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Desde mi escaño

La experiencia del corredor 37718

La experiencia del corredor 37718

Cerca de 50.000 corredores, entre inscritos y un porcentaje importante que se cuela en la fiesta del atletismo del 31 de diciembre, y un ambiente excepcional. Así fue la primera experiencia en la San Silvestre Vallecana, después de casi una década corriendo en un homónima de San Cristóbal de La Laguna. El espíritu el mismo, pero está claro que el marco, el escenario, muy diferente, una carrera más larga, 10 kilómetros, muy cómoda hasta prácticamente el final, menos el tramo del kilómetro 8 al 9, donde una pertinaz cuesta te puede dejar para los restos si no estás física y mentalmente preparado. Dicen que lo importante no es ganar, sino participar y, añado yo, poder terminarla en buenas condiciones. En mi bautismo de fuego madrileño, con el dorsal 37.718, el resultado fue de 59 minutos y sin media agujeta que sufrir, producto también de un circuito bastante cómodo a excepción hecha de ese tramo final y del inicio, donde toca subir la cuesta de Concha Espina.

Evidentemente, cualquier carrera exige una preparación concienzuda, no basta con matarse la última semana, los 15 días previos o un mes, pero no hablo de disputar los primeros puestos, sino el simple hecho de llegar a meta, fresco como una rosa, poder aguantar esos 10.000 metros y una maremágnum de personas a izquierda, derecha, delante y detrás que también requiere un esfuerzo porque, en ocasiones, hasta que no has sobrepasado la Puerta de Alcalá, resulta harto difícil poder llevar tu ritmo sin encontrarte con corredores que te bloquean o incluso ser uno mismo ese estorbo para los que vienen desde atrás y que van a un ritmo más rápido que el tuyo.

Por supuesto, cualquier San Silvestre tiene su particular encanto y no estoy para nada desprestigiando la que casi durante una década he tenido la oportunidad de correr, que es la lagunera, pero es verdad que el espectáculo, el ambiente y todo lo que le rodea a la San Silvestre Vallecana hay que vivirlo in situ, impregnarse de ese espíritu, de esas ganas de finalizar el año corriendo por una ciudad que durante casi 365 días al año está invadida por un agobiante tráfico a motor. El placer de transitar libremente por Serrano, Colón, Puerta de Alcalá, La Castellana, El Prado, Atocha o el populoso barrio de Vallecas es algo que no siempre se puede hacer y creo que cualquier corredor llega después a su casa con esa doble alegría, acabar la carrera y hacerlo por un marco incomparable.

Lo que nos deja 2011

Lo que nos deja 2011

2011 ha traído para España tiempo de cambios, cierto que tardíos, pero al menos pone al país en el camino de otra perspectiva menos pesimista que la que ha tenido durante prácticamente todo el año. Y es que, evidentemente, el relevo en la Moncloa de Zapatero por Mariano Rajoy era no sólo necesario, sino urgente que se hubiese producido, pero no ya un 20 de noviembre de forma oficial y un 21 de diciembre en la práctica, sino que el cambio tenía que haberse llevado a cabo mucho antes, pero está claro que el PSOE sabía la que se le venía encima y alargó el chicle todo lo que pudo (incluso nos metió en una larga precampaña de casi 4 meses).

Es evidente que la evaluación global a la que debe someterse España en este 2011, del que ya sólo quedan algunas horas, marca indefectiblemente un suspenso enorme. Se mire por donde se mire, todo han sido malas noticias, con 5 millones de parados, con cierre de empresas por doquier, con derroches autonómicos y locales que han rayado lo pornográfico, con un desprestigio internacional atroz, con una Unión Europea que ha tenido que ponernos deberes y además con la pertinaz vigilancia de Merkel y Sarkozy para evitar los habituales escaqueos de Zapatero, Salgado y Cia.

2011 nos ha dejado un hundimiento generalizado de un PSOE que ha perdido un altísimo porcentaje del poder que tenía no hace muchos meses e incluso en 2012 se atisba el riesgo de que deje de mandar también en Andalucía. Es verdad que tampoco ha habido una confianza masiva en el PP, que su crecimiento no ha sido directamente proporcional al de la huída de los votantes socialistas, pero fue tal  la deserción en Ferraz que pareciera que en Génova se había arrasado y las cosas tampoco son así.

Y también este ejercicio nos deja a un ex ministro inquisidor, José Blanco, el doctor en moralinas semanales, mucho más que imputado por el llamado caso Campeón, con sus reuniones en cierta gasolinera con el empresario Dorribo. Curioso cuando menos que donde no había nada hoy signifique estar a punto de tener que ir a declarar al Supremo. Y es que de las corruptelas o, mejor dicho, de las presuntas corruptelas, no se salva ni la Casa Real, con el supuesto trinque de Urdangarín cuando trabajaba en Noós (vamos a forrar).

La (con)fusión UGT-Rubalcaba

La (con)fusión UGT-Rubalcaba

Si alguien podía tener alguna duda razonada o razonable sobre cuál será el papel del sindicato UGT durante la presente legislatura, hace unas horas acaba de demostrar que su función no sólo será la de atosigar en la medida que pueda al Ejecutivo de Mariano Rajoy, sino que además se posiciona claramente a favor del PSOE al prestarle su sede para la presentación, con pompa y boato, de la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba como líder omnipotente del socialismo. Nadie pone en tela de juicio las buenas relaciones entre el partido y la central sindical, pero otra cosa bien distinta es prestarse a un tejemaneje que no le hace nada bien a la organización que preside Cándido Méndez. Pero está visto y comprobado que determinadas personas carecen de eso tan esencial que se llama sutileza.

Ahora son muchos ciudadanos los que empezarán a caerse del guindo (no del de Economía) y vean las verdaderas razones por las cuales nunca la UGT, en comandita con CCOO, quiso hacer una huelga general al uso. Aquel paripé del 29 de septiembre de 2010 le vino muy bien a ambos porque, a efectos escénicos, el PSOE consiguió presentar a la sociedad un paupérrimo dato de seguimiento de los paros y los sindicatos lograron hacer ver que había intrínseco un espíritu movilizador y reivindicativo, algo que apenas duró unas horas, cuando se juntaron en comandita en la Cadena Ser con el ministro de Trabajo.

Por mucha pamema que se quiera hacer ahora, UGT, es evidente, queda ya marcada para los restos con este gesto nada involuntario. Méndez sigue pensando (como supongo que Toxo en sus Comisiones Obreras) que puede sacar mucha mayor tajada estando aliado con el PSOE que con el PP. En lo que se refiere al Money for nothing que cantaban los Dire Straits, es decir las subvenciones sin tener que justificar cuál es su uso verdadero, las centrales sindicales no lo van a tener nada sencillo con un Mariano Rajoy que quiere poner un coto a ese derroche, cerrar el grifo del que se surtían indiscriminadamente la UGT y CCOO a cambio de lo que todo sabemos, de no repetirle un 14 de diciembre de 1988 al presidente socialista de turno.

No sé si en la cabeza de Cándido Méndez y de los popes de la UGT cabe la remota idea de creer que el Ejecutivo del PP será engullido por la crisis y que por eso siguen echándose en los brazos de los socialistas, pero como la apuesta les salga mal, muy complicado van a tener en ese sindicato justificar después determinadas movilizaciones en la calle. Y es que a un sindicato se le debe exigir, como poco, estar al margen de cualquier idea política, al menos de cara a la galería, que ya sería un avance.

Larga desmemoria

Larga desmemoria

La desmemoria suele ser una trampa demasiado sencilla en la que suele caer el ser humano con demasiada frecuencia. Digo esto a colación de la que se está organizando por parte de los opositores políticos al PP y de determinados medios de comunicación sobre la dudosa legitimidad que tiene Ana Botella como alcaldesa de Madrid. Aseveran estos finos políticos y analistas de la actualidad que en la capital de España hay que hacer elecciones porque a este edil no se la eligió como cabeza de lista (el número uno era Alberto Ruiz Gallardón) y que, por tanto, ha sido un engaño masivo a los madrileños.

Podemos estar de acuerdo en la primera parte del argumento. Es cierto que Botella iba como número dos del hoy ministro de Justicia y que, tal vez, no iba a contar con los respaldos suficientes para haber sido alcaldesa, al menos desde la perspectiva de una cómoda mayoría absoluta. Sin embargo, sobre el segundo punto, la necesidad de convocar unas nuevas elecciones, es inadmisible que un partido como el PSOE y esos críticos mediáticos exhiban su razonamiento de una manera tan alegre y tan apasionada como si hubiesen encontrado el Santo Grial. Pero si ese mismo partido tiene claros ejemplos de lo que es no respetar la voluntad de sus votantes.

En Andalucía tenemos dos claros ejemplos de la traición al votante del puño y la rosa. Rosa Aguilar, encantadísima de haberse conocido a sí misma, tiene en su haber el récord de triple salto mortal con cuádruple pirueta, pero eso sí, con red. Ha jugado con las voluntades, primero, de los electores de Izquierda Unida y luego con las del PSOE. En un caso, pasándose de un partido a otro y en el segundo, dejando sus cargos municipal (Córdoba) y autonómico para irse a un ministerio. Con Manuel Chaves, tres cuartos de lo mismo, abandonó la Junta para formar parte del gabinete Zapatero. Pues bien, que yo sepa, el PSOE no tiró de su manido argumentarlo para que se anticipasen las elecciones.

Otra cosa, desde luego, y ahí creo que todos podemos estar meridianamente de acuerdo es que por ley se establezca que si el número uno de la lista abandona su cargo, y además lo hace en tan corto espacio de tiempo, nada de que corra la lista. Que se disuelva la institución que sea y que se convoque de nuevo a los ciudadanos para elegir a sus representantes. Lo que no es lógico es que se trufe de falsedad lo que se quiere hacer pasar por un proceso pleno de democracia. Los votantes no merecen ser tratados con esa tomadura de pelo.

La economía no está para bromas

La economía no está para bromas

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No está la realidad para bromas ni para inocentadas. Por mucho que hoy sea 28 de diciembre, el patio no está para gansadas, sino para darnos cuenta de la cruda y cruenta realidad que nos espera y que con toda la dura verdad que se podía esperar ya nos han dicho que mucho cuidado, que en España no estamos saliendo de ninguna crisis, sino que todos los indicadores apuntan a que volvemos a meternos en una desaceleración, a experimentar un crecimiento negativo en los próximos seis meses. Cierto es que nadie espera en su sano juicio que estas previsiones se cumplan, pero al menos son más realistas que las que hace algo más de dos años soltase la entonces ministra de Economía, la señora Elena Salgado, a la que se le fue el punto de cocción con los llamados brotes verdes.

El nuevo titular de la cartera económica, Luis de Guindos, no comienza su mandato bajo la égida de optimismo, sino la del realismo. Se quiere ser franco y muy claro desde el minuto uno, que la situación es la que es, que nos encontramos donde nos ha dejado un PSOE que fue incapaz de resolver los problemas, que se tomó la crisis a chacota, con un presidente que sólo nos hablaba de champions league, que llamaba fracasada a Merkel o se burlaba de Nicolás Sarkozy o de Berlusconi (bueno, de este último no hacía falta hacer demasiada chanza porque es una caricatura en sí mismo).o que era capaz de dar un giro radical de 180 grados en su política económica sin cortarse y sin, por supuesto, convocar elecciones anticipadas cuando correspondía, es decir después de aquel infausto fin de semana de primeros de mayo de 2010, cuando desde la UE y desde los EE.UU nos dijeron lo que teníamos que hacer.

No vamos a negar (además para qué) que las críticas al nuevo ejecutivo del PP van a caer a saco y en grandes oleadas porque los ciudadanos esperan de sus gobernantes una acción decidida contra la crisis. Sí, es verdad que como slogan publicitario anunciar que los dos próximos semestres van a estar plagados de dificultades no es algo que invite precisamente a la tranquilidad, pero la diferencia esencial estriba en que mientras De Guindos (y todo el gabinete de Rajoy en esencia) no pintan de rosa una realidad derruida por completo, otros se afanaron en echarle muchas especias y camufladotes de sabor a un plato que era indigesto al cien por cien. Cuando la herencia son cinco millones de parados, está claro que algo falló en la receta del anterior chef.

Nuestra crónica negra

Nuestra crónica negra

La crónica negra en España tiene varios casos sin resolver, pero hay dos que a la opinión pública preocupan especialmente, el de Marta del Castillo, con un cuerpo que aún no se ha podido recuperar y el de la desaparición de los dos niños de Córdoba. Su padre, principal sospechoso de que estos menores lleven casi tres meses sin poder estar con su familia, no está por la labor de colaborar con la Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado para que se pueda dar con el paradero de los chicos o, por lo menos, que digan dónde (Dios no lo quiera que sea así) los ha enterrado.

 Estos dos sucesos vienen a poner sobre la mesa el debate de la flojedad de nuestro sistema judicial, siempre dentro de esas garantías que toda persona merece en cualquier caso, pero que se ha degradado y desfigurado tanto que parece que es hoy el presunto criminal el que tienen la sartén por el mango hasta el punto de que puede cambiar declaraciones a gusto de consumidor, como si eso no costase nada y, por desgracia, tiene un doble gasto. Por un lado, el económico, con la distracción de recursos humanos y materiales en busca de esas pistas que luego resultan falsas, y por el otro, el más importante, el aguante de unos familiares que ven como todo atisbo de esperanza se va derrumbando según van pasando las fechas.

Desde luego, resulta intolerable que un grupo de menores, en el caso de Marta del Castillo, hayan cambiado su declaración infinidad de veces, que hayan consentido el vadeo del río Guadalquivir o mover toneladas de porquería en el vertedero de Sevilla para al final reconocer que no estaba ni en un sitio ni en el otro. ¿Cuánto ha podido suponer el coste de esas acciones? Pues incalculable.

 Y tres cuartos de lo mismo sucede con los dos niños desaparecidos en Córdoba. Su padre es incapaz de acordarse (voluntaria o involuntariamente) de dónde perdió a los pequeños. Los agentes han tenido que rastrear por mil rincones y no se ha tenido un resultado feliz. Podemos creer, aunque sea para agarrarnos a ese fino y endeble hilo de la esperanza, que el padre en verdad los ha perdido, pero cuenta bastante quedarse con esa teoría, máxime cuando ya han sido muchos testigos los que aseguran haber visto a esta persona con toda la tranquilidad del mundo el día de autos. Y está claro que si se te pierden dos niños uno no puede estar tranquilo, precisamente.

El Rey, a lo suyo

El Rey, a lo suyo

Un año más, el discurso de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I estuvo trufado de su tradicional tono plúmbeo, sin hacer concesiones prácticamente a la críticas, salvo cuando se refirió con demasiada claridad a los supuestos trinques y delinques del yerno del balonmano. Incluso ahí se le notó un tono excesivamente agrio, molesto, pero que curiosamente luego no tiene reflejo en la práctica, a no ser que también a Urdangarín le apliquen la doctrina Marichalar, es decir la de darle el pasaporte para salir del paraíso regio. A Jaime, por mucho menos, se lo liquidaron en un pis pas del club de La Zarzuela. 

Pero, a lo que iba, el Rey nos volvió a recordar prácticamente calcado lo mismo que hace 365 días, es decir, que las cosas en España no están para lanzar cohetes, que la crisis es internacional o mundial, pero que a nosotros nos deja con más de cinco millones de desempleados, una cifra que nos pone en evidencia ante el resto de las primeras potencias del planeta y que fue culpa principalmente del presidente saliente y con el que tan bien parecía llevarse siempre el monarca. 

Don Juan Carlos nos solicita a los españoles un esfuerzo suplementario para salir de la crisis, para generar oportunidades de un empleo estable y de calidad, pero uno observa como en la Casa Real esos empeños que nos recomiendan a los demás no tienen continuidad. El presupuesto regio, por mucho que ahora digan que ahora lo van a colgar en la página web, sigue siendo un gran misterio para los ciudadanos. Desconocemos muchas partidas porque aun siendo verdad que se habla de una cantidad global, hay determinados aspectos que nunca se concretan (y no parece que se esté por la labor de dar más detalles al respecto). 

Eso sí, muy hábilmente, el monarca colocó a modo de foto de mesilla de noche una imagen en la que se le ve a él junto a Rajoy y Zapatero, los presidentes entrante y saliente, respectivamente. El Rey sólo hizo una mera alusión al cambio de color político que ha habido en España como consecuencia de la lógica alternancia democrática y habló de la Corona como ese punto de equilibrio y de concordia. Es decir, mensajito claro para que nadie en el Estado tenga tentaciones de meter la tijera a las partidas de la Casa Real. Una cosa es que haya crisis, y otra bien distinta es que ésa afecte al presupuesto regio.

Ahorra, Botella, ahorra

Ahorra, Botella, ahorra

Perpetrada la estafa a los madrileños, es decir la huida de Alberto Ruiz Gallardón al Ministerio de Justicia, pese a que sólo hace medio año los votantes le renovaban la confianza al frente del Consistorio de la capital de España, ahora se nos presenta la señora Ana Botella como primera alcaldesa que tendrá Madrid. Será el 27 de diciembre (un día antes del Día de los Inocentes, que hubiese tenido su guasa haber hecho el pleno justo en esa jornada) y desde ese momento tendrá el bastón de mando, pero desde luego no será para hacer lo que quiera, sino lo que el pueblo le exija y en verdad los ciudadanos de la Villa y Corte así se lo recordaremos a diario. Parece mucho tiempo, pero 2015 está a la vuelta de la esquina (y mucho más cuando estás en política, que el cargo dura menos que un caramelo a la puerta de un colegio).

Para empezar, los que los madrileños vamos a pedirle a esta señora alcaldesa in pectore es que venga con las tijeras en todo aquello que no es preciso para el buen devenir de las arcas económicas. Para empezar, el Palacio-Pirámide de Cibeles. Fuera, pero ya. Ese espacio debe dedicarse a otras cosas, que lo coja una empresa que sepa gestionar su arquitectura e interior, pero los ciudadanos no podemos permitirnos tener una mole que sale por un pico y todo por la megalomanía del anterior inquilino de la Alcaldía. La solución es más que evidente, volver a la antigua sede, un edificio pequeño, pero coqueto. Por mucho Madrid que se sea, no estamos para gastos innecesarios.

Otro punto importante, lo de ser ciudad olímpica. Nada, ya nos han dicho dos veces que no y Madrid no está para volver a experimentar otro rechazo que, indudablemente, vendrá de un gasto suntuoso y suntuario. Está claro que lo de 2016 fue un capricho de Gallardón porque el COI pasó olímpicamente de nosotros. Dicen algunos expertos que 2020 puede ser la fecha en la que nos otorgasen los Juegos, pero eso tiene el mismo fundamente científico que creer que Belén Esteban va a optar al Premio Nóbel de Física Cuántica.

En definitiva, la señora Botella tiene que quedarse con las políticas buenas de Gallardón que, no obstante, ha hecho de Madrid una ciudad maravillosa, a pesar de las cuantiosas y eternas obras que hemos tenido que sufrir. Y, por supuesto, nada de coches oficiales, ni actos protocolarios ni peluquerías. Los madrileños tenemos un maravilloso transporte público que deben de empezar a usar los políticos. Al final, ahorrando en lo grande y en el chocolate del loro…acabarán saliendo las cuentas y sobre todo cuadrando.

El socialismo de siempre

El socialismo de siempre

El PSOE no ha entendido la lección. Después del varapalo que se ha llevado tanto en las elecciones autonómicas como en las generales, en Ferraz se está pergeñando una alternativa que, tal y como he podido leer en las columnas de otros compañeros de profesión, supone un giro de 360 grados, es decir volver al mismo sitio desde donde se parte. No hay ideas nuevas que exponer y, lo peor de todo, tampoco gente nueva, esa savia renovada que, por lo menos, diese un aire fresco a una formación que cada día que pasa se las ve y se las desea para poder presentar una alternativa de futuro.

No sólo está esa alternativa de Carme Chacón para disputarse los despojos del puño y la rosa con Alfredo Pérez Rubalcaba, sino que también empieza a pulular por ahí Juan Fernando López Aguilar, el hombre con mejores resultados para el PSOE en las Islas Canarias, pero también el récord fulgurante de fracasar en unas negociaciones para formar Gobierno vía pacto. El guitarrista grancanario dio la nota, se marchó del Archipiélago, estuvo brevemente en Madrid y después lo pusieron de banderín de enganche en las elecciones europeas, con un resultado realmente calamitoso para los intereses de la zurda.

Desde luego, si la renovación del PSOE va en dirección a la independentista Carme Chacón o al deslenguado Juan Fernando López Aguilar, mal va la cosa. Los socialistas tienen que refundarse lo antes posible si no quieren verse superados (y no en un largo plazo) por Unión Progreso y Democracia. Ahora mismo son pocos los votantes que creen en el socialismo y muchos más que pueden descolgarse en las próximas fechas si ven que el proceso de elección del líder vuelve a viciarse como en ocasiones pretéritas.

Y es que no nos engañemos y que nadie se llame a engaño. El hecho de que Rajoy haya conseguido una holgada victoria no se debe, precisamente, a que en el Congreso de Valencia de 2008 hubiese tenido un respaldo en la práctica mayoritario. Fueron muchas las voces discrepantes, más de uno que ahora se arrima al calorcito del poder, que pusieron en tela de juicio el montaje a la búlgara que hizo en la capital del Turia para conseguir que Rajoy siguiese al frente del partido. Los datos son elocuentes, el PP no tuvo un aumento considerable para ser el partido que arrasó en las elecciones, sino que fue la militancia del PSOE la que, harta de componendas, se abstuvo de ir a votar.

Se ríen de la afición

Se ríen de la afición

Se están riendo de la afición y ésta empieza a aguantar muy pocas tomaduras de pelo (aunque llevan más de cinco lustros así). Lo que está pasando en el Atlético de Madrid es un vodevil, una obra de folletín, un monumento al surrealismo donde al final acaba pagando el pato quien menos culpa tiene de todo, el entrenador, Gregorio Manzano, que ya es historia, pero que debería de haber dejado de serla hace ya algunas semanas, cuando desde el club se tenía claro que el partido de Copa ante el Albacete iba a ser el último en la casa rojiblanca.

Lo que ha hecho la directiva del Atlético de Madrid es hipotecar mucho más el futuro de la entidad. Lo decía hace algunas fechas. Si fuese empresario y en mi compañía tengo a un empleado en el cual no confío en absoluto, lo que no voy a hacer ni consentir es que éste encima sea el encargado de cerrar operaciones importantes. Lo pondría de patitas en la calle y a buscar a alguien que sepa sacar adelante la empresa. Pero no, en la ribera del Manzanares les gusta el estilo kamikaze (por no llamarlo talibán). Le dicen al técnico, "¡Goyo, que te quedan tres partidos!" Y claro, ¿qué sucede? que si el intrascendente duelo ante el Rennes lo ganas, pero con la desaprobación de una despoblada grada y luego, tres días después, caes ante el Betis, lo normal era que el choque ante el Albacete no lo dirigieses ya, pero en el Vicente Calderón actúan así, sin pensar las cosas.

Ahora dicen que viene Simeone. Bien, aún está por demostrar su valía. Tiene un buen rodaje, pero llega a una casa de locos y, no nos engañemos, esta plantilla no la ha diseñado él (ni siquiera Manzano) sino Caminero, en connivencia con Gil Marín. No es que sea un mal plantel, pero desde luego tampoco es para lanzar cohetes. E insisto, ahora Simeone no va a ser el Moisés que abra las aguas y conduzca a los suyos a los mayores éxitos.

Lo mejor que le ha podido suceder a los rojiblancos es que casi estén tres semanas sin comparecer en el terreno de juego. Los ánimos están demasiado encrespados como para seguir provocando a la afición, pero la próxima vez ya no va a tener la junta directiva o, por así decirlo, los señores Marín y Cerezo el parapeto de un técnico sobre el que los hinchas viertan su ira. Ahora todas las miras telescópicas (poéticamente hablando) van a ir dirigidas hacia el palco.

La economía como piedra filosofal

La economía como piedra filosofal

Mariano Rajoy ya ha escogido su primer gabinete de la legislatura, ministros altamente cualificados para poder trabajar en condiciones, y que tendrán que demostrar desde el minuto cero que son los adecuados para luchar contra la crisis que nos golpea desde hace más de tres años y con un Gobierno saliente que ha hecho todo lo posible para dejarnos en la miseria más profunda que se recuerda por estos lares. Pero, evidentemente, no es tiempo de plañideras, es momento de que los De Guindos, Montoro, Soria, Pastor, Báñez, Fernández, Margallo, Sáenz de Santamaría, Morenés, Gallardón, Mato, Cañete o Wert no pierdan un segundo en el detalle, sino mover papeles y darle agilidad a los ministerios.

En líneas generales, Mariano Rajoy ha tenido un elevado índice de acierto en la elección de su equipo, con una fuerza económica evidente, con el desdoblamiento de los ministerios de Economía y Hacienda, amén de poner a personas con un claro perfil tecnócrata en las áreas de Fomento, Trabajo, Agricultura e Industria.

Especialmente relevante es la elección de José Manuel Soria al frente del megaministerio de Industria, que engloba energía, telecomunicaciones y turismo. Nada hay que decir sobre la importancia que tiene el sector industrial en España y como este político canario puede relanzarlo, pero vital es que turismo haya recaído en su parcela de gestión. Canarias, él lo sabe bien, vive por y para el turismo. En los últimos años, este sector ha ido en clara decadencia, con repuntes puntuales, pero ingresos cada vez menores por mor de unas ofertas demasiado chollo para los visitantes, pero la ruina absoluta para los hosteleros. Si alguien puede hacer que el país pueda volver por sus fueros como referencia turística ese es Soria, quien a ver si consigue de una vez por todas que se acabe con esas guerras absurdas en lo que toca a promoción turística.

También importante es la recuperación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Nada de nombretes raros y, sobre todo, que esté al frente un especialista en las negociaciones europeas como Miguel Arias Cañete, alguien que sabe moverse como pez en el agua por los intrincados y tramposos vericuetos de Bruselas y Estrasburgo.Tampoco puedo dejar escapar la medida de juntar Educación y Cultura, con Wert al frente del departamento, o la decisión de Rajoy de desdoblar el megaministerio de Economía y Hacienda en dos áreas diferenciadas, pero complementarias.

En cuanto a la elección de Gallardón, Rajoy sí que se equivoca, amén del propio elegido. Se ha perpetrado la estafa a los madrileños que, mayoritariamente, habían optado por el cabeza de lista del PP para la Alcaldía de Madrid y éste, a los seis meses les ha dejado en la estacada y con una botella (sin segundas) presupuestaria que debe estar más tiesa que la mojama. No se duda de las habilidades de Gallardón como titular de Justicia, pero esto sí que ha sido un engaño al ciudadano de la capital de España.

TVE: Tengo Valiosos Emolumentos

TVE: Tengo Valiosos Emolumentos

Indecentes, completamente indecentes. Así son los sueldos que se estilan en la televisión que pagamos todos los españoles, la TVE (Tengo Valiosos Emolumentos), una casa en la que durante los últimos años el deporte favorito ha sido el de hacer expedientes de regulación de empleo, revestidos de prejubilaciones, para luego contratar a productoras que hacían el mismo trabajo, pero facturando el doble que si esa labor hubiese sido encomendada a personal del propio ente. Pero, lo más escandaloso, es lo que viene publicando en estas fechas y en rigurosa exclusiva Periodista Digital, unos emolumentos que rayan en lo inmoral. No sólo por los tiempos que corren, sino porque Televisión Española no puede dar este ejemplo de derroche y de despilfarro.

Como dice Jack El Destripador, vayamos por partes. Por ejemplo, las retransmisiones de la Champions en la cadena pública están saliendo por un auténtico pastizal. A un entrenador como Víctor Fernández, ahora en paro, le están pagando casi 3.000 euros por partido. al igual que al ex futbolista Gerard López. Eso sí, para compensar los excesos, a los especialistas de la casa los despachan con 150 euros por encuentro (cifra que tampoco está mal…pero que evidentemente denota que siempre ha habido clases y que ser licenciado en Ciencias de la Información es menos rentable que saber de fútbol).

Pero es que esas cantidades no eran más que la punta del iceberg, el chocolate del loro que se suele decir vulgarmente. Poco a poco se ha sabido los grandes montos que se han llevado (y que de hecho se siguen llevando) presentadores como Mariló Montero, Jordi Hurtado o Anne Igartiburu. La primera recibirá 4.98.561,8 euros por 253 emisiones de ’La Mañana de la 1’, lo que supone 1.970 euros por capítulo. A Anne Igartiburu le corresponden 339.404 euros por 261 ediciones de ’Corazón de...’, 1.300 euros por cada uno de ellos, mientras que a Jordi Hurtado se le pagarán 163.578 euros por 175 entregas de ’Saber y ganar’ durante el primer semestre. Esto supone 934 euros por emisión.

Y el colmo de los colmos es Concha Velasco que por 26 Cines de Barrio se va a llevar la nada despreciable cantidad de casi 110.000 euros, a razón de más de 4.000 euracos el programa que, en definitiva, sólo tiene una hora de charleta con actores de la película o de la época, todo ello entremezclado con reportajes y documentales y luego al película. Pero es que ser del clan de la zeja se paga, aunque quede también constatado que la chica ye-ye cambia más de chaqueta que el camaleón de piel.

Falsa pose

Falsa pose

El PSOE, en connivencia con CiU, ya le ha clavado la primera puñalada al Partido Popular. La propuesta de dejar finalmente a los proetarras de Amaiur sin grupo parlamentario ha sido únicamente apoyada por los conservadores. Los socialistas y el convergente han optado por abstenerse, que es el voto de la cobardía, de las medias tintas, del sí pero no, del ni contigo ni sin ti. Unos y otros, PSOE y CiU, saben a la perfección que los herederos de Herri Batasuna han intentado trampear el reglamento hasta la extenuación y no han dudado en presentar dos recursos (tumbados ambos) a la decisión de la Mesa del Congreso. Pero los socialistas, muy metidos de lleno en la negociación y en la consecución de aquel comunicado de mínimos de la banda etarra, no podían manifestarse en contra de ETA, pero tampoco perder las formas, que demasiadas genuflexiones han tenido que realizar los negociadores de Ferraz para conseguir que los tres encapuchados habituales saliesen por la pequeña pantalla a darnos a los españoles unos ’cacahuetes’ caducados.

Mucho me temo (y ojalá me equivoque) que en cuanto Rajoy tome posesión de su cargo, a los etarras les va a costar muy poco desdecirse de su comunicado buenista, que en realidad tampoco lo es, es una trampa dialéctica perfectamente almibarada, un discurso intoxicado, pero que es ideal para el consumo de los adeptos y de los convencidos, es decir, los de la militancia del puño y la rosa.

Si es que no nos podemos engañar. Amaiur viene al Congreso de los Diputados con un único objetivo, el de la independencia del País Vasco y si no lo consigue por la vía democrática ya sabemos como se las gastan estos individuos y volverán a intentarlo por la otra vía, por la violenta que, en definitiva, es la que siempre se les ha dado de maravilla.

Además, un detalle que no se puede soslayar. Gracias a la decisión de los jueces progresistas del Tribunal Constitucional, estos muchachos de Bildu-Amaiur copan instituciones vascas y navarras, lo que les reporta pingües beneficios. O mucho me equivoco, o en cuanto tengan de nuevo los bolsillos llenos, empezará un giro radical en esas falsarias buenas maneras con las que ahora se nos presentan ante la ciudadanía, incluso esa piel de cordero con la que se fue a departir con el Rey de España. Lamentaría acertar en mis pronósticos.

El 'iluminado' de Gallardón

El 'iluminado' de Gallardón

El alcalde de Madrid, el previsiblemente nuevo ministro en el gabinete de Mariano Rajoy, Alberto Ruiz Gallardón, está consiguiendo cada Navidad que está al frente del Consistorio un récord de muy difícil consecución por quienes hereden su cargo. El regidor madrileño está haciendo de la iluminación que se coloca en esta época tan entrañable un debate de hondo calado porque consigue no dejar indiferente a nadie. En lo que sí está todo el mundo de acuerdo es que estamos ante una decoración que para nada es significativa de la Navidad. Y menos mal que este año se han introducido medidas de ahorro como bombillas LED y menos tiempo encendida esa iluminación.

Sin embargo, a mí lo que me sigue preocupando del señor Gallardón es esa manía suya de querer quedar bien con todos y hacer que lo que era un acto imperdible para cualquier familia, el pasear por Gran Vía, Preciados, Sol, la Plaza Mayor y las calles aledañas sea hoy una tortura visual porque, cuando no son cajas, son letras donde se evita la palabra Navidad. Incluso hemos tenido que ver en años pretéritos símbolos que casi parecían más árabes que otra cosa.

Y vamos a ver qué sucede con la cabalgata de Reyes, otra de las citas importantes de la Navidad en Madrid y que el señor faraón ha conseguido cargarse irremisiblemente. No sólo es ya la introducción de personajes infantiles como Bob Esponja, Shin Chan o Doraemon, sino que a veces se ha creído que en vez de estar preparando la cabalgata de Sus Majestades los Magos de Oriente estaba diseñando el desfile del Día del orgullo gay o de Halloween.

Eso sí, con el riesgo que conlleva no saber con certeza cuál será el destino de Gallardón, ¡menuda tarjetita de Navidad con la que Gallardón ha podido felicitar las Pascuas a sus votantes si finalmente se va a un ministerio! Al igual que su insulsa iluminación, el aún alcalde de la Villa y Corte habría engañado a los electores para vender un proyecto de cuatro años y dar el cambiazo posterior al medio año. Y es que, dicho sin segundas, su marcha del Ayuntamiento puede ser un alivio económico, todo dependerá de cómo vean algunos la botella, medio llena o medio vacía.

No estamos para fiestas

No estamos para fiestas

Las tradiciones, precisamente como dice su nombre, son eso, tradiciones y todo lo que se quiera presentar como tradicional sin serlo, acaba convirtiéndose en cualquier cosa menos en lo que realmente pretendía ser. Todo esto viene a colación por esa especie de fin de año anticipado que viene celebrándose desde 2004 en la Plaza Mayor de Salamanca, un acto donde los estudiantes (y muchos añadidos) se dan cita para despedir un año 15 días antes de lo previsto. Lo que sucede es que al final el acto deriva en cualquier cosa menos en un Fin de Año. Y es que, lo que no toca, no toca y punto.

Los medios de comunicación se vienen haciendo eco con mayor o menor bombo publicitario de este evento que, dicho sea con todos los respetos, me parece un botellón con autorización municipal revestido de un adelanto del 31 de diciembre porque en su momento a un puñado de jóvenes se les ocurrió montar la jarana en la capital charra como modo de despedirse hasta enero del año siguiente de sus compañeros de Universidad.

Y es que este es el gran problema que tenemos en España, que nos sigue gustando la fiesta más que a un tonto una tiza. Cuando uno observa a 35.000 personas metidas como si fuese el metro de Tokio en hora punta en la Plaza Mayor de Salamanca, la tentación, lo recurrente es considerar y pararse a pensar que en realidad debemos estar ante unas personas felices que no precisan de nada, que deben tener su vida resuelta, que disfrutan de empleos estables y espectacularmente pagados.

Insisto, no se trata de ser un aguafiestas, pero curiosamente la economía de las instituciones, principalmente de los ayuntamientos, está más que resentida. La crisis ha elevado exponencialmente las peticiones de ayudas sociales, los consistorios no dan abasto para poder tapar las carencias más básicas de aquellos conciudadanos que no pueden llegar a fin de mes. De ahí que organizar una fiesta, por  mucho patrocinio que tenga, no ha lugar bajo ninguna circunstancia.

Hoy todo euro que se detraiga de las arcas públicas ha de ser analizado con lupa. No estamos para despilfarros de este calado, por mucho que haya quienes se indignen porque abogue por meter la tijera en las fiestas. El que quiera diversión, que se la pague de su bolsillo, no del dinero de todos los contribuyentes, que disparar con pólvora ajena se nos da bien a todos, pero es que luego el mantel, los vasos y los platos nos toca fregarlos y pagarlos a los demás.

Antena 3 lo vuelve a hacer

Antena 3 lo vuelve a hacer

Lo vuelven a hacer. Ocho años después, Antena 3 en Canarias trata de conseguir la máxima rentabilidad al menor coste. Da lo mismo lo que digan las cifras, que las Islas sean uno de los lugares más provechosos para la cadena del Grupo Planeta, contablemente hablando. El objetivo de los rectores de la casa es cerrar el centro de Santa Cruz de Tenerife y tener todo en Las Palmas de Gran Canaria. No, no se trata del clásico pleito insular, sino de que se vuelve a jugar con los empleados, con sus vidas, con sus planes de futuro. Porque, por supuesto, no estamos hablando de despidos, sino del ofrecimiento de irse a trabajar a otra isla. Es el típico, o lo tomas, o lo dejas, pero perfectamente almibarado.

Lo cierto es que Antena 3 siempre ha funcionado a las mil maravillas en el Archipiélago. De las privadas, fue la única que apostó en serio por las Islas y colocó dos centros de emisión, amén de corresponsalías en el resto de las islas. Sin embargo, después de la famosa inversión en el año 2002 por hacerse con los derechos por el Mundial de Japón y Corea, el grupo entró en una situación económica delicada y empezaron los recortes. En muchos sitios se justificó el cierre o la reducción del plantel por la diferencia entre ingresos y gastos, pero en Canarias, por ejemplo, el contexto era diferente, con pingües beneficios, pero aún así se recortó plantel y a muchos periodistas de las islas no capitalinas se les dio carpetazo.

Pese a todo, Antena 3 ha tenido su predicamento en las Islas y ha seguido siendo una indudable televisión de referencia. Sin embargo, en cuanto en Madrid piensan a nivel global, sin pararse a contemplar que hay partes de la anatomía que funcionan a la perfección, a los trabajadores canarios les toca ponerse a rezar lo que sepan porque inmediatamente alguna operación chusca van a tener que sufrir indefectiblemente.

Esta estratagema de cerrar el centro de Tenerife sólo supone una visión mercantilista de esos directivos que jamás asumen culpas. Y no estamos hablando del cierre físico de la cadena en la isla, sino que quienes estaban trabajando allí se verán en la dura tesitura en algunos casos de tener que plantearse un alejamiento temporal de la familia, buscar una nueva vivienda y tener una serie de gastos añadidos que, en ocasiones, no compensa. Pero, claro, así piensan algunos detrás de sus mesas de caoba y mullidos sillones que sólo abundan en las alturas. Lo que pase fuera de los despachos no parece importar.

Firmeza, Posada, firmeza

Firmeza, Posada, firmeza

Jesús Posada, nuevo presidente del Congreso de los Diputados, tiene un problema enorme como no se ponga en sus trece. La sesión constitutiva de la Cámara Baja fue un canto al esperpento, al disparate, a que cada grupo parlamentario hiciese poco menos lo que le viniese en gana. Entre los independentistas catalanes de ERC y los proetarras de Amaiur podemos estar ante la legislatura con mayor bronca en la Carrera de San Jerónimo. Por lo pronto, el hecho de jurar la Constitución se convirtió en un acto surrealista, acatando la Carta Magna por imperativo legal o por esencia republicana, fórmulas todas ellas que no están en la esencia del reglamento. Pero, ¡ay amigo! el PP quiere empezar con buen pie y, como se deje un poco más, le acabarán comiendo la tostada.

Todo el mundo habla maravillas de Posada, de su talante conciliador, de ser una persona completamento opuesta a las palabras polémica, lío, follón, bronca, controversia, conflicto, etcétera, pero una cosa es ser santo de estampita y otra muy distinta es que te cojan la matrícula desde el inicio y luego no sepas o puedas imponer la disciplina necesaria en el Congreso. Un poco más, y algún diputado hubiese jurado la Constitución por Snoopy.

Aquí, evidentemente, hace falta mucha energía, mostrarse sólido frente a quienes sólo vienen a Madrid con espíritu rompedor. Amaiur ya enseñó su patita al chotearse de toda una Cámara con la ’cercenación’ del diputado obtenido por Navarra para tratar de formar grupo parlamentario únicamente con sus seis escaños logrados en las tres provincias vascas, algo que es ilegal a todas luces. Y los de ERC tampoco se han molestado en disimular su antiespañolismo. En la ronda de consultas que Su Majestad Don Juan Carlos I, Rey de España, hace con los partidos que han obtenido representación, estos radicales catalanes le presentaron una carta en la que desean salir del Estado español. Lo normal es que su regia majestad les hubiese propinado un puntapié en salva sea la parte, pero el Borbón, últimamente, traga con demasiadas cosas y otro hecho indecoroso más no iba a suponer mayor mácula a su expediente de los últimos tiempos.

En sí, este es el panorama que se le presenta a Jesús Posada y a quienes tengan como objetivo trabajar por España. Temo cuatro años demasiado movidos a no ser que el PP (y quienes deseen unirse a la causa) dé un puñetazo sobre la mesa y ordene ponerse en posición de firmes a quienes sólo vengan dispuestos a la bronca, al follón y a reventar cualquier acuerdo. Los rodillos, por supuesto, no son buenos, pero cuando los ciudadanos te han dado una mayoría absoluta es, precisamente, para eso, para que gobiernes y saques las leyes que en otro escenario de pactos obligados no sería posible.

Psiquiátrico rojiblanco

Psiquiátrico rojiblanco

El Atlético de Madrid se mudará dentro de tres temporadas a su nueva ubicación, el Estadio Olímpico, conocido popularmente como La Peineta, pero tal y como andan las cosas por el club del Manzanares, lo recomendable sería que se replanteasen establecer su sede en un psiquiátrico o, por lo menos, buscar la posibilidad de que la Comunidad de Madrid les construya cerca de su nuevo recinto un hospital mental porque, sin duda alguna, tarde o temprano todos los que conforman la entidad rojiblanca acabarán como auténticas regaderas.

Y es que nadie entiende que en un club (gestionado como una empresa, dicho sea de paso) que se está jugando en una semana gran parte de su futuro, se deje, por parte de las ¿cabezas pensantes? en manos del ’a ver que pasa’. Los directivos no confían en Gregorio Manzano, la afición tampoco y la plantilla, al menos una parte esencial de la misma, tampoco tiene feeling con el preparador jienense, máxime por las rotaciones que viene haciendo desde el comienzo de la temporada y que, por ejemplo, ha conseguido rescatar la peor versión de José Antonio Reyes, con insultos al técnico y risotadas sin sentido alguno (aparentemente) el día del derbi frente al Real Madrid.

Bueno, pues con este cuadro clínico, y a vistas de dirimirse su liderato en la Europa League, no quedarse más descolgado en Liga y superar la eliminatoria de Copa, ni Cerezo ni Gil Marín salen a dar la cara y le dejan la patata caliente a José Luis Pérez Caminero. La genial idea de los dirigentes colchoneros es la de darle un crédito de tres jornadas a Manzano. Es decir, no se confía en el entrenador, pero dejan en manos de ese empleado al que quieren poner de patitas en la calle la resolución del 90% del porvenir más inmediato del conjunto del Calderón. Es de locos.

Otra cosa es, desde luego, que no hay un euro en las arcas del Atlético de Madrid para despedir y contratar a un entrenador, pero eso tampoco parecería demasiado problema. Tal vez la solución esté en casa, en el técnico del filial, en Milinko Pantic. Hay quien ve en ese entrenador un valor seguro y quizá, antes de decantarse por otras opciones arriesgadas (y sobre todo caras), habría que mirar dentro de la propia entidad. A veces los remedios caseros no sólo son más baratos, sino también más eficaces. Pero, claro, eso requiere valentía y, sobre todo, que haya cabezas pensantes en el club, pero cuando los que mandan están a sus negocios inmobiliarios y cinematrográficos…pasa lo que pasa, que acaban haciendo la casa del equipo por el tejado y auténticos bodrios de películas deportivas.

Del balonmano al talonmano

Del balonmano al talonmano

¡Cómo se han puesto en la Casa Real! Fue insinuar la posibilidad de que la Familia Real se reduzca a la mínima expresión, es decir, Reyes, el  heredero, esposa y las infantitas y enseguida, me imagino, fue descolgarse del teléfono las infantas Elena y Cristina para pedir cuentas y exigir una inmediata rectificación o marcha atrás de la propuesta en cuestión. Que Urdangarín haya trocado, permutado o cambiado el deporte del balonmano por el del talonmano no tiene porque afectar al funcionamiento de ese chollo que tienen institucionalizado por gracias de Dios y del Generalísimo.

Evidentemente, luego se quejan de que la sociedad española ve a la Familia Real como un lastre importante, máxime en estos tiempos de crisis donde no tiene lugar tanto despilfarro, tanto derroche. Nos dicen que a partir de 2012 el presupuesto de la Casa Real será público, que está colgado en la web oficial, pero, eso sí, tiene trampa, la misma que impedirá conocer al detalle cuánto se despalillan del dinero asignado en viajes y vestuario. Es decir, que tendremos que seguir siendo malpensados y hacernos a la idea de que Letizia, por ejemplo, se deja al mes un pastizal en cuestión de moda. Ustedes pongan ceros a la derecha, échenle hilo a la cometa y seguro que aciertan.

Lo cierto es que el estallido del caso Urdangarín tampoco sorprende en exceso. Siempre se ha mantenido la teoría de que entrar de lleno en el ámbito de la Casa Real supone tener una fuente inagotable de contactos de las más altas esferas, pero, precisamente por esa razón, uno debe de abstraerse de participar directa o indirectamente en esos procelosos negocietes. Sin embargo, el ex jugador de balonmano, hoy permutado en un profesional del talonmano, ha hecho justamente lo contrario, pero que es precisamente lo que lleva viendo desde que en 1997 se casara con la infanta Cristina. Si fue la propia esposa la que también gustó de jugar a eso de ser empresaria, pero el vacilante Borbón padre le dijo que na nai, que se dejase de tontear con el mundo de las finanzas.

Habrá que ver en qué queda todo este vodevil, pero sea como fuere, la verdad es que el deterioro que ha sufrido la Casa Real es más que evidente, incluso con esa forma tan chapucera de recular con la composición de lo que se entiende como núcleo de la Familia del Rey. A mí me da, y no va con segundas, que hace mucho tiempo que a Sus Majestades les han colado un gol por toda la escuadra y que continuamente se repite la jugada sin que nadie tome medidas al respecto. ¡Así nos va!

Los puentes...para las carreteras

Los puentes...para las carreteras

España no se puede permitir una semana más como la anterior, trufada de puentes mientras nos estábamos jugando gran parte de nuestro futuro en la Unión Europea, ¿de qué manera nos habrán visto en Bruselas? Pues me imagino que como un país de pandereta, al que le importa muy poco su porvenir, que prefiere las megafiestas al pico y pala. Y, desde luego, no estamos en una situación como para perder miles de millones por cese temporal de la actividad, que es lo que ha sucedido desde el viernes 2 de diciembre hasta el pasado domingo 11. 

Por eso, la propuesta de empezar a poner los festivos que caigan en martes, miércoles o jueves bien al principio de la semana laboral (lunes) o al final de la misma (viernes) empieza a tener todo el sentido del mundo para evitar, precisamente, esta especie de jubileo que era ir a trabajar un día, descansar otro, trabajar el siguiente y volver a descansar. Ni empresarial, ni psicológicamente es rentable. En el primero de los casos, porque en muchas ocasiones se generan problemas logísticos con ese festivo de por medio, pongamos por caso el envío de mercancías, y en el segundo, porque el cerebro precisa de una continuidad en lo que sea, bien trabajando o descansando. Es como si nuestra mente fuese un interruptor, de tanto darle seguido al encendido/apagado al final, por fuerza, se nos tienen que fundir los plomos. 

Es evidente que la propuesta de variar nuestro calendario festivo no va a resultar sencilla porque habrá muchas discrepancias y reticencias a la hora de mover determinados festivos, pero habrá que hacer un esfuerzo necesario y en el que la propia Iglesia deberá ser flexible en ese aspecto. Sin perder su esencia, pero, por ejemplo, esta pasada semana, de haber estado en vigor la nueva medida, el festivo a efectos prácticos de descanso, debería de haberse situado el viernes o el propio martes, arrastrando un día antes al feriado de la Constitución. Sí, puede parecer un sacrilegio, pero es que no nos queda de otra. 

En España, ahora mismo, hacen falta muchos sacrificios y ya va siendo hora de que todos nos pongamos manos a la obra al tema. A nadie le gusta perder sus días de descanso o, incluso, si se es funcionario (que son los más estudiosos de los calendarios para programar sus días de asuntos propios para ligarlos casualmente con los festivos) eso acueductos que casi otorgan diez días de relax, pero evidentemente nos vigilan desde arriba, desde la Unión Europea y, por tanto, tenemos que posponer el placer por la productividad y que nos vuelvan a mirar como una nación fiable.