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Desde mi escaño

Inda y su exacerbado madridismo

Inda y su exacerbado madridismo

El diario deportivo por excelencia de España, Marca, ha entrado en una deriva forofista que me resulta sumamente peligrosa. El rotativo que ahora dirige Eduardo Inda se ha convertido en el boletín oficial de referencia del Real Madrid, algo que tampoco extraña, pero sí que ha sorprendido que en los últimos meses ha dado un giro hacia el radicalismo más exacerbado, realizando portadas antibarcelonistas, alegrándose de la eliminación de los de Guardiola en la Liga de Campeones o intentando imponer a Florentino Pérez el fichaje de Mourinho, un entrenador cicatero, tacaño ofensivo y que parece que, pese a atesorar una UEFA y una Copa de Europa como preparador del Oporto, parece que el mérito principal para llegar al Bernabéu es haber apeado a los blaugrana de la máxima competición continental.

Por supuesto, habrá quien anteponga a mi razonamiento que el Sport o el Mundo Deportivo, dentro de la esfera catalana, también han sido, son y serán muy pro Barcelona y tampoco han rehuido hacer portadas en contra de los merengues cada vez que han fracasado más allá de los Pirineos (algo muy frecuente en los últimos siete años, incluso a veces con ridículos locales ante segundas como el Valladolid o segundas b como el Real Unión o Alcorcón). Sin embargo, considero yo, ese es el argumento de alguien con estrechez de miras, de mentalidad muy débil y que sufre un complejo de inferioridad tremendo. Los ataques de la prensa deportiva catalana nunca fueron respondidos con esa vileza por parte de Marca, que siempre mostró un comportamiento caballeroso con el Barcelona al que, le duela o no a Carod Rovira y sus mariachis independentistas, siempre lo estimó como un equipo español, con todas las letras.

Por eso, tengo que reconocer mi disgusto por la deriva que ha tomado el Marca, que Eduardo Inda ha olvidado su labor de informador para convertirse en el expedidor único y oficial de las credenciales de madridismo. De repente, este director pide, reclama y exige, por ejemplo, que se carguen a todo un experto de los banquillos como Pellegrini, que ha sido capaz, le guste o no a los popes que pretenden mover los hilos en la esquina de Concha Espina, de hacer unos números de escándalo, los mejores en la historia del Real Madrid y que, aún, puede llevarse el nada despreciable botín de la Liga.

La verdad es que Inda ha defraudado a un gran número de lectores del Marca porque, en el colmo de los despropósitos e incluso, apuntaría yo, de una enajenación mental transitoria, llegó a arremeter contra Ramón Calderón, el ex presidente madridista, un personaje más turbio que una ciénaga, por conseguir (quizá fue de sus pocos aciertos) que la final de la Liga de Campeones se jugase en el Santiago Bernabéu. Eso sí, lo gracioso de la crítica estuvo en que se hizo una vez que el Madrid quedó apeado del torneo y de que el Barcelona estuviese a dos pasos de haberse metido en la finalísima. Durante el verano, ahí están las portadas y demás loas y halagos, todo eran grandes titulares sobre esa segura final que jugaría el Madrid con su pléyade de estrellas, pero cuando las cosas se torcieron, en vez de hacer más autocrítica a un modelo quizá demasiado imperialista, se optó por la táctica del contraataque o por celebrar los fracasos ajenos.

Cifras del paro que no cuadran

Cifras del paro que no cuadran

No me salen las cuentas. Según nos vende propagandísticamente el Gobierno de España, el paro ha bajado en más de 24.000 personas, pero, casualidades de la vida, en las Islas Canarias la cifra de desempleados se ha incrementado en más de 4.000. ¿Ustedes entienden algo? Yo, desde luego, qué quieren que les diga, a bote pronto no comprendo nada, salvo que en el Archipiélago haya habido una especie de aislamiento respecto del conjunto del Estado en materia de creación de puestos de trabajo. Bueno, la verdad es que no sólo es Canarias la región que se ve afectada por la subida localizada del paro, el problema también le afecta en gran medida a la Comunidad Valenciana, que suma más de 3.000 nuevas personas sin curro. Curiosamente, las grandes beneficiadas de esta caída en la cifra de gente sin ocupación son Andalucía, Cataluña y Baleares que, curiosamente, son tres territorios gobernados por el PSOE, bendita casualidad y causalidad, ¿verdad?

 

Sinceramente, antes de que nadie me acuse de crear sospecha sobre la limpieza de estos datos, lo digo yo. No hace falta que lo pienses, es de pura lógica, estamos hablando de unas cantidades que no se corresponden a la realidad, que vienen manipuladas de serie y, máxime, después del affaire de la Encuesta de Población Activa. Curiosamente, el 1 de mayo, Día del Trabajador, cuando nunca se había hecho así, el ministro del ramo, Celestino Corbacho, decide filtrar a la agencia EFE unas cifras sobre el paro en abril para, precisamente, contrarrestar el efecto negativo de la EPA. Pero, sinceramente, no cuela, nadie puede creerse a pies juntillas estos números.

 

Y no es que uno pueda tenerle inquina o no a este Ejecutivo, pero lo cierto es que les insto a que comparen cualquier serie histórica sobre la evolución del desempleo en España y no verán, ni por asomo, que cuando se produce una bajada del paro haya comunidades que, repentinamente, sufren un aumento tan masivo de la cifra de ciudadanos sin trabajo. Si ahora esa cantidad ha descendido en algo más de 24.000 en términos nacionales, no me cuadra que Canarias supere los 4.000, no tienen lógica alguna, sobre todo cuando todo parece indicar que se debe esa creación de empleo al sector servicios y a la construcción. Lo que pasa, queridos lectores, es que en el Archipiélago canario, como en la Comunidad Valenciana, no gobierna el PSOE y entonces siempre se intenta responsabilizar a los agentes locales del fracaso por la destrucción de empleo. Además, sinceramente, después de la fallida triquiñuela de los datos de la EPA, cualquiera se fía de la cocina de Moncloa, que tiene más trucos y trampas que la que tenía Ferrán Adriá en El Bulli.

Defensa del funcionariado

Defensa del funcionariado

Luis Pérez Aguado, profesor e historiador en el Archipiélago canario, ha colgado en el portal Telde Actualidad, un artículo muy interesante sobre la visión genérica que la sociedad tiene respecto a los funcionarios, máxime en estos tiempos de crisis, donde el paro en el sector privado, al menos en las Islas, ya llega a cotas cercanas al 30% y en el Estado, cocina incluida, alcanzamos la media del 20%, todo un récord negativo en esta España de ZP, donde no da una a derechas (ni a izquierdas) ni al revés. Pero bueno, no es el jefe del Ejecutivo español el motivo de mi perorata diaria, sino la temática propuesta por este erudito a la hora de hablar de la clase funcionarial y, no me cabe la menor duda, tiene más razón que un santo a la hora de defender a este colectivo, al que se le echa las culpas de una situación que, en realidad, han generado otros, los malos políticos.

 

Y es que, siguiendo el razonamiento de Pérez Aguado, es verdad que somos muchos los que, intuitivamente, tendemos a pensar que la culpa de que la crisis no se resuelva se debe a que la Administración está saturada en materia de personal, que es un ejército de millones de funcionarios que lo cobra muy bien y que no tiene que pegar excesivo golpe. Pero la realidad, mis queridos amigos, no es tan sencilla como pudiera creerse. Es más, ese argumento que todos esgrimimos a la hora de quejarnos del overbooking de personal en los ayuntamientos, autonomías y a nivel estatal es el que han sabido colocar determinados políticos para que el resto no pensamos en los abultadísimos sueldos que se embolsan a fin de mes o los supuestos pelotazos que pegan, aunque luego a más de uno el castillo de tierra se le volatiliza con más rapidez que la arena de Las Teresitas (a buen entendedor…).

 

Lo cierto es que se me ocurren muchos ejemplos de la mala gestión del dinero público que nada tiene que ver con, eso sí que puedo reconocerlo, la inflada cifra de empleados públicos que hay en la Administración. Casos como la Montaña de Tebeto o Tindaya que a los ciudadanos que vivimos en Canarias nos va a costar un pico y parte del otro, las corruptelas de una aún más corrompida clase política en Lanzarote, los famosos fondos desaparecidos del ya extinto ICFEM, el caso Aeromédica o las presuntas irregularidades que se están investigando en La Gomera suponen un pastizal mayor que pagar a toda la tropa de funcionarios del Archipiélago, aunque claro, como relata el profesor Pérez Aguado, lo fácil es estigmatizar al empleado público, a hacerle responsable de una situación de la que, salvo excepciones, no tiene ni arte ni parte.

 

Además, hay que reconocer que quienes trabajan en cualquier corporación, por regla general, han tenido que afrontar un duro proceso selectivo, con meses y, en muchos casos, años de estudio para poder obtener una plaza. Sí, resulta casi pornográfico tal y como se dan las cosas hoy en día que alguien pueda presumir de tener un salario asegurado, pero también es verdad que los puestos no se regalan así como así y que, en todo caso, debía ser el político de turno el que decidiese racionalizar el capítulo I de gastos, el dedicado a personal. Pero no, eso no lo hacen porque, de otra manera, no podrían ocultar frente a la sociedad los megasueldos que cobran, algunos totalmente prohibitivos. Es más, el simple hecho de acudir a plenos y comisiones del Parlamento de Canarias, aun renunciando a percibir su nómina mensual, supone mucho más que cualquiera de los sueldos de muchos funcionarios.

 

Por eso, aún asumiendo que hace falta adelgazar parte del cuerpo funcionarial (o al menos empezar a redistribuirlo adecuadamente), tampoco podemos estigmatizar a un trabajador que está plenamente cualificado, que ha pasado por un proceso selectivo muy exigente y que aquí, como ratifica el propio Pérez Aguado, hubo años donde nadie quería coger los libros para estudiar porque era más sencillo meterse bajo las ubres del turismo o, generalizando, del sector servicios y sacar sólo en propinas un auténtico dineral. Ahora, con la crisis, el puesto de empleado público es envidiado e incluso criticado por sus prebendas, pero las únicas ventajas son las de cobrar una cantidad segura a fin de mes a cambio de un trabajo y que éste, en teoría, dura de por vida. Sin embargo se desconoce que si el funcionario deja de trabajar, puede acabar separado del servicio o, dicho en plata, en la p…calle y sin derecho a volver a trabajar en el ámbito público.

Permanencia no apta para cardiacos

Permanencia no apta para cardiacos

El descenso, amén de la lucha por el título liguero, va a ser el principal protagonista en lo que queda de campeonato. Tres jornadas intensas que se jugarán en dos semanas, a mediados de esta, el próximo fin de semana y el sábado/domingo 15/16. Nadie, siquiera el Xerez, puede aseverar que ya ha perdido la categoría, si bien los de Gorosito no sólo precisan ganar sus tres partidos, sino que además tienen que esperar los tropiezos de Valladolid, Tenerife y Málaga, demasiadas carambolas como para que se dé la combinación, pero cosas más raras se han dado y los jerezanos ya han dado muestras de que quieren despedirse de la Primera División con la cabeza bien alta. Es más, de haber llegado este técnico un mes antes, posiblemente los azulones hubiesen sido un candidato más solvente para mantenerse en la élite.

 

El verdadero embrollo, el lío mayoritario va a estar entre el Valladolid, Tenerife, Málaga, Racing, Almería, Sporting y Zaragoza. Cualquiera de ellos está a un paso de quedarse en la máxima categoría, pero también un fallo puede resultar mortal de necesidad, en especial en el caso de los vallisoletanos, que se han quedado ligeramente descolgados de la puntuación que ahora mismo marca la salvación, 35. Los de Clemente, con 33, tienen como objetivo perentorio llegar a los 39, sumando los tres puntos del Vicente Calderón y la finalísima en casa contra el Racing de Santander. La última jornada, salvo que el Barcelona hubiese solventado la Liga, visita el Nou Camp, a priori, una cita donde se da por hecha la derrota.

 

Y el once azulgrana es el próximo compromiso del CD Tenerife. Con 35 puntos, los de Oltra asumen como puntos asumibles los de Almería, en casa y los de Valencia, que ya está clasificado como tercero para la Liga de Campeones y, por tanto, no se juega nada en la última jornada. Cierto es que existen ciertos vínculos históricos entre blanquiazules y barcelonistas, pero ahora mismo los catalanes no están para revisiones, máxime tras tener como único título ganable la competición doméstica. En definitiva, hablaríamos de un Tenerife con 41 puntos.

 

El Málaga, por ejemplo, es quien afronta el calendario más complejo. Tiene dos partidos fuera de casa ante formaciones que se juegan su presencia en Europa contra el Athletic de Bilbao y Getafe y, en su única cita en casa, termina jugando ante el Real Madrid, que aún podría estar luchando por la Liga. Haciendo cuentas, los malacitanos podrían no sumar un solo punto en lo que queda de torneo.

 

El Racing de Santander, con 36 puntos, tiene dos encuentros muy delicados. Primero en casa contra el Sevilla, que está pugnando con el Mallorca y el Bilbao por la cuarta plaza de la Champions y el Valladolid, que se juega la permanencia. A priori, el cierre de jornada contra el Sporting de Gijón podría depararle la permanencia. Al menos, eso sí, debería de sumar entre 4 y 5 puntos para poder llegar a 41.

 

El Real Zaragoza, con 37 puntos, dio un salto de calidad tras vencer en Riazor. Ahora recibe en La Romadera a un virtualmente salvado Español, luego se desplaza a Chapín, donde igual el Xerez puede haberse quedado sin opciones y finaliza ante su afición contra un Villarreal que tal vez tampoco cuente con posibilidades para jugar en Europa. Casi, casi que los aragoneses pueden moverse en una horquilla de 43 a 46 créditos, suficientes para la salvación.

 

Y, aunque Almería y Sporting viven tranquilamente con 38 puntos, tampoco pueden certificar aún la permanencia. Los almerienses, de hecho, se miden a Villarreal, que apurará sus escuálidas opciones continentales, viaja a Tenerife y, mucho cuidado, termina recibiendo a un Sevilla que puede pugnar por la Liga de Campeones. El pronóstico es que no va a tener fácil, siquiera, para rascar tres puntos. Los gijoneses, por su parte, cuentan con los tres puntos ante el Atlético de Madrid, y luego tendrían que intentar arrancar un empate, al menos, contra el Getafe. En la última jornada visitan al vecino Racing de Santander. Como verán, más emoción es imposible y, en conclusión, veo yéndose al piso a vallisoletanos y malacitanos, amén del Xerez. Pero esto es fútbol y la lógica suele estar reñida con este deporte.

¿Redes sociales politizadas?

¿Redes sociales politizadas?

¿Es Facebook la nueva forma escogida por los políticos para hacer llegar sus mensajes a la ciudadanía? A tenor del interés de determinados líderes nacionales y locales, se me ocurren por ejemplo los casos de Esteban González Pons y Ángel Llanos, por el PP, y Claudina Morales, por CC, está claro que parece que se ha descubierto una nueva vía por la que se puede convencer más sutilmente a los votantes para que se decanten por una u otra opción, pero, sinceramente, tengo mis reparos sobre los verdaderos réditos que puede propiciar esta manera de mitinear indirectamente a los internautas.

 

Cierto es, qué duda cabe, que cuando alguien nos pide que le agreguemos como amigo, nosotros tenemos la última palabra, la posibilidad de llevar el ratón a la pestaña de Aceptar o de Ignorar, lo cual quiere decir que los no sé cuántos miles de amigos que tienen estos y otros políticos de la geografía española no los han conseguido agregando indiscriminadamente, sino que muchos habrán o habremos sido los que hayamos dado vía libre para que se integren en nuestro club de amistades virtuales.

 

De todas maneras, por si alguno de estos representantes de la cosa política no se ha percatado aún, este método de aproximarse a las personas de la calle cuenta con un pequeño peligro, que es la posibilidad de la suplantación. Determinadas redes sociales, Facebook es una de ellas, no cuenta con los filtros suficientes como para discernir entre si yo, por ejemplo, soy Juan Antonio Alonso Velarde, o Perico el de Los Palotes. Cualquiera puede crearse un perfil con el nombre y fotos de José Luis Rodríguez Zapatero, pero no necesariamente tiene porque ser él, puede ser un graciosote que, si se curra mucho la broma, podría hasta hacerse pasar por unos instantes por el mismísimo presidente del Gobierno. De hecho, es muy conocido el caso del fulano que se hace pasar por Florentino Pérez, el dirigente del Real Madrid o Javier Clemente, el hoy entrenador del Real Valladolid.

 

Por eso, como diría mi siempre correcto y acertado amigo Máximo Medina, cuando poner tus datos en la red de redes, el riesgo de que te salgan clones, los modifiquen o acabes fichado por la mismísima CIA por tener un sospechoso parecido con Bin Laden es algo que uno debe asumir y replantearse antes de meterse de lleno con el fin, digo yo, de captar votos. Muchas veces sucede que las supuestas simpatías de las que alardean estos políticos se suelen transformar en las plataformas antifulano o antimengano. Además, a fin de cuentas, las redes sociales son para hallar amigos, no para que te den la lata con soflamas partidistas durante cuatro años.

¿Dónde están los sindicatos?

¿Dónde están los sindicatos?

¿Dónde celebrarán los sindicatos el 1 de mayo, Día del Trabajo (o del paro)? ¿Se irán en manifestación frente al Palacio de la Moncloa o, por el contrario, se desplazarán ante la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo para apoyar al juez Garzón y velar por su empleo en la carrera judicial? Mucho me temo, claramente, que será más lo segundo que lo primero. Es más, puedo constatar que ninguna de las dos subvencionadas y adocenadas plataformas sindicales de mayor relevancia en España, UGT y CCOO, tendrá por norma criticar lo más mínimo al Gobierno de Zapatero. Los casi 5 millones de desempleados que hay, siempre según datos oficiales y cocinados convenientemente para que no trascienda la verdadera cantidad, que sobrepasa esos cinco, no merecen ni la más mínima atención por parte de los Méndez y Toxo, sino que ellos, sin disimulo alguno, lo centran todo en una mera cuestión de mala gestión autonómica; eso sí, siempre y cuando sea una comunidad no gobernada por el PSOE, que si no las perritas gubernamentales corren peligro.

 

Realmente, con cuestiones de este calado, uno piensa si ya ha llegado la hora de que acabemos con determinados sindicatos. Estas dos asociaciones no sólo han demostrado que son inútiles de naturaleza, sino que además parecen haberse aliado con ZParo y el impresentable de Gerardo Díaz Ferrán, a la sazón aún presidente de los empresarios, para mirar hacia otro lado cada vez que se destruyen diariamente miles de empleos o que las empresas del líder de la CEOE resulten más turbias que una convención del hampa. Vamos, que hasta gente como el Dioni, aquel del ojo con estrabismo, pero con mejor vista que Federópticos a la hora de levantarse en peso los millones de una empresa de seguridad, serían más fiables a la hora de crear riqueza o, cuando menos, de evitar que siga aumentando la lista del paro.

 

Aquí, desgraciadamente, la situación no tiene visos de arreglarse hasta que, no sólo ya que cambie el signo político de este país, sino que en UGT y CCOO, los afiliados a esas centrales, en un ejercicio de democracia interna, le den el finiquito a sus secretarios generales y empiecen a tener unos representantes en condiciones, que sepan hacer acción sindical en condiciones, que se quiten de encima el velo del sesgo político porque, ha quedado fehacientemente constatado, con la derecha de Aznar, los trabajadores disfrutaron de una mayor protección (aunque el decretazo sí que hubiese sido una metedura de pata, aunque finalmente y sabiamente corregida), cosa que con el PSOE sucede todo lo contrario, el partido que más apuesta por las políticas sociales es el que, curiosamente, menos protege a los empleados, con la pornográfica connivencia de unos sindicatos que sólo velan por un empleo…el de Garzón.

Atlético, a contracorriente

Atlético, a contracorriente

El Atlético de Madrid demostró ayer que es el equipo más imprevisible del planeta. Cuando la temporada, allá por el mes de enero, pintaba con más bastos que otra cosa, ahora los de Quique Sánchez Flores están a sólo dos partidos de convertirse en los reyes de copas, en plural, porque se han metido en las dos finales de los llamados torneos del K.O, la Copa del Rey, frente al Sevilla y la Europa League, ante un sorprendente Fulham. Evidentemente, quienes sentimos la casaca rojiblanca estamos aún que no nos podemos creer que estemos viviendo un momento casi inédito en la historia de esta entidad. Hace tan solo cinco días aún hacíamos cuentas de los puntos que eran precisos para atar la permanencia y, desde anoche, ya sólo vivimos para las dos citas del 12 de mayo, en Hamburgo, y la del 19 del mismo mes, en Barcelona. Justo el año que más crisis hay, los aficionados atléticos se van a tener que rascar más el bolsillo, pero seguro que lo harán con todo el placer del mundo. Estas oportunidades se dan con menos frecuencia que el paso del cometa Halley.

 

Evidentemente, en el análisis que tengan que hacer los sesudos dirigentes del Atlético de Madrid, habrá que convenir que el principal artífice del éxito rojiblanco (llegar a dos finales en la misma campaña ya lo es, no digo nada lo que puede ser ganar alguna de ellas) ha sido la llegada de Sánchez Flores, capaz de enderezar una plantilla rebelde, acomodada, adocenada, con un Agüero o Forlán que pasaban de todo o un Reyes que era silbado día sí y día también por la afición. El míster, que llegó a últimos de octubre, estuvo a un paso de verse superado por los acontecimientos, el equipo no arrancaba, la derrotas seguían sucediéndose y el descenso a Segunda era una pesadilla más que palpable.

 

Sin embargo, fue empezar el año y llevarse un soplamocos de campeonato frente al Recreativo de Huelva, 3-0 en la idea de los dieciseisavos de Copa, para que el efecto de la disciplina de Flores comenzara a surtir efecto. Remontada en el torneo copero, 5-1, y apelando a la heroica, ligera mejora en la Liga, llegando a estar a cinco puntos de zona europea y eliminatorias a cual más épica frente a Galatasaray, Sporting de Lisboa, Valencia y Liverpool.

 

En definitiva, que en cuatro meses se ha volteado una campaña gris, pésima, desastrosa y calamitosa en un año que puede resultar grandioso para la entidad del Manzanares, aunque en Liga, por supuesto, se ha hecho el mayor de los ridículos, especialmente desde que se logró llegar a la final de la Copa del Rey y tenerse que jugar un puesto en Hamburgo contra el conjunto de Rafa Benítez. Bien es cierto que si la apuesta era desterrar todo esfuerzo en el campeonato de la regularidad para centrarse en la cita continental, el riesgo ha valido la pena, pero desde luego no éramos pocos los que hemos lamentado que el curso donde más fácil iba a ser meterse en la Liga de Campeones, el Atlético de Madrid haya flojeado (no sé si a propósito o porque la cortedad del plantel también ha contribuido a ello).

 

Eso sí, cabe destacar la deportividad y la caballerosidad mostrada ayer por aficionados ingleses y españoles y por los propios jugadores, entrenadores y directivos. Nadie se excedió ni en la celebración ni se volvieron locos por la derrota. Es más, chapeau por la deportividad del Liverpool que felicitó sobre el terreno a la plantilla madrileña y ésta, al contrario que el desfasado de Mourinho, no hizo gestos que pudieran molestar al exquisito y correcto aficionado red. Posiblemente, los ingleses también hubiesen sido justos finalistas, pero Benítez no tiró de cerrojazo como su colega interista, apostó por el fútbol bonito y eso, lamentablemente para los británicos, afortunadamente para los atléticos, nos benefició hasta extremos insospechados. Ahora sólo queda decir, aúpa Atleti y, al menos, que ganemos el 12 frente al Fulham y que una semana después, la fortuna sea la que dirima el choque entre rojiblancos e hispalenses.

Zapatero, embustero

Zapatero, embustero

El presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue empeñado en embaucar a los pocos ciudadanos que aún pueden creer en el proyecto del socialista del nulo talante y aun más escaso talento. Las cifras o, mejor dicho, las no cifras de la Encuesta de Población Activa, que dan o darán un 20% de media de paro, en Canarias, por ejemplo, nos vamos casi al 30%, desmontan por activa y por pasiva el discurso de este optimista patológico, incapaz de ver la realidad como la interpretan la gran mayoría de los españoles. Es más, incluso hay significados opinadores mediáticos muy pro PSOE que ya empiezan a mostrarse críticos con la pésima gestión de ZP. No traspasan los límites de los conservadores a la hora de reclamar elecciones anticipadas, pero sí que es verdad que ya ni la corte de aduladores puede sostener por más tiempo el castillo de trolas con las que nos obsequia el presidente cada vez que sale un mal dato en materia de creación de empleo.

 

El problema es que desde finales de 2008 hasta abril de este año, más o menos unos 18 meses, ZParo ha asegurado en multitud de oportunidades que ya había pasado lo peor de la crisis, que la destrucción de puestos de trabajo había tocado suelo o que la curva ascendente del paro ya había llegado a su techo máximo. Sin embargo, los datos del Ministerio de Trabajo no han hecho más que confirmar la tendencia alcista, aunque siempre se nos vendía el manido discurso de que en marzo de 2010 se había creado menos desempleo en relación al mismo mes de 2009, un discurso de consumo indigesto porque, en realidad, la cifra de personas sin curro crecía sin parar, independientemente de la comparación, y que no dejaba de ser, dicho sea de paso, una falacia de campeonato.

 

Y miren ustedes si los argumentos de ZP tienen las patas más pequeñas que la mayor de las mentiras que incluso los responsables de la EPA, supongo que siguiendo órdenes supremas, publicaron el lunes el aterrador dato del 20% y, cuando empezó a circular el rumor por los digitales y las llamadas congestionaron los móviles de los responsables de prensa ministeriales, esos mismos jefazos ordenaron que el guarismo desapareciese por arte de magia de la web. Al final, por toda explicación, se adujo que había sido un error informático (pobre colectivo, la verdad, siempre metiendo la pata o, mejor dicho, siendo el chivo expiatorio de las chapuzas gubernamentales) y que los verdaderos datos se publicarán mañana viernes.

 

Pero, si les digo la verdad, todo esto no deja de ser una minucia en relación a la visión que tiene de nosotros la Unión Europea y la agencia de calificación crediticia Standard&Poors. Ya no les preocupa tanto la situación por la que atraviesa la economía griega, sino que tienen claro que España está bajando cada vez más y que la posibilidad de que se generen más impagos es más que real. Todo esto, qué quieren que les diga, es producto de la prepotencia de un señor que se jactó de aprender economía en dos tardes, que tuvo de ministro del ramo a un caballero que en 1994 demostró ser menos solvente que su apellido y que ahora tiene a doña inepta al frente del Ministerio de Economía, una señora déspota, que hizo la peor ley antitabaco que se recuerde, y que con el tema de las cuentas no se entera de la misa la media. Pero nada, Zapatero, el embustero, se sigue cachondeando del país entero.

Las Teresitas, un fango político-empresarial

Las Teresitas, un fango político-empresarial

¿Ha mentido el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a sus vecinos con respecto a la playa de Las Teresitas? ¿Qué turbios negocios pueden salir a la superficie tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo que anula la compra de once parcelas del frente de este espacio por parte del Consistorio a Inversiones Las Teresitas? ¿No habíamos quedado hace ya algunos años que nadie en la Casa de los Dragos había aportado un solo euro para la recompra de estos terrenos porque, según la publicidad que se mandó a los medios de comunicación, jamás se había procedido a la venta de parcela alguna? ¿Y esos 52 millones que supuestamente debe devolver a las arcas municipales la empresa de Antonio Plasencia para que, a su vez, éste recupere los terrenitos en cuestión?

 

Sinceramente, créanme que con toda esta historia me pierdo, que por muchas vueltas que le dé al asunto me resulta sumamente intrincado, mucho más que las afectaciones presupuestarias. Lo único que me queda claro de todo este tejemaneje es que tanto unos como otros han intentado lucrarse, pero que se han topado con la dureza y la implacabilidad de la Ley. A los santacruceros, en particular, y al resto de ciudadanos de Tenerife, en general, amén de quienes vienen a visitarnos, nos han chalaneado un espacio público ideal, donde con cuatro retoques podríamos disfrutar de un entorno envidiable. Aún me acuerdo como se apresuraron en levantar en peso los míticos Pepe Ramos I y Pepe Ramos II para iniciar unas obras que jamás tuvieron lugar. O como se ha dejado a medio hacer el fantasmal mamotreto o los otros líos judiciales con el Valle de las Huertas.

 

El problema que tiene el caso Las Teresitas se asemeja a su rebelde arena, que cuando uno considera que ya ha conseguido quitarse hasta el último grano de encima, una ráfaga de aire te vuelve a cubrir por completo, es decir que cuando parece que se produce una limpieza judicial, nuevos datos vienen a manchar y a enfangar a más personas, políticos, empresarios y, ya de paso, alguna que otra medusa. No es de extrañar que con lo enturbiada que esta cuestión hasta los emisarios submarinos se rompan y vaya a verter toda, con perdón, la mierda  en plena orilla. Lo que sucede es que mientras esos vertidos provocaban ciertas erupciones cutáneas, lo que ha pasado con la no compra-venta genera putrefacción social y política, aunque ciertos inquilinos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife parecen inmunizados frente al virus de la corrupción.

Fraude en rojo y blanco

Fraude en rojo y blanco

El fútbol español volverá a sufrir este fin de semana un nuevo episodio de estafa y fraude, además a sabiendas de que se va a cometer impunemente. Los protagonistas principales de este engaño masivo son el Sevilla y el Atlético de Madrid, el primero por pasivo, que sabe a ciencia cierta que el segundo, el conjunto rojiblanco, no se va a esforzar para ganar los tres puntos en litigio porque a los de la capital madrileña les interesa que los hispalenses sean cuartos y, después de la derrota sufrida en Getafe, la victoria les urge aún más. El Mallorca ya les supera en dos puntos y un nuevo tropiezo supondría que casi dijeran adiós a todas las posibilidades de clasificarse para la Champions League.

 

¿Y por qué insisto en que el Atlético de Madrid se dejará perder o, dicho en términos más legales, no se esforzará en conseguir el triunfo, siquiera el empate? Pues muy sencillo, porque los de la ribera del Manzanares disputan la final de Copa de Rey ante los sevillanos y si estos, por avatares del destino, ganan esta competición, en principio dejarían sin torneo europeo a los madrileños, a no ser que el Sevilla fuese cuarto y entonces, obviamente, la plaza de Europa League, vía competición del K.O, iría a parar al subcampeón, el Atlético de Madrid, que no tendría entonces la necesidad imperiosa de hacerse con el entorchado copero para volver a viajar fuera de España en competición oficial.

 

De todas maneras, no sólo es el Sevilla por inacción (que al fin y al cabo es el menos culpable de esta historia, ya que su obligación será ganar los puntos en juego) ni el Atlético de Madrid, por dejación de funciones, los únicos sospechosos de esta estafa deportiva, sino que también la propia Federación Española ha contribuido a este especie de timba al no haber buscado una mejor ubicación a la final de la Copa del Rey. El torneo que todas las ligas de primer orden suelen establecer en fechas de prestigio, en España se ha convertido en el quebradero de cabeza a la hora de insertarlo en el calendario. De haberse jugado ya (algo sencillo si se instaurasen las famosas eliminatorias a partido único), igual ahora no existían los cambalaches de resultados extraños.

 

Y, desgraciadamente, esto no ha hecho más que empezar. Ya verán como en las siguientes jornadas, sobre todo por la zona de abajo, se verán situaciones extrañas, resultados increíbles como los que protagonizaron, por ejemplo, el Barcelona y el Real Madrid hace un año, cuando con todos los deberes hechos regalaron la permanencia al Osasuna, ya que éste venció en el Nou Camp y luego derrotó en el Reino de Navarra a los merengues.

 

Garzón y los 5 millones de parados

Garzón y los 5 millones de parados

Definitivamente, España es un país diferente. Cuando tenemos alrededor de cinco millones de desempleados y con riesgos evidentes de que la cifra siga subiendo porque las empresas se vez cada vez más ahogadas fiscalmente y no pueden hacerse cargo por mucho más tiempo de las nóminas de sus empleados, los sindicatos, esos entes que en teoría están para defender al trabajador, han decidido que sus menesteres principales se centran en apoyar al juez Baltasar Garzón por mor de todas las causas que tiene pendientes. Entre los turbios acuerdos con Botín, toda la ruidosa metralla con la Ley de la Memoria Histórica y sus vacilaciones a la hora de tramitar el caso del chivatazo del Bar Faisán, amén de las escuchas ilegales con el caso Gürtel, lo cierto es que el personaje togado ha encontrado una más que sospechosa colaboración ¿espontánea? por parte de sindicatos, artistas cejateros y hasta, por supuesto, del propio Gobierno de España, que ve con pavor como el Tribunal Supremo pudiera sonsacarle ciertas informaciones poco convenientes.

 

Sin duda, insisto una vez más en la teoría de que Garzón es un personaje sumamente peligroso, conocedor de datos que pueden implicar al actual Ejecutivo en más follones de los que ya tiene. La ya famosa cacería con Mariano Fernández Bermejo, ex ministro de Justicia, supuso toda una subversión de las normas legales establecidas. El juez instruye un sumario, pero, como venía el fin de semana y ya tenía invitación para irse a echar unos tiros a una finca jienense, opta por dejar a los inculpados más de 48 horas incomunicados hasta que su señoría regresó a Madrid para seguir con el proceso.

 

Pues bien, ¿qué datos conocerá el juez puñetero (por las puñetas de las mangas, of course) para que la progresía en bloque se movilice en todas las ciudades a cantar las excelencias del individuo? Desde luego, qué quieren que les diga, a mí me parece que Garzón no es para nada alguien con el expediente inmaculado, que se ha cambiado de bando por intereses personales, que ahora está sacándole toda la manteca a este Gobierno y a sus amigos, pero que en cualquier momento se pueden cambiar las tornas. Por eso, y esa es la gran verdad, Zapatero no quiere por nada del mundo que Garzón sea expulsado de la carrera judicial y empiece a largar verdades incómodas por su boca. De todas maneras, nada de esto hubiese pasado si a este juez no se le hubiese dejado reingresar con tremenda rapidez a la Audiencia Nacional después de un año y pico ejerciendo de socialista por el Congreso de los Diputados.

 

Eso sí, sin olvidarme de lo denunciado al principio, vuelvo a insistir en una idea básica y fundamental. Siendo uno de esos cinco millones de parados, no sólo es que sienta cierta inquina por Baltasar Garzón, sino también por unos sindicatos apesebrados y subvencionados a los que no les importamos ni media. Y miren que la oposición que tenemos actualmente no me merece ningún crédito, pero está claro que algo tenemos que hacer porque, directamente, este país se ha vuelto loco, con los pájaros disparando a las escopetas.

Celda 69

Celda 69

La prisión femenina de Alcalá Meco, en Madrid, se convirtió en los últimos años en una especie de celda 69 (rememorando al título de la película celda 212). Los sucesos que han acaecido en este presidio, con funcionarios que se han aprovechado de la situación de inferioridad de las reclusas para intercambiar favores sexuales a cambio de drogas y alcohol, suponen hasta extremos insospechados un reflejo de la ruindad humana, de la suciedad y de la bajeza moral de unos individuos que, amparados en el silencio cómplice de sus superiores, han hecho y desecho a su antojo hasta que alguien, afortunadamente, puso sobre la pista al Ministerio del Interior (siempre suponiendo que no supieran a ciencia cierta lo que estaba sucediendo) para poner punto y final a esta depravación y abuso de poder y todo lo que se puedan imaginar sobre unas pobres mujeres que intentan redimir sus penas y salir de ese submundo de delincuencia y delitos por los que fueron encerradas entre rejas.

 

Desgraciadamente, a pesar de que la Constitución Española dispone en su artículo 25 que uno de los derechos de los presos es a recibir una educación conducente a la reinserción en todas sus facetas, a que pueda integrarse plenamente en la sociedad cuando salga de la cárcel y que podrá acceder a una serie de privilegios educacionales y laborales dentro de la prisión, lo cierto es que, visto lo visto, lo único que han podido obtener estas mujeres son una vía directa a seguir delinquiendo. Si los propios funcionarios, que tienen que velar por el normal cumplimiento de las penas y de que se apliquen las políticas de reinserción, son los que han pervertido en todas sus formas y maneras a estas presas, ¿qué podemos esperar cuando estas mismas reclusas salgan a la calle?

 

Sinceramente, a pesar de que el Gobierno de España ya ha destituido (y supongo que separado del servicio) al responsable del presidio y a los funcionarios autores de estos delitos morales y penales, la verdad es que las explicaciones ofrecidas por la señora Mercedes Gallizo, responsable de Instituciones Penitenciarias, no han sido nada convincentes y nos ha dejado a todos con la sensación de que la cárcel sigue siendo esa especie de inframundo donde, o eres etarra y vives como Dios, o te pudres de por vida, sometido por los cabecillas carcelarios y determinados funcionarios corruptos y, por lo presenciado en Alcalá Meco, depravados sexuales. Ya no hace falta remitirse a las películas norteamericanas a la hora de hablar de prisiones turbias. Aquí en España las tenemos a porrillo, pero la gravedad de los hechos acaecidos en la cárcel madrileña han sido de lo más bochornoso que hemos vivido hasta la fecha.

El boliviano fumeta

El boliviano fumeta

El Premio Nóbel de Medicina de este año ya tiene un ganador indiscutible. Tras muchos años de estudio por parte de los científicos más prestigiosos y con más renombre que El Bulli (esa especie de timo-restaurante del falseador de comidas, Ferrán Adriá), ahora un sencillo indígena boliviano, afecto a los ponchos y jerseys multicolores, el presidente Evo Morales, acaba de dar con la tecla, con la relación causa-efecto entre la ingesta del pollo y la Coca Cola y el hecho automático de quedarse calvo y, al mismo tiempo, volverse homosexual. Vamos, ni Einstein habría dado jamás con la fórmula que ha hallado, tras sesudos estudios, el mandatario de Bolivia. Ahora, sin duda, los hombres de poca o nula cabellera y aquellos que sienten querencia afectiva por los de su propio sexo ya saben que tendrán que echarle la culpa al señor Coca Cola y, en el caso del pollo se pueden dirigir a Calimero.

 

Desde luego, el señor Evo Morales, a la hora de echarnos unas risas, es mucho mejor que los cómicos de la Paramount Comedy. Junto con Hugo Chávez o nuestro nefasto Zapatero, pueden darnos un curso acelerado de cómo causar la risa y la hilaridad en apenas dos tardes (que es el tiempo que tardó nuestro presidente en asumir los conceptos económicos, tal y como le dijo Jordi Sevilla). Sin embargo, fuera de bromas, resulta lamentable que los ciudadanos bolivianos tengan que soportar a un elemento de dudosa reputación, casi hasta de la peor calaña porque, qué duda cabe, haciendo las veces de un buenismo hipócrita, acabó en el poder aplicando los mismos métodos dictatoriales que sus maestros venezolano y cubano.

 

Pero vamos, que volviendo a la ridícula y surrealista intervención del presidente de Bolivia, lo cierto es que no sé si el pollo o la Coca Cola, combinados ambos, tienen efectos más demoledores que las de una rica digestión a base de eructos, pero lo que sí está demostrado es que la coca que el amigo allí presente se desayuna debe presentar alguna alteración genética de bastante importancia. Sólo así se explica que el caballero, micrófono en mano, sea capaz de desbarrar de esa manera. La próxima de este elemento será que los billetes de euro y los dólares provocan cáncer de piel o que la televisión y el Internet son creaciones del maligno.

 

Todo puede pasar, qué duda cabe, pero esto nos tiene que hacer caer en la reflexión del nivel al que hemos llegado con ZP en el poder. Nuestros principales amigos son un fumado boliviano, un tiranosaurus cubano y un mangante venezolano. Sí señores, este es el selecto club que conforma nuestra red de relaciones internacionales, los campeones de la destrucción de los valores democráticos y fundamentales. Como el ejemplo abunde, cualquier día nos quitan el Cola Cao porque, vaya usted a saber, igual produce impotencia.

Pedigüeñismo empresarial

Pedigüeñismo empresarial

La erupción de un volcán en Islandia, de nombre sumamente impronunciable, al menos para los castellano-hablantes, ha provocado un auténtico caos en la aviación internacional, con especial incidencia en la mayor parte de Europa. Cierto es que se trata de una causa de fuerza mayor y que, por mucho que haya avanzado tecnológicamente este sector, aún hay cuestiones de la naturaleza que son imposibles de controlar. Sin embargo, lo que no puede convertirse la nube de humo y ceniza es en la excusa ideal para empezar a implantar expedientes de regulación de empleo en las compañías aéreas y, sobre todo, en los hoteles.

 

Y no se trata de un comentario al aire, sino que ya ha sido la propia patronal turística en Canarias la que ha alertado de que la crisis del volcán ha provocado pérdidas millonarias, anulaciones a porrillo y no sé qué otras calamidades más. Bien, nadie pone en tela de juicio que se ha vivido una situación complicada, que durante más de una semana no se ha podido operar con normalidad en los principales aeropuertos europeos y que, por ende, de ha visto también afectado el flujo con Asia y con América. Se ha tenido que aplazar, por ejemplo, una de las carreras del Mundial de Motociclismo, que se iba a celebrar este fin de semana en Japón, por la imposibilidad de llegar a tiempo. Pero también estamos de acuerdo en que esta circunstancia ha sido excepcional y pronto se volverán a recuperar estos sectores.

 

Lo que sucede, desgraciadamente, es que los empresarios del turismo, muy en especial en esta querida España, están a la que saltan en cuanto ven que quedan sin un pedazo del suculento pastel al que están acostumbrados a meterle mano a su libre albedrío. A mí me resulta hilarante que en las Islas los muñequitos del pim, pam, pum, en cuanto hay la menor crisis, sean los empleados de los hoteles y sectores agregados al sector servicios subordinado al turismo. Ya se han producido en los últimos meses bastantes expedientes de regulación de empleo, han cerrado establecimientos alojativos o se ha dejado en la indigencia y limbo laborales a varios recepcionistas, botones y camareros que, para no perder sus derechos, han malvivido durante mucho tiempo en las instalaciones de un conocido hotel del Puerto de la Cruz.

 

Esta crisis volcánica ha venido a revelar, una vez más, el preocupante sustrato que acompaña a quienes tienen las riendas de la economía turística en el Archipiélago canario y en el resto de España. Esa esencia es eminentemente cicatera, de no repartir ni medio céntimo en la época de vacas gordas y, en cambio, solicitar de sus empleados todos los esfuerzos para evitar cierres. Y ya está bien, creo yo, de maltratar a quienes tienen que prestarnos un servicio esencial, ¿o es que algunos creen que los hoteles, las playas o los restaurantes se mantienen impolutos y con cinco estrellas de calidad porque el dueño tiene una varita mágica? Está claro que no, pero el problema es que o no quieren verlo o hacen gala de una caradura impresionante.

Ruindad merengue

Ruindad merengue

Penoso, sencillamente lamentable que el entorno madridista, comenzando por los propios medios de comunicación afines al Real Madrid, y terminando por los aficionados más radicales, hayan mostrado su satisfacción por el mal resultado obtenido el martes por el Fútbol Club Barcelona en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones frente al Inter de Milán. Los popes del periodismo merengue, a cuyo púlpito se ha encaramado descaradamente el director de Marca, Eduardo Inda, no saben qué hacer para evitar la debacle que para ellos supondría que los azulgranas disputen la final en el estadio Santiago Bernabéu. De acuerdo que un medio de comunicación no anota ni recibe goles, pero sí que resulta triste que se desee que un equipo español (al margen de los cuatro independentistas que consideran que Cataluña es una nación) caiga para no tener que sufrir lo que algunos consideran la mayor afrenta para los blancos, que el Barça juegue y gane este entorchado en Chamartín.

 

Convenimos que los de Guardiola no estuvieron finos, que se vieron superados en todo momento por el conjunto interista y que las respuestas o las soluciones buscadas no resultaron eficientes para frenar el ímpetu del equipo lombardo. Es más, el entrenador de la escuadra nerazurra, José Mourinho, estaba más que motivado frente a un Barcelona al que siempre le ha unido una relación de odio-odio exacerbado. Pareciera importarle poco haber regalado el liderato del scudetto a la Roma con tal de apear a los catalanes de la final de Madrid. Pero queda una vuelta por disputar y me parece absurdo descorchar el champán dialéctico antes de que se haya comenzado el encuentro del Nou Camp. A algunos les puede suponer más de un disgusto o úlcera estomacal como el Barcelona remonte. Y no es nada descabellado.

 

A mí, sinceramente, me da mucha pena que un rotativo tan ecuánime como había sido Marca en los últimos años, haya pasado a convertirse recientemente en un periódico de información casi íntegramente madridista, pero además proporcionada desde una vertiente que raya en algunos casos el forofismo más radical. De hecho, me sorprendió bastante observar hace un par de semanas como Eduardo Inda colgaba un vídeo-blog en la edición digital para criticar la decisión de Ramón Calderón, ex presidente blanco, de haber solicitado la final de la Champions, ¿Por qué criticó ahora la decisión y no antes de que el Real Madrid fuese eliminado ridículamente de esta competición?

 

La soberbia y la falta de perspectiva de determinados gurús mediáticos están haciendo un daño irreparable a la institución blanca, aunque de momento Florentino Pérez parece haber aprendido de errores anejos y se ha mantenido firme en cuanto a la continuidad del entrenador, de Pellegrini. De acuerdo que es duro que después de más de 300 millones de euros de inversión sólo se pueda exhibir como éxito un subcampeonato liguero (que a estas alturas es lo único seguro de lo que puede presumir el Madrid), pero el dinero, aparte de no dar la felicidad, tampoco garantiza títulos ni da poderes extra al equipo, tal y como certificaron Alcorcón y Lyon. Por eso, el cachondeo en la orilla merengue me recuerda a la del mal estudiante que se ríe de aquel que suele sacar de media nueves y dieces y que un día, por circunstancias de la vida, sólo saca un cuatro. Seguro que en la repesca solventa el compromiso con Matrícula.

Criminalizar los hurtos menores

Criminalizar los hurtos menores

Hago mía una información que publica www.elmundo.es, pero que a buen seguro habrá sido objeto de análisis y publicación por el resto de los medios que tenemos en España. Resulta, según publica la edición digital de este rotativo que “los delincuentes que se dedican a cometer hurtos inferiores a 400 euros, a sabiendas de que eso no es un delito sino sólo una falta castigada con una multa, pueden empezar a preocuparse: el Gobierno y Convergència i Unión (CiU) han llegado a un acuerdo que permitirá castigar esos pequeños robos con la cárcel. En la actualidad existen casos de personas que cometen decenas e incluso varios centenares de pequeños hurtos cada año, pero no son enviados a la cárcel porque, a pesar de la reincidencia, la ley no prevé esa posibilidad para las faltas.

Para empezar, se creará un registro de faltas único para toda España, de tal manera que cualquier juez pueda acceder a él y comprobar en el acto si el delincuente que tiene delante, acusado de un hurto, ha cometido más con anterioridad. La reincidencia en ese tipo de faltas podrá ser castigada con penas de prisión, que los delincuentes cumplirán los fines de semana y los días festivos. Como esos días otros presos disfrutan de permisos, no existirá el problema de que vayan a llenar todavía más unas prisiones que están sobresaturadas”.

Y bien, dicho esto, ahora me hago la siguiente reflexión, ¿no ha cansado el Gobierno de repetirnos por activa y por pasiva que acometer reformas en el Código Penal supone un arduo trabajo y de ahí, por ejemplo, que sigamos viendo casos tan lacerantes como los de Sandra Palo y Marta del Castillo que, a tenor de una flexibilísima Ley del Menor, se castigan con mucho menos de lo que se pretende hacer con esta reforma en el Código Penal? Ya puestos, considero yo, es hora de bucear a fondo dentro del marco normativo legal y propiciar cambios que realmente preocupen a nuestra sociedad.

Porque, miren ustedes, los grandes establecimientos, cadenas de supermercados e hipermercados, etcétera, que son las principales víctimas de estos hurtos, suelen tener suscritos una serie de seguros ante estos hechos puntuales y, de no tener esa póliza, nos clavan la presunta o hipotética sustracción al resto de los clientes. Es decir, que esto viene siendo como el canon digital, si alguien se lo descarga y le pillan, multa que te meto Aniceto, pero si consigue esquivar los largos tentáculos de Teddy Bautista, presidente de honor de la SGAE y candidato a ocupar un puesto en la diestra del mismísimo maligno (Adrián dixit); al final quienes sustentamos el rollo de las descargas ilegales (aunque no las hagamos) somos nosotros, los pobres compradores de móviles, Ipods y demás tecnología gravada con el pernicioso canon.

En definitiva, aquí se ve un claro y fehaciente ejemplo de que como estamos en crisis económica hay que trincar las perras por donde sea y ahora se va a criminalizar una serie de hurtos que, ojo, no veo bien que se cometan y me parece genial su erradicación, pero tenemos en España crímenes y delitos de más calado, ya no sólo en relación a los casos de los menores, sino también a esa estirpe política que se ha llenado los bolsillos a paladas y que no mueven ni media ceja cuando hay que abonar a toca teja 3 millones de euros. Te matas de la risa, ¿verdad Jaume?

Tomadura de pelo parlamentaria

Tomadura de pelo parlamentaria

Los diputados del Parlamento de Canarias, al menos aquellos que suelen jugar a firmar el parte de asistencia y luego mandarse a mudar, han vuelto a demostrar que les importa muy poco (o nada) el deber y la obligación de servicio público al que se comprometieron cuando, por la vía de las urnas, fueron elegidos para desempeñar la labor de representación del pueblo canario. Sí, vale, puedo comprender que escuchar los plúmbeos argumentos de José Miguel González supone poner a prueba la paciencia más férrea, pero miren ustedes, a estos señores se les eligió por un proceso democrático, se llevan un excelente sueldo a final de mes y, por tanto, su deber es permanecer en el escaño durante las sesiones plenarias o las comisiones. Pero no, al parecer el truco radica en hacer como que van al hemiciclo y luego, sorprendentemente, cuando uno asiste al desarrollo del pleno, más de uno ha desaparecido de su sillón y, en el mejor de los casos, se hallan en sus despachos tramitando no sé qué asuntos. A otros, increíblemente, los podemos encontrar de compras en alguna conocida tienda o centro comercial. Total, arguyen, si no hay nada que votar, pues no vamos a estar recibiendo contaminación acústica en el salón cameral.

 

Fíjense que hasta el propio Antonio Castro, presidente del Parlamento de Canarias, tuvo que recordar a sus señorías el deber que tienen con la ciudadanía, que no se puede ofrecer esa estampa de un vacío casi sepulcral, que sólo son 60 los afortunados en todo el Archipiélago que pueden acceder a la representación autonómica, que los señores Santiago Pérez, Manuel Fernández o José Miguel Barragán, por ejemplo, no están ahí por su cara bonita, sino porque miles de personas decidieron dar su voto a la formación a la que representan y, por ende, deben devolver la confianza depositada en ellos. Sin embargo, eso parece que se las trae al pairo y día sí y día también nos encontramos con un hemiciclo desierto, con sólo los miembros de la Mesa, los portavoces de los grupos y, con un poco de suerte, alguno de los miembros del Gobierno.

 

Por supuesto, no estamos hablando de un mal endémico del Archipiélago. Esto lo hemos visto a nivel del Congreso de los Diputados y en otras asambleas legislativas autonómicas y supone exactamente la misma vergüenza y produce bochorno. Lo malo de todo es que quienes tienen que ponerse colorados, esos representantes de la soberanía nacional o autonómica, no sólo no se arrepienten de esos escaqueos constantes, sino que además se muestran orgullosos de acudir únicamente a las sesiones para darle al botón del sí, de no o la abstención. Para estos menesteres tan poco edificantes, sinceramente, mejor que se reduzca toda la clase parlamentaria a los cabezas de partido y que se les otorgue un voto ponderado en relación a los votos obtenidos en las urnas. De paso, nos ahorraríamos unas buenas pelas.

Un final de Liga más que apasionante

Un final de Liga más que apasionante

La Liga se ha puesto al rojo vivo en lo que respecta a todos sus apartados. Cuando ya muchos pensábamos que el Fútbol Club Barcelona había asestado un golpe mortal a la Liga tras el triunfo de hace una semana en el Santiago Berbabéu, el Español arrancó un empate valioso ante los de Guardiola y ha vuelto a dejar más abierta que nunca la lucha por el entorchado nacional. Desde luego, si los catalanes no vuelven a fallar, el cuadro blaugrana sigue dependiendo de sí mismo, aunque hay que recordar que tiene dos salidas no muy sencillas ante el Villarreal y el Sevilla, rivales que se juegan entrar en la Europa League y Liga de Campeones, respectivamente. Los merengues, calendario en mano, pueden hallas complicaciones ante el Zaragoza, que tendrá que dar el todo por el todo para evitar el temido descenso, o la visita del Bilbao al feudo merengue, un equipo vasco que también ansía entrar a Europa vía extinta UEFA o por la Champions.

 

Pero si el interés radica en la lucha por el campeonato, no le va a la zaga la pelea por los otros dos puestos de Liga de Campeones. El Valencia, siempre a priori, parece tener uno asegurado, el tercer puesto, que encima le evita jugar la eliminatoria previa. Pero al acecho se encuentran el Sevilla, el Mallorca y un renacido Villarreal que va de menos a más. El Athletic ha perdido comba, pero parece tener bastante encarrilada su presencia en competiciones continentales, sobre todo si nos atenemos a que el Mallorca, que posiblemente entrará en fase de concurso de acreedores, tenga que renunciar a su participación europea.

 

Deportivo de La Coruña y Getafe, a bote pronto, parecen los únicos clubes que poco o nada se juegan ya en la competición. Todavía tienen opciones de clasificarse para el segundo torneo continental, especialmente aprovechando algunas combinaciones, que siempre pasarían porque el Sevilla no entrara en Champions, pero sí en la Europa League ganando la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid.

 

Y por abajo, qué duda cabe, está montado todo el cacao. Desde el conjunto rojiblanco madrileño, que atesora 40 créditos en la tabla, hasta el Xerez, con 27, nadie puede afirmar que tiene garantizada la permanencia o que el descenso es ya un hecho. Quien más se ha movido en estas tres fechas es, sin dubitaciones, el CD Tenerife que ha logrado siete puntos de nueve posibles y ha pasado de unos paupérrimos 25 puntos a los 32, a uno del Málaga, 33, a dos del Zaragoza, 34; y a cuatro del Racing de Santander, con 36, pero tampoco deben descuidarse Español, Almería, Sporting o Osasuna, que se encuentran en la horquilla de los 37-40 créditos.

 

Sea como fuere, al final, y a pesar de que muchos hemos hablado de campeonato anodino, nos esperan unas jornadas de auténtico infarto e igual podemos llegar a dilucidar todo en la última jornada. Ese día las radios, las televisiones y lo que sea menester echarán humo. Esperemos que quienes hasta este domingo lo habían tenido en su mano, sea el objetivo que sea, no tengan que lamentarse de las oportunidades perdidas. Y es que hay una máxima, que quien viene por detrás, acaba rebasando a los de delante.

¿Ayudas? Para el paro, no, para Cuba, sí

¿Ayudas? Para el paro, no, para Cuba, sí

¿Precisa usted una ayuda porque se ha quedado desempleado? ¿Tiene usted hijos en edad de ir ya a la Universidad y, sin embargo, no pueden matricularse porque no salen las cuentas? ¿Necesita operarse urgentemente en la sanidad privada porque las infaustas listas de espera no le dan cita hasta, por lo menos, dentro de dos años, pero su cuenta corriente no le permite ese dispendio de ponerse en las manos de los mejores especialistas? ¿Y se ve usted apurado para pagar el alquiler de la vivienda o la hipoteca y, sin embargo, las administraciones le cierran las puertas de las posibles ayudas? Pues nada, si usted se siente identificado con alguna de estas situaciones, lamentablemente, no tendrá más remedio que recurrir al manido ajo y agua (a joderse y aguantarse) porque nadie le va a hacer caso. Sus problemas le traen al pairo a muchos de nuestros gobernantes, pero muy en especial si miramos hacia el Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero.

 

Pero, igual que tiene que soportar esta situación, la cosa puede cambiar desde el momento en el que usted demuestre tener creada cualquier clase de ONG y que trate de defender cuestiones sociales en cualquiera de los países de la llamada Alianza de Civilizaciones. Por ejemplo, se puede usted embolsar una kilada (de kilo euraco) si asegura que ha montado una asociación para defender los derechos de las lesbianas en Zimbabwe, un problema que, como cualquier mortal puede comprender, le quitan el sueño a más de uno, sobre todo cuando la principal preocupación de uno de los países más pobres del planeta debe ser esa que dice el Gobierno para justificar los miles de euros destinados a esa nación y no las dificultades de la gran mayoría de la población para acceder a los alimentos de primera necesidad, por ejemplo.

 

¿Quiere usted más ideas extramuros de España? Pues justifique usted que va a ayudar a los congoleños, otra nación de reconocido potencial económico, a mejorarles el pie zambo. Caminar, desde luego, lo harán mejor, pero seguirán subsistiendo con la principal y casi única preocupación, la de asegurarse el sustento diario. Pero si verdaderamente desea dar el verdadero golpe, al estilo de la famosa película protagonizada por Paul Newman y Robert Redford, convenza al Gobierno de España que su objetivo es mantener la estirpe del tiranosaurus cubano, con Fidel y Raúl Castro como especímenes en peligro de extinción. Ante esa petición, Zapatero, Moratinos y el resto de ministros y ministras del Gobierno del talante le soltarán, a toca teja (o ceja), tres cuartos de millón de euros. Y estos son sólo unos ejemplos, pero los disparates de subvenciones y ayudas injustificadas se dan a docenas a diario y sumando miles de euros por aquí y por allá se va un auténtico pastón. Pero, cómo no, para los más necesitados de la propia casa llamada España no hay ni medio euro.

Exigente y polémica reforma funcionarial

Exigente y polémica reforma funcionarial

El Gobierno de Canarias está estudiando endurecer hasta extremos insospechados la actual legislación sobre Función Pública. Si las reformas que se plantean salen adelante, se acabó la happy hour del cortadito o del Corte Inglés para esos funcionarios que se habían vuelto acomodaticios, expertos en no dar un palo al agua y en evadir los sistemas de control instaurados por las instituciones. Ahora, en cuanto estas medidas cuenten con el consenso necesario, a aquellos empleados públicos que muestren una persistencia en no pegar ni medio sello, serán inmediatamente separados del servicio, lo que comúnmente conoceríamos en la empresa privada como un despido en toda regla, pero con el agravante de que además, cuando te ponen de patitas en la calle dentro de la Administración Pública, no vuelves a trabajar en ninguna otra corporación, ya sea un ayuntamiento, cabildo o Gobierno regional.

 

Por supuesto, imagino yo, los sindicatos habrán puesto el grito en el cielo ante una medida que considerarán injusta, que deja desprotegido a una especie de trabajador hasta la fecha prácticamente intocable salvo que, por desatinos de la vida, éste tuviera un mal día y, o bien se lo llevase crudo o se dedicase a pegar tiros a sus compañeros y administrados. Sin embargo, qué quieren que les diga, a mí me parece magnífico que la Función Pública comience a parecerse en ciertos aspectos a la empresa privada. Lo que no es de recibo, por supuesto, es que los ciudadanos tengan que vivir el penoso espectáculo de ir a determinadas administraciones y deban esperar más tiempo del necesario porque de cuatro ventanillas de atención al público sólo haya una disponible. Dos de los tres que están vacantes se fueron a tomar el cortadito de las diez y el otro, por ejemplo, tuvo que salir a resolver un asunto de interés particular e inexcusable. Por supuesto, el ámbito público no está para tener superávit (tampoco déficit), pero sí que hay que perseguir una evaluación de la calidad, del desempeño, concretamente, que hagan funcionar correctamente a la administración que, entre otras cosas, la sostenemos nosotros con nuestro dinero.

 

Eso sí, no todo es positivo en este nuevo marco legal e igual que alabo una medida, critico otra que no ayuda, precisamente, a la motivación de los funcionarios. Hasta la fecha, la permanencia de dos años en tu puesto de trabajo te permitía concursar internamente para obtener una plaza con mejor nivel. Ahora, según se está cociendo en las entrañas del Ejecutivo canario, la idea es que haya que permanecer seis años en la misma mesa y silla para optar a unas condiciones mejores. Así, qué quieren que les diga, será muy difícil motivar al empleado público que tenga verdaderas aspiraciones y, de verdad, lo único que conseguirán es que los mejores trabajadores acaben marchándose a otras corporaciones fuera de las Islas. Lo que no es de recibo es reclamar más atención a la hora de desarrollar las funciones, que me parece fenomenal, pero por el otro lado desincentivar a estos mismos triplicándoles el tiempo para poder subir en el escalafón administrativo. No es de recibo, desde luego.