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Desde mi escaño

Debate nulo y previsible

Debate nulo y previsible

El esperado debate entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, quedó en tablas, por no decir que fue nulo. El primero, una vez más, echó balones fuera y reclamó responsabilidad y apoyo por parte del Partido Popular, mientras que el segundo, a pesar de sus veladas amenazas sobre una posible presentación de la moción de censura, adelantó que no registraría tal iniciativa en la Cámara al no tener los apoyos necesarios. Pura aritmética parlamentaria, pero que deja bien a las claras que, si bien nadie confía ya en el actual Ejecutivo, tampoco hay argumentos para fiarse de la supuesta alternativa gubernamental. Lo cierto es que, al margen de esas dos fuerzas, tampoco hay nadie más que, a día de hoy, se pueda revelar como una serie opción de un futuro gabinete. Izquierda Unida tiene lo que tiene y la ‘democrática’ formación de Rosa Díez tampoco da para más. El resto, todos partidos nacionalistas de extremismos más o menos moderados.

Lo triste del caso es que al final este tipo de actos parlamentarios quedan para la hemeroteca como un intercambio de frases más o menos ingeniosas o de bobadas supinas; porque para tontería interplanetaria las visiones y las predicciones de ZP, que asegura que en este semestre ya se saldrá de la crisis (sí, esa misma en la que no estábamos) y que también para mayo o para junio se creará empleo neto (menos los prorrateados del Plan E, añado yo). Lo que no entiendo es que estos datos los suelte el presidente por su boca como si no costara. Imagino el alivio que debe tener el archimillonario jubilado Pedro Solbes al ver los berenjenales en los que mete a Elena Salgado el señor ZParo. La inconsciencia de un mandatario que se echa en manos de vaya a saber usted qué pitoniso financiero debe provocar úlceras sangrantes a quienes luego tienen que dar la cara (básicamente para que se la partan), que son los responsables del área económica.

Pero no se crean que Rajoy está mucho mejor. Entiendo, y en su momento lo defendí, que la moción de censura no tocaba, pero lo que no se puede hacer es amagar hasta último minuto de partido y, a la hora de rematar a puerta, es decir presentar la moción, tirar el balón al quinto anfiteatro. Lo positivo de intentar desbancar vía parlamentaria al actual Ejecutivo sería, en el caso de que no se consiguiera (y seguro que no se logra), observar con detenimiento la actitud del resto de partidos que conforman el arco democrático de la Carrera de San Jerónimo. Muchos quedarían retratados y, de paso, ofrecerían un inequívoco mensaje a sus afiliados, simpatizantes y votantes, de que prefieren seguir apoyando las políticas del llamado capitán del Titanic, ése que ya no sólo no es capaz de evitar los icebergs, sino que va a chocar directamente contra ellos. El problema es que el casco de esa nave, que se llama España, no está preparada para sufrir más embates y quienes sufriríamos el hundimiento seríamos más de 44 millones de pasajeros. Pero claro, a él le da lo mismo, tiene su chaleco salvavidas y me temo que Rajoy también llegaría a un acuerdo para escapar del ahogamiento.

Matar la gallina de los huevos de oro

Matar la gallina de los huevos de oro

El animador de los fines de semana en Carrusel Deportivo de la Cadena Ser, Pepe Domingo Castaño, ha declarado abiertamente que está en contra del fútbol disputado en lunes. Asegura, y no le falta razón, que la disputa de partidos en este día tan atípico de la semana acabará reventando la afición por este deporte, sobre todo, añado yo, porque normalmente se eligirá el encuentro menos atractivo de la jornada, aunque para empezar, casualidades de la vida, ha sido un choque entre el cuarto clasificado, el Mallorca, y el CD Tenerife, que está en la zona de descenso a Segunda. No obstante, a nivel de seguimiento, sólo le interesa a los aficionados de ambos conjuntos y a aquellos equipos que puedan tener un interés directo a la hora de ascender en la clasificación.

Resulta evidente que el lunes es un día rarísimo en España para que haya fútbol. Ya han conseguido a nivel europeo forzarnos a ver los martes como jornada continental, cuando hace años sólo se jugaban partidos los miércoles, mezclando absolutamente todas las competiciones, que entonces eran la Copa de Europa, Recopa y Copa de la UEFA, pero eso de que concluya el domingo y que aún haya que esperar un día más para completar la jornada, sinceramente, no se ajusta a nuestro acervo balompédico. Es más, creo que incluso va a matar, salvo que se tomen medidas, a la quiniela de fútbol porque ahora no sabemos si nos hacemos millonarios o al menos nos tocará el reintegro para tomarnos posteriormente el cortadito en el bar de Don Antonio hasta el mismo lunes por la noche o, incluso, ya tocando las primeras horas del martes.

Entiendo que los clubes se han beneficiado, y lo seguirán haciendo, del suculento parné que sueltan generosamente las televisiones, pero también es cargarse el espectáculo al sacar un partido fuera del fin de semana. Ya se intentó hace más de una década con los famosos choques de los lunes que retransmitía Antena 3, pero aquella experiencia, salvo citas muy contadas, supuso todo un fracaso de audiencia, porque lo habitual eran partidos entre el Sevilla y el Compostela, el Hércules y el Zaragoza y, muy de cuando en vez, salía el Barcelona o el Real Madrid, pero no era la norma habitual. Al final, entre todos, terminarán por matar la gallina de los huevos de oro, sobre todo porque lo poco agrada y lo mucho desagrada, Convendría no olvidarlo.

Otra más del sectarismo zapateril

Otra más del sectarismo zapateril

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho gala, una vez más, de su particular sectarismo. Tras rechazar por activa y pasiva la invitación que se le hizo para asistir a tierras salmantinas, donde tuvo lugar el Congreso de las Víctimas del Terrorismo, aduciendo que la crisis le tenía absorbido todo el tiempo del mundo, ayer, curiosamente, encontró un hueco para reunir en la Moncloa a los representantes de la Academia del Cine y, de paso, también hacerse la foto con los ganadores de los premios Goya. Mucho teme el jefe del Ejecutivo que pueda estar perdiendo el apoyo de los cejateros cuando ha hecho la convocatoria de prisa y corriendo. Aun así, esos miedos no son infundados y uno de los socios fundadores del sindicato zetacejil, Luis Tosar, declinó ir a ver al presidente porque tenía cosas más importantes que hacer. Todo un aviso a navegantes, sin duda.

Está claro que a nuestro presidente le trae al fresco lo que le pase a las víctimas del terrorismo, entre otras razones de peso, porque no le suponen un rédito electoral. Su cálculo se basa en un axioma muy sencillo, si rodearse de los artistas le va a reportar más apoyos en las urnas que acudir a un congreso como el celebrado en Salamanca, evidentemente, ZP se decanta por lo primero. Además, la verdad sea dicha, también se ahorra las críticas y los abucheos que muchos de los asistentes le hubieran dedicado por sus constantes vacilaciones durante gran parte de la anterior legislatura y las informaciones que están saliendo en ésta sobre el llamado ‘caso Faisán’.

Resulta obvio decir que ZParo no puede dejar en el olvido a un colectivo tan esencial para sus fines como es el de los artistas. La deserción de Luis Tosar, aunque parezca una simpleza, puede significar el comienzo de un desencuentro entre el Gobierno y uno de los sectores que, hasta el momento, ha apoyado ciegamente al mandatario socialista. De todas maneras, para tranquilidad de ZP, también hay que aclarar que el amor y el cariño de estos artistoides, así como el de los sindicatos, se reconquista de forma muy sencilla, con las cuantiosas subvenciones que se preparan cuidadosamente en la cocina monclovita. El problema es que el ingrediente económico lo pagamos entre todos los ciudadanos, para variar, y el favor sólo es unos pocos, los de casi siempre.

ZP siempre ha tenido un olfato muy fino para elegir sus compañeros de viaje, pero esos ‘amigos’ no son de balde, sino que reclaman su parné. Aquellas manifestaciones al albur del chapapote o de la guerra de Irak le proporcionaron al entonces candidato un caudal de votos interesante y que fueron decisivos tras el 11-M. Sin embargo, ese apoyo, insisto, no es gratuito y en cuanto al jefe del Ejecutivo se le olvida quiénes le ayudaron a auparse en el poder, rápidamente alguien le recuerda que firmó algo más que una factura a plazo. Las adhesiones logradas por este presidente son una auténtica hipoteca que, dada la voracidad de los artistas (sin contar con la de los sindicatos), tiene visos de prolongarse en el tiempo. No obstante, los españoles pueden intentar cancelar esa hipoteca o llevarla a otro banco que ofrezca mejores condiciones, aunque no parece que el Popular (entiéndase la ironía) garantice mejores réditos, al menos mientras siga al frente ese director gallego.

Pasión rojiblanca

Pasión rojiblanca

El Atlético de Madrid ha vivido su semana de pasión. Acostumbrados los aficionados como estamos a las malas noticias, a las derrotas contundentes o en el último minuto, en esta ocasión nos hemos podido llevar el doble alegrón, primero por clasificarnos después de diez años para la final de la Copa del Rey y, de postre, una victoria de calidad contra el Barcelona, además jugando a un gran nivel en la zona defensiva, que han supuesto tres puntos importantes para poner tierra de por medio con la parte delicada de la clasificación. Atrás quedan tantas decepciones vividas durante los pasados meses, pero que nadie se confunda, aún hay que agarrar seis o siete triunfos como mínimo para garantizar la permanencia y hacer menos sufrida la travesía por el desierto liguero a los seguidores. Europa queda lejos de cara al año que viene, vía Liga, pero no conviene perder esta inyección anímica, por si Mallorca, Deportivo o Getafe aflojan, incluso con la opción de lucirse a partir del jueves en la European League, una competición estorbo, pero que hay que jugarla.

Lo que sí ha quedado demostrado es que este plantel, con sus carencias y todos los defectos del mundo, tiene más potencial que el que ha venido demostrando. Todos los atléticos tenemos la sensación de que los jugadores, empezando por el uruguayo Forlán, se han dedicado a sestear más de lo debido y a jugar cuando les ha dado la real gana. Aún podemos retener aquellas imágenes de un cuadro desarmado frente al Recreativo de Huelva en el Colombino y con un Quique Sánchez Flores acordándose de medio árbol genealógico de los susodichos. O qué decir de la patochada hace dos semanas ante el Málaga, 0-2. Sin embargo, la paciencia del míster ha servido para aislarse de los sonados y sonoros fracasos y si en el partido de ida te metían los onubenses tres goles a cero, pues nada, una semana después se revertía la pifia con un 5-1. Y si los malacitanos parecían el Chelsea hace 15 días, ayer, cierto que ante un Barcelona sin defensas, sólo Puyol y Milito, el Atlético de Madrid le inflingía la primera derrota en Liga al líder.

Así es este cuadro colchonero, capaz de lo mejor y de lo peor, hoy toca el cielo con las yemas de las manos y mañana puede estar cayendo de cabeza en el mismísimo infierno. Resulta imposible explicar con lógica que significa ser del Atlético de Madrid, es algo que no se puede extrapolar a una fórmula matemática o a un silogismo lógico. No, ser rojiblanco madrileño es una forma de vida, una manera de saber vivir y levantarse ante los palos de la vida. Quienes profesamos esta especie de religión podemos dar fe y testimonio que nos podrán dar una y mil veces en las dos mejillas o macerarnos a golpes, pero que tengan bien claro que sabremos levantarnos. El Atleti, sin duda, es así, lo que pasa es que le gusta (creo yo) jugar demasiado en el filo de la navaja y muy cerca de la hoguera, aunque de vez en cuando la apuesta sale a la perfección, como esta pasada semana.

Europa no se traga los trucos de ZP

Europa no se traga los trucos de ZP

Confirmado. Europa le tiene tomada la matrícula a España. Ha bastado un mes de Presidencia temporal en la UE para que ya se conozca a nuestro país como el lugar ideal para las políticas de la improvisación, para cambiar de criterio de la mañana a la tarde y de la tarde a la noche. Lo que iba a ser un período propagandístico para Zapatero y su corte ministerial, éste se ha tornado en una especie de pesadilla de la que no saben como salir y aún queda hasta junio para poder despertarse. Desde luego, cuando el Gobierno se levante del sueño europeo, va a parecer que ha dormido la mona y encima con los efectos de la resaca haciendo mella tras el tablón que se cogió con los fastos que tuvieron lugar con motivo de ese estreno europeísta de ZParo.

Los grandes de la Unión, es decir Francia, Italia y Alemania (los euroescépticos de los británicos no cuentan), están vigilando claramente los movimientos de España. No se fían un pelo de lo que pueda decir y mucho menos de lo que pueda hacer y no es de extrañar que hubiese ciertas presiones de alguna de estas naciones hacia la Casa Blanca para evitar que ZP tuviese su foto en Madrid con Barack Obama. Europa es consciente de que nuestro país no es capaz ahora mismo de liderar absolutamente nada, a no ser la tasa de destrucción de empleo, que es el único capítulo en el que Zapatero está jugando con todas las garantías en la famosa Champions League, pero del fracaso y del ridículo.

Me imagino que cualquier ciudadano medio de la UE debe estar alucinando con las improvisaciones que han podido palpar en las últimas semanas, con propuestas sobre jubilaciones retardadas o mayor tiempo de cotización obligatoria para poder tener derecho a una pensión más o menos digna. Es evidente que, a fecha de hoy, somos un país nada sugerente ni atractivo para que alguien desee quedarse. Si es que muchos españoles están sopesando seriamente coger las maletas y largarse antes de que nos pongamos a niveles cubanos o venezolanos. Estamos viviendo un verdadero caos y nuestros vecinos continentales se llevan un día y otro las manos a la cabeza. No entienden nada, pero es que para consuelo de ellos, tampoco nosotros entendemos nada de lo que hace o deja de hacer este Ejecutivo.

Lo peor es que las risotadas de ZP de hace sólo unas semanas, en las que se jactaba de que a Italia y a Francia las iba a superar en crecimiento económico no se quedan atrapadas en el macizo pirenáico o atrapadas en el puerto de Barcelona. No, esas declaraciones son conocidas por Berlusconi y Sarkozy e imagino que para carcajadas profundas y prolongadas las de los mandatarios italiano y francés. Mientras en esos países hace ya algún tiempo que se salió de la crisis, aquí seguimos atravesando las ya de por sí infranqueables profundidades abisales. Pero nada, no se preocupen, ZP está al frente de la nave, aunque de la misma se bajaron el resto de pasajeros comunitarios antes de que el avión se estrelle (si es que alguna vez es capaz de despegar, cosa que dudo, la verdad sea dicha).

¿Qué sabe el Rey de la crisis y el desempleo?

¿Qué sabe el Rey de la crisis y el desempleo?

Su Majestad, el Rey Don Juan Carlos I, recibió ayer a los dos principales sindicatos, UGT y CCOO, para hablar sobre la situación actual de la economía española y tratar de buscar soluciones a la salida de esta crisis que tanto nos está afectando a los españoles. Y miren, a mí me parece muy bien que se investiguen fórmulas y métodos para escapar de una situación bastante preocupante, pero lo que no concibo bajo ningún concepto es que el que llaman el primero de todos los españoles, el Rey, sea precisamente quien se ponga a establecer una ronda de conversaciones con los principales sectores sociales, políticos y económicos. Acaso, pregunto yo, ¿tiene conocimiento Su Majestad de lo que es un contrato temporal, el despido libre o una jornada de 35 horas? Pues va a ser que no.

Si Don Juan Carlos pretende aportar algo para la resolución de estas apreturas económicas, lo tiene muy sencillo, entre otras empezar a echar mano de ese extenso patrimonio y convertirlo en dinero para ayudar a las clases más desfavorecidas, a quienes llevan años sin poder cotizar y con una situación más que espantosa. Curiosamente, como por azar, a un excéntrico millonario residente en Baleares le dio por donar su gran fortuna, patrimonio inmobiliario incluido, a Don Felipe y Doña Letizia. Pues nada, no sé qué marcarán las leyes a ese respecto, pero por coherencia esos bienes deberían refundirse de tal manera que se pueda ayudar a un número importante de personas que no consiguen llegar a final de mes.

De todas maneras, hay que reconocer que España se ha convertido en un país surrealista a más no poder. El vago más vago de todos los vagos de la galaxia, ese que no es capaz ni de escribir sus propios discursos, lidera esa agenda de reuniones, de encuentros, de la anglosajona tormenta de ideas para encontrar una salida a la crisis. Hombre, quizá lo único bueno que puede deducirse de todo esto es que tal vez empiecen a saber en los mundos maravillosos intramuros del Palacio de la Zarzuela que la vida no es tan de color de rosa, que hay gente que, aunque a ellos les parezca mentira, lo pasan mal. A lo mejor, incluso, el Rey aprende de una vez por todas que el Euríbor no es una dinastía borbónica europea y que el INEM no es donde se apuntaron sus vástagos para marcharse de palacio, que no es el Instituto Nacional de Emancipaciones. Pero vamos, estos encuentros no dejarán de ser más una mera pose, una instantánea más del campechano real.

Vacaciones de risa

Vacaciones de risa

Por fin volvieron de las vacaciones. Más de mes y medio sin pisar el hemiciclo porque, supongo yo, sus señorías debían estar cansadísimos del tute que se pegan a lo largo de todo el período de sesiones, dos al año y con sus respectivos días de vacaciones, como reglamentariamente les corresponde, sí, pero que no deja de ser un insulto para el resto de un país, España, que está pasando por una de sus peores crisis y que nadie da con la tecla para resolverla. Sin embargo, lo importante, lo trascendental, lo perentorio es que ninguno de nuestros diputados o senadores se queden sin disfrutar de su asueto. Y no me vale el viejo adagio de que son reglamentos aprobados y que si los marca el partido que está en el poder. No, eso es una falacia como otra cualquiera, pero aquí, en cuanto a la posibilidad de escaquearse equis días o subirse escandalosamente el sueldo, no hay diferencias partidistas ni ideológicas. En ese aspecto, seas del PP, del PSOE, de IU, CC, CiU o UPyD, todos se ponen de acuerdo.

De verdad, en Europa, ahora que ostentamos la Presidencia temporal de la Unión, deben alucinar con la idiosincrasia española, al menos en lo que toca a la clase política. Buenos sueldos, mejores despachos, dietas a tutiplén, etcétera, etcétera, y todo a cambio de ir, en muchos casos, a un escaño a hacer vaya a saber usted el qué. Es que hay parlamentarios a los que, sencillamente, ni se les conoce ni se les espera, no se sabe qué cometido ocupan, salvo el de votar según ordene el portavoz de grupo y eso, a veces, hasta lo han hecho rematadamente mal, con equívocos flagrantes como en la reciente votación de unas enmiendas en los Presupuestos Generales del Estado y que supusieron que, en primera instancia, un dinero que se iba a comprometer a no sé que gasto quedase fuera de esa previsión. Lo dicho, unos genios.

Sí, también vendrán a venderme el cuento de que ser diputado o senador es una cuestión harto difícil. Sí, no digo que no, que habrá quienes en realidad han completado una carrera de Ciencias Políticas, que han hecho sus másters o que tienen sacadas oposiciones durísimas como abogados del Estado o registradores de la propiedad. Pero, ¿qué tipo de estudios o de arduo trabajo han completado personas como Leire Pajín, Bibiana Aído o José Blanco o esos diputados del PP que, perdonen la expresión, parecen muñecos de cera, siempre circunspectos en sus escaños, con cara de aburridos, incapaces de intervenir en un pleno o en una comisión? Al final, sinceramente, quienes trabajan o tienen que tomar la palabra son los mismos de siempre y las propuestas que llevan a las sesiones, en determinadas ocasiones, mueven a la hilaridad más profunda.

No voy a negar que para el espectáculo televisivo o para la letra gorda de imprenta, los políticos son excelentes fuentes de relleno, capaces de decir la palabra o la expresión más gruesa sin que les tiemble la mandíbula. Lo peor de todo es que las puyas, incluso a veces los insultos cuasi personales que se dedican en los plenos, no dejan de ser un puro teatro, un paripé que acaba cuando se cierra la sesión y luego a limar asperezas en la cafetería del Congreso. Y mientras, volviendo a la idea primigenia, pasando olímpicamente de los ciudadanos y de los esfuerzos por capear la más cruda de las crisis.

El necesario éxodo venezolano

El necesario éxodo venezolano

Ni un día más. Los venezolanos de bien, que entiendo que son la gran mayoría, incluso ese sector que está amedrentado por el dictador Hugo Chávez, no pueden seguir ni un día viviendo en ese país mientras siga en la poltrona (o en la jaula) ese particular gorila rojo. Si las libertades en la República Bolivariana de Venezuela habían quedado reducidas a la mínima expresión, con la astracanada de hace dos días, las expropiaciones porque a él le sale de sus reales decretos, los ciudadanos y los inversores extranjeros han podido comprobar que la legalidad que rige en ese país es tan seria como un chiste de Chiquito de la Calzada y tan segura, por ejemplo, como la defensa del Atlético de Madrid, es decir, un completo desastre y uno puede pasar de ser el más rico de la zona o de la calle a no tener absolutamente nada, y todo en base a la revolución y a la lucha de clases a las que alude este dictadorzuelo de tres al cuarto.

Lo cierto es que ya tampoco llena de asombro el comportamiento de este político paticorto, máxime cuando estamos acostumbrados a verle completar espectaculares acciones como, por ejemplo, la del autogolpe de Estado para, finalmente, conseguir perpetuarse en el poder. Desde ese infausto abril o mayo de 2002, la sociedad venezolana ha visto como el caudillo bolivariano se ha cargado cualquier atisbo de libertad de expresión, se ha hecho con las empresas de capital extranjero o es capaz de ayudar a regímenes tan totalitarios y chabacanos como el suyo, entre ellos el del cocalero Evo Morales. Sin embargo, su país, su gente, se mueren de hambre y desesperación, pero todo es dado por bueno con tal de completar la verdadera revolución, que, digo yo, consistirá en no dejar a ningún partidario de Primero Justicia o cualquier otra fuerza que ose disputarle el más mínimo ápice de poder.

De todas maneras, las expropiaciones por sus reales decretos que acometió hace pocos días no dejan lugar a la duda de que este dictador no pretende otra cosa que no sea ir contra todos aquellos que le puedan hacer frente. Estoy convencido de que el propietario de la galería de joyas o de las grandes casas que ordenó quedarse para el Estado, es decir para sí mismo, deben pertenecer a familias que no le han hecho el caldo gordo y esto, desgraciadamente, no deja de ser un preámbulo de lo que se viene encima. Nadie puede estar seguro de poseer hoy nada en Venezuela, especialmente si no te decantas partidario del orangután miraflorino. Es tan sencillo como que ustedes pueden estar perfectamente en sus casas, incluso de madrugada, y entra una cuadrilla de chavistas, con el mismísimo Hugo Chávez a la cabeza, y les echa a patadas de su propia residencia. ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Quedarse con sus mujeres o sus hijas? Pues miren, tal y como anda este personaje, no descarten cualquier locura que pueda estar fraguándose en su única, pero maléfica y malvada neurona.

Sí a la Universidad de La Orotava

Sí a la Universidad de La Orotava

¿Por qué existe tanto nerviosismo en la Universidad de La Laguna? ¿Acaso temen sus órganos de Gobierno perder el cuasi monopolio de la educación superior que hasta la fecha han tenido, con constantes abusos y atracos hacia la economía de unos estudiantes que, en muchos casos, no podían hacer frente a tan cuantiosas tasas, amén del gasto en la bibliografía y material del curso, y que año tras año han ido incrementándose, a pesar de las falsas promesas del Rector de turno? ¿Cuáles son los recelos que pueden existir hacia la futura Universidad privada de La Orotava? ¿Dejar de ganar equis dinero y que ciertas carreras o facultades se puedan ir al garete porque no haya un número de alumnos suficientes? Bueno, eso es lo que tiene la competencia y lo importante no es que en Canarias podamos elegir entre la ULL y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, sino que también dentro de la misma isla, en este caso Tenerife, encontremos un centro de educación superior, aunque sea de carácter privado, pero que, sin duda alguna, contribuirá a mejorar la calidad de la enseñanza que se imparte en la universidad lagunera y, de paso, aprobar una política de becas más apropiada a la realidad, por no hablar de unas matrículas que, insisto, no están al alcance del común de los estudiantes, máxime en una época de crisis.

Evidentemente, me puedo poner en la piel del Rector, del Claustro, del Consejo de Gobierno o del Consejo Social cuando temen que la Universidad de La Orotava pueda restar un porcentaje importante de alumnos, sobre todo aquellos que vienen diariamente desde los municipios del norte hasta la zona metropolitana, pero hay que moverse acorde a la evolución de la sociedad y hoy, guste o no al señor Domenech, es vital que lo público cuente con la competencia del ámbito privado porque, necesariamente, hará evolucionar a una institución que, en ciertos aspectos, parece haberse quedado anquilosada en el pasado, con profesores que imparten lecciones y temarios nada actualizados. Es más, como chistosamente me gusta decir, la Universidad, en términos generales, no sólo la ULL, sino todas las públicas, han pasado a autodenominarse como la INEMversidad, porque son sedes docentes que preparan a sus estudiantes para ir de cabeza a las oficinas de empleo, no para moverse en el mundo laboral.

Y es una verdadera pena que la Universidad de La Laguna, como otras en España, haya pasado de tener un indudable prestigio y que quienes se licenciaban o doctoraban, independientemente de la carrera cursada, contaban con ofertas casi ilimitadas a la hora de colocarse en cualquier empresa; a ser mirada ahora como una institución que le entrega una titulación a unas personas que carecen de la preparación necesaria o que las prácticas en determinadas facultades sean facultativas, eso pasaba en Periodismo, por ejemplo. Obviamente, todo eso pasa cuando nada ni nadie te hace competencia y te apoltronas. El resultado es que pierdes todo contacto con la realidad y las enseñanzas se van desviando de lo que se reclama en la esfera laboral. De ahí que en los últimos tiempos, si se quiere tener alguna oportunidad en alguna entrevista de trabajo, especialmente cuando se carece de experiencia, haya que pasar por gastarse los ingresos familiares y completar un máster.

Por eso, aunque sea desde esta nimia y modesta tribuna, todo mi apoyo para aquellas personas que pretenden sacar adelante la Universidad de La Orotava. Aunque en La Laguna no lo vean así, háganme caso, vamos a salir ganando todos, los estudiantes, los profesores, el mundo laboral, que contará con futuros profesionales mejor preparados y, finalmente, toda la sociedad. Cualquier provincia que se precie ya cuenta con universidades públicas y privadas y la convivencia no tiene que ser perjudicial, todo lo contrario. La una ayuda a la otra a ofrecer las mejores enseñanzas y cuanto mejor salgan preparados los universitarios, nuestra vida, en todos los aspectos, será mucho mejor.

El dúo Sacapuntas...de la desvergüenza

El dúo Sacapuntas...de la desvergüenza

El ministro de Fomento, José Blanco y la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, demostraron ayer que saben ganarse el sueldo a fin de mes. Ambos protagonizaron uno de los episodios más chuscos que se pueda dar en una democracia después de salir a los medios de comunicación para quejarse amargamente de que hay un complot, una conspiración judeo masónica, para acabar con el líder socialista, con José Luis Rodríguez Zapatero. Sí, al parecer (y sin parecer) a estos personajes les parece lamentable de todo punto que determinadas plataformas de opinión o que el Partido Popular estén detrás de las severas e injustas críticas que está recibiendo a diario el presidente del Gobierno. Ni lo entienden, ni lo comparten y encima no se les cae la cara de vergüenza cuando realizan estas afirmaciones. Supongo que eso también debe ir en el salario.
 
Es decir, según Blanco y Pajín, no sólo es que España va bien, sino que estamos en el Mundial de la supereconomía (mucho más que en la Champions League) y censuran cualquier intento de desestabilización verbal, niegan la mayor, oséase, la crisis y lamentan no entender la inquina con la que actúa la derecha, a la que tildan de irresponsable por no respetar el período de Presidencia temporal de la UE que le toca ejercer a España. La verdad es que como ejercicio de hipocresía y funambulismo no está nada mal, sin embargo resulta hilarante que lo que les ocupe y les preocupe a este peculiar dúo Sacapuntas sean las críticas que se emiten desde la oposición y no la funesta realidad que vivimos, entre ellas la de un paro lacerante, una Justicia que ya no es que esté por los suelos, sino que ya transita por el mismísimo subsuelo o un sistema educativo que va proa al marisco.
 
Lo que olvida este Ejecutivo, por parte del señor ministro de Fomento, y el PSOE, en la persona de la hija de la transfuga de Benidorm, es que ellos mismos, cuando estaban en la oposición, no cejaban en sus críticas al mandato de José María Aznar. Estos mismos, junto con su jefe, Zparo, eran los que se pirriaban por ir detrás de las pancartas del No a la Guerra o del Nunca Mais, entre otras, para fustigar permanentemente al presidente de turno. Ellos sí que no respetaban absolutamente nada ni a nadie. Es más, les encantaba jalear a los ciudadanos para que salieran en masa a las manifestaciones y fueron, vía sms, los que consiguieron romper la jornada de reflexión tras los atentados del 11 de marzo de 2004. ¿Qué mayor irresponsabilidad cabe en este sistema que pasarse por el arco del triunfo 200 cadáveres con tal de conseguir un espectacular vuelco electoral? Lo lograron, sin duda, pero saben que ese argumento, falaz donde los haya, puede ser que dentro de un tiempo se acabe demostrando totalmente falso. Por si acaso, nada más llegar al poder, ordenaron la destrucción de muchas de las pruebas, entre ellas las de los amasijos de los trenes. Vamos, igualito que lo que aconteció en los atentados de las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.
 
Insisto, el Gobierno y el partido que lo sostiene en el poder se sabe muy nervioso, y no sólo por unas funestas encuestas que, al fin y al cabo, no dejan de expresar el cabreo momentáneo, pero que en dos años se puede voltear o profundizar más en él; sino que ese estado de excitación y de alteración se debe a que cada vez el agujero laboral es mayor y que, como última solución, se logra lo que parecía ya insuperable, bajar aún más la protección laboral del trabajador en caso de quedarse en paro, con la mismísima anuencia de los sindicatos y con el baile feliz de unos empresarios que, a día de hoy, siguen teniendo como jefe a Díaz Ferrán, el mismo que fue incapaz de gestionar una aerolínea, pero que no se muestra avergonzado de trato ofrecido a sus empleados y a los usuarios que se quedaron tirados literalmente en los aeropuertos españoles y de Sudamérica.
 
Por supuesto, descartada la hipótesis de un adelanto electoral, máxime con las autonómicas catalanas a la vista y las municipales dentro de un año y tres meses, Zparo se agarrará a la poltrona monclovita como una auténtica lapa. Sólo un rechazo a los Presupuestos Generales de 2011, tal y como le pasó en su momento a Felipe González, provocaría una disolución de las Cortes, pero tampoco le doy crédito a esa opción, al menos mientras los mini nacionalistas puedan seguir sacando parné del Estado (aunque es verdad que cada vez queda menos dinero y sí mucha deuda acumulada).

El descenso acecha, pero aún hay tiempo

El descenso acecha, pero aún hay tiempo

El CD Tenerife comienza a verse inmerso en una situación altamente delicada. Si hace un mes se daba por hecho que habría que sufrir hasta el final, aunque se observaba con cierta perspectiva optimista la pésima clasificación del Zaragoza, Almería o Valladolid, lo cierto es que ahora las cosas se han invertido sobremanera y la salvación de los de José Luis Oltra se encuentra a tres puntos de la zona que marca ahora mismo la permanencia, que curiosamente es el equipo de José Aurelio Gay, aunque con el agravante de que la diferencia real es de cuatro puntos, puesto que a igualdad al término del campeonato, los aragoneses harían valer sus dos triunfos ante los tinerfeños. Es evidente que la derrota de hace dos domingos en casa contra los maños dolió sobremanera y eso se pudo notar en el nuevo tropiezo blanquiazul, esta vez en el campo del Osasuna. De todas maneras, a pesar de que el titular del Heliodoro Rodríguez López lleva más de dos meses sin vencer en Liga, la última victoria se produjo contra el Sporting de Gijón, aún hay tiempo para poder llegar al término de la campaña consiguiendo el objetivo propuesto al inicio, quedar fuera de los tres puestos últimos que conducen a Segunda.

Sinceramente, soy de los que confía en que el CD Tenerife acabará salvándose, aunque sea en la última jornada, pero resulta de perogrullo afirmar que hace falta una mejora en la punta y, dado que no se ha podido fichar, la solución para por mirar en el filial y automáticamente ha de salir el nombre de Airam. El segundo conjunto blanquiazul está mejorando sus prestaciones y, pese a que le queda un trecho para poder certificar la salvación, es una de las mejores escuadras de la Segunda B en las últimas semanas y de ello tiene bastante 'culpa' su delantero centro. Bien haría José Luis Oltra en apostar por él en detrimento del brasileño Dinei, un jugador que no ha demostrado nada y que tiene toda la pinta de haber sido un pufo colado en toda regla, algo que no suele ser norma en las negociaciones que acomete el secretario técnico, Santiago Llorente, pero obviamente no todo el mundo es infalible y alguien supo promocionar más de la cuenta las nulas virtudes de este delantero que no tendría hueco ni en la categoría de bronce.

Desde luego, lo que será esencial es amarrar los tres puntos del próximo lunes (sí, lo han leído bien, y encima en plena noche grande de los Carnavales) frente al Mallorca, un conjunto clasificado provisionalmente en puestos de Liga de Campeones, pero que fuera suele bajar sus prestaciones hasta cotas inimaginables, como la derrota cosechada frente al Xerez hace dos semanas. Pero, por supuesto, no sólo hay que conformarse con amarrar todo lo que se pueda en casa, si bien es verdad que se pueden sumar muchos puntos, puesto que el único grande que quedar por visitar estos lares es el Real Madrid, pero hay que pensar en pescar lejos del Heliodoro, especialmente contra jerezanos, malacitanos o, próximamente, contra el Athletic de Bilbao. Sobre todo hay que pensar que el Zaragoza ha dado un salto cualitativo y en tres semanas, de estar semienterrado, ha metido en el hoyo al Tenerife y al Valladolid. Claro, que siempre podemos meter en esta terna de posibles candidatos a descender a Atlético de Madrid que está calcando fielmente los mismos números (o peores) que la temporada 1999/2000, cuando bajó a Segunda y encima llegó a jugar la final de la Copa del Rey (algo que puede hacer también este año si hace valer si generosa renta obtenida en el Vicente Calderón).

Estafa sindical

Estafa sindical

Los sindicatos son la auténtica vergüenza de España, al menos los dos mayoritarios, que se diga con nombres y apellidos, la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras. Los líderes de estas dos plataformas, Candido Méndez y Fernández Toxo, escenificaron el pasado viernes en el Palacio de la Moncloa, una de las mayores astracanadas que ha podido conocer la esfera laboral, porque no hay mayor ridículo y surrealismo que quienes tienen que velar por el mantenimiento y la mejora de las condiciones de los trabajadores sean capaces de comulgar con ruedas de molino y dar por buena la reducción de los derechos del currante en caso de quedarse en paro. Ahora, el Gordo y el Flaco, pero en versión grotesca y de serie B, aceptan, o al menos no han mostrado una opinión en contra, a que se baje de los 45 días por año trabajado a los 33. Allí estaba para testificar la rendición sindical el Dumbo de los empresario, Mr Air Comet Gerardo Díaz Ferrán, al que le faltó aplaudir con las orejas o salir levitando del palacio presidencial tras presenciar como UGT y CCOO son capaces de apuñalar a sus afiliados con tal de seguir exprimiendo la teta de las subvenciones del Gobierno de España.

Lo cierto es que este Ejecutivo lleva ya varios meses fuera de órbita, sin rumbo fijo, tirando más que nunca de la política de la improvisación y por eso no se le puede pedir más responsabilidad de la que ya ha tenido en etapas anteriores. ZParo y su ministro Corbacho se limitan a ser meros espectadores de una situación que no controlan, ni siquiera pueden actuar como mediadores entre los rifi rafes entre patronal y sindicatos. La primera, obviamente, va a su bola, a conseguir las mayores ventajas a la hora de poder contratar con las mayores bonificaciones y pudiendo despedir sin sufrir grandes penalizaciones, mientras que los segundos son capaces de vender a sus abuelas para no perder ni un céntimo de las cuantiosas prebendas económicas con las que los tiene inutilizados, desactivados y abobados este gabinete zapateril.

Por eso no me extraña que quienes tiene un poquito de vergüenza acaben borrándose de unos sindicatos, insisto UGT y CCOO, que han pasado de ser extremadamente intolerantes ante cualquier conflicto que no acabase con el cierre fulminante de las empresas, al precio que fuera, a admitir ahora cualquier tipo de chanchullo. No buscan el bien común de los trabajadores, sino que persiguen únicamente el beneficiarse ellos mismos, aunque sea a costa de apuñalar por la espalda a sus propios afiliados. Pero, afortunadamente, ya son muchos los empleados que le han visto la matrícula a los señores Méndez y Fernández, así como a sus adlátares, y tienen claro que la defensa de sus intereses no la pueden dejar en manos de plataformas dirigidas por sujetos tan escasamente recomendables y que, en el colmo de la caradura, son capaces de ofrecer a sus empleados acuerdos nulos de pleno derecho como sucedió en Canarias con la empresa Fundescan. No sólo no les han pagado y les han echado como agua sucia, sino que además, en un acto de auténtica enajenación mental un enlace de UGT se ha atrevido a proponer a estas personas que renuncien a sus derechos a cambio de ponerles en un lugar preferencial en las listas de reserva de la Consejería de Educación del Gobierno regional. Suena a chiste, sí, pero les aseguro que no lo es. Y esto a nivel autonómico, que si miramos en todo el Estado, nos podemos llevar las manos a la cabeza, no lo duden.

Reza, reza, que así bajará el paro

Reza, reza, que así bajará el paro

España marcha proa al marisco y la dramática situación por la que está atravesando no se resuelve ni yendo Zapateo diez veces más a rezar con Yes we can. La última estadística sobre destrucción de empleo resulta más que elocuente para inferir que, lejos de ver la luz al final del túnel, este presidente nos ha metido de lleno en una galería profunda y más profunda que la que tuvieron que recorrer los protagonistas de Viaje al centro de la Tierra, genial obra de Julio Verne. Oficialmente, ya son más de cuatro millones de desempleados, más los que sacan de esas listas del paro por la realización de los llamados tonti-cursos, aunque un amigo me apunta, pero con poca razón, la verdad, que es que en esas cifras están incluidos aquellos que aún no han tenido su primera oportunidad laboral. Pero, replico yo, ¿serán desempleados a fin de cuentas, cierto? Cuando alguien va a demandar trabajo es, obviamente, porque ya está plenamente facultado para enfrentarse al mundo laboral, pero las oportunidades que se le ofertan son prácticamente nulas, con lo que no deja de ser un parado más, como el resto de esos más de cuatro millones que estamos apuntados en las listas del INEM, conocido más popularmente como el Instituto de No Empleamos Mañana, ni hoy, ni ayer ni pasado mañana.

De todas formas, insisto en que el Gobierno actual se está tomando esta situación a verdadera chacota. Daba bastante grima ver el jueves a ZParo en el desayuno de oración escogiendo un pasaje de la Biblia en la que se hace una crítica velada a los empresarios en general, asegurando que muchos son explotadores y que tratan de evitar pagar el jornal a sus trabajadores. Bueno, esa situación, no lo voy a negar la han vivido y la hemos vivido muchas personas, no sé hasta qué porcentaje, pero lo suficiente como para colapsar los servicios de mediación y los juzgados para reclamar lo que en buena ley les y nos corresponde. Sin embargo, produce una hilaridad tremenda que sea ZP el que denuncie indirectamente esta situación, pero que encima lo haga aprovechando la distancia, en Estados Unidos. Debería de esperarle una comitiva de empleados que llevan meses sin percibir sus nóminas a la puerta de la Moncloa y reclamarle que lleve a la práctica ese discursito, ¿o es que se trataba de la enésima operación de maquillaje de nuestro mandatario para quedar como nadie frente a Obama? No lo dudo.

El problema, repito, es que cada vez estamos más ahogados en este santo país, que a muchos no les llega la camisa al cuello pensando que hoy mismo, tal vez, el jefe de turno puede llamarte a capítulo al despacho y soltarte eso tan bonito de que no llegamos a fin de mes, que la empresa está atravesando por una crisis sangrante y que se deben hacer sacrificios que pueden ir desde una rebaja sustancial en los emolumentos o, directamente, ponerte en la puerta de la oficina. Sin duda, todo un drama y es que con este Ejecutivo hemos llegado a ese punto de convertir un mísero empleo con cuatro euros aun más míseros en una especie de tesoro por el que todos somos capaces de matar y pisar al contrario. Si bien es verdad que el trabajo es un derecho, también ha de ser un deber que esté remunerado adecuadamente, pero es que si no se da lo primero, menos aún lo segundo. Y, a todas éstas, ¿dónde andan metidos los sindicatos?

Reza, reza, que así baja el paro...

Reza, reza, que así baja el paro...

España marcha proa al marisco y la dramática situación por la que está atravesando no se resuelve ni yendo Zapateo diez veces más a rezar con Yes we can. La última estadística sobre destrucción de empleo resulta más que elocuente para inferir que, lejos de ver la luz al final del túnel, este presidente nos ha metido de lleno en una galería profunda y más profunda que la que tuvieron que recorrer los protagonistas de Viaje al centro de la Tierra, genial obra de Julio Verne. Oficialmente, ya son más de cuatro millones de desempleados, más los que sacan de esas listas del paro por la realización de los llamados tonti-cursos, aunque un amigo me apunta, pero con poca razón, la verdad, que es que en esas cifras están incluidos aquellos que aún no han tenido su primera oportunidad laboral. Pero, replico yo, ¿serán desempleados a fin de cuentas, cierto? Cuando alguien va a demandar trabajo es, obviamente, porque ya está plenamente facultado para enfrentarse al mundo laboral, pero las oportunidades que se le ofertan son prácticamente nulas, con lo que no deja de ser un parado más, como el resto de esos más de cuatro millones que estamos apuntados en las listas del INEM, conocido más popularmente como el Instituto de No Empleamos Mañana, ni hoy, ni ayer ni pasado mañana.

De todas formas, insisto en que el Gobierno actual se está tomando esta situación a verdadera chacota. Daba bastante grima ver el jueves a ZParo en el desayuno de oración escogiendo un pasaje de la Biblia en la que se hace una crítica velada a los empresarios en general, asegurando que muchos son explotadores y que tratan de evitar pagar el jornal a sus trabajadores. Bueno, esa situación, no lo voy a negar la han vivido y la hemos vivido muchas personas, no sé hasta qué porcentaje, pero lo suficiente como para colapsar los servicios de mediación y los juzgados para reclamar lo que en buena ley les y nos corresponde. Sin embargo, produce una hilaridad tremenda que sea ZP el que denuncie indirectamente esta situación, pero que encima lo haga aprovechando la distancia, en Estados Unidos. Debería de esperarle una comitiva de empleados que llevan meses sin percibir sus nóminas a la puerta de la Moncloa y reclamarle que lleve a la práctica ese discursito, ¿o es que se trataba de la enésima operación de maquillaje de nuestro mandatario para quedar como nadie frente a Obama? No lo dudo.

El problema, repito, es que cada vez estamos más ahogados en este santo país, que a muchos no les llega la camisa al cuello pensando que hoy mismo, tal vez, el jefe de turno puede llamarte a capítulo al despacho y soltarte eso tan bonito de que no llegamos a fin de mes, que la empresa está atravesando por una crisis sangrante y que se deben hacer sacrificios que pueden ir desde una rebaja sustancial en los emolumentos o, directamente, ponerte en la puerta de la oficina. Sin duda, todo un drama y es que con este Ejecutivo hemos llegado a ese punto de convertir un mísero empleo con cuatro euros aun más míseros en una especie de tesoro por el que todos somos capaces de matar y pisar al contrario. Si bien es verdad que el trabajo es un derecho, también ha de ser un deber que esté remunerado adecuadamente, pero es que si no se da lo primero, menos aún lo segundo. Y, a todas éstas, ¿dónde andan metidos los sindicatos?

Sobredosis balompédica

Sobredosis balompédica

Fútbol todos los días, tan necesario como alimentarse o descansar, eso es lo que han debido pensar los prebostes del balompié patrio, con el apoyo y la anuencia del Gobierno. Así, de esta manera, con partidos desde el lunes hasta el domingo, quizá se crean que los ciudadanos dejarán de interesarse por temas como el desempleo, las carencias sanitarias o una pésima educación para quedarse embobados frente al televisor observando la pelotita corriendo de una a otra portería. Sencillamente lamentable, pero es lo que tenemos frente a una situación dramática para la sociedad española. La solución a los problemas que afectan a la colectividad, fútbol en sobredosis, así hasta que reviente la bicha o que los lumbreras de turno se percaten de que el pueblo no es bobo y pasa olímpicamente de estar sacrificando horas de sueño para tener que acudir un lunes a las nueve de la noche al estadio, a no ser que contraatacasen con el mejor partido de la jornada, pero me da que no. De momento, el primer encuentro previsto es el Tenerife-Mallorca y ya ha causado los primeros estragos al anularse más de 400 reservas por parte de aficionados baleares que pensaban acudir al Heliodoro Rodríguez López pensando que la cita era el domingo. Lo dicho, un completo disparate.

Eso sí, como hay mucho listillo que está pendiente de aquellas personas que defendemos el modelo de la Premier League, esta clase de falaces argumentan que esto mismo, lo de que haya partidos los lunes, ya se viene dando en la liga inglesa desde hace varias temporadas. Sí, por supuesto, conozco el dato, pero da la casualidad de que allí este choque fuera del fin de semana está mucho mejor organizado, se sabe de antemano cuál va a ser el partido a elegir, y no se crean que con diez días de antelación, no, no. Los clubes suelen tener margen suficiente de maniobra y mucho más los aficionados que deseen desplazarse con el equipo. En España, una vez más, como ya sucediera hace catorce años con las citas de los lunes retransmitidas por Antena 3, las cosas se hace a lo Pepe Gotera y Otilio, tirando de chapucería e improvisación. Además, como agravante, se hace en mitad de la temporada. ¿Acaso no podían esperar al inicio de la siguiente campaña e intentar articular fórmulas mejores?

Y bueno, esto es en Primera, pero es que la situación para los equipos de Segunda División es aún peor porque la LFP ha decidido que el viernes debe jugarse un encuentro. ¿Se imaginan ustedes a un seguidor, pongamos del Betis, que desee, por ejemplo, venir hasta Gran Canaria para ver a su equipo jugar contra Las Palmas y que ese duelo se haya programado para ese quinto día de la semana? Sí, el supuesto es extremo, pero pudiera darse el caso de que aficionados verdiblancos tuvieran entre sus opciones viajar hasta las Islas Afortunadas, disfrutar de un fin de semana maravilloso y encima con fútbol de propina. Con este cambio, créanme, a más de uno se le puede chafar el invento o tendrá que idearse una excusa bastante creíble frente a su jefe, máxime si curras en el ámbito privado.

Pero bueno, que aparte de que todo esto suena a chapuza auténtica, que se trata de seguir favoreciendo el negociete audiovisual del nuevo amigo mass media de Zparo, el señor Roures y su Gol TV, el trasfondo de todo es que se pretende tapar en la medida de lo posible la pérdida de rumbo de un Gobierno que ya no tiene nada que ofrecer, que está dislocado ante los continuos ridículos que está haciendo en su papel de potencia que tiene el mando temporal de la Unión Europea y que tiene un paro como no se conocía desde la etapa final de Felipe González, curiosamente también del Partido Socialista. Más de uno pensará que esos más de cuatro millones de desempleados tendrá tiempo para estar delante del televisor, pero les aseguro que muchos de esos, si están frente a la caja tonta, no creo que estén por la labor de perder su tiempo, sino de que alguien les cuente la realidad, que es muy cruda, por cierto.

Dejadez y desidia municipal

Dejadez y desidia municipal

Monotema, la resaca del temporal que ya se ha bautizado como el del 1-F. Al margen de los destrozos y molestias que ha causado la pertinaz lluvia, lo que más me preocupa, además con toda la sinceridad del mundo, es la situación por la que están atravesando esos vecinos que viven en Valle Tahodio o en los barrios altos de María Jiménez, muy en especial los del Valle Grande, Valle Brosque o Bizcocho, completamente aislados por la rotura de la única vía que permitía el acceso a esos núcleos. Lamentablemente fueron conejillos de Indias cuando la riada del 31 de marzo de 2002, pero ocho años después han visto como la historia se repite ante la dejadez municipal y la inconsciencia de aquellos que han visto en los cauces de los barrancos una suerte de vertedero que utilizan de forma indiscriminada y, por supuesto, luego sucede lo que sucede, amén de aquellos que proyectan obras variando el curso natural de estos mismos, pero el agua, guste o no, tiene la suficiente 'memoria' y reclama su espacio, no atiende a cambio de trayectos, sobre todo cuando baja a toda pastilla desde lo alto de las montañas o desde las zonas altas de la ciudad.

Son muchas las voces discrepantes que he tenido la oportunidad de escuchar sobre la conveniencia o no de tener que dar ayudas a esas personas que, en su momento, decidieron establecerse en zonas de este municipio que comportaban arriesgarse a sufrir los rigores de una eventual catástrofe natural. Sí, en condiciones normales, al menos quienes conozcan un poco el comportamiento cíclico de la climatología insular, no es recomendable, más bien es totalmente desaconsejable asentar la vivienda o cualquier otra propiedad justo en las laderas de los montes o a escasos metros de los cauces de los barrancos. Hasta ahí, evidentemente, debe primar el sentido común y evitar que la naturaleza pueda darnos un susto de los gordos. Pero esa inconsciencia no puede exonerar al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife de su parte alicuota de responsabilidad. Sí, porque a estos vecinos que ahora se las ven y se las desean para subsistir sin agua potable, sin apenas comida y sin nada de luz o teléfono, se les cobran religiosamente los impuestos que correspondan, a cambio de recibir unos infraservicios y de parchear superficialmente las carreteras cuando tocan elecciones. Después, si te he visto, no me acuerdo.

Uno, que es un amante del senderismo y que ha tenido la oportunidad de transitar por varios de estos núcleos, aún puede recordar como pasado el barrio de La Alegría, justo en la entrada de la vía que va hacia el Valle Tahodio, aún existe un cartel donde pomposamente se anunciaba el inicio de unas obras de reparación por los desperfectos que causó la tormenta del 31-M de 2002. Pues bien, en ocho años apenas se tocó un poco la vía, se pusieron unos metros de quitamiedos, pero de resto, el cauce del barranco siguió en pleno abandono, con residuos de todo tipo (hasta furgonetas) abandonadas a su suerte según iba uno acercándose a la presa y otra serie de disparates que daban que pensar si alguna vez volvíamos a sufrir un episodio meteorológico de estas magnitudes. La respuesta, a tenor de lo sucedido el lunes, ha sido de lo más clarificadora.

Por eso, sería visto con muy buenos ojos que la llamada Agencia de Protección del Medio Ambiente, perteneciente al Gobierno de Canarias, comenzase a sancionar a quien corresponda para evitar que se siga agravando el disparate de las construcciones donde Dios le da a entender a más de uno, así como el silencio cómplice de un Consistorio, el santacrucero, que ha consentido auténticas barrabasadas. Háganse una excursión desde el barrio de La Alegría, pasando por Valle Tahodio hasta llegar a Jardina, en lo que en su momento constituyó un camino Real, y verán la de violaciones a las normas medioambientales que se pueden encontrar. Daría para unas cuantas hojas en los periódicos y para llenar varios dossieres de procedimientos por la vía sancionadora, pero insisto en que la culpa no es de quien esté habitando, sino de la corporación que ha dado luz verde a la licencia de obras y que percibe regularmente el dinero de los impuestos.

Obama huye del gafe ateo

Obama huye del gafe ateo

Le han chafado la visita interplanetaria a la mística de Leire Pajín. Finalmente, los seguidores de Zapateo (sí, está bien escrito, no es que la erre se haya marchado a una república independiente) se tendrán que conformar con la foto del presidente del Gobierno de España con Barack Obama en el desayuno de oración que tendrá lugar el próximo 4 de febrero en la Casa Blanca, una propina más bien birriosa y pírrica para las expectativas que se habían levantado en este país sobre la próxima llegada de Mr Yes we can a Madrid para participar en una cumbre bilateral entre la Unión Europea y los Estados Unidos. Alguien le ha debido decir al señor Obama que menos viajecitos internacionales y más resolver los problemas que acucian a los norteamericanos, entre ellos un paro lacerante, y han tenido a bien descartar como relevante la cita que tendría lugar el próximo mes de mayo en la capital española y esa explicación, curiosamente, es a la que se han acogido todos los miembros del corifeo socialista; pero no cuela, por supuesto.

Y miren, señores y señoras del Gobierno y portavoces del PSOE en el Congreso. Sus vagas justificaciones denotan que la decisión de la Administración Obama les ha sentado como un jarro de agua fría, como una patada en el mismísimo trasero, una puñalada trasera que no se le esperaban. O sí, porque a mí me da la sensación de que si uno, con la fama de ateo que tiene nuestro presidente, se mata por ir a un desayuno de oración cuando tres meses después está fijada en la agenda un encuentro de tamañas proporciones entre los dos ejes principales de la economía, política y sociedad occidental, tal vez no había una férrea seguridad en contar con la presencia del presidente de los Estados Unidos de América. Y eso es lo que ha pasado, que al final Obama se quedará en la Casa Blanca hasta que le convenza el siguiente presidente temporal de la UE, algo que tampoco puede ser muy complicado.

Desde luego, tampoco me extraña que a Obama le hayan dicho sus asesores que antes de ir a España para que le lleven como el santo de las estampitas, de aquí para allá, mejor resolver los problemas internos. Nadie niega que el inquilino de la Casa Blanca tenga que estar en un continuo viaje, que el Air Force One haga más kilómetros dé más vueltas que el baúl de la Piquer, pero también le recomendarán que las salidas fuera del territorio estadounidense sean elegidas con coherencia y pienso que ya conocen como es Zapatero y el resto de su Gobierno, que donde van, la arman (y no para bien). Después del numerito de las niñas góticas y de las peticiones a la desesperada del jefe del Ejecutivo español para colarse en las reuniones del G-20, Obama no querrá más sorpresas y menos aún acabar completamente gafado por su homólogo español. Posiblemente, desde que empezaron los encuentros con ZP, la única buena noticia que ha tenido fue la concesión del Premio Nóbel de la Paz y me da la sensación de que su nombramiento ya había sido aprobado antes de que ambos dirigentes se estrechasen la mano y le transmitiera ese cenicismo innato.

La sombra del 31 de marzo de 2002 (II)

La sombra del 31 de marzo de 2002 (II)

A veces la realidad supera las previsiones más optimistas, sobre todo si éstas las realizan los responsables políticos. Pues bien, tras las imágenes del anegado y desolador aspecto que presentaba ayer, 1 de febrero, la avenida Reyes Católico, paso a reproducir literalmente una nota de prensa recogida a principios del mes de julio de 2009 por la agencia de noticias Europa Press. Luego, si así lo desean, comparen el texto con las fotos y ver dónde ha ido a parar el dinero público

"El Ayuntamiento de Santa Cruz comenzará el próximo martes las obras para la mejora de la recogida de aguas pluviales en la avenida Reyes Católicos, una zona de la ciudad que históricamente ha sufrido problemas cuando se producen lluvias más intensas de lo normal, ya que en varias ocasiones en los últimos años, sobre todo el 31 de marzo de 2002, este punto de las ramblas se vio afectado por inundaciones ante la insuficiencia del sistema de evacuación de aguas pluviales.

Por ello, al efecto de paliar estas afecciones, el Ayuntamiento va a proceder a la construcción de un sistema de recogida de dichas aguas a la altura de Reyes Católicos y su desagüe al Barranco de Santos, lo que, durante un tiempo obligará a la reordenación del tráfico en la zona, según informó hoy el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en una nota.

La obra en sí consistirá en la instalación de un colector de gran diámetro que discurrirá bajo los viales de la citada avenida y las calles de Gilberto Cayol López y Heliodoro Rodríguez López, la avenida de San Sebastián y el parque Viera y Clavijo.

Este proyecto tendrá un coste de 960.750 euros a cargo de los fondos estatales de financiación local del Gobierno central, el denominado Plan E, y un plazo de ejecución de nueves meses. Entre sus objetivos está mejorar el drenaje urbano, garantizando el desagüe de las aguas de escorrentía; reducir el riesgo de inundaciones en el área urbana y garantizar la seguridad de la población y de las actividades urbanas de la zona.

Estas obras, además, obligarán a reorganizar el sistema de tráfico rodado en la zona, una medida que afectará a la entrada y, sobre todo, a la salida de vehículos de la ciudad por Las Ramblas".

Ahora, si han leído con atención la información de los compañeros de Europa Press y que pueden encontrar igualmente en otros medios de comunicación de Tenerife, ¿podría responderme alguien quién ha sido el avispado que ha contratado a Pepe Gotera y Otilio? ¿Alguien será capaz de argumentar que las lluvias de ayer no cuentan porque cayó agua en demasía? ¿Quizá seguimos sin limpiar las alcantarillas y, por tanto, no hay canalización que dé avío con tanta agua porque esos registros estén obstruidos? ¿Se han dado cuenta que, de llagar a tener una intensidad de lluvias similar al 31 de marzo de 2002 hoy estaríamos hablando de una gran catástrofe, no sólo material, sino también humana? Y, por último, ¿los vecinos de Valle Tahodio, María Jiménez o La Alegría son de tercera categoría? Lamentable que ocho años después del 31-M hayan tenido que revivir la pesadilla de entonces. Pero claro, como son pocos votos a llenar las urnas, a los de arriba les trae al pairo.

La sombra del 31 de marzo de 2002

La sombra del 31 de marzo de 2002

Santa Cruz de Tenerife ha vuelto a revivir el 1 de febrero de 2010 su particular 31 de marzo de 2002. Han bastado unas pocas horas para que la ciudad se quedase colapsada por completo, con las principales arterias transformadas en una especie de canales venecianos, pero con agua mucho más sucia. Además, de remate, el invento del tranvía, una vez más, fuera de servicio a las primeras de cambio, algo lógico por otra parte porque desde que se inicio la obra eran muchas las voces que anunciaban los riesgos que podría haber cuando lloviese y ayer, evidentemente, pasó lo que tenía que pasar. Estamos hablando de una urbe en cuesta, donde ha habido que acometer unas obras cuasi faraónicas para que este medio de transporte pudiera circular, pero no se tuvo en cuenta que la fuerza del agua es imparable, sobre todo si no se realizan los trabajos de canalización y desagüe pertinentes.

Pero bueno, independientemente del caos que ha supuesto para decenas de miles de ciudadanos el hecho de quedarse sin tranvía y con retrasos considerables en las guaguas, lo que llama poderosamente la atención es que no hayamos aprendido nada de anteriores episodios y que sigamos sin corregir los defectos que tanto daño material y personal, como el 31-M, nos han causado. Transitar por la avenida de Anaga, Tres de Mayo, Ramón y Cajal, Imeldo Serís o Reyes Católicos era como retrotraerse a lo que sucedió hace ocho años y, dentro de todo, menos mal que el fluido eléctrico aguantó un poco más que antaño, porque de lo contrario las estampas hubiesen sido mucho más dantescas.

Fíjense, les pongo un solo ejemplo de lo mal que se hacen las cosas en esta capital. A lo largo de los meses del verano mantuvieron con cortes y restricciones al tráfico el tramo que va desde la piscina Acidalio Lorenzo hasta la calle Gilberto Cayol López y luego hasta el final de Heliodoro Rodríguez López con la confluencia de la calle San Sebastián. Esas obras eran para realizar unas canalizaciones que evitasen que cuando lloviera se formasen unas lagunas que anegasen por completo ese tramo de vía. Pero, a pesar de los millones que se gastó el Ayuntamiento santacrucero, ese tramo fue ayer un completo caos. Conductores y vecinos de la zona aseguraban que nunca habían visto algo similar y la indignación era considerable porque se entiende que las molestias de las obras son para mejorar la prestación de un servicio, no para empeorarlo.

De todas maneras, ya no sólo es cuestión de este desmán en particular, sino que con estas pocas horas de intensa lluvia caída sobre Santa Cruz de Tenerife se ha demostrado que la red de alcantarillado está completamente tupida, que no hay un mantenimiento a fondo y que, ya de paso, seguimos permitiendo construcciones donde no debieran estar, justo en lugares por los que discurre el agua. Así, pasó lo que pasó, que toda la zona de la avenida de Anaga estaba lleno de barro, de piedras y demás porquerías que se acumulan en las cloacas.

Eso sí, por encima de la desidia de los políticos, que pasan olímpicamente de estos aspectos, a quien hay que dar un diez es a todos los efectivos policiales, bomberos, protección civil y servicios de mantenimiento del Ayuntamiento, que tuvieron que trabajar a destajo para intentar por todos los medios que la ciudad cayese en un colapso absoluto, aunque lo cierto es que llegaron a producirse retenciones de más de una hora y con el agua llegando cerca de las ventanillas. Sólo gracias a la encomiable labor de estos responsables públicos se pudo evitar un mal mayor, pero alguien debería dar un sonoro puñetazo sobre la mesa y poner, de una vez por todas, los remedios para evitar que chubasco tras chubasco tengamos que andar mirando al cielo y preguntándonos si se repetirá un 31 de marzo.

África, la ley de la selva

África, la ley de la selva

Decir que África es otro continente, sería expresar una tonta obviedad, pero si digo que África, al menos en determinados aspectos, sigue siendo un mundo aparte, donde los aspectos más tribales están por encima de la lógica y de la razón. La última de todas es lo que ha sucedido con la Selección de Togo que, a pesar del atentado que sufrió días antes del gran campeonato balompédico del continente negro y que provocó que tuviera que retirarse por cuestiones de seguridad, ha visto como la Confederación Africana ha decidido suspenderla por dos ediciones consecutivas. Nada importa que la masacre pudiera haber sido mayor, sino que los máximos prebostes del fútbol de esas latitudes les importa más el negocio que la propia vida. Aplican, lamentablemente, la propia ley de la selva, donde sólo sobreviven los más fuertes. Sí, amigos, esto es más propio de una sociedad sin civilización y, lo peor de todo, es que tenemos a las puertas un Mundial y no quiero pensar que alguien considere que tiene carta blanca para cometer una matanza de mayor calibre, pero…

Opino que, en buena lid, el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, tendría que llamar a consultas a los máximos prebostes del fútbol africano, pero me da la sensación de que no tiene los arrestos para ello. El helvético, buen bebedor y mejor comedor, muy hábil él, sabe perfectamente que su sillón, muy mullido, por cierto, lo seguirá ocupando mientras continúe dando prebendas a federaciones y confederaciones de menor calado. Lo de la concesión del Campeonato del Mundo a Sudáfrica fue, ni más ni menos, que un peaje que tuvo que pagar la propia FIFA para que Blatter fuese apoyado por el ámbito africano. Y como este deporte de masas se ha convertido en puro negocio, tampoco creo que a los mandatarios mundiales les interese indagar mucho sobre lo que sucedió en Luanda.

Al final, todo quedará en el olvido, sólo será el combinado de Togo el que se acuerde no ya de la sanción de cuatro años, sino de las dos personas de su expedición que murieron y que pudieron haber sido muchas más. Luego serán muchos los africanos que se quejen de que desde el primer Mundo se les siga considerando como unos asilvestrados, gente sin conciencia y sin respeto a los derechos más fundamentales. Por supuesto, todo esto es generalizar y meter en el saco a personas y países que, afortunadamente, han ido evolucionando, pero aún queda un poso bastante preocupante en ese continente. No me extrañaría que, en mayor o menor medida, jugadores africanos que comiencen a despuntar traten de emigrar a Europa e intentar nacionalizarse españoles, franceses, italianos, belgas u holandeses para evitar tener que jugar con sus combinados.

De verdad, aunque sé que no pasará, invitaría al resto de selecciones y confederaciones del resto del planeta para que presionen a la delegación Africana y a la propia FIFA para que se levante la sanción a Togo. Al fin y al cabo, hizo lo más difícil, retirarse de una cita para la que estaba clasificada. La pena es que sus ‘compañeros’ de torneo fueron incapaces de tomar medidas, de ahí que entienda que la ley de la selva aún impere en determinadas naciones.