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Desde mi escaño

Despilfarro, rico, rico, rico

Despilfarro, rico, rico, rico

El Gobierno de España, administración derrochona donde las haya, siempre que sea para favorecer a los amigachos de turno, ha destinado nada más y nada menos que una partida de siete millones de euros para una agrupación de cocineros vascos, entre los que se encuentran los Martín Berasategui, Carlos Arguiñano o Juan Mari Arzak, para que se dediquen a la innovación e investigación culinaria. El Ministerio encargado de dar la generosa dádiva ha sido el de Ciencia y Tecnología, presidido por la, curiosamente, también vascuence Cristina Garmendia. Es decir, en este país, donde la adaptación a las nuevas tecnologías camina aún en pañales, los dineros para la llamada I+D+I ha pasado a ser otro tipo de I+D+I, Inversión en despilfarro e improvisación. Los españoles seguirán estando a la cola de Internet y demás herramientas tecnológicas, pero lo que preocupa realmente a este Ejecutivo es que esos cocineros, siempre abiertos a la percepción del cheque (que, normalmente, acaba por pura casualidad en las arcas etarras), puedan avanzar en el intrincado campo de la creación nitrogenada, no sé si con el complemento del perejil o de la goma-2.

De verdad, cuando escuché la noticia, la de la concesión de esos siete millones de euracos, pensé que era una broma, de mal gusto, pero un chascarrillo de esos que la gente comenta sin mucha ciencia. Pero no, resulta que es un hecho real, que a la señora Garmendia, que se sepa, nadie la ha removido de su sillón ministerial y que los propietarios de, por cierto, megacarísimos restaurantes, tampoco renuncian a la subvención del Gobierno de España, a pesar de que alguno de estos fogoneros nunca ha ocultado su deseo de independizarse o de negarse resueltamente a condenar los atentados que año tras año ha cometido la banda terrorista ETA. Es más, el ingenioso caballero solía tener el don de la oportunidad para, día en el que se producía un asesinato, salir a la pantalla canturreando y contando chistes, bastante malos, por cierto. Sí, ya sé que los programas son grabados, pero mira por donde jamás de los jamases hablaba de esas muertes y sí de lo mal que van los cosas en el resto del Estado. Cuando menos, sospechoso.

Pero vamos, independientemente de las filias y de las fobias que uno pueda tener hacia este colectivo de cocineros de tramposas y vacuas creaciones, lo que me parece sorprendente por parte del Ejecutivo es que se pague un pastizal a unos señores que, por lo pronto, tienen bien forrados los riñones, y no al jerez precisamente. Nadie les niega su derecho a constituir una asociación o agrupación de lo que quieran, pero el Gobierno no puede jugar con los dineros de todo un país, del avance tecnológico de muchos ciudadanos, para que se lo fundan (y fusionen) entre esos cuatro amigachos que, dicho sea de paso, tampoco están mejorando para nada la calidad de las comidas. Más bien, permítanme la expresión, están contribuyendo a una espectacular avitaminosis de los comensales, no sólo en sus organismos, sino también en sus carteras. Pero nada, ahora lo moderno es jugar a hacer arte con la comida, mejor cuanto más microscópica, pero en cambio, por la regla de tres inversa, a menos tamaño, más ceros lleva el cheque. Toser, no le toseremos a nadie en materia de ciencia y tecnología, pero a eructar nitrógeno, vamos, en la Champions League estamos, como poco.

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A este Gobierno sí que hay que jubilarlo

A este Gobierno sí que hay que jubilarlo

Quienes están rozando los 65 años y ya hayan planificado un maravilloso futuro cargado de actividades de ocio, viajes y cursillos variados, mejor que vayan haciéndose a la idea de que sus propósitos pueden haberse quedado en agua de borrajas. Sí, nuestro magnífico Gobierno de las improvisaciones, también llamado Gobierno de España, ha decidido que hay que elevar la edad de jubilación. Inicialmente, la idea era llevarla de golpe y porrazo a los 70 años, ¡manda castaña! pero al final la broma, que no lo es tal, va a llegar hasta los 67, pero con la posibilidad gradual de que se llegue hasta las siete décadas de vida. Es decir, no sólo no habrá tiempo suficiente para disfrutar de lo que llaman de edad dorada, esa donde nos dedicamos a vagar por puro placer, sino que a poco que alguien se lo proponga, moriremos, no en el intento, pero sí trabajando. Desde luego, hay que felicitar, entiéndase la ironía, al señor Corbacho por hacer que la dependencia de un sueldo dure dos años más, como mínimo.

Pero claro, no sólo está provocando este Ejecutivo un mal casi irreparable a quienes pueden estar rondando los 60 años, sino que también se asesta un golpe casi definitivo a las expectativas del colectivo juvenil, que a día de hoy supone casi un 40% de la población desempleado en España. Si ya supone todo un reto conseguir trabajo en unas condiciones tan precarias como las que actualmente ofrece nuestro mercado laboral, mejor no pensar lo que puede ser si se amplia en 24 meses la estancia activa de personas que deberían de dar paso a quienes tienen menos experiencia o, directamente, no saben ni conocen lo que es un mísero contrato temporal.

Desgraciadamente, tal y como podemos comprobar a diario, a este Ejecutivo se le llena la boca de diálogo social, de defender los intereses de los trabajadores, pero lo único tangible es que el paro crece de manera desmedida, que el propio titular de Empleo anuncia la destrucción de 100.000 puestos más a final de este mes. Con este escenario, verdaderamente, no es de extrañar que en Europa nos miren entre preocupados y socarrones, lo primero porque se teme, fundadamente, que acabemos buscándonos las viandas en otros lugares de la UE y, lo segundo, porque el resto de las potencias continentales se ríen directamente de las medidas que pretende llevar a cabo ZParo en seis meses de Presidencia de Gobierno. Es decir, un señor que ha sido incapaz ya no de reducir, sino de controlar el crecimiento del paro, va a Europa y dice que va a sacar a la UE de la crisis. Vamos, es que es de feriante, pero además de los malos.

En definitiva, no sé cuánto tiempo más tendremos a un Ejecutivo tan ineficaz como inútil, pero personajes de este reducido nivel de gestión ya pasaron hace tres lustros por la Moncloa y entonces casi dejaron las arcas del Estado más vacías y empeñadas que la despensa de una familia de ocho miembros. Lo peor es que tampoco se percibe que desde la oposición, es decir el Partido Popular, se tengan las cosas claras o se esté continuamente vigilando y fiscalizando la labor gubernamental. El tiempo de pactos, de reuniones de café o fotos de saldo entre Rajoy y Zapatero ya se venció y ahora sólo toca que surja alguien que, verdaderamente, se preocupe por lo que realmente nos importa a los ciudadanos, la reducción del paro, pero mucho me temo que ese mirlo blanco hace tiempo que voló o, mejor dicho, que lo dejaron marchar cuando estuvo en el nido y contaba con más aptitudes que otro pájaro de cuenta que hoy no sabe si sube o si baja.

Oposición aletargada

Oposición aletargada

Hace solamente unos días que reflexionaba sobre las razones por las cuales en Santa Cruz de Tenerife, el actual equipo de Gobierno, no tenía excesivos problemas para ir pensando en revalidar por enésima vez su mandato. A pesar del claro agotamiento de ideas y de que la permanencia en el cargo ya pesa demasiado para algunos políticos de Coalición Canaria, lo cierto es que la oposición se empeña en seguir haciendo méritos, bueno, más bien deméritos, a la hora de intentar el asalto a la poltrona prima alguacilesca de la Casa de los Dragos. El último ejemplo de esta esquizofrenia paranoide que se ha instalado en el resto de fuerzas capitalinas es el ofrecido por los socialistas en relación al famoso episodio de tonicazo o del tenicazo (la palabra madre, en realidad, es tenique) protagonizado por Hilario Rodríguez, concejal de Seguridad y, verbigracia, también de la Unipol, ese cuerpo policial que sigue a veces a rajatabla el manual de antiterrorismo de los agentes de la ley estadounidense.

Pero bueno, a lo que iba. El caso es que los señores concejales del PSOE en la capital chicharrera hablaron y no pararon sobre la necesidad de exigir responsabilidades, que las disculpas del señor Hilario, en el caso de que llegasen espontáneamente, no iban a ser suficientes y que, por supuesto, hacía falta que este servidor público, dado que sus palabras denotaban a un Torquemada en potencia, pusiera pies en polvorosa o que el alcalde, Miguel Zerolo, lo cesara de todas sus funciones. Hasta ahí, todo correcto porque es lógico que alguien que ostenta un cargo ha de tener una cierta cintura política y si encima ese alguien tiene la responsabilidad delegada de la seguridad ciudadana, más a mi favor para que no se esté abriendo la boca para soltar improperios y amenazas por el hecho de que tal o cual ciudadano se manifiesta en contra del Plan General de Ordenación. Le guste o no al señor Rodríguez, ese caballero, de habla peninsular, paga sus impuestos como el que más, pero aparte de verse visto vejado y defraudado por un concejal del grupo de Gobierno, también ha comprobado que en el PSOE tampoco puede tener una representación fiable.

Y es que, repito, lo que no se puede tolerar bajo ningún concepto es que se llegue al pleno o a la Junta de Gobierno correspondiente y esconder la cabeza bajo tierra y aceptar unas disculpas de mercadotecnia, que para nada eran sentidas y que lo único que buscaban era, aunque suene crudo, seguir burlándose de la ciudadanía. La oposición, le guste o no a los socialistas, no está para el buenrollismo o para pasarle la mano por la espalda al alcalde, sino para trabajar duro y lograr que esta ciudad despierte de su letargo. En cualquier otro punto de España, las declaraciones altisonantes y amenazantes del responsable de Seguridad, pongamos por caso Madrid o Barcelona, hubiesen abierto un telediario a nivel nacional y se habría reclamado el cese del mismo. Pero aquí no, aquí vivimos como si todo el año fuese Carnaval, una farsa constante, donde todo se toma a broma, pero que poco a poco, aunque alguien aún no quiera darse cuenta, los que llevan gobernando media vida y parte de la otra ya se han creído con derecho de pernada y no permiten que nadie les alce la voz. Desde luego, una oportunidad perdida de los señores del PSOE, con la complicidad del resto de grupos, PP, Ciudadanos y el CCN, que con su silencio inactivo le siguen haciendo el caldo gordo a los nacionalistas.

Pellegrini, en la diana

Pellegrini, en la diana

Los profetas de la catástrofe merengona ya pronostican una debacle de la temporada del Real Madrid. La ya olvidada, aunque bochornosa, eliminación de la Copa del Rey frente al Alcorcón y los cinco puntos que le separan del Barcelona, que en función de la combinación de resultados le puede alejar a ocho (aunque también en el extremo optimista se puede llegar a estar a sólo dos) empiezan a hacer mella en el entorno madridista. La tranquilidad de la que ha podido disfrutar el técnico chileno, Manuel Pellegrini, sólo supuso un oasis en el desierto de duras críticas que está recibiendo por parte de quienes se consideran los grandes expertos futboleros. Son estos individuos que alaban la paciencia que existe en la Premier con los entrenadores, pero en cambio sacan aquí la matraquilla de que el ex preparador del Villarreal no consigue adaptarse a la filosofía del Real Madrid. Y encima se quedan tan anchos.

Uno, que es rojiblanco hasta la médula y, por tanto, que sabe valorar esas pequeñas victorias que logramos a lo largo de toda una campaña, no puede más que sonreírse con las premuras históricas que les han entrado a algunos en la acera de enfrente. Tienen a los jugadores más selectos del panorama balompédico internacional, un plantel que ya quisiera cualquiera, comenzando por el propio Barça, pero con la diferencia de que en el Nou Camp cuentan con una ventaja que no está en venta, la de la conjunción del bloque, que es el 95% del Barcelona que ganó el sextete o el doble triplete. Eso es lo que está matando al Madrid, que no tiene paciencia, al menos por parte de ciertos consejeros áulicos que, a poco que se lo propongan, pueden conseguir que Florentino Pérez vuelva a meter la gamba y liquide a Pellegrini.

Insisto, el Real Madrid, como cualquier otro club, debe mirarse lo justo en el espejo de quien va como la seda. Cierto es que el mejor en cualquier ámbito de la vida nos puede enseñar a superarnos, pero tampoco podemos olvidarnos de un aspecto importante, las mismas recetas no sirven a todos por igual. En Barcelona apostaron en su momento por la revolución y le dieron plenos poderes a Guardiola, que venía de entrenar en Tercera División. Pudo haber sido una medida catastrófica en caso de que el de Sant Pedor no se hubiera adaptado a la élite, pero demostró que se puede hacer lo mismo en campos de tierra que en los grandes recintos de Europa y del Mundo. Si el Madrid hubiese querido copiar fielmente, tendría en el banquillo al hoy inquilino del Getafe, Michel, madridista por los cuatro costados, pero se optó por alguien más experimentado y con una acreditada experiencia en España como el chileno Pellegrini.

Desgraciadamente para el preparador merengue, la presión mediática es bastante fuerte y son muchos los periodistas y opinadores que reclaman su salida inmediata. Vamos a ver qué sucede, pero me gustaría refrescar a estos caballeros que hablan y escriben desde sus mullidos sillones que hace doce años el Real Madrid tuvo a otro profesional como la copa de un pino, Jupp Heynckes, que fue vejado durante toda la campaña y, a pesar de todos los pesares, el técnico alemán fue el que llevó a los blancos a la consecución de su séptima Copa de Europa 32 años después. Pellegrini, créanme, dispone de un mejor plantel que el que entonces manejaba el preparador germano, pero lo importante es que desde la poltrona se le dé confianza y se espere a que el equipo se conjunte (muchas estrellas, pero sin compactar) y que, como fruta madura, comience a abrir la sala de trofeos de Chamartín. Lo que pasa es que, sin ironías, el futuro de Pellegrini ya está Marcado.

La permisividad de la Justicia con el Rafita

La permisividad de la Justicia con el Rafita

¿Se imaginan ustedes, Dios no lo quiera, por supuesto, que a su hija de 16 años la abordan por la calle cuatro adolescentes, la violan, la atropellan en reiteradas ocasiones y acaban matándola en un descampado y que esos mismos delincuentes juveniles acaben seis años después campando a sus anchas por la ciudad y encima aumentando la cifra de delitos que ya figuran en sus antecedentes penales? Pues esto mismo es lo que le sucede a los familiares de la menor Sandra Palo, asesinada en el año 2002 ó 2003, que contemplan con estupefacción como el máximo responsable de la muerte de su hija, el Rafita, está libre cual pajarillo por Madrid y encima cometiendo todo tipo de robos. Desde luego, la situación produce bochorno, escarnio y debería servir para que más de un juez y esa clase política que insiste en mantener, valga la redundancia, politizada la Justicia, sintieran verdadera vergüenza ante estos hechos.

El gran problema que tenemos en España es que la llamada Ley del Menor sólo sirve como subterfugio para que aquellos que cometan un delito menor o que, directamente, acaben con la vida de alguien pasen un pequeño tiempo en centros especiales o en pisos tutelados, como es el caso del tal Rafita. Lo que pasa es que una vez dictada la sentencia, el juez de turno ya no quiere saber nada más, le da lo mismo si el chico se reinserta o no en la sociedad. Sí, de acuerdo, no todos los magistrados son así y, por ejemplo, tenemos en Granada un ejemplo de un personaje togado capaz de ocuparse personalmente de que los menores condenados por pequeños hurtos se dediquen a estudiar y formarse. Porque, evidentemente, ahí radica el problema. Si no somos capaces de atajar los robos menores, ¿seremos capaces de ponerle remedio cuando los delitos ya conlleven daño físico?

El caso del Rafita, como el de muchos otros, es paradigmático. Este engendro no sólo se dedica a reírse en la cara de toda la sociedad española y, muy particularmente, en la de los padres de Sandra Palo. Se sabe, además, perfectamente protegido y, de hecho, cuando puso sus pies en la calle, apenas llegó a estar cuatro años en pisos tutelados, la madre de la niña asesinada no pudo llegar a ver el rostro del asesino porque éste salió antes de que llegasen los familiares de la menor. Sí, todo un gesto de valentía, entiéndase la ironía, por parte de quienes parece que le dan más derechos al criminal confeso que a unos padres destrozados.

En fin, que el problema ya no estriba en que si se debe o no reinstaurar la condena perpetua en España, pero lo que sí debería contemplar una reforma de la Ley del Menor es que estos crímenes no queden impunes y que si con 14 años se mata a alguien, que los cuatro primeros años se pasen en un reformatorio, pero que la pena restante se complete en una cárcel. Aquí el concepto de menor se está diluyendo para ciertos aspectos, como el del aborto y, aunque algunos me tachen de demagogo, si una niña de 16 años ya puede ir a abortar o a pedir la pastilla abortiva sin consentimiento paterno, es decir que se la considera adulta a todos los efectos, entonces hemos de aplicar la misma vara de medir con quien asesina impunemente. La duda estriba en si nuestros políticos serán capaces de hincarle el diente a esta cuestión o preferirán seguir hablándonos de doctrinas y no sé que otras cosas que no sirven para la mejora de nuestra vida en sociedad.

El Real Madrid tiene un problema con Ronaldo

El Real Madrid tiene un problema con Ronaldo

El Real Madrid debería actuar con inmediatez en el caso de Cristiano Ronaldo. No es de recibo que el jugador mejor pagado del planeta pueda tener unas reacciones más propias de un futbolista de regional que de una megaestrella. La expulsión del pasado domingo frente al Málaga, tras el codazo que le propinó a un rival, dejó claro que los millones pagados por Florentino Pérez pueden ser una inversión a fondo perdido si esta situación se mantiene en el tiempo. En el plazo de un mes el delantero luso ya ha visto la tarjeta roja en dos ocasiones y por acciones de carácter similar. La primera, ante el Almería, por una fea entrada a un contrario y la de la última jornada liguera por un codazo a destiempo, por el único hecho de que al crack no le guste que le rocen lo más mínimo. El problema para Ronaldo es que los adversarios ya han caído en la cuenta de lo sencillo que es provocarle, que a poco que le digan una burrada o le den el más leve golpe éste va a saltar sin duda alguna y estoy casi convencido de que hay entrenadores que conociendo ese punto débil tienen como una de las misiones tratar de que el portugués vea la roja a la mayor velocidad posible.

De todas maneras, mientras en la casa merengue exista un personaje tan escasamente recomendable como Jorge Alberto Valdano, capaz de justificar lo injustificable, y considerar que es que a Ronaldo no se le defiende ni se le protege por parte de los colegiados, la rigurosidad a la hora de abordar que su jugador emblema se reinserte a la hora de tirar la pierna o la mano más de la cuenta se puede asemejar a ese borracho que para curarse de la adicción al vino se metía whisky en vena. Si nadie en el Real Madrid es capaz de poner freno a los arranques de furia de niño chico de la estrella lusa, me da la sensación de que en la Casa Blanca se ha tirado el dinero a la basura.

Y es que el problema, le guste o no al señor presidente madridista, estriba en que otros craks de nuestra Liga, como puede ser el caso de Leo Messi, aguantan y soportan las mismas o más tarascadas que Cristiano Ronaldo, pero con la diferencia de que el argentino aguanta estoicamente esas entradas porque, a fin de cuentas, estamos ante un deporte donde hay que parar a la estrella por lo civil o por lo criminal, frase muy acertada de Luis Aragonés. Jamás verán a Messi haciendo más aspavientos de los necesarios o poner gestos chulescos, que son los que realmente condenan al futbolista del Real Madrid. Sus poses a la hora de meter un gol, máxime en campo contrario, le han ido acarreando una fama muy poco recomendable y nada beneficiosa. Puede ser que para determinados encuentros esa actitud de arrogancia valga para ganar alguna batalla, pero la guerra, de 38 contiendas, es sumamente larga y los rivales, insisto en la idea, le han pillado el truco,el punto débil al crack portugués y me da que va a ser complejo encauzar esos arranques de ira, a no ser que al final se recurra a la receta tradicional, meterle mano al bolsillo. Ya se sabe que a los jugadores, donde realmente les duele, es en el apartado pecuniario.

La bipolaridad lingüística del PP

La bipolaridad lingüística del PP

El Partido Popular debería revisar su estrategia y su planteamiento a la hora de hablar de la defensa del castellano en aquellas comunidades donde, gracias a las garruleces de políticos menores, la lengua oficial se ha visto relegada por las cooficiales, especialmente en las comunidades de Galicia, Cataluña y, sorprendentemente, en la Comunidad Valenciana y Baleares, donde se han empeñado los representantes de las castas pseudopolitiqueras en convertir su dialecto en una lengua que se sitúe a la misma altura, o por encima, del castellano.

Los populares, con Mariano Rajoy al frente, hablan y no paran de defender el castellano en la educación, que éste no quede subordinado a los caprichos de las consejería de Educación regionales y, en última instancia, a los deseos perniciosos de Ejecutivos autonómicos con menos amplitud de vista que Steve Wonder en una cueva. Sin embargo, ese bonito discurso queda desmontado sobre la marcha cuando vemos lo que está pasando en dos de las comunidades donde gobierna, Galicia y la Comunidad Valenciana. A pesar de que fue una promesa electoral de Núñez Feijoo, el caso es que al final la tan manida libertad de elección que se iba a dejar a los padres para que pudieran decidir en qué centro escolarizaban a sus hijos y el idioma preponderante con el que adquirir esos conocimientos, ha quedado en agua de borrajas y se sigue con la herencia dejada por la nefasta labor de Pérez Touriño y Anxo Quintana.

Pero si grave es lo que sucede en el extremo noroccidental de la Península, peor me lo ponen en el Levante. Allí, el Gobierno de Francisco Camps sí que le ha hecho un traje a la medida de aquellos que ansían con tener como lengua oficial el valenciano, pese a no ser más que una reminiscencia de la lengua catalana. Por ese punto, hasta cierta medida, puedo entender ciertos deseos de identidad propia y diferenciarse con el idioma regional fronterizo, pero lo que ya no resulta tolerable es que este objetivo traspase las barreras de lo constitucional y obligue a impartir las asignaturas en el dialecto valenciano, vejando en algunos casos a alumnos que tengan la osadía de hablar o hacer sus tareas en castellano con un suspenso. Ejemplarizante fue el caso de la niña de diez años que en un colegio de la Comunidad Valenciana fue suspendida, a pesar de tener una media de sobresaliente, por responder las preguntas de un examen en la lengua de Miguel de Cervantes. Sencillamente, inexplicable.

Desde la óptica del político, poniéndome en ella, puedo entender que no debe ser sencillo cambiar toda una dinámica, pero es que al final estamos siempre en lo mismo, en la secuencia perpetua de que entre el uno y el otro, el PP y el PSOE, la casa se queda sin barrer y los ciudadanos, verdaderamente, no estamos aquí (o no deberíamos estar) como meros convidados de piedra. Precisamos de líderes que sepan gestionar, que respondan al programa por el cual se les ha votado, pero lo que no puede hacerse bajo ningún concepto es ignorar las decenas de miles de apoyos reflejados en las urnas y hacer lo que más convenga por una cuestión de oportunidad política. No, aquí lo que se trata es de que se gobierne en pos del bien común, guste o no a determinados políticos de medio pelo (o barba).

Santa Cruz se descompone y sin noticias de la oposición

Santa Cruz se descompone y sin noticias de la oposición

El Partido Popular en Santa Cruz de Tenerife no quiere ganar las elecciones municipales del año que viene. Después de la expulsión forzada y forzosa del equipo de Ángel Llanos del Gobierno copresidido por Miguel Zerolo, ahora llega la presidenta insular, Cristina Tavío, y plantea una especie de reedición del pacto con los nacionalistas para lo que queda de legislatura. Pero, vamos a ver, ¿alguien puede decirme que estratagema política es esa? De verdad, no sé quién asesorará a los popes populares en la capital, pero resulta evidente que parecen enemigos contratados verbigracia por el propio alcalde chicharrero para poder seguir perpetuándose en la poltrona. No he visto hasta la fecha un mayor desgaste de un grupo de Gobierno, en este caso el de Coalición Canaria, y que el resto de formaciones que pudieran hacerle un mínimo de sombra, populares y socialistas, se hayan trazado como objetivo la autodestrucción. De hecho, no me extraña que cita electoral tras cita electoral los ciudadanos capitalinos sientan un elevado hastío y pasen olímpicamente de ir a las urnas.

Independientemente de las filiaciones, flias y fobias políticas que uno pueda tener (al final cada persona tiene una serie de ideas y de principios y trata de buscar la opción que mejor las defienda), lo que es lamentable es que en Santa Cruz de Tenerife estemos con todo a medio hacer (y eso siendo generosos). Ya llevamos casi tres años de legislatura y hasta el momento sólo se ha percibido que los dos primeros años de mandato, la alianza CC-PP, sirvió para que el socio coalicionero se echara a dormir mientras el segundo, el consevador, se pusiera a trabajar a destajo, aunque también con una cuota de protagonismo progresivo y escalante que fue lo que le fulminó al frente de todas sus áreas junto con el resto de sus concejales. Todo lo bueno que se hizo durante esa etapa, especialmente en los Carnavales, ha sido convenientemente dinamitado por las huestes de CC y regresamos a unas carnestolendas sin ideas, con mucha improvisación, pero esperemos que no dejen un regusto amargo.

¿O qué me dicen de lo que ha pasado con el PGO o Las Teresitas o el Parque Marítimo? De verdad, igual uno ya se va haciendo excesivamente mayor y le fallan las neuronas, pero que es que no recuerdo nada importante, nada tangible a lo que los ciudadanos podamos agarrarnos como aspecto positivo en este período de mandato que ya va cumpliendo sus tres cuartas partes. Santa Cruz de Tenerife, nos guste o no, ha ido quedándose anquilosada en muchos aspectos y desde que sólo está Zerolo en el poder, en muchos aspectos, hemos regresado al auténtico pasado, algo que por otra parte tampoco es extraño cuando seguimos viendo al trío zapatista (el propio alcalde, Toni Bello y Manuel Parejo), acompañados por el sinpar concejal de los tonicazos (y no los de los Schweppes, precisamente). Y lo peor de todo es que viendo como se autodevora la oposición, tenemos mandato coalicionero por los siglos de los siglos y la ciudad, a diferencia de Las Palmas de Gran Canaria o La Laguna, prácticamente sin avanzar.

Picaresca autorizada

Picaresca autorizada

La cultura del esfuerzo, definidamente, se va al garete. La Universidad de Sevilla, en base a no sé qué absurda norma, ha legalizado la posibilidad de que los alumnos copien en sus exámenes y que los profesores permitan esta práctica. Sí, dicho así parece más grave de lo que es, pero es que la cosa tiene más miga que el pan Bimbo. Porque no es que se haya dado barra libre a que las aulas se conviertan en un buffet de chuletadas, pero sí que los docentes, aunque sorprendan al estudiante de turno copiando durante la prueba, estos no podrán decirle nada, sino que el control debe seguir adelante y, en todo caso, será posteriormente una comisión de tres profesores y tres alumnos los que decidan si ese examen tiene validez o debe anularse y, por tanto, que el aspirante o aspirantes pillados con las manos en la masa tengan que volver en septiembre.

De verdad, esto suena a chiste malo, pero no hay que tomárselo como una anécdota, sino como algo muy serio. ¿Ustedes se imaginan hace 40 años, o incluso no teniendo que retroceder tanto en el tiempo, que alguna Universidad aprobase una norma de estas características? Vamos, al rector o a quien fuera el lumbreras que sólo tuviera la mínima intención de proponer algo así sería fulminantemente cesado o separado del servicio. Es que no sólo resulta una inmoralidad, sino que además supone reírse de la impartición de las enseñanzas de los docentes y del esfuerzo que la gran mayoría de alumnos realiza para poder sacar una carrera.

Esto es como si en una carrera ciclista a uno de los participantes le permitiera utilizar un motor a propulsión para ascender los puertos más duros. Sí, sería el primero, pero su victoria no tendría mérito. Aquí, a nivel académico, es mucho peor porque no sólo es que se abre la puerta en la Universidad de Sevilla a la trampa, sino que además se crea una comisión ad hoc para evaluar si las chuletas eran o no pertinentes. Al menos, digo yo, espero que los alumnos que la tengan que conformar tengan una acentuada conciencia de pertenencia al club de la honradez y defiendan los intereses de quienes se pegan horas y horas confeccionando apuntes y estudiando como cosacos y reprueben al tramposo de turno.

Insisto, la picaresca española ve con cierta gracia al pillo, a aquella persona que trata de triunfar con métodos de mayor o menor ilegalidad, pero es que situándonos en la esfera de la enseñanza, el hecho de engañar a un profesor o a tus propios compañeros es una cuestión de la mayor gravedad en el ámbito anglosajón, acarreando incluso la expulsión del estudiante al que se le haya visto copiando, sobre todo porque se entiende que hay que aplaudir el esfuerzo de alguien que se prepara para una carrera y que se supone que debe aplicar los conocimientos que ha adquirido en la vida real. Claro, eso sí, también es verdad que quienes salen de Oxford o Cambridge, por ejemplo, encuentran ocupación laboral nada más terminar sus estudios. En España, por desgracia, la Universidad se ha convertido en la mayoría de los casos en un PreInem. Por eso, tal vez, igual se permiten esas prácticas ilícitas, dicho sea con toda la ironía del mundo mundial.

La tomadura de pelo de un pirata atlántico

La tomadura de pelo de un pirata atlántico

La voracidad de la Sociedad General de Autores, la SGAE, en relación a cobrar el canon donde sea y como sea está llegando a límites realmente surrealistas. Sus detectives chapuceros, capaces de metersea grabar ilícitamente en un banquete de bodas, para luego mandar la correspondiente factura y que, después de todo, no sólo fue lo de lo comido por lo servido, sino que encima tuvieron que indemnizar a la pareja de novios por intromisión en su intimidad, se han fijado ahora un nuevo reto, el de las peluquerías. La caza de brujas ha comenzado en Barcelona, donde ya han sido apercibidos varios locales que, o pagan el canon de seis euros por tener puesta la radio (especialmente emisoras musicales) o tendrán que enfrentarse a multas que pueden llegar en algunos casos hasta los 6.000 euros, en un claro alarde de que aquí mandamos nosotros, con el pirata del Atlántico (canario de nacimiento él), el sinpar Teddy Bautista, al frente de las operaciones.

Por supuesto, la indignación de los dueños de estos establecimientos, así como la de los propios clientes, no se ha hecho esperar un solo segundo. Los más originales, aunque con un punto bastante acentuado de ironía, han colocado en la puerta de sus locales un cartelito avisando a su estimada y distinguida clientela que más vale que se traigan la música de su propia casa, bien un mp3, mp4, ipod o el transistor de toda la vida y, a ser posible, con auriculares. La SGAE no quiere oír en una peluquería un solo acorde que no haya pasado previamente por la caja del señor Bautista y me parece que en esta tomadura de pelo, nunca mejor dicho, se van a quedar calvos esperando a que alguien abone esa cantidad de seis euros o lo que fuese. No hay lugar a que la dictadura de los piratas del Atlántico (insisto que es por el origen canario del señor Teddy) campe a sus anchas sin que nadie le ponga freno, es decir, el Gobierno de turno, bien a nivel nacional o autonómico.

Es que además, si uno lo piensa con cierta tranquilidad, ¿por qué demontres uno debe pagar nuevamente algo que ya lo satisfizo económicamente en su momento? ¿Es de recibo que los honrados peluqueros o los panaderos o los propietarios de un bar o de una cafetería se priven y nos priven a los demás de escuchar música o las noticias? Para los corsarios de la SGAE parece que sí. No sólo se han conformado con el hecho de que nos metan el canon cada vez que compramos un teléfono móvil, un pendrive, un cd, una película o un ipod, sino que encima luego pretenden cobrarnos nuevamente si estos dispositivos los ponemos a disposición de los pabellones auditivos de la clientela.

De todas maneras, no me extraña que lleguen a este punto de ridiculez recaudatoria. Estos mismos personajes, con patapalo Bautista a la cabeza, son los que también han ido por los hospitales solicitando el diezmo por tener televisiones en las habitaciones de los enfermos. Y miren que no defiendo la cuestión del top manta, más que nada porque la calidad que te ofrece el original no es lo mismo que una copia, aunque te puedas ahorrar el 80% del precio, pero viendo las actitudes de los miembros de la SGAE, sinceramente, no me apena que haya personas que traten de piratear a los propios piratas. En cierta manera, les digo, ellos se lo han buscado.

No, we can`t

No, we can`t

El primer aniversario de Barck Obama al frente de la Presidencia de los Estados Unidos se ha convertido en el No, we can’t (No, no podemos), lejos del aquel Yes, we can (Sí, sí podemos). El aire fresco que el nuevo inquilino de la Casa Blanca parecía traer consigo no ha sido más que una leve ráfaga que ha servido para revolver aun más el supuesto desorden que este mandatario venía a resolver tras el paso de la administración Bush. Por lo pronto, después de 365 días en el poder, los norteamericanos tienen la constancia de que el jefe del Ejecutivo no es más que el timo del toco mocho, muy reluciente por fuera, pero por dentro, al menos en este primera cuarto del partido, muy vacío internamente y con pocas perspectivas de que la situación pueda revertir a corto o medio plazo.

El gran problema en el que se halla metido la administración de Barack Obama se llama Afganistan. Las promesas sobre la desmantelación del contingente bélico en esa latitud del planeta ha ido dando paso a un mayor incremento de efectivos, hasta el punto que, incluso en la recepción del Premio Nóbel de la Paz (¡menuda contradicción!), el presidente estadounidense no tuvo el menor reparo en defender la necesidad de la guerra como argumento de peso para defender la paz y la estabilidad. Curiosamente, los cejateros norteamericanos, que también los hay, esos que también iban de "paz y amor y el plus pal salón", callan ahora como cobardes cuando hacían todo lo contrario en tiempos de Bush. Es decir, que en Estados Unidos como en España la querencia al cheque y a las prebendas presidenciales siguen teniendo su efecto sedante a la hora de dulcificar las críticas.

Pero no sólo es el tema de la guerra y que Guantánamo, por ejemplo, siga abierto de par en par, sino que la política desarrollada por Obama ha dado un giro radical hacia el islamismo. No, no es que Estados Unidos ahora vaya a convertirse a un régimen mahometano, pero sí que ha habido cierta condescendencia por parte del nuevo huésped de la Casa Blanca y ese movimiento ha sido perfectamente aprovechado por los más extremistas para rehacerse y recobrar aspiraciones de liarla a lo grande en territorio yanqui. Por lo pronto, ya ha habido en estos últimos meses más intentonas de atentado en suelo estadounidense que desde los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001.

¿Y el desempleo o la política de inmigración? Otros dos caballos de batalla que siguen dando quebraderos de cabeza a Obama. El primero de ellos porque sigue creciendo sin parar, cierto que no a las cotas que tenemos en España, pero hacía muchas décadas que el paro no alcanzaba niveles tan elevados. Y en cuanto a la regularización, nada de nada. Promesas, muchas promesas, pero al final los inmigrantes a la espera de obtener sus tarjetas verdes, las de residentes, ven como pasa el tiempo y no sólo es que no se arregle su situación, sino que en determinados casos se está incrementando la presión de los agentes de inmigración.

Y si todo esto le da dolores de cabeza a Obama, mejor ni hablar de su reforma sanitaria, una medida que, con el disimulo de llevarla a los sectores menos pudientes, llevaba insertada la liberalización del aborto. En el Senado, donde encima ha perdido la llamada supermayoría, ya le han contestado que nones, máxime con esa propuesta de hacer el aborto una barra libre. A este paso, ni con toneladas de aspirina se le pasará esa jaqueca al presidente norteamericano. Y es que en los Estados Unidos, al contrario que en España, los efectos y los fuegos pirotécnicos entretienen en su justa medida, pero luego se quieren ver realidades, no vacuidades.

Victimismo mediático

Victimismo mediático

Los profetas de la catástrofe y las cofradías del pesimismo no han esperado ni medio segundo para salir a la calle y empezar con sus discursos plañideros y victimistas. El CD Tenerife, como saben todos ustedes perfectamente, ha caído por primera vez en puestos de descenso, pero ésta no es más que una situación lógica y normal en una Liga que, salvo el Barcelona y Real Madrid, que serán quienes se jueguen el título, y el Xerez, que parece cada día más abocado al descenso, ninguno de los otros diecisiete equipos sabe a ciencia cierta dónde acabará a mediados del mes de mayo.

Y es que parece que algunos expertos deportivos, sobre todo esos a los que se les calienta la boca delante de un micrófono, amagan, pero no terminan de dar. Se apresuran a disparar contra todo lo que se mueve, el presidente, el secretario técnico, el entrenador o los jugadores, aunque en el momento de definir, de ponerle nombre o nombres a los responsables de esta situación, se echan hacia atrás. No obstante, como he podido comprobar en una emisora local, han conseguido que sean los aficionados los que les hagan a esos especialistas el caldo gordo.

Es más, a pesar de que en una determinada tertulia se le reclamaba a los oyentes que fuesen moderados con el lenguaje, a una señora no se le cortó por la vía rápida y a oídos de todos acusó al presidente de la entidad, Miguel Concepción, de estar "mamándose las perras". Desde la primera vez que utilizó el verbo mamar en esa acepción de choricear, lo lógico es que el periodista hubiese cortado de raíz la llamada, pero claro, queda más bonito disculparse ante la audiencia y ante quienes pudieran estar escuchando la retransmisión en el Callejón del Combate, aunque en el fondo se pretendía poner de escudos a los seguidores para que dijeran lo que en los medios no se quiere expresar. Además, añado yo, porque tampoco hay motivos para ello.

Lo cierto es que olvidamos con demasiada facilidad dónde estamos, que el equipo, señoras y señores, está jugando en Primera División, que aquí los presupuestos que se mueven son mareantes y que tenemos un CD Tenerife que hace algo más de tres años estuvo al borde de la quiebra más absoluta, que el señor Concepción y sus consejeros están haciendo un ímprobo esfuerzo por sanear la deuda y encima, con el denuedo de Santiago Llorente en la secretaría técnica, logrando fichajes o cesiones a coste reducidísimo, se logró el ascenso a la élite. Es normal, por tanto, que con un plantel similar al del año anterior el cuadro de José Luis Oltra transite por la zona baja, pero es que esto va a ser la tónica de toda la temporada.

Insisto una vez más, posiblemente la solución más popular, pero también la más populista, fuese la de traer dos o tres refuerzos de campanillas, siempre acorde al presupuesto de la entidad blanquiazul, pero nadie nos asegura que con esas incorporaciones se obtenga la permanencia e igual, de cara al ejercicio que viene, siquiera se puede salir con una plantilla en condiciones en Segunda. Lo dicho, hay que mirar a la cantera, darle oportunidades a un chico como Airam y tener claro que los garbanzos nos los jugamos contra el Xerez, Zaragoza, Málaga, Almería, Osasuna o Valladolid. Pero, repito, la Liga es muy larga, queda un partido de la primera vuelta y 19 de la siguiente y todo está por decidir. Miren si no lo que le ha sucedido al Atlético de Madrid que, a pesar de no dar un salto cualitativo, pero si cuantitativo, ha pasado de estar a un punto del descenso a situarse en la llamada tierra de nadie, a la misma distancia del pozo que de competiciones europeas. Y algunos replicarán que ahora viene el Valencia, el tercero de la Liga, pero igualmente se le puede trabar el paraguas a los ché, máxime con un Tenerife que, a juicio de muchos, está jugando de maravilla. Sólo falta, eso sí, traducir esa excelencia en goles y puntos, pero hay que tener paciencia con los héroes que nos encumbraron a Primera y no ser tan desmemoriados a las primeras de cambio.

El mamporrero de Santa Cruz de Tenerife

El mamporrero de Santa Cruz de Tenerife

La noticia la recoge el diario La Opinión de Tenerife: el concejal Hilario Rodríguez, de Coalición Canaria, afirmó en una tertulia radiofónica que apedrearía a un manifestante

contrario al plan de ordenación urbana de Santa Cruz de Tenerife por ser "godo", en alusión a que procedía de la península. Las palabras del sinpar edil fueron, literalmente, "me sorprendió el otro día cuando intervino a las puertas del Ayuntamiento un español, con acento… pronunciando las ’ces’ y las ’zetas’. Si yo estoy en una manifestación e interviene un español como aqul, a manipularla, porque aquel era un godo, aquel era un godo, el tonicazo que le doy, primo…", dijo el concejal. Dice el diario que sus compañeros de tertulia en Inter Radio Tenerife acogieron la ocurrencia con aplausos. Según el diario, Hilario Rodríguez no oculta sus ideas independentistas y desea la salida de Canarias de España, algo que por el momento Coalición Canaria, que gobierna en las islas junto al PP, no ha reclamado.

La verdad es que esta declaración salida de tono no es la primera que protagoniza el edil santacrucero. En junio de 2007, a los pocos días de la inauguración del tranvía, y tras el corte de este medio de transporte por parte de unos vecinos para protestar por la supuesta paliza que agentes de la Unipol propinaron a un chico del barrio, el señor Rodríguez se encaró con uno de los manifestantes al que no tuvo el menor reparo de soltarle a la cara que si no hubiera nadie más, medios de comunicación incluidos, le daba un piñazo. Para desgracia del señor edil de perpetuo puro pringoso en la boca, sus palabras fueron recogidas por alguna que otra cámara y fueron emitidas en Tele 5, amén de que fue uno de los vídeos más vistos en la isla en el canal de internet Youtube.

Lo cierto es que el alcalde de Santa Cruz de Tenerife haría bien en poner de patitas en la calle a este caballero, si es que se le puede tildar como tal, porque alguien que tiene que velar por la seguridad de todos los ciudadanos de la capital no puede, a las primera de cambio, utilizar los micrófonos de una emisora para amenazar a un vecino que, le guste o no, paga sus impuestos como el que más y que tiene todo el derecho democrático a discrepar. Claro que para eso, Dios mediante, hace falta tener como libro de cabecera la Constitución Española y es probable que el señor Rodríguez ni la haya visto por el forro (y eso por ser fino, que con eso del forro se me viene otro símil menos decoroso).

De todas maneras, las manifestaciones del responsable (o irresponsable) de la Policía Local y la Unipol responden al nerviosismo de Coalición Canaria en el Consistorio chicharrero. Los sondeos que circulan internamente hablan de un desplome de los nacionalistas y eso está haciendo que salgan a flote actitudes tan poco recomendables como las de Hilario Rodríguez. Insisto que bien harían Miguel Zerolo, primer edil santacrucero, o cualquiera de los futuribles candidatos a la Alcaldía de la formación coalicionera, José Manuel Bermúdez verbigracia, en salir a la palestra y condenar públicamente las palabras de este supuesto servidor público. ¿Qué seguridad podemos tener los habitantes de esta ciudad con un concejal al que no le gustan las personas que provenimos de la Península o que podemos disentir de las decisiones que se adopten en el Pleno del Ayuntamientio de Santa Cruz de Tenerife?

La permisividad de la Justicia con la corrupción

La permisividad de la Justicia con la corrupción

¿Quiere montar una empresa? ¿Precisa de una subvención cuantiosa, generosa y concedida a las pocas horas, mucho más rápido que ese dinero que conceden las compañías de créditos usureros? No lo piense más, contrate usted a la hija de Manuel Chaves, a Paula. La retoña del ex presidente de la Junta de Andalucía y actual tercer vicepresidente del Gobierno de España es toda una garantía para optar a esos millones de euros que cualquier pyme ambiciona. Sólo basta con poner como aval que se cuenta con doña Paula Chaves y la ayuda se aprueba sobre la marcha. Pero vamos, que todo es por pura y absoluta casualidad y nada tiene que ver que la susodicha sea la hija de uno de los mayores caciques de la región andaluza.

Efectivamente, más allá de las chapuzas y los desmanes hilarantes de Rodríguez ZParo, lo que poco a poco se empieza a reimplantar en España es la cultura del enchufismo, de la corrupción a mansalva sin que nadie se ponga rojo. Que a la empresa donde curra la primogénita de Chaves le concedan diez millones de euros se explica con una normalidad pasmosa por parte de esos mismos que, sin embargo, reclaman y no paran de pedir nuevos datos e informaciones sobre el caso Gürtel. Por supuesto, no se trata de ver quién o quiénes tienen menos trapos sucios que esconder, porque en política, hablando de servidores públicos, la simple desviación o sustracción de un céntimo debería ser causa suficiente como para que unos y otros dejasen sus cargos. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato o, mejor dicho, quién tiene los suficientes arrestos para presentar la dimisión y largarse a su casa?

De todas maneras, muchos de estos problemas que venimos sufriendo con la corrupción estarían resueltos hace mucho tiempo si en su momento se hubiese producido la deseable separación entre el poder judicial y el político. No es de recibo que los representantes de las formaciones políticas con representación en el Congreso de los Diputados sean quienes pueden dictaminar parte de la composición de los órganos de Justicia. Así, créanme, es imposible que nadie pueda ir al talego, sobre todo si hablamos del partido que gobierna.

Eso sí, mucho se cansaron los socialistas de criticar aquellas escenas de las grandes cacerías de Franco y ellos mismos, con el ex ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo, se vieron involucrados en una escena digna de la Escopeta Nacional cuando el titular del área se pasó un fin de semana de montería con el juez Garzón. Este es el verdadero escándalo y así, mientras por parte del Gobierno de ZP se mime tan bien a personajes como el superjuez togado, será imposible que nadie le meta mano a Chaves, Montilla o Monteseirín, por poner unos ejemplos clarificadores. Lo dicho, de auténtica vergüenza.

Voracidad barcelonista

Voracidad barcelonista

Tenía que suceder algún día. El Barcelona, flamante hexacampeón del 2009, se vio sorprendido a las primeras de cambio en la eliminatoria de los octavos de final de la Copa del Rey frente al Sevilla. Los de Pep Guardiola, tras perder por 1-2 en la ida, tuvieron que realizar un sobreesfuerzo para intentar voltear el resultado, pero sólo pudieron marcar un estéril 0-1, aunque con méritos para haber pasado de ronda ante un conjunto hispalense que jugó a conservar la ventaja del Nou Camp y estuvo a un tris de salirle cara la conservadora estrategia. Pese a todo, por mucho que alguien quiera ver desde la acera merengue un atisbo de fracaso o de debilidad, la verdad es que nadie duda de que los catalanes volverán a ser uno de los grandes favoritos para renovar su título en la Liga y en la Champions.

Y es que, aunque pudiera parecer una contradicción, lo que le ha sucedido al Barcelona ahora, después de haberse proclamado campeón del Mundo, es volver a la realidad lo más rápido posible. Ningún entrenador, comenzando por el propio Guardiola, tendría la osadía de declarar la competición de Copa como un título menor. Nadie quiere dejar de sumar un entorchado a su palmarés, pero evidentemente volver a hacer el pleno en la competición nacional o en la extranjera es casi una utopía y si hubiera que desprenderse involuntariamente de un torneo, en España ése es, precisamente, el de la Copa del Rey.

Es más, considero que el cuadro blaugrana tiene todo el crédito para, incluso, no ganar un solo título en esta temporada. La excelencia conseguida por los Valdés, Xavi, Iniesta, Keita, Messi, Ibrahimovic o Pedro a lo largo del 2009 les dispensa en cierta medida ante su afición en el caso de que este año no entrase ningún título en Camp Barça, aunque conociendo la exigencia de Guardiola seguro que no va a conformarse con un papel digno, sino que querrá regalarle a los seguidores una nueva campaña esplendorosa, especialmente con una cita marcada en rojo en el calendario, la final de la Champions League en el Santiago Bernabéu. ¿Se imaginan ustedes que la máxima cita continental la disputasen merengues y culés en el recinto de Chamartín y que ésta volase hacia la Ciudad Condal?

De verdad, aunque suene chocante, bien haría el Real Madrid en echarse a temblar porque la eliminación copera de su eterno rival (bien es cierto que una ronda después de los blancos y contra un equipo puntero de Primera, no con un modestísimo Alcorcón) ha hecho que la voracidad ganadora de éste se sitúe en las cotas de ambición del año pasado y quien ya pagó los primeros platos rotos fue un valiente CD Tenerife el pasado domingo (0-5) y ayer el Sevilla (4-0).

Tenemos que volcarnos con Haití

Tenemos que volcarnos con Haití

La Naturaleza ha vuelto a golpear con especial virulencia en una de las naciones más pobres de nuestro planeta, Haití. Ha bastado un terremoto de cierta intensidad, algo más de siete puntos en la Escala Ritcher, para que más de 100.000 personas hayan muerto, aún exista un número indeterminado de desaparecidas, así como aquellas que se han quedado sin nada y que ven con desesperación que tendrán que empezar de cero. Al menos, mientras hayan podido comprobar que sus familiares y seres queridos están bien, siempre lo económico, lo material, se puede reponer con mayor facilidad. Las pérdidas humanas, irremediablemente, no hay que las devuelva a la vida.

Lo cierto es que la solidaridad de los países del llamado Primer Mundo se ha hecho notar desde que se tuvo constancia de las primeras noticias de esta tragedia que tantas vidas se ha llevado por delante y en tan solo cuestión de minutos. Sólo hay que ver la ínfima calidad de determinadas construcciones, así como del hacinamiento de muchas viviendas para entender que era casi un milagro esperar otra cosa. Por desgracia, y Haití no es el primer caso, siempre los países más pobres están expuestos a esta clase de situaciones y es ahora únicamente cuando todos nos ponemos como cosacos a intentar colaborar para que la situación de normalidad llegue a Haití o a cualquier otra nación en la mayor brevedad posible.

Sin embargo, cuestiono yo, ¿no sería mejor que todas estas ayudas que ahora tienen que darse para la reconstrucción de todo un país se concediesen a priori, es decir, tratando de poder mejorar las condiciones en las que viven la gran mayoría de los habitantes haitianos, aunque luego hubiera que reformar los daños causados por el terremoto? Evidentemente, estamos hablando de una zona relativamente propicia a la hora de hablar de generación de seísmos, pero no lo es menos Japón y allí, a pesar de tener temblores de una magnitud similar, los avances arquitectónicos han dado con la clave para evitar los daños mayores. Digo yo que esas mismas técnicas deberían implantarse en esos otros lugares con riesgo de terremotos y así, al menos, evitar los daños materiales y, lo más importante, que se produzcan muchas pérdidas humanas.

Pero bueno, imagino que el espíritu solidario nos durará lo que un caramelo a la puerta de un colegio y luego, inevitablemente, nos olvidaremos de Haití, al igual que ha pasado con otras grandes catástrofes. Eso sí, a veces también no es una cuestión de egoísmo personal o de frialdad ante los hechos, pero es que también tenemos que se conscientes de que algunos se aprovechan de los males ajenos para intentar sacar tajada en su propio beneficio. Sinceramente, aunque yo daré lo que buenamente pueda para echar una mano, poner ese pequeño granito de arena, no dejo de pensar si realmente el dinero que aportamos llega en verdad a las manos y a las bocas que lo necesitan.

Vic hace frente a los desmanes inmigratorios de ZP

Vic hace frente a los desmanes inmigratorios de ZP

Arrecia la polémica y las acusaciones de xenofobia por parte de las ONG hacia el alcalde de Vic, Josep María Vila, así como del Gobierno y de los sindicatos, por aprobar una medida que impedirá a partir del mes que viene que los inmigrantes sin papeles puedan empadronarse en el municipio catalán. Sí, como auténticas fieras se han arrojado contra el primer edil barcelonés por tomar una decisión que, permítanme ustedes, no hace más que demostrar que vela por proteger primero a quienes realmente necesitan las ayudas en esta localidad.

 

Quien quiera ver un gesto de racismo o de rechazo al extranjero supone, directamente, querer ir más allá de lo que es una postura coherente. Lo que sucede, sin embargo, es que algunos consideran que sus descerebradas decisiones como la de la política indiscriminada de papeles para todos ha de llevarse a cabo hasta en el último rincón de España, pero que la factura la pague cada municipio. Y eso, queridos amigos, queda muy bien sobre el papel, pero luego quienes apechugan con las consecuencias son consistorios pequeños como este de Vic.

 

Insisto, ojalá pudiéramos dar abrigo, cobijo y trabajo a todas y cada una de las personas que llegaran hasta nuestra ciudad, independientemente de su raza, creencia o procedencia. Es de buen cristiano y de persona de bien ayudar a quien más lo necesita, de eso no me cabe la menor duda. Pero también es verdad que Vic, como muchos otros ayuntamientos de España, atraviesan por una situación de crisis en la que los recursos sociales, si siempre han sido limitados, ahora lo son mucho más.

 

Son demasiadas las personas empadronadas en cualquier localidad de nuestra geografía que difícilmente puedan llegar a obtener esa ayuda y lo que ha pretendido hacer el alcalde de Vic es, precisamente, evitar que el problema se agrande. No es que estemos hablando de que el señor Vila haga de su pueblo un hotel o una pensión donde se reserva el derecho de admisión o que, sencillamente, se hayan cubierto las plazas, sino que defiende los intereses de sus administrados y entiende que seguir abriendo las puertas a más personas sin recursos, cuando aún quedan por cubrir las carencias de quienes ya estaban en la cola, pues no tendría lógica alguna y sería cumplir esa máxima de vestir a un santo desvistiendo a otro.

 

En fin, que la señora Fernández de la Vega, el señor Corbacho o Cayo Lara pueden hablar y no parar sobre leyes y sobre lo que puede o no hacer un Ayuntamiento. Si este Gobierno hubiese previsto primero los medios económicos de los que disponían todas las partes implicadas a la hora de hacer frente al fenómeno inmigratorio, entonces igual no se hubiese lanzado tan alegremente a lanzar mensajes de regularización masiva. Es muy fácil criticar al señor Vila o al Partido Popular de ser pequeños Le Pen o discípulos avezados de los nazis, pero eso es querer reducir interesadamente la cuestión y querer eludir la responsabilidad (o irresponsabilidad) contraída al anunciar propuestas sin proyección a corto/medio plazo. Aquí nadie, yo el primero, está diciendo que haya que arremeter contra el extranjero sin papeles, pero también habrá que tener en consideración que las arcas de un consistorio son escasas y si no se da avío con las necesidades actuales, ¿cómo se podrá entonces sobrellevar que la lista de peticiones de ayuda social siga incrementándose? De alguna manera habrá que poner remedio, aunque sea con una medida tan extremista como impopular.

En defensa parcial de los controladores

En defensa parcial de los controladores

El ministro de Fomento, el señor José Blanco, no ha tenido mejor ocurrencia que lanzarse a degüello contra los controladores aéreos y amenazar con una medida bastante cuestionable, la de empezar a erradicarlos en aquellos aeropuertos con menos de 50 operaciones diarias. A su juicio, este colectivo, después de la huelga encubierta que realizaron durante el comienzo de las pasadas Navidades, cobra demasiado dinero y entiende Blanco que hay que empezar a igualar los sueldos de los especialistas españoles con los controladores del resto de la Unión Europea (eso sí, en la destrucción de empleo no sólo no nos equiparamos, sino que además somos los campeones y con proyección de seguir siéndolo durante los próximos años).

El responsable de Fomento, al igual que suelen hacer muchos otros en sus cargos, enseguida va a la raíz falsa del problema, la cuestión pecuniaria. Bueno, de acuerdo, el salario que cobran estos empleados encargados de controlar el espacio aéreo resulta muy elevado. Esos 300.000 euros de media anual, que en algunos casos concretos se pueden elevar al doble o incluso al triple son todo un atractivo visto desde fuera, pero también hay que decir que se merecen ese sueldo porque, al margen de todas las aptitudes que han tenido que demostrar y las durísimas pruebas de capacitación y selección, antes de acceder al puesto tienen año y medio de prácticas y, en el caso de tener un informe desfavorable, todo lo hecho anteriormente se reduce a la nada. Dicho con otras palabras, se quedan sin puesto de trabajo.

Y no es por ser demagogo, pero, ¿acaso no cobra cualquier pedorro o pedorra un pastón en una sola noche por ir a contar sus miserias a la televisión? ¿o qué aportan y reportan esos futbolistas que perciben una abultada nómina por sólo 90 minutos de trabajo oficial cada domingo y otros tantos suplementarios en las competiciones de Copa del Rey o en Europa los miércoles? Señores, que sólo hay 2.400 controladores y si hacemos un promedio de 300.000 euros por puesto, el gasto se eleva a 720.000.000 euros al año. Posiblemente, estamos hablando de uno de los colectivos mejor preparados de este país y aunque podamos entender que son sueldos casi insultantes, máxime en estos tiempos de crisis, ¿qué precio se le puede poner a controlar el tráfico aéreo y evitar que sucedan catástrofes?

Pues bien, aquí mi amigo el ministro de Fomento sí que es capaz de ponerle una cifra al asunto y es la de eliminar progresivamente a estos controladores por una serie de ordenadores que harían sus funciones. Ahora bien, digo yo que habrá que invertir una pasta en esas maquinitas y en personal cualificado para el manejo y mantenimiento de las mismas y, como sucede con todo lo que afecta a la tecnología, ¿alguien puede garantizar que de repente el aparato no dé problemas? Por lo pronto, la idea de Blanco es llevar esta experiencia piloto a aeropuertos de escasas operaciones como La Gomera, El Hierro o La Palma. Esperemos que aquí, en este caso la Comunidad Autónoma de Canarias, le ponga un freno a las pretensiones ministeriales y que se dedique a hacer las pruebas pertinentes en su casa de Palas del Rei. Lo que realmente debería preocuparle al señor Blanco es que hay pocos controladores y, en todo caso, regular esa especie de huelgas soterradas que han realizado y que han fastidiado sus vacaciones a una gran parte de los pasajeros que en los primeros días de Navidad tenían intenciones de volar. Ahí sí que se agradecería una regulación.

El Tenerife ha de mirarse en el espejo del Racing

El Tenerife ha de mirarse en el espejo del Racing

¿Debe fichar el CD Tenerife en el mercado de invierno? La pregunta, ahora más que nunca tras el 0-5 propinado por el Barcelona, está en la calle, pero desde el club ya se ha dicho que no hay dinero suficiente para traer refuerzos de garantías, al menos en estos primeros compases del período de saldos. Posiblemente, cuando el permiso para poder incorporar a nuevas figuras esté próximo a caducarse, tal vez haya futbolistas que pudieran interesar y cuyo costo sea sensiblemente inferior al que se puede pedir ahora.

 

Sin embargo, mantengo una teoría que me parece lógica llevarla a la práctica. ¿Acaso no hay gente en la cantera blanquiazul, llámese Tenerife B, que pudiera dar el salto al primer equipo y poder elevar la calidad de lo que hay ahora? Tenemos muy fresco el ejemplo del Racing de Santander con el chaval Canales, al que sólo le han bastado media docena de partidos para encandilar a toda la España futbolística y hoy ya está rifado por los grandes de nuestro balompié. Cierto es que tampoco conviene que se produzcan esos halagos antes de tiempo, pero no menos verdad es que el deportista cántabro está protagonizando la reacción santanderina y la prueba evidente es que fue capaz de meter en plena crisis a uno de los equipos llamados a ser alternativa en nuestra Liga, el Sevilla.

 

Desde luego, no se trata tampoco de la política de desvestir a un santo, el filial, para vestir a otro, la plantilla de Primera del CD Tenerife, pero en el conjunto de Segunda B está actuando un chavalín, Airam, máximo goleador del grupo II, con 21 tantos, que seguramente tiene más derecho a estar ocupando un puesto en la convocatoria del primer equipo que un capidisminuido Dinei, por ejemplo. A veces, gastarse los euros a ciegas suele deparar un equívoco mayor que invertir en el producto propio, sobre todo cuando observas que ser goleador, independientemente de la categoría, no resulta nada sencillo.

 

Me imagino que las directrices de Concepción, presidente de la entidad chicharrera, van encaminadas a que primera plantilla y filial mantengan la categoría, pero es obvio decir también que puestos a elegir, todos querrán la permanencia en Primera División y, a lo mejor, toca sacrificar a esa pieza decisiva en el Tenerife B, Airam, si realmente puede adaptarse a lo que exige José Luis Oltra. Sabemos, de todas maneras, que la salvación en la máxima división no iba a ser sencilla y, de momento, se sigue fuera de los puestos de descenso, y eso es todo un logro. Esperemos que la búsqueda de refuerzos por parte de Llorente tenga su recompensa y se halle a ese jugador o jugadores a coste cero y rendimiento óptimo, pero tampoco hay que olvidarse de lo que tenemos en casa.

Buena gestión frente al temporal

Buena gestión frente al temporal

El temporal de nieve que ha sufrido toda la España peninsular ha demostrado en esta ocasión que, cuando las cosas se hacen con un mínimo de cabeza, estamos preparados para afrontar las mayores dificultades meteorológicas que se nos puedan presentar. Hace justo un año, con la sinpar Magdalena Álvarez al frente del Ministerio de Fomento, Madrid fue un completo caos tanto en el aeropuerto de Barajas, como en el transporte ferroviario y los accesos por carretera a la capital. Aún quedan en el recuerdo aquellas palabras de la señora ex ministra cuando tuvo que explicar en el Congreso de los Diputados el caos acaecido en el aeródromo madrileño y su respuesta era digna de estar en la antología del disparate, puesto que todo lo resumió en que el aeropuerto de Barajas es muy grande y que no se podía hacer más. Perfecto, toda una síntesis de alguien al que le dieron el cargo por razones de carnet.

Evidentemente, no es que ahora haya sido todo maravilloso y que el nuevo titular de la cartera de Fomento, JoséBlanco, haya sabido dar con la tecla para evitar todos los problemas, pero al menos no se han cometido las tropelías de la época de Álvarez. Por lo menos, hubo coordinación con la Comunidad de Madrid para facilitar en la medida de lo posible la llegada o salida de los ciudadanos por las principales vías, abriéndose los peajes mientras arreció el temporal de nieve, así como los avisos y las recomendaciones para que se dejase el vehículo particular en casa y se apostase por el transporte público, especialmente por el Metro.

Desde luego, qué duda cabe, quedan muchas cosas por hacer, que parece mentira que Madrid sufra colapsos cuando apenas lleva dos horas nevando, pero ya les digo que en comparación con lo que sucedió hace un año, al menos en esta oportunidad se ha actuado con cierta cabeza, aunque por supuesto no todos podrán decir lo mismo, como el testimonio de un grupo de personas que, teniendo que ir a trabajar a la capital a primeras horas de la mañana, se quedaron sin servicio de autobuses en Robledo de Chavela. Pero bueno, eso son los imponderables que acontecen en cada temporal. Aunque claro, aquí somos de quejarnos cuando las pasamos canutas, pero nadie tiene en cuenta a los turolenses, que año tras año soportan con resignación cristiana el tradicional aislamiento invernal, y no solamente un día, precisamente.