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Desde mi escaño

¿Qué cabalgata de Reyes Magos perpetrará Carmena?

La Cabalgata de los Reyes Magos ya está aquí y un año más, en este 2017, Manuela Carmena y su equipo pretenden volver a hacer gala de su sectarismo para politizar algo tan inocente e infantil como la visita de Sus Majestades los Magos de Oriente Melchor, Gaspar y Baltasar. Poco le interesa cargarse los sueños de cientos de miles de niños madrileños que esperan como agua de mayo esta cabalgata. Lo que le importa a la inquilina del Palacio de Cibeles es que se hable de ella y de la forma en que acaba dotando de ideología a lo que no la tiene,

Para empezar, la alcaldesa de Madrid guarda perfectamente en su magín la vestimenta que usarán este 5 de enero de 2017 los Reyes Magos. El año pasado se montó un escándalo sin precedentes con unas majestades completamente desprovistas de todo rango y abolengo. Con unos ropajes que más bien parecían cortinas de baño de una fonda de segunda categoría, los personajes principales del evento se presentaron en la plaza de Cibeles como tres auténticos pordioseros, tres elementos que podían haber sido sacados de cualquier albergue.

Luego, por supuesto, su lucha de cartón piedra contra los ricos. Por un lado, dice cargarse de un plumazo la zona VIP de la cabalgata para que los niños de los más pudientes no tengan más privilegios sobre otros. Sin embargo, cuando todo el mundo aplaude la medida, por detrás llega y ofrece tribunas elitistas a razón de 30.000 euros. Si no es una broma y un despropósito, que baje Dios y lo vea.

Está claro que a Carmena, como al resto de la pandilla podemita que pulula por el Ayuntamiento de Madrid, cualquier evento litúrgico cristiano le produce auténticos sarpullidos e intenta enervar con sus camelladas de edil beduina los ánimos de unos padres que asisten alarmados a una degeneración de lo que para ellos había sido un acontecimiento entrañable como la cabalgata de los Reyes Magos. Y espérate que para este año no contrate a los títeres del Gora Alka ETA. De esta señora me lo espero todo…y muy malo.

Cristina Pedroche y las campanadas de la ordinariez

Y con ella llegó el escándalo. Sí, Cristina Pedroche, una de las presentadoras más en boga en la televisión que se hace en nuestro país, ha vuelto a convertirse en actualidad por su despampanante modo de dar las Campanadas para recibir al año 2017. Se puede discutir si la entonación era o no mejorable o su intervención previa. Pero lo que no admite controversia es que esta vallecana ha hecho de la ordinariez estética su modus vivendi.

Sí, resulta de todo punto ordinario salir a presentar de esa guisa no sólo las Campanadas, sino cualquier programa que se precie de ser serio. La ingesta televisada de las 12 uvas es algo sagrado e imbuido de cierta respetabilidad para que alguien venga y lo rompa de esa manera tan vulgar y tan zafia, con una especie de bikini. ¿Pero es que se creyó por un momento que estaba despidiendo el año en la playa brasileña de Copacabana?

Claro, que la culpa no es de Pedroche. Ella es así, rompedera, espontánea, capaz de reventarle parte de la clientela a su pareja, el chef David Muñoz, con esas soflamas sectarias en las que ataca a un determinado tipo de votante. La responsabilidad de que la presentadora salga a dar las campanadas en bikini la tiene nada más y nada menos que la propia cadena o el grupo mediático que actúa como sostén de esta auténtica astracanada.

Sí, es Antena 3 o el grupo Atresmedia quien contribuye a estos numeritos jaleándola. Alguien podrá argüir muy ladinamente que la audiencia es soberana y que los datos del share son claramente favorables a las campanadas que ofreció A3 muy por encima de otras cadenas.

Pero claro, si el canal que un día quiso quitarse la esencia del amarillismo deja un evento tan esencial como las 12 uvas en manos de personajes como Pedroche, entonces no es de extrañar que el año que viene en vez de un bikini, tal vez la señora de Muñoz en cuestión no lleve absolutamente nada por encima. Y no se trata de una actitud rancia, sino de tomarse las cosas con un mínimo de seriedad y de profesionalidad.

El terrorismo yihadista ensangrenta el inicio de 2017 con 40 asesinados en Estambul

Mal comienza 2017 en lo que se refiere al terrorismo. Si en 2016 sufrimos varios ataques yihadistas, Bruselas, Niza, Estambul o Berlín, el nuevo año empieza con otra impactante matanza en una discoteca de la ciudad turca. 40 personas asesinadas y, a estas horas, aún el autor de la sangrienta acción sin haber sido localizado. Y todo en la noche más especial, la primera del año.

Es evidente que desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, con ataques a las Torres Gemelas, el Pentágono y el fallido contra la Casa Blanca porque la acción valerosa de unos pasajeros evitó que el avión llegase a impactar en su objetivo, el terrorismo ha evolucionado de tal manera que cualquier forma puede ser posible. Hoy, hasta una bicicleta puede servir perfectamente de elemento para sembrar el caos.

Da igual cuántos agentes se puedan destinar a vigilar un evento como Nochevieja o que los grandes eventos deportivos cuenten con el mayor cordón policial jamás imaginable. Si alguien pretende perpetrar una matanza lo puede hacer sin problema. Necesitaríamos para evitarlo presencia policial en todos los lugares y en cada esquina de nuestras calles. No se trata de alarmismo, pero simplemente en la red de Metro y de Cercanías de Madrid no hay controles. Un chalado puede entrar por la estación más tranquila y montar un pollo dentro de un vagón.

Siempre habrá quien ponga el grito en el cielo si detectan mucha presencia policial o tuviéramos que soportar cacheos selectivos antes de validar nuestro billete y argüirían que se trata de una restricción de nuestras libertades fundamentales. Evidentemente, la relación de a más agentes, cero atentados, no se contempla, pero siempre será más tranquilizador ver presencia policial que no zonas de vital importancia sin guarnecer desde un punto de vista de la seguridad.

Como bien decía el ministro Zoido en estos días, lamentablemente no hay nadie que pueda prometer seguridad al 100%, pero al menos los refuerzos siempre reducirán ese riesgo y servirán de elemento disuasorio a quien crea que matar esa algo sencillo y cotidiano.

La mala uva de Nochevieja de Igartiburu deja a Ramón García sin Campanadas en TVE

Las tradicionales campanadas de Nochevieja en TVE contarán este año 2016 con una ausencia más que notable, la del presentador Ramón García. La noticia en sí no es nueva, ya que hace algunas semanas se supo que para esta edición Anne Igartiburu, su compañera de plató, se comería las uvas con los cocineros de 'Masterchef' (TVE).

Sin embargo, hay una razón de peso para que Ramón García no haya podido presentar en Televisión Española las Campanada y todo se debe a una cuestión de celos y de mal rollo por parte de la propia Igartiburu.

Pese a todas las veces que juntos han presentado este evento, lo cierto es que la vasca no guarda muchas simpatías hacia García y en círculos íntimos de la propia Igartiburu ésta ha reconocido que se siente más a gusto presentado con Pepe Rodríguez y Jordi Cruz ('Masterchef') que con Ramón García.

Y es que no es de extrañar. Igartiburu es una especie de dulce empalagoso mezclado con una sosería más propia de un puré de patatas. Es como esas esculturas bellas, pero que tienen menos gracia y salero que una rotonda de un polígono.

Pero está claro que pese a su estilo insípido, las malas pulgas y la mala uva de Igartiburu va por dentro y en cuando ha podido le ha metido una puñalada trapera a Ramón García que, para fortuna de los castellano manchegos, dará las campanadas en el canal autonómico de esa región. Dan ganas de irse a Toledo para poder sintonizar con esa cadena.

La bufonada de las preuvas de la Puerta del Sol de Madrid

Es la última chorrada y horterada que se ha introducido en nuestro país. Lo de las preuvas, y siento mucho convertirme en el antiduende de la Navidad, no tiene razón de ser, es una costumbre que nos han metido con calzador, pero resulta totalmente una bufonada, una carnavalada más propia de ociosos, de gente que no tiene mejor cosa que hacer y, de paso, le joroban el centro de la ciudad de Madrid a muchas personas y, sobre todo, a muchos negocios de las calles adyacentes de la Puerta del Sol.

Miren, el vetusto reloj que año tras año despide al año que se va y da la bienvenida al nuevo siempre ha funcionado como un ídem. Está sometido a las más sofisticadas pruebas, se revisa continuamente y nunca ha dado problemas notables. Desde que tengo uso de razón, y ya van 44 tacos, no recuerdo Nochevieja que no hayamos disfrutado de las campanadas con el reloj de la Puerta del Sol y nunca se habían hecho esos simulacros de las preuvas. Simplemente, en las últimas semanas, se procedía a un chequeo a fondo de la maquinaria y punto.

Pero ahora, como aquí alguien debe estar haciendo algún tipo de negocio, han conseguido hacer nada más y nada menos que tres ensayos previos de las uvas, de tal suerte que el día 30 de diciembre tenemos doble simulacro, mañana y noche, donde éste último provoca el cierre de la estación de Sol y el perjuicio a muchos comerciantes de la zona y trabajadores que salen de sus trabajos y no pueden coger ni metro ni cercanías.

Y otra cosa importante, ¿saben ustedes cuántos agentes y personal sanitario estamos distrayendo en esta bufonada de las preuvas? Claro, aquí es muy fácil disparar con pólvora ajena, total, como luego lo pagamos todos los ciudadanos. Pero nada, que siga la fiesta y para el año que viene propongo simulacros desde el 23 de diciembre de 2017 (ironía modo on).

La Orquesta Filarmónica de Viena 'desafina' con Gustavo Dudamel, un exponente del chavismo

Es una de las citas ineludibles e imprescindibles del primer día del año. El Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena es de esos eventos que nadie quiere perderse y para los que existe una larga lista de espera que ha llegado a provocar que melanómanos hayan tenido que aguardar a que pasen dos ediciones para hacerse con una codiciada entrada y disfrutar de casi tres horas de concierto en la Sala Dorada del Musikverein.

Sin embargo, para el certamen del 1 de enero de 2017, los organizadores han ’desafinado’ con la elección del director.

El escogido, Gustavo Dudamel, es un exponente del más rancio chavismo, un auténtico homenajeador de la dictadura bolivariana y que además nunca ha ocultado su predilección por el ’Gorila Rojo’, Hugo Chávez.

Dudamel, de 35 años, es actualmente director musical de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, así como de la Sinfónica de Gotemburgo y también dirige la Orquesta Sinfónica que lleva el nombre del dictador Simón Bolívar de Venezuela.

Evidentemente, este director ha sabido aprovechar muy bien las palancas del régimen chavista y toda su educación musical estuvo ligado al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela fundado por José Antonio Abreu en 1975.

El Premio Príncipe de Asturias de las Artes (España y la organización de estos premios tampoco están libres de desafinar) ejerce de fiel embajador del régimen chavista bajo cuyo amparo desarrolló toda su formación.

Entre sus guiños al chavismo, Dudamel ha sido cartel estelar en los homenajes a Hugo Chávez que han tenido lugar en los últimos años. Dirigió un concierto en solidaridad con Hugo Chavez que concluyó con palabras de agradecimiento por parte del entonces vicepresidente, Nicolás Maduro: "A ti Gustavo y a toda nuestra patria, muchas gracias por este regalo de amor a nuestro comandante presidente desde nuestro corazón".

También participó en el propio funeral de Hugo Chávez, en el año 2013, al frente de la citada Orquesta Simón Bolívar, otro producto del sistema de orquestas de Abreu.

'Kichi': el lenguaraz y mentiroso alcalde de Cádiz

José María González ‘Kichi’, ímprobo alcalde de Cádiz, cumple con esa máxima de que no es lo mismo predicar que dar trigo. El hoy primer edil de la Tacita de Plata era un auténtico activista, un elemento al que le hacían mucha gracia aquellos ciudadanos que reventaban día tras día los plenos en el Ayuntamiento a la popular Teófilo Martínez.

‘Kichi’, en la campaña electoral de las elecciones municipales de mayo de 2015, repitió hasta la extenuación que él quería un Cádiz concienciado con la lacra social que existía en la ciudad, que con él todos los gaditanos iban a ser escuchados, que él iba a bajar hasta el nivel más profundo para evitar que a sus conciudadanos más pobres le cortasen la luz, el agua, el gas. También se vendió como el alcalde contra los desahucios y sobre todo contra el paro y el hambre.

Pero claro, una cosa es plasmar y vender el mensaje como mercancía electoral, que quien más y quien menos lo acaba comprando, y otra bien diferente es posicionarse luego ya como alcalde. A partir de ahí, ya con el bastón de mando entre sus manos, ‘Kichi’ olvidó sus promesas y empezó a regir los designios de la ciudad como un verdadero tirano con ocurrencias demenciales.

Pero más allá de esas ‘ideas’ de cartón-piedra, lo peor ha sido que los ciudadanos han presenciado en multitud de ocasiones el desprecio del primer edil por aquellos ciudadanos que, desesperados, le han interrumpido en un pleno. A él, que tanta gracia le causaban los reventadores de plenos en la etapa del PP, no le gustó nada que alguien pudiera osar a llevarle la contraria y en cuando el ciudadano de turno se ponía a su juicio pesado mandaba a la Policía Local a desalojar el salón de plenos. Ese es el talante de ‘Kichi’, tics más propios de la época del Telón de Acero, que de una democracia consolidad. En 2019, no lo duden, el pueblo pasará la correspondiente factura.

Bertín Osborne pone en su sitio a unos pájaros de cuenta: los padres de Nadia

Si algo tiene Bertín Osborne es que es una persona que destaca no sólo por su faceta artística, sino que además es de los que dice claramente, y sin escatimar un adjetivo, lo que piensa. En estos días, al cantante y presentador televisivo le han preguntado por el ‘caso Nadia’ y ha sido sumamente tajante al respecto. Su respuesta, la suscribo por completo porque es lo que muchos habrían dicho sin ningún género de dudas:

Creo que es una absoluta vergüenza que unos padres utilicen a una niña con un problema para robar dinero, o sea, es que es una cosa no se puede caer más bajo. Y, efectivamente, claro que afecta, va a afectar a todas las demás que son inmensa mayoría o casi multitud de gente decente que lo que intentan es ayudar a sus niños y necesitan ayuda de los demás. Esto es una catástrofe y menos mal, gracias a Dios, que ha habido uno y se ha sabido porque yo estoy convencido de que no hay más. Lo conozco, desde hace muchos años que llevo con la fundación la infinidad y el cien por cien son gente decente y lo que están intentando es luchar y sacar adelante a sus niños.

Está claro, como señala el bueno de Bertín, que lo que han hecho estos padres, Fernando Blanco y Marga Grau, es una carga de dinamita contra aquellas personas que actúan de buena voluntad, que jamás podrían inferir maldad alguna en un matrimonio que se deja la piel por los medios de comunicación para reclamar ayuda. No es que sea un pecado lo que han hecho, es que resulta un auténtico crimen, un mazazo a la solidaridad de este país llamado España.

Es que, como ya he comentado anteriormente, no sólo se ha dañado a esta niña por parte de los padres, es que se ha perjudicado indirectamente a muchos padres y a muchas asociaciones que, trabajando limpia y honradamente, no han tenido la suerte de tener la cobertura mediática de los progenitores de Nadia y encima ahora, cuando vayan por ahí solicitando ayuda, se van a encontrar con la cerrazón y negativa de ciudadanos e instituciones que ya podrán bajo sospecha a cualquier ONG. Por eso, testimonios como los de Bertín Osborne son necesarios para que la gente sepa que no todo el monte es orégano o, en este caso, que no todos los que piden ayuda son como esos dos pajarracos llamados Fernando Blanco y Marga Grau.

Si algo tiene Bertín Osborne es que es una persona que destaca no sólo por su faceta artística, sino que además es de los que dice claramente, y sin escatimar un adjetivo, lo que piensa. En estos días, al cantante y presentador televisivo le han preguntado por el ‘caso Nadia’ y ha sido sumamente tajante al respecto. Su respuesta, la suscribo por completo porque es lo que muchos habrían dicho sin ningún género de dudas:

Creo que es una absoluta vergüenza que unos padres utilicen a una niña con un problema para robar dinero, o sea, es que es una cosa no se puede caer más bajo. Y, efectivamente, claro que afecta, va a afectar a todas las demás que son inmensa mayoría o casi multitud de gente decente que lo que intentan es ayudar a sus niños y necesitan ayuda de los demás. Esto es una catástrofe y menos mal, gracias a Dios, que ha habido uno y se ha sabido porque yo estoy convencido de que no hay más. Lo conozco, desde hace muchos años que llevo con la fundación la infinidad y el cien por cien son gente decente y lo que están intentando es luchar y sacar adelante a sus niños.

Está claro, como señala el bueno de Bertín, que lo que han hecho estos padres, Fernando Blanco y Marga Grau, es una carga de dinamita contra aquellas personas que actúan de buena voluntad, que jamás podrían inferir maldad alguna en un matrimonio que se deja la piel por los medios de comunicación para reclamar ayuda. No es que sea un pecado lo que han hecho, es que resulta un auténtico crimen, un mazazo a la solidaridad de este país llamado España.

Es que, como ya he comentado anteriormente, no sólo se ha dañado a esta niña por parte de los padres, es que se ha perjudicado indirectamente a muchos padres y a muchas asociaciones que, trabajando limpia y honradamente, no han tenido la suerte de tener la cobertura mediática de los progenitores de Nadia y encima ahora, cuando vayan por ahí solicitando ayuda, se van a encontrar con la cerrazón y negativa de ciudadanos e instituciones que ya podrán bajo sospecha a cualquier ONG. Por eso, testimonios como los de Bertín Osborne son necesarios para que la gente sepa que no todo el monte es orégano o, en este caso, que no todos los que piden ayuda son como esos dos pajarracos llamados Fernando Blanco y Marga Grau.

Irene Villa, un ejemplo de vida y de felicidad

Irene Villa es todo un ejemplo a seguir, un ejemplo de fortaleza vital, de resiliencia, de optimismo y positividad pese a la desgracia de convivir eternamente con las secuelas de un terrorífico y espeluznante atentado de ETA que le hizo perder la movilidad, aunque gracias a la ciencia, ahora puede hacer sus quehaceres diarios sin mayor problema, disfruta también de su actividad preferida, el esquí, y encima ha sido madre de tres niños. Lo dicho, Villa es el paradigma de esas personas que hacen que resulte bonito y apasionante vivir.

Irene ya me había ganado tiempo atrás. Nadie que hubiera sufrido en sus carnes, en este caso en sus piernas, la barbarie descerebrada de los etarras, podría vivir sin pensar en cualquier momento del día lo desgraciada que era por tener los signos perpetuos del atentado e incluso comerse la cabeza con un odio creciente hacia los autores de la explosión y todos aquellos que apoyaban las matanzas indiscriminadas de los terroristas. Pero no, Irene no sólo supo salir adelante, focalizándose única y exclusivamente en su recuperación, sino que además ha sabido perdonar a quienes le hicieron ese terrible daño y a día de hoy es capaz de ponerle una sonrisa a su propia situación física.

Irene Villa estuvo hace unos días en el programa Espejo Público, de Antena 3, con Susanna Griso, y dejó una de esas frases que te deja impactado. Ella como nadie bromeó con su problema de movilidad y aseguraba que la ventaja que ella tenía al ser desmontable es que toda su familia cabía en la ducha. ¡Qué forma más original, contundente, impactante y hasta divertida de quitarle hierro a una situación que en cualquiera de nosotros podría suponer un drama!

De verdad, ¡cuántas Irene Villa harían falta en este país! Una persona como ella que no sólo ha sabido sobreponerse a la adversidad, sino que además es capaz de educar a sus hijos en la misma filosofía de vida. Y es que es cierto que cuanto menos rencor se tenga, más sencillo y fácil es vivir y llegar a la felicidad. E Irene sabe que tiene mucha vida por delante y que en modo alguno quiere amargarse la existencia, sino todo lo contrario. Muchísimas felicidades por ser un ejemplo de talla mundial.

La Navidad llega con unos intolerables whatsapps impersonales

Que las nuevas tecnologías nos facilitan muchas tareas del día a día resulta algo indudable, casi de Perogrullo. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que la sociedad se ha endrogado tanto con los aparatejos tecnológicos que hemos dejado a un lado el factor humano y a creernos que se puede llegar a sustituir una corta, pero sentida, felicitación navideña con un vídeo o un montaje divertido que, además, te acaba llegando masivamente repetido porque son gracietas que circulan por email o por whatsapp y al final se reenvían hacia todos los contactos que puedes tener en la agenda de contactos.

Reconozco y además así lo confieso que cuando alguien de mis contactos me manda uno de esos vídeos sin ningún tipo de mención a mí, sin una breve felicitación personalizada, no me ha dado la real gana de contestar por la sencilla razón de que no se trata de una felicitación sincera, sino una manera muy cómoda de quitarse de encima una tarea como si en vez de personas fuésemos trámites burocráticos que hay que cumplimentar como una ineludible obligación.

Pues no. Reivindico desde esta columna la vuelta a las felicitaciones de toda la vida, a esos mensajes donde al menos podías inferir que la otra persona se había acordado de ti al menos unos segundos currándose una pequeña dedicatoria y no un vídeo muy divertido, muy tronchante o muy entrañable, pero sin esa carga de humanidad, totalmente carente de toda sensibilidad.

Que sí, que será todo lo práctico que uno quiera, pero nada cuesta escribir en esos mensajes impersonales un. “Querido Pepito, deseo de todo corazón que disfrutes de una plácida Nochebuena y una muy Feliz Navidad”. ¿Ven cómo no lleva tanto tiempo personalizar un whatsapp y encima le damos un plus de emotividad? Y dicho esto, por supuesto, desearles unas muy felices Navidades a todos ustedes.

Café con cuento, por favor: La gota de ámbar

Café con cuento, por favor: La gota de ámbar

Queridos lectores, nuestra escritora de cabecera, Julia A. García, nos felicita las fiestas con café negro y un cuento amargo lleno de esperanza.

Este relato nos recuerda que debemos endulzar el café, las fiestas y la vida. Una pequeña decisión puede ser la clave para escapar de las más grandes pesadillas y un año que termina es siempre un buen momento para empezar de nuevo.

Feliz Navidad...

LA GOTA DE ÁMBAR

A menudo sueño lo mismo: estoy en el centro de la inmensa sala de presidencia, pero no hay pared, solo ventanas. Tras ellas brilla un cielo azulísimo y me inquieta no ver la ciudad bajo el rascacielos; sospecho que se la ha tragado la tierra. Las sillas de piel siguen en su sitio pero el círculo que forman es absurdo porque no rodean la mesa, solo el vacío.

Llega la hora y muchos compañeros entran a la sala, pero no se sientan; permanecen en pie... como expectantes. El último en entrar es el jefe más importante; le acompañan otros que lo son menos y pide a uno de ellos que se acerque a la pared donde están los mandos y pulse el de la música. Todos giran entre las sillas y yo lo hago también. Cuando la canción se detiene nos empujamos desesperados para encontrar una libre y en la primera ronda del juego logro un sitio y también en la segunda.

En cada turno se retira una silla y el desgraciado que no encuentra asiento se acerca a los ventanales voluntariamente, como un cordero. El gran jefe pide a uno de los pequeños que abra los cristales y lo empuje al vacío; a los demás nos permite acercarnos y mirar cuando caen.

Nadie dice nada y la música alegre prosigue.

En la tercera ronda el pánico se apodera de mí y hago trampas; permanezco quieto cerca de una silla vacía para ocuparla con ventaja y salvarme. A los jefes les gusta mi jugada y sonríen; me hacen un gesto al unisono para que me acerque y sea yo quien empuje al siguiente.

Me doy asco y corro desesperado para saltar por la ventana del fondo pero la cristalera se derrite con el impacto de mi cuerpo y quedo fundido en el centro del telón traslucido; atrapado cómo un mosquito en una gota de ámbar.

Mis compañeros aplauden entusiasmados el esperpento; tanto ruido hacen sus aplausos que quisiera taparme los oídos para que la angustia no me mate.

***

El despertador suena, interrumpiendo la pesadilla que me acompaña insistente entre las sabanas. Hoy es Nochebuena y no me levanto; no me aseo ni desayuno deprisa para desafiar la luna encendida y enfrentarme a la hora punta.

Decido que este amanecer ha de ser distinto.

Tomo el ordenador, inmutable compañero insomne de cama, y escribo:

Queridos todos:

He pasado media vida con vosotros en esta compañía. Habéis sido parte importante de mí, en realidad lo erais todo para mí.

Pero hoy finalizo el trayecto.

Soy libre de ser libre y doy por terminado el acto. 

Me siento mejor; como el mosquito que logró escapar de una gota de ámbar.

Feliz Navidad.

Fdo. Un insecto

 

Los análisis de consola de Íñigo Errejón

Íñigo Errejón da el nivel exacto de lo que podemos (y no es un juego de palabras) esperar de la nueva política. Jóvenes universitarios que han sabido trabajarse perfectamente entre cafés y partiditas de mus en la cafetería o en las charlas sectarias de las asambleas de facultad a los padrinos adecuados para hacer carrera aunque sea a base de becas fraudulentas y asesorías chavistas sin consultar al rector de turno.

Sin embargo, a estos elementos poca o ninguna enseñanza ha quedado en ellos, salvo el poso de medrar en la política aunque traten de disimularlo. Podemos es una auténtica fábrica de ideología camaleónica adaptada al contexto. Es como ese vendedor ambulante y pesado (conozco a uno que cumple el perfil) que siempre cree que tiene el producto ideal para ti. Y no deja de darte la chapa por activa y por pasiva. Los podemitas pueden pasar hoy por unos bolivarianos de tomo y lomo y mañana, por una mera cuestión de oportunidad, hacerse los socialdemócratas finlandeses. El caso es tratar de colocar su mercancía, aunque esté claramente averiada.

Por eso, cuando se tiene tal revoltijo mental, tal ensalada de ideas que no hay forma posible de aliñarla y que sepa bien, pasa lo que pasa, que se va a una tertulia de radio seria como Hora 25, en la Cadena SER, y sueltas a bocajarro que lo del atentado de Berlín con el camión, al margen de copiar lo que pasó en Niza, es culpa de las películas y los videojuegos. Lo peor de todo es que Errejón se quedó satisfecho con esa teoría como si hubiese descubierto la penicilina.

Insisto, menos mal que con estos bueyes de Podemos no tenemos que arar el futuro del país, el porvenir de España porque, no les quepa la menor duda, podríamos acabar peor que en Venezuela. Gente como Errejón, número dos del partido, que es capaz de hacer un análisis de esa guisa sobre algo tan grave y trascendental como un atentado, no quiero no saber lo que puede opinar sobre otros temas. Igual es capaz de culpar del bajón de la Bolsa a películas como El Lobo de Wall Street. De estos individuos todo puede esperarse…y nunca cosas buenas, por supuesto.

Los malos modos populistas de Rafa Mayoral (Podemos)

Les han comido la tostada y están que no viven. Podemos sigue sin visualizar y sin ser consciente de que la vida parlamentaria se rige por otros códigos, que las algaradas callejeras no tienen lugar en los escaños de la Carrera de San Jerónimo, que la política de pancarta no arregla situaciones, que los pactos están dentro del hemiciclo y que fuera, aparte de gastar pilas en altavoces y dejarse la garganta a grito pelado, poco o nada puede lograrse salvo algún titular de prensa.

Rafa Mayoral, ese diputado podemita que cada vez está logrando una degradación estética digna de todo un quincemero, no sólo desconoce las reglas más elementales del juego parlamentario, sino que encima pretende ganar en el duro asfalto lo que ha perdido en la Cámara Baja por hacer seguidismo de su jefe, un Pablo Iglesias que, tal y como ha demostrado, no hay más ley que la que emana de su coleta.

Mayoral, que siempre se había distinguido por una persona de corte educado, demostró que el hecho de que PSOE, PP y Ciudadanos hayan hecho suya esta lucha contra la pobreza energética y hayan dejado fuera de juego a los podemitas no le ha gustado un pelo y sólo le faltó ver en la calle a cargos socialistas reforzando lo pedido en el Parlamento para gritarles: “¡sinvergüenzas!” y que allí no pintaban nada. Un poco más, y un podemita de base casi les echa de la marcha. Ese es el nivel y el pésimo talante democrático.

Insisto en que si Podemos no sabe acatar las reglas del juego parlamentario, lo que tiene que hacer es dejar el mullido escaño, volver al asfalto de la Puerta del Sol y empezar otra vez con la matraca del ‘no nos representan’. Los podemitas tienen que entender de una vez por todas que están en las instituciones para gobernar por el bien común, no por los intereses de cuatro amiguetes y que, por supuesto, el hecho de ser parlamentario nacional les confiere una amplia responsabilidad que va más allá de cobrar un sustancioso sueldo, dietas aparte. Y es que Podemos sigue muy apegado a la calle, pero claro, ha visto que estar dándole a un botón también tiene sus ventajas y uno tiene más fácil el ser populista cuando tu nómina de llena de miles de euros a final de mes.

El papelón de Alberto Martín, el letrado del padre de Nadia

Si hay en esta vida una profesión que jamás me gustaría ejercer sería la de abogado. Considero que es, de lejos, uno de los trabajos que peor pagado está máxime cuando tienes que defender al culpable o supuesto culpable.

Me vienen a la cabeza los casos del pederasta de Ciudad Lineal, el organizador de la mortal fiesta del Madrid Arena del 31 de octubre de 2012, el de José Bretón tras asesinar a sus dos críos y, sobre todo, el caso del padre de Nadia, Fernando Blanco, un sujeto que se aprovechó de la enfermedad de su hija para realizar un proceloso negocio.

De verdad, créanme que lo siento mucho por Alberto Martín, el letrado que representa a este elemento. Este profesional de la abogacía tiene ante sí un papelón difícil, posiblemente uno de los más complicados de su carrera, tener que demostrar que no hubo mala fe ni conducta dolosa en su patrocinado, que en realidad nunca quiso dañar a su pequeña ni su objetivo era el de enriquecerse a costa de la extraña dolencia de su niña. Lo dicho, un trabajo pésimamente recompensado, sobre todo porque siempre habrá quien apele al desprestigio que supone defender a un delincuente a sabiendas.

Es verdad que en España todo el mundo tiene derecho a la defensa, aunque se puede ser el criminal más execrable, pero evidentemente también hay abogados que pueden perfectamente renunciar a una defensa. A malas, siempre habrá un turno de oficio o alguien ‘obligado’ a ejercer ese marrón para intentar conseguir la menor pena posible. Aunque siempre hay letrados que, haciendo un auténtico ejercicio de prestidigitación logran los mejores resultados para sus clientes. Esperemos que no sea así con el caso del padre de Nadia.

Incalificable análisis de Podemos sobre el atentado yihadista de Berlín

Da igual que se carguen a once periodistas de Charlie Hebdo, que ametrallen y degüellen a decenas de inocentes en París, que cuarenta y tantas personas sean asesinadas en Bruselas, en Niza llegue otro chalado yihadista y se lleve por delante 80 vidas o que en Berlín otro ‘lobo solitario’ perpetre otra masacre con doce fallecidos y más de medio centenar de heridos. Da exactamente igual, para cierto sector de la sociedad y de la política española, tenemos en Europa lo que nos merecemos por habernos metido en el avispero de Siria.

Es decir, según el perverso argumento de los Errejón y otros podemitas del montón, la culpa de que suframos atentados y de que en España estemos con temor a que en cualquier momento un loco se inmole en el metro o en un cercanías sólo es responsabilidad nuestra por querer, simplemente, implantar la paz en unos países en los que la locura religiosa ha traspasado todos los límites del respeto.

Lo que la gente de Podemos y otros como Willy Toledo no entienden bajo ningún concepto es que el terrorismo, provenga de donde provenga, siempre buscará argumentos, a cual más falaz y más peregrino para justificar su sangrienta presencia y más aún a sabiendas de que hay defensores de la causa en nuestro país, gentes como Errejón que, en una entrevista en la Cadena SER insinúa entender las razones que tienen esos asesinos a sueldo.

Vamos, que llevado esto al ejemplo de lo absurdo es como si mañana nos manda bajo tierra un agresor machista por el único hecho de haber denunciado sus continuados abusos y encima viniera el señor podemita a decir que nos lo hemos ganado por meternos donde nadie nos llama.

Viendo las actitudes de gente como Errejón, no es de extrañar que a veces quedemos internacionalmente como unos auténticos cobardes. Siguiendo su argumentación aviesa, tal vez este mismo elemento de la beca black celebrase el atentado del 11-S o la matanza del 11-M. Según su lógica, nos lo habríamos buscado, ¿no?

Humor 'desCremades' y con muy mala leche

El humor no está al alcance de cualquiera. Para saber hacer reír a mandíbula batiente sin necesidad de hacer chanza de nadie hay que tener no sólo años de experiencia y haberse enfrentado a todo tipo de escenarios, sino también contar con una sensibilidad especial que parece que a algunos les falta cuando están de cara al público o se parapetan en el supuesto anonimato de las redes sociales.

Hace algunos días veíamos al descarado ‘cara anchoa’ al que le soltaban un meco de mucho cuidado por pasarse de la raya molestando a un honrado y sacrificado trabajador al que sacó de sus casillas con el famoso nombrete. Una cosa es ser gracioso y otra bien diferente es traspasar los límites del respeto. No creo que sea lógico y asumible que a cualquiera de nosotros nos fueran diciendo por ahí ‘cara anchoa’ cada vez que nos preguntasen por una dirección.

Pero allá del ‘anchoísmo’ que demuestran algún youtuber que pretende dárselas de genio del humor, me preocupa más aquellos que hacen burla de temas especialmente sensibles como es el del maltrato al la mujer. Hay un jovenzuelo llamado Jorge Cremades, que promociona como humorista, y que cometió la torpeza supina de subir un vídeo donde se mofaba de las violaciones a las chicas que van borrachas y no hay que remontarse muy lejos para saber lo que ocurrió en San Fermín este julio de 2016 con el Prenda y su manada aprovechándose de una chica supuestamente en estado ebrio.

No conozco de nada a Jorge Cremades y hasta la fecha no había tenido ocasión de saber nada de él y, por tanto, no puedo decantarme sobre si es una bellísima persona o un elemento con pocas luces. Pero, desde luego, el vídeo en el que sale una mujer simulando una borrachera del 15 y los cinco chicos que saltan como locos al grito de “¿borracha? Para mí, para mí, no, que yo la vi primero” demuestra que Cremades ha estado desafortunado en su chiste, si es que puede calificarse como tal.

Señor Cremades, en este país son muchas las chicas amedrentadas fin de semana sí y fin de semana también por gentuza que cree que tiene derecho de pernada sobre las mismas, que las acosan y acorralan haciéndolas sentir seres inferiores, indefensos y que por su forma de vestir poco menos que llaman a una concupiscencia autorizada. Pues no señor, con esos comportamientos machistas, vejatorios y delictivos no se pueden hacer bromas. Hay que atajarlos de raíz. A mí su vídeo, se lo digo de corazón, no me hace ni la menor gracia y supongo que a su madre y, si las tuviera, a su hermana y a su novia, tampoco.

Café con cuento, por favor: Síndrome de Estocolmo

Café con cuento, por favor: Síndrome de Estocolmo

Se acerca el final del otoño y llega el invierno. La pluma de nuestra escritora de cabecera, Julia A. García, se tiñe de negro este 18 de diciembre de 2016 y y trae a nuestra memoria un cuento de terror. Nunca debemos olvidar que en materia de horrores, la realidad superará siempre la más aterradora pesadilla.

Síndrome de Estocolmo

"¡Cuánta fuerza y qué poca puntería!", pensó la chica cuando el puñetazo pasó rozando su nariz y se estrelló contra la pared del zulo subterráneo, con un horrendo crujido de huesos.

No era la primera vez que la golpeaba su carcelero, pero sí la primera que fracasaba y la única que ella lo intuyó sufriendo. Su rostro siguió velado por un verdugo y ni un lamento escapó de su boca, pero el dolor lo dejó indefenso, como un perro apaleado.

La puerta seguía abierta; fue el momento de escapar; la oportunidad para huir del cautiverio. Llevaba media vida allí, convertida en el despojo de sí misma, pero una emoción inesperada se superpuso al instinto de libertad: sintió dolor por el dolor del amante forzoso sin rostro; un inoportuno pero innegable sentimiento de apego.

Olvidó el miedo y se acercó para consolarlo con una caricia.

Él la golpeó con rabia.

Nunca volvió a fallar.

@juliaenlinea

La rentable guerra mediática entre Belén Esteban y Toño Sanchís

Es la guerra mediática más rentable para sus bolsillos. Belén Esteban, la llamada princesa del pueblo, una señora que se dio a conocer por tirarle ropa interior a Jesulín de Ubrique y vivir desde entonces del cuento de haber sido exmujer del diestro y de su hija, Andreíta, la del cómete el pollo, está sabiendo sacarle partido al enfrentamiento con su exrepresentante, Toño Sanchís. Y éste, por su parte, tampoco ha desaprovechado la ocasión para ir a toda pastilla (de ibuprofeno preferiblemente) para sumarse a la repartición de dividendos.

Por lo pronto, el 16 de diciembre de 2016 asistimos atónitos a una entrevista en exclusiva a Toño Sanchís en el programa de Ana Rosa Quintana. El cantante y exmánager de la de Paracuellos, hizo todo un alarde de la vacuidad, hablar como un papagayo de barriada, pero sin poner datos sobre la mesa. Eso sí, lo de insultar a su exrepresentada se le dio de maravilla. Vamos, que Sanchís dio toda la pinta de ser el perfecto portero de discoteca de alter hours, chulería y prepotencia a partes iguales cuando realmente no hay más argumentos que exponer.

Y acto seguido, por la noche, en el ‘Sálvame Deluxe’, esa perfecta hamburguesería de picar carne, Belén Esteban se plantó allí para ¿rebatir? todas y cada una de las acusaciones hechas por el artista. Por supuesto, la entrevista a la princesa del pueblo fue otro monumento a la blancura intelectual. Bravatas y más bravatas y todo con la cara de intenso de un Jorge Javier Vázquez y su cuadrilla que ya esperan nuevos especiales de esta trama.

Dicen que ambos esperan solventar sus diferencias ante los tribunales, pero no se equivoquen. A estos dos personajes les interesa una higa lo que dictamine un magistrado. A ellos lo que realmente les tiene en vilo es poder trincar más exclusivas y que su pelea mediática se prolongue ad calendas grecas. A una no le importará fingir un síncope y al otro tampoco le hará falta una gran parafernalia para vender el enésimo intento de suicidio. Le aconsejaría una buena dosis de Micebrina. No se irá al hoyo, pero igual, con un poco de suerte, hasta recupera alguna de las neuronas que el muchacho parece haber perdido por el camino.

Los padres de Nadia, unos golfos de mucho cuidado

Debo reconocer que me da mucha envidia Andrés Aberasturi y que sea capaz de sacarse del magín un artículo de arriba a abajo sin colar ni el más mínimo término soez sobre Fernando Blanco y Marga Grau, los padres de Nadia. Sí, resulta sumamente complejo no llamarle de todo a este matrimonio después de la desfachatez perpetrada de ir recaudando fondos en nombre de la enfermedad rara de su hija para, en realidad, enriquecerse hasta el vómito y no pensar en invertir un céntimo en curar a su pequeña. Eso no lo hacen ni las ratas del parque de Ventas.

Que esta pareja no tenía entrañas, era más que deducible a tenor de sus hechos, pero desde que se han destapado las conversaciones tan jugosas sobre teléfonos pinchados, sobre que mándame esto o lo otro por whatsapp, que si vamos a evitar las carreteras principales o que incluso se estuviese preparando un viaje al extranjero para huir como alma que lleva el diablo deja bien a las claras que estos elementos son, como poco, unos golfos de marca mayor.

Insisto, que el delito más grave no es ya que hayan recaudado una millonada con este engaño, sino que hayan pasado olímpicamente de buscarle el tratamiento para Nadia. Ni Houston, ni Francia, ni Afganistán, ni nada de nada. Eso sí, a la niña la privaron de ir al colegio porque, claro, evidentemente, había que atar la trola de los viajes a los especialistas, pero la menor estuvo a buen recaudo en casa mientras muchos pensaban que estos padres estaban devanándose los sesos en curarla. Sí, se devanaron los sesos, pero en timar a mucha gente y, sobre todo, en empeorar el estado de su pequeña. Unos completos despegados (aunque desde luego el cuerpo me pide llamarles dos cositas que serían de juzgado de guardia).

¿Por qué los ciudadanos tenemos que pagar el rescate de las radiales?

¿Por qué los españoles hemos de pagar el rescate de las autopistas radiales que se han quedado arruinadas por una mala gestión y/o por una mala planificación?

El PP, al igual que hubo que hacer con las cajas, especialmente Bankia, vuelve a ponernos a los ciudadanos en la base para soportar el coste de lo que supondrá no echarle el candado a estas infraestructuras, unas vías que, dicho sea de paso, nunca demostraron tener una utilidad ni eran una necesidad. Simplemente un capricho de alguien con ocultos intereses y que, como es usual en este país, pagamos los de siempre, es decir los currantes de nómina apañadita.

Insisto, las radiales sólo han servido para cargarse terrenos agrícolas porque nunca han estado ocupadas siquiera al 50%. Conozco a la perfección el caso de la radial dos, la R-2, la que está viniendo desde Soria antes de Guadalajara para llegar hasta Madrid. Pues bien, en alguna que otra ocasión, no me pregunten por qué, viniendo desde La Rioja en Alsa, el bus se metía por esta vía para llegar a la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas. ¿Saben cuántos coches llegué a contar que discurrían por el carril contado? No llegué a sumar los diez y habríamos recorrido más de 30 kilómetros.

Señores del Gobierno, señor Rajoy, señor ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, déjense ustedes de rescatar nada. Si no quieren cerrarlas, no las cierren, pero tampoco nos hagan pagar una penosa gestión. Déjenlas de libre circulación. En muchas ocasiones, yendo paralelas a las autovías de toda la vida y que tampoco sufren un colapso escandaloso, no tienen ni sentido ni tampoco, salvo algún despistado, está dispuesto a pagar un pastizal por lo que tiene ‘gratis’. Gratis, por supuesto, porque ya nos lo han cobrado con los impuestos, claro.