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Desde mi escaño

Mazazo a la cultura del esfuerzo

Mazazo a la cultura del esfuerzo

La cultura del esfuerzo se ha perdido. Definitivamente, este Gobierno de Zapatero o de Zapatiesta se ha convertido en la fábrica de las improvisaciones. Hoy retira un Plan Hidrológico Nacional, mañana manda traer a las tropas de Irak, llama matrimonio a lo que no es tal o, por ejemplo, se le ocurre premiar ahora a los profesores que logren el mayor número de aprobados entres sus alumnos. Es decir, equipara la educación como si fuese un deporte donde todo se mueve únicamente por el parámetro del resultado, sin tener en consideración que hay alumnos que, por mucho que maestro se vuelque en su progresión, no dan pie con bola o, directamente, no les interesa aprender nada, sino vivir todo el día del cuento.

Lamentablemente, el Ejecutivo del PSOE no hace otra cosa que dar tumbos en materia educativa. No está inculcando a los estudiantes esa cultura del esfuerzo, al contrario, los está llevando por la senda de la vagancia y sólo hay que recordar como se dio carta de naturaleza a aquel sistema por el cual los alumnos, por muchas cateadas que tuviesen, podrías pasar al curso siguiente. Algo muy lógico, por supuesto. Si no has podido con las matemáticas de primero, pues nada, al año siguente inténtalas con las de segundo y sino ya puestos métete directamente en la Universidad y que sea el catedrático de turno el que resuelva esas carencias de base.

Por desgracia, esto es lo que ha venido pasando, estudiantes a los que les han ido haciendo tabla rasa, pasando con un suficiente y luego llegar a la facultad de Químicas, por poner un ejemplo, y no saber hacer una simple derivada o una integral, cuando se supone que eso ya es una base que debían haber adquirido en el instituto. Así pasa lo que pasa, una generación paupérrimamente preparada y que ralentiza el ritmo normal de una institución como la universitaria.

Y si lo de la tabla rasa, todos pasando de curso y al final sacando un 5 artificial, peor se pone el asunto con el caramelo envenenado de pagar a los profesores que consigan tener a los alumnos más aplicados. ¿Esto qué es, una broma de mal gusto? Van a conseguir que haya algún maestro con trazas de codicia que tenga la insana tentación de trucar sus evaluaciones, de abrir la mano o de ponerse a soplar directamente las respuestas a los chavales para que no les dejen con una nómina sin el atrayente complemento.

Hasta ahora, que yo sepa, esto funcionaba de otra manera. Las mejores notas eran premiadas con becas para los alumnos, pero nunca que a un profesor se le pagase una cantidad mayor en función del número de notables y sobresalientes. Los docentes ya hacen un esfuerzo sobrado para preparar clases, impartirlas, quedarse a las tutorías. Lo que no se puede hacer es parar cada dos por tres las lecciones porque tal o cual niño está enredando o, directamente, pasa de asumir que tiene que echarle codos. Luego nos extrañamos de que el informe PISA nos pone de vuelta y media. Si es que es normal que en Europa nos miren con mala cara y, por supuesto, nos pongan constantemente un suspenso general. Tenemos una calificación doble be, burros y borricos.

El buen criterio de Aznar

El buen criterio de Aznar

Los socialistas están que trinan con las palabras, acertadas dicho sea de paso, pronunciadas por el ex presidente del Gobierno José María Aznar. Señaló el político en una convención del PP en León que España, ahora mismo, no está para tener 17 administraciones que hacen exactamente lo mismo, que con la crisis que estamos padeciendo habría que racionalizar los recursos, que el gasto que existe con tanta administración llega a ser sangrante para las arcas del Estado y, por supuesto, no digamos para las autonomías, endeudadas hasta las cejas, aunque también es verdad que el Gobierno de Zapatero ha repartido desigualmente la manteca financiera, precisamente a las comunidades más afines a sus ideas, casualmente.

Por supuesto, el PSOE y el convergente Mas ya han visto en estas afirmaciones de Aznar al verdadero demonio de Tasmania, al bicho que quiere centralizarlo todo y quitarles las competencias. Se trata, evidentemente, de un análisis interesado y sectario porque de las palabras del ex presidente no se deduce ningún robo de poder, sino de que habrá que arrimar el hombro para empezar a ahorrar de donde se pueda y no es normal que tenga que haber cuatro administraciones, por ejemplo, para gestionar un área determinada.

En este punto, por ejemplo, se me ocurre traer a colación el turismo. ¿Es normal que a día de hoy sólo falte por concurrir a Fitur la asociación de vecinos de mi barrio? España, no lo vamos a negar, es una amalgama de maravillas, un contraste de Norte a Sur, de Este a Oeste, con ciudades autónomas o archipiélago con rincones increíbles por descubrir. Pero una cosa es que estemos llenos de tesoros y otra muy distinta que cada espacio, por muy minúsculo que sea, pretenda tener un pedacito de espacio en una de las ferias de turismo más importantes a nivel mundial.

A veces Fitur, dentro del espacio reservado para España, que al fin al cabo es donde se organiza este gran evento, parece un reino de taifas. Las comunidades compiten entre sí por tener el espacio más grande, pero también quieren seguir con su elemento diferenciador las provincias, las islas, las ciudades y, lo dicho, a veces sólo parecen faltas las asociaciones de vecinos para promocionar las excelencias de su calle.

Y quien dice el turismo, nos pasa lo mismo con la educación, la recaudación de impuestos, la industria, la agricultura, la sanidad, el transporte. Demasiadas manos para hacer lo mismo y el problema es que en vez de colaborar se acaban molestando los unos a los otros y al final las consecuencias las acaba pagando el mismo, el ciudadano de a pie.

Godiño, 'el jetiño'

Godiño, 'el jetiño'

El concejal de Seguridad Ciudadana de La Laguna, Antonio Pérez Godiño, está demostrando tener una jeta de mayor calidad que los mármoles de Macael. No es de recibo que, por un lado, salga a defender a los vecinos y les pida que denuncien a los policías locales que se excedan en su labor y que, por el otro, luego coja a estos mismos agentes y les recorte un 50% del complemento de productividad si no han colocado las suficientes multas. Parece un chiste con poca gracia, la verdad.

El edil nacionalista, en un claro intento de atraer votos hacia la candidatura de Fernando Clavijo, ha querido hacerse el gracioso con los ciudadanos y, aprovechando un incidente reciente en el barrio de la Finca España, les da licencia a estos para que procedan a chivarse ante el Ayuntamiento lagunero de aquellos policías que entiendan que están empleando un excesivo celo en sus tareas. Hay que recordar que la cabalgata de Reyes que discurría por esa zona motivó que se multase a muchos coches mal estacionados y que, posteriormente, los vecinos se cabreasen.

Por supuesto, como en todas las profesiones, siempre existen los desertores del arado y como diría mi estimado Alfonso González Jerez hablar con algunos funcionarios es como intentar entenderse en sanscrito con la mula Francis, es decir totalmente imposible. Pero estoy convencido de que la mayoría de los agentes municipales de la Ciudad de los Adelantados se corresponden con un prototipo de fieles servidores públicos y que tendrán que proceder a las sanciones correspondientes cuando así toque.

Lo que sí parece evidente es que el señor Godiño se ha metido en un jardín de muy complicada salida. No se puede salir a la escena pública a poner de vuelta y media a tu propia policía porque entiendes que se propase en sus atribuciones (cosa que es mentira, dicho sea de paso) y luego recortarles un 50% el complemento de productividad en el caso de que no hayan multado lo suficiente. Vamos, que al final alguno de estos agentes tendrá que multarse a sí mismo para llegar a ese mínimo y no ver perjudicado ese complemento que es la diferencia entre un sueldo más que justito o la posibilidad de darte un caprichito al mes.

Veremos a ver en qué queda toda esta historia, pero ya les adelanto que pinta mal. No es de recibo tratar de ese modo a la Policía Local de La Laguna (ni a ningún otro colectivo, vaya por delante también). Lo que puede conseguir este politicastro es que al final los agentes no sepan qué hacer y que cunda la anarquía. Unos pasarán de mediar en los conflictos y otros multarán a todo bicho viviente para amarrar hasta el último céntimo de la productividad.

Cine subvencionado y apesebrado

Cine subvencionado y apesebrado

El cine español, al menos el oficialista, sigue ofreciendo una imagen bochornosa, pero sus protagonistas siguen erre que erre con su política de hechos consumados. “A nosotros, mientras nos lleguen las subvenciones de Zapatero, nos da lo mismo que critiquen nuestra falta de decoro”, parecen decir estos cineastas de tres al cuarto. No les interesa hacer arte, sino caja, aunque haya que mover la ceja. Pero lo de este año con los Premios Goya traspasa todos los límites de lo tolerable. Ni una compresa con triple capa podría bastar para disimular la mancha de chapucería, chanchullería y el despotismo que emana directamente de la Academia del Cine.

La mayoría de las nominaciones las acaparan en esta oportunidad el presidente de este chiringuito, Álex de la Iglesia, y su vicepresidenta, Icíar Bollaín. Esto viene a ser como los Premios Ondas, los organizados por el Grupo Prisa y que, casualmente, siempre quedan en casa, pero con la diferencia de que el grupo mediático es de capital privado y la Academia, se supone, debe defender los intereses de todos los directores y productores cinematográficos. A las pruebas me remito de que esto no es así. Los Goya son un paripé perfectamente orquestado por el rojerío y la progresía. Sus componentes saben moverse con la precisión de un reptil y de una víbora, saben a quien morder y como hacerlo de cara a obtener la manteca subvencionada.

Las últimas galas siempre han sido un compendio del mal gusto, de la zafiedad supina. No saben hacer un espectáculo sin recurrir a la chanza fácil y grosera, a dar la nota sin el más mínimo sentido del ridículo. Y todo, por supuesto, bajo la complacencia de una señora, Ángeles González Sinde, ministra de Cultura, que encima aprovechó su cargo para aprobar una subvención para la cinta que estaba produciendo, ‘Mentiras y gordas’.

El cine español se ha convertido en un nido de favores a los de siempre. Siempre están los mismos directores, los mismos actores, las mismas productoras. Todos se mueven bajo el mismo denominador común, tirar contra todo lo yanqui, pero son los primeros que luego se pirran por viajar en superclase a Hollywood en vez de asistir a los festivales de Cuba, Irán o Corea del Norte. Allí no van porque, curiosamente, son muy rojos de ideales, pero su estómago no admite exquisiteces de menos de 200 euros el plato.

La doble moral de la izquierda

La doble moral de la izquierda

La doble moral de la izquierda. Hace no muchos meses, a mediados de 2010, el PSOE impidió a Antonio Miguel Carmona seguir acudiendo a la tertulia de El Gato al Agua, en Intereconomía, por las palabras vertidas por otro de los colaboradores habituales, Eduardo García Serrano, contra la consejera catalana de Sanidad, Marina Geli. Los calificativos o, mejor dicho, las descalificaciones de este periodista fueron que esta señora “es una guarra, una puerca y está fabricando degenerados”. De acuerdo que las palabras fueron de grueso calibre, pero no menos verdad es que estaban expresadas ante una abominable decisión política, que los menores se iniciasen en el sexo como quien juega a la comba o a la pelota.

Cierto es que Eduardo tuvo que solicitar posteriormente mil y una disculpas, pero el argumento para los socialistas y para el propio Carmona, incapaz de desmarcarse de la orden rotunda del partido, estaba más que ganado. No se podía debatir en la misma mesa con un personaje que decía tales barbaridades. Semanas después regresó a la tertulia, se fundió en un gran abrazo con Serrano y todo quedó olvidado. Pero, ¡¡¡ay amigo!!! cuando te muestras tan digno, cuando vas de puro por la vida y dando lecciones de ética, también tienes que demostrar el mismo encaje el día que metes la pata y eso es lo que le faltó al señor Carmona el pasado martes cuando injurió a un telespectador por un sms que había enviado al programa.

Convengamos que el televidente no fue muy fino y llamó pesebrero al político socialista, pero la réplica de Antonio Miguel estuvo fuera de lugar. No se le puede replicar con un “esto es cosa de un descerebrado”. Todos los asistentes en la tertulia le conminaron a que rectificase sus palabras, pero él se negó en redondo porque entendía que también había sido insultado. Poner en el mismo nivel pesebrero y descerebrado es como colocar a la misma altura tonto e hijo de las cuatro letras. No, nada que ver, pero el tertuliano insistió en no pedir disculpas.

Por eso es que digo al principio del artículo lo de la doble moral de la izquierda. Ellos, los socialistas, parece que quisieran tener el monopolio del insulto, del taco grueso y, por supuesto, no tener que avergonzarse o retractarse de sus palabras. En cambio, si es la derecha la que se atreve, por ejemplo, a criticar los ‘disfraces’ de la señora De la Vega, entonces salen a bloque a dilapidar en la plaza pública al PP, a llamar retrógrados a sus dirigentes y muchas otras cosas más.

En este punto tengo que decir que me ha producido una fuerte decepción el señor Carmona, aunque en parte era de esperar. Por mucha libertad que dice tener, en realidad sólo responde a las órdenes partidistas, a lo que digan en Ferraz. Espero, no obstante, que en su siguiente intervención en El Gato al Agua pida públicas disculpas por llamar descerebrado a un espectador. Por muy desatinado que fuese el mensaje de pesebrero, al menos tenemos que coincidir que más grave fue lo aprobado por una nefasta política de sanidad del PSOE catalán y Serrano, que tuvo un momento de lógica calentura ante lo que podría llamarse incluso un abuso a la infancia, se humilló ante la audiencia reclamando perdón. Son formas y formas. Ahí tienen los hechos, júzguenlos ustedes.

Julio Álvarez, un jeta con botas

Julio Álvarez, un jeta con botas

El CD Tenerife se va a Segunda División B. Si nadie lo remedia, el equipo blanquiazul volverá a las catacumbas del fútbol español casi un cuarto de siglo después de haber salido de esa cloaca, en el año 1987. Aún es posible alcanzar la permanencia, pero no creyéndoselo desde una acomodada posición, sino sacando el pico y la pala porque el camino es largo, sinuoso y sumamente tortuoso. Eso sí, habrá que contar únicamente con los jugadores convencidos para la causa y este no es el caso de un desahogado, de un vividor, de un jeta y de un caradura como es el señor Julio Álvarez Mosquera. Este centrocampista (o centrocuentista) ha sido incapaz de aportar un solo granito de arena desde que aterrizó en la isla procedente de Mallorca y parece que se va ir por donde vino, pero con los bolsillos más llenos. Y encima echándole el muerto de la situación deportiva a otros elementos, internos y/o externos.

Este vivales del balompié, para que ustedes se hagan una idea, vino a decirle, entre otros, al compañero Loren Dorta (La Opinión de Tenerife) que el problema que se ha generado es como consecuencia de que se crearon muchas expectativas, que se vendió un ambicioso proyecto de ascenso y que al final la culpa la tienen aquellos que han difundido tal mensaje que, añado yo, deben de ser el propio club y los medios informativos que se hicieron eco del famoso lema ‘En menos de lo que piensas, estaremos en Primera’. Es decir, los futbolistas no tienen culpa alguna, pero seguro que a fin de mes pedirán el ingreso de sus emolumentos por los cuatro o cinco partidos jugados (y perdidos) en ese período.

Desde luego, personajes como Julio Álvarez sobran en el deporte. No conozco a un solo practicante de cualquier disciplina que no tenga un mínimo de ambición por superar sus marcas. Hasta quien les escribe, aficionado a correr alguna que otra media maratón y pruebas populares, siempre busca reducir aunque sea en un segundo el tiempo establecido en la cita anterior. Es que es de pura lógica. Se trata de avanzar, de mejorar, de no conformarnos con llegar, sino intentar alcanzar nuevos retos. La persona que se cree que por llegar a la cima ya no tiene que demostrar nada está más que equivocada. Siempre hay que forzar la máquina. Es posible que igual no se llegue a más, pero al menos hay que dejarse el alma en el empeño, algo que este futbolista del Tenerife no hace. Al contrario, encima no entiende los abucheos de la afición.

Aquí lo que toca ahora es dejar de una vez por todas los mullidos sillones de la holganza o de la holgazanería, ponerse las botas y empezar a comerse rivales como si no costara. El objetivo del ascenso ya no es que esté lejano, sino que es una entelequia y una utopía, pero no por eso hay que dejar de dar todo en el terreno de juego. La Primera División del Tenerife es ahora la permanencia, que está ahora mismo ganando un promedio de 12-14 partidos de los veintipocos que quedan y que, dada la trayectoria mostrada por la escuadra canaria,  no resultará sencillo, más bien todo lo contrario y más con actitudes egoístas, ególatras y de auténtico vividor como las demostradas por el señor Álvarez.

En otros tiempos, a este futbolista se le hubiese dado ya un buen tirón de orejas, pero el estado de descomposición, de putrefacción que existe en el seno de la entidad del Callejón del Combate es tal que allí nadie pone orden. Cualquier día el desacreditador oficial del club, Javier Armas Padilla, puede ponerse de entrenador, de delantero, en los tornos de control de las puertas del estadio o en el palco, haciendo las veces de presidente. Porque en esto, en un completo dislate, se ha convertido el CD Tenerife, una casa que no es que amenace ruina, es que ya lo es. Ya sólo falta que en vez del No one de Alicia Keys, los jugadores pongan a toda pastilla la banda sonora de Titánic. Iría más acorde a la situación, sin duda. Y Julio Álvarez dirigiendo la orquesta.

A Rubalcaba, la ETA se la clava, o no

A Rubalcaba, la ETA se la clava, o no

Se le deshincha el globo a Zapatero. El gran logro que ayer hubiese querido vender, el de la paz definitiva con la ETA, se le ha disuelto como un azucarillo en el agua. No hay rastro de que los desalmados terroristas pretendan abandonar las armas, pero tampoco es nueva esta parafernalia. Ya lo han hecho en ocasiones anteriores y volverán a repetir la escenificación las veces que sean necesarias. Mientras este Ejecutivo siga dando bola a comunicados de unos payasos que salen protegidos con unos trapos para que no se les reconozca, lo cierto es que no habrá manera de acabar con estos hijos de mala madre. Todo lo contrario. Ahora el Gobierno volverá a tener un gesto de gracia como en 2007 y terminará por dejar que una representación se introduzca en los ayuntamientos del País Vasco.

Sólo había que ver la cara de Pérez Rubalcaba (la física, claro, porque la otra la tiene más grande e intacta, como es natural en él) para darse cuenta de que todos los intentos por conseguir esa tabla salvadora de una paz permanente se veía al final frustrada y el Ejecutivo sólo ha obtenido que se le lance un flotador pequeño y levemente pinchado. Es decir, tarde o temprano, el chiringuito con los amigos del tiro en la nuca y de las bombas lapa se volverá a hundir irremisiblemente.

Interior ha estado mareando durante todos estos años el Faisán (no la perdiz, precisamente), dando permisos para manifestaciones totalmente prohibitivas, pero que siempre contaban con la anuencia del Fiscal General del Estado, Gómez Pumpido o el dúo dinámico de la Audiencia Nacional, Garzón y Pedraz, todos poderes judiciales al uso (al uso del Gobierno, claro) para intentar no cabrear al entorno terrorista.

Aquí se han robado coches, líquidos a mansalva para perpetrar posteriormente atentados, se han desvalijado arsenales, se han seguido mandando cartas de extorsión a los empresarios, se siguen fugando, consentidamente, determinados etarras y el ladino de Rubalcaba mirando hacia otro lado, diciendo que no estaba clara la conexión con ETA. Por supuesto, claro, porque no interesaba calentar a un socio de gatillo fácil con el que se está negociando y que, curiosamente, tiene mucho que decir aún del 11-M.

Por eso, no es de extrañar que la rueda de prensa ofrecida por el maligno Rubalcaba estuviese exenta de preguntas. Como bien señalaba Eduardo García Serrano en El Gato al Agua, en Intereconomía, para ese viaje mejor no haberse desplazado hasta la sede ministerial. Que alguien le hubiese grabado el comunicado y luego lo hubiese difundido a los medios de comunicación. No obstante, esto es anecdótico. Lo que preocupa, y mucho, es que este paso de ETA sirva al Ejecutivo para darles más prebendas aun que en 2007. No sería nada extraño conociendo a determinados personajes.

CD Tenerife: Ni el pleno al 15

CD Tenerife: Ni el pleno al 15

Nadie cree en el CD Tenerife, siquiera los más acérrimos se agarran ya a las esperanzas remotas de obtener el sexto puesto, lo que sería inicialmente el mal menor del play-off para un equipo que iba a ascender en menos de lo que canta un gallo, en menos de lo que imaginas, concretamente. Y sí, desde luego lo que sí tiene todos los visos de producirse es el cambio de categoría, pero hacia abajo, de seguir con una trayectoria tan mala. A menos de un punto por partido sale el promedio de un cuadro blanquiazul que está prácticamente en la bancarrota, económica y deportiva.

Tengo varios amigos que se desviven por el representativo, pero que ya asumen que la Segunda B será la división en la que toque jugar el año que viene. Mi colega Máximo Medina, al que ahora no le dejan filosofar con el cigarrito en la boca por mor de la Ley Morritos (digo Pajín) o mi contertulio de UpyD, Luis Suárez, que está por dejar de ir al estadio y dedicarse en cuerpo y alma a su esposa y a su hija que, en el fondo, le dan más alegrías que esta caterva de impresentables llamados jugadores del CD Tenerife.

Los seguidores tinerfeñistas ya salen del Heliodoro sin rechistar, como asumiendo un mal que está por venir. Eso es lo malo, que ese carácter derrotista se ha impregnado en la afición, pero no es culpa de ésta, sino de una directiva incapaz de hacer nada. El ‘locuaz’ Miguel Concepción (‘estábanos aquí’) sólo ha fichado a un director deportivo que, imagino yo, a estas horas debería de estar ya cerrando tres o cuatro fichajes, sin incluir el del entrenador, para intentar mantenerse en Segunda División.

Son siete puntos, dos partidos y un empate en el tercero para alcanzar ahora mismo al Alcorcón y, por si acaso alguien no se ha percatado, toca este domingo que viene una visita a un campo vital, el de la Ponferradina. En ese duelo, pero jugado hace cuatro temporadas, un desmejorado Tenerife caía 1-0 y Concepción daba carpetazo al técnico que había obrado el milagro de la permanencia el año anterior, Bernd Krauss. Dudo mucho de que Mandiá llegue a esta cita, pero con el señor ‘estábanos aquí deliberando’ puede suceder de todo.

Hoy, lunes, todas las tertulias de radio girarán sobre lo mismo, igual que ayer, que hace una semana o que dos meses. Nada cambia, sólo que ya han pasado varias jornadas, quedan dos para acabar la primera vuelta y el Tenerife tiene menos puntos que casillas la quiniela. No llega ni al pleno al 15. Y el año que viene, si se acaba consumando la tragedia griega, no aparecerá ni en el boleto de Loterías y Apuestas del Estado. Y más de uno que yo me sé saldrá volando. Aviones para ello tiene, digo yo.

España, el país de lo grotesco

España, el país de lo grotesco

Dos hechos, dos noticias. La primera, una broma que no ha sentado bien. La segunda pudiera parecer también que es cachondeo, pero no, es verdad como la vida misma y encima con el amparo de la Justicia. Me refiero, por si alguien aún está despistado, a lo acontecido con la llamada que los compañeros de Cataluña Radio le hicieron al monarca, a Don Juan Carlos I, y a la autorización del juez Santiago Pedraz a la marcha pro abertzale por las calles de Bilbao y con el apoyo, no lo olvidemos, de ocho jugadores de la Real Sociedad, futbolistas a los que, tal vez, les gustaría golear con bombas-lapa en vez de con esféricos.

Yendo por partes, como Jack el Destripador, lo de la pillada a Su Majestad por parte del periodista Pere Mas ha indignado en el entorno de La Zarzuela. A pesar de la recomendación que me hizo un lector sobre mis excesos con la monarquía, lo cierto es que en palacio son todos unos sosomanes, unos aburridos de campeonato y, ¡qué curioso! parece que sólo les molestan las bromas. Si ya sucedió en su momento que la revista El Jueves tuvo que pagar un alto precio por aquella famosa portada de los Príncipes dándole al tema, ahora podría ser que la Fiscalía del Estado actuase de oficio para meterle mano a Cataluña Radio por el pitorreo con Don Juan Carlos I.

Lo cierto es que, insisto, en La Zarzuela faltan muchas dosis de humor y sí que les sobran las del temor a ciertos grupos de presión. Aún recuerdo como quedaron en libertad los impresentables que quemaron fotos del Rey y la propia bandera y como encima se presentaron en el juicio con unas camisetas donde, en un perfecto catalán, se leía ‘Yo también quemo la Corona’. Digo yo que será más grave y más peligroso que te amenacen abiertamente, como aquella declaración de Joan Tardá, de ERC, “muerte al Borbón” o que te digan que te van a quemar, que el hecho de una broma que, de mejor o peor gusto, no va más allá de una chanza. Pero está claro que no se lo han tomado en la Casa Real con la misma filosofía.

En cambio, resulta bastante curioso que una marcha proetarra, la de los abertzales más radicales que aún campan por la faz del País Vasco, cuente con el respaldo de la Justicia, concretamente del juez Pedraz, uno de los amiguetes de Garzón, magistrado que, como bien es sabido, es uno de los que ha intentado enmierdar todo lo relacionado con el caso Faisán y favoreciendo al Gobierno de Zapatero para que logre al precio que sea la llamada paz definitiva, un proceso que, obviamente, se romperá después del período electoral de turno.

Desde luego, así nos va. La Fiscalía perdiendo el tiempo con lo que escribe o dibuja El Jueves o las bromas que puede hacer Cataluña Radio y lo sustancial, lo grave, el apoyo a los asesinos de ETA, pasa de largo para un Fiscal General del Estado, el señor Conde Pumpido, el mismo que en el 2007 sólo anuló la mitad de las listas de ANV, pese a tener todas las pruebas sobre la mesa para inhabilitar todas las planchas. Así es España, una broma grotesca permanente, aunque lo que se sanciona reiteradamente es dejar en ridículo al monarca, no las amenazas de muerte al primero de los españoles o el apoyo a aquellos que aprietan el gatillo o pulsan el detonador. De vergüenza.

Chaves: El arte de mear fuera del tiesto

Chaves: El arte de mear fuera del tiesto

Conozco someramente a la señora María Luisa Arozarena, ex directora de Radio Nacional de España, comentarista actualmente en Mírame Tv, y, en nada, jefa de gabinete de Ricardo Melchior en sustitución de Eduardo Solís. ¿Es aceptable que alguien que ya percibe unos emolumentos por la jubilación anticipada de RNE vaya a cobrar ahora, de nuevo, de fondos públicos? Depende. No conozco los intríngulis de la operación y si la señora Arozarena tendrá que dejar de percibir parte de ese dinero procedente de lo que le toca de la radio mientras esté codo con codo con el presidente del Cabildo de Tenerife. Por mí, mientras no hay una doble percepción económica del erario público, me parece perfecto que el señor Melchior escoja a María Luisa o a quien así estime oportuno.

Lo que sí me ha dejado patidifuso es el ataque frontal del periodista Andrés Chaves contra una compañera del gremio (aunque nos jubilemos, siempre seguiremos siendo periodistas, como el militar retirado que jamás deja su condición de tal, así tenga 90 años). Argumenta el columnista de El Día que, y cito literalmente, “¿a qué coño viene ahora designar a una vieja para un cargo que probablemente necesita sangre nueva? Además, ¿qué leyes laborales tenemos que permiten a una jubilada compatibilizar su diezmo, que pagamos entre todos, con una nueva prebenda oficial? Esto tenía que estar prohibido”.

La última parte del razonamiento, insisto, puedo estar de acuerdo, no sería tolerable la doble financiación pública, por así llamarla. Pero, ¿qué es eso de llamar despectivamente ‘vieja’ a una colega? ¿Tal vez la rabia sea por el hecho de que a usted, señor Chaves, no le han llamado para el puesto? Encima es que usted mismo se descalifica porque señalar que, y vuelvo a la estricta literalidad, “yo, como estoy retirado en el Puerto, preocupado por la próstata y tirándome algún que otro cuesco al amanecer, no acabo de entender el nombramiento. ¡Pues no hay pocos periodistas por ahí, con mucha más valía profesional, que están sin trabajo!” ¡Pues qué bien! No sólo arremete contra la señora Arozarena, sino que encima demuestra usted que es un escatológico impenitente.

Encima, señor Chaves, usted sabe que no sólo defenderán a María Luisa sus amigos, sino todos aquellos que entendemos que sus formas de atacarla no son, precisamente, las más higiénicas. O acaso decir lo siguiente: “la labor de esta señora en el Cabildo será plana. Quiero decir que no aportará una sola idea -como ocurrió en Radio Nacional-. Ahora, panzadas en comidas oficiales sí que se va a dar porque no perdona ni una. Este es un hecho objetivo, no quiero desviarme un ápice de mi crítica a su incompetencia profesional, jamás a su actitud personal, que me la renflanflinfla. Los cuatro gilipollas que le bailan el agua se me echarán encima para ponerme de chupa de dómine, entre otros el godo del Opus y la corte de mentecatos que no dispara gongo y que siempre está a la que salta”, ¿es digno de alguien que ha llegado a ser director de un medio como La Gaceta de Canarias?

Y encima, señor Chaves, usted miente cuando dice que no acude a comidas con periodistas. Esto, lamentablemente, es demasiado pequeño y todos hemos coincidido en algún que otro ágape, incluso a cuerpo de rey en Bruselas y tonteando con alguna compañera de la profesión y en compañía de un consejero del Gobierno que hoy ejerce funciones portuarias. ¿Se le va refrescando la memoria, caballero?

Independientemente de que la señora Arozarena me pueda gusta más o menos como periodista, lo que sí es cierto es que ella es libre de escoger una oferta, de Melchior habérsela hecho y, en todo caso, habrá que ver si cobra por doble vía, que sería lo único indecoroso e inmoral. El resto, señor Chaves, son apreciaciones fuera de lugar, una meada fuera de tiesto y una pataleta increíble. Cuídese de escribir al lado del señor Rodríguez, no vaya a ser que el virus del insulto sea contagioso y le acabe llegando también alguna demanda a su domicilio.

La labor de esta señora en el Cabildo será plana. Quiero decir que no aportará una sola idea -como ocurrió en Radio Nacional-. Ahora, panzadas en comidas oficiales sí que se va a dar porque no perdona ni una. Este es un hecho objetivo, no quiero desviarme un ápice de mi crítica a su incompetencia profesional, jamás a su actitud personal, que me la renflanflinfla. Los cuatro gilipollas que le bailan el agua se me echarán encima para ponerme de chupa de dómine, entre otros el godo del Opus y la corte de mentecatos que no dispara gongo y que siempre está a la que salta

Cabalgata de payasos

Cabalgata de payasos

La cabalgata de los Reyes Magos en Santa Cruz de Tenerife va a tomar directamente la denominación de payasada o astracanada. Lo vivido en la tarde del miércoles 5 en el Heliodoro Rodríguez López y en el posterior paseo de sus majestades hasta el recinto de la plaza de La Candelaria resultó, sencillamente, un espectáculo indecoroso. Nada de motivos navideños, nada canciones para los verdaderos espectadores del evento, los niños, nada de personajes infantiles. No, música disco-ratonera, actores y bailarines de culebrones y una traca final de fuegos (o simulacro de los mismos) que hizo que más de unos padres tuviesen que salir corriendo del estadio ante la humareda que se había formado.

El Ayuntamiento capitalino, con su concejal de Fiestas al frente, Norberto Plasencia, se lució con el disparate montado en torno a una cita que no tenía nada de entrañable. Más bien, todo lo contrario. Muchos pequeños se aburrieron soberanamente ante el pésimo show previo antes del destape (porque estaban metidos en una especie de urna cubierta por una tela) de los Reyes Magos. Actuaron, por así decirlo, hasta los payasos de la tele y, de verdadero milagro, no pasó por ahí Torrente. Pero faltó muy poco.

El problema es que alguien ha querido recortar gastos en el día donde los críos albergan en su interior las mayores ilusiones. Ansían ver a sus tres Reyes Magos y pedirles todo aquello que han pensando durante las semanas previas. La excusa de quitar la llegada en helicóptero por cuestiones de seguridad me suena a argumento que no se sostiene ni a la de tres. Tenemos a un presidente de Gobierno que va en ese medio de transporte cada dos por tres y sabemos que la broma sale por un pico, unos 6.000 euros por viaje. ¿Acaso la corporación se va a arruinar por esa inversión y colmar las expectativas de los pequeños de la casa? Además, no lo olvidemos, ya son unos cuantos años en los que se cobra una pequeña entrada para acceder al recinto y a más dinero recaudado, la calidad de la gala es peor aun cada ejercicio venidero.

Pero, dejando a un lado el tema del helicóptero, ¿no les da vergüenza que durante la cabalgata por las calles de Santa Cruz no se tirasen caramelos? Salvo desde la carroza del cuerpo de Bomberos, de resto no había dulce que lanzar a los pequeños. Nada, confetti y Santas Pascuas. Si es que por recortar, lo han hecho hasta en el Nacimiento de la plaza de la Candelaria donde por dos ocasiones les han birlado al Niño Jesús. Y no por la noche, sino a plena luz del día porque en esa franja horaria el Consistorio no creía necesario tener que pagar un segurita para tal fin.

En definitiva, los niños santacruceros se han tenido que llevar, al menos los que ya hayan asistido a dos o tres cabalgatas, una decepción de campeonato. Aquello, lejos de ser navideño, parecía la final de murgas infantiles o una minimascletá por el espectáculo final. Ojalá y sus majestades de Oriente hagan magia para que hagan desaparecer en las urnas a determinados políticos que no sólo no saben gestionar el día a día de la corporación, sino que además matan las ilusiones de unos niños que no entendían de que iba aquel montaje pseudocarnavalero.

Rubiales, ocho sinvergüenzas y sus acólitos

Rubiales, ocho sinvergüenzas y sus acólitos

Luis Rubiales, a la sazón presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, AFE, apoya sin ambages a esta gentuza: Mikel Aranburu, capitán de la Real Sociedad, junto a Imanol Agirretxe, Jon Ansotegi, Mikel Gonzalez, Mikel Labaka, Eñaut Zubikarai, Markel Bergara, David Zurutuza, todos jugadores de la primera plantilla del equipo vasco, que han mostrado su apoyo a los derechos de los presos etarras. Este es, señores, el máximo exponente de la representación de jugadores. Un tío jeta, que dice que no opina sobre estas cosas porque no hay que mezclar churras con merinas. No, si no hace falta que des tu punto de vista. Es que ya son otros los que lo hacen, y además con toda la tranquilidad del mundo.

Lo que resulta escandaloso de esta historia, amén de la tibieza del señor Rubiales, es que aún nadie de la Audiencia Nacional o la instancia judicial que corresponda se haya movido para proceder a la detención de estos ocho simpatizantes del terrorismo. Estos caballeros, si es que se les puede llamar así, son desvergonzados a carta cabal. Evidentemente, saben que cuentan con la protección de una sociedad vasca que, a pesar del cambio político, aún sigue bastante mediatizada por el entorno abertzale, especialmente en un nido de víboras como es Guipúzcoa, donde han salido muchas de esas ratas o serpientes rastreras que, también por suerte, han ido cayendo a manos de la Justicia.

Por supuesto, mi respeto para el resto de una plantilla que se ha mantenido, al menos, al margen de esta declaración de intenciones, pero no de su cúpula directiva que, de momento, con su silencio otorgador da carta de naturaleza a que estos ocho desalmados hagan de la Real Sociedad la sucursal deportiva de ETA. A estos futbolistas les deberían de retirar la licencia deportiva de por vida. No pueden seguir manchando el buen nombre de un equipo (lástima de Consejo de administración que es igual de culpable) y, sobre todo, mezclándose con personas que repudian todo apoyo activo o pasivo del terrorismo.

Para mí, el señor Rubiales ya se ha caído con todo el equipo, pero lo mismo puedo decir del presidente de la Federación Española, Ángel María Villar, y del mandatario de la Liga de Fútbol Profesional, José Luis Astiazarán, que además fue dirigente realista. Lo curioso es que ambos mandatarios son vascos y, aunque no quiero sembrar la sombra de la duda, lo cierto es que me choca bastante que este hecho no haya sido condenado como debiera ser por parte de unas instancias deportivas que abogan por el juego limpio. ¿O acaso es sancionable que le partan la pierna a un jugador por un lance del juego, pero se ‘premie’ el apoyo a unos asesinos y a sus acólitos?

Ni siquiera el ministro de Deportes ha salido a la palestra ni el ínclito doctor Bacterio, alias Rubalcaba o el de Justicia ‘camión’ Caamaño se han pronunciado sobre el particular. ¿Será que esto entra en las negociaciones de marras para el nuevo comunicado-trampa?

Antes muerta que sin silla

Antes muerta que sin silla

Los políticos (me niego a eso de la clase o de la casta política) no dejan de ser ciudadanos como usted o como yo. Se trata de personas que las elegimos en las urnas, pero que igualmente nosotros, hoy mismo, podemos formar un partido y presentarnos a las próximas elecciones. No están tocados por la varita mágica del Altísimo, sino que simplemente tienen el respaldo de un pueblo, de unos electores que se inclinan por tales o cuales representantes. Pero, lamentablemente, hay muchos que olvidan que su puesto no es de origen divino, sino terrenal, de decisiones avaladas por los ciudadanos en la cita con las urnas. E igual que hoy tienen su carguito, mañana ya no lo tienen.

Por eso (por mucho que luego se enfade conmigo) me molestan actitudes como la de la vicepresidenta primera del Parlamento, Cristina Tavío, del Partido Popular, que aprovecha una red social como Facebook para quejarse de un fallo flagrante del protocolo por no dejarle sitio durante el concierto de Navidad en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Podemos convenir que alguien optó, y esto es de mi cosecha, por colocar en el lugar que a ella le correspondía a cierto candidato capitalino de cierta formación nacionalista. Pero estas cosas hay que denunciarlas en los foros adecuados, no en un foro de internet, aunque sea tu página personal.

Y lo peor es que cuando hubo alguna persona que le llamó la atención por creer que se estaba exagerando la nota, muchos seguidores de Tavío contraatacaron masivamente a esos críticos. Y vale, sí, falló el protocolo ¿y? Al fin y al cabo los políticos deben darse cuenta de que no se puede estar con estas ñoñerías, que si fulano o mengano me ha quitado la silla (antes muerta que sin silla). Si ha habido un error de quien no debía de haberlo tenido, se hace constar ante quien corresponda y uno busca un hueco entre el resto de asistentes a la cita musical y si no te marchas a casa, pero no podemos perder el tiempo en esas naderías.

Lo cierto es que nuestros representantes, esos que, recalco, elegimos a través de las urnas, no pueden ni deben alejarse de la realidad, te llames como te llames y ejerzas el cargo que ejerzas. Aquí, por obra y gracia de Dios y del invicto Caudillo (¡¡¡toma facherío!!!) los únicos a los que no hemos podido escoger es a los inquilinos de la Zarzuela, pero desde Zapatero al último edil de El Pinar, en El Hierro, todos dependen de nosotros y tendrían que soportar las mismas incomodidades que nosotros soportamos a diario.

Por eso, querida Cristina, con los problemas que existen en Santa Cruz, quejarte de que no tenías silla es, como poco, hilarante. En todo caso, el que tenía que quedar como un maleducado era ese supuesto candidato, no que al final reviertas la situación de tal manera que quedes perjudicada. Pero bueno, no soy asesor de nadie, siquiera de mí mismo. Si por mí fuese, mañana mismo acababa con todo protocolo absurdo y recalificaba La Zarzuela, pero…

¿Cómo pagar una idea? Mejor compartirla

¿Cómo pagar una idea? Mejor compartirla

Mi amigo Gonzalo Castañeda, husmeador como nadie de la noticia, bueno en realidad es capaz de buscar la misma dentro de una información insulsa que nos sirven los poderes fácticos para que la consumamos como marca el prospecto, tuvo el acierto de traer a colación en su primer programa del año el blog de Alberto Palenzuela y, más en concreto, el último artículo publicado en Radio Hotel Guantánamo, titulado ‘Manzanas e ideas’. El texto es un palo soberano y muy sutil a estos jetas que pretenden que todo el mundo se rinda a la tiranía de una industria que pretende monopolizar para sí las ideas, que no lleguen gratis al común de los mortales.

Dice Palenzuela que “hasta ahora, la industria cultural estaba basada en un modelo de negocio donde una buena parte de las creaciones se transformaba en un producto físico de cuya distribución y venta se obtenía un beneficio económico. Es decir, para poder vender  las ideas era necesario convertirlas en manzanas, o en discos o en películas o en libros… El problema era que solo unos pocos podían transformar, distribuir y vender las ideas y, lo que es peor, solo trasformaban las ideas de otros pocos elegidos. Fue entonces cuando el progreso, en su imparable devenir, quiso que alguien averiguara como hacer todo lo contrario: volver a transformar las manzanas en ideas. Ideas que no necesitan ser editadas, empaquetadas, etiquetadas, distribuidas y publicitadas. Así que como es lógico, esto no gustó a los primeros porque que se quedaron sin negocio”.

Aclara este autor que “fue entonces cuando a alguien se le ocurre poner a Ángeles González Sinde, que hasta hace poco era de ese exclusivo grupo de privilegiados cuyas ideas eran convertidas en manzanas, a ser juez y parte en ese sumario por el supuesto intento de asesinato de una tal Cultura, que más que un drama parece un musical de Broadway y, como era de esperar, barre para casa montando una película de Hollywood en el congreso con un reparto de lujo. Y esta el patio como para montar más películas. Es lo que tiene poner a una directora de cine como ministra de Cultura. Yo me avergüenzo, por ejemplo, de la actitud española con el Sahara pero, por el amor de Dios, no quiero que Willy Toledo sea el jodido ministro de Exteriores”.

Como el propio Palenzuela constata, no se trata de regalar por regalar, pero no se puede ponerle puertas al campo y la creatividad no puede quedar en manos de unos pocos. Los monopolios no sólo son malos, sino que redundan directamente en una falta de libertad. Es buena y positiva la competencia. La música, el cine, la literatura son un arte al que todos tenemos derecho. No se nos puede privar de una cultura que incide en nuestro avance como personas, a tener mejor perspectiva de las cosas.

En definitiva, ¿cómo podemos ponerle precio a u¿Cna idea? Lo mejor es compartirla y, como bien dice Alberto en el inicio de su disquisición: “si tú tienes una manzana, yo tengo otra y las intercambiamos, entonces cada uno  seguimos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo otra e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas”.

Menos humo, más vinagre

Menos humo, más vinagre

¡Viva el prohibicionismo sectario del Estado zapateril! Mal, muy mal lo pasarán los amigos fumadores con las restricciones cuasi hitlerianas, al estilo de los campos de concentración nazis, a la hora de poder encender un pitillo. El clásico cortado con cigarro que se lanzaba mi amigo Máximo Medina tendrá ya que limitarse al líquido elemento porque Don Antonio no le dejará fumar en su local, aunque siempre está la opción de llevarle el cafelito para que lo tome en su puesto de trabajo donde, de momento, podrá seguir haciendo uso y disfrute de la nicotina sin restricciones (al menos eso creo), ya que está solo y eso es como si fuese su casa.

Ya en serio, me hace gracia la ironía de un Gobierno socialista que prosigue con su machacona persecución a los fumadores, atizándoles por todos los lados, pero, al mismo tiempo, aprovechando la tesitura para llenar las arcas con cerca de 10.000 millones de euros por la vía impositiva de la venta de cajetillas. Es decir, el Ejecutivo reconoce que el tabaco es nefasto para nuestra salud, pero al mismo tiempo recibe una morterada nada despreciable de ese vicio, capital que, dicho sea de paso, no repercute en tratamientos para combatir el tabaquismo y evitar el incremento del cáncer de pulmón, de laringe y otra serie de patologías asociadas a este mal.

Uno, ya lo he expresado en varias oportunidades, no es fumador y se alegra de poder entrar en un restaurante o en una cafetería y no tener que estar soportando que en la mesa de al lado me estén ‘perfumando’ con un humo cargadito de sustancias insalubres, pero también es verdad que las ministras del ramo encargadas de pergeñar la ley y su correspondiente reforma han sido unas completas inútiles. Salvo Bernat Soria, que hizo de muñeco de madera, el resto se dedicó a estrujar la legalidad y a dejar descontenta a toda España. Primero la señora Salgado, con unas excepciones que daban pie a que toda ilegalidad campara a sus anchas; después la pierdeprimarias, Trini Jiménez, derogando cualquier posibilidad del fumeque y la señora Pajín, la del acontecimiento planetario, que remata el gol que le han servido en bandeja.

Hoy es el primer día laboral de la entrada en vigor de una ley que ayer domingo ya tenía plena validez. Esta mañana se verán escenas curiosas, dueños de bares que tendrán que pedir educadamente a sus clientes que apaguen su cigarrillo, sobre todo ante el riesgo de que algún inspector de Sanidad y Consumo trate de conseguir algún euro extraordinario para las capitidisminuidas arcas del Ministerio.

En el fondo, ¡qué quieren que les diga! me siento feliz por no ser un empresario de la restauración porque hoy tendría un doble problema. El primero, acordarme de todo el árbol genealógico de ZP y asociados por la chapuza de una ley que provocó que muchos dueños se gastasen sus buenos euros en unas reformas que ya no valen para nada y que el Ejecutivo no piensa pagar. El segundo, porque habrá más de una pelea entre camareros y consumidores a cuenta de que los primeros tendrán que rogarles a los segundos que prendan la cerilla o el mechero de la puerta para fuera.

Bebés-2500 euros=Menos natalidad

Bebés-2500 euros=Menos natalidad

Televisión Española se chotea de la inteligencia de los ciudadanos. Hábil, muy hábiles han estado los editores de los informativos del 1 de enero para disimular y camuflar a la perfección una de las noticias que suele ser punto de referencia obligada en todos los inicios de año, el de los primeros bebés que han llegado al mundo en el recién estrenado calendario. Ni una palabra evidente, todo bien larvado para que no tener que soltar la coletilla evidente de que los niños nacidos después de las campanadas se habían quedado sin los 2.500 euros de rigor, esos que cercenó con su tijera antisocial el señor Zapatero.

Lo peor de todo es que esa televisión que pagamos los españoles con nuestros impuestos ya tuvo la santa caradura de reírse en nuestra jeta (que es la que tienen sus responsables, comenzando por el señor Oliart) poniendo poco después de las campanadas unas imágenes de bebés, de madres parturientas. Aquello no sólo es que fuese estrambótico, grotesco y surrealista, sino que era un torpedo en plena línea de flotación a aquellas familias que sabían que ya el parto no venía con la ayuda adicional, sino con el consabido ajo y agua.

De todas maneras, tal vez la gracieta del Gobierno de ZP le pueda salir rana (como la prueba de ídem). Ya se están realizando consultas pertinentes a abogados de prestigio sobre la medida en cuestión y si realmente se tenía que haber producido de facto el parto o vale simplemente con la acreditación de haberse quedado en estado antes de promulgada y entrada en vigor de la medida de marras. No es lógico, por ejemplo, que una mujer con siete meses de embarazo pierda la ayuda. Al fin y al cabo, aunque uno no es lego en aspectos jurídicos, sí que es verdad que ya existe una vida en el vientre materno y, por tanto, tendría que tener todo el derecho del mundo a percibir esos 2.500 euros.

Luego, aquí viene la gracia, se quejará el Ejecutivo (aunque esperemos que le quede año y dos meses de caducidad como tope) de que no hay quien sostenga el sistema de pensiones, que la pirámide poblacional está gruesa de los 65 para arriba y muy delgada entre los 0 y los 45, por ejemplo. Claro, ¿pero cómo quieren ustedes que alguien se arriesgue a tener descendencia si están coartando esa ilusión en las parejas? Quieran o no, el bebé no es una consola o una televisión que encendemos o apagamos a capricho. Tener un niño es una indudable alegría, pero también conlleva una serie de gastos, cuantiosos, por cierto.

Lo que pasa es que el concepto de familia debe sonarle como muy franquista-catolicista a la pijo-progresía y están consiguiendo cargarse el núcleo familiar por algo sumamente opuesto, por el carpe diem, por el egoísmo exacerbado, por el no pensar en el mañana, sino simplemente en el hoy y que las pensiones, después, te las abone el Estado vía Primitiva, Euromillones o Bonoloto y si no tienes suerte en la combinación te quedas sin pensión…campeón.

El placer de gozar el 1 de enero

El placer de gozar el 1 de enero

¿Qué cosas podemos hacer el 1 de enero? Muchas, más de las que uno puede imaginar. Matarse en fiestas megacaras, con alcohol de garrafón, comida de dudosa calidad y llegar a casa con un gurruño estomacal rematado con ese chocolate aguachirri y unos churros que son un homenaje al colesterol provocan quedarte KO durante el primer día del año, amén de los efectos colaterales de una pantagruélica cena. Pero si usted es de los que tiene por norma enarbolar la bandera de la moderación, podrá gozar de maravillosas sensaciones desde que se levante hasta que se acueste.

Hace ya algún tiempo descubrí lo maravilloso que es levantarse un 1 de enero sobre las diez de la mañana y desayunar con el deleite que supone ver por televisión el concierto de Año Nuevo. Es una delicia para los sentidos, una obra de arte en todos los aspectos que vale mucho más que cualquier música ratonera que te puedan poner en el garito de turno al que acuden muchas personas porque, a cuenta de no sé que tradición, hay que estallarse 50 euros en una fiesta cutre, alquiler del chaqué o del esmoquin aparte.

Luego, aunque uno no es demasiado amante de los deportes de invierno, ya es tradicional asombrarse con las habilidades de los esquiadores que se aventuran a volar cuales Ícaros de hielo. Reconozco que jamás me pondría en su piel. Ya sólo ver la pista y la altura que les resta luego por salvar me pone taquicárdico, pero desde luego tiene un mérito impresionante el simple hecho de deslizarse cuesta abajo para llegar como auténticos campeones a la línea de meta.

Después, una vez cumplimentados los placeres músico-deportivos, un buen almuerzo para recibir en condiciones a 2011. Los que gustan de esas grandes cenas, a buen seguro, tendrán ración triple de Pepcid o de Eno, pero si en cambio ha abogado por las buenas costumbres, levantarse incluso de la cena de Nochevieja con un pelín de apetito, esa primera comida (también sin excesos) le sabrá de maravilla.

Y por la tarde, después de una merecida siesta, a recorrer las calles (ya algo más limpias y menos malolientes que a primera hora del día), a disfrutar de un terapéutico paseo que, de paso, le sirve para ayudar a rebajar esos pequeños excesos que, casi sin excepción, todos cometemos ante esos manjares que nos ponen delante.

En fin, que ante la tesitura de fiesta, 50 euros y perderme luego todo el 1 en la cama y con el estómago hecho un revoltijo o poder gozar de tantas actividades lúdicas sin negarme mi rato de ocio después de las campanadas, pero retirándome a una hora prudencial, me quedo con lo segundo, ¡qué duda cabe! sobre todo cuando habrá muchos locales donde la fumata puede ser impresionante para ‘celebrar’ que el infumable ZP quita uno de esos tantos derechos individuales y colectivos que tan amenazados están hoy en día por este Gobierno de progres de cartón y mucha trampa.

2010 y unos cafés

2010 y unos cafés

Nos deja 2010 y lo hace dejándonos un poco más pobres, más desempleados y con más tiempo de trabajo necesario para poder contar con una pensión digna. Se va este año con una subida de la luz que supone el precio de un café diario (palabras del ministro bombilla, es decir Miguel Sebastián), con la prohibición total de fumar, incluso en los locales donde hubo que invertir una pasta para tal fin, con la subida del alcohol, de los carburantes, de la congelación de las pensiones, de los recortes a los funcionarios. Es decir, 2011 va a venir más menguado de lo que se va el presente ejercicio.

Desde luego, poco o nada positivo se puede sacar de 2010. Sí, podremos decir que ha sido el año en el que España se ha alzado con el Mundial de fútbol, que Nadal ha conseguido fortalecer su palmarés con el triunfo en el US Open, el único grand slam que aún le faltaba en su haber, que en las motos somos unos número uno en todas las categorías, pero encima tampoco es que la parcela deportiva haya acabado el curso todo lo bien que quisiéramos si es que al final se demuestra que es verdad toda, y con perdón, la mierda que está saliendo de la llamada operación Galgo (aunque insisto que fue una más que conveniente cortina de humo para tapar otras crisis).

Volviendo a lo que nos interesa, el resumen de 2010, no pudimos tener peor estreno, con una presidencia temporal de la Unión Europea en la que la página oficial fue hackeada para suplir la foto de ZP por la de Mr.Bean. Cientos de miles de euros a la basura para que te chafen la puerta de entrada a tu mandato continental y encima, dicho sea de paso, con un sistema donde el presidente de turno pinta menos que el último mono de Titanlux.

Zapatero confiaba en que ser el rey del chiringuito europeo que, insisto, tiene menos valor que la corona que te regalan con el menú infantil del Burger King, pero que igual le servía para remontar la crisis interna. Pero, nada de nada. No sólo no nos han dejado hacer nada, lógico por otra parte, sino que encima los líderes mundiales nos han dado la espalda. Obama, por ejemplo, rehusó a reunirse en España con ZP. El acontecimiento planetario de la Pajín se fue a hacer gárgaras y nuestro prestigio más pisoteado de lo que ya estaba.

Y como las cosas en el patio de la UE se ponían peor y sólo le permitían jugar a ZP en su rincón español, al presidente de los derechos sociales se le ocurrió un día que ya tocaba sacar la tijera y empezar a meterle recorte a todo lo que se moviese. Reforma laboral para dejarnos con menos días por año trabajado, bajada media del 5% a los funcionarios, congelación de pensiones, subidas del IVA y así un largo paquete de medidas para hacernos más complicado el segundo semestre de 2010.

Eso sí, para que la situación terminase de ser surrealista, faltaban Óliver y Hardy, el Gordo y el Flaco, Méndez y Toxo, UGT y CC.OO con la fantochada de la huelga general del 29 de septiembre, esa que no siguió nadie y que le valió al sindicalista Valeriano Gómez para ser el nuevo titular de Trabajo en la Moncloa y adherirse a unas reformas que, supuestamente, denostaba en plena acción sindical.

En fin, seguro que ha habido aspectos más negativos, esto no deja de ser un boceto hecho a vuela pluma, pero al menos me queda ponerle mi dosis de humor para no cerrar con amargura total este pésimo 2010. Ahora, cuando vaya a encargar los cafés al bar Delicias para Máximo Medina y Batman (conocido también como Murci), ya no le pediré a Don Antonio tres cortados, sino tres subidas de la luz…a ver si me entiende.

El argumento Pepiño

El argumento Pepiño

España no tiene problemas. Para nada. Cinco millones de parados, subidas tarifarias por doquier, estado de alarma, situación económica al borde del caos más absoluto, pero nada señores, que en este bendito país tenemos que tolerar que un personaje de la talla de Elena Valenciano prohíba al PP referirse al ministro de Fomento como Pepiño. Esa es la verdadera preocupación de los socialistas, que hagan chanza de un apelativo que, curiosamente, siempre surgió de la acera progresista. Pero, evidentemente, ante la falta de argumentos que vender, hay que contraatacar con lo primero que se les ha venido a la cabeza. Y eso que no han debido estar muy atentos, porque también se refirió el señor Rajoy a la ministra de Defensa como la Chacón.

La astracanada anida desde hace mucho tiempo en Moncloa, Ferraz y en la bancada socialista del Congreso y del Senado. No hay criterio, tienen menos luces determinados dirigentes del PSOE que una patera en plena travesía nocturna. Si el tema del día es que el líder de la oposición llamó Pepino a don José Blanco es, sinceramente, de apaga y vámonos. Estamos hasta el cuello de problemas serios, reales y contundentes y nos vienen la señora Valenciano y el propio ministro de Fomento a ocupar la jornada del miércoles con una burrada tras otra. Lo que dije en un artículo anterior. Estos tipos piensan y se produce un cortocircuito. Normal que nos suban la luz.

España se merece un Gobierno no sólo que nos nos mienta, sino que además deje la frivolidad a un lado. No se puede estar jugando día tras día a la improvisación manifiesta, a creerte que el país es como el Quiminova y experimentar con nuestro presente, nuestro futuro y enmierdar nuestro pasado como si fuésemos cobayas. Zapatero se ha equivocado de profesión o de laboratorio. Aquí no somos ni franquistas, ni rojos, ni extremistas ni independentistas. La gran mayoría somos ciudadanos que deseamos vivir en una nación tolerante con la diversidad, pero agrupada en torno a una idea común, la de ser españoles y que nuestra nacionalidad sea una etiqueta de lujo allá donde vayamos.

Sin embargo, ser español, de cara a la opinión pública internacional, es ser ciudadano de un país donde tenemos a un presidente marioneta, incapaz de mantener sus preceptos ideológicos, vendido al nacionalismo más secesionista, plañidero y pedigüeño y que, a pesar de hundir España, sigue tan pirado como el capitán del Titánic. Lo malo que el rescate parece lejano, marzo de 2012. Para entonces, tal vez, muchos pasajeros ya han perecido ahogados. Pero nada, el problema de España es que al ministro lo llaman Pepino…¡¡¡qué pestiño!!!

'Estábanos aquí'

'Estábanos aquí'

El presidente del Club Deportivo Tenerife, Miguel Concepción, ha perdido definitivamente el oremus. Hace tiempo que la situación no la controla y sólo ‘gobierna’ a golpe de improvisaciones. Hoy se levanta y piensa que tiene que echar al director deportivo y lo hace. Lo malo es que mañana es capaz de decir en rueda de prensa que tampoco era culpa de Santiago Llorente, que el cambio de responsable de la parcela deportiva tampoco va a cambiar para nada la situación. Esperemos, por el bien de sus trabajadores y de los pasajeros, que Islas Airways no la lleve por los mismos derroteros porque sino puede ser un disparate de agárrate y no veas.

Lo peor del caso es que el actual mandatario blanquiazul ha cogido la mala costumbre de creerse inmune a todo. Se siente como abducido por el poder que otorga la poltrona, el ser el rey mago (en todas sus acepciones) del palco. No se asesora, pero tampoco se deja aconsejar. Desde que el equipo subió a Primera, este personaje ha ido recubriendo su cuerpo de conchas y aguanta cualquier ataque mediático, por muy duro que sea. Además, para esas lides con los medios informativos, ya tiene al esbirro de oro, al señor Armas, que se cree el jefe de prensa del Real Madrid o de Los Ángeles Lakers a la hora de dictaminar quién tiene pase y quién no lo tiene.

Concepción, el mandatario del ‘estábanos aquí’, para colmo de males, ya acude a las ruedas de prensa sin previamente conocer la identidad de la persona que se sienta a su vera. Lo del pasado lunes fue, sencillamente, surrealista y grotesco. Confundió al nuevo director deportivo, Juanjo Lorenzo, con el redactor de deportes de Canarias Radio La Autonómica, Juanjo Toledo. Le tuvieron que chivar al oído el nombre del responsable blanquiazul porque había riesgo enorme de que hubiese persistido en el error durante toda la conferencia de prensa.

Veremos a ver qué sucede este domingo (siempre y cuando se juegue la jornada de Liga), pero me da la sensación de que a Mandía le quedan menos telediarios que a Iñaki Gabilondo en CNN +. Y no es que sea responsabilidad del míster gallego, sino de que la inutilidad del dirigente blanquiazul ha provocado que se haya perdido más de una semana en la búsqueda de refuerzos (e incluso el club es capaz de no fichar a nadie), mientras otros equipos siguen incrementando su nómina de efectivos de cara a conseguir sus objetivos.

Lo peor de todo es que algunos siguen con la musiquilla dulzona y amnésica de que no podemos bajar a Segunda B, que ese escenario no entra en las previsiones. Pues nada, sigan ustedes así, riéndole las gracietas a Concepción que igual en tres meses estamos más perdidos que el barco de arroz o con menos puntos que el IBEX-35.