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Desde mi escaño

El 'efecto' Panea

El 'efecto' Panea

¿Quién es Antonio Panea? Hasta hace unos días era un anónimo accionista del Banco Santander, una persona como cualquiera de ustedes, que tiene su pequeña contribución en una entidad bancaria de gran dimensión mundial y que, como cualquiera que confía su dinero a una empresa, se preocupa por el estado de las cosas de la sociedad, y mucho más si se conoce que existe un auto judicial por el cual se está investigando al máximo exponente de la institución, el señor Emilio Botín, y a varios de sus familiares, por el supuesto impago de unos impuestos durante varios años.

Basándome en el irrefutable principio de presunción de inocencia de cualquier persona, hay que dejar a la Justicia que actúe, que pida papeles, que interrogue a los sospechosos y que luego, después de practicadas todas las pruebas, que se actúe en consecuencia. El presidente del Banco Santander podrá tener más dinero que cualquiera de nosotros, pero eso no da ni quita razones. Si el señor Botín trató de eludir al fisco, pues que pague, como debe de ser, pero si al final no hay nada, que también se haga justicia y que quienes hayan informado ampliamente sobre el auto de la Audiencia Nacional, pues que también hablen en la misma proporción de su inocencia.

Ahora bien, dicho esto, el señor Panea, como yo, uno de los millones de clientes del Santander, tenemos derecho a conocer cuál la situación en la que se encuentra el banco, en qué medida puede afectar o no esta decisión de indagar en los ejercicios fiscales de Botín y de sus allegados. En cualquier empresa es normal que los socios y accionistas pidan resultados, saber si un determinado problema puede perjudicar al futuro de la entidad, pero evidentemente, el presidente del Banco Santander optó por agarrarse al protocolo de la junta de accionistas para intentar que no se hablase de un tema que es preocupante.

La verdad es que el señor Panea los tuvo bien puestos. No es sencillo que nadie tenga los arrestos y los arrojos necesarios para plantear en la ‘fiesta’ de Botín una medida como la remoción, y sobre todo replicarle al presidente del Santander, cuando éste le dijo que no pensaba referirse a ese asunto, que era un maleducado. Es más, nunca tuvo que producirse la pregunta de Panea, sino que debería haber sido el propio dueño de la entidad quien diese las oportunas explicaciones al comienzo de la junta, pero no interesaba hablar de esto, tal y como demostraron como cómplices muchos otros accionistas. Lo que sucede es que nadie contaba con el efecto Panea y con él muchos clientes que queremos saber qué ha pasado con esos ‘despistes’ fiscales, si son reales o es una mera errata burocrática.

Escol(E)ta

Escol(E)ta

El buenismo (o el tontismo, más bien) de este Gobierno comienza a tomar dimensiones completamente desproporcionadas. Ahora, después de haberse perpetrado la inmoralidad de permitir a Bildu concurrir a las elecciones y sacar una burrada de votos y, lo más importante, una ingente cantidad de millones de euros para manejar a su mejor antojo, en el Ejecutivo de Al Dedo Pérez Rubalcaba, conocido también como el candidato vía Twitter, se llevan ahora las manos a la cabeza porque en esas corporaciones mangoneadas por los radicales se empiezan a poner los cimientos de la extorsión. Por lo pronto, los escoltas de determinados políticos no pueden acceder a una serie de corporaciones, Andoaín sin ir más lejos, porque a Bildu no le da la real gana.

El problema es que al final, después de varios años, se ha conseguido revertir la situación. Quienes no han condenado (ni lo piensan hacer) los actos de terrorismo, son los que controlan la vida pública de todos los ciudadanos, pero imagínense en esos pueblos del interior del País Vasco, verdaderas madrigueras de víboras que están ávidas de morder a sus víctimas hasta la muerte. El no permitir el acceso a los escoltas es sólo el prólogo de todo lo que va a venir y tengan por seguro que después de las elecciones generales tendremos, más tarde o más temprano, el primer asesinato de estos hijos de mala madre.

Resulta gracioso ver a Al Dedo Pérez Rubalcaba, alias GAL, Faisán y merecemos un Gobierno que no nos mienta, afirmar con esa cara de corcho, inmune a lo que está pasando en torno a él, que se hará cumplir la legalidad establecida, que nadie puede estar por encima de la ley. Claro, por eso lleva el PSOE torpedeando casi un año el nombramiento de Enrique López como nuevo magistrado del Constitucional. Y es que, por supuesto, aquí la justicia es respetable, indiscutible, acatable y más asumible que nunca cuando los jueces te dan la razón en todo lo que te propongas y todos sabemos que Bildu es lo que es gracias a la acción pasiva de este Ejecutivo.

En fin, de nuevo tendremos que ver la nada agradable estampa de ver como cientos y miles de personas honradas y de un saber vivir intachable tienen que abandonar su tierra, su casa, sus familiares y amigos porque hay un grupo de impresentables que han llegado para imponer su ley, la única que conocen, la del más fuerte, la de la goma 2 y la bomba lapa, amén del tiro en la nuca. Insisto, es cuestión de tiempo que se produzca el primer atentado, posiblemente poco después de las elecciones generales. Entonces no sólo tocará mirar hacia quien accionó el gatillo o el detonador, sino también hacia quien o quienes permitieron la atrocidad, patrocinada por el Tribunal Constitucional, Gobierno de España.

Caprichos de altos vuelos

Caprichos de altos vuelos

España está en crisis, cinco millones de parados, no sé cuántas familias que no llegan a final de mes ni con el carrito ahorro de Carrefour o los descuentos duros de Lidl y nos enteramos por La Razón de que en el Boletín Oficial del Estado el Gobierno saca a concurso el catering de los aviones de las Fuerzas Aéreas por un valor de 600.000 euros, una cantidad más que respetable por un servicio de comidas que, salvo cuestiones puntuales, no parece que hiciera falta derrochar tanta pasta.

Pero precisamente se trata de eso, de la pasta, y no la de los italianos, precisamente, sino la que nos cuesta a los ciudadanos porque lo indignante (esto sí que es para ponerse delante de la puerta de La Moncloa) es saber que entre los caprichitos de estos vividores está el que haya botellitas, entre otras bebidas espirituosas, de Chivas Regal 12 años. ¿Es que acaso es esencial el alcohol en ese servicio de almuerzo-cena? Pues no, claro que no es vital que nos sableen el bolsillo de esta manera y menos para empinar el codo (que más de uno, con eso de que es solo un botellín, se beben Escocia entera a base de pequeños sorbitos).

Y no sólo es la bebida en sí, que ya es un capricho de los caros. Es que el presidente del Gobierno, los ministros o la Casa Real quieren que haya lomo y jamón ibéricos, langostinos, bollería del día, fruta fresca y fruta pelada y otra serie de exquisiteces que me imagino que llegarán a rematar en el caviar más caro del mundo. ¡¡¡No te cortes, Zapatero, que para lo que te queda de estar en el convento (digo en la garita)!!!

El problema de todo esto es que hemos llegado a un punto de no retorno en la inmoralidad pornográfica de unos sujetos a los que les da lo mismo uno que cien, Ana que la hermana o mezclar peras con manzanas. Te imponen unos recortes brutales, la ciudadanía hace todos los esfuerzos posibles por combatir la crisis (cierto es que ‘obligados’ desde el Gobierno y de la soberanía parlamentaria) y luego llegan estos desahogados y, como si no costara, a pedir de lo más caro, de lo que posiblemente muchos de ustedes y de quien suscribe esta modesta tribuna no llegará a catar en la vida.

Evidentemente, hay muchas personas que no toleran estas actitudes y menos aún que las hagan públicas sin que se les caiga la cara de vergüenza. Me toca mucho los pies, Baldomero, que un jeta como Zetaparo se ponga a pensar en resolver los problemas de España a 20.000 pies de altura, saboreando un rico jamón ibérico, disfrutando del aroma de un mango y luego apurando hasta la última gota del Chivas de 12 años. Es que no tienen sutileza ni tampoco a estas alturas esperen que la vayan a tener. No en vano, esa no se adquiere en ningún cátering.

La cultura no cotiza (España Siglo XXI)

La cultura no cotiza (España Siglo XXI)

España, siglo XXI. Llamarse Toni Genil, Margarita Seisdedo, Lydia Lozano, Karmele Marchante, Carmen de Mairena o Belén Esteban y no tener absolutamente ni idea de cultura general es un seguro de vida para ganarse la ídem. En cambio, si te llamas Víctor Castro y demuestras tener un amplio bagaje de conocimientos, a lo sumo te puede servir para presumir de sabiduría y habilidad en un concurso televisivo, pero luego no te comes un colín en la vida profesional. Dicho en plata, que no te dan curro aunque seas todo un licenciado en Filología Germánica, Románica, estés a punto de doctorarte en Lingüística y encima tengas siete años de estudios de piano.

Resulta curioso que, valga el chascarrillo, que siendo todo un experto del piano, aún no haya dado con la tecla correcta para encontrar una colocación acorde a sus méritos que, al socaire de ese currículum, debería de ser pieza codiciada por muchas empresas, institutos y hasta universidades. Pero no, aquí el mérito de esta España del siglo XXI es no tener la menor de las vergüenzas en, por ejemplo, bajarse el trasero y mostrárselo a toda la audiencia (Toni Genil en ese programa de Telecinco donde varios parásitos como él conviven en una isla) o soltar barrabasadas varias en horario de prime time como si fueses una eminencia de Harvard (Belén Esteban).

Lamentablemente, hoy se paga mucho más por la zafiedad que por los buenos modales y ya no te digo si estos vienen acompañados de una vasta cultura. Aquí se prima el hecho de ser una persona basta, capaz de hacer más que el monigote en la pequeña pantalla. Nadie entiende que alguien sin mayor formación como esta señora de San Blas (me niego a llamarla la princesa de…) puede facturar cientos de miles de euros al año, que haya conseguido enchufarse en la que en sus inicios llamaban la pantalla amiga y que los italianos estén aflojando ese fleje de billetes como si no costara.

De acuerdo, al final todo va en función de la publicidad y si ese programa, Sálvame, lo ven 50 veces más que un Saber y Ganar, es verdad que igual esos cientos de miles de euros son sólo un pequeño, un nimio porcentaje de lo que ingresa la cadena de Fuencarral, pero aquí hay una disfunción clara y es que mientras una persona, Víctor Castro, trata de ganarse la vida de forma honrada, la señora Esteban vive del tranque y del trinque constante. No es que robe, que desde luego no seré yo quien afirme tal cosa, pero en cierta medida es una estafa moral que una don nadie pueda llegar a fin de mes sin haber demostrado absolutamente nada; y este señor tenga que estar prácticamente mendigando por un empleo; y eso que con su éxito en Saber y Ganar, en La 2 de TVE, está siendo reconocido e igual se le abre alguna que otra puerta, algo mucho más digno por lo menos que tener que abrirse de piernas o bajarse el tanga.

Subversión democrática

Subversión democrática

Lo han conseguido. Los indignaditos han pasado de las palabras a los hechos, pero además a lo bestia. Ya hace unos días avisaron en Madrid, frente al Congreso de los Diputados, luego la liaron parda por fuera de las Cortes Valencianas y ya esta semana han ido a degüello contra todo aquello que se moviese. Por lo pronto, estos radicales antisistema se han presentado frente a la casa del alcalde de Madrid al que le increparon al grito de fascista e hijo de puta por los recortes en la fiesta gay de Chueca. Ni los modos educados del primer edil, invitando al diálogo a los manifestantes, aplacaron la ira de unos personajes que sólo quieren buscar bronca por la bronca. Su modus vivendi es ése.

Y como lo de la capital de España les fue bien, más que nada porque han logrado su cuota de protagonismo, ayer la montaron por todo lo alto frente al Parlamento catalán. Miles de ’indignados’ se apostaron ante la sede de la democracia regional para evitar la entrada de los diputados. Algunos, como el presidente, Artur Mas, y algún que otro consejero y diputado, pudieron esquivar el piquete entrando como el hombre de Tulipán, es decir, en helicóptero. Pero otros no tuvieron tanta fortuna y se llevaron empujones y ropas manchadas por spray, aparte de insultos diversos. Lo peor del caso es que los agentes policiales tuvieron que aguantar estoicamente los embates dialécticos y los amagos violentos de verdaderos niñatos que no levantan ni medio palmo del suelo, pero que se atrevían a ponerse a dos milímetros de la cara de los agentes, en plan provocador a ver si les lanzaban un porrazo para tener un motivo para montar una batalla campal.

Lo cierto es que el movimiento 15-M, lo que es ahora, ya no tiene nada que ver con lo que se propugnaba en sus inicios, si es que en verdad alguien podía pensar en el buenismo de esta gente. Pongámonos en la hipótesis de que sí, que en realidad, cuando se lanzó la convocatoria por las diferentes redes sociales, eran personas voluntariosas y deseosas de cambiar cuestiones trascendentales, pero al final esos pocos juiciosos fueron absorbidos desde el minuto uno del partido por estos impresentables reventadores, insultadores profesionales y gentuza de baja ralea, de estrofa más baja que los habitantes de Lilliput, chusma que sólo tienen entre ceja y ceja pervertir el régimen para imponer el suyo, ese falsario comunismo de sopa de col, aunque por detrás traten de enriquecerse como esos empresarios a los que ellos tanto denostan.

Lo digo y lo mantengo, para nada soy amigo de la violencia, es más, la rechazo de pleno y de plano; pero también está llegando todo al límite, a esa gota que va a colmar el vaso y no le arriendo la ganancia a estos alborotadores que se jactan de burlarse de la policía. La somanta de palos que más de uno merecería llevarse sería de campeonato. Hoy comparan estos actos de ’reivindicación’ a lo que ha pasado en Egipto o Túnez. Nada de eso. Si el paralelismo fuese cierto, la policía española debería de haber molido a palos y dado muerte a más de uno de estos sujetos infectos y rastreros. En esos países, la gente ha luchado por su libertad, aun a riesgo de perder su vida. Aquí se ha jugado con reglas muy diferentes, la de saber que los agentes, salvo casos perfectamente tasados, no pueden emplear la violencia. Esa es la diferencia, por mucho que alguien lo quiera poner de heroico.

El 'demoxenófobo' de El Vendrell

El 'demoxenófobo' de El Vendrell

August Armengol. Si yo pronuncio este nombre, así sin más, pues no les dirá absolutamente nada, es como si digo Perico el de los Palotes. Lo lógico es que ustedes se queden pensando en que este señor es uno de esos 47 millones de habitantes que tenemos en España. Sin embargo, si yo les digo que este caballero, por llamarlo de alguna manera, pertenece a una organización denominada Plataforma o Partido por Cataluña, concretamente en el Consistorio de El Vendrell, y que tiene unas aficiones curiosas como la de llamar guarros a los musulmanes, posiblemente ya sepan de quien estoy hablando.

Pues sí, queridos lectores, efectivamente se trata de un tipo infecto, de un racista recalcitrante, de un xenófobo de campeonato que se dedica a llamar sucios a los inmigrantes, pero parece que con especial inquina sobre los africanos del Magreb, a los que además fotografió estando estos por fuera del Ayuntamiento, colgó la imagen en su perfil de Facebook y lo remato con el comentario de que esos señores eran unos moros y unos sucios, amén de una retahíla de mensajes de los acólitos que eran igual o de peor bajeza que la del texto original.

Lo que es evidente es que este señor, por higiene democrática, por respeto a nuestra Constitución y, en particular, por los vecinos de El Vendrell, al menos aquellos que no han votado a este parásito, debería de estar fuera de cualquier institución a la voz de ya. Es inconcebible de todo punto que alguien tan abyecto pueda, siquiera, creerse el portavoz ni siquiera de sí mismo. Esta persona no puede representar a nadie porque en sí mismo es impresentable. Alguien que va de demócrata no puede estar en esa línea que no es ya la frontera entre el bien y el mal, es que se ha metido de lleno en el fango de la xenofobia y Dios no lo quiera, pero también se juega que algún marroquí de sangre caliente le acabe reventando la sesera de una pedrada.

Y es que aquí somos mucho de creernos los mejores, la última Coca Cola en el desierto, la maravilla mundial, pero en cambio, desgraciadamente, seguimos teniendo especimenes de esta calaña que acaban ofreciendo una imagen pésima de España en el exterior. Insisto, ojalá y nadie se tome la justicia por su mano, pero no está en condiciones el tal August Armengol de pasearse cerca de una mezquita o de pasar unas vacaciones en Marrakech. Y es que ya sabemos como se solventan ciertos conflictos con determinadas razas, sobre todo en materia de injurias y vejaciones. Y en España tenemos un refrán muy sabio: Quien a hierro mata, a hierro muere.

Los 'pacifistas' de Al Dedo

Los 'pacifistas' de Al Dedo

“Hay que permanecer atentos a la pantalla”. Esta frase la pronunció el pasado viernes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el candidato Al dedo Pérez Rubalcaba (don Alfredo o don Al dedo, como más le gusta denominarse) y lo hacía para referirse a que no dieran por sentado que Bildu iba a tener tanto poder en las corporaciones vascas y que no veía tan segura la alcaldía para los proetarras en San Sebastián o la presidencia en la Diputación de Guipúzcoa. Evidentemente, don Al dedo ejecutó el guión perfectamente cocinado en los fogones de la Moncloa.

Por supuesto, todos seguimos atentos a la pantalla y vimos, cómo no podía ser de otra manera, como Bildu accedía impunemente a varias instituciones, entre ellas las dos nombradas, y no sé cuántos consistorios más donde, bien gobierna o bien tendrá responsabilidades en la gestión. Al final, lo que nos interesa, es saber de primera mano que estos desvergonzados manejarán la nada despreciable cantidad de 2.000 millones de euros y no es descabellado pensar las ‘inversiones’ que se harán con ese capital.

Y es que de nada valen las quejas y los lamentos de don Al Dedo, que decía lastimeramente que no esperaba que Bildu pudiese tener tanto poder, que esperaba otro tipo de pactos…pero, ¿de qué clase de acuerdos habla el señor Rubalcaba? Sí gracias a esos magistrados puestos al dedo (en minúscula) por los socialistas, al final se legalizó a la coalición, ese conglomerado de partidos para camuflar a la víbora etarra, para que estuviese en las instituciones.

Ahora tocan cuatro (o vaya usted a saber cuántos) años de aguantar humillaciones, de pintadas amenazantes, de sustitución de la bandera española en las corporaciones por ese trapo inmundo en el que se reclama el acercamiento de los presos. ¿Se acuerdan ustedes que dijeron los señores Al Dedo y ¡Qué amaño! sobre que estarían vigilantes y que se tomarían las medidas al respecto en cuanto se viesen los primeros signos de exaltación y apología del terrorismo? Pues nada, que si quieres arroz Catalina.

La lástima es para la gente normal, esas personas de bien que se quedan en el País Vasco y que tendrán que soportar mil y una humillaciones, amenazas, coacciones y barbaridades diversas. Todo lo que pase ahora tendrán que agradecérselo a los oficios de ese socialismo de trampa y cartón, esos politicastros de medio pelo que, con tal de seguir en el machito, pactan lo que sea, al precio que sea, pero la factura, evidentemente, la pagan otros…esperemos que no sea en modo de ataúdes.

El cierre de Radio El Día, un capricho del paulinato

El cierre de Radio El Día, un capricho del paulinato

Quieren cerrar Radio El Día, como muchas otras emisoras que no son afines al régimen del paulinato. Sí, resulta curioso que no se le haya concedido la licencia a la emisora de la avenida de Buenos Aires, máxime cuando todos sabemos que si había una determinada inclinación política, esa era la de Coalición Canaria, pero tampoco uno es extraño y conoce perfectamente que las motivaciones que se han seguido con respecto a este altavoz del Grupo El Día son muy distintas. Las pornográficas editoriales del rotativo, poniendo a caldo pota a Rivero y los diputados que CC tiene en Madrid, Oramas y Perestelo, han motivado que se busque una forma nada sutil de ahogar económicamente a la radio y, posteriormente, al resto del esqueleto mediático hasta conseguir su muerte por inanición publicitaria.

Evidentemente, puedo decir mucho sobre los xenófobos editoriales redactados o encargados por Don Pepito, los insultos constantes a los peninsulares (por mucha distinción que él tratase de vender haciendo distinción entre ésos y los godos), las acometidas contra Gran Canaria, los exabruptos contra Rivero cuando no se hacía la santa voluntad del editor de El Día o las amenazas de sacar los trapos sucios. Sin embargo, con todo eso, y habiendo sido un colaborador de ese medio que fui echado por la puerta de atrás (lógico por otra parte porque en Periodista Digital no he dejado de meter caña con esos escritos vomitivos), reconozco que es toda una injusticia el tema de acabar con la emisora porque los compañeros que allí trabajan, los pocos que quedan, comenzando por Pepe Moreno, no tienen culpa de que alguien escriba esos indigestos panfletos sabanarios.

Entiendo que la Justicia tenía que haber sido (y en realidad tiene que ser) la vía para frenar y erradicar esos escritos, pero nada de culpa tienen los abnegados empleados de esta radio que intentan salir día a día al aire con la mayor profesionalidad. Pero esto a Rivero le da lo mismo. Su criterio es exclusivamente acabar con todas aquellas plataformas que no le bailan el agua, que se muestran críticas con él o le masacran diariamente por no pedir la independencia para Canarias.

No comprendo ni comprenderé jamás que los políticos mangoneen en los medios de comunicación y que decidan de esa manera sobre dónde se pone la publicidad institucional y dónde no o si este medio lo cierro porque, lisa y llanamente, no comulga con la manera de pensar o de actual del burócrata en cuestión. Por eso, ni Radio El Día, ni Pulso Radio, ni Radio Isla y así un largo etcétera merecen ser cerradas sólo porque al pequeño hombre de El Sauzal se le haya metido entre ceja y ceja que él es una persona a la que no se le puede decir ni media en su contra.

El liante de Bono

El liante de Bono

El presidente del Congreso, José Bono, haría un papel excepcional como extra en una de esas míticas películas de Esteso y Pajares, concretamente en Los Liantes. Político más enredador, más embaucador y más protagonista no lo hay en la vida pública española. Siempre necesita estar en el candelero, ser el trending Tepic de Twitter o el ‘esto me gusta’ de Facebook. Incluso, estoy convencido de ello, de que hasta no le importa que le pongan verde o que le saquen continuamente sus numerosas propiedades inmobiliarias, hoteles y lavanderías varias con tal de ser el punto de referencia informativo. Bueno es Bono, como decía el periodista Alfredo Urdaci.

Y sí, desde luego hay que reconocerle al político socialista ese mérito de saber colarse en las rendijas de las noticias porque no es un arte nada sencillo. Esta semana, por ejemplo, ha protagonizado dos capítulos chuscos, uno, cuando en Onda Cero, con Carlos Herrera, soltó la gansada, porque no se puede definir de otra manera, de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le había propuesto como candidato a ser quien encabezase la lista del PSOE en 2012. Según él, la idea que le había expresado el también secretario general, y estamos hablando del año 2006, es decir en mitad de la primera legislatura de ZP, era que él fuese preparando al partido para la cita del 2012.

Ese detalle marca con meridiana claridad que con dos años en el poder, el PSOE, al menos determinados dirigentes, estaba pensando en seguir por sécula seculórum en la poltrona. Los socialistas ya daban por hecho ganar en el 2008 (como así sucedió) que encima ya estaban abonando por anticipado la legislatura 2012-2016, a seis años vista. Vamos, ni juntando los poderes de Rappel o Aramís Fuster se llegaría a poder visionar el futuro de esta manera tan preclara.

Y el otro episodio surrealista fue la propuesta taimada, larvada y a las escondidas que planteó Bono a sus señorías (a las pocas que había, dicho sea de paso) en el último pleno del Congreso. No sé si siendo correa de transmisión de un encargo rubalcabiano, pero lo cierto es que propuso que los días de pleno, que ahora son tres a la semana, se concentrasen en dos, es decir, en vez de ir de martes a jueves, que fuese solamente cada sesión hasta el miércoles.

Insisto, no sé si Rubalcaba andaba detrás de la propuesta para que así su desgaste fuese menor, dando por hecho que va a intentar aguantar en sus puestos de poder y de decisión todo lo que pueda hasta ejercer como candidato real, si bien ya lo es in péctore. Lo cierto es que el vicepresidente y ministro del Interior tendrá que lidiar ahora con demasiados frentes y seguro que a él no le venía nada mal librarse de un día en el Congreso para dedicarse a sus maldades de alcantarilla. ¿Y Bono? Pues lo dicho, encantado de conocerse a sí mismo y arrobarse cuota de pantalla, tal vez pensando aún en poder ser reclamado como líder del socialismo en el caso de un eventual revés de Rubalcaba, si es que no se le puede atribuir desde ya lo acaecido el 22-M.

Jarabe de palo

Jarabe de palo

Pobrecitos mis indignaditos. Sí, pobrecitos que ahora se quejan de represión policial. Claro, es verdad, un agente del orden debe velar por los ciudadanos, aunque alguno de estos, que dudo mucho que ostenten tal condición, puedan enfrentarse a la Policía, llamarla, con perdón, represora, hija de puta, bastarda y así un largo etcétera, se les tiran las vallas de separación, se les arrojan objetos y, claro, lo normal es que esos cuerpos policiales se queden impávidos, como si con ellos no fuese el tema. Hay que echarle guindas al pavo para tener tanta desvergüenza, pero enrojecerse tan poco por ello.

Afortunadamente, en España hace muchas décadas que hemos superado las palizas indiscriminadas de los grises, cuando una simple concentración podía ser disuelto a ostión y tente tieso porque a la autoridad imperante en ese momento le salía francamente de sus reales decretos. Pero lo que no podemos consentir ni tolerar bajo ningún prisma es que ahora se pase al lado contrario, que sean cuatro niñatos que no saben ni de la misa la media ni hombres supuestamente hechos y derechos los que ahora se tomen no sé qué justicia por la mano y quieran imponer ello el orden o las reglas del juego. No señor, ustedes son unos perfectos antisistema a los que ya la broma de hacer el ganso en el campamento quechua (de mal gusto, por cierto) se les ha ido de las manos hace muchos días.

Ahora estos perroflautas y agregados del vertedero pretenden reventar la constitución de las corporaciones, acudir a las sedes de un determinado político. Están indignados contra nada porque en realidad protestan por todo, por el vuelo de una mosca, por una mota de polvo. Son una panda de desahogados que no tienen más preocupaciones que la de hacer millones de asambleas para jamás llegar a un acuerdo. Me recuerdan a un personaje que describía el genial Alfonso González Jerez, que era tan bruto que vivió toda su vida entre cuatro paredes porque era incapaz de encontrar la puerta de salida. Pues estos desarrapados son exactamente igual de mononeuronales, habla, hablan y hablan, pero son inútiles cum laude para llegar a un consenso…pero si hasta el sector femenino se las ha tenido que pirar a vela llena porque, estos progres de cartón (sobre todo Don Simón) tenían y tienen actitudes machistas y cavernarias.

En fin, ahora dicen que se van a meter en los barrios, en el transporte público, especialmente en el metro, para darnos la perorata con sus ‘inquietudes’. Yo, por si acaso pretenden darme un papel, llevo mi kit de la gripe A preparado, porque ya que no lo tuve que utilizar, igual ahora sí que le doy uso. Estos sí que son una auténtica pandemia y no hay vacuna que lo cure, salvo recurrir a acciones extremas y encima ellos mismos las buscan. Es decir, el remedio salvador es el jarabe de palo (pero el real, no el de Pau Dones).

Artiles, ese es el candidato

Artiles, ese es el candidato

La corte de rumores que llega desde Canarias a Madrid sigue siendo un verdadero filón. Uno lamenta, por un lado, estar perdiéndose las semanas fantásticas en el Archipiélago con esa confección de pactos, estas puñaladas traperas en ‘Valmala’ sea la hora y, ya puestos, la intriga que supone saber quién será en nuevo director general de la cosa televisiva, es decir del ente Radiotelevisión Canaria, porque, huelga decirlo, Willy García (hasta ahora don Guillermo) parece que tiene otra concepción laboral en mente.

Y miren ustedes, a rey muerto, rey puesto, lo que pasa es que son dos los príncipes que se disputan el trono y uno solo, evidentemente, puede ser el elegido. A tenor de las informaciones que manejo, el debate se centra entre un profesional del mundo de las cámaras, Manuel Artiles y el director de Canarias 7, Francisco Suárez. Desconozco cuál va a ser la decisión de ese Ejecutivo que pretende presidir verbigracia el señor Rivero, pero si en su momento se optó por darle el puesto de máximo exponente del invento al señor García, basado en su aprendizaje radiofónico, en esa universidad de la vida, no veo impedimentos a que sea Artiles el que se imponga por varias cabezas a Suárez.

El director de Mirame Televisión tiene un amplio currículum en televisiones privadas, locales, ha conducido espacios en la propia Tv Canaria, es un hombre experimentado, capaz de hacer mucho con pocos recursos y, desde luego, a nadie se le engaña que el presupuesto de la Radiotelevisión Canaria no va a ser precisamente holgado. Habrá que apretarse el cinturón y nadie mejor que Artiles para cuadrar los números, amén de que sabe tocar las teclas adecuadas para que sus proyectos televisivos logren el favor de la audiencia.

Lo cierto es que además ya va siendo hora que determinados puestos los ocupen personas que hayan pasado previamente por la cocina o que hayan sido cocineros antes que frailes. Venir desde abajo puede proporcionar una perspectiva más acorde a las necesidades reales de la televisión. En Mírame Tv, por ejemplo, hemos disfrutado de grandes espacios políticos donde el propio Manuel Artiles ha sabido formular aceradas cuestiones a políticos, economistas y demás personalidades que tenían algo que contar. Supongo que, como todos, tendrá una ideología, una forma de pensar, pero también es verdad que quien le viese cuestionando a José Miguel Pérez, a José Manuel Soria o a Paulino Rivero no podría decir de qué tendencia política es este presentador.

En fin, mi apuesta está clara y creo que serán muchos quienes compartan que Manuel Artiles es una elección adecuada para una televisión y una radio que, si bien ofrecen una programación de calidad, tal vez necesitan un retoque que llame la atención de la audiencia. Sólo queda esperar acontecimientos y lucidez a quien o a quienes les toque tomar la decisión.

Del contigo pacto al ahora te aparto

Del contigo pacto al ahora te aparto

Reza un aserto que las normas están para no ser cumplidas y yo le añadiría una coda; y los pactos, tampoco. Estoy convencido que a estas alturas de la película no voy a ser yo quien descubra desde la distancia el empute que debe llevar encima el señor Alarcó con el comportamiento que han tenido los socialistas reventando un pacto suscrito en un documento firmado de puño y letra por el propio líder del PP y por el representante del PSOE, el señor Valbuena, que tiene poco pelo, pero aun menos ideas buenas. Si las palabras se las lleva el viento y lo que está negro sobre blanco también acaba teniendo la misma utilidad que el papel higiénico, es decir pasárselo por el arco del triunfo y aledaños, es normal que al final la desconfianza en la clase política sea cada vez mayor. Si se engañan entre ellos, ¿cómo podremos saber fehacientemente que no hacen lo mismo con los ciudadanos? ¡Que tropa!

En fin, lo sustancial del caso es que al final se han impuesto convenientemente las presiones desde la sede de la calle Ferraz, se le ha hecho caso a ese mixto de Juan Cruz y Manolo Vieira y al final el PSOE va a acabar aupando a CC a todos los ámbitos de poder existentes en todo el Archipiélago. Es decir, el nacionalismo de rancio olor a naftalina (¡¡¡juro que esto se lo he escuchado durante la campaña electoral a algún que otro dirigente del puño y de la risa!!!) va a ser el que gobierne otro cuatro años gracias a los inestimables oficios del tal Pérez. Lo que pasa que éste, a diferencia del ratoncito de marras, no trae un regalito, sino toda una Presidencia regional, alcaldías a tutiplén y alguna que otra poltrona cabildicia, especialmente la de Tenerife, donde Ronald McMelchior estaba que no vivía de la ansiedad de poder quedarse sin el preciado Palacio Insular y de dejar de jugar a los trenecitos.

Por supuesto, no voy a poner en solfa la aritmética ni la volatilidad de criterio de los chicos del socialista Aurelio Abreu, pero no es lo mismo tener unas intenciones, pero que luego, evidentemente, por circunstancias de la vida, pueden cambiar radicalmente a, por ejemplo, tener ya un acuerdo firmado, con los DNI incluso de los representantes de cada partido. Vamos, si yo fuese mujer, me pensaría muy mucho el hecho de casarme con un elemento como el señor Valbuena. Igual le da firmar ahora en el libro de familia que a los cinco minutos estar tramitando el divorcio para casarse con otra más rica.

Al final, sinceramente, no me da tanta pena por la traición en sí a un determinado partido político, sino que lo que se refleja es la constante tomadura de pelo a los ciudadanos, a los que se utiliza como actores o como cómplices necesarios de una farsa que tuvo lugar el 22 de mayo y ahora son esos pocos elegidos los que mercadean y se chalanean los escaños, las concejalías y las consejerías. Una vergüenza de marca mayor, pero que en el caso del Cabildo de Tenerife tiene un agravante, que había una firma. ¿Alguien podrá creer a partir de ahora a un socialista? Como todos sean como el señor Valbuena, no habrá una sola promesa buena.

La ópera bufa de las FM

La ópera bufa de las FM

Esta es la información: La mesa de contratación acordó las adjudicaciones provisionales de las licencias de FM, que no serán definitivas hasta que su propuesta se remita a la Viceconsejería de Comunicación para que resuelva, dejando fuera de las mismas a los grandes grupos de comunicación de Canarias, como la Cadena Ser, Radio El Día, Teide Radio, Onda Cero, Punto Radio, Es Radio e Intereconomía.

La emisora más beneficiada con las preadjudicaciones ha sido 7.7 Radio, del empresario Jaime Cortezo y del periodista Francisco Javier Chavanel, con 32 de las 35 solicitadas. Tras ella, el grupo empresarial más beneficiado fue el de José Miguel Concepción, presidente del Club Deportivo Tenerife y amigo personal del presidente Rivero, que obtuvo 27 frecuencias de las 27 solicitadas, once de ellas en la isla de Tenerife, seguida por la radiofórmula nacional Kiss FM, que se lleva 22 frecuencias.

Pues bien, a tenor de estos datos, lo que queda claro, sin el mayor género ni atisbo de dudas es que el Gobierno de Canarias o, mejor dicho, el dictadorzuelo de El Sauzal, Paulino Rivero Baute, se ha cobrado cumplida venganza con aquellos grupos mediáticos que no le han bailado el agua. El Archipiélago, en el interín del lunes al martes, ha pasado de ser un lugar hipotéticamente democrático a ser la república bananera de un pequeño gran hombre que no admite la crítica como parte del juego de esa relación siempre complicada entre el poder y los medios de comunicación.

Los criterios de concesión de licencias siempre me han resultado curiosos. Aquí el poder de dejar emitir posteriormente recae hoy en manos de un lechero, de un panadero-constructor (¡ay no, a éste le dejaron mangonear y destruir un periódico, La Gaceta de Canarias!) o de un empresario dueño de una aerolínea a los que se les han dado esos permisos. Y digo yo, ¿en base a qué se le concede a un tipo que no tiene ni pajolera idea de radio no sólo una licencia, sino 27, es decir todas las que había pedido? ¿Quizá influyan las amistades presidenciales?

Confío en que la radio-chapuza que se ha hecho acabe por, al menos, atenuarse porque no me cabe la menor duda de que todo este proceso va a acabar en los tribunales de Justicia. Aquí no se han tenido en cuenta criterios de programación, de contar lo que se dice en el argot radiofónico o televisivo con una parrilla perfectamente definida. Sé que los tiros han ido directamente en pos de cargarse a las voces críticas, a esas moscas cojoneras que han hablado de los desmanes del paulinato y señora y bien que les gustaría a estos tipejos mangonear en las webs, que también hubiese un estricto control…pero al menos ese aspecto parece que no va a tener lugar. Por el momento, claro.

Después de 22 años de retraso, a este Gobierno de Canarias le ha entrado la prisa por dejar resuelto un concurso en el que salen beneficiados los amiguetes que, a su vez, esperan hacer pingües negocietes alquilando a precio de oro estas licencias, amén de que tendrán instrucciones precisas de no dársela a aquellos que son contrarios al régimen establecido, es decir, al de Rivero y socialistas agregados.

Lo cachondo va a ser, en el caso de que se perpetre este atentado contra la libertad de expresión, que cuando usted gire el dial hacia un lado o hacia otro se encontrará con la misma musiquilla, y no es coña. Literalmente, tendrá que preparar sus oídos para escuchar bandas sonoras, música pop o zarzuelas. En definitiva, todo esto ha sido una ópera bufa perfectamente orquestada por Paulino Rivero y con los arreglos o chanchullos (según prefieran) de Martín Marrero, viceconsejero de Comunicación y su equipo médico habitual.

Camaleónica y económica Concha

Camaleónica y económica Concha

Dice doña Concha Velasco que ella se ha decantado electoralmente por otra opción política. Perfecto, es plausible que todo el mundo quiera cambiar de chaqueta, de idea o de pantalones porque eso va en el devenir de la propia evolución humana. Cualquiera puede mutar su criterio y no por ello quedar como un canchanchán, pero a veces estas ’traiciones’ no son hechas desde el pleno convencimiento, sino que buscan algo más, lograr el unte de la subvención agradecida después de haber expoliado inmisericordemente la caja de la ceja hasta dejarla más tiesa que la mojama.

La señora Velasco, de la cual se podrá estar o no de acuerdo con su arte, pero está claro que es una de las piedras angulares de la pequeña y de la gran pantalla, así como de las tablas, babeó de una forma pornográfica cuando optó por coprotagonizar con otros artistas el famoso vídeo de la ceja, una gansada de producciones Ferraz y que consistía en hacer el chorra llevándose dos deditos al entrecejo y que, según el significado en el lenguaje de los sordomudos, equivalía a mostrar su apoyo a Zapatero.

Puedo ponerme en el lugar de una persona que se ha echado en manos de una determinada opción política por cuestión de dinero; al fin y al cabo tampoco se le esconde a nadie los problemas financieros por los que ha atravesado en su momento la señora del Tena Lady y del Cine de Barrio. Lo que sucede, en realidad, es que esos artistas pijo-porgres están viendo que la posibilidad de seguir sacando manteca y amasando fortuna puede tener los meses más que contados y, digo yo, la derecha habrá aprendido la lección y no hacer el chorra de subvencionar a manos llenas a los mismos que han estado con la matraquilla durante estos ocho años de tildarlos de antidemócratas y de que había que hacer un cordón sanitario contra el PP.

A mí, sinceramente, todos aquellos artistas que pasan del negro al blanco y viceversa con la misma facilidad que estornudar me producen una sospecha más inmediata que a la señora Cornelia un pepino español, aunque con la diferencia de que yo no voy a crear el caos económico que la ministra germana ha provocado. Un tal Víctor Manuel, maridito de la señora Ana Belén, hizo sus pinitos cantándole una elegía al Generalísimo y ahora es más rojo que una compresa manchada en días de período. Aquí, al final, lo que queda demostrado, es que no les importa la ideología. Ayer fueron las pesetas y hoy los euros y, bueno, como sean dólares, allá que se va el clan de los Bardem de toda la vida y la Penélope de turno. Serán rojos, pero se mueren por los billetes verdes y morados del tío Sam.

Apertura comercial...y de miras

Apertura comercial...y de miras

Una semana de estancia en Madrid y ya encuentra uno diferencias sustanciales con respecto a vivir en las Islas Canarias. Por supuesto, distinciones que en un aspecto mejoran la vida de uno y en otro, evidentemente, te privan de ciertas ventajas que sólo se pueden gozar en esos pequeños y recónditos lugares, como la tranquilidad, el relax, la posibilidad de tener mar y montaña en un lapso temporal que se traduce en minutos, la cercanía y así un largo etcétera. Es incuestionable que como se vive en el Archipiélago canario se pueda encontrar el mismo marco en otros puntos de nuestra geografía patria, especialmente con ese clima maravilloso que se goza durante más de 300 días al año.

Sin embargo, a pesar de estos indudables beneficios, en las Islas, en las dos capitales, seguimos con la lacra, con el lastre de maltratar al turismo y a quienes viven permanentemente en esas urbes. Por ejemplo, un domingo en la capital de España es una delicia. Vas al centro y todo abierto, pero es que en este mes de junio, por ejemplo, hay tres domingos en las que todas las grandes superficies van a estar aperturadas para que todo aquel que desee comprar, lo haga y a fe, desde luego, que la gente no duda en darse un salto y adquirir aquello que precise.

A estas alturas, nadie pone en tela de juicio que el tejido comercial revitaliza la vida de las ciudades, que ayuda a que todos se beneficien de ese trasiego de habitantes y visitantes, que hay una algarabía digna de ser copiada por otros lugares, sin embargo parece que sólo es la Comunidad de Madrid la que, por el momento, parece llevar la iniciativa en este aspecto. Digo yo que algo tendrá el agua cuando la bendicen y el equipo gubernamental de Esperanza Aguirre, al contrario de lo que pasa con los cuatro caciques nacionalistas de nuestras Islas, da plena libertad a la iniciativa privada, a quienes verdaderamente contribuyen a la creación de empleo.

Un área comercial abierta es, a día de hoy, el pulmón y el corazón del cual se aprovechan un montón de negocios que crecen al socaire de los mismos. ¿Qué sería de esas terrazas, de esos bares, de esos restaurantes o de esas heladerías en el centro de la capital o en los barrios si un domingo estuviese todo chapado? Pues la ruina. Las nuevas necesidades y exigencias laborales, con jornadas que a veces ocupan también los sábados, han hecho casi obligatorio que copiemos el modelo estadounidense, que también se aplica en algunos países del Cono Sur, de abierto los 365 días al año. Creo que si el país que es motor principal de la economía mundial no se ha planteado cambiar de modelo, es porque el sistema funciona.

Por eso, desde esta modesta tribuna, invito a esos políticos isleños a que se desprendan de esa cortedad de miras, que dejen de retorcer la ley para beneficiar a cuatro comerciantes que no quieren trabajar un domingo, lo cual es lícito si llevas toda la semana al pie del cañón, pero tampoco desean que la competencia aproveche la circunstancia. En Madrid, comerciantes y consumidores están encantados con disponer de varios domingos al año para poder comprar y hacer caja. No estaría de más que se pudiese implantar ese modelo en otros puntos, ¿no?

Justicia 'cuca'

Justicia 'cuca'

El Cuco en la calle. Nuestro sistema judicial es tan generoso que los presuntos criminales y los supuestos compinches y encubridores de éstos gozan de unos privilegios que, a buen seguro, jamás suele tener la parte perjudicada, en este caso concreto pongamos como afectados a los padres de Marta del Castillo. Y es que resulta lamentable que después de dos años y medio aún no podamos saber dónde está el cuerpo de la menor. Eso sí, los abogados de los hipotéticos culpables saben manejarse perfectamente por los intrincados vericuetos de la Justicia y logran beneficiar a sus defendidos para acabar obteniendo réditos y reducciones de pena. Es verdad que los letrados no hacen otra cosa que aprovechar las herramientas que tienen a su disposición, pero habría que ver hasta qué punto esto es o no ético.

Lo peor de este caso, amén ahora de la suelta de El Cuco, que ya no tiene que permanecer en régimen de vigilancia permanente en una vivienda, es que estos jovenzuelos, que al paso que vamos serán juzgados y condenados cuando las ranas críen pelo, siguen riéndose a mandíbula batiente de todos los ciudadanos de bien, comenzando, por supuesto, por esos padres que ya no saben qué hacer. Simplemente quieren descansar, velar a su pequeña y que, evidentemente, el peso de la ley caiga con toda su firmeza sobre dos individuos que han jugado (y lo siguen haciendo) al gato y al ratón con el paradero del cadáver (porque a estas alturas, lamentablemente, tenemos que hablar de que fue asesinada). Se han revuelto el río Guadalquivir, un vertedero y no sé cuántos otros sitios más, pero sin resultado efectivo.

Y esperen, que a partir de ya, con esa liberación de El Cuco empezaremos a escuchar la letanía de que hay que respetar la intimidad de esta persona, que no se la puede agobiar y, por supuesto, a poco que nos pongamos creativos, no duden de que si tuviese los recursos económicos de gentuza como el etarra Troitiño, escaparía de España a un lugar ignoto y luego nos venderían la burra de que no se podía detener a alguien preventivamente, aun a riesgo de que tenías constancia fehaciente de que esa persona se iba a fugar del país en cuanto tuviese la más mínima oportunidad, como además ha sucedido en el caso del terrorista.

Lo cierto es que no me extraña el desencanto de los padres de Marta del Castillo con el Gobierno español, comenzando con el liante Zapatero, que les prometió, exactamente igual que hizo con los vástagos de Mari Luz Cortés, que emprendería reformas en el Código Penal para castigar severamente estos actos, que las rendijas judiciales quedasen reducidas prácticamente a cero. Sin embargo, los hechos son los que son y gracias a todo esto El Cuco ya goza del puro aire sevillano y mucho me temo que en breve lo pueda hacer impunemente también el principal acusado, Miguel Carcaño. ¡Esta es nuestra Justicia, este es nuestro Ejecutivo! Un dislate sobre otro dislate.

Inmunda ratonera

Inmunda ratonera

Dicen que las leyes están para ser cumplidas y si no serán los agentes del orden los que nos tendrán que forzar a que no nos salgamos del marco legal establecido. No digo que se suponga, sino que está fehacientemente establecido en las normas de muchas ciudades de España, entre ellas Madrid, que el botellón callejero está terminantemente prohibido, que está castigado para los que los protagonicen y no digo nada si se sorprende a algún menor y se puede comprobar el lugar en el que se le ha vendido el brebaje en cuestión. Pues bien, todo esto se lleva incumpliendo en la capital de España desde hace tres semanas gracias, por un lado, a la pasividad del Ministerio del Interior y por otra a la contemplación del Ayuntamiento de la Villa y Corte o, lo que es lo mismo, los señores Alfredo (¡qué miedo!) Pérez Rubalcaba y Alberto Ruiz Gallardón.

Y es que sólo hubo que echar un vistazo al suplemento madrileño de El Mundo, el M2, para comprobar el espectáculo circense, por denominarlo de alguna manera, que los ciudadanos normales de la capital han de aguantar diariamente, al menos todos aquellos que tengan que transitar forzosamente por la Puerta del Sol y por las zonas adyacentes. A ese tenderete infecto ya hace tiempo que el término payasada se le ha quedado corto. Aquello es de una inmundicia que te echa para atrás, un olor fétido, fecal, sudor mezclado con porro y efluvios de mierda con orín reseco sumado a litros de alcohol. Pero dicen los servicios  municipales del Consistorio que aquello está muy bien, que el campamento goza de una salubridad tremenda ¡que te c….! La inmunda buhardilla de doña polilla estaba mucho mejor adecentada.

Pues bien, volviendo a la foto de marras, ahí se puede ver a una joven rastafari que sostiene entre sus manos una rata, sí, pero no un ratoncito chiquitito, como el que tenía Susanita y que comía chocolate y turrón y bolitas de anís, sino un bicharraco que perfectamente podía haber salido de la alcantarilla. A eso súmenle ustedes los chinches, las pulgas, las moscas y otras plagas nada insectívoras que pululan por la Puerta del Sol. Hasta violadores, no del verso, precisamente, que han encontrado su agosto en los albores de junio para trincarse a alguna fémina desposeída de sus sentidos, bien por la escasa ingesta de alimento o bien porque se hayan pasado de la raya.

Lamentablemente, esta es la imagen que se está dando al mundo entero desde Madrid y desde otras ciudades españolas. Y es que estos mangarrianes ya no van a levantar el campamento porque, sencillamente, han comprobado que ni ellos mismos saben por qué están ahí ni qué principios defienden. Ahora, esta es buena, afirman que pretenden lograr de los comerciantes de la Puerta del Sol que se conciencien de la existencia de decenas de poblados chabolistas en Madrid y de esos niños que viven entre ratas.

Como bien remachó el periodista Jiménez Losantos, pero ¿qué culpa tienen los comerciantes de que haya eso núcleos marginales en la capital? Oiga, vaya usted al Ayuntamiento o a casa del alcalde y péguele cuatro voces, pero dejen, con perdón, de estar jodiendo a unos pequeños empresarios que hacen unos esfuerzos increíbles por llegar a fin de mes para mantener no sólo el negocio abierto, sino para poder pagar el salario a sus empleados.

Español, sí, ¿y qué?

Español, sí, ¿y qué?

Ya empezamos conque si la abuela fuma. No han hecho más que presentar al nuevo director deportivo del CD Tenerife, Pedro Cordero, y ya han salido a la palestra los cuatro listos de siempre a decir que esperan que se cuente con un proyecto meramente canario. Sí, claro, en teoría es muy bonito eso de contar con la cantera que, evidentemente, en momentos de crisis económica (y el CD Tenerife, desde luego, no está para grandes dispendios) es un recurso fundamental, pero tampoco podemos perder la perspectiva de que la obligación de los blanquiazules es intentar el regreso al fútbol profesional en el primer año y si lo que hay en cantera no es suficiente, habrá que tirar de cartera. Eso es de catón.

En algún medio de corte independentista ya han dejado su huella algunos lectores llamando ’español’ al señor Cordero y poco menos que pidiéndole que haga las maletas y se mande a mudar, tal y como canta Braulio. No voy a negar que soy un romántico del fútbol y que añoro que los equipos apuesten por los jóvenes talentos que tienen en las categorías inferiores, pero en el caso de Tenerife los datos son irrefutables. No hay clubes de Segunda División B y los dos que han disputado la fase de ascenso desde Tercera División han fracasado estrepitosamente, entre ellos el segundo conjunto del CD Tenerife. Con estos números, lo de confiar en los de casa tiene que ser, de momento, cortito y al pie.

Fíjense los años que llevan históricos como el Alavés o el Oviedo malviviendo en la Segunda B. Quien cae al pozo de esta división, salvo excepciones muy contadas, lo tienen en chino. En la acera de enfrente, el Tenerife tiene el ejemplo de la UD Las Palmas, que en poco más de una década cayó dos veces en este agujero negro, primero en 1992, de donde salió al cuarto intento, en 1996, y luego en 2004, aunque en esa oportunidad su regreso se produjo de forma más temprana, en 2006. Cierto es que los amarillos contaron siempre con una gran cantera, pero es que su apuesta por el producto local ha sido su modus vivendi, lo que no pasa en la acera blanquiazul.

De hecho, mientras en la UD Las Palmas han podido disfrutar de jugadores de la talla de los hermanos Valerón, Jorge, Guayre, Rubén Castro, Aythami y así un largo etcétera, en el Tenerife es que ni los huelen. Pedro Rodríguez Ledesma pasó de codearse en campos de tierra y a tener alguna presencia con el San Isidro a irse al Barcelona y debutar por todo lo alto con Guardiola. Los prebostes del Callejón del Combate se han cargado todo atisbo de cantera y recuperar años de terreno en barbecho no es nada sencillo. No le pidamos peras al olmo o, lo que es lo mismo, no le pidamos locuacidad al señor Miguel Concepción. Sin despilfarros económicos, lo cierto es que toca crear una plantilla que sirva para luchar en condiciones con el objetivo previsto, el del ascenso. Al que le gusten los guanches, que se vaya a Candelaria.

Perversidades lingüísticas

Perversidades lingüísticas

La perversidad del lenguaje, especialmente si te llamas Alfredo y llevas como apellido Pérez Rubalcaba, se eleva a la enésima potencia cuando te vende algo, pero en realidad lo que está haciendo es colocándote un producto bien distinto. Donde el utiliza la frase: “Estamos viendo posibles puntos de acuerdo con Bildu porque evidentemente van a estar en las instituciones y siempre habrá una acera que arreglar”; en realidad lo que está queriendo colar es que (y esto sí es de mi cosecha): “Llegaremos a acuerdos de gobernabilidad con Bildu porque es un partido democrático, legalizado por el Tribunal Constitucional y nosotros nunca cuestionamos las sentencias de la Justicia (menos cuando nos perjudican, le faltaría añadir), no como hace el PP, que siempre rompe el juego cuando no le conviene a sus intereses”.

Evidentemente, no podemos abstraernos de la realidad y ésta indica que el PSOE busca fórmulas para no quedarse fuera de juego en el País Vasco. Lo mismo le da pactar con los populares para alzarse con la Presidencia regional que, ahora, a escala local, llegar a un chalaneo de poltronas con Bildu. Nadie, absolutamente nadie, en su sano juicio se reúne antes de la constitución de las diputaciones y de los ayuntamientos con una fuerza determinada para hablar de aceras o de las traídas de agua. ¡A otro perro con ese hueso, señor Rubalcaba!

Aquí se está cociendo algo muy gordo, han puesto el horno a la máxima temperatura y es cuestión de semanas para que estos ‘amigos’ a los que sus jueces, sí, señores socialistas, los magistrados puestos a dedazo por ustedes (al igual que hace el PP, por cierto), empiecen a campar a sus anchas por Euskadi y Navarra reclamando la independencia, bien a golpe de pancarta, a golpe de kale borroka y, en el último extremo, tiro en la nuca, bomba lapa y goma-2. Con esa gentuza, con esas víboras, no hay nada en lo que mediar ni acordar. Sitio donde el alcalde sea de Bildu, sinceramente, que les den, habría que marcharse a vela llena de un municipio donde, en ocasiones, ni los propios integrantes de PP y PSOE han sido capaces de votarse a sí mismos por el miedo que les infundía el ser reconocidos por el sobrecito en las urnas.

Evidentemente, todo esto son aspectos colaterales para el vicepresidente primero y candidato a las primarias de trapillo. ¿Van a fiarse ustedes de un tipo que es capaz de trampear en su propia casa, el PSOE, para ser el cabeza de lista? Desde luego, yo no me fiaría ni cuando me tuviese que dar la hora. Es que es tan malévolo y maquiavélico que es capaz de engañarse a sí mismo.

Pepinazo

Pepinazo

¡Menudo pepinazo! Después de toda la alarma que se ha creado en torno a los pepinos españoles, que si estaban contaminados, que si habían causado no sé cuántas muertes en Alemania y ahora, después de todo el tenderete que se ha montado en torno al tema, resulta que ni pepinos ni zarandajas. Resulta que este vegetal era más inocuo que Espinete, más sano que el agua y más comestible que un cuscurro de pan tierno. Pero el mal, sin embargo, ya se ha hecho y además en cantidades incalculables o, peor aún, más que calculables, una millonada diaria que han perdido los productores y también quienes debían colocar la mercancía a los consumidores.

Ahora asistiremos a la ceremonia de la confusión, a buscar culpas ajenas, reproches propios, a mirar hacia otro lado o, como me temo, a matar al mensajero, aunque bien es cierto que algún medio con ciertas prisas se dedicó a ‘informar’ a sus lectores sobre casos anteriores de e-coli que se produjeron en España. Creo que no llegaron ni a una veintena, pero lo que interesaba era dar el dato, crear la alarma entre la población y, por supuesto, hacerle la pascua con los pepinos de marras a los agricultores y a los mercados. Ha sido una ruina y no piensen que esto se recupera así como así.

Quizá habrá que investigar al detalle no sólo el origen de ese brote infeccioso y que, tal y como ha quedado demostrado, puede acabar con la vida de una persona, sino que también será interesante conocer quién filtró el dato, quién fue el lengüín, el cotilla exprés que lanzó el mensaje sobre la insalubridad de esos pepinos que estaban en Alemania y que no esperó, como además en menester, a los contraanálisis, a estudiar todos los casos con detenimiento. Pero claro, a veces se está ávido de noticias y nos pirramos por el titular sensacionalista, sin prever, claro, que luego igual toca hacer una rectificación en toda regla.

Y sí, en general, los medios (unos más que otros, también en función de su carga tipográfica o temporal) vuelven a tener que envainársela y a colocarse un pepino en salva sea la parte, pero a mí me gustaría saber cuál es la indemnización a la que ahora tienen derecho unos agricultores, unos productores y unos vendedores de esta hortaliza que, según los datos que he podido escudriñar, ascienden a 30 millones diarios, y son unos cuantos días los que hemos estado con el vaivén de la verdurita. Desde luego, seguro que los afectados no dirán que este asunto les importa un pepino, más bien todo lo contrario. A ver si las mismas prisas para alarmar son exactamente idénticas para compensar.