que un alcalde que lleva como apellido Santos tenga esas inclinaciones mahometanas que, insisto, puede tenerlas y es perfectamente comprensible, pero no puede olvidar que gobierna para toda la ciudadanía, no para quienes le votaron y menos aún para aquellos que puedan tener esa devoción islámica.

De todas maneras, aunque muchos tratarán de elevar este hecho a la simple categoría de anécdota, el trasfondo de todo esto es muy serio y concuerda con la persecución del Gobierno de Zapatero a todo lo que huela a la religión católica, ¿o alguien ha olvidado lo acontecido recientemente con el tema de los crucifijos? ¿o la progresiva eliminación de la asignatura de Religión? ¿o el intento de paganizar todas las fiestas, tratando de evitar hablar de Navidad o de Semana Santa? Si hasta el Ministerio de Igualdad (de tonterías, claro) ha aprobado una subvención a una asociación feminista que va en contra del Vaticano.

Está claro que sobran los ejemplos sobre el escaso apego de determinados socialistas a lo que son nuestras tradiciones y para ello son capaces de interpretar torticeramente el artículo 16 sobre la libertad religiosa y de culto; porque, miren ustedes, si bien es verdad que el Estado mantendrá relaciones con todas las confesiones, no menos cierto es que se nombra a la religión católica como primera y, de hecho, es la única que se nombra por sí misma, mientras que las demás se engloban en un bloque heterogéneo. De verdad, repito, un país que renuncia a sus principos y tradiciones está condenado a perder su identidad y mejor no pensar en la fuerza que pudieran adquirir esos grupos islámicos que habitan en España y que empiezan a percibir que sus creencias tienen mayor mimo y miramiento que la confesión que profesamos la gran mayoría.

Europa le toma la matrícula a ZP

Europa le toma la matrícula a ZP

La Unión Europea no se traga las recetas de José Luis Rodríguez Zapatero para salir de la crisis. El prestigioso periódico Financial Times pone en tela de juicio la capacidad de acción y de reacción de España y considera que el paso de nuestro país al frente de la Presidencia semestral de la UE va a resultar poco efectiva, al margen de tildar la labor del Ejecutivo de anodina. El problema es que durante muchos años, sobre todo cuando entró el Partido Popular a gobernar, en el ámbito europeo se nos miraba con mucho recelo tras la época de Felipe González, muy en particular en los últimos estertores de su mandato, con todos los escándalos que salpicaron ese período de 1991 a 1996. Luego, del período de 1996 a1998, con un trabajo denodado y persistente, Europa nos dio de nuevo la bienvenida y no sólo nos dio plaza en el tren del euro, sino que nos permitió ir en la locomotora.

Ahora, lamentablemente, en la UE se tiene plena constancia del disparate que ha provocado Zapatero y no quieren que el primo de Míster Bean pueda provocar un desastre económico en esos seis meses de presidencia. Está claro que, para ciertas cosas, en el escenario comunitario hay una seriedad y una rigurosidad que aquí, en España, no se cumple. Basta ver nuestro nivel de seriedad, por ejemplo, con el affaire del señor Gerardo Díaz Ferrán y su tomadura de pelo a empleados y pasajeros de Air Comet. En una nación seria, este caballero hubiese sido echado de la poltrona de la CEOE y hasta encarcelado hasta que no se esclareciesen las causas por las que ha estafado a trabajadores y clientes. Pero no, esto es España y aquí nadie deja su poltrona, empezando por Zapatero y su nula gestión de la crisis.

Esto es lo que se ve desde Europa y lo que observa le produce temblores. Por eso, por mucho que desde aquí, desde la factoría de Moncloa, se quiera presumir de ser el país que ostenta la presidencia de este primer semestre de 2010, la UE no va a dejar manejar los hilos fundamentales a nuestro jefe del Ejecutivo. De hecho, en una reunión vital sobre seguridad y terrorismo, convocada por Gordon Brown, el primer ministro inglés, a España la han dejado fuera. Este es el precio que tenemos que pagar por las frivolidades y veleidades de un presidente, ZParo, que va llegando siempre tarde y mal a todas partes. Es que ni a la Pascua Militar fue capaz de presentarse con puntualidad, así que imagínense con todo el trabajo que ha de afrontar en medio año como cabeza visible de la UE como puede ser el resultado final. Para ponerse en lo peor, vamos.

La Copa, de mal en peor, como el Atleti

La Copa, de mal en peor, como el Atleti

La Federación Española de Fútbol se ha cargado definitivamente la pasión de los aficionados por la Copa del Rey. Escribo estas líneas mientras observo por televisión el lamentable estado que presentan las gradas del Nuevo Colombino, donde un más patético Atlético de Madrid cae en estos instantes por 2-0 y jugando con un hombre menos. Pero, al grano, la RFEF ha conseguido que los seguidores opten por quedarse tan ricamente en sus casas, a pesar de ser un duelo entre un Segunda y un Primera. Ya no hablo de los precios, que los desconozco, pero sí de esos horarios tan demenciales, con partidos que se programan en un tramo demencial como las diez de la noche, siendo jornada laboral al día siguiente, amén de insistir en un formato, el de ida y vuelta, que se ha quedado totalmente desfasado, aunque eliminaciones como las del Real Madrid ante el Alcorcón pueden demostrar que este sistema también da lugar a las sorpresas. Sí, el milagro puede existir, pero el riesgo es mucho más controlado con el doble encuentro que a un partido único.

Además, lo que tampoco tiene excesiva explicación es que haya que habilitar tres días para que se disputen los ocho duelos. Hace muchos años, cuando la Copa del Rey tenía un prestigio y se la mimaba en el calendario futbolístico, los miércoles tenían un sabor especial, casi a la misma altura que la jornada liguera. Se procuraba concentrar los choques en el mismo tramo horario y aquello resultaba emocionante, las radios podían apostar por carruseles y tiempos de juego a nivel nacional porque los anunciantes se mataban por promocionar sus productos y, en el caso de la eliminatoria más interesante, la televisión no faltaba a su cita. De acuerdo que ahora son nuevos tiempos y que los operadores vienen con un buen fajo de millones sobre la mesa y deciden más que el ente federativo o los propios equipos, pero eso mismo tendría que tener un control, un límite, porque el peligro es real, que los estadios se queden vacíos.

Insisto en que la Copa del Rey, en los últimos años, sólo le importa realmente al equipo que la gana. Sólo hay que constatar la manía del casi el 100% de los entrenadores de poner un once suplente en estas eliminatorias y eso no obedece al aserto de que se quiere dar oportunidades a todo el plantel, sino que esta competición no está entre sus objetivos. Ni el propio Barcelona, defensor del entorchado, disimula su falta de entusiasmo a la hora de hacer frente a este campeonato. Pero esto, repito, es culpa de una Federación que ha devaluado la competición hasta extremos insospechados, con unas rondas previas entre agosto y octubre en las que se produce una criba importante entre los modestos, clubes que años atrás aprovechaban los posibles cruces con los Primeras para sanear o cubrir sus presupuestos. Eso sí, hay casos como el del Atlético de Madrid que, aun con eliminatoria a doble vuelta, se va de Huelva con un rotundo 3-0, pero es que el Pupas suele ser la excepción a la lógica.

Cuba, con el permiso de ZP, nos toma el pelo

Cuba, con el permiso de ZP, nos toma el pelo

¿A qué espera el Gobierno de España para condenar la expulsión de Cuba del eurodiputado socialista Luis Yáñez? El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene una postura bastante peculiar con el régimen dictatorial de los hermanos Castro. No existe una sola condena sobre las penurias que pasan los ciudadanos que habitan en la isla caribeña, especialmente la de aquellos que, además, tienen los arrestos suficientes para oponerse a la tiranía de ese clan incombustible. Las visitas de nuestro ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, han dejado bien a las claras que los disidentes con el poder establecido a la fuerza no importan, no tienen peso para que empecemos a alinearnos con el resto de la Unión Europea. Seguimos en esa doble vara de medir, condenando determinadas dictaduras, pero alabando otras como las castristas o las chavistas, amén de sus satélites y la de aquellos países que conforman la mal llamada Alianza de Civilizaciones.

No sé si el hecho de que a este eurodiputado del PSOE se le haya expulsado de La Habana logrará revertir esa postura del Gobierno de ZP y exigirá una rectificación pública del régimen cubano, pero mucho me temo que al final España tragará con las vagas explicaciones que se le puedan despachar desde la dinastía Castro. Seguramente, todo quedará reducido a una simplista gracieta, incluso recordando la fama de gafe de la que siempre ha hecho gala el señor Yáñez, al que se le hundió un galeón en los fastos de la Expo 92 de Sevilla. Sí, por esa vía puede hallar el Ejecutivo nuestro la explicación de porque el político socialista no ha podido quedarse en Cuba.

Ya en serio, lo que no puede permitirse bajo ningún concepto es que el clan de los Castro siga riéndose de España y haciendo de la ley internacional una interpretación torticera. Claro, esto es normal cuando tampoco se condenaron por parte de los muchachos de Zapatero la expulsión de varios miembros del PP, incluso en algunos casos cuando su estancia en la isla siquiera respondía a un viaje oficial o de trabajo, sino a un simple viaje de carácter privado o de ocio. Y es que, desgraciadamente, aún existen en política quienes mantienen en diferenciar entre los que son de un partido o de otro, cuando realmente, sobre todo estando fuera de nuestra fronteras, todos somos españoles, independientemente de la ideología y, por tanto, hay que luchar a brazo partido para que nuestros derechos se mantengan intactos. Pero claro, pedirle a nuestro cuerpo consular, manejado hábilmente por Moratinos para no deteriorar las relaciones internacionales con estos poderes dictatoriales, es como considerar que mañana mismo podemos sacarnos los millones en La Primitiva.

Desde luego, un buen comienzo de nuestra presidencia en la Unión Europea, que vean el resto de socios comunitarios lo bien que sabemos bandearnos en estas circunstancias, que observen que no tenemos respeto por nuestros propios ciudadanos. Claro, luego alguien se quejará de que hackearon la página que puso en marcha España con motivo de llevar las riendas de la UE durante este semestre. Pero, ¿alguien cree que habría mucha diferencia entre ZP y Mr. Bean? Por lo menos, con el segundo nos lo pasaríamos mejor, poniéndole una sonrisa a la crisis.

Comprar con cabeza, cosa difícil

Comprar con cabeza, cosa difícil

Las Navidades ponen mañana la puntilla con el Día de Reyes. Sí, en esta jornada serán muchas las familias que descansen tras varios días de ajetreo por los principales centros y calles comerciales. Uno, que tiene la oportunidad de pasar unos días en Madrid, se ha quedado literalmente alucinado con el vaivén de decenas de miles de personas abarrotando todo aquello donde pudiera encontrarse ese regalo de última hora. No pareciera, desde luego, que en este país tuviéramos crisis, pero la verdad es que muchos empezarán a darse cuenta del dispendio cuando comiencen a llegar las facturas a final de mes.

Y es que los grandes almacenes se han dado cuenta de que se puede burlar legalmente, valga la redundancia, la ley del comercio con una serie de promociones que, aunque no son verdaderamente rebajas, suponen todo un gancho para los consumidores. La capacidad de ahorro de los ciudadanos ha aumentado considerablemente en los últimos meses, aunque bien es verdad que no por propia voluntad, sino por la inestabilidad económica a la que estamos sometidos y que no aseguran la continuidad en el puesto de trabajo o de la propia viabilidad de la empresa. Este fenómeno ha sido perfectamente captado por los estrategas de las grandes áreas comerciales para conseguir que esos euros que estaban amarrados en las carteras de los clientes cobren vida y pasen a las cajas registradoras de los establecimientos.

De todas maneras, a pesar de la alta probabilidad de que los ciudadanos se puedan quedar con los bolsillos más raquíticos que la raspa de una pescadilla a partir de esta misma noche, también han surgido como hongos esas empresas financieras que conocen al dedillo las urgencias de esas personas que no llegan a fin de mes, máxime en esta empinadísima cuesta de enero. Sólo hay que poner la televisión o la radio para ver y oír el bombardeo de spots y cuñas de estas compañías que, por arte de magia, son capaces de reducir a menos de la mitad la tela que hay que soltar a día 30. Eso sí, no explican con claridad que al final el primo que contrate ese servicio acabará pagando un 40%-50% por término medio, lo que pasa es que es una golosina el hecho de que en vez de tener que dar 1.000 euros, la cosa se quede en sólo 300; eso sí, durante mucho más tiempo.

En fin, esperemos que los Reyes Magos, amén de los millones de juguetes que han de repartir esta noche, también dejen en la casa de los solícitos padres un poco de cordura y que ahora, a pesar de los martilleantes mensajes de los centros comerciales, se piensen seriamente si es necesario adquirir tal o cual producto. Aunque es importante consumir porque eso da movimiento a nuestra maltrecha economía, tampoco se puede hacer a lo loco. Sobre todo hay que darse cuenta del panorama que tenemos por delante y que no resulta nada halagüeño. No estaría de más que la DGT también limitase la velocidad con la que compramos. Las consecuencias, en este caso, las puede pagar tu bolsillo o propiedades más valiosas como tu casa.

ZapatEuro y su solución de la crisis

ZapatEuro y su solución de la crisis

José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España y ahora, durante este semestre, también máxima cabeza visible de la Presidencia de turno de la Unión Europea, se ha presentado ante los ciudadanos comunitarios como el paladín que sacará a todo el mundo de la crisis. Es decir, que el jefe del Ejecutivo español se ha mostrado incapaz a todas luces de solucionar los problemas generados en su propio país y ahora, por arte de magia, cree que podrá hacer en la UE el milagro que no ha sido capaz de ejecutar en su propia casa, y encima en sólo seis meses. Lo dicho, un auténtico figura este mandatario cada vez más capidisminuido en las encuestas electorales. Desgraciadamente, las palabras se las lleva el viento y los anuncios de ZParo no pasarán más allá de los Pirineos. Ni franceses, ni alemanes ni británicos se toman en serio las palabras del inquilino de la Moncloa. Es más, a esas naciones no les hace falta la ayuda del amigo del viento porque ya han salido o lo están haciendo por sí mismas de esa crisis tan global, pero que ha sido menos grave donde se reconoció desde el primer instante.

España, lo diga quien lo diga, estará donde un tiempo más en una situación de recesión, que se puede dulcificar en pequeña medida con esto de la Presidencia de la Unión Europea, pero que no servirá para salir de ese pozo. Mañana tendremos la oportunidad de ver las cifras del desempleo del mes de diciembre y el reconocimiento de la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, de que los datos serán negativos (menos que los de hace doce meses, pero igualmente malos) deja bien a las claras que aquí seguimos potenciando el trabajo de los funcionarios de la oficinas de empleo, que cada mes se ven tramitando más y más demandas. Ni el Plan E fue capaz de reducir unos 100.000 parados de esa larga lista que puede acabar dentro de nada en los cinco millones de personas.

La situación se presenta terrorífica para muchos españoles en este comienzo de 2010, con empresas que siguen cerrando o malviviendo, sin solución tampoco para el colectivo de los trabajadores autónomos. Nadie en este Gobierno piensa en las clases medias, a las que siguen crujiendo a impuestos como si no costara nada. Imagínense, por ejemplo, que el recibo de la luz, que desde hace ya más de un año se paga por meses, va a costar una media de 30 euros la mensualidad, es decir 60 euros cada 60 días, cuando no hace mucho esa tarifa no sobrepasaba los 40-45 euros. Y así, muchas otras hazañas de este Ejecutivo que no para de improvisar medidas que, lejos de beneficiar a los administrados, se basan a partes iguales en la improvisación y en la chapucería más lacerante, como lo que ha ocurrido con esta reforma de la ley antitabaco, torpedeando en plena línea de flotación a unos empresarios hosteleros que gastaron cientos de miles de euros en reformar sus locales para que ahora, cuatro años después, vean que su inversión fue directamente al cubo de la basura.

Pues sí señores, este es el presidente del Gobierno de España, pero promete sacar de la crisis a la Unión Europea. Me imagino que aún deben durar las risas en el conjunto del viejo continente, y eso que sólo ha sido el inicio. Veremos a ver qué otras ocurrencias chistosas nos tiene preparadas Zapatero, pero al menos en la UE se lo pueden pasar en grande, aunque que no se despisten, no vaya a ser que allí les haga lo mismo que nos lleva haciendo desde hace unos años. Que aquí no estamos tan mal por pura casualidad, sino por las gracietas de un dirigente con menos luces que esas de bajo consumo que regalaba Sebastián y que, dicho sea de paso, a mí, como a otras personas, aún no me han llegado.

A Esperanza Aguirre se le fue la mano

A Esperanza Aguirre se le fue la mano

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha equivocado de extremo a extremo con la excesiva y prohibitiva subida de un 21% del bono transporte de 10 viajes, pasando de un coste de 7,40 euros a 9. Cierto es que las obras de ampliación del Metro en estos últimos años han sido cuantiosas y costosas, pero también debería entender la presidenta de los madrileños y de quienes venimos con cierta frecuencia a la capital de España que no resulta lógico un incremento de esta índole, máxime con la crisis económica que esta azotando a todo el país. Los comentarios que muchos turistas hacían en la taquilla de la terminal T-4 de Barajas en relación a este aumento de tarifa no eran, precisamente, muy beneficiosos para la señora Aguirre. Está claro que de alguna manera habrá que pagar estas ampliaciones de la red metropolitana, pero ahora, sinceramente, no tocaba y estas son cosas que, guste o no, suelen hacer mella en las urnas, aunque aún quede alrededor de año y medio.

Sé que este comentario no va a hacer cambiar la decisión ya tomada y ejecutada por la Comunidad de Madrid, pero al menos espero que sirva para hacer reflexionar a nuestra clase política, independientemente de la filiación política que tengan. Lo que no es de recibo es estar alzando continuamente la voz sobre el maltrato que el Gobierno de España da a los españoles, subrayando esa crisis en la que nos tiene sumidos Zapatero, pero luego al mismo tiempo se carga sobre las espaldas del ciudadano madrileño (y de quienes vienen a visitarnos) una subida de un servicio tan básico y necesario como el transporte público, encima con un 21% de diferencia respecto a lo pagado en 2009. De acuerdo que todo sube y que habrá que pagar los trabajos, pero lo mejor sería diferir ese incremento en diversos tramos, nunca de golpe, sobre todo porque igual el año que viene alguien vuelve a tener la tentación de subir el precio del billete.

En fin, veremos a ver qué consecuencias puede tener esta decisión administrativa por parte de la dirigente de la Comunidad de Madrid, pero de alguna manera tendrá que vender este subidón porque, de lo contrario, van a ser muchos los usuarios que muestren un enfado más que normal. También convengo en que desde el propio Estado se le ha metido un aumento a los principales servicios, como la luz o el transporte, pero insisto en que eso no me sirve de excesivo consuelo. Al final, esa política de yo lo hice, pero tú más no resulta positiva para quienes tenemos que sufrir sus consecuencias. Los ciudadanos somos conscientes de que vivir en comunidad conlleva una serie de gastos y de contribuciones, pero también habrá que mirar el contexto y no siempre todos podemos responder con el mismo esfuerzo.

Cerezo debe tener los pies en el suelo

Cerezo debe tener los pies en el suelo

El presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, afirmó antes de que acabase 2009 que soñaba con un equipo que este año 2010 ganase un título, sobre todo el de la Copa del Rey (con un cuadro de octavos, cuartos y semifinales relativamente asequible al no verse ni con Barcelona, Sevilla o Valencia). Sí, está muy bien eso de insuflar ánimos y vender ilusión, sobre todo ahora en estas fechas navideñas tan propicias para el consumismo. Pero, como todo lo que se pone a la venta, el cliente (en este caso el aficionado) tiene que mirar muy bien el producto porque a las primeras de cambio puedes percatarte de que te han dado gato por liebre y, encima, sin derecho a cambio o devolución.

 

Y es que, señor Cerezo, no se puede salir a los medios de comunicación anunciando que su reto es que el Atlético de Madrid gane algún torneo esta temporada, sobre todo porque lo que importa realmente a estas alturas es la permanencia en la Primera División. Dese usted un paseo por la tabla clasificatoria y observe en que puesto navega el cuadro rojiblanco (y esto está escrito antes del partido frente al Sevilla). Esta plantilla que, nombre por nombre no me parece tan mala, si acaso la zona defensiva, está batiendo todos los registros negativos y ofrece síntomas mucho más preocupantes que los del año del descenso. Ahora, además, no le pueden echar la culpa a la intervención judicial.

 

Por supuesto, soy de los que considero que en la Copa del Rey se puede hacer algo más que eliminar ahora al Recreativo de Huelva, pero insisto en que nuestra meta, la de los colchoneros de pro, es ahora mismo la de escapar lo antes posible de la zona peligrosa. Y, repito por enésima vez, hay que huir de esos falsos cantos de sirena que siempre surgen en estas circunstancias. Descienden tres equipos a Segunda División, te llames Xerez, Numancia, Betis o Atlético de Madrid. Nadie es inmune a ese drama y los rojiblancos ya fueron carne de cañón hace algunas temporadas, pero la cantinela previa fue que sería imposible bajar de categoría y, para agravar el error, encima se pensó que la estancia en la división de plata iba a ser un paseo y dos años costó salir del infierno.

 

Quizá muchos seguidores atléticos consideren que aún se está a tiempo de tener una mejor clasificación, que la entrada a Europa, vía UEFA, se puede obtener con un meritorio sexto puesto (meritorio en tanto en cuanto se haga la comparativa de los escasos 14 puntos en 15 jornadas), pero pienso que el enfermo está demasiado débil como para un gran esfuerzo. El objetivo es alcanzar los 45 puntos y después, en función de lo que quede, ya se verá hacia dónde camina el equipo. La Copa del Rey es un bálsamo, pero que nunca puede desviar los esfuerzos y los recursos necesarios para la empresa de salir de la zona baja. Y, como habrán visto, la European League ni la nombro porque, a estas alturas, pensar en eliminar al Galatasaray es casi tanto como creer que alcanzaremos de nuevo posición Champions en esta campaña.

¿Conviene la moción de censura?

¿Conviene la moción de censura?

El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, señaló hace dos días que tenía la clara intención de no renunciar a una herramienta recogida en la Constitución y que es conocida como moción de censura. Es decir, la principal formación de la oposición se está planteando seriamente dar un golpe de mano a partir del mes de febrero y deja caer la posibilidad de registrar en la Cámara Baja esa medida tan contundente como infructuosa, porque si bien hace tiempo que nadie se atrevía a dar un paso así, también es verdad que la aritmética parlamentaria juega en contra del PP y no hay partido ahora mismo que se atreva a dar un paso al frente y apoyar esa moción. Es más, pienso que la propuesta no es mala en sí, pero sí que tendría un coste económico muy elevado, dado que habría que contentar a los líderes de esas minúsculas agrupaciones que respaldan puntualmente a los socialistas para que no cayeran en la tentación de un posible apoyo a la derecha.

 

De todas maneras, para todos los que siempre hemos mantenido una postura crítica con Rajoy, especialmente desde que perdió las elecciones de 2008, con bandazos en su forma de llevar las riendas del PP y el hecho de desprenderse de baluartes como si hubieran sido unos recién llegados al mundo de la política, hay que decir que este es el primer gesto de cierta seriedad que vemos por parte del presidente de los populares. Hasta la fecha, a pesar de tener muchas cartas a su favor para dejar a Zapatero a la altura del betún en el Congreso de los Diputados, Rajoy se había contentado con la estrategia de amagar, pero no dar. Sus asesores de estrategia parlamentaria consideran que es mejor mantenerse agazapado, pero eso mismo sucedió en el año y medio previo a los comicios de marzo de 2008 y el resultado, ligeramente mejorado por el PP, fue que el PSOE llegó a rondar la mayoría absoluta.

 

Y es que, a pesar de que muchos políticos consideran que la gente en realidad no se percata de si trabajan o no, sobre todo aquellos que se encuentran plenamente acomodados en la oposición, esperando a ver la caída del presidente de turno, al final las urnas son un reflejo de lo que vemos los electores. Observar a la principal alternativa de poder sin hacer realmente nada, sin llevar propuestas a las Cámaras (aunque luego se las tumben) provoca que los ciudadanos acaben por no ir a votar o, a lo sumo, apostar por la continuidad por la vía de apoyar a opciones minoritarias, de esas que en nuestro injusto sistema de la Ley D’Hont no tienen la más mínima oportunidad de rascar bola.

 

Por eso, aunque considero que el PP no debería dar un paso tan arriesgado como la moción de censura, sí que muchas personas que en su momento eligieron esta opción en 2008 agradecerían constatar que Mariano Rajoy empieza a llevar medidas de corte gubernamental, que presenta en el Congreso un paquete de propuestas que tengan la similitud a la de un programa de legislatura y que se empiece a ver, de una vez por todas, que se puede confiar en la principal fuerza de la oposición. Esperemos que esa nueva valentía demostrada por el presidente de los populares no se resetee a partir de hoy, 1 de enero de 2010, y vuelva a su papel clásico de gallego que no sabe si oposita o prefiere la comodidad de no dar un palo al agua.

2009, el año del paro y del aborto

2009, el año del paro y del aborto

El año 2009 se acaba y lo hace en España en una de las peores situaciones sociales y económicas que se pudiera conocer. Estos 365 días han sido, fundamentalmente, los del desempleo, muy a pesar del famoso Plan E. Más de cuatro millones de personas están apuntadas en las listas del INEM, amén de aquéllas que, pese a que tampoco tienen trabajo, son borradas de la estadística por el mero hecho de estar realizando unos cursos de formación, enseñanzas que, por otra parte, deben ser para los más privilegiados, pues ya ni siquiera precisa uno de tener que ir a renovar su demanda a las oficinas habilitadas al uso, sino que puede hacerlo a través del teléfono o de Internet. Así, evidentemente, unos y otros nos ahorramos trámites y molestias, pero al mismo tiempo la Administración se evita tener que buscar tantos cursos para tantos parados. Pero bueno, no quiero desviarme del tema.

 

El caso es que 2009 ha supuesto el año en el que por fin, después de muchos vericuetos lingüísticos, Zapatero reconocía que estábamos en crisis. Tras hablar de crecimiento lento o desaceleración moderada, al presidente del Gobierno de España no le quedaba más remedio que anunciar que el país estaba bajo la influencia de una gran crisis. De hecho, su sapiencia y previsión económica ha sido expuesta como ejemplo…a no seguir en Alemania, Francia, Japón o Estados Unidos, potencias en las que, gracias a que se reconoció desde el primer minuto que se atravesaba una situación financiera extremadamente delicada, todos arrimaron el hombro y ya están empezando a ver algo más que unos brotes verdes que aquí, dicho sea de paso, alguien se fuma a diario porque los diagnósticos cambian de semana en semana y especialmente se contradicen entre lo que dice el titular de Trabajo, Corbacho; la de Economía, Salgado; y el jefe del Ejecutivo, ZParo. Pero bueno, igual ahora, a partir de mañana, 1 de enero, con esa alineación interestelar entre Zapatero y Obama (sospecho que debe ser el tercer Rey Mago disfrazado de presidente estadounidense) todos nuestros problemas quedarán resueltos.

 

Pero también 2009 ha sido el año de los despropósitos de una pareja que seguirá dando mucho que hablar en este 2010 del que apenas nos quedan veintitantas horas para disfrutarlo o sufrirlo, según se mire. Las señoras Trinidad Jiménez y Bibiana Aído, ministras de Sanidad e Igualdad, respectivamente, que conjuntamente han perpetrado uno de los peores crímenes de esta sociedad, la liberalización del aborto, buffet libre para aquellas menores de 16 años que deseen extirpar de sus entrañas a un ser concebido en un acto de locura amorosa y sin tomar las debidas precauciones. Barra libre en las farmacias para comprar la pildorita o la posibilidad de ir a una clínica abortiva sin necesidad del permiso paterno-materno. De hecho, resulta sumamente curioso que la propuesta haya sido planteada por responsables que no han sido madres, añadiéndose al dúo la Ramses III del gabinete de ZP, María Teresa Fernández de la Vega.

 

La verdad es que 2009 ha deparado muchos capítulos chuscos, como la connivencia entre el ex ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, con el superjuez de la Audiencia Nacional, el ínclito Baltasar Garzón, juntos en una cacería mientras se mantenía incomunicados todo un fin de semana, cuales terroristas, a los presuntos sospechosos de la trama Gürtel, que afectó a varios cargos menores, medianos y muy altos (como el propio presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps) del Partido Popular y que, poco después, ha ido desmontándose en un alto porcentaje, amén de los métodos ilegales que al parecer usó el personaje togado, espiando las conversaciones entre abogados y clientes.

También 2009 fue el cambio de rumbo político en el País Vasco, con la llegada al poder de la coalición PSOE-PP, con Patxi López en la poltrona después de 30 años de mandato peneuvista. Por supuesto, no serán tiempos fáciles para el nuevo lehendakari y con poco más de medio año en el cargo ya están los acólitos nacionalistas haciendo sus estudios demoscópicos en los que se demuestra el rechazo hacia este gobierno españolista. Pues aún tendrán tres años largos de aguantar esta unión de conveniencia, pero necesaria.

 

Y en fin, tantas y tantas cosas que han sucedido que son imposibles de resumir en un artículo. Al fin y al cabo es lo que tiene un año, pero esperemos que 2010 nos depare mejores noticias, una salida temprana de la crisis, sobre todo porque de seguir con esta situación, ni siquiera habrá la posibilidad de matar los nervios con el cigarro en la barra del bar, salvo que lo hagamos en la calle o en nuestras casas. Lo dicho, queridos lectores (y lectoras, ya que hoy hemos hablado de Aído y hay que respetar la desigualdad de la Igualdad), confiemos en que este nuevo año que estrenaremos en breve supere (que no parece difícil) en mejoría al 2009 y que, en la medida que puedan, disfruten de este tránsito con las doce uvas y que éstas se conviertan en otros tantos deseos particulares o generales. Eso se lo dejo a gusto de consumidor (o consumidora, replica Aído).

Rubalcaba, el terrorismo con él nunca se acaba

Rubalcaba, el terrorismo con él nunca se acaba

¿Qué informaciones maneja el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para constatar la casi segura comisión de un atentado o de un secuestro por parte de la banda terrorista ETA durante la presidencia español de la Unión Europea en el primer semestre del año 2010? Pero, vamos a ver, ¿no es éste el mismo responsable político que en su momento se negó a informar en el Congreso de los Diputados del robo de 1.000 kilos de hachís de las dependencias de una comisaría de Sevilla porque había que mantener un secreto sobre las investigaciones que se estaban llevando a cabo? Como pueden ver y comprobar, este ministro se doctoró hace muchos años en la ley de la doble vara de medir y esa responsabilidad a la que alude cuando le interesa, deja de ser la norma habitual para intentar avisarnos de un peligro que, desgraciadamente, sabemos que está latente mientras permanezca activa una sola víbora del entorno etarra.

 

 

Desde luego, resulta curioso que sin que nadie se lo preguntara abiertamente, el titular de la cartera de Interior fuese tan explícito a la hora de dar excesivos detalles y eso, qué duda cabe, da que pensar sobre la relación que existe entre el Gobierno de España y ETA. No digo que haya un contacto abierto y que departan de tú a tú, por ejemplo, Zapatero con Otegi y De Juana Chaos, esos grandes prohombres de paz, pero sí que nadie se olvida de las negociaciones abiertas (pocas) y secretas (muchas) que mantuvieron destacados miembros del Ejecutivo con los muchachos de la kale borroka y el cóctel molotov. Acuérdense, por ejemplo, del famoso atentado en la T-4 de Madrid, hace ya tres años, y las palabras del presidente monclovita en las que habló de “accidente”, todo encaminado a conseguir una paz que desde el primer minuto era imposible de conseguir por las pretensiones de los terroristas, pero que había que intentarlo por si acaso se acababa deslizando alguna novedad en relación al 11-M.

 

Lo que sí resulta evidente es que este Gobierno tiene bastante miedo a un fuerte atentado y Rubalcaba, como experto y perro viejo en estas lides, se adelanta al posible acontecimiento para evitar que posteriormente la opinión pública pueda fijar sus críticas sobre su departamento. Sabe mucho este ministro, un auténtico conocedor de la política de fontanería, capaz de urdir tramas que lleguen, por ejemplo, a la vigilancia extremadamente celosa sobre determinados miembros de la oposición, tal y como quedó constatado hace algunas semanas en una sesión del Congreso cuando en un lapsus se le escapó aquello de que “le veo, le escucho y sé que lo que hace”. Una frase muy poco apropiada y muy desafortunada para quien tiene en sus manos la seguridad de todo un país.

 

Esperemos que las previsiones de Rubalcaba sean erróneas, que afortunadamente no tengamos que sufrir atentado o secuestro alguno, pero insisto en que resulta sumamente sospechoso que una información tan delicada sea soltada de una manera tan sencilla y, en cambio, ante la sustracción de varios kilos de droga se alegue el principio de la responsabilidad para no matar la investigación. Pero vamos, viniendo de Rubalcaba, tampoco me extraña nada.

Psicosis aeroportuaria

Psicosis aeroportuaria

La seguridad aérea, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, quedó en entredicho y, lamentablemente, poco o nada se puede hacer para evitar a bordo que un maníaco, un aficionado a querer ser estrella de los informativos o el clásico pirado que busca sus cinco minutos de gloria cometa una de las suyas y ponga en jaque a todo un pasaje y a la tripulación en pleno. Hoy, por muchos controles de seguridad que haya que pasar, especialmente si usted decide tomar un vuelo hacia los Estados Unidos, no hay plenas garantías de que cualquiera de los que va a su lado sea un pasajero normal o se encuentre con un suicida en potencia. Hombre, lo lógico es que todos los que estén en el interior de la aeronave sean ciudadanos corrientes, que van a su lugar de destino por motivos laborales, de ocio o de lo que sea, pero nunca uno piensa que tiene en la butaca aneja a un discípulo de Bin Laden. Pero, qué duda cabe, actualmente todos, sin excepción, somos tratados en los aeropuertos de todo el Mundo con potenciales terroristas.

 

Y miren, no voy a ser yo quien cuestione las medidas de seguridad por las que tenemos que pasar. Al contrario. Considero que es preciso establecer esos filtros, aunque el vuelo sea desde El Hierro a La Palma o desde Madrid a Chicago. Cualquier distancia o duración, por despreciables que sean (me refiero en términos de kilómetros y de tiempo de trayecto), son una golosina para quien quiera hacer de su causa una reivindicación, amén de no importarle llevarse por delante la vida de otros y la suya propia. Sin embargo, ya que nos ponemos más papistas que el Papa con determinados controles, sí que hay que reclamar a las autoridades españolas, verbigracia el Ministerio del Interior, que habilite más agentes para agilizar estos cacheos o revisiones.

 

Ahora mismo, sobre todo si usted quiere viajar a Nueva York, Boston o Los Ángeles, por poner tres ejemplos de destinos muy solicitados, debe estar en el aeropuerto tres o cuatro horas antes de que salga su avión o, de lo contrario, no le garantizan el embarque. Y es que los controles son rigurosísimos, máxime tras la detención de un ciudadano nigeriano que, supuestamente, pretendía volar un avión en Detroit y que, gracias a Dios, pudo ser reducido por el pasaje y la tripulación. Pero esa psicosis lógica y comprensible no puede desviarnos de la cuestión principal, que hacen falta más efectivos que controlen el acceso de los viajeros a los diferentes vuelos. No seré yo quien cometa la osadía de hablar de falta de eficiencia y eficacia en el tipo que se les coló en el aeropuerto estadounidense y que casi logra su propósito de inmolarse a 30.000 pies de altura, pero seguramente en Estados Unidos, como aquí, en España, a veces estos servicios de seguridad no cuentan con los miembros suficientes y si encima sobrevienen episodios de esta naturaleza los cacheos se intensifican y, por tanto, el tiempo para pasar todos los filtros se eleva a la enésima potencia.

 

Desde luego, sé que es más fácil escribirlo que hacerlo, pero en estos días habrá que ser un poco más pacientes en nuestros aeropuertos, entender la labor que realizan los agentes y miembros de la seguridad privada y, en todo caso, a quien habría que formular una queja formal sería al departamento de Alfredo Pérez Rubalcaba por no dotar de más miembros un servicio que, tras el episodio de Detroit, ha disparado las alarmas y esos policías y guardias civiles, aparte de los seguritas de turno, no dan abasto con tanto pasaje.

Servicio público deplorable

Servicio público deplorable

¿Qué mano negra está provocando que el servicio de transporte público que va hacia los aeropuertos se convierta en una verdadera odisea? ¿Quién o quiénes tienen abultados intereses en que se produzcan más y más recortes de líneas y de frecuencias de guaguas y que los usuarios pierdan calidad de vida, amén de tener que pagar cada vez más por un trayecto que, lejos de acortarse en el tiempo, se duplica en su duración? ¿Por qué el Cabildo de Tenerife, que es responsable de Titsa, ha dejado tan pésimamente comunicados los dos aeródromos de la isla en materia de guaguas y, al mismo tiempo, se ha cargado los fines de semana la línea directa y sin paradas entre Santa Cruz de Tenerife y Los Cristianos-Playa de las Américas?

 

Tanto en el caso de Los Rodeos como en el del Reina Sofía, la situación que uno encuentra a veces en la parada suele ser, como mínimo, de puro surrealismo. Cierto es que el norte, al haber más líneas de guaguas que pasan por la terminal aeroportuaria, la espera es ligeramente menor, pero se echa de menos una conexión directa con la capital y otra más con el núcleo más importante de esa zona de la isla, el Puerto de la Cruz. Sin embargo, alguien decidió que esos trayectos no eran rentables y optó por cargárselos de un plumazo. El problema, empero, sobreviene cuando la guagua de turno, la 102, especialmente, que es la que viene cada media hora, o las que van o vienen hacia o desde los municipios más enclavados al norte, Icod y Buenavista, está repleta de pasajeros y, lamentándolo mucho, no puede asumir a todos los usuarios que están aguardando en la parada. La solución para evitarse una larga espera, sobre todo en el caso del que vaya a La Laguna o a Santa Cruz, pagarse un taxi y desembolsar entre 8 y 16 euros de promedio, respectivamente.

 

Pero más kafkiana en la situación en el aeropuerto de Tenerife Sur. Algún lumbreras adoptó unilateralmente que la guagua directa y sin paradas, la 110, entre Santa Cruz y Los Cristianos, había que suprimirla los fines de semana. Y si a eso le sumamos que hace tiempo que también se había borrado del mapa la conexión entre el aeropuerto y la capital, tenemos que los sábados y los domingos la línea 111 se convierte en una suerte de romería porque va haciendo paradas en todos los cruces principales, Añaza, Radazul, Tabaiba, Barranco Hondo, Igueste, Candelaria, Arafo, Güímar, El Tablado, Fasnia….así hasta llegar al cuello de botella de la infinita y perenne obra de San Isidro y luego la llegada al aeropuerto. En alguna que otra ocasión, Titsa ha tenido que habilitar dos guaguas que salieran del Intercambiador porque iban hasta arriba de pasajeros. El problema es que quienes desean ir desde Santa Cruz de Tenerife a Los Cristianos o a Las Américas han visto doblado su tiempo de permanencia en el interior del vehículo por mor de una pésima planificación de los responsables de Titsa de la que por elevación, dicho sea de paso, es responsable el Cabildo.

 

Uno puede llegar a entender la querencia que existe por parte de la máxima administración insular hacia el transporte guiado y que se piensa en ocho años vista con el famoso tren del Sur. Pero, mientras ese proyecto se hace realidad, no es de recibo que se ofrezca al usuario un servicio de tan baja calidad. No es lógico que un recorrido de 75 kilómetros en plena autopista se complete en más de hora y media. Luego a más de un político se le llena la boca a la hora de hablar de las excelencias de los medios de transporte colectivos, pero hay que dar ejemplo y no recortar de donde no se puede, precisamente por esa filosofía de ofrecer un servicio público de calidad. Queremos que la gente se olvide de su coche, pero, tal y como están ciertas frecuencias de Titsa, a veces es que no cabe pensárselo ni medio segundo.

Petardeo santacrucero

Petardeo santacrucero

El cumplimiento de determinadas leyes, reglamentos u ordenanzas municipales sigue siendo una excepción en la Muy Noble y Leal Santa Cruz de Tenerife. La capital chicharrera, le pese a quien le pese, se ha convertido en la ciudad por excelencia en la que las normas están, precisamente, para no ser cumplidas. Es más, quienes tienen la obligación de hacerlas respetar y, por tanto, cumplir, se quedan de brazos cruzados o, a lo sumo, te espetan lacónicamente por el teléfono que ellos (la Policía Local) no pueden hacer nada al respecto, que no hay dotación suficiente de efectivos y que no pueden atender todas las demandas al mismo tiempo. Es verdad, como Superman, que tampoco podía ir de aquí y allá, pese a sus superpoderes y megavelocidad. Lo que pasa que en el caso de determinados funcionarios destinados a patrullar encima les falla su forma física y dependen de que el coche o la moto de turno no les deje tirados a mitad de camino.

 

No sé si muchos de los que me leen residen en el término municipal de Santa Cruz de Tenerife, pero los que tienen que vivir en esta santa ciudad estarán, en el mejor de los casos, hasta el mismísimo gorro de los petardos que explotan los más pequeños de la casa (y bueno, los que son también más granditos). Y no es que se trate de dos deflagraciones aisladas y ya está, nada de eso. Mañana, tarde y noche estos ‘angelitos’ ponen a prueba nuestro tímpano y en cualquier momento nos lo pueden reventar. Y aquí, obviamente, es donde entra a forma parte central del artículo los queridos agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife. Ojo, no tanto los agentes en sí, que seguramente los policías de base, los currantes de turno, quisieran poder resolver cualquier problema que afecta a los ciudadanos, sino los jefazos, comenzando por la cúspide real, la del alcalde, Miguel Zerolo o su eterno concejal de Seguridad, Hilario Rodríguez, que mantienen el plantel con una más que evidente escasez de miembros que salgan por aquí y por allá para velar por la seguridad de todos nosotros y para que se cumplan las ordenanzas.

 

Y es que, insisto, son bastante las normas básicas que muchas veces se incumplen por parte de nosotros mismos, los ciudadanos, pero ya es el colmo que cuando le das un toque a la comisaría local la contestación sea invariablemente la de que enseguida vamos (y ese enseguida se transforma en más de media hora, pese a tratarse de un aviso en la plaza de Los Sabandeños y estar la comisaría en Tres de Mayo, o sea, a cinco minutos caminando y a menos de uno en moto, por poner un ejemplo) o que no hay efectivos suficientes, que fue la respuesta emitida hace unos días por un solícito agente al preguntarle si estaban o no prohibidos los petardos. Al menos, eso sí, me quedé con la respuesta de que sí, que la venta de estos artefactos está prohibida, al menos a menores de edad, y que su uso también está restringido, pero (y esto les va a sonar) no pueden ir detrás de cada persona porque no hay los suficientes efectivos. Eso sí, vayan ustedes un día de partido al Heliodoro Rodríguez López y encontrarán a un número ingente de policías locales.

 

Pero ya les digo, no es responsabilizar por entero a los policías que tienen que estar de turno, sino más bien a esos jefes que no saben administrar eficaz y eficientemente los recursos humanos de los que disponen, amén, por supuesto, de que habrá que sancionar a quien proceda cuando se salten las normas establecidas. Vayan ustedes al Puerto de la Cruz o dense un paseo por Arona para comprobar como no se escucha ni un solo petardo. Aquí en la capital, en cambio, hay días en los que parece que estemos inmersos en un conflicto bélico. Y eso sólo pasa por no poner la multa de rigor y por, evidentemente, no patrullar con más frecuencia, al menor por determinados barrios, muchos de ellos a una palma de la comisaría de Tres de Mayo.

Una Liga de dos y un Atleti de Segunda

Una Liga de dos y un Atleti de Segunda

Los cuatro primeros meses de competición de la Liga 2009/2010 han dejado sentado que la competición, guste o no, es sólo cosa de Barcelona y Real Madrid. La alternativa, el Sevilla, ha dejado escapar gran parte de sus opciones al dejarse siete de nueve puntos en sus tres últimas citas caseras, Málaga, Valladolid y Getafe. Evidentemente, aún no está descartado del todo, pero ya se ha complicado en exceso. Y es que el poderío exhibido por azulgranas (que al fin y al cabo son una fotocopia, incluso mejorada respecto a la de mayo de 2009) y los madridistas no deja lugar al mínimo relajo y todo indica que gozaremos de un mano a mano entre los de Guardiola y Pellegrini, pero con el plus para los catalanes de la tranquilidad que da el haberlo ganado absolutamente todo (aunque algunos medios merengones se empeñen en poner peros y reparos) mientras que los del Bernabéu tienen la obligación de luchar a brazo partido por los dos títulos en los que está vivo, Liga y Champions, La Copa del Rey, un año más, la verán por la televisión tras el batacazo con el Alcorcón.

 

Por la cuarta plaza de Champions, tal y como están las cosas, la lucha parece que va a estar entre el Deportivo, el Valencia, tal vez el Mallorca y, si me apuran, un renacido Villarreal al que le ha servido la confianza depositada en Valverde, a pesar del pésimo arranque liguero. También por Europa, aunque en un escalón inferior, parece que tiene todos los números el Athletic de Bilbao que, con un plantel modesto, está consiguiendo puntos con bastante facilidad. El Getafe, tras su victoria en Sevilla, también se postula para estar en esa parte noble de la clasificación. Y casi hasta este punto es donde va a llegar el interés de la competición por la parte de arriba, quizá con la única variación de que el submarino amarillo prosiga su escalada y pueda optar a ser cuarto, dadas las limitaciones de los coruñeses y los petardazos que suele pegar el Valencia en los momentos más inesperados.

 

Pero este año, donde verdaderamente va a estar todo el lío, el morbo se va a situar en la zona de descenso. A priori, un candidato seguro, el Xerez, pero después la gran pelea la van a llevar hasta las últimas consecuencias: Málaga, Zaragoza, Español, Atlético de Madrid, Racing de Santander, Valladolid, Tenerife y Osasuna. El Sporting de Gijón, en principio, está en tierra de nadie, pero en las tres últimas comparecencias ligueras ha tenido mala suerte y ha acabado con un saldo parcial de cero puntos y de estar pugnando por competiciones continentales, comienza a ver con cierto temor la zona caliente de la tabla.

 

Quizá muchos se sorprendan de ver ahí al Atlético de Madrid, pero la gran verdad es que los rojiblancos no terminan de arrancar y poco a poco van viendo pasar equipos por delante y sólo las malas actuaciones de maños, jerezanos o malacitanos les están dando un poco de aire. Pero ese oxígeno, como todo en la vida, se acaba y como no llegue a la segunda vuelta sumando al menos 20 puntos (y eso sería ganar dos de los cuatro encuentros que le quedan), los miedos se van a apoderar de la gran familia rojiblanca, sobre todo porque a la hora de comparar los guarismos de este año con los del descenso o los de la etapa de Bianchi, sin duda los actuales son los más catastróficos, ni a punto por encuentro, que se dice pronto.

Despido de altos vuelos

Despido de altos vuelos

¿Puede el presidente de los empresarios españoles, Gerardo Díaz Ferrán, seguir un día más al frente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales tras el desbarajuste con el tema de Air Comet y dejar a miles de usuarios al albur del desamparo en un país que no es el suyo y con muchas dificultades para que el Gobierno de España pudiera resolver su problema de encontrar vuelos alternativos, amén de a coste cero, para regresar a sus casas durante las Navidades? La respuesta resulta obvia. No. Y además, como se diría en estos casos, hace ya cinco minutos que debería haber tomado las de Villadiego. Pero no, aquí el dueño o propietario de Air Comet se niega a dejar el sillón presidencial y encima culpa a otros de sus penurias.

 

Es más, el propio Díaz Ferrán responsabiliza al Ejecutivo español de dejarle en la estacada, pero (y saben perfectamente que no tengo querencia por este gabinete gubernamental) en esta oportunidad hay que dejar en paz al Ministerio de Fomento o al presidente Zapatero. Aquí, el único carota que hay es el mandatario de los empresarios, que es incapaz de saber gestionar brillantemente una empresa. Se supone, creo yo, que cuando uno lidera una asociación es porque, en primer lugar, ciertos conocimientos se le suponen, pero es que ya no sólo es que el presidente de la CEOE tenga conocimientos, es que debería de presentar una gestión envidiable al frente de Air Comet. Sin embargo, los hechos han venido a constatar que su inoperancia es supina y que sería para echarse a temblar en el supuesto de creer que si el jefe actúa así, cómo serán los que estén por debajo de la pirámide.

 

Afortunadamente, hay que decir que conozco a muchos empresarios, actualmente uno pequeño-mediano, que saben hacer las cosas con cabeza, con rigor y que comprueban fehacientemente que el negocio que van a montar e incluso ampliar no supondrá una merma a corto o medio plazo en la calidad de vida de sus empleados. Es más, ahora mismo este empresario del que les hablo, Víctor Cabeza, cuenta con bastantes peticiones para adquirir sus productos (que son las clases que imparte su equipo y el mismo también) y su nombre, dentro del sector de la enseñanza profesional de oposiciones en Tenerife, es garantía de calidad y sin necesidad de alharacas. Simplemente, con el boca a boca ha conseguido más que la mejor publicidad en papel o audiovisual.

 

Pero vamos, sin desviarme del tema, espero que antes de que acabe el año sea el propio Gerardo Díaz Ferrán el que, por vergüenza torera, ponga el cargo a disposición de la propia junta directiva de la CEOE, que se convoquen elecciones y que legue al cargo alguien con experiencia y que sepa cuál es la realidad de nuestro mercado laboral. Bastante mal estamos con unos sindicatos inoperantes para que, encima, se aproveche de la coyuntura el inepto de turno. Por eso, si el aún máximo responsable del empresariado español es incapaz de poner orden en su finca privada, Air Comet, ¿qué podemos esperar a la hora de afrontar los problemas de todos los empresarios? Mejor ni pensarlo.

Reforma infumable

Reforma infumable

Lo de fumar se va a acabar. Así, en estos términos parece expresarse este Gobierno liberticida, con más ganas de coartar los derechos individuales de las personas que deseos de acabar con los crucifijos de este país llamado España. Y es que, aunque uno siempre ha mantenido la posición de que en los locales no se debería de permitir el cigarrillo, lo cierto es que una vez se ha chapuceado la ley hasta los extremos más insospechados, lo que no viene a cuento es ahora parchearla para perjudicar a todo el mundo, a quienes fuman, porque ahora ya no podrán hacerlo y, especialmente, a los empresarios del sector de la hostelería que invirtieron unos cuantos miles de euros en reformas que, cuatro años después, se quedan en nada porque ya no tienen sentido. Desde luego, nunca más al caso vino el chascarrillo de que esta reforma es infumable, se mire por donde se mire.

 

De verdad, aunque suene a topicazo, pero es que considero que este Ejecutivo debería hacérselo mirar, tendría que analizar profundamente todas sus políticas y llegar a la conclusión de que un elevado porcentaje están basadas en la estrategia de la improvisación. Con esto de la ley contra el tabaco en los espacios cerrados se demuestra claramente la escasa voluntad negociadora y dialogante de unas ministras (porque la creadora y la parcheadora fueron la señora Salgado, en el año 2005 y ahora, a finales de 2009, Doña Trinidad Jiménez) que la han tomado descaradamente contra quienes fuman, al igual que en su momento la hoy titular de Economía arremetió contra la famosa hamburguesa XXL de Burguer King. Digo yo que, al menos, de vez en cuando le puedo dar un capricho a mis sentidos gustativos más primitivos, ¿o no?

 

Bueno, de todas maneras, y a pesar de que reitero que todos ganaremos en salud si en los bares, restaurantes y cafeterías se deja aparcado el tabaco, también tengo que decir que apoyaré en la medida de lo posible a todos esos restauradores que a fecha de hoy se puedan sentir perjudicados por esta medida ministerial. Comprendo y asumo que gastaron unas cantidades mayores o menores en adaptar sus locales a una normativa que, en su momento, entendí que era no atreverse de una vez por todas a desterrar el humo de esas zonas. Pero, ya que se hizo tan torticeramente, ahora, y más en tiempos de crisis, no se puede pedir a los empresarios que prohíban el consumo del tabaco y encima decirles que no tendrán derecho a compensaciones porque, y ésta es buena, supuestamente sacaron un beneficio de la ley, ¿cuál, señora Jiménez?

 

Desde luego, y miren que no quiero pecar de irrespetuoso, que ya estamos en Nochebuena, pero es que me da la sensación (y no es la primera vez que lo mantengo) que los brotes verdes de la señora Salgado tenían sustancias psicotrópicas y alguien, la titular de Sanidad, entre otras y otros, se los han fumado y así salen las ideas que salen de la factoría monclovita. Más de uno, valga la paradoja, debe andar fumando en pipa con estas ocurrencias de Perogrullo.

Liga de señoritos

Liga de señoritos

La Liga española de fútbol, al menos en lo que se refiere a las categorías profesionales, como viene siendo tradición en las últimas décadas, cesa en su competición durante los últimos días del año, hasta después del 1 de enero de 2010. Sí, ya sé que son trabajadores como usted o como yo, pero con un pequeño matiz, que cobran un pedazo de sueldo que, por ejemplo, difícilmente podrían percibir en otros campeonatos, y me refiero al inglés, por ejemplo, donde está instituido el famoso Boxing Day, fechas en las que, a pesar de ser Navidad, se juegan dos jornadas de la Premier, razón ésta por la cual, cuando en nuestra latitud aún se esté disputando el último tramo del torneo, los elegidos por Capello para el Mundial de Sudáfrica ya estarán preparando a tope esa cita. Esa es la diferencia.

 

Pero aquí eso sería imposible, mis queridos amigos. Aquí saldrían en menos que canta un gallo los representantes de la Asociación de Futbolistas Españoles, la AFE, a montar un pollo tremendo por hacerles jugar en plenas fechas navideñas. Sí, vale, los extranjeros que juegan en nuestra competición se perderían la posibilidad de pasar estas fechas tan entrañables en compañía de los suyos, pero, y vuelvo al caso británico, ¿qué pasa con Cesc, Torres, Reina, Riera y compañía? Pues nada, que pasan tan ricamente allí el 24, el 25 y el 31 de diciembre, amén del 1 de enero, y sus familiares, los que no tengan compromisos laborales, se desplazan hasta las islas para pasar juntos esos días. Pero claro, la Premier funciona como la NASA y aquí, lamentándolo mucho, seguimos anclado en la Edad Piedra.

 

Y claro, más tienes que llevarte las manos a la cabeza cuando te enteras que en Inglaterra no es que juegue un equivalente a la Copa del Rey, sino dos. Existen dos torneos coperos, ambos con derecho a entrar en Europa y además bajo el mismo formato, a partido único y donde salga primero la bolita, puede ser en el campo del Manchester United, pero también puede caer en el campo del Blackpool, por poner un ejemplo. O sea, que no sólo aprovechan a tope sus ocho meses de competición, sino que encima les da para jugar dos competiciones eliminatorias, amén de tener que combinarlo todo con las citas continentales de clubes, es decir la Champions y la European League y, de paso, también con los compromisos de selecciones.

 

Por eso, cuando a muchos especialistas deportivos se les llena la boca de decir que aquí tenemos la mejor Liga del Mundo, yo, sinceramente, me pararía cinco minutos a ver las diferencias. Sí, en España tenemos ahora mismo a los mejores cracks, pero, ¿es de recibo que cuando los niños tienen más tiempo libre el espectáculo se tenga que parar porque sí? Claro, así vienen luego las prisas, las jornadas entre semana o disputar octavos, cuartos y semifinales de la Copa del Rey en mes y medio, amén de que luego hay que esperar casi cuatro meses para jugar la final. Eso es España, su Real Federación Española de Fútbol, su Liga de Fútbol Profesional y unos derechos de televisión que, poco a poco, se están cargando este deporte.