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Desde mi escaño

Opacidad Real

Opacidad Real

Su Majestad, el Rey Juan Carlos I, ha decidido realizar una serie de relevos en la Casa Real, entre ellos el del responsable del departamento de Relaciones con los medios de comunicación, porque, al parecer, en los últimos tiempos estaban saliendo demasiadas informaciones respecto a los tejemanejes económicos y a las amistades del monarca. De hecho, ha sido tal la laxitud de determinados hechos que tienen que ver con las arcas reales que determinados partidos de izquierda habían solicitado formalmente en el Congreso que se conociera fehacientemente cuáles eran los gastos detallados de la Familia Real. Esto último ha sido lo que ha molestado especialmente al entorno de Don Juan Carlos I y por eso ha querido poner un punto y ¿final? a las especulaciones sobre un aspecto que entiende y considera privadísimo, a pesar de que se nutre de los Presupuestos Generales del Estado. O, dicho en otras palabras, de dinero público, pagado religiosamente por todos los ciudadanos que viven en España.

 

Uno, que se considera de posturas conservadoras, mezcladas de liberalismo, sigue viendo con muy malos ojos los derroches que se han venido cometiendo el ámbito de la realeza. Lo de este verano, por ejemplo, ha rallado y traspasado el límite de la ridiculez, ya que nos han hecho que ver que se han hecho algunos recortes (lo de la comida a granel del perro es como para hacérselo mirar), pero en realidad han seguido teniendo vacaciones de reyes, nunca mejor dicho. Si en realidad desde Zarzuela se quiere transmitir un mensaje de austeridad, por ejemplo, lo que no es admisible que en un periódico del pasado domingo tuviéramos que leer que Su Alteza el Príncipe de Asturias lleva un reloj de 3.000 euros. Claro, así, ¿cómo va a haber contención en el gasto? No hay por donde cogerlos.

 

La verdad, ya que le ha dado al ‘listo’ de Zapatero por revolver las cosas de la Memoria Histórica, pues sería ahora el momento ideal para cuestionarse realmente la legalidad de la monarquía. ¿No dicen que Sus Majestades están impregnadas de un cierto halo franquista? Pues nada, manos a la obra y a empezar a tomar cartas en el asunto. No sé cuál es el miedo que tienen los partidos políticos que gobiernan, en este caso el PSOE, pero también ha pasado por la poltrona el PP, cuando toca reclamar cuentas a la Corona. Señores, lo digo y lo mantengo, si ese dinero procede de los Presupuestos Generales del Estado. Habrá que justificar hasta el último céntimo, digo yo. Por lo menos a mí, cuando el banco me presta un dinero, quiere saber para qué es el crédito y si la entidad considera que puedo poner en riesgo las perras concedidas y el interés a devolver pues, lógicamente, me denegará la operación. Pero aquí no. El Gobierno, en nombre de todos los españoles, le concede a la realeza no sé cuántos millones, pero no sabemos exactamente a qué los dedica. Así nos va y así les va a ellos, cada vez menos cercanos a un pueblo que ya se ha percatado de que la campechanía de Sus Majestades no es más que una pose que les ha servido para ocultar y disimular sus aviesas intenciones. Engordar su propio patrimonio.

Lo de Berlusconi, Bono y Rosa Díez

Lo de Berlusconi, Bono y Rosa Díez

El mandatario italiano, Silvio Berlusconi, sufrió hace una semana una brutal agresión por parte de un supuesto perturbado mental que acertó a darle en plena rostro con una especie de estatuilla o de figura que le hizo un daño considerable, amén del riesgo que podía haber corrido el político de que el golpe le causara daños cerebrales de consecuencia. Afortunadamente, el líder se recupera en su mansión (no sé si con señoritas o sin ella) y ahora habrá que investigar a fondo quién ha estado detrás de este acto, porque parece evidente que este individuo no actuó solo.

 

Eso sí, quiero dejar sentado que a mí el llamado Il Cavaliere no me cae nada bien. Considero que se trata de una persona con un exceso de protagonismo, que tiene demasiado poder en todos los ámbitos y que ha hecho demasiada obstentación de su lujo y de su lujuria. Aquellas bacanales en su flamante Villa Certosa, que dieron la vuelta al Mundo, definieron con precisión a un personaje que está acostumbrado a moverse con actitudes demasiado chulescas, dando a entender que él es el amo de todo y, por si fuera poco, se ha permitido hacer chistes y chascarrillos de dudoso gusto sobre otros líderes mundiales. Sin embargo, todo ello no justifica la agresión porque, si así fuera, mañana cualquier zumbado puede hacer lo mismo con Zapatero, Obama o Sarkozy. Si alguien no nos gusta, pues nada, la democracia nos da el derecho de votar a otra persona y, de coincidir con el sentir general, pues nada, se le saca vía urnas de la poltrona.

 

Lo que me ha sorprendido, especialmente en España, es que no haya habido una especie de respaldo gubernamental, un cierre de filas con respecto al golpe recibido por Berlusconi. Sí, ya sabemos que aquí, máxime en el sector socialista, no es que caiga especialmente el italiano, pero al menos, con tal de darle una capa de barniz, hubiera bastado con la simple declaración de condena. Pero no, la callada por respuesta y, de propina, más de uno se habrá hasta alegrado de que al máximo exponente de la derecha transalpina le haya sucedido este contratiempo.

 

Eso contrasta, por ejemplo, con un chusco capítulo acontecido en España hace cinco años, cuando la no agresión a José Bono y Rosa Díez. ¿Se acuerdan ustedes de la maquinaria que puso en marcha el PSOE hablando del PP y de los militantes mamporreros? Aquello duró hasta que se demostró que los policías tuvieron que proceder a la detención de dos simples ciudadanos por órdenes del entonces ministro de Defensa. Pero no le hicieron nada, ni a él, que bastante cuento tiene, ni a la falsaria que hoy lidera la dudosamente democrática UPyD (no lo digo yo, sino los militantes que, a chorros, se han dado de baja en la formación. Pero vamos, que el asunto era sobre un supuesto estacazo que quedó desmontado, por mucho que Rubalcaba, el que te la clava, premiase a los agentes con una medalla…sería a la invención espontánea, supongo.

Garzón, tumba que tumba

Garzón, tumba que tumba

Señala La Gaceta en su edición digital que “los arqueólogos que comenzaron el pasado 29 de octubre a excavar en el paraje de Fuente Grande en Alfacar (Granada) no han hallado restos humanos en todo el perímetro que marcaron en el parque Federico García Lorca y tampoco han encontrado evidencias científicas de que allí hubiera enterramientos. En el lugar se creía hasta ahora enterrados al poeta Federico García Lorca, los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro Dióscoro Galindo. Así lo anunció en rueda de prensa la consejera de Justicia y Administración Pública, Begoña Álvarez, que detalló que los arqueólogos han tenido en cuenta para llegar a esta conclusión la distancia entre la superficie y la roca localizada en su día, que es tan solo de 40 centímetros, cuando una fosa tendría al menos 1,5 metros de profundidad”.

Es decir, aquí seguimos haciendo de aprendices de Indiana Jones, pero encima metiendo la pata cada dos por tres. La afición por abrir fosas, a pesar de la oposición de gran parte de los descendientes del escritor granadino, que sólo quieren que ya se le deje descansar en paz, se ha convertido en una obsesión de estos socialistas de la Junta de Andalucía, con la anuencia, por ejemplo, del supernuez Garzón, ese que también es muy aficionado a pedir certificados de defunción y a revolver media España en busca de cadáveres de represaliados durante la Guerra Civil. Sin embargo, a pesar de poner todos los medios al alcance de estos arqueólogos de pacotilla, lo único que hallaron en su última excavación fueron tapones y chapas de botella. Curiosa forma de transformarse una estructura ósea.

Lo que espero es que se explique con luz y taquígrafos lo que le está costando al erario público este dispendio, máxime en una comunidad autónoma como la andaluza donde, lamentablemente, las tasas de desempleo o de fracaso escolar, entre otras, están a la cabeza de España. Pero nada, alguien, el amigo del viento, está enfrascado en encontrar por donde sea pruebas fehacientes de lo malos que fueron aquellos profranquistas, como torturaron a quienes no comulgaban con el régimen del Generalísimo, etcétera, etcétera. Lo peor es que la tontería se está extendiendo al resto del país y ahora, en un lugar protegido como las Cañadas del Teide, en Tenerife, a un grupito de recuperación de la ¿Memoria Histórica? se le pueden conceder permisos para jeringar el terreno en busca de unos restos óseos.

Bueno, todo esto puede valer para que, en su momento, cuando haya carencia de arqueólogos en Egipto, el amigo del viento y su ministro del paro manden una remesa de estos desenterradores hasta el país de las pirámides y que ayuden a seguir desvelando los misterios de la cultura faraónica. Igual, quien sabe, Lorca está enterrado junto a Amenofis IV.

El talento se marchó con el viento

El talento se marchó con el viento

¿Tiene dueño la Tierra? Y la respuesta, veloz como ella sola, llega hasta las gélidas tierras danesas de la  mano de Zapatero. El planeta, según este acólito de las profecías, no pertenece a nadie, sino al viento. Así, sin anestesia y con mucho, mucho talento. Este es nuestro presidente, el que representa a España y que, como todo el mundo desconocía, en el Mundo en el que vivimos hay muchos, muchísimos pobres y también muchos, muchísimos ricos. Y se queda tan ancho, más que Pancho, el de la Primitiva.

 

Esto, y poco más, es el resumen de una cumbre para luchar contra el neoinvento del cambio climático, una cita que ha congregado durante varios días en Copenhague a varios líderes internacionales, pero que sólo ha servido para demostrar algo que ya era palpable antes de acudir a esta cita, que nadie está dispuesto a ceder en este de la emisión de gases a la atmósfera, aunque, según los entendidos, parece que las mayores contaminantes son las vacas con sus flatulencias después de un largo día de pasto. La verdad es que la hierba ayuda bastante a ‘perfumar’ el medio y el ambiente completo.

 

Pero bueno, volviendo al tema de la cumbre de Dinamarca, lo que ha quedado claro, una vez más, es que se nos pide y se nos reclama a nosotros, los ciudadanos de a pie, que hagamos un esfuerzo por la preservación del entorno. Sí, si eso ya lo hacemos, pero ¿y nuestros mandatarios mundiales? Aquí están todos por saltarse las normas, Kioto y lo que haga falta. Es tan sencillo como que usted, querido amigo, que está reciclando diariamente en su casa, separando la basura para que vaya luego a los recipientes pertinentes, y ve que luego los residuos, en determinados municipios, se mezclan entre sí. ¿Para qué hemos estado entonces haciendo un trabajo que luego nadie va a tener en consideración? Pues imagínense esto, pero a una escala mucho mayor.

 

De verdad, llámenme incrédulo o lo que se les pase por la cabeza, pero es que este asunto del reciclaje me huele a un negocio encubierto demasiado descubierto. Sin ir más lejos, ¿no se iban a acabar las bolsas de plástico en cierto hipermercado? Claro que se han eliminado, pero las que son gratis, las de pago no y, salvo que a mí me falta documentación al respecto, las que dan ahora, previo desembolso (que viene de bolsa, curiosamente) de unos céntimos, también son, precisamente, de plástico. No, si al final ZParo va a tener razón, que la Tierra es del viento, porque todas sus promesas se van volando, se las lleva el ídem, menos los más de cuatro millones de desempleados, a los que el Dios Eolo ni les paga la hipoteca ni nada.

Los frutos de confiar en la cantera

Los frutos de confiar en la cantera

Pedro Rodríguez Ledesma, jugador del FC Barcelona, hizo historia el pasado miércoles, en las semifinales del Mundialito de clubes, que se disputa en Abu Dabhi, al marcar en todas las competiciones y dentro de una misma temporada. El tinerfeño, que poco a poco ha ido cobrando protagonismo en el conjunto de Pep Guardiola, está demostrando a toda la España futbolística que no es preciso dejarse los cuartos en grandes cracks. A veces, ese goleador, organizador o defensa lo tienes dentro de tu propia casa, pero, evidentemente, debe haber un entrenador valiente que decida arriesgarse y tirar de la cantera, tal y como ha hecho en preparado de Sant Pedor.

 

Pedro, antes Pedrito, supone el espejo en el que deben mirarse muchos de nuestros chavales, pero también han de hacerlo en el de Guardiola esos presidentes y entrenadores que, desgraciadamente, no parecen, salvo excepciones, condenados a entenderse. Aquí, un mal resultado, dos a lo sumo, y el banquillo de turno comienza a expedir un olor a pólvora que asusta. En la Liga española la palabra paciencia no existe y eso se vio en el caso del propio míster azulgrana, cuando en sus inicios, allá por septiembre de 2008, los dos primeros resultados fueron una derrota ante el Numancia y un empate casero contra el Racing de Santander.

 

A Pedro, en realidad, ya sólo le falta una meta, comenzar a anotar esos goles con la casaca de la Selección absoluta. Quizá sea un poco tarde para que alcance a llegar a tiempo a la cita de Sudáfrica, pero es evidente que el canario, el pibe de Abades, está demostrando con argumentos palpables que puede ser una apuesta fiable en punta de ataque, especialmente cuando sale desde el banquillo. La confianza que tiene en sí mismo, amén de la aportada por Guardiola, está siendo esencial para contar con una futura estrella para España y nunca se sabe, pero, las lesiones pueden aparecer en cualquiera de los que hoy tienen plaza fija, Llorente, Torres, Güiza, Negredo o Villa. Igual, quién sabe, Del Bosque opta por llevarse a seis puntas. En definitiva, que no descartaría que la presencia canaria se duplique, dando por hecha la participación de David Silva.

 

Pero bueno, lo importante es que a día de hoy disfrutamos de una hornada de jugadores jóvenes con una calidad impresionante y que serán el seguro relevo de una generación triunfal y a la que aún le quedan Eurocopas y Mundiales para rato, pero siempre es un alivio saber que con Torres, Villa, Casillas, Puyol o Capdevilla no se acaba el mundo, que hay un futuro prometedor y muy halagüeño, empezando por este chaval del humilde núcleo de Abades, hoy en el centro de la geografía deportiva española.

¿Qué tendrá la poltrona, qué tendrá el sillón?

¿Qué tendrá la poltrona, qué tendrá el sillón?

¿Por qué los políticos, en términos generales, se matan y se dan hasta puñaladas traperas por entrar en las listas de los partidos? Esta reflexión me la hacía una lectora en una red social a propósito de un artículo sobre la negativa de los concejales de CC y PP en Santa Cruz de Tenerife a rebajarse el sueldo, argumentando peregrinamente que con 200.000 euros que se ahorrarían no se podría solucionar el problema de los ciudadanos que pasan penurias en la capital. Pues miren, está claro que cuando alguien quiere ir sí o sí en la plancha electoral y, sobre todo, en los primeros puestos, no es, lamentablemente, por servir al bien común, sino primero mirar por el interés propio, tal y como constataron hace unos días esos ediles chicharreros.

 

Pues sí, reconozco que ser político puede ser un chollo por un lado, con ese pedazo de sueldo que deben percibir, aunque también tienen que trabajar y eso, sinceramente, no parece gustar a más de uno que yo me sé. Y encima, cuando los ciudadanos les reclamamos un mayor esfuerzo, te saltan enseguida con la cantinela de que si nos creemos que ellos tienen que estar a nuestro servicio las 24 horas del día, que si por qué les tratamos como los muñecos del pim, pam, pum a la hora de reclamarles un esfuerzo en materia de contención salarial. Pues miren, tal y como está España y lleven esa situación a escala local, lo cierto es que son gestos que no gustan y que pueden decidir que un votante de una determinada tendencia cambie diametralmente su elección a la hora de acudir a la urnas.

 

Los políticos, esa es la verdad, son servidores públicos e, insisto, han de preocuparse por nuestros problemas cotidianos, buscar soluciones para aquellas personas que no llegan a fin de mes, que no tienen una vivienda digna, ayudarles a integrarse en el mercado laboral. El problema es que su acceso a los grandes cargos, presidencias, ministerios, consejerías, concejalías o direcciones generales no está sujeto a formación alguna y, por tanto, no tienen conciencia de lo que llega a costar en la vida real un euro (suena crudo, pero esa es la verdad, porque ellos, los políticos, se colocan unos salarios bastante onerosos, pero son ellos los que piden responsabilidad y contención a los ciudadanos).

 

Es que parece un chiste, pero como dice un amigo mío, para determinados puestos sólo es imprescindible ser mayor y español como Torrente. Es decir, que usted mismo puede ostentar la Presidencia del Gobierno de España y no necesariamente debe acreditar unos estudios. Por ahí, creo yo, es donde vienen todos los males, que no hay una preparación y que luego en este santo país no se pone límite a los mandatos. Por eso hay a quienes no se les despega de la poltrona ni con agua hirviendo. Como señalaba una vez el inigualable Alfonso González Jerez, “el problema de la clase política es que ellos tienen su propia ‘droga’, el poder, y el coloque se lo pagamos nosotros”.

Concejales decepcionantes, ciudadanos decepcionados

Concejales decepcionantes, ciudadanos decepcionados

No lo entiendo, de verdad. Les prometo que por mucho que he intentado ponerme en el lugar de quienes han tomado la decisión de no hacer nada, al final saco en claro que, o bien mis pensamientos y mi manera de actuar son erróneos, o, por el contrario, que hay mucho político que exige responsabilidades a los demás, pero luego, a la hora de retratarse, acaba poniendo las más vagas excusas para justificar lo injustificable. Sí, queda muy bien para los grandes titulares de que ahora no es la oportunidad, de que no es el momento, pero lo cierto es que siempre es la oportunidad y, sobre todo, el momento, en especial para aquellos ciudadanos que, en una desesperada situación económica, veían el teórico gesto de los prohombres y produjeres munícipes como una pequeña luz de esperanza.

 

Pero miren, no pudo ser. La tan cacareada reducción de los sueldos de los concejales del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no se pudo llevar a efecto porque los ex socios del pacto acordaron perfectamente la estrategia. Unos, los nacionalistas, negaron la mayor, y otros, los populares, los secundaron con una vergonzosa y vergonzante abstención. Todavía, para más befa y mofa, se quiere argumentar que con 200.000 euros no se resuelve nada. Oigan, un momento, no se arreglarán los problemas de todo el mundo, pero bien gestionada esa cantidad sí que podría valer, por ejemplo, para arreglar la situación vivencial de alguna que otra persona, aumentar las ayudas al albergue municipal o cualquier otra urgencia que precisen los tan denostados servicios sociales de la ciudad chicharrera.

 

Pero no, aquí es muy fácil ponerse a hablar del chocolate del loro, de los millones que se han perdido por aquí, por acá y por acullá, pero al final, cuando se trata de hacer un leve esfuerzo para reunir un dinero no mayor de los 200.000 euros, entonces unos y otros buscan las excusas más peregrinas para mantener sus abultados sueldos y dejando en la más honda de las desazones a esos ciudadanos que aspiraban a un gesto de humanidad y de humildad de sus dirigentes políticos.

 

Lo cierto es que tanto CC como PP decepcionaron a una buena parte del electorado capitalino porque, independientemente de que se pueda o no defender lo que por ley le pertenece a uno, su salario, algo que, por supuesto, ninguno de nosotros nos bajaríamos así como así, la realidad es que no creo que los concejales de ambas formaciones tengan problemas para llegar a fin de mes si prescinden de unos 1.000 euros por barbilla. Pero claro, como no se resuelve la situación de todos los chicharreros necesitados, entonces no concedemos la dádiva, que se aguanten todos como están. Muy edificante, señores míos. Luego vendrán en el 2011 los lamentos de que por qué se siguen perdiendo votos o por qué los ciudadanos no van a votar. ¿Acaso necesitan más pruebas, damas y caballeros de la política santacrucera? En fin, no me extrañaría que cualquier año la temática del Carnaval fuese, directamente, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Razones de peso están dando para que alguien inspire la temática.

Huelgan...comentarios

Huelgan...comentarios

Los sindicatos UGT y CCOO están en huelga, pero de valores, de conciencia y de moral. Después del fracaso sufrido en la manifestación del pasado sábado en Madrid, no fueron ni 33.000 personas (según datos aportados por la empresa Lynce a la agencia EFE, porque la Delegación del Gobierno obvió ofrecer datos al respecto para no contrariar a los jefes monclovitas), los señores Méndez y Toxo deben tener un cabreo monumental porque el millón de euros gastado para que acudiesen oleadas de ciudadanos a protestar contra ese ente abstracto (la cita no era para poner a caldo al Gobierno y, a última hora, tampoco parecía que se quería dañar al empresariado) que ha provocado la crisis, sólo convocó a cerca de esas 33.000 personas. En fin, eso es lo que suele acontecer cuando las convocatorias se realizan sin un fin específico y que tenga interés para la ciudadanía.

 

Y es que los sindivagos, lamentablemente para el devenir laboral, se han convertido en auténticos apesebrados, amigos de la subvención porque sí, por un simple apoyo político a un partido determinado, en este caso el PSOE, pero muy en especial a la figura de Rodríguez ZParo. Hacía muchas décadas, creo que nunca en la historia de España, que no teníamos unas cifras de desempleo como las que existen en la actualidad. Oficialmente, y me gusta mucho recalcar este término, hay cuatro millones de parados, pero la realidad es mucho más lacerante, más sangrante, porque entre la economía sumergida y la gente a la que sacan de las listas del INEM porque están haciendo cursos (habrá que explicar a alguien la diferencia entre estar formándose y estar trabajando), lo cierto es que podemos estar hablando de una población cercana a los cinco millones sin poder llevarse un empleo a la boca. De vergüenza, vamos.

 

Al final, cómo no podría ser de otra manera, tendremos que confiar en la buena voluntad de plataformas alternativas, como la de Las Clases Medias, que poco a poco van movilizando a un mayor número de ciudadanos para reclamar del Ejecutivo mejores políticas de creación de empleo, de protección del trabajador, pero también dando oportunidades fiscales a los empresarios para que fomenten esa contratación. Lo que no es de recibo es que aquí los cuartos se hayan empleado en rescatar a los banqueros, en darles un dinero que, sistemáticamente, han negado al mortal de los comunes y luego, por ejemplo, no velar en qué se empleaban esos fondos. Bueno, eso no es del todo cierto, porque determinadas entidades se dieron empujones para financiar el fichaje de Cristiano Ronaldo, tal y como quedó constatado en su momento.

 

Pero vamos, que aquí el trabajador, el honrado productor es quien tiene que cargar con todo el peso de la responsabilidad de la crisis, algo que, por supuesto, ya decidieron por sí mismos banqueros, sindicatos, patronal y el propio Gobierno. Ellos se sentaron y decidieron que a quien hay que estigmatizar siempre es al empleado. Que el Ejecutivo, el empresariado o los propios dueños de las entidades financieras tuviera esa visión del trabajador, a estas alturas y con la progresía mandando, no me sorprende, pero es que hasta los chequistas de los sindicatos (no confundir con su afición a las checas, sino a la de cheque lleno de ceros a la derecha) se han subido al carro de no defender a sus bases. Así, desde luego, no me extraña que no fueran ni 33.000.

Políticos y electores victimistas

Políticos y electores victimistas

Lo han conseguido. Nuestra clase política, toda en general, aunque con las excepciones de rigor, han logrado hacerse pasar por las verdaderas víctimas de los problemas que, en mayor o menor medida, han creado. Sin embargo, a pesar de ser hechos que están presentes a todas horas en los medios de comunicación, hay personas que piensan que al presidente de Gobierno de turno, por el hecho de pertenecer a un determinado proyecto político, se le puede criticar o no. Ya se sabe, esto es como el fútbol, jamás el aficionado o, en este caso, el afín a un partido reconocerá los errores de su propia formación. Es más, se quejará amargamente de que los votantes de las otras filas pongan a parir a su líder por estar llevando a este país a la ruina.

 

Pues esto, que parece una obviedad, tuve ocasión de escuchárselo a una persona el pasado sábado. De verdad, jamás oí una defensa tan encendida de Zapatero. Ni Leire Pajín, miren ustedes. Bueno, en resumidas cuentas mi interlocutora señalaba que era una auténtica tortura la que estaba sufriendo el presidente, que la oposición no le dejaba en paz un solo momento, que vaya dos legislaturas más terroríficas estaba pasando, que no le daban cuartelillo, y así hasta un largo rosario de quejas y lamentos por parte de una votante del PSOE que, curiosamente, parecía haber olvidado lo pasado con Aznar en el período del 2000-2004, pero muy en concreto desde mediados de 2002 hasta marzo de 2004, con unos atentados que cambiaron el rumbo de la Historia de España.

 

Y sí, no niego que esté siendo un mandato movido para Zapatero, pero es que, miren ustedes, tenemos una tasa de paro descomunal, aprobación de leyes que no benefician al interés general y que no hay una presión popular para llevarlas a cabo. Está pendiente toda la parafernalia del recurso en el Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, la dádiva de millones por apoyos puntuales a los nacionalistas y así un largo etcétera. ¿Qué pretenden encima determinados votantes socialistas acérrimos? ¿Pretenden que nos quedemos con la boca cerrada? Pues no, habrá que mostrar el descontento generalizado de la población española y denunciar estos desmanes gubernamentales, que son muchos, pero ya sólo con el paro, la reforma de la ley del aborto o lo de los crucifijos hay para debatir largo y tendido.

 

Miren, ya que nos ponemos a comparar, pienso que fue más terrible lo que tuvo que pasar Aznar cuando la muerte de 62 militares en el Yak-42. La decisión de ir a la guerra pudo ser afortunada o desafortunada, pero el accidente que le costó la vida a esas seis docenas de soldados fue fuera de un combate, podría haber sucedido en un servicio normal, pero les tocó a ellos. A partir de ahí, amén del fallecimiento de un cámara de Telecinco, el señor Couso, toda la parafernalia que se montó en torno al Gobierno del PP no es que fuese terrible, es que era mucho peor, con insultos graves en unos funerales de Estado (compararlo, por ejemplo, con los gritos de dimisión a Zapatero el pasado 12 de octubre), plante de determinados periodistas en las comparecencias del entonces jefe del Ejecutivo, etcétera.

 

El poder, amigos míos, es lo que tiene, desgasta y lo hace a una velocidad increíble. Tiene sus elementos positivos, pero también negativos y hay que saber sobrellevarlos y eso, sin embargo, hay determinados electores, sean de la inclinación política que sean, que creen que los suyos son intocables. Pues no, y lo suscribe uno que, a pesar de tener una marcada tendencia conservadora, hay aspectos que no me gustan y siempre que tengo ocasión los hago notar, guste o no guste a determinados mandos en el PP. Pero yo soy así, claro y llano (¡qué no Llanos, ojo!).

31 horas de desatención ciudadana

31 horas de desatención ciudadana

¿Faltan informáticos en el Gobierno de Canarias? En lo que toca al Servicio Canario de Empleo, parece que sí. Y es que uno, como neófito de las nuevas tecnologías, puede entender que a veces la red se colapse, se caiga, al igual que sucede en determinadas épocas del año con la telefonía fija y móvil, en especial en Nochebuena-Navidad y Nochevieja-Año Nuevo. Sin embargo, lo que no resulta lógico es que todo un sistema informático permanezca inactivo desde el sábado a las ocho de la mañana y no se recupere hasta las tres de la tarde del domingo. ¿31 horas hacen falta para revisar a fondo ese conglomerado on line y dejar a los usuarios sin servicio? Pues sí, parece que en Ejecutivo canario hay ciertas disfunciones que deberían ser revisadas urgentemente.

 

Pero miren, con ser esto grave, peor aún es que la otra alternativa que tienen los ciudadanos de las Islas para resolver sus dudas sobre el empleo o las renovaciones de las demandas de trabajo es la de llamar al 012, un teléfono de atención que siempre ha funcionado a la perfección (en este caso hablo por experiencia propia), pero que ayer también demostró su ineficacia porque, ¡¡¡oh, sorpresa!!! resulta que la gestión que deseaba realizar no se podía llevar a cabo porque los empleados de este servicio deben hacer los trámites por la misma vía por la que pretendía yo resolver mi problema primigeniamente, es decir, por las tres www.

 

Vale, puedo llegar a comprender que se necesiten hacer determinadas purgas del sistema, que a veces es necesario revisar a fondo los servidores, lo que quieran. Hasta ahí, pónganle el cuño, no tengo nada que objetar. Pero, señores, que estamos hablando de una corporación o de una institución como el Gobierno de Canarias, no del, con todos los respetos, novísimo Ayuntamiento de El Pinar. Me imagino que, a pesar de la crisis, debiera haber perras suficientes como para mantener un servidor de reserva y no dejar a los usuarios al albur de las insuficiencias tecnológicas del departamento gubernamental autonómico.

 

Y es que no se puede propagar a bombo y platillo que se dispone de un servicio sensacional que te evita desplazamientos y las posteriores colas para realizar una gestión en la Oficina del Servicio Canario de Empleo y luego, cuando uno va a hacer uso de esa herramienta, encontrarse con que no funciona porque, o bien faltan técnicos informáticos, están todos librando o no hay un servidor de emergencia que evite a los ciudadanos tener que estar modificando sus planes.

Marruecos nos la cuela

Marruecos nos la cuela

Marruecos ha vuelto a demostrar que su visión de España o, del al menos, parte de nuestro territorio (Canarias, Ceuta, Melilla, Andalucía y alguno de los peñascos que tenemos en el Mediterráneo, Perejil, verbigracia) es de colonia, de posesión prestada a otra soberanía, pero que en cualquier momento puede regresar al redil de Mohamed. El reino alauita siempre ha mantenido entre sus objetivos, aunque nunca mostrado abiertamente, el quedarse con esa parte de terreno español que está fuera de la Península, muy en especial las dos ciudades autónomas y el Archipiélago canario. De otra manera, amigos míos, no se entiende lo que está aconteciendo con activista saharaui Aminatou Haidar.

 

Y es que el hecho de que la señora Haidar esté en España, en el aeropuerto de Lanzarote llevando a cabo su huelga de hambre, no es sino responsabilidad compartida de las autoridades marroquíes con nuestro presidente del Gobierno, el señor Zapatero. Legalmente, lo diga quien lo diga, esta activista nunca debió haber entrado en territorio nacional puesto que carecía de documentación, pero peor aún fue que tras la abortada intentona de regresar a El Aaiun volviese a entrar en suelo español. Y en este último término tuvo mucho que ver la delegada del Gobierno en las Islas, la señora Carolina Darias, que se permitió el lujo de desautorizar al responsable policial del puesto fronterizo del aeródromo conejero y, de paso, destituirle de sus funciones.

 

Marruecos, ante el devenir de los acontecimientos, debe estar frotándose las manos porque ha conseguido colarnos (dicho con todo el respeto del mundo) a una ciudadana suya (porque de momento lo es) y encima sin tener encima los permisos o los documentos preceptivos para tal fin. Lo dicho, un completo disparate orquestado por Mohamed VI e interpretado a la perfección por la diplomacia española, a la sazón el señor Moratinos.

 

Pero, fíjense ustedes como son las cosas. Hace siete años, cuando la crisis del islote de Perejil, poco menos que le faltó el canto del euro a la progresía de este país para criticar la operación militar desplegada por el Ministerio de Defensa en pos de acabar de una vez por todas con los ¿cuatro aventureros? que se habían atrevido a invadir una porción minúscula e ínfima de nuestro Estado. Esa fue la prueba de fuego para comprobar si Marruecos podría intentar un golpe a mayor escala. Ahora, con ZP al frente del Ejecutivo, no sólo es que tiene las puertas abiertas, sino que puede colarnos a todos aquellos que no sean de su agrado. Y, por si alguien anda falto de conocimientos geográficos, la distancia entre Lanzarote y las costas de Marruecos podría completarlas David Meca en poco más de 24 horas. Hagan cálculos y échense a temblar.

Neuronas políticas abortadas y abortistas

Neuronas políticas abortadas y abortistas

No es sorpresa ni, por tanto, puede sorprender, pero el pasado miércoles quedó patente que este Gobierno progresista es lo más parecido a un régimen comunista de los que aún quedan por tierras de China y de Cuba. Como en este país no hay suficientes problemas de los que ocuparse, ahora los grupos parlamentarios del PSOE y de ERC-IU-ICV (más el inmoral apoyo de los católicos del PNV) han acordado que la nueva Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo garantice que se imparta educación sexual en todos los niveles educativos de los colegios y que los alumnos de la disciplina de Ciencias de la Salud (Medicina y Enfermería) estudien cómo se realiza un aborto.

Asimismo, también han acordado que la nueva ley reconozca el derecho a la objeción de conciencia a los profesionales sanitarios directamente implicados en la ¿interrupción? de un embarazo, como son el cirujano y el enfermero. Pero ojo, que esta medida tiene trampa puesto que, al mismo tiempo que se da carta de naturaleza para que el facultativo pueda anteponer sus motivos morales y de ética a la hora de negarse a practicar un aborto, la ley reza que la objeción deberá hacerse por escrito y de manera individual para evitar las "objeciones colectivas" de todo un hospital y para garantizar la práctica de abortos en los centros públicos.

Y, para rematar la jugada de los despropósitos, socialistas, izquierdistas e independentistas republicanos (con el inmoral apoyo de los católicos del PNV, insisto) reclaman que los conceptivos de última generación estén financiados en su totalidad o en parte por la sanidad pública o, lo que es lo mismo, que el resto de los españoles paguemos el capricho de unos pocos (o en este caso mejor decir de unas pocas) que siguen creyendo que el sexo o quedarse embarazadas es simplemente un juego que no tiene consecuencias, que no deja secuelas. Además, para asegurar la protección de la menor, este tripartito reconoce, hipócritamente, que no se opone a que se informe a los padres, pero precisa que se debe preservar en todo momento que "la decisión es de la mujer, tenga 16 o 25 años”.

Señores, esto es el nivel de nuestros gobernantes, concretamente de los grupos que sostienen al actual Ejecutivo y que, lejos de preocuparse por lo que afecta a millones de españoles, como es el paro, una sanidad ruinosa, una educación que marcha proa al marisco, etcétera, etcétera, no, a estos caballeros sólo les importa que el aborto se convierta en un derecho a la misma altura (o incluso por encima) que el derecho a nacer, saltándose a la torera el artículo 15 de la Constitución Española, el del derecho a la vida. Hombre, siendo irónicos, por un lado no me sorprende que las huestes zapateriles, en este caso concreto personificadas en las figuras de las señoras Aído y Jiménez, estén por la labor de que el aborto se incremente en España. Será, digo yo, para no seguir aumentando la lista de desempleados en este país.

Y, lo repito una vez más y matizando claramente que no le deseo la muerte a nadie, pero me hace gracia que estos políticos jueguen con la vida de unos inocentes cuando ellos y ellas nacieron gracias a que sus madres optaron por decir que sí a alumbrar a nuevos seres humanos. A no ser, claro está, que este Gobierno al completo apareciese repentinamente, como las esporas, y en realidad su concepto de vida fuese radicalmente opuesto al nuestro. Bueno, de esto último no me cabe la menor duda.

Opositores a estafadores

Opositores a estafadores

Sin dar nombres, aunque parece que son bastante conocidas en el sector, hay un grupo de empresas nacionales dedicadas a la impartición de clases de oposiciones que se han revelado como una auténtica estafa, tal y como en su día sucedió con el ¿revolucionario? método de Opening, esa academia que ofrecía flexibilidad de horarios a sus alumnos para que aprendiesen inglés y que, tiempo después, dejó a la gente empantanada, con créditos solicitados y que, encima, tenían que seguir pagando, pues la fórmula de estos genios de los tranques comerciales es no pillarse los dedos, al menos en primera instancia.

 

Y es que ya son varios los alumnos que han salido rebotados de dos centros situados en pleno centro histórico de Santa Cruz de Tenerife puesto que las grandes promesas que hacían antes de contratar sus servicios no se correspondían posteriormente con la realidad. Es evidente, nadie regala euros a 50 céntimos, pero cuando la necesidad laboral aprieta y la única salida posible parece la del trabajo público, siempre hay personas con pocos o nulos escrúpulos, capaces de engañar al más pintado, máxime si uno ve que se trata de un centro con implantación en todo el territorio español y la publicidad que le llega habla de una empresa líder en el sector de las oposiciones. Sí, una fachada muy bonita, pero todo vano en el interior.

 

Estos amigos, que se sitúan entre las estaciones del tranvía de Teatro Guimerá y Fundación (como verán soy bueno y no doy nombres, ya que no tengo en mi poder las miles de denuncias que han recibido, pero sí quiero ayudar en cierta manera a que los posibles usuarios descarten esas academias de su elección para prepararse las convocatorias oficiales), evitan darte información de sus servicios vía Internet o por teléfono. A ser posible, convocan un nutrido grupo donde, con técnicas más o menos manipuladoras, tratan de convencer a los incautos de que su método de preparación es totalmente innovador. Y tanto que lo es, porque para empezar no hay clases, sino una especie de pseudotutorías en las que el supuesto preparador, en determinadas ocasiones, se limita a tirar de manual para responder las dudas del alumno. Los temarios, en función de la oposición que se haya decidido hacer, suelen estar contagiados con el peligroso virus de la desactualización, con lo que el estudiante puede llegar con varios errores al examen y meter el remo hasta el fondo.

 

Pero esto, con ser denunciable al 100 por 100, no es nada si se compara con el hecho de que se suele exigir un pago único, hablamos de unos 2.000 euros de media al año o, en el mejor de los casos, cómo no, la formalización de un crédito, lo que al final supone más carga financiera para el alumno. Y, de propina, en determinadas ocasiones, no te informan de que existe un temario común, la espina dorsal de buen opositor, para varias oposiciones, puesto que hay una serie de temas clave, que caen en todas las convocatorias, sea la administración que sea, y siempre hay más posibilidades de enlazar un puesto de empleado público a nivel nacional, regional, insular o local. Pero claro, se guardan muy mucho de contarte ese chollo porque no les interesa que acabes pronto. Su business está precisamente en eso, en mantenerte al menos dos años opositando, así gana el banco y ganan los responsables de estas dos academias. Esperemos que entre todos logremos ahuyentar de una vez por todas a estos estafadores y quedarnos con las academias buenas y excelentes, que las hay, sin duda.

La sinrazón de una agresión

La sinrazón de una agresión

Destaca el periódico La Gaceta, del Grupo Intereconomía, que “el periodista Hermann Tertsch se encuentra hospitalizado tras ser agredido ayer por un individuo que, sin mediar palabra le propinó una patada por a espalda. El periodista tiene varias costillas rotas, un pulmón encharcado y sufre diversas contusiones. Hermann Tertsch, director del informativo Diario de la Noche de Telemadrid, se encontraba en un local de la calle Almirante de la capital cuando sufrió la agresión. El periodista había tenido notoriedad en los últimos días por haber presentado una demanda contra el presentador 'El gran Wyoming' quien, desde el canal de televisión La Sexta, le había increpado y llamado "asesino" porque el periodista, en su editorial informativo había dicho que "si pudiera matar a quince terroristas de Al Qaeda para liberar a tres compatriotas secuestrados, lo haría sin dudar".

Pues miren, no voy a decir que el señor Monzón, a la sazón denominado Gran Wyoming, esté satisfecho con esta deplorable acción, pero también estoy convencido de que tampoco ha sentido especial remordimiento por haber sido el causante de que un ciudadano descerebrado y con menos luces que un topo ciego haya actuado de esa manera. Y es que, aunque parezca mentira, quienes hemos tenido la oportunidad de trabajar en medios de comunicación, pero muy en especial en las radios y en las televisiones, sabemos que se deben medir muy bien las palabras porque nunca sabes quién te está viendo y oyendo. No podemos controlar al loco de turno que se lanza a la calle porque entiende que hay que agredir a un político porque le estamos criticando por mor de su cargo (no a título personal) o a un campo de fútbol por el hecho de que el apasionado locutor le dé por meterse con el colegiado de la contienda.

Por supuesto, lo importante ahora es esperar la recuperación del señor Tertsch, que siga siendo ese ejemplo de independencia periodística que siempre ha demostrado y que tanto disgustaba en el periódico El País, rotativo de donde fue conminado a marcharse porque no gustaba su estilo de pensar por sí mismo. Esperemos, también, que la Policía dé con el paradero del sinvergüenza que tuvo la cobardía de atacar por la espalda a este honrado ciudadano y, finalmente, que también se dé la mayor agilidad a la querella contra el Gran Wyoming por esa acusación de asesino. Es más, suscribo lo dicho por Hermann Tertsch, si estuviera en mis manos, también me cargaba a esos asesinos de Al Qaeda, que no son más que auténticos parásitos humanos, despojos de una sociedad que solamente quiere vivir en paz y en libertad, sin suicidas que, curiosamente, no suelen perder su vida, sino apostar y arriesgar la de los demás.

En defensa del concepto Feliz Navidad

En defensa del concepto Feliz Navidad

El año pasado ya tenía la oportunidad de escribir algo tal que así: “Venimos detectando en España una cierta aversión a pronunciar la palabra Navidad, como si con ello uno se librase de que le tilden de derecha, carcamal o retrógrado. Tarjetas navideñas, mensajes de móviles, etcétera, me llegan llenos de buenos propósitos, pero con el indeseable Felices Fiestas. Fiestas es un término muy grande, pero hay festejos y festejos. En sí, si me apuran, las navidades no son tanto un divertimento, sino la manera de revivir el nacimiento de Jesús o la adoración de los Reyes Magos”.

Desgraciadamente, la Navidad se ha convertido en una fecha de consumismo exacerbado, donde priman otros valores por encima de los tradicionales. Es más, si nos descuidamos, en unos años podemos asistir a la adoración de otros símbolos que poco o nada tienen que ver con nuestra civilización y contexto histórico-cultural. Por ejemplo, ya se están dando casos en centros escolares y universitarios donde no se desea una Feliz Navidad por el hecho de que hay alumnos de otras culturas. Eso, y dentro de poco que los alumnos dejen los zapatos por fuera del aula, que den la clase de rodillas y se paren las clases cinco minutos para rezar el Corán, ya puestos. Es más, ya estamos pudiendo comprobar como, por ejemplo, se quieren retirar de las aulas los crucifijos, pero en cambio sí se permite a una maestra dar clase con el velo puesto, ¿por qué?

No se trata, ni mucho menos, de desprestigiar el resto de religiones o creencias, pero sí de que se respete lo que siempre ha sido nuestro. España ha demostrado ser una nación tolerante con otros símbolos ajenos a su acervo cultural, algo que no sucede, por ejemplo, en el ámbito islámico. Pero la condescendencia y la convivencia no debe confundirse con relegar nuestros principios y someternos a lo que viene de fuera, especialmente cuando hablamos de movimientos religiosos que tienen mucho de autoritarios y escasamente respetuosos con las libertades de las personas.

España está perdiendo poco a poco sus creencias, pero lo malo no es la fuerza con la que puedan estar actuando otros movimientos religiosos o los grupos ateos. No, lo verdaderamente alarmante es que todo esto viene inducido por un Gobierno que ha dado carta blanca para acabar de una vez por todas con todo aquellos que signifique catolicismo, cristianismo, etcétera. Ahora todos se han lanzado como una jauría a reinterpretar el artículo 16 de la Constitución Española, el que habla sobre la religión y la libertad de culto, como si lo acabasen de descubrir. Sí, claro que pone que el Estado mantendrá relaciones con la Iglesia y con el resto de confesiones, pero es evidente que si la Santa Madre Iglesia está puesta en primer lugar será por algo, digo yo.

Así que, amigos lectores, desde aquí les invito, en la medida de lo posible, a que no se dejen llevar por el falso Felices Fiestas y utilicen siempre lo de Feliz Navidad. Fiestas, lo que se dice fiestas, las de San Fermín, por ejemplo o las que se marcaba Ronaldinho en el Barcelona en su etapa decadente, que se movía con más garbo en las discotecas más in de la Ciudad Condal que en el Camp Nou.

La Davis y el ministro de Deportes...ausente

La Davis y el ministro de Deportes...ausente

¿Para qué quiere España un ministro de Deportes? Supongo que será para que, entre otras razones, esté donde se juegue un título importante para nuestra nación. Pero no, el titular de esta cartera, que es curiosamente el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue teniendo una especial alergia por todo aquello que represente victorias para aquellos que visten la roja y amarilla. Él, nuestro jefe del Ejecutivo, prefiere ir a ver los éxitos del Barcelona, ya sea en Roma, en Valencia o París, pero huye descaradamente de las citas donde juegan nuestros deportistas cuando estos van en representación de España y no de un club en concreto.

 

España, por mucho que le pese a Zapatero, ya es toda una potencia por derecho propio en tenis, cuatro Copa Davis en una década es un registro que está a la altura de hitos como los cosechados decenios atrás por países como Estados Unidos o Australia. De acuerdo que en los cruces hemos tenido suerte, aunque también es verdad que Israel, una perita en dulce, se cargó a una de las grandes favoritas como Rusia y los checos, ahora en la final, han tenido muy mala suerte porque, de haber perdido David Ferrer en su primer partido, la jornada del domingo hubiese sido más que decisiva. El 5-0 responde más a una caída de brazos de los centroeuropeos, aunque está claro que la calidad de los chicos de Alberto Costa ha hecho lo suyo, qué duda cabe.

 

Pero insisto, no sé qué tendría en la agenda de hoy el presidente del Gobierno, pero ya es sospechoso que se haya perdido dos finales de manera casi consecutiva. La primera, en Polonia, con la final de Eurobasket y la segunda, más cerca de la Moncloa, esta eliminatoria por el título ante los checos. De verdad, no se puede asumir una responsabilidad y hacer una dejación de representatividad tan flagrante. No sé, es como si a las negociaciones entre patronal y sindicatos y se desea la representación a altas instancias del Ejecutivo, los ministros de Economía y Trabajo delegasen en sus segundos de a bordo. ¿No tendría lógica, verdad?

 

En fin, España, como decía al principio, es toda una potencia en tenis, amén de otros deportes, pero eso no parece ser mérito suficiente para que el presidente del Gobierno, que también es el ministro de Deportes, tenga tiempo o espacio para acudir a presenciar las gestas de los Nadal, Ferrer, Verdasco, Feliciano, Ferrero y compañía. Seguro que si llega a ser la final de la Champions halla hueco de donde sea o suspende la comida dominical con Sonsoles.

Mercaderes de las desgracias ajenas

Mercaderes de las desgracias ajenas

España, lamentablemente, sigue siendo un país donde el deporte del carroñerismo es moneda de uso común en determinados ámbitos. Esta vez, aunque suene la cuestión a reiterativa, tengo que centrarme en el caso de la niña Aitana. Después de todo lo que ha sucedido y de que los medios hayan pedido perdón por, al fin y al cabo, hacer su labor, divulgar un informe médico en el que se denunciaban supuestos malos tratos, ahora algunos tratan de aprovechar el filón mediático de este asunto para sacar tajada, en forma de audiencia, con los restos de un hecho que, directamente, deberíamos olvidar todos, salvo un aspecto, el de la prudencia y el de evitar ciertos calificativos hasta que la Justicia no dicte sentencia. Y aún así, siempre con cautela porque no conozco un solo sistema judicial que sea plenamente infalible.

 

Pero, a lo que iba. La pasada noche del viernes un canal privado, Antena 3, traía en exclusiva en DEC (Dónde estás corazón) al hermano de Diego Pastrana. De acuerdo que dijo algunas verdades como puños, pero sin duda alguna metió la pata hasta profundidades abisales al haber dado carnaza a un medio en concreto. Desconozco si la relación de esta persona es buena o no con su hermano, si éste estaba o no al corriente de su aparición en televisión, pero está claro que su exposición ante los ojos de millones de españoles amenazan con convertir el caso en una auténtica romería donde todos querrán su parte del pastel y, sobre todo, del parné.

 

Por eso no me extraña que el propio abogado de la familia haya dicho por activa y por pasiva que no quiere que su cliente acepte oferta alguna de ningún medio de comunicación o, caso contrario, él se retirará del caso porque no quiere convertir esto en una feria donde todos tengan algo que decir. Y estoy de acuerdo. Posiblemente, los medios de comunicación somos los que menos tenemos que decir en este aspecto, nos tenemos que limitar a dar una información, ser veraces y seguir los juicios que pueda haber con la mayor objetividad posible, que nunca será la total, pero al menos hemos de conseguir dar la mejor información posible.

 

Aquí, lo que interesa a toda la sociedad es que se sepa de primera mano quién fue el médico que se equivocó en el primer diagnóstico, quién fue el que corrió raudo y veloz a filtrar un informe y qué agentes se extralimitaron en sus funciones. Y, ojo, que no quiero ni deseo que sus nombres o sus rostros salgan a la luz pública, pero sí que quienes tengan que sancionarles debidamente, lo hagan sin titubeo alguno. No sé en cuánto se puede establecer la indemnización que deben percibir, en primer lugar, los padres de Aitana por esa negligencia médica y luego el propio novio de la madre, Diego P.V, por privación injustificada de libertad y un supuesto maltrato en dependencias policiales, pero desde luego el precio debería ser, como mínimo, el suficiente como para que estas personas puedan atenuar en la medida de lo posible los daños físicos y morales a los que han sido sometidos. Esa sería la única noticia que, como periodista, me interesa dar. Lo demás, amigos míos, es amarillismo y morbo por el morbo.

Cruz zapateril

Cruz zapateril

¿El problema de la educación en España se resuelve con quitar los crucifijos de las aulas? ¿El hecho de estar o no estar la figura del Altísimo encima del encerado va a repercutir en una mejor nota de los alumnos? ¿Acaso se ha demostrado, científica y teológicamente, que la presencia de este símbolo católico y cristiano distrae a los estudiantes y, por ello, en vez de atender a las explicaciones del maestro, los ojos y las mentes de los niños sólo están pendientes de esa cruz? Salvo que alguien me demuestre lo contrario, lo único que ha conseguido destapar este debate es la nula querencia del Gobierno socialista por nuestra tradición religiosa. Lo que pasa es que, en pos de evitar que se le acuse de anticatólico y anticristiano, todo lo reviste de una falsa igualdad con el resto de confesiones planetarias. Su obsesión por eliminar cualquier vestigio que le recuerde a Franco (como si la Religión Cristiana y Católica sólo hubiese durado de 1939 a 1975) le lleva a disparates de ese calado, cuando en realidad debería de ocuparse de cuestiones más trascendentales.

 

Porque, vamos a ver, ¿en qué le afecta a un alumno o a un profesor que haya un crucifijo en las aulas? En nada, en absolutamente nada. Aquí, afortunadamente, a nadie se le imponen unas creencias, menos aún las religiosas. El hecho de que pueda haber una cruz en la clase sólo responde a esos cánones tradicionales, pero no hay fantasmas a los que perseguir, no se pretende un adoctrinamiento como si puede haberlo en países de honda y arraigada tradición islámica. Es más, en muchas de esas naciones no sólo es que hay que cumplir con los preceptos coránicos, sino que además tampoco se toleran otras religiones, ¿o es que creen que Pakistán cuenta con grandes joyas arquitectónicas de la Iglesia Católica? Nones, ni una triste barraca que llevarse a la boca.

 

Lo que sucede, queridos amigos, es que este presidente por accidente no sabe cómo desviar la atención de los verdaderos problemas que tenemos en España. El paro, la sanidad, la educación, todo, completamente, todo está por los suelos, somos los líderes de Europa, pero justo a la baja. Sólo Letonia nos saca ventaja en esto de la destrucción de puestos de trabajo, pero a poco que se ponga a ello Zapatero, seremos los más parados y subsidiados del Viejo Continente.

 

Aquí, sinceramente, la única cruz que con gusto quitarían muchos millones de españoles es la de un pésimo gobernante que dirige España a golpe de improvisaciones y de dinero, todo a partes iguales. Aquí no se le hace una huelga al Gobierno, sino a los empresarios, al menos mientras UGT y CCOO sigan percibiendo las cuantiosas subvenciones. Y uno, por muy cristiano que sea, como Bono, traga y comulga con ruedas de molino mientras siga teniendo su cheque a fin de mes y su poltrona en el Congreso de los Diputados. Al final, créanme, lo del crucifijo no es sino una maniobra más para marear la perdiz y que no se hable de asuntos de mayor calado, esas cosas que, en una nación en condiciones, supondrían elecciones anticipadas y con carácter de urgencia.

Dictadura on-line

Dictadura on-line

El Ministerio de Cultura se ha puesto por encima de cualquier otra obligación más perentoria la de echarle el cierre al Internet que hoy podemos conocer en España. La responsable de este departamento gubernamental, Ángeles González Sinde, pretende engañar a las asociaciones de internautas y a los responsables de blogs haciéndoles creer que no se va a ir contra el usuario particular, pero todos sabemos que al final quién pagará el pato será aquel que descargue una serie de contenidos que, lejos de reflejar un uso inmoral, pedófilo y pornográfico, represente una pérdida del porcentaje de beneficios de los artistas cejateros. Estos amantes de la progresía y el buenrollismo sólo se mosquean cuando se les toca su caja. La de los demás, por supuesto, es de la comunidad. Y el plus, para el salón, podrían rematar.

 

Lo preocupante del caso es que, según manifiesta un periodista poco sospechoso de no comulgar con los socialistas, Ignacio Escolar, los responsables de Cultura reconocen que les gustaría tener en España un servicio de la red de redes como el chino, donde se pueda controlar en todo momento los contenidos que descargamos o las páginas que visitamos. En definitiva, se busca por todos los medios que la información que veamos en Internet sea conocida en todo momento por una autoridad que, a su libre albedrío, puede bloquearnos tal o cual sitio web o, incluso, bloquearnos toda conexión a la red de redes. Sin duda, un paso atrás bastante importante, por no decir que crucial, hacia lo que significa un estado de libre derecho.

 

Por supuesto, quien suscribe está completamente de acuerdo en que exista una regulación a la hora de adentrarnos en este proceloso mar de la información, el ocio, la cultura y todo lo que uno pueda imaginar. Procede que se defienda a capa y espada la intimidad del menor, que se vigile sin cesar el tráfico de pornografía infantil o las redes que aprovechan estos adelantos para intentar entrar en nuestras cuentas corrientes o averiguar aspectos de nuestra vida que consideramos, ignorantemente, salvaguardados y protegidos de los ojos de personas algo más que simplemente curiosas. Pero por lo que no se puede pasar, ni tolerar, es que traten de tenernos controlados todos y cada uno de los pasos que vamos dando en la red.

 

Tenemos derecho a una intimidad a la hora de preservar nuestras búsquedas (siempre y cuando no atenten a los derechos fundamentales de las personas) y, por lo menos, a contar con un Internet en las mismas condiciones que en el resto de la Unión Europea, Canadá o los Estados Unidos.  Sólo faltaba que tres décadas y pico después de muerto Franco vengan ahora estos herederos de los paladines de la libertad de expresión a hacer, precisamente, lo mismo que sufrieron durante muchos decenios sus padres. Si Sinde y compañía aman el pensamiento único, creo que en Cuba, Venezuela, China o esos países de la alianza de civilizaciones están buscando especialistas en la materia. Como diríamos en Canarias, coge la maleta y mándate a mudar, muchacha.

Roldós, no tienes razón

Roldós, no tienes razón

Cito textual de la prensa, concretamente del rotativo La Voz de Galicia, “la consejera de Sanidad de Canarias, Mercedes Roldós, negó cualquier responsabilidad de su departamento en el daño al padrastro falsamente acusado de matar a una niña de tres años, hija de su pareja, en Tenerife, ya que, según dijo, se actuó «conforme a la legislación vigente», y rechazó pedirle disculpas al joven. Roldós aseguró que su departamento no investigará la actuación de los médicos que atendieron a la niña y que espera «que no se acuse ahora públicamente» al médico que emitió el parte que dio lugar al que luego ha acabado por ser un falso caso de malos tratos, argumentando que este «solo cumplió con su obligación». «Es obligación de los trabajadores, que, además, han recibido formación al efecto, activar los protocolos, que eso no quiere decir ninguna presunción de nada, simplemente se hace un protocolo, se elabora un parte de lesiones, que eso se hace todos los días en los hospitales, por desgracia, porque todos los días hay indicios, que en algunos casos se confirman y en otros no», agregó.

En cualquier caso, Roldós subrayó que esos partes son confidenciales, «con lo que en este caso ha fallado que se haya filtrado esa documentación», pero añadió que su departamento no tiene ninguna responsabilidad en dicha filtración. «Ni la Consejería de Sanidad ni ninguno de sus organismos ha filtrado ningún documento a ningún medio de comunicación», aseveró”.

Bien, la señora Roldós tiene todo el derecho del mundo a defender a capa y a espada al colectivo de facultativos, eso le honra, pero no puede olvidar la consejera de Sanidad que estamos ante un caso que ha tomado una deriva muy grave, donde hemos acusado a una persona de haber maltratado a su hijastra y al final se ha demostrado que todo fue en falso, producto de una precipitación periodística que, todo conviene decirlo, no fue sino la correa de transmisión de unos informes médicos que se pasaron a los medios de comunicación. Nosotros como periodistas, es menester reconocerlo, tenemos nuestra parte de culpa y/o responsabilidad, pero no menos cierto es que nosotros tampoco nos hemos inventado los informes.

Supongo e infiero que la señora consejera dispone de un magnífico equipo de asesores y que le habrán recomendado que intente desviar la cuestión hacia la polémica sobre cómo se filtraron los informes a la prensa. Lo que está claro, doña Mercedes, es que alguien de su departamento o de los centros adscritos tuvo la tentación de mandar el informe y éste llegó a los periodistas, incluso manejado por el responsable de prensa de la Guardia Civil en Santa Cruz de Tenerife, el siempre eficiente y eficaz Ángel Yuste, quien relató en nota de prensa los supuestos malos tratos que la niña había recibido. Todo basado, eso sí, en el maldito informe médico.

La señora Roldós también asegura que el doctor cumplió con su obligación y, miren ustedes, no lo pongo en tela de juicio, pero está claro que cometió un error mortal de necesidad y a día de hoy no sabemos quién es, ni sus iniciales, ni tan siquiera su rostro. A mí me parece bien que se quiera preservar la intimidad de un médico que ha cometido tal cadena de errores que, conociendo como está de caliente el personal con este asunto, conllevarían un casi seguro linchamiento, pero lo que no es de recibo es que la consejera de Sanidad se ponga casi en un talante chulesco y prepotente y manifieste abiertamente que su departamento no piensa abrir ninguna investigación. Pues, qué quieren que les diga, ¿qué seguridad tienen los padres que a partir de ahora lleven a sus hijos a un centro de salud, en este caso el de El Mojón en Arona? Desde luego, como presenten alguna contusión, pónganle el cuño, preferirán hacerse más de 80 kilómetros para llevarlo al Hospital de La Candelaria o al Universitario.

En fin, señora Roldós, usted podrá estar muy cómoda en su sillón, en su acristalado despacho viendo la vida pasar, pero su cargo le implica tomar medidas cuando existe una negligencia tan flagrante como ésta. No culpe de todos los males a la prensa y mire dentro de su consejería, a ver quién o quiénes fueron los lumbreras que filtraron esa información a los medios de comunicación. Y repito, mal por nosotros por, en mayor o menor medida, excedernos en el lenguaje o en la riqueza gráfica, pero usted, como responsable de la sanidad regional, no puede quedarse de brazos cruzados, máxime cuando tenemos en Canarias una, por no decir la peor, atención médica de toda España.